Bueno publique antes por una buena razón. Impaciencia.

Solo esta parte estaba muy larga así que decidí a adelantarme y quedó lindo (según yo).

Sin más… que disfruten.


Locura para dos

Parte XIV: Cambios de personalidad

Se estaba volviendo una pesada carga el gran remolino de emociones que se aglomeraban dentro de ella y que apenas conocía; no importaba que tanto tiempo se sentara a solas en la parte trasera del gimnasio, bajo la sombras fresca de dos árboles, donde nadie podía ver –según ella misma- su transformación oscura. Claro porque eso era nuevo para ella.

El amor por alguien extremadamente diferente en carácter y absolutamente en todo.

Apretó un poco el paquete de regalo que protegía como un tesoro en sus manos.

Su noviazgo…

Las citas, los besos.

Los celos…celos… y más celos.

Estar en esas gradas mirando tal escena no la desanimaba menos.

¿Por qué tenía que soportar esa insufrible escena?

°°°Recuerdo°°°

Siempre decían que era delicada, tímida y buena. Se lo dijeron tantos años, tantas veces que lo creyó, no tenía razón para no hacerlo. No se sentía de otra manera, de verdad ella quería ser una persona buena, le gustaba la etiqueta que le dieron y la adopto con mucho gusto.

Puede que la timidez si fuese algo de su personalidad que muchas veces quiso cambiar, pero cada que trato de hacerlo, parecer más confiada o extrovertida, su padre la miraba severamente y la reprendida. Una de esas veces fue cuando trato de mostrar, con un abrazo efusivo, todo su cariño a Hanabi su hermana pequeña. La abrazo muy fuerte y la ataco con cosquillas, mientras ellas reían llego su padre con paso apacible pero con su mirada pesada, desaprobatoria, sobre ellas.

"Hinata" –respiro ceremonioso el hombre-"ya no eres una niña, compórtate"-la miro un segundo más evaluando, posiblemente, la expresión de su hija.

"si padre"-contesto ella con una reverencia forzada y perfecta de noventa grados en señal de disculpa, de arrepentimiento.

Acción inocente para ellas, falta de etiqueta y normas de una señorita para el señor Hyuga.

Él era un hombre muy tradicionalista, todo lo que le rodeaba desde la casa su bien tapizado piso de bambú hasta la última gota de tinta negra para las brochas y los pinceles, solo confirmaba su postura. Era uno de los principales maestro en el arte de la escritura* y caligrafía japonesa, shodo**. No todos lo sabían pero se considera desde la antigüedad un arte muy respetado. Por años su padre fue su maestro, uno muy estricto, que le enseño a tener la "letra de una señorita refinada", decía su progenitor cada vez que ella pedía un descanso después de estar dos horas sentada sobre sus rodillas e innumerables cantidades de papel y tinta gastados para realizar la frase del día. Incluso les compró (a su hermana, su primo y ella) un fudepen*** para que, según él, no lo molestarán diciéndole que no se modernizaba y exageraba con lo estricto de sus clases.

Hinata supuso que siendo un renombrado maestro en un arte centenaria de Japón y respetuoso de la tradición –por no decir de lo viejo y complicado-era lo más moderno que podía hacer por ella, su primo y su hermana mientras les enseñaba.

Tanto tiempo utilizado con maestros fuera de clases. No maestros cualquiera, sino amigos de su padre, expertos en las tradiciones. Le enseñaron desde la forma de caminar, de hablar, como arreglarse un kimono* con el obi**. La yukata*** se la enseñaron a espaldas de su padre ya que para él era una ropa vulgar- hablando de la yukata-, lo consideraba menos formal de lo que debería; y tantas otras cosas que tenía que seguir practicando para que no se materializara en palabras la decepción de su padre por no tener un hijo varón.

Siempre estaba presionada pero amaba a su padre y aprendió todo para complacerlo.

°°°°Fin del recuerdo°°°°

Ahora tenía dieciséis, y solo, gracias a Ino y sakura no se sintió como una anciana en un cuerpo joven y en un ambiente de adolescentes que siempre quieren estar a la moda.

Un día en el instituto tropezó con Naruto y sin siquiera darse cuenta empezaron a hablar, a pesar de no poder evitar su timidez; descubrió que él sabía tanto como ella de los grupos de actualidad, de los programas de televisión, o los mangas populares, es decir, nada.

Le brillaron los ojos recordando aquello que hacía que sus molestias emocionales desaparecieran de momento.

Se sintió refrescada por su interlocutor, tan jovial y tan simpático.

Estaba cómoda, no la miro como un bicho raro por no saber de todas esas cosas que los otros chicos de su edad sí.

Lo que Naruto si sabía era de deportes, de kendo y arco, de películas de ninjas y samuráis. De comida de todo tipo; Barazushi°,Agedashidofu°°, tempura de cerdo, la pizza, los espaguetis y ramen, el cual no paraba de mencionar. Aprendió de memoria los platillos que le gustaban.

Estaba segura, que el contenido de ese paquete envuelto en papel azul, le encantaría.

Eraun chico lindo y eso le gusto.

Se dio cuenta muy rápido de lo que le pasaba, le gustaba el rubio y mucho.-"Tal vez no era solo un gusto"-se dijo a si misma hasta el día que paso.

Se recargo en el bardal tratando de sostener su cansancio mental con algo más que su pequeño cuerpo.

°°°°Recuerdo°°°°

Ino le pidió como favor que le explicara con detalles a un amigo suyo algunas ecuaciones matemáticas que él no entendía.

-"Creo que eres la única que le tendría paciencia" – le dijo su amiga rubia, y eso fue un alago para ella y de ninguna manera se iba a negar a ayudar a alguien que la necesitaba.

Grande fue su sorpresa al notar que el mismo rubio que le agradó tanto era el mismo despistado al que le tenía que enseñar casi todos los temas matemáticos desde el principio.

Estaba muy contenta.

-"¡¿Hinata-chan?!"- se lanzó sobre ella abrazándola con exagerada familiaridad, los ojos azules de Naruto se iluminaron tan brillantes que casi tuvo que taparse la cara para no quedar totalmente deslumbrada y claro, recordando a su padre, procuro mantener por lo menos algo de la distancia entre ellos, la que él había segado–"¡sabía que el cielo me mandaba un ángel de las matemáticas, pero además uno precioso!"-dijo convencido de sus propias palabras.

Ella se ruborizo notablemente bajo la mirada picara de Ino y el apretado abrazo del chico. La rubia se encontraba más divertida que consternada al darse cuenta de que se conocían.

-"Lo planeó"- Se dijo Hinata convencida-"de alguna manera lo hizo…"

-"vaya creo que se llevarán mejor de lo que creí"-soltó con cara divertida. Y él seguía abrazándola, parecía que la pequeña Hyuga fuese su siamesa.

Enseguida salió corriendo en otra dirección si dar oportunidad a la tímida muchacha de réplica y les dejo solos. Nunca un muchacho la abrazo antes y ni imaginarse estar tan cerca tanto tiempo. Quizás lo más atemorizante de todo era que se estaba muy cómoda ahí, siendo atraída por él, pues a pesar de que su abrazo era inocente le revolvía emociones placenteras a Hinata que no era capaz de controlar.

Una vez que consiguió liberarse de él recobró la compostura lo mejor que pudo y se dispuso a enseñarle la primera clase de muchas otras que le siguieron. Sus sentidos no le traicionaron cuando con respecto a él. Era como el propio sol; brillante, amistoso, imposible pasar desapercibo y envolviendo a todos con sus "rayos".

No fue difícil en ninguna forma enseñarle era mejor alumno de lo que Ino le contara a principio de semana, él era muy persistente y si no lo obtenía a la primera lo intentaba una vez, otra, otra y otra vez.

-"Na-Naruto- kun e-eres realmente bu-bueno" –expresó ella complacida por lo rápido que avanzaron teniendo solo dos semanas ya estaban por llegar a los temas que veían actualmente en clase- "e-eres sorprendente" –lo elogió sin estar completamente consiente de las consecuencia.

Al parecer Naruto tampoco sabía no que hacía.

-"! lo sé –tebayo¡"-se lanzó como siempre a lado de Hinata y la abrazo con mucha calidez. Ella estaba temblando como una hoja cuando los ojos azules del chico cambiaron de amistosos a serios, una seriedad solemne; y le dio un beso suave en la mejilla –"¡gracias Hinata-chian¡" – pronuncio sin soltarla y ella lo supo mientras veía como su cabello brillaba dorado con la luz del sol y su rostro recuperaba la sonrisa infantil.

No era solo un gusto, estaba enamorada de él, sus cualidades, su amplia sonrisa, todo.

°°°°°Fin del recuerdo°°°°

Pero ahora estaba ahí sintiéndose fuera de sí, tan molesta a pesar que llevaba un regalo especial para él; entre la multitud de personas que se aglomeraba al aire libre alrededor de las pistas de atletismo y concentrada en solo un pequeño grupo que atraía su atención.

Naruto tan sonriente y brillante como de costumbre. Y sonreiría ella misma de no ser por las mujercillas que lo rodeaba como si fuera un pedazo de pastel de chocolate.

Se podría odiar y amar a alguien al mismo tiempo.

-sí que se podía- pensó ella. Se tragaba su frustración pegando la lengua al paladar y evitaba perder la compostura soltando improperios entre dientes.

Sakura gritaría, vociferaría y atraería por lo menos la atención de él con su mirada asesina, o lo ignoraría, pero ella no era Sakura; y por supuesto Ino se portaría a la altura de su personalidad, ya la imaginaba aproximándose con pasos felinos a Gaara luciendo confiada pero extremadamente empalagosa logrado ahuyentar a las "arpías" como bien decía la rubia. Pero tampoco se parecía a Ino, se sentia tímida solo de imaginarse desempeñando un papel como ese.

Miro nuevamente solo para desatar toda la ira contenida en su cuerpecito durante largas semanas de tortura escolar y de actividades extracurriculares con un novio rodeado de aves de rapiña en busca de él.

"Naruto-kun, ¿quieres agua?"

"Naruto-kun, eres muy gracioso"

"Naru-kun, estas tan alto"

"Na-kun, ¿encerio tienes novia?"

"Naruto-kun, Naruto-kun, Na-kun…"

¡Ya no soportaba más!

¡Si le acortan más el nombre le ofrecerían un pase a su cama!

Una de esas mujercillas se abrazaba de Naruto rodeándolo por el torso mientras le decía algo que, ella iracunda, podía imaginar a la perfección. El sonrojo de Naruto y la sonrisa estúpida no hizo más que acelerar los pasos que ya la llevaban a él precipitadamente.

Ya circulaban en su cabeza un torrencial de palabras bien preparadas para atacar a esas ofrecidas.

-¡Suelta a ese rubio de inmediato mujercilla barata! –salió de corrido en una frase perfectamente pronunciada- ¡No sientes vergüenza de saltar encima del novio de otra!-afirmó impresionando a todos lo que estaban cerca. Él logró de soltarse, de aquella chica, apurado por calmar su novia.

-¡Hinata-chan! –La tomo por los hombros para alejarla de la muchacha que antes lo abrazaba – ¡C-cálmate! – trato él pasando por alto su propia sorpresa.

Se quedó de piedra cuando Hinata le miro resentida y se liberó lo mejor que pudo de sus manos.

-¡y tú¡ -él dio un pequeño brinco cuando ella lo señalo acusándolo con su mirada brillante de ira – ¡dejas que esa… cosa se cuelgue de ti como si fueras su rama favorita del árbol! –agito las manos tratando de disipar su malos sentimiento sin lograrlo. Bajo su rostro con un malestar que le seco la boca y en vez de sabor a menta tuvo el gusto de bilis.

Se dio la vuelta para marcharse de ahí por no estar segura de poder calmarse completamente.

-¡Hi-hinata-chian son solo unas amigas! –rezongo él rubio por la escenita armada.

La Hyuga de detuvo instantáneamente mirándolo solo a él como hace unos segundo con resentimiento –voy a ir a practicar mis abrazos con Kiba, sabes que somos muy buenos amigos, o con Shino, Sai estaría encantado, él es tan amistoso– amenazo ella incompetente al ocultar los celos y su creciente sensación de injusticia ya que Naruto claramente no comprendía su enojo.

Volvió a tomar su camino a pasos seguros y lejos de la zona donde cayó su ira.


Hinata de detuvo instantáneamente mirándolo solo a él con resentimiento –voy a ir a practicar mis abrazos con Kiba, sabes que somos muy buenos amigos, o con Shino, Sai estaría encantado, él es tan amistoso –lo amenazo.

A Naruto se le congelo la sangre cuando entendió, imaginando a Hinata abrazando a Kiba como lo abrazaba a él apretó los puños; con un solo golpe final lo había hecho comprender que era lo que estaba realmente mal y su mente viajo recordando todas esas veces que otras chicas lo abrazaron, se acercaron mucho o alejaban a su novia mientras practicaba.

Ya no era un joven sin novia y debía hacer ese cambio en su actitud.

-¿Qué le pasa a esa, quien se cree? –escupió Sayaka quien antes apretujaba a Naruto tan melosamente. Él la miro con una total seriedad no propia de su persona.

-Saya-chi, si aún quieres mi amistad no vuelvas a tocarme así-la mirada del rubio fue significativa – y no vuelvas a decirle a Hinata, esa, ni nada más… – esas palabras solo consiguieron el enojo de la chica quien dio media vuelta y juro no volver a hablarle al Namikaze.

Con un suspiro él dio la vuelta buscando rastros de su novia sin resultados, se había ido de los campos de atletismo y le molesta demasiado no poder arreglar las cosas entre ellos de una buena vez. Entonces a lo lejos vio la cara de Lee, triste porque su participación había terminado hace tres carreas y, corrió en su dirección.

-¡Oye necesito un favor! –Exclamó con una sonrisa – ¡toma mi puesto en la próxima ronda cejas!

Las células de Lee se volvieron a e llenar de la "energía de la llama de la juventud" y acepto sin preguntas. Naruto agradeció en silencio mientras salía a buscar a Hinata.

A la distancia logro finalmente divisar a la chica pelinegra. Ella caminaba desganada pateando distraídamente como si los pasillos, fuera de las pistas de maratón, tuvieran muchas piedras.

-¡Hinata¡ -llamó él esperando una reacción, pero no fue la que esperaba porque ella se giró exactos ciento ochenta grados solo para aventar paquete de regalo color azul que el rubio apenas atrapo tirando su contenido pues ya poseía una lado abierto. Aprovechando la oportunidad ella busco alejarse lo más rápido que pudo.

En el suelo yacía un libro con título: "Top 10 de las artes marciales; orígenes y secretos". Se emocionó como la primera vez que vio ese libro hace apenas una semana, cuando prometió en voz baja ahorrar para comprarlo. Sorprendido la busco con la mirada -¿cómo sabia ella que quería ese libro?-se preguntó cuándo entendió que la figura de ella se hacía más y más pequeña a medida que se acercaba a los pasillos laberinticos de los salones.

-¡suficiente! –exclamo Naruto en su mirada se veía la determinación. Estaba bien si decían que era un poco lento pero hasta él, con su diminuto sentido común, sabía que si no la alcanzaba los sentimientos –por no decir celos e interpretaciones equivocadas- de ella crecerían y no podía permitirlo.

Corrió a toda velocidad alcanzándola en un suspiro; la muchacha corrió aún más rápido cuando lo vio codo a codo con ella, pero era imposible porque el parecía estar flotando, como si nada pasara. El rubio estaba consciente de que podía detenerla y ya, pero no quería ser brusco con ella, solo que Hinata estaba demasiado alterada como para pensar en las razones de su novio para estar ahí y buscó con la mirada donde esconderse, enseguida vio el baño de mujeres; Naruto pareció leerle la mente, era paciente pero ya era demasiado y la siguió al interior acorralándola entre la pared y su cuerpo.

El silencio en el solitario baño solo era roto por las rápidas respiraciones de ambos.

-¡déjame sola! – soltó con voz amarga ella, con los movimientos bruscos de sus manos sobre su pecho luchaba por empujarlo lejos de ella y el chico ya no sabía qué hacer para calmarla ¡no se le ocurría nada! Con bastante velocidad tomo las dos pequeñas manos que trataban de agredirlo y beso con fuerza a Hinata con la esperanza de recuperar la timidez que fue remplazada por la ira.

En shock – resultado de ese maravilloso beso -ella se dejó resbalar por la pared sintiéndose completamente avergonzada de su repentino arranque de celos y dejo su frente reposar en sus rodillas dobladas. Naruto la imito sentado a su lado y lo siguiente fue recargar su cabeza en el hombro de la pelinegra que mantenía su rostro oculto.

-Lo siento… -soltó el rubio en un murmullo, ella levanto velozmente su rostro, lloroso, consternada ¿Por qué se estaba disculpándose, no fue ella quien armo un escándalo, no estaba ella exagerando y actuado totalmente fuera de sí?

¿Qué responder? Abrió y cerro la boca sin lograr decir nada. Contrariada

-¿Po-por qué, s-si yo fu-fui…?-trato ella de explicar, antes de que él hiera un ademan que detuviera su palabras.

La risa volvió al rostro del chico, como si le acabasen de contar un chiste.

-¿Así que esa fue mi novia…celosa? –acoto animado a la vez que ella se ruborizaba toda incapaz de negar que era verdad. Los traicioneros celos y su cambio de personalidad.

- Pero pudo ser peor-dijo él –Algo como: ¡suelta a mi hombre, zorra¡ - pronuncio Naruto simulando hacer una bofetada con la mano y tratando de parecer femenino, se rieron juntos de eso. Lo que más la sorprendió en toda esa situación fue que Naruto no la miro horrorizado por lo que ella hizo, por sus gritos o su desplante de novia celosa; al contrario estaba ahí sonriéndole como siempre y en un momento crucial donde ella se sentía como un monstruo, uno pequeño pero finalmente monstruo. Estaba tan aliviada y agradecida con su novio ¿podía quererlo más?

-¿pe-pero por qué n-no e-estás enojado? – Quiso saber pensado como habría sido reprendida gravemente por su padre por armar un escanda no digno de una señorita que él crio para auto-controlarse en todo.

-No lo sé –dijo muy enserio y movió la cabeza desinteresadamente – lo único que si entendí es que ahora estamos juntos y tengo que tener cuidado con lo que hago – la miro con una sonrisa cálida y ojos astutos. Hinata estaba segura que todos lo subestimaban demasiado ¿no se daban cuenta lo sensato que era con los sentimientos de los demás, o lo inteligente que era para tratar con las personas?- Prometo no dejar que me toquen…-guardo silencio para decir lo que pensaba correctamente- Hinata-chian olvida las prácticas de "abrazos" con tus amigos, no lo dejaré pasar –finalizo con una fugaz mirada furiosa que la descoloco.

Caminaron de regreso para la competencia final y Naruto la beso otra vez antes de participar en la última carrera.


Muchas gracias por leer, como podrán notar este es un capítulo especial para una de mis parejas favoritas. Y la verdad es que estaba súper ansiosa por publicar, aun me faltaron tres partes jeje, pero no me pude resistir.

Espero que les haya gustado, Muchos saludos y todos mis mejores deseos.


*La escritura del japonés proviene de la escritura china, que fue llevada a Japón por medio de Corea, en el siglo IV. La escritura japonesa comprende tres sistemas de escritura clásicos y uno de transcripción:

Kana, silabarios

Hiragana (平仮名), silabario para palabras de origen japonés

Katakana (片仮名), silabario usado principalmente para palabras de origen extranjero

Kanji (漢字), caracteres de origen chino

Rōmaji (ローマ字), representación del japonés con el alfabeto latino

( wiki/Escritura_japonesa)

**El Shodō (書道 "el camino de la escritura"?) es la caligrafía japonesa.

Se considera un arte y una disciplina muy difícil de perfeccionar y se enseña como una materia más a los niños japoneses durante su educación primaria.

Shodo, la Caligrafia Japonesa es un arte derivado del zen, por el cual el caligrafista japonés transmite con su trazo la esencia de cada palabra, con toda su delicadez y fuerza a la vez. Hace vibrar la palabra que representa: el espíritu japonés, delicado e intenso a la vez, entra en tu casa. ( )

***Un fudepen (筆ペン?) es un instrumento de escritura inventado en Japón. Su nombre proviene del japonés 筆(ふで), que significa pincel, y ペン, que es una palabra importada del inglés pen que significa bolígrafo. Consiste en un pincel con un depósito de tinta en el cuerpo que, con una leve presión del mismo, proporciona tinta al pincel para poder escribir o dibujar.

*El kimono (着物?) es el vestido tradicional japonés, que fue la prenda de uso común hasta los primeros años de la posguerra. El término japonés mono significa 'cosa' y ki proviene de kiru, 'llevar'. Tienen forma de letra "pola" y llegan hasta las partes bajas del cuerpo, con cuellos escote en "tita" y amplias mangas. Hay varios tipos de kimonos usados por hombres, mujeres y niños. El corte, el color, la tela y las decoraciones varían de acuerdo al sexo, la edad, el estado marital, la época del año y la ocasión. El kimono se viste cubriendo el cuerpo en forma envolvente y sujetado con una faja ancha llamada obi.

**El obi (帯?) es una faja ancha de tela fuerte que se lleva sobre el kimono, se ata a la espalda de distintas formas. Existen muchos tipos de obis y formas de atarlos, cada una se usa para ocasiones distintas.

***El yukata (浴衣?) es una vestimenta típica japonesa hecha de algodón. Se usa principalmente para el verano o estaciones cálidas. Es mucho más ligero que el kimono porque no tiene la capa que cubre normalmente a este y porque no es de seda.

°Barazushi: Arroz con tortilla en juliana.

°°Agedashidofu: Tofu frito con salsa de soja.