Hola, les traigo el nuevo cap, espero les guste,

Y muchas gracias a los que me dejaron sus reviews: Zafir09, Mitsuki, Lidia, Martha, Misel y Bere Lel,

y tambien a todos los guest que leen. Y gomen por la tardanza u.u

Y si la flor referida es la Elata xD

Ahora si, disfruten la lectura...


Las flores a su alrededor eran hermosas, jamás pensó ver un verde tan puro y bello; Rukia acarició unas hojas y tocó las flores con delicadeza. Miró hacia arriba y vio los rayos de sol que hallaban su camino a través de las hojas.

Fascinada puso su mano para que un rayo de sol posara en ella; el canto de las aves le parecia bello y era una melodía encantadora que jamás habia escuchado. Mariposas de varios colores se bailaban lentamente.

Caminando adentrándose más en el bosque y de pronto frente a ella estaba el árbol más grande que ella habia visto. Tenía un tronco grande, que se necesitarían unas tres o cuatro personas para rodearlo, y era tan alto que su copa se extendía incluso sobre otros árboles.

Rukia observó el árbol, y buscando la rama más baja, notó que colindaba con otro árbol de menor tamaño. Subiendo al árbol, alcanzó la rama mas baja y se sentó en ella hasta que se quedó dormida hasta el atardecer.


Habiendo terminado de pescar, tomó las cosas y sacó las flores del lugar donde las había puesto, se dirigió a la cueva y pensaba una manera de disculparse con Rukia. Aún no entendía el porque ella se habia molestado, pero haría cualquier cosa para enmendar su error.

Llegando a la cueva, la halló sola y se dispuso a preparar la fogata, para que cuando ella llegara comiera junto con el. Puso las flores en una cascara de coco con agua para que no se marchitaran.

Salió a buscarla, camino hacia el rio y ella no estaba ahi, se dirigió hacia la parte baja del acantilado y no la encontró, viendo hacia arriba pensó que estaba en algun árbol, asi que comezó a buscar en los mas grandes cerca de la cueva y gritó su nombre.

El no tener respuesta comenzaba a desesperarlo, así que con las manos en la cabeza, posó su vista en un árbol que no habia visto; el que les servía para subir al acantilado. Con cuidado lo subió y vió que ella no estaba por ningun lado, habian pasado las horas y el sol comenzaba a ponerse ansioso. Sin más remedio se regresó a la cueva y espero el regreso de Rukia.


Abrió los ojos, y vio que ya era tarde, asi que, bajando con cuidado llegó al suelo y se dispuso a volver a la cueva, para contarle a Ichigo lo que habia encontrado, esperaba que se hubiera entretenido con algo, y no estuviera molesto por su desaparición.

Entrando a la cueva vio a Ichigo sentado, con un semblante sombrío y cruzado de brazos. Sintió un escalofrio de verlo asi, y respiro profundo.

-Donde estabas?- Le preguntó Ichigo, con un tono grave.

-E-es-estaba- pronunciaba en susurros- en el otro lado de...

-Por que fuiste sola!-Ichigo le gritó.

-Porque, no se!, yo solo seguí caminando.- le respondió alzándole la voz.

-Te podía pasar algo, y yo no estaría ahí para protegerte!

-No necesito que me protegas! Alguna vez eh pedido tu ayuda?- Le preguntaba indignada.

Ichigo calló por un momento, y se levantó, camino lejos de Rukia y la dejó sola en la cueva.

Rukia agachó su vista, apenada por su acción se reprochó a si misma por un momento ya que Ichigo tenia razón.

Posando su vista en algo colorido que le llamó la atención, vio un ramillete de flores que estaban en una cáscara de coco. Tomando las flores, las observó, eran simples y hermosas, lágrimas rodaron por sus mejillas y ahogó un grito de desprecio hacia ella misma.


Caminando molesto, golpeaba las hojas que se atravesaban en su camino. Nunca pensó que Rukia podía ser tan irresponsable, entendía que necesitaba su espacio, pero estaban en un lugar desconocido y le podía pasar un accidente, o algo peor...

Sentandose en la playa, arrojó un poco de arena molesto, y acercando sus rodillas a la cara, puso sus brazos, y recostó su cabeza en su brazo.

Enterrado en la arena, estaba su celular y estirándose lo alcanzo y lo observó y lo encendió. Espero un momento y su celular inició como de costumbre y se sorprendió de ver que funcionaba a pesar de que hacia un dia o dos habia ocurrido una tormenta y que el dispositivo se encontraba en perfectas condiciones.

Vio que no tenia señal, y comenzó a moverlo para tratar de conseguir un poco de señal.

De pronto, una pequeña rayita apareció y despues dos. Un pequeño sonido salió del aparato y un mensaje llegó a su celular, abriendolo se decepcionó al ver que era un mensaje de spam.

De pronto perdió la señal y no pudó enviar algun tipo de mensaje de rescate; apagó su celular de nuevo y lo guardó en la bolsa de su pantalon. Incorporandose de nuevo, se dispuso a regresar a la cueva.


Llegó a la cueva de nuevo, y en la entrada estaban las flores, la noche avanzaba y ella de nuevo no estaba, cansado, suspiro de nuevo y decidio buscarla, en el unico lugar donde podia estar...

Pasó el túnel y ante el aparecieron árboles que eran iluminados por la tenue luz de la luna; camino lentamente entre los árboles y escuchó unos pequeños sollozos, y caminó hasta llegar a donde se encontraba Rukia.

-Rukia- Ichigo la llamó con una voz suave.

-Ichigo- limpió su rostro y lo enfrento, esperando un regaño.

-Vamos, ya es de noche.- le extendió la mano.

-Por qué?- mumuro en voz baja.

Ichigo estuvo de pie, sus ojos estaban en Rukia, quien lo miraba esperando una respuesta. Poniendo una mano en su cabeza, revolvió su cabello y suspiró.

-Por que me gustas...- dijo en voz baja, casi inaudible.

-Que, que dijiste?- Rukia le pregunto incredula.

-Lo que oíste...- Ichigo le respondió evasivamente, y miró a otro lado para que ella no notara sonrojo.

-No escuche lo que dijiste, por eso te pregunto?!- Exclamó casi gritando.

-Que me gustas! Estas sorda o que!

Ambos rieron por un momento, y Rukia lo miró sorprendida ante la repentina confesion que Ichigo habia hecho. La tensión se sentía en el aire y sin pensar un segundo mas, se besaron.

Ichigo tomó apasionadamente a Rukia entre sus brazos, y se besaron por unos minutos, hasta que tuvieron que separarse por falta de aire.

Ichigo besó su frente dulcemente, y miró a Rukia a los ojos.

-No te apartes de mi, entendiste? Quédate a mi lado siempre.