Mil gracias por sus reviews!! es increíble que esta historia ya tenga 30 reviews!! me alegra mucho que la lean y disfruten como yo al escribirla )

Les dejo el capítulo catorce, espero sus comentarios porque está interesante jejee un final de intriga jaja )

Besotes y suerte!!!

Annie!


-Capítulo Catorce-

"Noticias no tan buenas"

Un batallón de lechuzas venía ululando en busca de sus respectivos dueños. Era recién, el primer lunes de noviembre y el frío comenzaba a sentirse más y más. El gran salón estaba lleno, los alumnos necesitaban energía para poder despertarse y estar atentos en las clases, cada vez se volvían más complicadas y el fantasma de los exámenes era inolvidable. Esa semana se harían más arduos los entrenamientos de quiditch, pues en tan solo unos días se jugaba el partido de Gryffindor contra Ravenclow, y los chicos además se seguirían reuniendo a las seis de la tarde para practicar defensa, pues ya comenzarían con las clases de duelo.

¿Está ya pensada la clase de hoy?- preguntó Frank con una sonrisa y por detrás de él venía Alice.

Sí James no veo la hora de ir.- le dijo ella.

Sí, creo que hoy estará emocionante, se nos ocurrió una idea con Lunático que les va a encantar.- les contestó James.

Sí, de eso quería hablarte... ya está todo listo, ya lo conseguí.- le dijo Remus a Cornamenta. Y entonces una lechuza se paró en frente de Liliane.

Hola Markova ¿qué tienes para mi?- la lechuza de Lily era negra como la noche, imponente y elegante, incluso algo presumida también. La pelirroja desató el periódico el profeta que le traía la lechuza, pues ella había pedido que fuera su lechuza la que le trajera los diarios, y todos los principios de mes pagaba a la editorial la suma total. El animal se alejó volando hacia las pajareras y la pelirroja desenrolló el periódico, de repente unas lágrimas empezaron a caérsele por la cara. Entró en pánico, James arrojó el diario lejos y la abrazó, Lily escondió su cabeza en el pecho del merodeador.

Mu... muerr ¡muertos!- alcanzó a decir antes de un nuevo ataque de llanto. Todo el colegio estaba aterrado, al punto que Dumbledor tuvo que pararse y hablar ante todos.

Tranquilos. Cálmense, déjenme contarles que, me he enterado de lo sucedido por mi hermano Abeforth, me ha dicho que en realidad es muy reciente todo, el Profeta se ha adelantado y ha dicho disparates. Hubo un ataque en una librería de un pueblo Muggle, pero hay un solo muerto hasta el momento, el resto está siendo atendido por personal de San Mungo y son todos heridos curables, ha sido Voldemort una vez más.- Un escalofrío recorrió el cuerpo de los estudiantes, Lily se tranquilizó un poco, James la besó suave para que pudiera calmarse.

Tranquila princesa... nos tienes a nosotros, ellos nos tienen a nosotros, y lo sabes. Hoy practicaremos mucho, estaremos listos para vencerlos ya verás.- le dijo. Desalojaron el lugar y fueron a clases.

A las cuatro de la tarde James y el equipo se reunieron para practicar quiditch. El entrenamiento estuvo perfecto, el equipo funcionaba de maravillas, ganarían, y de eso estaban seguros. A pesar de las noticias feas y las agotadoras clases, estaban todos muy bien concentrados.

Se hicieron las seis de la tarde, los chicos se reunieron como habían acordado en la Sala Multipropósitos.

Antes de empezar quiero decirles algo- James miró a Lily.

Sé que lo de esta mañana nos impactó a todos, pero debe servirnos para hacernos más fuertes, debemos pensar que estas prácticas, estas tardes de arduo trabajo, valdrán la pena, no solo van a servirnos a nosotros, podremos también ayudar a aquellas personas indefensas. ¡Vamos a vencer!- Era el merodeador un auténtico Líder. Previniendo la tristeza y debilidad de las chicas optó por hacerlas sentir seguras, es increíble como unas palabras de aliento, pueden levantarnos el ánimo.

Sí, sí tienes razón James, vamos a vencerlos así que comencemos de una vez que no hay tiempo para perder en llanto.- dijo la pelirroja y secándose las lágrimas se levantó del piso, donde estaba sentada y tomó con firmeza su varita.

Bueno ¿y qué tienen preparado?- preguntó ansioso Frank que tenía abrazada por los hombros a Alice.

Pónganse en fila frente a ese armario. Lucharan contra un Bogart, no será peligroso pero se convertirá en lo que más temen así podrán saber su reacción ante esto, y podrán defenderse con los hechizos aprendidos. Por cualquier complicación, Remus y yo nos quedaremos aquí para meter al bogart adentro. ¿entendido?- Los chicos se pusieron en fila y asintieron, todos con las varitas en mano expectantes. Sirius era el primero en la cola. Cuando estuvo preparado Lunático abrió la puerta del armario y entonces... su padre salió de allí, estaba por pronunciar el hechizo cruciatus cuando Sirius reaccionó y adelantándose gritó:

¡Expeliarmus!- el bogart quedó desarmado y James lo volvió a guardar.

¡Así se hace Canuto!- lo felicitaron. La siguiente era Vicky. Miró fijamente a la puerta y con una seña les indicó a los merodeadores que dejaran salir al bogart. Ellos obedecieron y entonces apareció un mortífago y ella sin darle tiempo a nada gritó:

¡Petrificus totalus!- Nuevos aplausos llenaron la sala.

¡Bien vencido! Mucha decisión.- dijo Remus feliz de la vida, amaba a su novia. Entonces siguió Frank que venció a su bogart convertido en un troll usando un desmaius. Alice también pudo con su bogart que resultó ser el inferi de su abuela, se conmovió pero no dejó que la ayudaran, y con un levicorpus hizo volar al bogart por los aires y dejarlo caer golpeándolo con la pared, para luego atarlo con cuerdas de acero, los demás quedaron asombrados y orgullosos de su amiga. Ahora era el turno de Amy.

Suéltenlo.- ordenó la chica. Del armario salió entonces un dementor, por un segundó Amy dudó pero al instante alzó la varita y con toda seguridad dijo:

¡Expecto Patronum!- el bogart asustado volvió al mueble y Sirius alzó en brazos a su novia contento porque lo había logrado. Y por último... era el turno de Liliane. Se puso firme con una mirada dura e inexpresiva que asustaría a más de uno y haciendo una seña con la mano derecha (pues era zurda) indicó a Cornamenta que dejara salir a su enemigo. El bogart se convirtió en Lucius Malfoy, con su cara de asco constante y baboseándose con el escote de la pelirroja se acercaba con su varita alzada, entonces y anticipándose a James quien estaba por defenderla, ella pronunció:

¡Expecto patronum!- la varita del bogart voló lejos de su mano y entonces Lily gritó:

¡Desmaius!- el bogart retrocedió tropezó y se encerró solo en su mueble. Temeroso de la imbatible pelirroja.

¡Espectacular!- dijo James orgulloso.

¿te parece? Tarde un poco...- dijo humildemente Lily. Pero sus amigos repitieron una y otra vez que lo había hecho de maravillas.

¡les daremos su merecido!- dijo Cornamenta. Y entonces Sirius dijo:

A la cuenta de tres... ¡la orden del fénix!- y alzando una mano contó uno, dos y tres.

¡La Orden del Fénix!- se escuchó exclamar a los chicos, con el espíritu de equipo más vivo que nunca.

El sábado llegó muy rápido, pues los chicos habían estado tan ocupados que casi ni cuenta se habían dado. Los apasionados Gryffindors, fueron a desayunar mostrando preciosas banderas y, cantando canciones de ánimo a su equipo.

Buenos días campeones.- saludó Liliane.

Buenos días Lilita. ¿Vienes a vernos?- la saludó Sirius mientras James la besaba para darle sus "buenos días".

Por supuesto, Amy, Remus y yo estaremos ahí.- entonces llegó Amelia que saludó con un beso a Canuto y un hola a los demás portando una hermosa bandera con un dibujo de un león que rugía y una leyenda que decía: "Gryffindor pasión".

¡Que hermosa bandera!- las felicitaron a las chicas del resto del equipo.

Ahí estará para ustedes.- les dijo Amy.

El equipo se fue a los vestuarios, debían entrar en calor, cambiarse e intercambiar las típicas palabras pre-partidos.

Lunático, Amelia y Lily se fueron enseguida al campo de juego para encontrar los mejores lugares. Se sentaron y acomodaron la bandera para que no se arruinara. Al cabo de quince minutos el estadio se llenó. Gryffindor jugaba contra Ravenclow, los Slyterin fueron para molestar a los leones y los Hufflepaf por puro gusto. Lo cierto es que las águilas eran bastante competitivas, por tanto el nivel de rivalidad superaba los límites, entonces los partidos resultaban ser bastante polémicos. Es claro que era imposible entonces dejar que un alumno comente el partido, así es como se decidió que fuese el señor Slugorn quien lo relatara.

Y sale a la cancha el fornido equipo de ¡Ravenclow!- dijo el profesor de Pociones y se escucharon fuertes aplausos y cánticos de ánimo para el equipo.

Su capitán y guardián Venclash; sus cazadores Ponter, Glamiew y Huntil; los bateadores Demjul y Fluen; y por último Goonmark el Buscador ingresa a la cancha.- todos los jugadores fueron recibidos festivamente pero con sumo respeto. Entonces llegó el turno de los Leones que irrumpieron en la escena con absoluto esplendor a medida que Horacio los presentaba.

Gimerton de guardián, Flers, Underklot y Strandatti como cazadores, los bateadores Kingston y Black y el buscador Potter.- fue una presentación modesta pero ellos siempre resaltaban. Los abucheos de los Slyterin y de los Ravenclow, ni se escucharon, pues los gritos, aplausos, silbidos y cantos de recibimiento, por parte de los Gryffindor y los Hufflepaf que admiraban a los Leones fueron tan potentes, que la mala onda de las serpientes y águilas quedó a un lado.

¡Que comience el partido!- dijo Slugorn luego del silbato del árbitro.

Fue increíble, los Gryffindor humillaron a los Ravenclow. Les ganaron 450 a 17 en un partido más que espectacular. Sirius bateó más preciso que nunca y Vicky logró hacer treinta goles que equivalieron a trescientos puntos, en tan solo treinta y cinco minutos que duró el partido, ya que James atrapó la Snitch que se encontraba zumbándole en la oreja al Buscador Goonmark de Ravenclow, que creyendo por el sonido que era un bicho molesto la espantaba sin mirar.

¡Genial partido!- felicitó Remus a su novia. James se besaba con Lily, y Sirius había desaparecido con Amy.

¿Vamos a la sala? Esto merece un festejo.- propuso Cornamenta. Por supuesto nadie se negó y todos se divirtieron comentando el gran día. Luego llegó la hora de dormir y todos se fueron a sus cuartos.

¿Dónde están Sirius y Amy?- Preguntó Lily.

Creo que será mejor que no te digamos.- le respondió James guiñándole un ojo. ¿Qué había querido decir con eso?


¿Qué habrá querido decir no? jejee eso le leeran en el próximo capítulo ;)