14

Naruto en esos mismos momentos asentía una y otra vez, aunque está de más decir que poco de lo que Sasuke le decía se quedaba en su memoria en tan ínfimo tiempo.

—Sí, si… —musitaba, poniendo una cara de seriedad que bastó su compañero viese una vez para saber era todo lo contrario.

—No estás prestando suficiente atención —le dijo el de piel nívea y resopló, conservando compostura.

—¡Cla… claro que si, de hecho tengo todo en mi cabeza, teme! —saltó enseguida el rubio, delatándole aún peor su rubor orgulloso. El Uchiha le miró en silencio unos momentos y Naruto terminó por ceder casi enseguida—: ¡Ya!, ¡es sólo que no quiero pienses sigo tan mala memoria como siempre dattebayo!

Sasuke le observó con mala cara un poco más y no supo porqué en el fondo le agradó dijese esa tontería que normalmente hubiese acabado con su habitual estado anímico. Peor aún, frunció el seño internamente cuando se dio cuenta que desde hace un tiempo su paciencia con Naruto se había prolongado un poco más sin razón aparente. "Otra cosa inexplicable a la lista, joder…" pensó, poniéndose algo de mal humor cuando por más que intentó relacionarlo con la palabra "celos" analizada, no veía conexión alguna. ¡Le enfermaba, le sacaba de quicio tales cosas involuntarias!, y precisamente de ese modo fue que su disgusto se le pasó al perfil sin si quiera darse cuenta.

Al ver que la expresión impacientada de su amigo iba en serio y no como siempre, liviana, Naruto supuso estaba de verdad terminando con el humor de su compañero.

—Perdón, Sasuke —habló, bajando el tono—. De verdad que debió ser otro el intermediario, nunca te sigo en éstas cosas… —el aludido salió enseguida de sus pensamientos al escucharle el tono—. Lo peor es que ese es mi papel, llevar en mi cabeza los detalles que indiques, sin embargo… —sonrió con algo de tristeza—,… no tengo mucha…

Naruto apretó un poco los puños cuando terminó de decir aquello y por mejor bajó su rostro, escondiéndolo. "Me gustas… y no sé porqué ya no competimos en todo… quizás maduramos… o quizás lo que siento hace no lo necesite, pero… parece que sin duda siempre seguirás siendo el más perspicaz, mejor líder que yo, mejor aprendiz, excelente estratega… mejor estudiante… un genio como te llaman… un ninja superior a mi… y…"

—¿Otro intermediario? —escuchó la grave voz de su compañero—. Pienso no hay ninguno más adecuado, la verdad —le oyó agregar sereno como siempre. Aquellos ojos azules se abrieron de par en par entonces, alzando la cara para ver el perfil de Sasuke—. Lo que oyes, dobe; podría haberte dicho viniese otro y hubieses tenido que aceptar, pero cualquiera en que pensaba me parecía de alguna forma inadecuado o incompatible conmigo.

Naruto sintió explotar emocionado su interior.

—Entonces… ¿soy compatible contigo? —sonrió con una impresión de enamorado en su pecho.

El de tez nívea le miró por fin a los ojos:

—La verdad, tú tampoco — y lo dijo con una cara de nada que el rubio sintió un balde de agua nieve en su cabeza, pero antes de ofenderse Sasuke habló de nuevo—:. Aún así, de alguna forma creo encajamos.

—¿De… de alguna forma? —Naruto le observó algo atónito.

El de ojos negros asintió, regresando su mirada hacia la fogata.

—Hacíamos buen equipo ¿no? —dijo—, no sé cómo con lo torpe, ruidoso, lento —y mientras más decía, una vena crecía de nuevo en la sien del rubio— y usuratonkachi que en conclusión eres, pero, digamos que contigo me entiendo mejor que con cualquier otro de Konoha.

Y ahí el ofender de Naruto se volvió a esfumar:

—Aún siendo todo eso… —suspiró tranquilo—, aún cuando continúas siendo en muchos aspectos mejor que yo —terminó sin retraimiento.

Al oír eso Sasuke flexionó una de sus piernas, apoyando su brazo en la rodilla. Dejó un silencio pensativo:

—Hn, yo diría que lo que te falta a ti lo tengo yo, y lo que… —entonces se paralizó su respiración: "¿Qué mierda estoy a punto de decir?"

—… ¿Y lo qué no tienes tú… lo tengo… yo? —completó el rubio. "¿Por qué me estás diciendo todo esto, Sasuke?"

El Uchiha tragó saliva de forma subrepticia y no dijo más. Se dio cuenta que en general, las últimas cosas que había estado diciendo eran demasiado extrañas. "Tsk…", se llevó una mano a la cara, deslizándola por ella varias veces en un intento de ordenarse la cabeza. El de ojos azules le observó sin saber interpretar ese gesto que no le había visto nunca desde que se habían vuelto a juntar. Aún así, todo lo que le había dicho… nunca imaginó lo oiría algún día de él.

Sonrío contento de ello:

—Quizás… la amistad que tene…

—Naruto, ¿por qué me dijiste que era como la luna? —le interrumpió Sasuke, quien preguntó lo primero que le vino a la cabeza con tal de matar el tema de una vez, no obstante, sorpresa se llevó cuando hubo sacado esa de entre todas las infinitas existentes.

El rubio soltó una risa apenas le oyó la pregunta, sin que el otro alcanzase a pensar en nada que lo pusiese peor.

—¡Bueno, eso la verdad me da vergüenza contestarlo! —se llevó una mano a la nuca. Sasuke frunció el seño, girando a mirarle—. Es que… bueno, ejem…

El de cabello negro azulado acentuó su gesto:

—¿Estás carraspeando? —le preguntó, porque era muy raro que el rubio hiciese eso entre nervios tan evidentes.

Naruto paró de golpe y miró el fuego, sonriendo nostálgico.

—Pasa que cuando te fuiste… —explicó aquietándose—, siempre que me decía una y otra vez que te traería de vuelta miraba la luna…, y bueno, estaba lejos… igual que tú —el Uchiha se enserió al ver la mirada de su compañero extraviada en lo que decía—… Cuando la contemplaba e incluso desde antes, de más pequeño, me parecía fría, misteriosa y altanera, pero brillaba por entre toda la noche… y así eres tú, Sasuke, un misterio en muchos aspectos, más bien lejano, pero aún así destacas… y ante mi muchísimo, desde siempre… por eso quería me aceptaras más que nadie, por eso, quería ser tu amigo… —y sin darse cuenta, oyendo Sasuke se quedó mirándole embelesado—… La luna, es profunda… como lo que veo en tus ojos… una profundidad reservada… y bueno, es blanca… eso siempre me recordaba tu tez, y… —de pronto Naruto se detuvo de hablar: "¡La he jodido, cómo se me ocurre decir eso!" reaccionó descubriéndose ruborizado. Giró bruscamente hacia su compañero—. ¡No, no vayas a pensar mal! —exclamó enseguida—, ¡no es que me fije en esas cosas tuyas… ni ganas tratándose de algui…! —continuó, pero se calló cuando la visual que Sasuke le tenía encima le pareció casi tan ida como la que él hace segundos sabía había mostrado. Se sonrojo sobremanera.

Así fue que hubo un silencio en que se miraron hasta que el de ojos negros reaccionó. Y no, no se dio el tiempo de cuestionarse nada, saliendo por impulso una sonrisa de medio lado que, sin embargo, no fue arrogante, sino sincera… casi afectuosa.

—Entonces supongo que tú eres el sol ¿no? —dijo mientras Naruto bajaba su perturbación ante esa expresión casi ajena de su amigo—. Sueles vestir de naranja, además jodes a todos si te da por subir demasiado la temperatura, cosa que ocurre seguido, también molestas a la vista, hn, y bueno…

Naruto conservó el rojo casi ardiente de su rostro, sin embargo, su expresión pasó de avergonzada a formar un tic:

—¡Ya detente ¿no?! —dijo saliéndole una palpitante vena en su sien derecha.

—Pero también sino está, los humanos perecemos —terminó de decir Sasuke y le miró por el rabillo del ojo—, aunque no me dé gusto decirlo, claro.

El rubio tragó saliva cuando tuvo esos negros encima, porque si bien su amigo lo miraba fijo seguido para presionarle o qué cosas, había un modo en el cual le dejaba paralizado como estatua: "¿Qué has dicho… Sasuke?"

—¡Cl… claro!, ¡sin mi nadie vive! —tartamudeó girando la cara para evitar no poder moverse como ya le estaba pasando—. ¡De hecho te incluiste!, ¡tampoco podrías vivir sin mí, teme! —sacó un puchero incluso.

Hubo un silencio y Sasuke bufó:

—Bah, sólo me expresé mal, usuratonkachi —le picó obstinado, aunque por dentro cayó recién en cuenta del hecho: "Tsk, ya no sé ni lo que digo…"

—¡Eso no es verdad! —refutó el rubio frunciendo el seño.

—Entonces piensa lo que quieras; convencerte es una pérdida de tiempo.

El de ojos azules mostró un pronunciado tic: Si, ese amigo que tanto le gustaba sabía sacarlo muy bien de casillas:

—¡Yo sé que no te equivocaste! —acusó poniéndose de pie para apuntarle con un dedo—, ¡y no importa lo que digas, a mi me vale que así fue!

Sasuke frunció el seño, alzando la mirada hacia su compañero:

—¿De verdad es importante?

Ahí a Naruto se le estanco el aliento, movimiento y fastidio.

—Qué… no… eh… —balbuceó, apreciando como el semblante se le encendió aún más de lo que ya estaba. Hubo silencio.

El de ojos negros le observó con atención unos segundos, viéndole los cabellos rubios y húmedos arraigados a las mejillas que eran de verdad una cosa en la cual era imposible no reparar debido a su vistoso color. "Naruto se ruboriza con muchas cosas, y últimamente a mí también me ocurre,… pero la razón exacta en mi caso ¿cuál es?" se cuestionó, y es que no recordaba la última vez que le había pasado antes de esos días. Sin más se propuso pensar en ello cuando tuviese tiempo, y en los segundos que terminaba de ordenar su mente fue que de pronto le vino la relación Naruto/sol de una forma muy particular al estarle mirando el detalle.

Habló como si nada:

—Creo en lo que más te pareces al sol ahora que te miro es en ese color que tu cara tiene de hace como cuarto de hora, dobe —dijo con un tono tan habitual de él que Naruto sintió que lo último de su sangre se terminaba de meter de alguna forma forzosa en su cara; y no, no se pudo mover.

"Jo… jodido teme…" tartamudeo para sus adentro el rubio, sin saber que decir o hacer. No obstante, no fue necesario porque una sombra ingresó de improviso en la cueva:

—¡Sasuke! —exclamó Karin apenas con aliento. Ambos jóvenes voltearon al tiempo que ingresaba el resto de Taka—, ¡Orochimaru adelantó todo para mañana mismo!

"Continuará..."