Hola, soy Liz de nuevo n_n Esperamos les guste el cap. Mi hermano dice que está dedicado a todas esas personas que han pasado por una situación similar... Ya se enterarán de qué habla xP

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Explosión hormonal.

Despertó al sentir varios golpes en su cara, ¡lo habían abofeteado cuatro veces! Abrió los ojos para hacer pagar al responsable y al hacerlo sintió que sus párpados le pesaban, se sentía a morir, con un dolor de cabeza del infierno y unas tremendas ganas de vomitar. No recordaba mucho de la noche pasada, ¿qué había pasado para sentirse como si le hubiera pasado un auto encima? Trató de hacer memoria pero no pudo recordar mucho, salvo a Naruto yendo con una chica a bailar y a Itachi desaparecido, después se le vino a la mente la imagen de aquella mujer con la que había conversado pero nada más, el resto estaba borrado de sus recuerdos.

—Sasuke, levántate ya, tenemos que quitarte esa resaca o mamá se dará cuenta — fue en ese momento que pudo saber que se trataba de Itachi, el maldito lo había golpeado para despertarlo. Por el momento no tenía fuerzas para regresarle el saludo.

—Itachi, ¿qué me pasó? — se encontraban en la casa de Naruto. Trató de levantarse, pero al hacerlo estuvo a punto de caer. Su hermano lo sostuvo para evitar que pasara. Definitivamente tomar no era lo suyo, no estaba acostumbrado a manejar las consecuencias.

—Te emborrachaste hasta los cabellos, tomaste demasiado ototo, lo primero que les dije fue precisamente eso, y que no se fueran, me refería a Naruto con lo de no tomar pero creo que no te importó mucho obedecerme en algo tan simple como eso — Itachi no estaba molesto por eso, parecía más bien disgustado de que su hermano menor no le hiciera caso en nada — eres menor de edad Sasuke y mi hermano pequeño, se supone que debo cuidarte.

—Nadie te lo está pidiendo — y se alejó de él para seguir caminando, precisamente al baño. Itachi vio como se encerraba, sólo escuchó maldiciones de Sasuke por sentirse mal y pudo darse cuenta de que vomitaba.

El pelinegro se quedó varios minutos en el baño hasta que decidió que sería bueno volver a la cama. Lo había decidido, no tomar tanto la próxima vez… si es que había próxima. Abrió la puerta pero le sorprendió ver a Itachi parado frente a él con un vaso lleno de un líquido y no era agua. Vio la sustancia con asco y después volvió a la cara seria de su hermano mayor. Itachi le extendió el vaso para que lo tomara, el azabache con cierta desconfianza no lo aceptó.

—Es zumo de pepino, tómalo, te hará sentir mejor, — Sasuke lo agarró aún con sospecha. Después de varias miradas no muy amables de Itachi, el pelinegro se tomó el zumo por completo — buen chico — Sasuke lo miró molesto, ¡no era un perro!

—Hmp, regresaré a la cama — y eso pretendía pero Itachi lo jaló bruscamente — ¿y ahora que quieres?

—Será mejor que te bañes, te prepararé el desayuno, por tu bien te recomiendo que me hagas caso Sasuke, yo sé de estas cosas, así que mueve tu trasero de vuelta al baño — el azabache apretó los puños por su comentario.

—¿Por qué lo haces? — le preguntó luego de haberse formulado la pregunta en su cabeza, Itachi estaba siendo demasiado amable, últimamente lo era — sería mucho mejor para ti verme sufrir por mis errores.

—Ya lo sé, pero no quiero que me regañen en casa por haber permitido que tomaras, mamá se pondría furiosa, recuerda que ella cree que te quedaste en esta casa desde que nos fuimos ayer y no en ese antro, — claro, era eso, ¿qué esperaba?, ¿una muestra de preocupación y atención por parte de su hermano? — también me preocupas.

—Me bañaré — y Sasuke evitó contacto con la mirada penetrante de su hermano, le haría caso esta vez, además él saldría beneficiado si le quitaba ese maldito dolor de cabeza que lo estaba matando.

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Naruto y Sasuke desayunaban lo que Itachi con mucho esfuerzo había preparado, los padres del rubio aún no regresaban de su pequeño viaje. El ojiazul protestó por la decisión que había tomado Itachi, Naruto iría a la escuela y Sasuke se quedaría. La discusión se prolongó más porque Sasuke se había unido, alegando que él si quería ir a la escuela, claro que para ver a Sakura pero no lo diría, aun así Naruto lo descubrió frente a su hermano.

—Ya lo he decidido, soy mayor y por lo tanto el que da las ordenes, así que se friegan porque así será toda su vida — dijo Itachi con una sonrisa.

—Hmp, ya quisiera verte intentándolo, cuándo cumpla 18 me largaré de la casa, además yo no sé de qué órdenes hablas, jamás te he obedecido — Luego Sasuke siguió comiendo la sopa de arroz que había preparado su hermano y bebió jugo de naranja, eso le ayudaría a reponerse.

—Eso es lo que tú crees — Naruto sintió la tensión en el aire, era mejor dejar la discusión a los dos locos e irse a la escuela.

—Bueno, los mirones son de palo — dijo Naruto levantándose rápidamente de su silla — y como no quiero meterme en asuntos que nada tienen que ver conmigo, será mejor que Naruto Uzumaki se vaya — y se colgó su mochila para salir.

—Espera afuera Naruto, debo decirte una última cosa antes de irte — le habló Itachi, el ojiazul miró al adulto con cierto temor, asintió y salió despidiéndose de Sasuke — termina tu desayuno Sasuke.

Itachi salió para verse con Naruto. Necesitaba hacer algo por lo cual Sasuke le agradeciera. Los dos hablaron durante dos minutos aproximadamente, el rubio comprendió lo que Itachi quería lograr con eso, el chico se fue a la escuela e Itachi regresó adentro con Sasuke. Los hermanos Uchiha no hablaron de nada más, así que Sasuke sintió que al fin pudo disfrutar su desayuno sin llamadas de atención o frases de hermano preocupado.

Luego de haber terminado, Itachi decidió que mejor era irse de allí, estaban en una casa ajena, por lo tanto los dueños, es decir, Minato y Kushina podrían regresar en cualquier momento, sabían que eran bienvenidos en su casa pero era mejor que no los encontraran. Itachi debía evitar que se dieran cuenta que Sasuke no había ido a la escuela, sobre todo su madre, pues después llegarían las preguntas y descubriría que su hermano menor había tomado. Sasuke no se quejó por salir, era mejor que estar encerrado.

—Sabes, esa chica con la que hablabas anoche, ella le estrelló en la cabeza una botella al chico que te quería golpear — dijo Itachi mientas manejaba.

—¿Me querían golpear? – el chico de coleta lo miró extrañado, Sasuke no recordaba muchas cosas.

—Sí, después te desnudaste frente a todos y te subiste a la barra de bebidas murmurando a una chica… — Itachi fingía hacer memoria — creo que decías Sakura — le mintió, pero hablaba tan serio que Sasuke le creyó.

—¡¿Lo dices en serio? — el pelinegro se quedó viendo a la nada, tratando de llamar esos recuerdos, la vergüenza estaba apareciendo.

—Ototo, es mejor para ti no recordar, porque… besaste a Naruto — Sasuke lo miró en cuanto terminó de decir la frase, eso era mucho peor, ahora todo el mundo lo creería gay. Itachi disfrutaba de la cara que ponía su hermano, era difícil no reír por eso, pero para él parecía fácil.

—Pero… Naruto lo hubiera mencionado y no dijo nada — le contestó molesto, pero el otro agregó:

—Naruto prefiere olvidar algo tan penoso, soportó las miradas de todos, además es normal en estos días, no pasa nada Sasuke — el pelinegro apretó los puños, definitivamente no volvería a tomar.

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Itachi había convencido a su madre para salir un rato, lo que había dado libertad a Sasuke para regresar a su casa sin que su mamá viera su estado, que ya no estaba tan mal como en la mañana. Pasó el tiempo y ya era la hora en que se suponía regresaba de la escuela, pero como su madre no estaba fue fácil no tener que fingir estar enfermo.

Media hora después escuchó el timbre de su casa, no era su madre ni Itachi, ellos tenían llave. Abrió con pereza, estaba tan bien en la sala que no quería levantarse. Sus ojos se expandieron al ver a Naruto y alguien más con él, su cabellera rosa y esos ojos eran inconfundibles. Su amigo le sonrió al ver su cara, no todos los días disfrutaba de un Sasuke en esas condiciones así que Naruto estaba de lo más divertido.

—¿Te gusta la sorpresa que te envió Itachi? Dattebayo — dijo Naruto sin desvanecer su sonrisa.

—¿Sakura? — ¿su hermano había hecho eso?, ¿por qué? — ¿qué haces aquí? — la chica se acercó al pelinegro y lo primero que hizo fue tomar su temperatura, al parecer estaba bien. Su reciente acción provocó en Sasuke un sonrojo, pero estaba bien oculto.

—Hola Sasuke, Naruto me dijo que estabas enfermo y que tu hermano me pidió que viniera a verte, — Itachi, realmente lo había sorprendido con lo que había hecho — que mi presencia te haría sentir mejor, ¿es eso cierto? — el azabache tardó en contestar, aún no se creía lo de su hermano.

—Supongo que me conoce bien. — contestó, más para sí mismo que el resto — Pasa. — y la invitó a entra, Naruto iba a hacer lo mismo pero el pelinegro le interceptó el paso — Nos vemos mañana dobe — le cerró la puerta en la cara.

—¡Eh, Sasuke teme! — pero eso no sirvió para que su amigo se arrepintiera. Sakura estaba en su casa y debía aprovechar todo el momento estando con ella, no tenía tiempo para Naruto ahora.

Guio a Sakura hasta la sala y ambos se sentaron. La chica pudo admirar varias fotografías, en ellas aparecían dos niños, solos y juntos, también lo que supuso que eran los padres de Sasuke, una mujer muy bella y un hombre de faz dura, se veía muy autoritario. La ojijade observó a Sasuke, éste no dejaba de mirarla tan intensamente, lo que siempre provocaba que se pusiera nerviosa pero al mismo tiempo le gustaba sentirse así.

—¿Es tu familia? — preguntó la chica para iniciar la conversación.

—Si, mi madre, mi padre y mi hermano Itachi — contestó Sasuke sin darle mucha importancia, no quería tener que explicar lo que era su vida en casa, sobre todo con su papá.

—¿Y Naruto? — apenas se percataba de ese detalle, la voz del rubio no resonaba desde que había entrado a la casa.

—Dijo que tenía algo que hacer — mintió Sasuke, si hubiera dejado entrar a Naruto estaría arruinando el momento.

—Que raro, se escuchaba muy entusiasmado por venir — el pelinegro decidió que era mejor olvidar el tema de su amigo.

—Sakura, ¿viniste porque mi hermano te lo pidió? — necesitaba saberlo, ¿Sakura se había preocupado? Quizás ya estaba empezando a ser importante para ella.

—Naruto me dijo que estabas enfermo, ustedes dos siempre vienen juntos a la escuela y cuando sólo vi entrar a Naruto me preocupé, pensé que mi tía te había llamado de nuevo a dirección — Sasuke le sonrió, si era importante, ¿sabría que era por resaca?

—¿Te dijo algo más? — la chica negó — Gracias por venir a verme — se acercó a ella y la abrazó. Sakura podía oír el corazón del pelinegro, estaba acelerado y el de ella no estaba lejos de lo mismo, Sasuke empezaba a gustarle bastante.

Los dos chicos hablaron un rato más, cosas sobre ellos, querían conocerse aún más. La ojijade sacó un par de cuadernos luego de un rato, le explicó lo que habían hecho en clases, Sasuke muy a su pesar escribió los apuntes de la pelirrosa y ella le dictó la tarea. La hicieron juntos, el chico descubrió que era mucho mejor hacer la tarea con Sakura, resultaba divertido y nada tedioso, probablemente la invitaría de nuevo a casa para hacer los deberes.

Mientras ella hablaba le costaba concentrarse en sus palabras, veía sus labios rosados al moverse, tan apetecibles que quería probarlos, pero no era el momento y ella seguramente lo tomaría mal. Ya se habían besado pero eso no le daba derecho de seguir haciéndolo, no era su novio, lamentablemente no. Trató de concentrarse pero su vista se posó ahora en su cuello, su piel debía oler bien… apretó los dientes, ¿en qué diablos estaba pensando? Se estaba alterando y comenzaba a darse cuenta.

Tragó saliva luego de ver como ella pasaba sus manos por su lindo y lacio cabello, Sasuke percibió el olor que emanaba de su cabellera, tanto que comenzó a sudar de repente, necesitaba hacer algo antes de que ella pudiera darse cuenta de lo que pasaba por su mente y no eran unas imágenes que se pudieran llamar sanas. Se levantó de un momento a otro sorprendiendo a la chica. Sasuke caminó, pero antes de salir…

—Regreso enseguida — dijo y subió hasta su cuarto, ahí se encerró en el baño. Lo primero que hizo fue lavarse la cara, se miró en el espejo, se estaba dejando llevar por los deseos, Sakura estaba en su casa, era un momento bastante tentador pero no podía sucumbir a la necesidad de tenerla, se estaría precipitando.

Secó su cara con una toalla y por si acaso cogió su spray de menta y se echó un poco, si la besaba estaría preparado. Respiró profundamente frente al espejo y se repitió varias veces en su mente que debía controlarse, no quería perder a Sakura por una tontería como esa. Bajó de nuevo y la chica lo esperaba, vio preocupación en sus ojos jade.

—¿Te encuentras bien Sasuke? — el pelinegro se sentó a su lado y le sonrió.

—No es nada — pero su cuerpo decía otra cosa, Sasuke se mordió el labio luego de haber estado viendo una parte de Sakura que deseaba tocar — no seas idiota, no seas idiota —se repetía mentalmente mientras evitaba a toda costa verla por completo.

—¿Seguro? Estas un poco rojo y creo que estas sudando – Sakura quiso tomarle la temperatura de nuevo pero él la evitó tomando el control de la tele.

—¿Por qué no vemos televisión un rato? — Sakura no contestó, sabía que Sasuke actuaba raro — ¿o ya debes irte? — una parte quería que se quedara y otra que se fuera, pues no le convenía cometer una estupidez con ella por sus instintos.

—Espera Sasuke — la chica se acercó a él y lo besó, eso tomó por sorpresa al azabache, que al cabo de unos segundos correspondió gustoso.

Sasuke puso una de sus manos en la nuca de la chica para intensificar el beso, su otra mano atrapó su cintura en todo indicio de evitar que se separara, su inocente beso lo había convertido en uno salvaje. La pelirrosa puso ambas manos en el pecho del chico y movió sus labios a su ritmo, Sasuke sabía a menta. El azabache no deseaba acabar, pero Sakura terminó con el beso. Estuvieron en la misma posición luego de que acabó, no se separaban, el azabache pretendía continuar pero ella lo abrazó.

—Perdón, estas muy raro, quería saber si te encontrabas bien, parece que sí. — le dijo sin soltarse — Debes descansar, será mejor que me vaya — eso puso en alerta al Uchiha.

—Me encuentro mejor, no te vayas — ahora que había pasado eso, no quería que Sakura se marchara, podría controlarse o eso creía.

—Vieron televisión media hora, los dos no hablaba más que de los programas tontos que daban. En ese tiempo Sasuke había pensado en lo que había pasado, Sakura tomó la iniciativa no él, ella lo hizo y lo terminó, pero ¿por qué?, había hablado de ser la exnovia de Gaara, y ese beso ¿significaba que había ganado?, ¿Sakura lo quería? Apagó el televisor sin previo aviso y la miró, la ojijade también lo hizo.

—Sakura, tú… Gaara también te quiere, yo lo hago. Dime, ¿a quién quieres tú? — su pregunta la dejó sin palabras, era algo que ella misma no sabía.

Quería mucho a Gaara, habían sido amigos, después novios y se conocían bastante bien, de Sasuke no podía decir lo mismo pues llevaba poco tiempo en ese lugar y ya sentía algo especial por él, no sabía describir bien lo que la hacía sentir pero disfrutaba estar a su lado. Con Gaara nunca habría hecho lo de hace un momento, nunca había tomado la iniciativa en su relación, Gaara se lo había pedido, él la había besado primero y todas las otras veces, con Sasuke había tenido el impulso de hacerlo.

—Quiero a Gaara. — Sasuke creyó que su corazón dejó de latir, era a Gaara, él tenía ventaja, demasiada — Sasuke, Gaara siempre será importante para mí, no me enamoré de él desde el primer momento, pasaron años y contigo, no sé lo que me está pasando — Sasuke levantó la vista, la había agachado desde que escuchó lo del pelirrojo.

—¿A qué te refieres? — la chica sonrió. Sasuke esperó impaciente.

—Que si sigo contigo me enamoraré en tiempo record — Sasuke expandió los ojos, ¿lo decía en serio?

—Eso me parece perfecto — y la tomó de la barbilla, Sakura lo miró con los ojos brillosos, eso provocó que Sasuke tuviera la necesidad de probar nuevamente sus labios.

La besó tiernamente durante los primeros segundos, después todo el autocontrol se fue a la mierda, mordió su labio, lo que ocasionó que la chica abriera la boca, eso dejó libertad a la traviesa lengua del pelinegro, la cual exploró con gusto y sin prisa, hasta la falta de aire se hizo presente. Los dos se separaron, Sakura estaba demasiado sonrojada por la situación, ese beso de Sasuke había sido…

Los ojos de Sasuke tenían un brillo diferente al que comúnmente desprendían, estos estaban inundados de deseo. La ojijade se percató de esa mirada pero no tuvo miedo, más bien estaba nerviosa por como Sasuke la recorría de pies a cabeza, ¿lo dejaría acercarse con esas intenciones? Suspiró sin darse cuenta, logrando descontrolar más a Sasuke, el cual la tomó de la cintura, le sonrió y la alzó en brazos. Sakura no dejó de mirarlo, rodeó su cuello con sus manos y se mordió el labio al imaginar a donde la llevaría Sasuke.

El pelinegro subió las escaleras con Sakura en brazos. Durante el trayecto el corazón de Sakura no dejaba de golpetear sin control, tenía la libertad de detenerlo, ¿pero por qué no lo hacía?, ¿deseaba ella también seguir con algo tan delicado como eso?, él no se lo había insinuado con palabras pero si con hechos y se estaba dejando llevar por ellos. Mojó sus labios con su lengua y tomó aire al ver como Sasuke empujaba una puerta, específicamente la de su recámara. La pelirrosa se aferró al cuello de la camisa del chico al ver su cama completamente tendida, ¿estaría revuelta en un rato más?

Admiró su habitación, estaba muy ordenada y pulcra. Justo como se la había imaginado, Sasuke era muy cuidadoso con sus cosas y el color azul demostraba que era un chico serio y misterioso. Sasuke la miró antes de dejarla sobre su cama, necesitaba saber si ella estaba de acuerdo con hacerlo. No tenía experiencia, era nuevo para él, nunca le había interesado alguien realmente como para compartir un momento de intimidad, pero conocía del tema gracias a los videos que Naruto solía ver y que él fingía no tener interés. Una vez que dejó a Sakura, ambos se miraron, ninguno sabía cómo empezar o que decir.

—Sakura, sólo necesito saber si tengo tu permiso — las palabras del pelinegro la dejaron sin habla unos segundos, luego sonrió, le estaba pidiendo permiso y eso le gustaba, la pregunta era ¿estaba lista para algo así?

—Es muy pronto… pero tengo la certeza de que te quiero y que sabrás cuidarme — esa fue suficiente respuesta para Sasuke — perdóname Gaara, pero creo que ya no te amo como antes lo hacía — pensó.

Sasuke la besó y al mismo tiempo la fue recostando en el suave colchón, se subió sobre ella y rodeó su cintura con sus piernas cuidando no dejar mucho peso para no incomodarla. Desde ahí comenzó a besarla una y otra vez, haciendo que se sintiera bien y no se arrepintiera de la decisión que había tomado, sabía que era demasiado precipitado pero ¿quién decía que el amor a primera vista no existía? La ventaja era que él la había visto mucho antes de conocerla.

Besó su frente, sus ojos, su nariz, sus mejillas y rozó su boca con su lengua, provocando un suspiro en la chica. Sasuke se hundió en su cuello, descubriendo así lo bien que olía, se estaba dejando llevar por su fragancia. Lamió y succionó, dejando marcas visibles y rastros de saliva, esto comenzaba apenas y ambos sabían que lo terminarían.

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Había estado con su madre un buen rato y había descubierto que era mala idea ir a las tiendas de ropa con una mujer, ahora Mikoto Uchiha lo hacía caminar con varias bolsas y cajas que ya le era difícil sostener, comenzaba a cansarse de tanta vuelta, se estaba mareando. Su madre paró en la tienda número 12 ya, y pretendía entrar, no la dejaría.

—Mamá, deberíamos descansar un rato, me duelen los pies — se quejó Itachi, pero la mujer no pareció oírlo, estaba más interesada en la ropa que en cualquier otra cosa.

—Espera, espera, la última y ya — dijo, el pelinegro suspiró, ya había oído eso antes. Jamás volvería a invitar a su madre a ningún lado, se preguntaba ¿qué estaría haciendo su inocente hermano en esos momentos?

—Eso dijiste dos tiendas atrás, y las dos anteriores también — fue entonces que sus manos no soportaron más y tiró todo, claro, sin querer. Mikoto lo miró comprendiendo.

—Está bien, volvamos a casa…

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Dejó las bolsas en la sala, ya después las subiría, tenía mucha hambre y no habían comido nada estando fuera, además había algo más que necesitaba saber, ¿qué tal se la había pasado Sasuke con la chica Sakura? Por otro lado Mikoto estaba preocupada por su hijo menor, no le había preparado nada para después de la escuela y le angustiaba que estuviera molesto con ella por esa razón, debía tener mucha hambre en esos momentos. Dejó las bolsas de comida que habían comprado de pasada para hacer la cena y se dirigió a la sala para ordenar sus compras. Le sorprendió ver una mochila más, parecía ser de una chica, estaban igual varios cuadernos, comprendió que su hijo había invitado a una persona, ¡qué vergüenza!, no había atendido a la visita de su hijo por andar fuera mucho tiempo.

—¿Qué pasa madre? — dijo Itachi al verla en la sala sin moverse.

—Tu hermano tiene visitas, deben estar en su recámara, será mejor que suba a ver si necesitan algo — y la mujer se fue, Itachi se quedó ahí hasta que una idea pasó por su mente.

—Diablos — y corrió tras su madre.

Mikoto subió hasta llegar a la puerta de su hijo, no deseaba interrumpir su plática, así que optaría por tocar. Escuchó los pasos de su hijo mayor y le extrañó su actitud, ¿qué le pasaba? Tocó una vez y abrió la puerta. Itachi abrió la boca, no había llegado a tiempo.

—Sasuke, ¿está todo bien?...

¿Situación incómoda?, sí. ¿Vergüenza al extremo?, sí. ¿Culpar a las hormonas?, definitivamente sí, y algo más ¿qué diría tu madre en una situación como esa? Piensa, algo no muy bueno.

—¡Ah….! — Sasuke se sorprendió al ver a su madre parada en su puerta, y tras de ella Itachi. Mikoto Uchiha estaba al borde del colapso, ver a su hijo con una chica casi completamente desnudos y planeando hacerlo no era exactamente algo que podía manejar, en realidad nunca creyó tener que encontrárselo de esa manera, jamás lo había imaginado.

Y ahora dime, ¿qué le contestas a tu madre?

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Hahaha... ese Sasuke va de vergüenza en vergüenza.

A ver, díganme ustedes ¿qué le contestarían a su querida madre (o peor, padre O_O) si les pasara algo así? Dios, vendería mi alma al diablo para poder desaparecer xD Bueno no... moriría del bochorno.

Nisha, muchas gracias por tus palabras. Concuerdo contigo en que Sakura debe tener dignidad y no estar siempre con la imagen de él a cada momento. Y Sasuke siempre será Sasuke, aunque es bueno mostrar un poco de sus sentimientos y lo que piensa.

Lucy90, O_o ¿Un saludo para mi hermano?, ¿y yo dónde quedo? T_T Es broma, esperamos que la trama siga tan bien como lo dices.

Gracias por sus reviews n_n

Espero que se hayan reído, aunque sea un poquito «de la desgracia de Sasuke» Pobre...

Si les ha gustado dejen un review por favor, sólo les robará un momentito escribirlo.

Siguiente cap: "Disputa y celos" Por cierto, en el siguiente capítulo hay una conversación que les dará una pista más, y muy evidente, sobre la verdadera realidad. Cuídense, bye!