Su voz se me hace tan familiar. Abro los ojos lentamente, esperando que sea un mal sueño.
Pero no es así.
Frente a mí se encontraba él.
De Encuentros a Descubrimientos
Me ve con sorpresa también. Tampoco se esperaba encontrarse conmigo.
El encontrarme con esos ojos achocolatados que me robaron por tanto tiempo el sueño, ha abierto heridas que creí cerradas. Todo el dolor que causó viene de pronto a mi pecho.
No puedo soportarlo más.
No le doy tiempo de decir nada y salgo corriendo en busca de la única persona que puede consolarme en estos momentos: Eriol.
Mientras corro lo más rápido posible, gruesas lágrimas se escapan de mis ojos bajando por mis mejillas. Son el reflejo del claro dolor que siento en estos momentos. Así que no hago nada por limpiarlas.
¿Por qué tenía que regresar? ¿Por qué justamente cuando empezaba a olvidarlo? O por lo menos dejar de extrañarlo tanto. ¿Olvidarlo? No sé si realmente lo hice.
Llego a la tienda donde dejé a Eriol y lo busco con la mirada. Cuando lo encuentro, renuevo la carrera hasta llegar con él. Me lanzo a abrazarlo, llorando desconsoladamente. Él, sin dudarlo ni un solo segundo me devuelve el abrazo.
—Sakura, ¿qué pasó? — me cuestiona asustado por mi reacción.
—Lo vi, Eriol. Era él. — logro decir solo eso, pues el llanto no me deja. Es suficiente para que Eriol me comprenda.
— ¿Estás segura? — pregunta. No lo pude haber confundido. Nunca olvidaría el rostro de una persona. Mucho menos el de él.
—Sí, completamente — lo siento tensarse — Abrázame, Eriol — le suplico y él accede, pegándome más a su cuerpo. Mi llanto no cesa, pero estar en los brazos de Eriol es reconfortante.
— ¿Qué pasa? — pregunta Tomoyo acercándose a nosotros, con los demás detrás de ella. Trato de contestarle pero el llanto no me deja. Eriol le contesta.
—Parece que se encontró a… — un escalofrió me recorrió todo el cuerpo, haciéndome estremecer. Iba a decir su nombre. Después de tanto tiempo iba a escucharlo. Pero parece que Eriol se da cuenta — bueno a él.
—Ese desgraciado — murmura Touya apretando los puños — Si regresó, será mejor que no se acerque.
—Será mejor que regresemos — dice Kaho, poniendo una mano en el hombro de mi hermano para tranquilizarlo, a la vez que me mandaba miradas de comprensión.
—Si tienen razón. Déjenme marcarle al chofer — dice Tomoyo sacando su celular. Me escondo en el pecho cálido de Eriol, mientras él me acaricia la espalda.
Trato nuevamente de tranquilizarme.
Aún no puedo creer que lo haya tenido frente a mí. Tanto tiempo que esperé a que él regresará. Tantos sueños donde él era el protagonista, donde nunca se iba de mi lado. Suplicas a la luna, en mis noches de insomnio, pidiéndole que regresará a mí. Tantos escenarios que mi mente creó, para el momento en que nos volviéramos a ver.
Pero nunca me imaginé esto.
Al pasar los años, mi esperanza comenzó a morir y mis sueños se convirtieron en pesadillas. El dolor que me causó su partida me iba matando poco a poco. Él iba reclamando mi vida. Y yo no hacía absolutamente nada para detenerlo. Aún en la distancia, él tenía mucho control sobre mí.
Pero ahora no es así.
No me voy a dejar vencer nuevamente.
—Vamos, Sakura — me invita Eriol, sacándome de mis pensamientos. Pasa un brazo alrededor de mis hombros e iniciamos la marcha.
El trayecto hacia la mansión fue en silencio total. Todos tenían la mirada fija en mí. Lo podía sentir aún cuando la mía estaba perdida a través de la ventana. Eriol en ningún momento retiro su brazo de mis hombros.
—Sakura… — me llama Kero, quien me mira con una mezcla de preocupación y tristeza. Le acaricio la cabeza, brindándole una pequeña sonrisa triste. Quién mejor que mi pequeño guardián para entender lo que siento en estos momentos. Él que ha estado conmigo en cada instante de mi vida. Se lo agradezco internamente.
Llegamos minutos después a la mansión. Ya ha anochecido. Este fin de semana mi hermano y Kaho también se van a hospedar en la mansión, por motivo del baile, ya que a ellos también los invito la mamá de Tomoyo. Tomo rumbo hacia mi habitación en silencio y ante la atenta mirada de todos.
—Te acompaño a tu habitación — se ofrece Eriol tomándome del brazo. Asiento levemente y nos encaminamos en silencio a mi habitación.
La presencia de Eriol me reconforta de sobremanera. Solo él es capaz de eliminar el dolor que siento. Solo él es capaz de sanar mi corazón, como lo ha hecho todo este tiempo.
Así que, en cuando llegamos a la habitación y él cierra la puerta, me lanzo a besarlo desesperadamente, pegándolo contra la puerta. Él se queda estático, hasta que reacciona y me toma de los hombros separándome de él suavemente, evitando herirme.
—Sakura, ¿Qué pasa? — me vuelve a preguntar, confundido por mi actitud.
—Solo quiero olvidar — le digo sinceramente, dibujando el contorno de su cara con mis dedos — Hazme olvidar, Eriol — mi voz está cargada de suplica.
— ¿Cómo puedo hacerlo? — me pregunta acariciando mi cara igualmente como yo hago con la suya.
—Solo bésame — le pido y sin dudarlo ni un segundo, me lo concede. Nos quedamos así, besándonos, hasta que siento que me levanta en brazos, paso instintivamente mis brazos alrededor de su cuello, y comienza a caminar a la cama. Todo sin dejar de besarme.
Me deposita suavemente en la cama y él se tira a mi costado. Lo jalo del cuello para que se acomode encima de mí y lo hace.
No pude encontrar otra mejor forma para que Eriol me ayudara a echar todo fuera de mi cabeza. En estos momentos, solo existimos él y yo. Sus labios suaves moviéndose al compás con los míos, su peso sobre mí, y sus manos recorriendo delicadamente mis costados.
Cuando el beso se vuelve más demandante, Eriol se separa de mis labios, con la respiración agitada y las mejillas sonrojadas. Se ve tan tierno, que comienzo a acariciar su rostro con las yemas de mis dedos.
—Será mejor que me vaya — me dice aún muy agitado, levantando su peso de mí con ayuda de sus manos.
—No. Quédate está noche conmigo — lo jalo haciendo que, nuevamente, su peso caiga sobre mí.
—Tu hermano está aquí en la mansión. No creo que lo vaya a tomar muy bien — por un lado tiene razón, Touya puede entrar en cualquier momento y armar un escándalo. Pero la verdad, no me importa.
—Por favor. Te necesito — insisto. No sé por qué, pero siento ganas de llorar y mis ojos se nublan.
—Está bien. Me quedaré — y se acomoda a mi lado y comienza a quitarse el abrigo y los zapatos. Yo lo imito. No nos molestamos en cambiarnos de ropa. No queremos romper el momento. La cercanía del otro. Eriol no mete a ambos bajo las cobijas. Me abrazo a Eriol y él hace lo mismo, sosteniéndome fuertemente.
Esta noche iba a ser helada.
Pero junto a Eriol, no podía sentir más que calidez.
—Sakura… — me llama Eriol y levanto mi cabeza para verlo mejor. Parece que está buscando las palabras adecuadas. — creo que ya es tiempo…
— ¿Tiempo de qué? — pregunto confundida.
—Tiempo de que enfrentes a Syaoran — pronuncia su nombre y un escalofrió me recorre. — Él está aquí en Japón por alguna razón y no dudo que también sea por ti.
—No sé si estoy lista — le confieso.
—Claro que lo estás — me contradice — ya han pasado muchos años.
—No lo sé. Él fue la persona más importante de mi vida, lo sabía y simplemente me abandonó — El dolor se hace presente al recordar — No sé cómo reaccionar.
—Por eso mismo. Es como si cerrarás un ciclo — me acaricia la espalda — Empezar una nueva vida — su voz se vuelve un susurro casi inaudible — de la que espero ser parte.
—Creo que tienes razón — le digo decididamente — si se llega la oportunidad tendré que enfrentarme a él. Por mucho que me duela.
—Yo estaré a tu lado para lo que necesites — me promete Eriol. Eso me hace sonreír.
— ¿Eriol? — le llamo.
— ¿Sí?
—Por supuesto que serás parte de mi nueva vida. Nunca lo dudes. Eso me encantaría — me sonríe. Tengo que pensar muy seriamente en decirle mis sentimientos a Eriol, pero quiero que sea una ocasión muy especial. Le doy un breve beso antes de acomodarme para dormir. — Buenas noches, Eriol.
—Contigo siempre lo son — me cumple Eriol besando mi coronilla — Buenas Noches, Sakura — le escucho antes de quedarme profundamente dormida.
Me despierto en la mañana cuando los rayos del sol se cuelan por la ventana. Trato de moverme, pero algo me lo impide. Son los brazos de Eriol, rodeándome fuertemente. Me sorprendo al encontrar a Eriol todavía dormido. Por lo general, en las noches que dormimos juntos —que no son tantas como quisiera —él se despierta en la madrugada, antes de que puedan verlo, y se va. La verdad, anhelaba poder despertar con él a mi lado. Así que me encanta que se haya quedado. Me muevo lentamente para evitar despertarlo, pero cuando levanto mi mirada a su rostro, él ya esta viéndome con una sonrisa.
—Buenos días — me saluda. Tiene el cabello despeinado y el semblante aún medio dormido. Me muerdo el labio inferior. Se ve tan tierno que me dan unas terribles ganas de besarlo. Así que no me resisto y estampo mis labios contra los suyos.
—Si hubiera sabido que despertar a tu lado era así de bueno, desde la primera noche me hubiera quedado — me dice brindándome una gran sonrisa. Eso me hace sentir extremadamente bien.
—Y ahora que sabes lo que se siente… — pongo mi peso encima de él, con mis manos a sus costados sosteniéndome — ¿Qué vas a hacer? — me sorprendo por lo que digo. Nunca pensé que llegaría a ser tan desinhibida.
—Mmm… eso me suena a una proposición indecorosa — su voz es tan seductora que cualquiera podría caer a sus pies — ¿Acaso me estas proponiendo que duerma contigo todas las noches? — me pregunta utilizando el mismo tono. Me acerco a su rostro hasta quedar a pocos centímetros de su rostro.
—Tal vez — le susurro tratando de imitar su tono de voz. Y lo beso nuevamente. Pongo mis manos en su pecho, estrujando un poco su camisa. Él me toma de la cintura pegándome, si es posible, más a él. El beso se vuelve apasionado y una sensación muy cálida recorre mi cuerpo. Nunca había sentido esto con nadie más. Ni había estado en esta posición. La posición que compartimos Eriol y yo, es muy… intima. Puedo sentir el cuerpo de Eriol, en su totalidad, debajo de mí. El calor que desprende su cuerpo es reconfortante.
Nos seguimos besando, perdidos el uno en el otro, que no nos damos cuenta cuando la puerta se abre y revela a mi hermano tras de sí. No nos da tiempo siquiera de separar nuestros labios.
—Sakura, ¿cómo te… — se queda inmóvil al ver la posición en la que estamos — ¿Qué demonios está pasando aquí?
Esto definitivamente no era bueno…
Hola a todos!
¿Qué creen? Tengo 36 horas sin dormir y ando de buenas! XD
Por eso Hoy es 2 x 1
Sí, leyeron bien! Hoy voy a subir dos capítulos! Este es el primero, el otro espero subirlo un poco más tarde… si es que mi cama no se atraviesa en mi camino y caigo en coma XD
Muchas gracias a los que se toman el tiempo de dejarme un review, me ponen en sus favoritos y alertas!
Katingas: jajaja para que veas lo trabajosa de su situación XD tqm! Camili: definitivamente puedes usar uñas postizas XD no te creas. Ahora tú también junto a Sakura tienes que decidirte por alguno de los dos, mira que no la tienen fácil. Pero aún falta saber muchas cosas de Syaoran. Muchas gracias! SaludosPrincess.Arrancar 4Sakura: jaja ya supiste quién es? Muchas gracias por tu comentario. Espero te guste el cap. Saludos Maysilee Li: jaja pues mira que Sakura no le pensó bien y salió corriendo, pero creo que hubiera sido muy buena idea que lo golpeara. Muchas gracias por tu comentario! Saludos. Paola: aquí está la actualización! Espero te guste. Muchas gracias. Saludos! Nadeshiko19: jeje Eriol está esperando el momento adecuado para pedirle a Sakura que comparta su vida con él, ya sabes tiene que hacerlo romantico XD Y no te preocupes a mí tampoco me gusta Tomoyo para pareja de Shaoran. Estoy pensando si habrá una secuela o no, todo dependerá de la idea, aunque tengo una pero de un reted M XD no se si sea conveniente, a ti que te parecería? Muchas gracias. Saludos. Neftali24 jeje espero no hacer sufrir mucho a Sakura y a Eriol. Espero te guste el cap. Muchas gracias Saludos.
Sin más que agregar, nos vemos al rato.
Son las 3:00 am y mi cama se ve antojosa XD
Saludos
Atte.
KristenRocksto definitivamente no era bueno...acii pecho. e Sakura -istir a besarla. a volver a golpearme .aclara su duda. ermano tras de
