Atracción por una serpiente:
Género: Romance, acción, erótica.
Pareja: Sasuhina (poco Naruhina)
Nota: La historia se sitúa después de que Konoha gane la guerra ninja, para los que no han leído el manga posible spoiler.
Ration M: Lemon fuerte y posibles palabras ofensivas.
Disclamier: Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto, esta historia solo fue creada sin ánimo de lucro y para vuestro entretenimiento :3
-Narrador y diálogos-
-"Pensamientos"-
-"Recuerdos"-
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Capitulo 14: Primer Amor.
"Se dio la vuelta de nuevo y fue a la cocina a preparar la cena. Estaba contenta, con los ánimos por las nubes, tanto que ni se dio cuenta de cuando empezó a tararear. Qué más daba que hubieran empezado mal… ahora los sentimientos que recorrían su cuerpo solo le dictaban que hiciera todo lo posible para alargar más su estancia en esa casa."
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Era de mañana. Con el radiante sol dándole en la espalda. Y a pesar del fresco y tranquilo despertar que tuvo con el desayuno marca Hinata Hyuga, ya tenía la espalda completa empapada de sudor mientras quitaba los hierbajos del jardín de un vecino. Otra maldita misión de rango D. Se limpió la frente en un gruñido y volvió a agacharse.
Ella miraba a Sasuke de reojo mientras se secaba el sudor de la frente con el guante de agricultura que le había prestado el dueño de la casa. Realmente el calor era sofocante y en cuanto llegara a casa sabía que iría directa a la ducha. Lo único bueno que tenía estar haciendo eso, es que Sasuke le había pedido la bandana para ponérsela en la cabeza y despejarse el flequillo de la frente. "Eso es mejor que ponerme ese horrible pañuelo blanco" fue lo que dijo cuando empezaron a trabajar.
- No te distraigas con mi buen físico… -al oírlo y notarse pillada se sonrojó.
- Y-yo no hago tal cosa –volvió a su labor con nerviosismo.
- Ya, claro…
Se encontraban uno al lado del otro quitando una hilera de plantas y hojas secas de la parte oculta del jardín. Oculta de la puerta de corredera que daba al salón de la casa. El moreno la miró de reojo, ya le había pillado un par de veces mirándole, pero no parecía tener el mismo interés que las demás chicas que había conocido a lo largo de su vida. Y no sabía si eso le molestaba o no. Siempre había huido de ello, pero con la peliazul era… diferente.
Su rostro cambio cuando divisó algo verde por encima del hombro de ella. Era una idea que solo se le podría ocurrir a Naruto por ser un cabeza-hueca, pero quizás él también lo era un poco ahora que el sol le cascaba en la cabeza. Se levantó y se acercó al objeto con una media sonrisa.
Hinata, estaba concentrada en el huerto y en no volver a mirarlo. No sabía por qué lo hacía, era como un acto reflejo de su cuerpo. Desde ayer había confirmado que la compañía del Uchiha no era del todo desagradable y convivir con él había resultado casi como si se independizara por fin de su familia. Pero de ahí, a mirarlo cada dos por tres… era vergonzoso, y más si él le decía cosas para burlarse de ella. Sintió el calor en sus mejillas.
- ¡Kyaa! – se vio obligada a chillar y a abrir los ojos desorbitados cuando un chorro de agua helada dio en su espalda. El corazón le latía muy deprisa cuando se giró hacía el sitio donde provenía el agua y una pequeña risa sádica- ¿Sasuke?
Este, se encontraba regulando la punta de la manguera que sostenía entre las manos, mientras intentaba calmar la pequeña risa que se le había escapado al ver la cara de la Hyuga.
- No sabía que podías gritar de esa manera… -rió más divertido con los ojos cerrados, hasta que siente algo pastoso darle en un lado del cuello, salpicando en la mejilla.
En frente suya, Hinata se llevaba las manos a su boca pero sin pegarlas, porque los guantes estaban llenos del barro que le había tirado. La mirada de ella era una mezcla de sorpresa de haber acertado y diversión por venganza. El chico la miraba entre incrédulo y molesto.
- Te lo estas ganando Hinata Hyuga… -la miró desafiante, pero se vio contestado por Hinata inclinándose a por mas barro del jardín.
- Me sorprendiste… te lo devuelvo… - a pesar de la molestia y sorpresa inicial ella sonreía a medias.
Los minutos siguientes fueron todos a base de pequeñas guerrillas de agua y tierra acabando empapados y sucios de arriba abajo. Todo se decidía por quien obtenía el control de la manguera. Hinata chillaba y esquivaba como podía las bolas de barro del moreno mientras se agachaba para coger la manguera del suelo.
La cogió a la vez que Sasuke y el final del tubo quedó girado para arriba formando una lluvia alrededor de ellos. Los dos se quedaron mirando hacia arriba, con los ojos entrecerrados, como se formaban pequeños arcoíris en medio de las gotas. Y luego se miraron.
Sorprendentemente para Hinata, Sasuke sonreía, y parecía una sonrisa natural, nada forzada como solía hacer desde que lo conoció. Ella también sonreía y todo parecía estar de acuerdo al ambiente. Fresco, divertido, relajante…
- ¡Mi jardín! – el grito del dueño de la casa los sacó de su ensoñación y cerraron el grifo a la vez que se miraban la ropa y miraban al señor.
Obviamente, recibieron una reprimenda por dejar sus labores, gastarle en agua y no terminar el trabajo. Hinata miró de reojo a Sasuke sorprendida de que este no dijera nada y solo dejara pasar la bronca.
Kakashi fue llamado para acudir como representante donde ellos, pero llegó casi al final del discurso. Mirando a los ninjas de menor rango de arriba abajo le bastó para saber lo que había ocurrido y que por sus miradas ninguno se arrepentía. Veía en el chico una mirada que pensaba perdida desde hacía muchos años.
- A ver –empezó el sensei- no sé qué os ha llevado a esto, pero como castigo tendréis que hacer otra misión esta tarde. De terminar esta, se tendrán que encargar otros dos genins, así que id a bañaros, comed y volved a esperar otro mensaje de la siguiente misión.
Hinata parecía de acuerdo. Después de todo pensaba que estaba mal lo que habían hecho, por muy divertido que hubiera sido. Eso creía, pero mientras volvía a la hacienda Uchiha no pudo reprimir una sonrisa.
El ojinegro a su lado, intentaba encontrar una razón que le sirviera para explicar porque se había sentido tan bien después de eso. Y porque cuando los dos tenían la manguera parecía que el tiempo se había parado y los labios rosados de ella lo llamaban para ser besados. Quizás sus temores… se estaban confirmando.
Cada uno metido en sus pensamientos, se dirigieron en silencio al lugar que compartían, para hacer lo que Kakashi les habían mandado.
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Esa tarde, poco después del almuerzo, les llegó la carta de la nueva misión. Para sorpresa y júbilo de la peliazul se trataba de cuidar de los hijos de otra vecina del pueblo, mientras ella y su marido se iban a la villa más cercana a visitar a unos amigos. Para Sasuke que nunca había tratado con niños, le parecía una misión demasiado aburrida para pasar el rato.
Cuando llegaron a la casa, Hinata se giró a mirarlo y le tendió la bandana. Él la miró alzando una ceja y negó con la cabeza. Si se la había puesto esa mañana era porque hacía calor. Aunque casi se arrepiente al verla hacer una especie de puchero ante sus ojos. Le hacía parecer demasiado linda y eso no era bueno.
Pero la ojiperla estaba preparada para la negativa, así que justo cuando escuchó los pasos de los clientes hasta la puerta, aprovechó para poner el objeto alrededor del cuello del moreno. Este observó el objeto y gruñó a punto de subir las manos para quitárselo, pero no pudo porque los dueños de la casa ya les estaban recibiendo.
Después de explicarles bien la misión y presentarles a sus tres hijos, los padres se fueron y empezó el trabajo asignado.
Tan pronto como los progenitores se habían ido, el bebé empezó a llorar. Hinata se acercó a cogerlo en brazos y acunarlo para calmarlo, cosa que funcionó hasta que el hijo de cuatro años también empezó a llorar porque el mayor de siete le había pegado.
A partir de ahí, todo fue un caos para los dos. Sobre todo para Sasuke, el cual no se enteraba de nada. Cuando cogió consciencia de lo que ocurría, se encontró al bebé en sus brazos y a Hinata tirando de los otros dos niños hasta el baño. Al parecer habían decidido jugar con la comida que su madre les había dejado preparado y se habían manchado de arriba abajo.
- ¿Hinata? –si no hubiera estado tan ocupada tirando de los niños hasta la bañera, le habría gustado oír como la llamaba- ¿Qué haces? –y se hubiera reído por el tinte de leve pánico del Uchiha.
- Tengo que bañarlos, encárgate tú del bebé no es tan difícil –dijo mientras cerraba la puerta para que no pudieran escapar.
El de pelo azabache, miró al bebé y este le miró a él. No parecía tan difícil como la batalla que parecía librar la peliazul. O eso pensó hasta que empezó a llegarle un olor nauseabundo a la nariz. "Oh, no" Alejó un poco al bebé en sus brazos.
- Hinata…- se quejó- creo que el crío se ha hecho caca… -dijo tapándose con la nariz con dos dedos y dejando al bebé en su carrito un momento.
Ella, que estaba ocupada intentando que no mojaran medio baño por las salpicaduras, no estaba en condiciones de salir.
- ¡Pues cámbiale el pañal yo estoy ocupada! –chilló por encima del ruido del agua.
- ¿Qué? – como fue un grito ahogado no fue escuchado.
Miró a la puerta del baño sin creérselo, para después mirar al bebé que empezaba a llorar de nuevo al sentirse sucio. "No, me niego, no pienso hacerlo" Negó con la cabeza. Pero la situación iba a peor, el bebé no paraba de llorar y la Hyuga no salía del baño. No sabía si era él, pero los minutos parecían pasar muy lentos. Así que no le quedaba más remedio que intentarlo.
¿Pero cómo? Él era el hermano menor de la familia así que nunca había visto a su madre cambiar un pañal. Ni que digamos de otras mujeres, solo se había relacionado con chicas de su edad, si eso cuenta como relacionarse. Y ninguna había tenido que cambiar pañales evidentemente.
Respiró hondo. No podía ponerse nervioso por tal cosa. Le preguntaría a la peliazul y punto, ella seguro que sabía sobre ello. Fue directo a la puerta del baño y levantó el puño para tocar, pero se detuvo. "¿Y qué mierdas le pregunto?" Cerró los ojos y tocó. Esta situación no podía superarle, él era un ex fugitivo ninja de rango S.
- ¿Dónde están las cosas para cambiar al bebé? – preguntó, no sabía qué era lo que tenía que hacer pero viendo las cosas a lo mejor se hacía una idea.
- Lo pone todo en una nota en la nevera –oye su voz desde el interior, seguido de un "¡ay!" del que prefería no saber.
Se dirige a la nevera como le indica la chica, y coge la nota donde esta apuntado cada cosa que ellos supuestamente necesitarían. Después de descartar un par de cosas que es obvio que no van con el culo de un niño, como comida, juguetes y zanahorias… -Acaba de enterarse que tienen una mascota también- se va directo a los pañales limpios, bolsas de basura y toallitas húmedas.
Después de reunir lo que necesita, se dirige al bebe llorón del salón. Delante de la criatura viene lo difícil, quitarle el pañal. Porque ya desde esa distancia se apreciaba que no iba a oler a rosas cuando lo abriera precisamente. Entonces, se dio cuenta de una cosa muy útil. Sonrió de lado y empezó a cambiar al niño.
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Cuando por fin Hinata abre la puerta del baño, los niños salen correteando contentos y limpios. Justo detrás, ella sale con el pelo empapado y la chaqueta en la cintura. Por suerte, el agua no había penetrado hasta su camiseta y camisa de rejillas. Suspira, cuando oye un "¡Listo!" desde el fondo del pasillo.
Curiosa, se acerca a la puerta del salón y ve como Sasuke se baja la bandana de la boca y sujeta al bebé sonriente con las manos. No puede evitar sonreír al ver la escena, es demasiado poco probable que vuelva a ver al Uchiha en tal situación. Pega tan poco con el frío hombre que conocía.
Sasuke se percata de su presencia y se gira a verla algo nervioso. Por alguna razón, le parece que está pasando por una situación algo impropia de él y siente como un ligero bochorno acude a sus mejillas, girando la cara automáticamente.
- ¿Ya has… acabado? –pregunta mientras pone el niño en su cuna. Ella asiente sonriente y levemente sonrojada por ser encontrada mirándolo, de nuevo.
- Veo que te las has arreglado bien… - para su sorpresa Sasuke sigue sin mirarla y coge la bolsa de basura del suelo.
- Sí, algo así, voy a sacar la basura – y pasa al lado de ella con dirección a la salida.
"Qué raro…" Piensa. Si no lo conociera, diría que estaba avergonzado, pero eso era imposible ¿no?
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Llega la noche y por fin la misión se acaba con la vuelta de los padres. El resto de la tarde fue igual de atareada, pero por suerte habían logrado salir de esa y no ser sermoneados como por la mañana. Estar tan ocupados, sirvió al moreno para despejar algo su mente y no recordar la desconcertante escena de principios de la tarde.
Ambos, después de cumplir, se dirigieron a la hacienda Uchiha de nuevo en silencio. Pero no desagradable, simplemente algo ya normal entre ellos con cada uno dentro de sus pensamientos. Al llegar a la casa principal, Hinata ni siquiera hizo algo de comer, solo picaron un par de cosas y se dejaron caer en el sillón cansados.
- ¿No vas a la cama? –preguntó por primera vez Sasuke desde que llegaron, rompiendo así el silencio.
- Por alguna extraña razón no tengo sueño… -lo miró de reojo- ¿tú?
- Tampoco… -suspiró y volvieron a callarse.
Sin decir nada más, el ojinegro agarró el mando y encendió la televisión. Solo había un par de canales, pero algo como eso era mejor que tener que enfrentar esos ojos claros y tan influyentes en él esa última semana.
Con el pasar de los minutos, sentía que sus ojos iban pesando. Pero no notó cuando se llegó a dormir del todo, hasta que sintió el peso de algo sobre su hombro. Entreabrió un poco la mirada y vislumbró a la Hyuga apoyada en él, también durmiente.
- ¿Con que no había sueño, no? –susurró con una media sonrisa antes de apagar la tele y dejarse llevar de nuevo por el agotamiento del día.
Ya no podía negarlo, tenía que reconocer que la Hinata Hyuga se había hecho un hueco en su frío y vengativo corazón. Un hueco, que no podría vaciar tan fácilmente como hubiera querido. Porque él, Sasuke Uchiha, había conocido a su primer amor de la forma menos esperada.
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Continuará.
¡Bienvenidos a otro capitulo de este long fic! Puede que tenga un capitulo más de lo que tenía pensado en un principio, pero no creo que eso os moleste xD
¡ANTES DE NADA! aviso para todos los lectores, no lo digo más: "Publico un cap por mes" no tengo tiempo para hacerlo más deprisa. Y si me atrasé unos días esta vez fue porque tuve que cambiar de ordenador y tuve que instalar el word desde 0.
Dicho esto espero que os haya gustado el capitulo y ahora las contestacion a reviews sin cuenta:
nn:Si, Sakura esta muy metiche ahora, pero tiene una razón para ellos, cree que Hinata intenta deshacer su amado equipo 7.
Invader Zam: Como ves este es mas dulce aún xD me he pasado de azucar quizás... lo siento no me salen más largos. Por lo menos publico mensualmente sin falta :3 Ya verás que pasa con Sakura en el siguiente a partir de ahora se pondrá la cosa tensa.
Guest (23 Marzo): De nada un placer. Muchas gracias por los alagos, así da gusto escribir. Creo que mucho gente prefiere a Yami Naruto que al normal xD la oscuridad siempre atrae. Pero ten cuidado y no te confundas. En este fic todo es culpa de casualidades, en realidad Naruto sigue siendo Narutin xD
yaz: Hola tambien a tí, y aquí esta la continuación espero que te siga gustando. ^^
Y hasta aquí los creditos. Como pueden ver los sentimientos de ambos estan siendo confirmados con el pasar de las horas juntos. ¿Que pasará con la parejita al final? ¿Que acurrirá entonces con el trato que tenían desde un principio?
Hasta la prox. Neko-besitos a todos!
