14.- Las consecuencias

Todos corren a su alrededor, todos gritan, maldicen, hay un pip que suena de fondo, un pip terrorífico, que deja a Cas sin aliento, que lo hace temblar de pies a cabeza.

Sam da vueltas por la sala, tiene sangre en la sien y cojea, no deja que nadie lo toque, sus ojos parecen los de un loco, hace preguntas que no acaba de formular, las enfermeras intentan calmarlo en vano.

Adam está sobre una cama, abrazándose las rodillas y con la mirada más asustada que Castiel ha visto, parece que quiere gritar pero la voz no sale de su garganta, tiembla y gime, no puede ni llorar, las sábanas de la camilla están húmedas, el pobre niño se ha orinado del miedo y nadie va a atenderlo.

John Winchester gruñe roncamente, tiene sangre en la ropa y un brazo roto, sus miradas van de Sam a Adam y de Adam a Castiel, tiene el rostro manchado de sangre y tierra, las lágrimas han hecho dos surcos entre la suciedad.

Dean está en la camilla, Dean está sangrando, un hueso de su pierna derecha ha perforado su piel, hay heridas en todo su rostro, su ropa desgarrada, los doctores y enfermeras intentan reanimarlo, Dean se está muriendo y Cas siente que si eso pasa, él también se muere.

Fue Ellen quien tocó a su puerta esa noche, con los ojos llenos de lágrimas y terror.

- Dean tuvo un accidente- le había dicho Ellen – está en urgencias, vamos-

Ellen se enteró porque Jo está cubriendo un turno extra, Castiel no supo cómo llegó al hospital, sólo sabe que se morirá en el momento en que Dean se muera, pero no será hoy, porque el corazón de Dean decide seguir latiendo y Cas puede respirar otra vez.

- El pulso está bajando de nuevo- anuncia una enfermera.

- Subámoslo a cirugía- ordena un doctor - ¡rápido!-

Castiel quiere ir tras él pero alguien lo detiene, voltea para encontrarse con el rostro pálido de Fergus Crowley.

- Yo entraré- dijo Crowley – tú estás muy mal, Castiel, que te den algo para los nervios, no te preocupes, observaré todo y…te informaré de cualquier cosa-

No puede replicar, Castiel se da cuenta que ha apretado tan fuerte los puños que se ha hecho sangre, Ellen lo jala del brazo y lo sienta en una camilla, Jo se acerca a él y trata de verle las heridas pero Cas se levanta enseguida.

- ¡Sam!- grita Cas, acercándose al muchacho – Sam, cálmate-

- ¿Por qué Dean?, ¿Qué le va a pasar a Dean?- vocifera Sam, temblando – Cas, tienes que ayudarlo, es culpa nuestra, no debió conducir así…-

- Jo, tráeme un equipo de sutura, Sam, tienes una herida en la sien que necesita puntos-

- Cas, por favor…-

- Estará en cirugía ahora- siguió Castiel – no podemos hacer nada, Crowley fue con él, cualquier cosa que pase lo sabremos enseguida, ahora necesito que te calmes-

Consigue que Sam se siente y puede suturarle la herida, lo convence para aplicarle un sedante y lo deja dormido en la camilla; ahora va hacia Adam quien al verle comienza a hipar y llorar, Cas lo levanta en brazos y pide que le consigan ropa de cama y una bata para Adam, lo deja limpio y se queda a su lado hasta que se duerme.

- Señor…- llama Castiel – John…-

- No fue culpa de Dean- dice John, con lágrimas en los ojos – todos estábamos alterados, Dean estaba mal pero…un tráiler salió de la nada y nos arrolló, no tengo idea de cómo…-

- Quédese junto a sus hijos- pidió Cas – y descanse un poco, no nos darán noticias hasta mañana temprano, ¿tiene llaves de su casa?, déselas a Ellen para que traiga ropa limpia para todos, iré a mi casa y llamaré a Bobby, tranquilícese-

Castiel sabe que tiene que ser fuerte, siente que debe tratar de proteger a la familia de Dean porque él lo habría querido así; por eso hace acopio de todo su valor y trata de calmarse, va a casa y se da una ducha rápida, se cambia para trabajar y llama a Bobby quien enseguida sale hacia el hospital.

Cuando Cas regresa al hospital ya todos sus amigos saben la noticia, el doctor Nicholas se entera y le pide a Cas que lo acompañe a ver a Sam quien ya está despierto y más tranquilo.

- ¿Qué va a pasar con Dean?- preguntó Sam.

- Lo está atendiendo el doctor Rafael- contestó Nicholas – el mejor neurocirujano del hospital, él hará todo lo que esté en sus manos para salvar a Dean, ¿tú cómo te sientes?-

- Mejor- respondió Sam – Castiel me atendió la herida, cosa de nada, sólo quiero que me den de alta para ver a Dean y…-

- Acaba de salir de quirófano- intervino Cas – aún no podemos verlo, mejor ve a casa con tu hermano y tu padre-

- Pero…-

- Novak tiene razón- dijo Nicholas.

La familia Winchester se va a casa ante la insistencia del doctor Nicholas, Cas regresa a su trabajo y siente que la mañana es eterna, cuando Crowley llama para avisarle que Dean ya está en piso corre a verlo.

Es difícil ver a Dean así, Castiel tiembla cuando ve a John y a Sam acercarse, el doctor Rafael es un hombre serio y les explica todo en términos que puedan entender.

- No puedo decirles cuándo va a despertar- dice Rafael – ni siquiera puedo asegurarles que va a seguir siendo el mismo cuando despierte-

Sam llora, John llora, Castiel siente los ojos más secos que nunca.

- ¿Cómo vamos a pagar todo esto?- preguntó John, desesperado – no puedo trabajar con un brazo así-

- Yo trabajaré- dijo Sam – al menos hasta que Dean…-

- No- intervino Cas – no, tú debes ir a la escuela, por eso Dean trabaja tanto, para que vayas a Stanford como siempre has deseado…Dean tiene una cuenta donde ha estado ahorrando, me pidió que si algo le pasaba…el dinero no será problema-

- Castiel…- comenzó John.

- Usted y yo podemos cuidar a Dean- siguió Cas – Sam puede venir después de clases a verlo un rato, pero siempre y cuando no descuide la escuela-


Castiel prácticamente vive en el hospital, sólo va a casa a cambiarse de ropa, bañarse y dormir un poco, a veces ni eso, a veces se baña en el hospital, duerme en los cambios de turno y come mal y poco.

Bobby también cuida de Dean, nadie ha dicho nada sobre la cena antes del accidente, John tiene siempre esa expresión derrotada en el rostro y en los ojos, Bobby llora a veces cuando cree que nadie puede verlo, Sammy se esfuerza cada vez más en la escuela, Adam no habla, Castiel se traga sus lágrimas.

Lleva un mes con ese ritmo de vida, sus amigos apoyan todo lo que pueden, Jo y Ellen se ofrecen para cuidar a Adam que no ríe ni llora, Crowley se pasa a visitar a Dean casi todos los días, Anna procura que Castiel coma algo, le insiste tanto que Cas termina aceptando; Ash y Gabe obedecen en todo lo que se les manda.

A pesar de todo, Castiel no ha descuidado su carrera, le va muy bien en su trabajo y Nicholas sigue satisfecho con él.


Castiel se subió a la báscula hoy ante la insistencia de Ellen, ha perdido cinco kilos; Joanna esconde el rostro y llora, Cas no sabe cómo consolar a sus amigos, lleva dos meses sin besar a Dean.


Anna y Fergus pospusieron la boda, esperar unos meses más no le hará daño a nadie.


Cuando se despierta, Castiel ve a Anna y a Jo llorando, Ellen tiene el ceño fruncido, Ash está pálido y Gabe ya no sonríe; se desmayó en medicina interna, Nicholas lo quiere mandar a casa pero decide aprovechar para ver a Dean; Ellen está furiosa.


Un paciente suyo murió hoy, Castiel no supo que decirle a los familiares; Nicholas le gritó casi una hora.


Fue a casa después de quién sabe cuántos días, Cas trata de poner algo de orden y busca algo ropa limpia; son casi tres meses que Dean no le sonríe.


- ¿Qué crees que dirá cuando despierte?-

- No sé, Sam-


- Tienes que descansar, Castiel- dijo Ellen, acariciándole el cabello como una madre – sólo un rato, no puedes seguir así-


Le quitaron el yeso a John, sin embargo su rostro sigue reflejando dolor y nada más, Castiel trata de darles ánimos a todos. Cinco meses y Dean no reacciona, Cas lo echa de menos como nunca imaginó.


- Adam…- comienza Cas – sea lo que sea que estés sintiendo, me gustaría que me lo dijeras…-

- No sé- dice Adam – es algo muy raro-

- Cuéntame-

John está cuidando a Dean, Sam está estudiando y Castiel se ofreció para cuidar a Adam; están solos en casa de los Winchester, Cas pensó que tal vez el niño se abriría con él.

- Es como…- siguió Adam – un hueco aquí, en el pecho, un hueco bien grande que duele, y cuando veo la puerta del cuarto de Dean, cuando me acuerdo que no va a estar ahí como siempre…a veces me trato de acordar de su voz y no puedo, y el hueco se hace más grande…me da miedo que un día sea tan grande que yo desaparezca, que me trague…-

Castiel abraza a Adam y lloran juntos, lloran y se quedan dormidos en el sillón.

Seis meses es demasiado.