De nervios y otras situaciones…
Sí, era difícil concentrarse cuando muchas personas esperan que tú, entre todas las personas, destaques en algo en lo que nunca has sido buena. Biología, geometría, estadística, literatura y un sinfín de materias que yo, Sam Puckett, no dominaba en el pasado. Ahora, después de tres meses de estudio pretendo realizar una prueba para recuperar todo ese tiempo perdido por razones que no valen la pena mencionar.
Sin embargo, es imposible ocultar mi nerviosismo, aunque debo admitir que en el proceso no estaré sola, él estará conmigo; por primera vez Freddie Benson hará un examen de recuperación, tan solo espero que todo salga bien.
-Bien, Carrigan –el Sr. Alvin caminaba hacia mí con lo que, posiblemente, sería mi sentencia de muerte-, espero conteste correctamente. No queremos que salga mal.
Los nervios me atacaron de nuevo. ¡Maldición! Odio la presión.
-Al punto, Alvin. No estás aquí para presionar solo para facilitar y observarnos. –Ese era Freddie, siempre a la defensiva con este profesor en particular. Para nadie es un secreto que se odian a muerte.
-Cierra esa boca, Benson. Te puede ir mal –gruñí llamando la atención de ambos.
-El tiempo es oro, Alvin. Apresúrate no tenemos tu tiempo, además Jen sabrá todo lo que aquí pase… ¿Recuerda? Es psicólogo y puede atajar cualquier mentira que usted intente decir para defenderse.
Internamente rogué para que me creyera y así fue. Observe como su rostro empalidecía y se limitaba a asentir. Nuestro tiempo para realizar el examen era de cinco horas y ¿Qué creen? Cuatro horas y media fue mi tiempo para realizar ese condenado examen. Seguro se preguntaran, ¿Freddie lo habrá logrado? Pues ni porque cambie todo su aspecto y parte de su personalidad deja de ser un ñoño.
Salí del aula con una enorme jaqueca, nunca pensé que podía ser capaz de responder tantas preguntas. Sentía nauseas y todo me molestaba, eso se lo debo al nerviosismo. Sí, tenía miedo de no lograr mi meta que era graduarme este año con Freddie y todos mis compañeros.
-Mira Carly, la parejita del año salió de su examen… -Cerré los ojos y apreté mis puños para no caerle a golpes en ese mismo instante, ella se estaba aprovechando de nuestra condición.
-Ya basta, Jefferson –gruñó Freddie con exasperación. Si esa chica no me agradaba, Freddie la odiaba. –Vamos… -él tomó mi mano y me saco de allí.
Al principio estaba callado, su ceño estaba fruncido y lo notaba algo tenso. Por eso, decidí hacer lo único que puede sacarlo de ese estado. Me detuve logrando que él hiciera lo mismo, su mirada estaba llena de confusión. En cambio, yo no dejaba de sonreír, lo miré a los ojos y me acerqué lentamente a sus labios.
Nunca me cansaría de este acto, nunca.
Almorzamos comida china y luego nos regresamos a la escuela. Ambos estábamos nerviosos, de esta nota dependía nuestro futuro. Nos sentamos cerca de la dirección donde esperamos impaciente por nuestro llamado. Freddie jugaba con mi mano buscando algo con que entretenerse, yo solo escuchaba los latidos de su corazón, era tan relajante.
-Benson, adelante… -Alvin lo estaba esperando en la puerta, su rostro era amargura pura y estoy segura que mi novio está a punto de un colapso nervioso.
Freddie
Dos palabras, estoy muerto. Estoy pagando un castigo por ser diferente, lo sé, he cometido errores y uno de ellos era haber fallado en mis estudios. Tenía sueños, una visión del futuro meramente estable y mucho más. Ahora todo eso estaba pendiendo de un hilo por mi altanería.
Semanas atrás, Sam me había dicho que podía ser rebelde y al mismo tiempo mantener mis notas. A ciencia cierta era verdad, pero en el momento que empecé a fallar no pude evitar caer con todo.
Me levanté rápidamente cuando escuche a Alvin nombrarme, su mirada llena de odio me indico que estaba frito, seguro erré en todas las respuestas. Pasé y tomé asiento frente al director, su rostro no mostraba emoción alguna y eso terminó de confirmar todo.
-Muy bien, Freddie. Tengo los resultados –informó el director Franklin, bajé la cabeza esperando lo peor. –Tres meses de estudio intensivo para las materias de Informática, francés, Biología, Geometría, Estadística, Cálculo, Ingles, Historia, Química y Electiva: Comunicación, ¿correcto?
Asentí confirmado cada una de mis materias, no pude evitar sonreír ¿En que estaba pensando al incluir más de seis materias en mi carga horaria? Estaba loco de seguro, pero la verdad amaba el estudio.
-Bien, las notas son: Informática 10, francés 6, geometría 9, estadística 9, cálculo 10, biología 9, ingles 10, historia 9, electiva 10. Esto da un total de 9 en el primer periodo y si no me equivoco usted tiene 10 en el segundo periodo le da un total de 9.5 de promedio.
Mi boca estaba ligeramente abierta, ¿lo había logrado?
-Felicidades, Benson. Lo veré en la graduación –dijo el director Franklin mostrando una sonrisa.
Asentí aun confundido, estaba tan sumido en mi batalla de ideas que no noté cuando Sam había entrado.
-Muy bien, Samantha Carrigan. Aplicó para el primer periodo para las siguientes materias: Biología, ingles, literatura, historia, química, deporte, y geometría, ¿es eso correcto?
La observé por unos segundos y pude notar como su cuerpo temblaba mientras asentía. Me acerqué a ella y la atraje hacía mi para abrazarle y darle mi apoyo.
-Su puntaje fue el siguiente: biología 10, ingles 7, literatura 10, historia 8, química 7, deporte 10 y geometría 9 para un total de 8.7 de promedio –Ted la observaba con una ceja levantada, esto no podía ser bueno. –El segundo periodo acumulaste 7.8 para un total de 8.25 de promedio total. Sin embargo, en tus años anteriores has acumulado muy poco…
Sentí la respiración de Sam aumentar y yo apreté su mano dándole aliento, todo esto era una mierda.
-Sabes que el requisito para graduarse es de 7, ¿no? –Sam asintió mientras aguantaba sus lágrimas. –Felicidades Sam, acumulaste 7.9, te veré en la graduación.
Seguramente el grito de mi novia se escuchó hasta en la china, sin embargo, no pude evitar reaccionar de la misma manera. Lo habíamos logrado, ella se iba a graduar conmigo y yo estaba muy orgulloso de ella, se lo merecía. Ella me abrazó con fuerza y me beso con fuerza, era imposible no responderle a ella. Tenía la capacidad de hacerme olvidar de todo y de todos, sus besos son adictivos; nos separamos y sonreímos llenos de felicidad.
"Eres adictiva, Sam… eres una droga para mi" pensé sonrojándome.
-Para mí también lo eres –susurró entre risas ¿lo había dicho en voz alta?
-Niños, aquí no puedo permitirles este comportamiento –no era un regaño pero si había advertencia en su tono.
-No te preocupes, Teddy –dijo Sam entre risas. –Vamos amor, te invito a cenar, así le daré la buena noticia a Jen y de paso llamas a Marissa y le dices que está invitada.
¿Qué creen? Mi madre y Sam se la llevan de maravilla, la primera vez que las escuche llamándose por su nombre de pila juró que estaba al borde del infarto.
-Samantha… -ambos nos detuvimos, ¿Faltaba algo más?-. Se me olvidaba una cosa, ten…
Le entregó tres sobres a Sam y le guiñó un ojo antes de desaparecer en el interior de su oficina. Mi boca se abrió a causa de la sorpresa al momento de saber de qué se trataba, sin embargo, Sam no parecía consciente de eso ya que las guardo en su bolso.
-Vamos… -dijo con hermosa sonrisa en su rostro.
En veinte minutos estábamos en Cristalla Plaza, saludamos al portero e ingresamos en el ascensor. En el momento que las puertas se cerraron no pude evitar atraerla hacia mí y besarla con amor. Sentí sus manos realizar un recorrido rápido hasta mi cuello para profundizar el beso, yo en cambio me limité a atraerla más a mi cuerpo. El beso no duro mucho, pero fue perfecto como cada cosa que provenga de Sam.
-No puedo esperar para decirle la noticia –dijo Sam animada. Sin embargo, ninguno estaba preparado para ser testigos del beso entre Spencer y Jen.
-¿Jen?... ¿Spencer? –preguntamos al mismo tiempo sorprendidos. Ambos se separaron de golpe y nos miraron apenados.
-Sam, puedo explicarlo…
-Sam… no te molestes escúchanos…
Ambos intentaban excusarse, cosa que me dio gracia porque sabía que ella no se molestaría.
-¿Están juntos? –preguntó Sam seria.
-Sí –respondieron los dos al mismo tiempo. Se notaban apenados y nerviosos, la venganza era dulce. -¿Y bien? –preguntó Jen con nerviosismo-, ¿No lo apruebas?
¿Estaba bromeando no?
-Spencer… -el aludido la observó con temor. –Si le haces daño te mato… -Una sonrisa se formó en los labios del mayor de los Shay, una autentica sonrisa de alegría.
-Jamás… -fue su respuesta mientras tomaba la mano de Jen que en ese momento sonreía de igual forma.
-¿Y bien? –preguntó la pelinegra de nuevo. -¿Debo asustarme o emocionarme?
-Emociónate, ambos nos graduaremos… -respondió Sam emocionada.
Fue una noche diferente, relajada y única. Mi madre llegó una hora más tarde, aun utilizaba muletillas, pero podía manejar. Cenamos y charlamos, sin embargo, en un momento de la noche Sam desapareció en su habitación, me excuse y fui en busca de ella.
Estaba sentada en el borde de su cama con los tres sobres en sus manos. Me acerqué a su lado haciéndome notar y pude ver en sus ojos miedo en el momento que chocaron con mi mirada.
-Ábrelos… -le animé con una sonrisa en los labios.
Abrió el primero con mucho cuidado, se podía notar su nerviosismo.
"Princeton
16 de Junio de 2012.
Se le informa al estudiante Samantha Carrigan que su solicitud de beca ha sido aceptada. Deberá asistir el 20 de Julio del presente año para aplicar a una prueba vocacional. Se le agradece traer todos sus documentos en orden.
Atte.: Rector General
Joshua C. Jhonson R."
Sam estaba estupefacta, su rostro solo reflejaba sorpresa. Al ver que no reaccionaba le arrebate el segundo sobre.
"Universidad Yale
Se le informa al estudiante, Samantha Carrigan que su solicitud de Beca ha sido denegada por los siguientes motivos.
-El cupo reglamentario de becas esta completo.
Sin embargo, la invitamos a…"
Arrugué la carta, no estaba interesado. Sam aun estaba perpleja. Le quité el último sobre y noté que este traía al menos tres cartas en su interior, abrí la primera.
"Princeton
10 de Junio de 2012
Le informamos al estudiante Freddie Benson que tiene una plaza vacante en la carrera de Neurociencias. Las inscripciones comienzan el 20 de Julio y las clases comienzan a partir del 18 de noviembre.
Le anexamos todos los requisitos para la inscripción…"
Dejé de leer, ahora era yo el perplejo, ¿me habían aceptado? No puedo creerlo… Una sonrisa se formó en mi rostro y busque la mirada de mi novia que también sonreía. Sin pensarlo cortamos la distancia y nos besamos apasionadamente, habíamos sido admitidos… teníamos esperanza.
Pues se preguntaran ¿Qué había en las otras dos cartas? La segunda era una carta de rechazo para la universidad de Yale y una carta de aceptación para Sam en la universidad de California.
Lo único que importaba en este momento era nuestro futuro.
Okey, sé que es diferente pero me pareció que debía darles algo más que preocupaciones a estos chicos... queria darles un futuro. Disculpen la tardanza, este es un minicap que se ocurrio hace dos horas, espero les guste.
Voy a la mitad de "Vamos a graduardos: Preparativos" así que vi necesario este, estaba obviando muchas cosas y pues aquí esta mientras esperan el otro.
Besos
