Cap. 13: El Método

-Quiero saber todo sobre ella.- ordeno pasándole una hoja en blanco con el nombre y apellido de la chica, su voz fría era dura e incuestionable.- ¡todo! Quiero saber si duerme, si come, hasta su número de calzado, absolutamente todo. En dos días.-

-Se…señor, eso es impo…-

-¡¿Qué?! ¿Me vas a decir a MI que algo se me es imposible Hans?- reto acechándolo con su imponente cuerpo, el chico se encogió en su asiento negando.- Te contrate porque eras el mejor, no me hagas cambiar de opinión porque te recuerdo de donde vienes.- amenaza, el chico tembló palideciendo.- solo una llamada Hans, una sola… ahora ¡fuera!- Ni bien en tres segundos no quedaban ni rastros.

Una semana… una semana siendo perturbado a todo momento por ella, en sus sueños, su trabajo, su vida… ¡Jesús! La necesitaba como un drogadicto.

Su lema era ''Información es poder'' y si necesitaba escarbar el mismo hasta la ultima roca del planeta o gastar hasta el ultimo centavo para obtener esa información lo haría sin pensarlo. Usaría todas sus armas y hasta las que no poseía solamente por ella.

- Sam ¿Dónde esta?-

-Todavía en su hotel señor Cullen, no ha salido, sin embargo bajo a desayunar, fue a la piscina y volvió a subir a su suite exactamente hace un minuto con treinta y siete segundos.-

-No te dejes ver.- le recordó duramente.-No la pierdas de vista a las seis haces cambio con Jared.-

-Como diga señor, puedo preguntar ¿para que vigilamos a la chica?- pregunto cautelosamente.

-No, no puedes.- y colgó.

Necesitaba un plan, un punto de partida… necesitaba tener en claro como actuar a partir de ahora. Le encantaba su manera de retarlo, era su mayor atractivo, la hacia lucir salvaje en su manera particular de decir ''no'' a él. Le encantaba. Sin embargo, debía ser cauteloso, por los momentos su objetivo era hacerla quedarse en iCullen porque perderla de vista no era una opción. Sus mejores escoltas tenían vigilados sus pasos y él mismo había mandado a instalar chips de rastreo en el auto que conducía Phillips y en su teléfono corporativo, el personal ya estaba intervenido.

Se sentía como un acosador, pero en vez de hacerle replantearse las cosas… le hacia querer continuar. Su primer paso seria hoy, en la cena con la sociedad de Xeion el instituto Francés de música a la que compraría la mayor parte de sus acciones. Allí lanzaría el cebo y deseara que ella cediera.

-Sarah, Swan en mi oficina ya.- una orden.

-enseguida Señor.-

2 minutos…

6 minutos…

10 minutos…

20 minutos…

-¿NO ENTIENDE EL SIGNIFICADO DE ''YA''?- Grito enfurecido a través del intercomunicador.

-Se…señor… ya la Srta. Esta al tanto de su or…den- tartamudeo.

-Sr. Cullen.- en ese momento ella entra a su oficina como una diosa, sin una pizca de miedo ante su mirada.

-Se hace usted esperar- gruño entre dientes.

-Eso parece- dijo con ironía.

-siéntese.- ordeno.

-Estoy perfectamente aquí.- Pero te necesito cerca pensó Edward frustrado.

-como sea, hoy tenemos una cena con los socios de Xeion. La necesito allí para desglosar su sistema y hacer efectivo los planes de reinstalación.- fue al grano como parte de su mentira viéndola a ella enarcar una de sus perfectas cejas.

-¿Hora?-

-20:00, la pasare a buscar a su hotel.-

-No será necesario.-

-Lo es- dijo sin derecho a replicas. Isabella mordió su lengua para no decirle unas cuantas cosas. -le recomiendo ir vestida de coctel.-

-¿Quiere comprar o vender?- le desafío. Eso lo excito aun mas.

-solo es una opinión y es gratis.- su sonrisa fue burlona.

-Pues ahórreselas, no las necesito.- y se fue.

-¡Mujer!- exclamo desajustando su corbata, su presencia hacia que alrededor todo fuera caluroso.

=/=

2O:OO Hrs | Fontainebleau Miami Beach

-Srta. Swan- saludo formalmente el chofer de Edward antes de hacerle una breve reverencia y hacerla pasar a la parte trasera de la limusina. Ella lo hizo algo reticente.

-Buenas noches.- esa voz misteriosa, ronca y varonil reventó en sus tímpanos como una melodía. Solo pudo verlo frente suyo cuando se dispuso a prender una sutil lamparilla a su lado. ¡Parece una patética película de terror! Pensó ella con sarcasmo rodando los ojos y cruzando sus torneadas piernas. Sin embargo, como siempre, su presencia pulcra y elegante le quito el aliento. Edward envidiaba la tela que abrazaba su cuerpo.

-Buenas Noches Sr Cullen.- este sonrió con malicia.

-Srta. Swan.- le siguió el juego, su mirada había pasado de ser divertida a sensual. Bella aparto la mirada rápidamente sonrojada. El parecía estarla inspeccionando descaradamente.- Luce espectacular esta noche.- ella volteo a verlo con frialdad, deseaba dejar de pensar en su tentadora boca.

-Gracias, le agradecería se ahorrara sus adulaciones.-

-No la estoy adulando, ¡Es imposible sacarle una conversación!- Su frustración se hizo evidente. ¿Pierdes el control fácilmente, Cullen?

-solo necesito saber lo básico, ¿que necesita de mi esta noche?- un rojo abrasivo invadió su rostro al percatarse de sus palabras.

-Esa pregunta puede abarcar muchas cosas…- menciono con particular sugestividad. Isabella se removió incomoda, halando el borde de su vestido Azul como si pudiese hacerlo mas largo.

-Me refería a trabajo.- replico mordazmente.

-Solo que sea una buena chica.-

-¿Qué? ¿Eso es lo que hago yo aquí? ¿Sabes que? Edward Cullen, no soy la sumisa de nadie, ni deseo serlo. Para inmediatamente el auto ¡Me largo!- Edward tan impresionado como cautivado, se echo a reír con ganas.

-Eso será imposible.- dijo aun riendo. Bella estaba enfurecida.

-¿Por?-

-No habría querido llegar a extremos, pero digamos que debido a tu negativa… te he secuestrado.-

-¡eso es insólito!-

-Es sexy.- dijo viéndola alterada. Le encantaba. Ella se puso más roja al percátese del doble sentido de sus palabras.

-Eres un imbécil, si no me dejas aquí juro te hare una escena en el restaurante y quedaras en ridículo ¡Te lo aseguro!- amenazo señalándolo. Para su descaro el tomo su mano y la beso.

-Me encantan los shows- le guiño un ojo. Isabella bufo y cruzo sus brazos obligándole a soltarla. Tenia el ceño fruncido visiblemente molesta, Edward no podía dejar de contemplarla y deleitarse confirmando que ella era su estrellita.

-¿Aun tienes a esa cosa llena de púas?- ella ni siquiera intento mirarlo, él sonrió. La ley del hielo.- Tu absurdo silencio no funciona conmigo Isabella.- advirtió.

-¡¿Absurdo?! Me estas llevando en contra de mi voluntad, a eso se le llama secuestro. No lo veo absurdo.- gruño.

-No seria así si aceptaras.-

-No hay motivos.-

-Me deseas.- confirmo, ella perdió altivez.

-No comiences…-

-¿Por qué te cuesta negarlo?- Retó.- Es completamente comprensible.- solto con arrogancia.

-¡Eres un bastardo arrogante!-

-Gracias...- dijo sonriente como si la pequeña chica a punto de perder los nervios frente suyo acabara de hacerle el mejor de los cumplidos.

-Se llama Uggie.- aquello lo descoloco.

-¿Cómo?-

-El erizo.- le vio con exasperación.- Fue increíblemente difícil hacer que lo aceptaran en el hotel.- ella hablaba sin verlo y él aun estaba asimilando el echo de que aquello no fuese el preludio a la tercera guerra mundial, parecía una amable conversación.

-No tendría que ser un problema si regresas a la torre.- se atrevió a decirle, ella le vio.

-Creo que una vez fui rechazada de ese lugar.- dijo sin pensar arrepintiéndose en el acto, fue un golpe bajo y pudo percibir la mueca de remordimiento en su hermoso rostro de piedra.

-Isabella…-

-No quiero explicaciones.- le corto sin reproche.- Agradezco su oferta Sr Cullen pero no deseo tomarla, pronto me iré.- otro golpe bajo, pensó él maquinando en su inteligente cerebro miles de formas que haría para que aquello no sucediera. Mas estaba sorprendido al saberse ilimitado a cualquier cosa. Haría todo por ella.

-No le pega ese nombre, es demasiado… cursi.- término diciéndole mientras alborotaba sus cabellos y acertaba con un rápido y conveniente cambio de tema.

-Me parece el correcto.- Nunca estamos de acuerdo.

-Para un demonio como ese…-

-Es solo un animal indefenso.- le defendió.

-Llegamos.- anuncio con alivio evidente la cabina se sentía calurosa, esa mujer le haría perder la cordura.

Paul rápidamente abrió su puerta y él bajo tendiéndole luego la mano a Isabella, esta algo renuente la tomo y ambos pudieron sentir la descarga de sus pieles juntas.

-Gracias.- susurro ella sonrojada. Cullen cautivado por un torrente de emociones no pudo decirle nada. Le ofreció el brazo y la guio al lujoso restaurante.

Los maîtres y el mismísimo dueño se deshicieron en atenciones. Fueron guiados a un apartado VIP igualmente lujoso y privado, allí los esperaban tres hombres vestidos de traje quienes al verlos se levantaron apresuradamente.

-Buenas noches.- saludo Edward, todos correspondieron al saludo. Hicieron las presentaciones correspondientes e Isabella obtuvo una pista de lo que se fraguaba con aquella cena.

Se trataba de una institución francesa que se dedicaba a la música, era famosa y reconocida. Edward deseaba obtener naturalmente 'el poder' de aquella institución para propósitos misteriosos e incuestionables, según su criterio.

-La sociedad conformada por Xeion a dado la autorización para destituir algunos socios que no han aportado beneficios, estaríamos hablándole de un 85% de la asociación si así lo desea.- Isabella no entendía para que Edward querría poder sobre una institución musical.

-Naturalmente.- contesto el mientras tomaba un sorbo deCarbenet Sauvignon, vino que califico él mismo destituyendo al Sommelier a un mejor trabajo, cuando este hizo el intento de sugerir un Merlot.

-Siendo así, no quedaría más que plantearlo de manera definitiva y le haremos llegar los documentos que le dan poder sobre el Xeion con sus abogados.-

-Perfecto, Salud.- brindo. Se encontraba relajado. La cena había cumplido doble objetivo, conseguir poder y la compañía de la exquisita mujer a su lado.

Muy pronto la cena dio inicio y entre charlas cortas termino aquella reunión. La despedida fue breve e Isabella quien se había ganado con su elegancia, sonrisa y sencillez a los tres hombres, fue prácticamente arrastrada a la salida.

-Eso fue descortés.-él no pudo negarlo. Entraron a la limusina y Edward bajo la ventanilla que los separaba del chofer.

-Paul a la bahía.- ordeno.

-Si, Señor.-

Subió nuevamente la ventanilla.

-¿Es que no has acabado?-

-No, contigo aun no…-

Isabella no intento protestar. Un extraño vértigo indescriptible crecía en su vientre ante la expectativa de una noche bajo el poder de Edward Cullen…


¡Un nuevo capi! no he tardado demasiado esta vez... :) espero les haya gustado ando rapidisisisimo pero quiero que sepan que leo sus reviews. Me encantaron. Un abrazo enorme a todas.

¿Que creen que pasara?

By: claulrp! ;)