DISCLAIMER: Los personajes de esta hermosa saga no me pertenecen. . Son de la grandiosa Stephanie Meyer & respecto a la historia pertenece a la autora Miss BlaBla. Quien me ha dado la autorización de traducirla al español.
SUMMARY: Los hermanos Cullen, una famosa banda llego al colegio en Forks. Solo un deseo: Vivir una vida normal. ¿Normal significa caer en el amor?. Sobre todo cuando a una chica no le interesan quienes son en verdad...
N/T: porfin el tan esperado cap, espero les guste. Tambien informarles que cambie mi profile y que mi penname no es el mismo, antes: Denisse'M ahora es, D lady lemony, mañana les pongo temprano el preview en el Blog :D byebye
Tan distante: Canción de Edward Cullen
Edward se sentó frente a Bella en una de las sillas, esta lo miraba fijamente mientras el pasaba sus manos por el cabello dorado y rebelde, con la cabeza baja y suspirando preocupado… ¿Qué era lo que escondía Edward?, ¿Cómo un adolescente prácticamente podía portar un arma en su coche?, ¿Sus padres lo sabían?, ¿Estaban enterados de que su famoso y talentoso hijo portaba un arma?, ¿Cómo consiguió el permiso?... o mejor dicho: ¡¿De dónde saco el arma? Pasaron varios minutos en silencio… ninguno de los dos emitía sonido alguno… Hasta que Bella se decidió a hablar, y Edward elevo el rostro hacia ella y solo demostraba dolor.
-No tienes que contarme si no quieres.
-No, necesito decírselo a alguien. Guarde esto durante mucho tiempo.
Levanto la vista hacia ella, y le dio una pequeña sonrisa.
-Y confió en ti.- concluyo el músico.
Ella le sonrió con dulzura, tenía un ligero cosquilleo en el estomago. Si hubiera estado más cerca de él, probablemente le hubiera tomado la mano.
-Te escucho, entonces.- dijo Bella.
Otra ola de silencio permaneció en la conversación tan escasa que mantenían los dos.
-Has notado que Will y yo no nos llevamos muy bien.
Bella asintió moviendo rápidamente la cabeza.
-Bueno, eso no siempre ha sido así, cuando éramos más pequeños éramos como un zapato pegado de un chicle, inseparable… ya sabes, la mierda adolescente. Todo un peligro para las familias con valores morales. Aun así, siempre nos divertíamos.
Bella sonrió levemente, a pesar de su rostro oscurecido.
-Pero una noche, Will quería ver lo que pasaba en Hollywood Boulevard por la noche.
Bella frunció el seño, dándose cuenta de que quería ir a ver prostitutas.
-Fue solo por diversión, no hicimos nada… nos salimos de la casa a escondidas y en el carro de Carlisle, bebimos un poco y nos divertimos sanamente… Cuando salimos llego un hombro arrastrando a una chica por el cabello.
Su mirada se quedo vacía, como si reviviera la escena.
-Discutieron, el hombre escupió a la chica… más bien era tan pequeña… tan solo una niña, trece o catorce años tal vez. El sujeto se enfureció más… estaba rojo de ira, temblaba y empujaba a la chica. La empezó a golpear en la cabeza, una y otra y otra vez… la mató.
Fue horrible, nos ocultamos porque teníamos miedo… no hicimos absolutamente nada… El hombre se fue y tuvimos que esperar… no sé, unos diez minutos tal vez. Estábamos aterrados, temblábamos por si el sujeto volvía, la niña había muerto, fui a verla, a tocarla para ver si aun respiraba. Yo quería llamar a la policía, pero Will no quiso, me convenció de que el chico regresaría y nos mataría si se enteraba que habíamos testificado contra él. Discutimos largo rato, nos golpeamos y se fue… se largo a su casa dejándome allí… Fue entonces cuando dejamos de ser amigos. Por último, cuando salí del callejón el hombre que había asesinado a la niña estaba en la acera de enfrente y me miro, empecé a correr y el corría detrás de mí, no me alcanzo, pero me grito que había visto mi rostro… que lo recordaría por siempre y yo… yo no puede… y-yo…
Junto las manos en un hueco y metió su cabeza allí, recargando sus codos en sus rodillas. Bella estaba tan sorprendida que su garganta se había secado y, ahora comprendía porque Edward solía ser cohibido. Tendría apenas unos quince años cuando sucedió aquello. Vivir con esa culpa por tanto tiempo, no es de extrañar que se sintiera inseguro incluso ahora… pero, ¿Por qué no haberle dicho nada a sus padres?... ellos siempre daban esa confianza y protección. Al parecer Edward solo había mostrado sus razones para huir. Vivir con ese trauma durante tanto tiempo, era… inexplicable.
-Me siento tan culpable… pudimos, pudimos haber ayudado a la chica… y tan solo huimos. Debimos haber salido de nuestro escondite y haberla ayudado…
-Edward, ustedes eran tan solo adolescentes, podrían haberlos lastimado.
Se sentó junto a él, y junto sus manos, se dio cuenta que Edward estaba llorando. Era extraño para Bella, ver a un chico como Edward Cullen siempre duro, fuerte y seguro estando ahora tan… desbastado. Ella frunció el seño y paso su mano por las mejillas para quitar las lagrimas que había derramado.
-Ustedes no hicieron nada.
-Pero… debí haber llamado a la policía, entonces también lo pensaba, pero la banda ya estaba formada y solo afectaría a la imagen. Se vendían los discos descomunalmente y si decía cualquier cosa todo el mundo se preguntaría que hacía en Hollywood Boulevard a esa hora de la noche. Pero esa ni siquiera pretende ser 'la más buena de las excusas'.
-No fue culpa tuya.
Ella acaricio la mejilla del muchacho con su mano, y Edward alzó la mano para sostener la de Bella en su mejilla y que no se quitara de allí. Estuvieron de nuevo en un largo silencio.
-¿Es por eso que tienes una pistola en el coche?
-Después de eso, he estado teniendo un millón de pesadillas por la noche. Mi foto se encontraba en todas las revistas, y no solo estaba implicando mi seguridad, sino también la de Emmet y Jasper, posando con fotos del grupo para las revistas. Pasó tiempo y seguía sin poder contener mi nerviosismo. Así que… después de no soportar más, le pague a un guardaespaldas para que comprara una pistola y me la entregara. Al tiempo simplemente creo que… paso… como todo pasa.
Edward volteo hacia Bella con la mirada afligida… De pronto, los ojos del chico tanto como los de Bella se fueron haciendo pesados, y ya en el inconsciente sueño, Bella lo atrajo hacia ella. Así, recostados en el sillón en el que ahora descansaban sus cuerpos, durmieron… uno contra el otro, cansados por los fantasmas del pasado que perseguían a Edward, cansados de las mentiras y de enemistad que paso ligera y por momentos.
Cuando Edward despertó a la mañana siguiente, Bella había abandonado la biblioteca. Paso una mano por su rostro recordando lo de la noche anterior. Bella de seguro no lo comprendía… ¿Y quién iba a hacerlo?... Si él había dejado que mataran a una mujer inocente. (N/t: como Bella no despertó con él, asume que no comprende nada).
Se fue a su habitación y tomo una ducha. Al llegar la hora del desayuno, fue al comedor donde todos se encontraban sentados, incluyendo Bella. Edward se sentó frente a ella con la mirada baja y las mejillas coloradas, Bella estaba igual que el. Ni una palabra, ni un sonido, ni una mirada. Edward solo confirmaba sus sospechas ante esa reacción de Bella. ¿Pero cómo iba a reaccionar la chica, cuando durmió en brazos toda la noche del chico de quien estaba enamorada?. Ella extendió el brazo para tomar la mantequilla al mismo tiempo que Edward lo hacía. El asintió dándole la oportunidad a Bella de tomarla primero.
El desayuno termino. Edward se levanto y salió de la cocina. Ella espero unos minutos antes de arrancar con Edward, para no ser demasiado obvia, entonces también Bella subió las escaleras directo a las habitaciones. Antes de abrir la puerta, se veía realmente atraída a irrumpir sin llamar antes. Pero antes de poder concluir con otro pensamiento, Edward la acorralo con su cuerpo contra la puerta, con suavidad pero firmemente. Su cuerpo cubría el de ella, y su cabeza tan cerca que podía olerlo, y sentir su respiración en el rostro. Tuvo un ligero trance, pero trato de mantenerse serena.
-¿Qué te pasa?.- exigió Edward.
-¿Qu…Q-que?
Con esa pregunta se recupero totalmente.
-Es… ¿Es por lo que te dije anoche?
-¡¿Qué? ¡No!, Edward yo no los juzgo, para nada…
-¿Entonces qué te pasa?
-Nada… olvídalo.
-Dime.
-¡No!
-¿Por qué?
-Porque…
-¿No tiene que ver con otro tipo de cosa verdad?
-No, ¡Que! No te importa, ¿De acuerdo?
-¿Es algo que me puede interesar?, ¿Sobre mi?
-Si… ¡NO! Ughh! Bueno, a lo mejor.
-Así que es sobre mí.
-Agh…! Déjame sola.
Frunció el seño y trato de escapar, pero una mano firme la tomo por la cintura y la volvió a pegar a la puerta, sin quitar la mano.
-Bella.- le susurro… con la voz más suave y dulce del mundo, algo que no se podía resistir.
-Edward, déjame en paz.- suspiro, tratando de no dar un suspiro de satisfacción.
-Dime.
-No Edward.
El se acerco a ella, atrayéndola a él con la mano en la cintura y la otra la paso por su mejilla. Bella cerró los ojos y se mordió el labio.
-Yo solo… pensaba…. Que…
-¿Si?
-Estaba a disgusto por lo de anoche.
De pronto, interrumpió sus caricias y dio un paso hacia atrás, Bella no se atrevía a abrir los ojos, hasta que con miedo los abrió lentamente. Edward tenía una sonrisa en su rostro.
-Yo sé que fue solo como amigos, Bella.
-Entonces… ¿No dirás nada sobre lo platicado anoche?, ¿no?.- pregunto él.
-No, por supuesto que no, pero debes hablar con tus padres. Estas cargando con un peso grandísimo, Edward.
-Yo…-paso su mano por el cuello preocupado.- Probablemente tengas razón, pero… -se encogió de hombros no queriendo hablar de ello.- Mientras tanto, voy a matar al idiota de Will, ¿Por qué te dejo salir sola del bar?
-Estaba borracho y… realmente no es su culpa.
-¡Claro!, se me había olvidado cuanto aprecias la bondad de Will… ¡nada nunca es su culpa!.- gruño molesto.
Una pizca de celos también atravesó su voz.
-No… bueno, solo… no me hagas caso, somos amigos.
—No realmente—pensó, pues era lo único que le venía a la mente.
-Bien… ¿Cómo te sientes hoy?.
-Genial.
-¿Estás segura?
-Si…
-Viendo ese moretón no diría lo mismo.
-No importa, llegaste a tiempo.
-Si…- murmuro él, abriendo la puerta de su habitación.
-¿Qué te parece si vamos de compras, no sé, algo por el estilo?
-Parece más relajante de todo lo que hemos hecho.- dijo con una sonrisa.
-Créeme, Alice no lo seria para nada, es lo opuesto a paz. Te lo advierto.
Pasaron los días después de esto. Al parecer el deseo de Alice se había cumplido, y el de Rose… bueno, el de Rosalie hasta cierto punto. Allie y Rose concordaban que Bella era mucho mejor para un niño tan lindo como Edward. El plan de Rosalie marchaba perfecto, desechar a Nate de la familia lo antes posible, claro, ellas sabían que la cantante solo buscaba fortalecer su imagen saliendo con Edward.
Un día, Bella se encontraba sola en la casa… literalmente. La mayoría de la familia se encontraba en la terraza o en la piscina, divirtiéndose. Una dulce tonada llego a los oídos de Bella, increíblemente atrayente. Intrigada, Bella bajo al sótano.
Cuando más se acercaba la música se hizo más clara, hasta que la capto completamente desde el pie de la escalera… la música era… triste, dulce, hermosa… como algo dolido… una canción distante… como una canción de cuna. Y de repente, mientras Bella terminaba de bajar las escaleras, la voz de Edward sonó. La canción hablaba de amor lejano, de una 'ella'. Como una estrella que resplandece en el horizonte, como un cometa efímero al alcance del amor, alguien que ya no estaba, alguien distante. Una chica que solo existía en sueños. Alguien que aprendió a mirar detrás de la máscara y lo vio como una persona normal. La canción termino.
Edward asintió con el cabeza, al parecer satisfecho. Bella se levanto y dio un paso hacia la puerta, a Edward. Este último paso crujió con la madera, he hizo que Edward volteara hacia ella. Parecía impresionado al principio, pero rápidamente se compuso.
-No sabía que estabas aquí.
-Eh estado allí solo unos minutos.
-¿Y qué te pareció?
-Es la más bonita que he escuchado, ¿Para quién la has escrito?
-M… creo que.- el chico era tan obvio, excepto a los ojos de Bella.- no es un ella completamente… es una canción… solo. Ejem, una canción. Y no la eh escrito yo, Jasper es el que escribe la letra aquí.
-¿Por qué no la pusieron en el álbum?
-Es nueva.- mintió.
Seguro era para Nate.- pensó Bella.
Alice apareció por la puerta.
-Nate está allí. Exige verte.- Bella ahogo una sonrisa, Edward suspiro frustrado.
-Tengo que ir.- le dijo Edward a Bella saliendo por la puerta.
-Claro…
Todo era tan obvio. Edward no comprendía como Bella no captaba que la canción era para ella. Sobre todo por el título que quedaba grabado en las hojas que Bella miraba con atención. "Tan distante". Eso había sido y parecía ser su relación. La distancia era eso: Ella había logrado ver atreves de la máscara, y el había logrado ver atreves de sus ojos… a la chica le llamo la atención un punto de la hoja: "Canción de cuna, por Edward Cullen".
¿Por qué el chico le había mentido sobre el autor de la canción?... ¿Era otra de esas cosas que a Edward no le gustaba contar? Le había mentido… ¿Por qué? Si él era el autor de la canción.
chicas, no aguanto la espalda y no se como sigo escribiendo x( espero me perdonden por no subir el preview antes pero mañana domingo temprano lo subo ^^, no se cuando actualizo, pero Temporada de embrollos y vendida para ser comida mañana tambien. las quiero bye.
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