Todos se subieron a la camioneta de John. Primero John, al volante, en el medio Dean y Adam se sentó justo a su lado así Helen no le quedaba más remedio que sentarse sobre su regazo, con Gabi había ido bien. Pero cuando Adam vio a Helen sentada sobre el regazo de Adam, se le cruzaron los cables.

- Oh, eso si que no, jovencito. Adam tu detrás.

- ¿qué? Es de noche, hace frío.

- Es los Ángeles, nunca hace frio, y también era de noche cuando te recogimos en la carretera haciendo dedo, venga fuera (Adam puso morros pero obedeció)

- ¿Así que sois cazadores? (dijo Helen cuando llevaban un rato conduciendo en la dirección que les había indicado)

- Cuando aparqué el coche miré en la guantera y en el maletero. O sois cazadores o de la mafia.

- Y sinceramente, el viejo si que tiene pinta de matón, pero ni tú ni el chico tenéis pinta de mafiosos (le dijo Helen a Dean sonriéndole con chulería).

- ¿Cómo has dicho que te apellidabas? (dijo John, mirándola de reojo)

- No se lo he dicho señor Winchester (dijo con una sonrisa socarrona)

- Helen Lubut ¿no? ¡Dios! Como no te he reconocido. Eres igualita que tu madre. Por cierto ¿Cómo está?

- Muerta, señor.

- Vaya, lo siento ¿tu padre?

- bien, sigue en el negocio.

- ¿Y sabe lo que tus amiguitas y tú hacéis?

- por supuesto y me apoya al 100x100.(dijo sonriéndole) ¿Quieres recuperar el coche?

- ¿Quieres que llame a mi viejo amigo Roberto Lubut?

- por supuesto y recordad viejos tiempos.

- ¿está fuera de la ciudad, verdad? (dijo John negando con la cabeza)

- Del país, está en Filipinas, untío suyo le ha pedido ayuda con un espíritu vengativo muy cabrón.

- No estará eternamente en Filipinas.

- Y yo tengo muy mala memoria, si pasan unos minutos quizás ya no recuerde.

- Helen (dijo John con tono de no me cabrees)

- ¡Espera! Helen Lubut, ¿La pequeña Elenita? ¡Dios!

- Parece que Dean se ha despertado. Hola Dean ¿Cuánto tiempo?

- ¡Helen deja a mi hijo en paz!

- no puede ser, la última vez que te vi me measte encima.

- no es lo más cochino que he hecho encima de un chico.

- ¡En serio? (dijo que Dean con una sonrisita canalla)

- ¡Helen! ¡Dean!

- jajaja (se rio Helen) gira ahora en esa salida.

- ¿y cómo has acabado liada con esas arpías? (preguntó John)

- voy detrás de un vampiro.

- ¿cazas? (Dean estaba sorprendido que una chica tan guapa fuera cazadora)

- ¡no soy una fan de twilight! (burlándose de Dean)

- ¿sabe tu padre que estás detrás de un vampiro? (John preguntó cansado de tanta payasada)

- Si, señor. Lo sabe, no le hace gracias, pero lo sabe. A este vampiro en particular le gusta la sangre de las cachorritos de alta cuna. Así que esas dos, son una entrada a todo este tipo de fiestas, solo hay que ponerse guapa y esperar.

- pues tú, la parte de ponerse guapa, lo has hecho muy bien

- Auuuuu (John le dio un collejón)

- Dean, tiene solo 17 años, es una niña.

- dieciséis.

- No deberías hacer este trabajo sola, los vampiros son muy fuertes y

- ¿y yo soy una chica?

- exacto (dijo de forma natural John)

- por dios, ¿Qué le pasa a tu viejo, ha salido del cuaternario?

- mocosa, más vale que midas bien tus palabras (empezó John pero Helen le interrumpió en seguida).

- Ahora, sal de la carretera, por el caminito de arena. Ya llegamos, reduce, el camino no es muy bueno a partir de aquí.

- ¿Cómo le haya pasado algo a mi coche?

- Tranquilo, si Nicole no te lo estrelló, créeme que yo no le iba a hacer ni un rasguño.

- ¿Nicole?

- Una pequeña bruja, amiguita de tu hermano.

- ¿Cuánto gente ha conducido mi bebé?

- No lo sé. Yo solo sé que Nicole y yo. Pero eso mejor te lo responde Adam.

- Oh y tanto que me lo va a responder, como me llamo Dean, que me lo va a responder.

- ya llegamos (parándose ante una zanja)

- Esto es arena

- Dios eres un puto genio

- ¡Helen!

- ok, bajo para abrir la zanja (dijo bajándose del coche. Al abrir la zanja notó algo extraño en la entrada. Regresó al coche) La puerta ha sido forzada (lleváis armas)

- siempre (Dijo John, ella sacó una pistola y una estaca de su bolso)

- Y es por eso que las chicas llevamos bolsos tan grandes (arqueando la ceja). Ve despacio,

- Primero, Adam debería entrar (dijo John). ¡Adam! (dando un golpecito en el cristal de atrás). Pero no obtuvo respuesta (los tres se giraron de golpe Adam, no estaba allí) ¡Dean!

Te cubro (dijo Dean)

¡Mierda! Estaba cuando subí al coche después de abrir la verja, no puede estar lejos. (Dijo Helen mientras seguía de cerca a los Winchester)