¡Muy buen día queridos amigos! ¿Qué paso en los reviews? ¿Acaso haremos un linchamiento en conjunto a la pelirrosa? Amigos, sus comentarios me dieron mucha gracia, me alegra ver esos animos a flor de piel en mis queridos lectores (Si que saben odiar a la pelirrosa XD).
Esta mañanita les traigo un nuevo episodio, es pequeño pero espero que sea de su agradado!
...
Capitulo 14: La M es de muelas
La M es de muelas
Tan cariadas que te inflan los carrillos
Y aunque hagas todo para que no duela
Parece que te cortaran con cuchillo
El lunes le recité este poema a Hinata en la biblioteca, a la hora del almuerzo, pero lo primero que hice fue a pedirle disculpas por no haber ido el sábado a la piscina.
-No sabias que me estabas esperando –Le dije –Y no te podía llamar porque no me dejaste tu número. Si lo hubiera tenido.
-No tienes que disculparte –dijo Hinata –Entiendo perfectamente.
No sé qué quiso decir con esa respuesta. ¿Acaso quiso decir que comprendía que yo no tuviera su número telefónico? ¿O tal vez quiso decir que comprendía que algunas chicas arrebatan nuestras hormonas y otras simplemente nos gustan para tener conversaciones intelectuales?
Sentí un poco de pesar por ella. Me la imaginé esperándome en la piscina durante largos minutos, sin que yo apareciera por ninguna parte. No fue mi culpa, pero no me gustaba verla tan abatida.
También pensé que quizá había sido innecesariamente brusco con ella. No me costaba nada buscar su apellido en el directorio: finalmente no creo que haya tantos Hyuga. Entonces, para levantarle un poco el ánimo, le mostré los dibujos que hice para ilustrar nuestro libro y le dije que también iba a hacer algunos para los poemas de ella. Luego le mostré lo que había escrito para la M. Al parecer le gusto. Me dijo que había escrito otro.
-Ese también para nuestro libro de coplillas.
La E viene de elástico, para sostener los calzones
Si se suelta ¡Dios me valga!
Sin importar de qué manera te los pones
Te quedaran al aire las nalgas
-¡Oye! –Exclamé -¡Es muy bueno!
No lo dije solo por decir. ¡De verdad me había gustado! Sin embargo, me parece que ella no me creyó. Puso otra vez cara de desilusión y dijo:
-Es puro ripio.
-No, es divertido.
-¿De verdad te parece bueno? – Me preguntó.
-Está súper –dije – Quedará muy bien en el libro.
-Mmm… creo que el segundo verso no esta tan malo.
Hinata es demasiado crítica con su propio trabajo.
Hoy es viernes, y de camino a casa me encontré con Sakura en la parada de bus.
-¿Dónde está Ino? –le pregunte.
-¿Qué te importa? –me contesto –Donde el dentista.
Después de ese breve intercambio, el silencio cayó sobre nosotros como un manto pesado. Luego, tuve un acceso de mi síndrome de Tourette. De buenas a primeras me vi a mi mismo diciéndole a Sakura el poema de la M, que obviamente a ella no le pareció nada gracioso.
Traté de explicarle mejor, pero no hubo manera.
-Te encantan las vulgaridades.
-No –le dije –No son vulgaridades. Es una tradición muy conocida: se llaman "Coplillas Picarescas".
Esa idea se la copie a Hinata y luego le añadí:
-Es como esas postales que uno consigue a veces en la playa, de señoras gordas en traje de baño. No son vulgares.
-Claro que si –replico Sakura –Son muy desagradables.
-Bueno, en todo caso, muchos escritores lo hacen.
-¿Hacen qué? –Pregunto Sakura.
-Escriben coplillas picarescas. No tiene nada de malo.
Por alguna razón que no entiendo, le dije a Sakura el poema del elástico. Creo que mi Síndrome de Tourette se está desarrollando bastante rápido.
-¿Siempre tienes que ser tan ordinario? –Me dijo Sakura –Tienes una mente retorcida.
Me apresuré a explicarle que ese poema no era mío.
-Lo escribió Hinata Hyuga.
-¡Ah! –dijo, como si eso lo explicara todo.
No sé qué tiene en contra de Hinata. A lo mejor le tiene envidia porque es inteligente. Me he dado cuenta de que la gente no siempre le caen bien las personas inteligentes. ¡Pero Hinata no lo puede evitar! Está en sus genes.
Le pregunte a Sakura si le gustaría que nos encontráramos mañana por la mañana en el centro comercial.
-Te puedo comprar una gaseosa –le ofrecí.
-Mmm –dijo Sakura arrugando la nariz. Me mata cuando hace eso.
-Te puedo invitar a comer algo –seguí diciendo.
-Déjame pensarlo.
-¿Cuánto vas a pensarlo?
-No sé. Hasta cuando me decida. Pero no quiero quedarme esperando junto al reloj otra vez.
¡Yo nunca la he dejado esperando! La primera vez no me estaba esperando a mí sino a Ino.
-También nos podemos encontrar en la biblioteca –le dije.
-¿En la biblioteca? ¿Y que hay ahí?
-Pues… libros – dije –Y hay un lugar para comer.
-En el centro comercial hay montones de lugares para comer ¿Para qué quieres ir a la biblioteca?
Le Explique que quería ir a ver si tenían libros del escritor que iba a ir al colegio a hablarnos: Jiraya.
-¿Te los vas a leer? –pregunto Sakura.
-No sé, pensé que a lo mejor era buena idea, aprovechando que va a ir.
Sakura inclino la cabeza hacia un lado y dijo:
-Yo quede hasta el cogote con uno solo.
Se refería al libro que habíamos leído en clase de literatura, con el profesor Kakashi. A mí, en cambio, me pareció interesante, pero no quise seguir con esa conversación para no hacerla sentir mal.
-Entonces ¿Vas a ir? – le pregunte a Sakura.
-Ya te dije que lo iba a pensar – me contesto.
-Llámame ¿Vale?
Sakura anotó mi teléfono. Quizá me llame mañana.
...
Y hasta aqui por hoy... ¿Qué tal? Hinata ya esta ganandose el aprecio del Naru Naranja ¿No les parece?
Mientras tanto con la pelirrosa... ya son varios los enlistados para su linchamiento XD!
Nuevamente les agradesco sus comentarios... ¡LOS AMO! y no es exageración, ustedes son maravillosos!
Bueno... me voy despidiendo, nos vemos en el próximo cap...
¡No se olviden de comentar!
¡Hasta pronto!
