-¿Qué diablos me está pasando? – se preguntaba la morena lavándose el rostro, después de haber soñado con la ex rubia; ambas caminaban felices por un prado, tomadas de la mano, mientras Beth corría felizmente tras una mariposa y dos niños, uno rubio y otro castaño, la seguían de cerca, recordar la sensación de la mano de Quinn sobre la suya, lograba que su respiración volviera a acelerarse – Me enamore de Quinn – se miró al espejo, logrando ver la respuesta
-¿Estas bien hija? – pregunto Leroy cuando vio a la morena bajar aún en pijama
-Sí…- su voz sonó un poco ronca – estoy bien – se aclaró la voz ¡Tenía que hablar con Shelby!
-¿Harás algo el día de hoy?
-Iré a visitar más tarde a Quinn – respondió mordiendo la tostada que su padre había colocado frente a ella.
-Mándale nuestras saludes – hablo Hiram que se encontraba leyendo su periódico.
-Rachel… ¿Cuándo iras a visitar a Finn?
-Eh…no sé… ¿Por qué?
-Carol llamo hace rato – cerro el periódico – nos ha dicho que no has ido a visitar a Finn a la cárcel en estos días
-No me apetece
-Rachel… ¿Está todo bien con Finn? – pregunto Leroy intercambiando una mirada con Hiram
-Yo solo estoy confundida – enterró su cara en sus manos
-Rachel…
-No sé qué siento por Finn…o que siento por Quinn
-¿Quinn?
-Yo…solo sé que…últimamente cada vez que hablo con Quinn, que pienso en ella…todo se me acelera…y…eso es algo que no me pasa con Finn…
-Rachel…
-Iré a ducharme…tengo que despejar la mente – negó levantándose de la mesa dejando a sus padres con una expresión contrariada en sus rostros.
-Hace tiempos no te veía así hermanita – le dijo Frannie recostada en el marco del baño – te vez bien
-Sí…yo…creo que es hora de enderezar mi vida – ladeo la cabeza observándose en el espejo
-¿Hoy también vendrá Shelby? – pregunto cuidadosamente
-No lo sé…creo que Beth estará con Puck y su familia – respondió volviendo a su cama
-Es una verdadera belleza esa niña…es increíble que haya nacido de ti – bromeo ganándose una almohada en el rostro – Que agresiva andas
-Eres una idiota Frannie
-¿Por qué nunca podemos hablar sin discutir?
-Porque desde pequeñas, nos han tenido enfrentadas la una contra la otra…sobre todo a mi…contra ti
-Quinn…
-No es tu culpa…lo sé…solo era la enfermiza la obsesión de Russell por tener hijas perfectas.
-Pero…
-No digas nada Frannie…por favor…
-¿Qué tienes? – se sentó en la cama acariciando el rostro de su hermana
-No lo sé…
-¿Quieres que volvamos al hospital?
-No…
-Quinn…
-¿Has mantenido contacto con tu padre?
-Sí – suspiro negando, no le agradaba la forma en la que Quinn se dirigía a su padre, pero trataba de comprenderla; se había llevado un gran susto al ver a su hermanita, botando sangre e inconsciente y el solo pensar que podía perder a su hermana, como había perdido a su hermano, le había hecho reflexionar muchas cosas – se piensa volver a casar
-¿Con quién? – Pregunto con una sonrisa burlona - ¿Sigue siendo viejo verde?
-Con una chica de veinticinco
-Viejo verde – afirmo negando
-Definitivamente…
-Hoy estas bastantes calladas… ¿Te encuentras bien?
-Quiero hablar contigo…
-Rachel me estas asustando ¿Qué sucede? – tomo asiento frente a ella.
-Antes que nada… ¿Dónde está Beth? – pregunto al no ver a la pequeña rubiecita
-Esta con Puck... quería que la niña pasara tiempo con su madre…así que vino temprano por ella.
-Ah…okay – tomo un sorbo de su te – creo…- miro a su madre – Estoy enamorada de Quinn Fabray – soltó de golpe
-¿Qué?
-sí…yo…estuve pensando en lo que hablamos antier en el hospital y…me puse a pensar varias cosas…y
-y…te diste cuenta que la chica porrista te gusta desde hace tiempo ¿Verdad?
-Sí…pero tengo miedo
-¿De que ella no te corresponda?
-Sí… ¿Y si se burla de mis sentimientos?
-Eso no lo sabrás…sino hasta que hables con ella…pero debes hacer las cosas bien Rachel
-Lo sé…antes de hablar con Quinn de lo que me sucede con ella…debo terminar con Finn…
-¿Estas segura de terminar con Finn? – Le tomo las manos – piensa bien las cosas Rachel, ambos tienen sentimientos, ambos son seres humanos y están pasando por momentos difíciles.
-Lo sé…pero yo ya no me veo con Finn en un futuro…ya no veo que mi relación con el avance más de lo que avanzo
-¿Y con Quinn?
-Con Quinn…con Quinn sí…anoche incluso soñé con ella, con dos niños más y Beth
-Una familia – murmuro Shelby
-Sí…una familia…nuestra familia
-Ven – se levantó de su silla – vamos a la cárcel para que puedas hablar con Finn – la miro segundos antes de sacar su teléfono y pedirle a Puck que pasara más tiempo con la niña
-James…- llamo a su amigo guardia - ¿Está todo listo? – susurro esperando que nadie los escuchara
-Sí…cuando sea hora, tu celda se abrirá – le entrego un papel – espero que sepas lo que haces Luc…
-Tengo que hacerlo…ayer quede muy preocupado con ella…
-Fueron fuertes sus palabras…realmente está muy cambiada – James había quedado con la boca abierta, cuando reconoció a Lucy Caboosey, ya no tenía nada que ver con aquella niña con sobrepeso.
-Te lo dije… - suspiro pasándose las manos por su rubio cabello – no creí que le fuera hacer tanto daño
-Uno de los guardias dijo que te había dicho que asesinaste su infancia…
-Sí…eso dijo – sus ojos empezaron a llenarse de lágrimas – y no te imaginas cuanto me dolió saber que le había causado todo ese daño a mi princesa Lucy
-Luc…varios te dijeron que pensaras bien en lo que hacías… ¿recuerdas? – le puso la mano en el hombro
-Lo sé…y ahora me doy cuenta que aunque por más que trate de mantenerla alejada de este mundo de mierda, ella fue una de las lastimadas… ¿Viste al chico con corte de mohawk que vino con ella?
-Sí…
-Él es el padre de mi sobrina
-¿Frannie tiene hijos?
-No tengo idea…pero él es el padre de una niña que tuvo Quinn hace casi dos años
-¡Oh Dios Mío!
-Vez…si yo hubiese estado…ese maldito no hubiera puesto sus garras en mi niña
-Él "Hubiera" no existe Quinton – negó el guardia – deberías saberlo ya
-Lo sé…
-James…- llego un guardia con dos morenas – ellas vienen a ver a Hudson – señalo a las mujeres, en especial una que veía asombrada a Lucían, no tenía conocimiento que el hermano de Quinn estuviese en Lima.
-Claro yo las llevo – sonreía mientras Lucían le devolvía la mirada a la chica – andando – golpeo el hombro de su amigo
Los cuatro caminaron hacia la celda en donde se encontraba Finn recostado mirando las tablas de la cama que tenía encima
-¡Hudson!... tienes visitas
-¿Más? – Dijo algo fastidiado, había recibido ya la visita de Quinn, Sam, Puck, sus padres y los chicos del glee en menos de dos días - ¡Rachel! – Se le iluminaron los ojos al ver a la chica – Hola Shelby – se aclaró la voz, mientras Lucían se acomodaba en su cama - ¿Qué haces aquí amor?
-Tenemos que hablar Finn…
-Si es por lo de Quinn…ya todos me lo han dicho…cometí un grave error Rachel – miro de reojo al rubio – debí dejarme apuñalar por ella.
-Finn…ella se detuvo metros atrás de llegar a ti
-Lo sé varios lo han dicho ya…
-Pero no vengo a hablar de eso…sino de nuestra relación…
-¿Qué pasa?
-Finn…esto no está funcionando
-¿De qué hablas? – pregunto con el rostro desencajado, mientras el rubio sonreía disimuladamente
-Ya no te quiero Finn…
-¿Quién es? – expreso furioso agarrando fuertemente a la chica por los brazos – Dime quien es
-¡Suéltala Finn! – intervino Shelby tratando de que el chico soltara a su hija, pero este antes la apretaba con más fuerza
-Finn me haces daño – trataba de soltarse
-¡Dime quien es Rachel! – Seguía sacudiéndola - ¡Dímelo! ¡Alguien más tiene que ser! Tú y yo estábamos bien
-¡Me ayudas! – le pidió Shelby al rubio quien rápidamente asintió y agarro a Finn de la espalda, logrando que soltara a la morena – Gracias – agradeció sosteniendo a su hija que sollozaba
-Adiós Finn – ambas se giraron para marcharse de allí
-Rachel… ¿Quién es? – pregunto dolido, aun siendo sostenido por Lucían.
La morena lo miro un momento – Quinn…
-¿Qué? – ambos chicos quedaron sorprendidos
-Me enamore de Quinn Fabray… - le dio una última mirada, antes de abandonar el lugar.
-¡Vaya! – Hablo el rubio luego de unos minutos – mi hermana sí que levanta – silbo divertido
-¿Te parece muy gracioso? – Lo miro apretando los puños – mira lo que ocasiona tu hermana
-Culpa de ella no es – negó cogiendo una manzana que había en la celda – es el efecto Fabray – sonreía altaneramente
-¡Vete a la mierda! – le grito con lágrimas en los ojos
-Espero que no te vuelvas a acercar a ella…
-Tú no puedes prohibirme eso
-Claro que puedo – soltó la manzana para cogerlo del cuello y estampillarlo contra la pared – te vuelves a acercar a alguna de las dos y…- le señalo su miembro – te lo corto… ¿Entendido? – el chico rápidamente asintió – ¡Bien! – sonreía mientras volvía a comer la manzana
-Rachel ¿Estas bien? –
-Hola señora Fabray – hablaba en medio del llanto que la invadía - ¿Quinn está?
-Está en su habitación…sigue – la dejo pasar mientras intercambiaba una mirada con Frannie - ¿Quieres algo de tomar Shelby? – le pregunto amablemente a la mujer, mientras la morena subía las escaleras.
-¿Quinn? – entre abrió la puerta de la habitación, para encontrarse con una imagen que la descoloco por completo. La chica se encontraba profundamente durmiendo abrazada a un oso de peluche, logrando que su cabello rubio cayera delicadamente por su rostro…esperen… ¿Cabello rubio? … lentamente se acercó a ella, tratando de no hacer mucho ruido.
-Mmmm… ¿Quién es? – Murmuro entre sueños la rubia al sentir las caricias de Rachel sobre su cabello - ¿Rach? – pregunto al abrir solo un ojo
-Hola… - susurro
-¿Qué paso? – Se sentó rápidamente al ver los ojos enrojecidos de la chica - ¿Qué te hicieron?
-Volviste hacer la sexy rubia… - comento logrando que la chica se sonrojara
-¿Qué paso Rachie? – le acaricio con cuidado la mejilla, logrando que Rachel sintiera todo un zoológico en su panza
-Termine con Finn… - murmuro, logrando que la rubia abriera sus ojos sorprendida
-¿Por qué?
-Me di cuenta que no lo amo – enrojeció agachando la mirada
-Rachel – le levanto el rostro ¿Te hizo algo?
-Me sujeto por los brazos y me sacudió con fuerza – sollozo cuando Quinn le retiro con sumo cuidado la chaqueta que tenía puesta, dejando ver los morados que tenía en sus brazos.
-Es un maldito – apretó la mandíbula furiosamente
-Tu hermano, fue quien me lo quitó de encima
-¿Lucían te ayudo?
-En realidad…Shelby le pidió ayuda
-Ah… ¿Entonces no lo amas?
-No… me gusta alguien más
-Oh… - sintió una punzada de dolor en su pecho – y… - se aclaró la garganta – ¿Esa persona te corresponde?
-No lo sé…
-¿No lo sabes?
-No se lo he dicho – esquivo los ojos brillantes de la rubia
-¿Por qué?
-¿Y si no me corresponde?
-Debes arriesgarte…
-Está bien – acepto acercándose a la chica que fruncía el ceño
-Rachel ¿Qué hac… - fue interrumpida por los labios de la morena, logrando que abriera los ojos - ¿Qué fue eso? – pregunto luego de unos segundos, de la impresión, ni siquiera había sido capaz de responder el beso
-Me gustas Quinn
-Rach…
-Sé que no sientes lo mismo que yo…pero tenía que decírtelo
-Rachel…
-Quinn…déjame conquistarte ¿Si?
- Con…conquistarme – balbuceo torpemente
-Sí…
-¿Quieres conquistarme?
-Sí – asintió con una sonrisa - ¿Me lo permites?
-Yo…Rachel
-Lo siento – agacho la mirada desilusionada
-Rach… - tomo su barbilla, para depositar un suave beso en sus labios – me encantaría que me conquistaras
-¿En serio? – sus ojos chocolatosos brillaban con intensidad
-Si – la acerco a su cuerpo para abrazarla
-La celda está abierta – comento Finn, al ver que se movía – deberíamos cerrarla
-¿Está abierta? – despertó el rubio quien se había quedado dormido, rápidamente se reincorporo mirando por la ventana, notando que ya había anochecido – es hora… - murmuro para sí mismo – iré al baño… - miro al chico que solo asintió – ya vengo
Salió de la celda procurando que nadie lo miraba, saco el papel que James le había dado tempranamente, que resultó ser un mapa, que lo dirigía hacia una salida secreta del bloque en el que se encontraban. Camino evitando que las luces reflectoras lo vieran y cuando llego a la pared, quito el bloque señalado, y con mucho cuidado se escurrió por allí, logrando dar a un viejo túnel. Después de veinte minutos caminando, llego a una pared falsa, con cuidado movió las cosas y salió de allí, observando que se encontraba en un viejo granero, que se encontraba a las afueras de Lima.
-Ahora sí Lucy…tu hermano está aquí para protegerte – murmuro para sí mismo, una vez se colocó la ropa que James había dejado allí para él. Su teléfono sonó.
…:¿Dónde estás?
L: Acabo de salir del viejo granero
…: Esta bien…Kevin te recogerá en cinco minutos, allí, te llevara a una barbería en donde deberás cambiarte el look ¿Esta bien?
L: Me parece bien…
…: Te veré en un par de horas – colgó la llamada
-¡Libertad!... – susurro viendo las luces a lo lejos
