Luego de tomar un rico almuerzo con Ethan, quien ahora se nos ha unido en un restaurante de comida internacional, donde la variedad de platillos eran impresionantes, y enterarnos que el restaurante contaba con 17 chefs, hemos decido ir a dar una vuelta por Central Park antes de regresar a descansar un poco a Sutton Park.

Aunque la temperatura está bastante fresca, se siente increíble estar en Central Park, hay mucha gente con sus mascotas, parejas tomando fotos, vendedores. Definitivamente estoy enamorada de esta ciudad.

Christian me toma por la cintura y susurra a mi oído- pasándola bien Ana?

Me giro tomando su hermosa cara entre mis manos.

Estoy pasándola genial mi amor- y atrapo esos labios que me vuelven loca entre los míos. Aun estando en el medio de Central Park, siento que solo somos Christian y yo, y todas las preocupaciones que me rodean se esfuman en este beso. Eso es hasta que escuchamos un coro de voces…

Hey! Joder Christian! Con tan buena habitación que tienes. – La voz juguetona de Elliot se escucha entre los silbidos de Mía y la risa y comentarios de Kate y Ethan.

Los miro a todos con cara de regañona lo que me gana más comentarios y risas.

Anastasia Steele GREY! Estas sonrojada. Vaya! - Kate me da un golpecito en el hombro.

Oh vamos, vamos, es una mujer enamorada de un hombre perdidamente enamorado de ella que podemos hacer. Esperemos más momentos como estos. Porque Christian y Ana gotean miel. Al final de estas vacaciones padeceremos de diabetes. – Añade Mía.

Oh vamos! Acaso no puedo besar tranquilamente a MI esposa- añade Christian quien sonríe, con esa sonrisa tan despreocupada que me mata de amor.

Seguimos caminando por Central Park, todos en pareja y agarrados de manos admirando el paisaje, aunque con seguridad formando un ajustado perímetro. Cuando de repente se nos atraviesa en el camino nada más y nada menos que Lilly amiga de Mía.

Vaya. Estamos destinadas a encontrarnos hoy, quieras o no Mía- dice Lilly mientras hace el amago de besitos aéreos a Mía, mientras da una mirada de arriba abajo a Ethan.

Me abrazo mas fuerte a Christian y este me mira inquisitivamente, como queriendo preguntar si todo está bien. Asiento con la cabeza mientras escucho a Mía indicar que está con nosotros dando una vuelta y que son más bien vacaciones familiares.

Ya veo- contesta Lilly, y podría jurar que acaba de darme una mirada asquerosa de arriba abajo.

Ya tenemos que ir Mía- interviene Christian con ese usual tono de voz tan frio que adopta mi cincuenta.

Bueno Lilly debemos continuar, luego quedamos a un café o algo.- dice Mía alejándose con Ethan.

Para un café no, qué tal si vienen todos al desfile de modas privado para Michael Kors en el que estaré participando mañana en la noche- dice Lilly con un aire de superioridad increíble.

Veo a Kate detenerse abruptamente y mirar a Lilly, luego a Christian y a mí, y luego a Mía con ojos llenos de suplica.

Dame una llamada Grey, y así dejo en recepción los nombres de cada uno para que puedan entrar. Disfruten la gran manzana. Hasta mañana.- y al fin Lilly se aleja.

Vaya contigo Kavanaugh!- la miro molesta sin saber por qué. – Dicen moda y te vendes al MENOR, postor.

Oh vamos Ana, si. Es una chiquilla desagradable, pero es Michael Kors, a un precio muuuuy bajo. –Me contesta Kate sonriente.

Además estará entre las modelos, no es como que pasaremos mucho rato con ella Ana. Y máximo estaremos una hora o dos.- añade Mía.

Oh perfecto, me encanta cuando cuentan con nosotros los hombres de esta forma.- dice Elliot a quien parece no agradarle la idea de estar en un desfile de modas por dos horas.

Quizá podemos utilizar esas dos horas para planificar algo para las chicas- esta vez un Ethan pensativo sugiere, queriendo quizás zafarse del desfile también.

No- dice Christian mientras sigue caminando tranquilamente.

No qué?- pregunto ahora adoptando mi mascara de reto a Christian Grey. Cabeza ladeada, ceja levantada y brazos cruzados. No es como que la idea de una velada con Lilly me parece lo más encantador del mundo, pero Christian no puede seguir tranquilamente por la vida vetándome actividades…

No me parece que deban ir solas al desfile de modas, yo iré con ustedes y llevaremos seguridad en caso de que decidan asistir. – Supongo que el tono serio de Christian no es solo por el tema sino en respuesta a la actitud que tome.

Está bien, lo discutiremos más tarde supongo. – digo también mirando a las chicas para que lo dejen pasar y paseo no se arruine.

Regresamos a la casa luego de un rato de andar tomando fotos y admirando NYC.

Estoy tirada en la cama matrimonial, con los ojos cerrados, simplemente descansando y pensando en llamar a mama para ver cómo anda, cuando de repente siento que me sacan los zapatos con mucho cuidado. Conozco ese toque porque es el único que he sentido en la vida, y ya forma parte de mi. Esa electricidad que corre por mi cuerpo cada vez que tengo a Christian cerca es tan familiar y a la misma vez tan fuerte. Me levanto sosteniéndome en mis codos para encontrar la figura de mi esposo dejando un beso sobre mis pies, para levantar la vista y encontrarse con mi mirada.

Relájese Sra. Grey- esa mirada juguetona de Christian me vuelve loca, y sé que mi cincuenta me necesita, y vamos a pasar un buen rato.

En cuestión de minutos estamos desnudos sobre la cama, y Christian solo deja besos muy despacio sobre todo mi cuerpo, sin parar de susurrar lo bella que me encuentra o lo mucho que le gusta mi cuerpo y mi olor. En estos momentos solo deseo que Christian me haga el amor una y otra vez, hasta que ya no podamos mas. Me está volviendo loca, y apenas me ha tocado. Siento sus besos en todas partes. Intento abrazarme a él y empezar con un poco mas de acción pero me interrumpe.

No Anastasia- su voz entrecortada por una respiración excitada- déjame a mí, tú, solo relájate. Disfruta.

Mis mirada suplicante se fija en el.

Oh Christian- mi respiración mucho más descontrolada por el deseo que la de Christian- amor, te necesito.

Cuanto Ana?- dice llenando mi pecho de besos y mordisquitos juguetones sobre mis pezones- Cuanto me necesitas?

Mucho, por favor- llevo mi mano a mi vientre justo bajo mi ombligo pero sin intentar tocarme-

Christian sobre mi alza una ceja y me mira con una sonrisa juguetona.

¿Qué haces Anastasia? ¿Así me necesitas? – Porque diablos no lo puede ver. Si! Lo necesito. Lo quiero dentro de mí ahora. Ya no puedo más.- Sabes que tu placer lo proporciono yo mi amor, y no te defraudare. Es increíblemente sexy verte querer tocarte Anastasia, pero, ya veremos la próxima vez en el cuarto de juegos.

Christian Grey! Soy tu esposa tómame ahora! O juro que no podre contenerme- Apenas terminada la oración siento la cabeza de Christian entre mis piernas y me siento en la gloria cuando su lengua juguetona encuentra mi clítoris.

No puedo más que gemir de placer, mientras mis manos encuentran su pelo y le doy pequeños tirones, mientras mis caderas se acompasan al ritmo de su lengua en mi interior.

Oh Ana, eres lo más delicioso del mundo. Y estas tan mojada para mí.- suelto un gritito de placer al sentir como Christian introduce dos dedos en mi interior a la vez que su boca encuentra mi clítoris nuevamente. Entrando y saliendo de mi solo siento como me mojo más y más. Y esa sensación tan familiar de que me voy a correr se empieza a formar en mi vientre.

Oh Dios, Christian- escapa mis labios como una súplica.

Y siento a mi esposo posicionarse para entrar en mí y no puedo contenerme más y me abrazo a él fuertemente mientras entra y sale de mí fuertemente.

-Ah! Joder Ana. Eres tan estrecha. –

Siento el orgasmo intenso apoderarse de mi cuerpo y Christian no para de penetrarme una y otra vez mientras mi orgasmo lo vuelve loco. Y yo no puedo más que gritar de placer.

Te amo Christian!

Y siento a mi esposo llenar mi interior al terminar dentro de mi mientras me besa atrapando mi boca apasionadamente.

Te amo Anastasia.

Nos quedamos abrazados y besándonos por un largo rato hasta quedarnos dormidos.

El zumbido del celular de Christian nos despierta a ambos, no se cuanto llevamos dormidos.

Christian Grey- contesta mi cincuenta en su modo CEO.

Me levanto de la cama y agarro un albornoz que esta sobre la silla. Mientras me pongo a buscar sobre los bolsos de compra que trajimos esta tarde.

No, simplemente sigan las directrices del informe. – Escucho a Christian en su llamada.

No aceptare nada más. Lo que sea necesario. Cueste lo que cueste. – Parece un poco molesto mi cincuenta, lo miro para darme cuenta que ya colgó su llamada.-

Que hace Sra. Grey?

Lo miro Sr. Grey- Digo acercándome a la cama y trepándome sobre él para quedar frente a frente.

Le gusta lo que ve? – me pregunta dejando un beso sobre mi nariz.

Es soportable- respondo juguetona.

Christian levanta una ceja y me mira haciéndose el serio.

Es soportable ah!? Ósea, que simplemente me tolera Sra. Grey.

Así es- le respondo con tono despreocupado girando mi cabeza para hacer como que miro por la ventana.

Christian aprovecha para atacar mi cuello con besos y abrazarme pegándome completamente. Dejo escapar una risita y un gemido.

Malvada esposa ya verás! Tolerarme, tolerarme…

Cuando las cosas empezaban a subir un poco más de tono, tocan a la puerta.

Hey chicos, soy yo Mía. ¿Están ahí?

Christian cruza los ojos y frunce el ceño.

Si Mía- contesto ya que Christian parece niño pequeño que quiere asumir la actitud de "Si lo ignoras se ira"

Bajamos en un momento, estábamos tomando una siesta.- contesto mientras Christian dándose por vencido empieza a ponerse algo de ropa.