Hola. Felices Fiestas. Gracias por sus comentarios.

Espero la hayan pasado genial.

Crepúsculo no es mío.

Pov. Edward.

Había ido en busca de mi mujer. No me contestaba el teléfono y Rosalie, no sabía nada de ella.

Y... ¿si le había pasado algo?

No me lo quería ni imaginar.

Cuando entré en el Hotel, la vi hablando con Rosalie y el imbécil de Emmett.

Cuando mi prima, dejó de hablar, Isabella, se giró y supe que ya nada sería igual.

—Isabella...- sonrió y me dijo que la siguiera. No me gustaba como se estaba comportando. Quería a mi Bella, la sumisa, la tierna y tranquila de mi mujercita.

Seguí a Bella hasta el ascensor, pero el estúpido de su "Osito" la llamó.

—¿Quieres que vaya contigo? - eso me enfureció. ¿Para qué mierda quería venir? Miré a Rose y ella estaba con los ojos acuosos y miraba a Emmett con nostalgia.

—No te preocupes Emmett, nos vemos a las ocho para cenar- él me miró con recelo y asintió.

En el ascensor, Bella no me dijo nada, simplemente me ignoró. Mis nervios estaban a flor de piel. No sabía lo que pasaría a continuación.

Salimos del ascensor y seguí a Bella. La veía caminar. Ese bamboleo de caderas y la forma en que los vaqueros marcaban su delicioso culo me tenía con una erección angustiante. La necesitaba ya.

—¡Deja de mirarme así!- espetó furiosa.

Llegamos a la habitación y sin poder resistirlo más, la besé. Gemí en su boca, ¡por Dios! Sus labios eran y son mi perdición.

—¡Ya!-me empujó y se alejó.

—Amor no...- intenté acercarme, pero lo impidió.

No podía creer lo que sucedería a partir de aquí.

Pov. Bella.

Lo alejé de mi y le dije sin más dilación:

—Edward, se acabó- empalideció y tomó asiento-. Ya no voy a estar contigo...-se puso de pie, estaba furibundo-. ... ya no me vas a volver a tocar. No me harás más daño. No lo impedirás ¿sabes por qué?- me mofe de él —Porque si te acercas a mi con otras intenciones, que no sean sobre nuestro hijo, te irás a la cárcel por violación y violencia doméstica- me miró aturdido y la rabia desapareció para volver a estar pálido.

—No puedes hacerme esto. Yo te amo- me quedé helada y después sonreí por la ironía de la vida.

—Pues que mal porque yo a ti ya no- dije y sus ojos se anegaron de lágrimas-. Otra cosa... No me subestimes, ni creas que no me atrevo a denunciarte y hacer que te pudras en la cárcel y me vale una mierda que seas el padre de mi hijo. A la primera que hagas te juro que lo próximo que veras, serán unos barrotes.

—¿Qué le dirías a nuestro hijo?- negué.

—Que su padre es un asqueroso violador- sin más las lágrimas salieron de sus ojos, él se acercó y se arrodilló ante mi.

—Bella por favor no me dejes solo, yo te necesito, por favor quédate conmigo. Prometo cambiar y ser un mejor hombre para ti y nuestro hijo, pero no me dejes- su cara estaba en mi vientre y se abrazaba a mis caderas.

—Será mejor que te vayas... ¡Ah! Y no intentes nada contra Alec, él no tiene nada que ver y que sepas que me arrepiento en parte de haberte conocido. Digo en parte porque gracias a ti tengo a mi bebé.

—Bella...- lo alejé de mi.

—Lárgate- escupí-. Te llamaré cuando sea mi próxima cita médica. Trataremos de llevarnos bien por el bebé, pero no te arrimes, no volveré contigo.

Intentó acercarse y yo enarqué una ceja. Sin más se fue.

Apenas cerró la puerta, le puse seguro y respiré tranquila. Me sentía mucho mejor. Poderosa, me describía mejor.

Tres meses después...

Me sentía tan tranquila conmigo misma... Ya solo faltaban tres días para firmar el divorcio y por fin sería libre. Mi relación con Edward, había mejorado mucho. Podíamos conversar y estar en una misma habitación por mas de tres horas.

Por petición mía, ha estado yendo al psiquiatra y ha producido muy buenos cambios.

Mi bebé estaba perfecto, y bueno me sentía más tranquila. Habia enviado mi solicitud a una universidad para iniciarla pronto y me habían aceptado.

Edward, me invitaba a almorzar todos los miércoles y conversábamos de cualquier cosa. Me sentía mejor conmigo misma, al ver que él estaba mejorando. Con todo y sus traumas era una persona que como todas merecía ser feliz, pero yo no era para él.

Suspire y salí del centro comercial.

De repente, se formó un alboroto y hubo un choque. De pronto, siento que me alejan de todo ese embrollo justo en el instante que un auto venía sobre mi. Cuando iba a agradecer a esa persona por salvarme la vida, un pañuelo en mi nariz y boca me enviaron a la inconsciencia.

—No otra vez...- fue lo último que pensé.

Gracias por todo el apoyo los quiero mucho. Espero leerlos pronto.

Que sepan que estoy en Wattpad y tengo una historia colgada. Me encantaría que la leyeran. Se llama Demasiado Inocente. Es buena. Trata de un mujeriego posesivo que se enamora de una hermosa chica mientras le enseñaba a pintar.

Espero si les llama la atención les guste.

Mi seudónimo es Danielle-Franks

Besos.