¡Hola! Disculpen la demora :c ¡Disfruten!:
CAPÍTULO 14: Encuentros Incómodos
{Un mes después}
Había ya un cálido sol que cubría toda la ciudad, por lo que ya no era necesario usar grandes abrigos que cubrían todo el cuerpo.
Marron se dio vuelta incomoda en su cama, una porque hacía tanto calor, por lo menos para ella, y lo otro es que hace días se sentía muy extraña, como si alguien la observara, como si le quisieran hacer daño, tal vez sus sentidos estaban más agudos desde que está embarazada, porque ahora se da cuenta de todo o simplemente estaba paranoica. Suspiró pesadamente, tonto calor.
-¿¡Bra!?. – Llamó sin mucho esfuerzo, bueno, no tenía tanta fuerza como para gritar.
Mataría por un vaso de agua.
-¿Sí?. – Esa no era la voz de su amiga peliazul, era la voz de un hombre, demasiado conocido.
-¿Qué haces aquí Goten? Son las once de la mañana. – Preguntó divertida cuando el morocho apareció en la puerta en lugar de Bra.
-Bueno…. – Rió nervioso. – Dormí aquí. – La rubia frunció el ceño confundida, ¿Cómo que dormí aquí? ¿¡Con Bra!?. – ¡En el sofá! No pienses mal. –
-Oh. – Sonrió suavemente.
-Ten, supuse que querías agua. – Le entregó un vaso de refrescante agua. – Con el calor que hace…. –
-Muchas gracias. – Le sonrió al moreno alegremente. – Eres el mejor. –
-Lo sé, cualquier cosa me avisas, estaré con Bra. –
Cerró la puerta, y Marron aprovechó para sonreír y levantarse.
Tomó su celular y lo miró, 'Un mensaje de James', todos los benditos días le dejaba mensajes deseándole los buenos días, y hoy no era la excepción.
'Buenos días pequeña, que tengas un lindo día'.
Sonrió recordando el día que Trunks tomó su celular y vio uno de los mensajes, su cara había sido digna de ser fotografiada. Su cara fácilmente se podría haber confundido con la de un perro bulldog.
Empezó a teclear la respuesta, mientras sonreía inconscientemente a la pantalla, no pensando en James, si no en Trunks.
-Bonito. – Lily se abalanzó a los brazos de su novio, el incidente del palito ya había quedado atrás, por lo menos para la pelirroja, porque el chico de ojos azules no lo había olvidado tan fácilmente.
-Hola Lily. – La besó, y le miró el bolso, tal vez si revisaba ese bolso…
-¿Quieres que vayamos a dar una vuelta?. –
-Uhm, tenía pensando en ir a ver a mi bebé, pero…está bien. –
-Bien, así me gusta, vamos al parque, es un bonito día. –
Trunks se quedó mirando la ventana, y miró el bolso de su novia pelirroja de reojo, estaba casi seguro que tenía el palito escondido ahí.
Todavía se le hacía raro no poder volar con ella, o mostrarle alguna de sus técnicas como lo hacía con Marron cuando eran más chicos. Lily no tenía idea que él era mitad Saiyan, en pocas palabras extraterrestre, seguro la asustaría un poco, pero alguna vez tenía que decírselo, ¿o no?.
-Ahm, amor…Lily, ¿podrías traerme mi chaqueta que está arriba de mi cama?. – Preguntó antes de salir por la puerta de la CC.
-Claro. – Se dio media vuelta.
-Te tengo el bolso cariño. – Tomó su cartera y se la colgó en el hombro, mientras ella sonreía e iba en busca de la famosa chaqueta.
-¿Qué tenemos aquí?. – Susurró mientras metía la mano en el bolso.
Un celular, su billetera, algo de maquillaje, dinero, servilletas, y…
-Bingo. – El palito brillante. Seguro a su madre le gustaría investigarlo.
Lo examinó una vez más, pero lo más curioso, es que ahora su puntita no estaba roja, si no verde brillante. Miró la escalera para asegurarse que Lily no estaba cerca y meció de un lado a otro para ver como pequeñas chispitas verdes salían.
Lo guardó en su bolsillo, y se colgó de nuevo el bolso en el hombro para no levantar sospechas de su novia pelirroja.
-Aquí está tu chaqueta lindo, ¿nos vamos?. – Preguntó ella mientras le pasaba la chaqueta y cogía el bolso de que Trunks llevaba.
-Claro, vamos. –
{Más tarde}
-Hola James. – Saludó la chica rubia al ver a su amigo castaño en la puerta de su departamento.
-Marron, toma, te traje un regalo. – Le pasó una caja de bombones y besó su mejilla mientras entraba al living. – Supe que tenías antojos de chocolates. – Sonrió.
Los ojos azules de Marron se abrieron sorprendida, ¿Cómo supo que quería chocolates? Tal vez…¿Bra?.
-Ahm, gracias. –
-¿Quieres ir a almorzar?. –
-Si…claro, vamos, deja ir por mi bolso. –
{Puerta}
-¿James? ¿Puedes abrir?. – Le gritó desde la habitación, no estaba dispuesta a caminar aunque sea dos pasos, no con una personita a cuestas.
-Si…. – Abrió. – Ahm, Hola. – Saludó cortésmente a la persona que estaba en la puerta.
-Hola…. – Respondió confundido.
-¿Quién es?. – Marron llegó al living un poco apurada porque James la esperaba.
Casi se le salen los ojos, ¡Trunks y James en la misma bendita habitación!. Sus ojos ya no podían abrirse más.
Ambos chicos se miraron confundidos, James no tenía idea que Trunks era el papá de la bebé, y él no sabía que él era James, el chico de los mensajes.
-Trunks, ¿Qué haces aquí?. – Preguntó aún sorprendida.
-Pues, vine a verte, pero veo que estás acompañada. –
Entrecerró los ojos mirando al chico castaño.
-Oh…Trunks, él es James, James, él es Trunks, el padre de la bebé. – Dijo nerviosa.
Ahí sí que vio chispas en los ojos de los dos chicos, nunca había estado en una situación tan incómoda.
-Gusto en conocerte Trunks, he oído bastante de ti. – Dijo el castaño tendiéndole la mano.
El pelilila sonrió un poquitín sarcástico y estrechó su mano.
-Pues yo no he oído nada de ti, pero debo suponer que por los mensajitos, debes ser amigo de Marron. –
La rubia se quedó mirando a Trunks extrañada, ¿y ese tonito?.
-Pues sí, somos amigos. – James sonrió dejando entre ver su corrida de dientes blancos.
-Ahm, íbamos a almorzar. – Empezó la rubia nerviosa ante la reacción que podría tener Trunks.
El chico de ojos azules miró a la 'pareja' alternadamente.
-Aunque si quieres Marron, lo dejamos para otro día, para que Trunks pueda estar contigo un rato. – Interrumpió el castaño.
Ella lo miró.
-No por favor, no arruinen sus planes por mí. – Respondió el pelilila con toque de sarcasmo en su voz. – Adiós. –
Se dio media vuelta y salió del departamento dando un portazo.
Ambos chicos se miraron.
-Es algo extraño, ¿o no?. – Empezó él quebrando el silencio.
Marron se quedó mirando la puerta, pues si eso había sido extraño, nunca había escuchado a Trunks tan…molesto. Seguramente había tenido un mal día.
Se encogió de hombros.
-¿Y si almorzamos acá?. – Después de esa rara conversación, ya no tenía ánimos para salir.
-Será divertido. –
El chico de cabello lila emprendió un largo vuelo sin rumbo, necesitaba despejar su mente un rato.
Se sentó en una de las rocas que daba al valle, era una hermosa vista, menos que estaba solo para disfrutar un rato, aunque sea un ratito alejado de todo.
Suspiró mientras el viento traspasaba su cabello y lo elevaba levemente.
No sabía porque, pero se sentía un miserable, un fracasado, incapaz de cumplir sus sueños, quería desaparecer, había decepcionado a todos, a su madre, a sus amigos, sobre todo a él, a su padre.
Sabía que esperaba mucho de él, que fuera un guerrero de elite y se dedicara a pelear como él, como buen descendiente saiyajín. Nadie se imaginaba que terminaría siendo padre tan joven.
¿Cómo era posible que no recordara nada? Se le hacía extraño, porque las otras veces que se embriagó, que no eran muchas por cierto, recordaba todo lo que hacía, todo lo que decía.
Quería recordar esa noche, de verdad si quería, pero sus recuerdos estaban confusos, como si alguien los hubiera borrado, o alguien le hubiera dado algo para olvidar…
Esperen, aún tenía ese palito extraño; Lo sacó de su bolsillo y lo meció, aún estaba su punta verde brillante y salían pequeñas chispas.
Ese palito lo hacía sentir….extraño, ¿De dónde habrá salido? Y ¿Por qué Lily se puso como loca cuando vio que él lo tomó?.
-Tal vez….. – ¡Claro! ¡Tal vez él sabía!.
Sonrió y se levantó de la roca, si él no lo sabía, no sabía a quién más recurrir.
-Vamos, deja tomarte una foto. – Rogó el castaño a Marron.
La rubia sonrió suavemente y negó.
-No, no ahora. – Respondió suavemente. – Tal vez cuando no tenga esta enorme panza. – Rió.
El chico sonrió aún más.
-Pero esa pancita hace que te veas bellísima. – Puso la mano en el vientre de Marron y lo acarició.
-Claro que no, me veo gorda. – Frunció el ceño.
-No. – Rió. – Sólo una, si no te la sacaré cuando no te des cuenta. –
Marron se sentó en el sillón y lo quedó mirando.
-Oh, a propósito, gracias por la comida, estaba riquísima. – Agradeció la chica de ojos azules cielo.
Él siguió sonriendo y se sentó a su lado.
-De nada, quiero que te alimentes bien, para que esta pequeña nazca fuerte. – La acarició la panza suavemente. – Así que él era el famoso Trunks. –
Ella lo miró.
-Uhm, si…. – Se mordió el labio nerviosa, no es que no le gustara hablar de Trunks, es sólo que hablar de él con James era lo incomodo.
-¿Estás bien? Te noto…nerviosa. –
-Si si…es que él me pone nerviosa. – Susurró.
James se quedó callado.
-¿Lo quieres mucho?. – Preguntó él luego de un minuto de silencio.
Ella lo miró y finalmente asintió.
-Sí…es sólo que, me confunde, ¿entiendes?. – Él asintió. – Pero ya está bien, no quiero hablar de Trunks, no ahora por lo menos. –
-Está bien, como quieras pequeña. – Respondió al borde la risa.
-¿De qué te ríes?. –
-De nada. – Sonrió. – ¿Quieres postre?. –
Marron negó aún confundida.
-No gracias. – Lo quedó mirando con la ceja encarnada. – ¿Qué es tan gracioso?. – Volvió a preguntar.
-Nada. – Sonrió el chico. – Estás confundida Marron, es obvio porque. –
-¿De qué hablas?. –
-Apostaría por saber que estás confundida porque no sabes si él siente algo por ti. –
Ella se quedó mirándola sorprendida, e intentó replicar.
-Yo…. –
-Bueno, los celos significan algo ¿verdad?. –
-¿Celos?. –
-Me mató con la mirada, es obvio ¿no?. –
-No sé de que hablas, tal vez tuvo un mal día, que se yo. – La rubia frunció el ceño.
-Claro. –
-Bueno, ya está, ¿Podemos cambiar el tema?. –
-De hecho, debo ir al estudio, tengo que tomar unas fotos. –
Se levantó.
-Oh, está bien. –
-Nos vemos, te llamaré. –
-Claro. –
James se inclinó para besar su cabeza y acariciarle la pancita.
-Adiós. –
-¡Hola Trunks!. –
-¿Qué hay Mr. Popo?. –
El chico de cabello lila llegó al templo, esta era su última esperanza.
-Estoy buscando a Dendé. – Continuó.
-¿Cómo estás Trunks?. – Saludó, el ya adolecente Kamisama.
Los ojos azules del chico se giraron para mirar al hombrecito verde recién llegado.
-Muy bien. – Sonrió antes de continuar. – Necesito tu ayuda con algo. –
-¡Claro!, ¿Qué necesitas?. –
De verdad disculpen mucho la demora, es que enserio intento actualizar cada vez que puedo :c Gracias por esperar pacientes, son las mejores y las adoro 3
¡Muchas gracias por los reviews! *-* No dejen de comentar :c
¡Nos leemos en el siguiente capítulo!
