Disclaimer: El universo de Harry Potter, así como sus personajes y lugares, le pertenecen J.K. Rowling y las películas a Warner Bros. Studios.

Los reviews del capítulo 12 y 13 los pondré al principio solo por esta vez, o eso espero.

Dannie: Gracias por el review y por seguir la historia, aquí esta otro capítulo, ojala sea de tu agrado.

Angelinarte: Te contesto aquí los dos comentarios y te pondré rápidamente lo que noto. Gracias por halagar mi Nick pero no yo no tengo cuenta en Potter fics, solo aquí. Te diré que tienes varios buenos puntos de vista y concuerdo en muchas cosas contigo, pero a veces solo hago que los personajes no se den cuenta de lo que hacen ya sea por ignorancia, auto-ceguera o cualquier cosa por el estilo.

En cuanto al segundo review, por eso mismo puse esa advertencia, pues un tema tan complicado como la bigamia es dificulte entender y discutir. No digo que yo lo comprenda del todo, al fin y al cabo las emociones del ser humano son muy complejas para comprenderlas en todas sus facetas. Y tal vez yo no me explique bien pero lo que Harry veía eran sueños para él, pero realidades para otros "Harrys", llamémosles así. El capítulo 13 tenía un poco de fan service, pues una vez alguien me comento que estaría bien que terminara con ambas, además terminé haciéndolo así para no spoilerarles el final, pues hay otro capítulo donde más o menos te explico eso y si lo hubiera puesto con una o con otra les habría dado prácticamente el final de todo, sin los detalles que hacen rica a cualquier historia. Y que respondería la pregunta de cómo, creo yo, que sería su relación si estuviera con ambas. Espero que no me haya faltado nada.

Como dijiste es tu opinión y se respeta. ¡Nos leemos, saludos!

Drys-1: Gracias por el review y por leer el fic. Si andan un poco acaramelados, pero hay una razón para ello, no me gustaría ponerlos a discutir o solucionar sus problemas de momento. Espero que los dos capítulos te hayan gustado.

Crazzy-76: Gracias por otro review, se te extrañaba por aquí. Yo también he notado su miel, pero como ya mencione antes, el por algo. Creo que han podido percatarse de que no dejo nada al azar y siempre todo está relacionado. De nuevo gracias. Nos leemos!

Melina Kudo Ozora: gracias por tomarte el tiempo y escribir un nuevo review. Como dije en algunos de los otros comentarios, no es un sueño, es otra realidad, parece que no lo explique bien. Pero en el cap 13 si es otra realidad, está viviendo la vida de otro de sus yo, no solo observando. Es algo muy distinto a lo que pasara en la trama principal. Y tu sinceridad como la de todos se agradece. Nos leemos!

¡Gracias a todos y nos leemos en el próximo!


-"Corre... ¡No te detengas!"-

—Ajústala un poco aquí… gírala y pásala por detrás…. Creo que así está bien—Digo acomodando mi corbata blanca.

"Sabes que nunca supiste como ponerte una corbata"

—Ya sé, pero estuve practicando todo el tiempo mientras me probaba los trajes de Sirius—contesto viendo en el espejo al chico en traje negro, camisa blanca y túnica que trata de desenredar los nudos mal hechos que hizo.

"Claro, como si unos meses solo practicando frente al espejo te hicieran un caballero, no fuiste criado como un sangre pura"

—Te tengo una pregunta, ¿Por qué apenas comienzas a responderme con ojo crítico? No necesito que me estés recriminando cosas que no te afectan.

"Yo te recuerdo que no estaré aquí mucho tiempo, hoy se acaba el tiempo límite. Además eras tú el que quería alguien con conversar para tomar mejores decisiones"

—Al principio eras buena compañía, pero desde el martes te estas volviendo insoportable…

"Sabes perfectamente que yo iría descubriendo tus defectos y temores que no conoces y los usaría en tu contra para hacerte más fuerte. No sé de qué te estas quejando, fuiste tú quien me puso en tu cabeza y en unas horas ya no estaré aquí"

—Por fortuna.

"No, por fortuna no, por defecto. Te aviso desde ahorita tendrás que estar más atento, que no dejare de molestarte hasta que me vaya y no tomare en cuenta tus pensamientos o reclamos, hare todo lo posible por fortalecerte a base de sufrimiento"

—Solo no seas muy duro.

"Oh Harry, ¿de verdad crees que me importa lo que sientes?"

Entra en su oscuro cuarto con nada más que una vela a punto de acabarse. Por fin puedo pensar libremente sin que Él me esté molestando. Tal vez debería explicar cómo es que James llego aquí, tal vez debería dejar de hablar conmigo mismo para variar, pero bueno aún falta un poco para las 7 pm.

No recuerdo exactamente que paso cuando la noche del ritual, cuando desperté todo estaba borroso, veía siluetas y escuchaba pitidos muy molestos. Aún tenía la sensación de estar quemándome vivo, en mis venas sentía fuertes pinchazos, mi carne ardía y mi piel era arrancada de los músculos. Alguien me sostenía en brazos, tenía una mano bajo mi cabeza y la otra alrededor de mi torso. No soporte más el dolor y cerré los ojos.

Como ya era una tradición tratándose de mí, desperté en una oscura versión de la enfermería. La oscuridad que vi tras la ventana me indico que, o era de noche o todavía no amanecía. Obviamente mi malestar anterior me dejo mentalmente exhausto, pues era obvio aun no amanecía. Quise continuar durmiendo, cerré los ojos, me cubrí con la sabana pero nada funciono, entonces decidí sentarme y pensar un poco en cómo había acabado ahí.

Sabía que me desmaye luego del ritual, pero entre el comienzo de este y el final había un gran hueco del que no podía sacar nada y al mismo tiempo me sentía relativamente tranquilo. Pase mucho tiempo tratando de recordar que pasó, pero nada venía a mi mente. Cuando estaba a punto de rendirme la puerta de la enfermería se abrió, pero ni un rayo de luz salió de ahí, únicamente vi al señor Therran vistiendo extravagantes túnicas rojas con tintes verdes.

¿Cómo ha dormido señor Potter?—me pregunto con su gran sonrisa brillando, literalmente.

Eh, bien, creo—le dije tapándome los ojos con los antebrazos.

Oh, lo siento señor, me gusta mucho mi sonrisa—explico apagando su sonrisa, literalmente de nuevo— ¿de casualidad recuerda algo del lugar al que fue?

No, sé que hay algo ahí, pero no puedo sacarlo. Es como un estanque lleno de nada, y me duele la cabeza al pensar en ello— le dije tallándome un poco los ojos hasta que recordé algo importante— ¡¿y Astoria?! ¿Cómo esta ella?

La señorita Greengrass se encuentra perfectamente—Escuchar eso alivió mi interior enormemente—déjeme ver su cabeza—se acercó y tocó mi cabeza, pronuncio de nuevo esas palabras muertas y se alejó—Creo que así está mejor.

Yo me siento igu…— no pude terminar pues mi cabeza se fue aligerando, literal de nuevo, perdió peso en un segundo. Segundo en el que solo una respuesta llego a mi mente con una voz muy conocida: "Sí, sí se puede amar a dos personas"

Le diré esto rápido, señor Potter—me aclaro rápidamente—su ritual llevo más tiempo del esperado por lo que, en vez de desechar la información recibida o guardarla, su mente la guardo como algo que no pertenecía a este plan astral. Pero al mismo tiempo que era suyo, entonces se quedó ahí, encriptado. Tendría que saber muchas cosas que no sabe, que el otro Harry si para poder desbloquearlo.

¿Y por qué duro tanto el ritual? ¿Por eso no recuerdo nada?—le pregunta con un ligero pinchazo de decepción.

Al parecer, en la otra dimensión, las sensaciones emocionales, mentales y físicas eran muy fuertes como para solo soltarlas y ya. Su cuerpo no resistió tanto como su mente, tuve que sacarlo de ahí en cuanto sentí que la carga física había disminuido. Lamentablemente acabo de sacar todo recuerdo de su otra vida, aunque lo dejara ahí no habría forma de verlo o utilizarlo, lo siento.

No se preocupe…— le dije extrañamente contento— me gustaría vivir mi propia vida y no compararla con la otra. Además ya no tendré ese tipo de sueños, ¿cierto?

No, nunca más— dijo comenzando a encaminarse hacia la puerta— O por lo menos no de ese tipo. Fue un placer conocerlo señor—dijo junto a la puerta— Buenas noches.

¿Qué dic…?— al momento caí dormido en un profundo sueño del que no despertaría hasta varias horas después.

Entre sueños escuche que me llamaban, sabía que alguien me estaba buscando pero no sabía exactamente bien de dónde provenía la voz hasta que abrí los ojos. Sin los lentes solo veía una silueta borrosa, parecía cabello negro, inmediatamente supe quién era. Astoria me puso los lentes en el puente de la nariz, permitiéndome verla de nuevo luego de lo que parecieron días.

Hola bonita, ¿Cómo estás?

Mejor que tú sí—me contestó sonriendo.

¿Qué día es? Yo me quede en que era sábado. Therran no me dijo nada.

Oh, ya viste al señor Therran, supongo entonces que ya se fue. Es martes, has dormido bastante.

¡Martes!—Me levante y exclame alarmado por todo lo que tendría que hacer— ¡¿Cómo es que he dormido tanto?!

No te preocupes, la directora le ha dicho a todos los profesores sobre tu situación, más o menos—Contesto un poco indecisa.

¿Te pasa algo, Astoria?—Le pregunte ya sentado y tocándole la mejilla.

¿Es verdad que no recuerdas nada?—pregunto inquieta.

Supongo que él te explico todo luego de que me trajeran aquí, ¿cierto?

Sí. Tuve mucho miedo—me dijo recordando—Él de vez en cuando me daba un poco de su energía, pero cuando pasaron las veinticuatros horas y no despertabas aun, tu cuerpo comenzó a sentirse más pesado y frio. Tu temperatura bajo mucho durante tres horas, hasta que violentamente saliste del trance, tuve que sostenerte muy fuerte para que no te lastimaras a ti mismo. Tus ojos estuvieron en blanco hasta que te desmayaste.

¿Desde cuándo estoy aquí?—le pregunte un poco mareado. ¿Cómo era posible que ella me sintiera frio, pero yo casi estuviera carbonizando?... magia.

Era la madrugada del lunes. No volviste a despertar hasta que Therran te vio y te mando a dormir de nuevo— respondió riendo, supe que había recuperado el buen humor.

¿Te parece gracioso que me haya mandado a dormir?—le dije amenazante, acercándome a la orilla de la cama.

Eh, no—contesto rápidamente, con un tono rojizo en sus mejillas. Quiso alejarse pero la envolví por la cintura, jalándola conmigo a la cama.

Eres hermosa—le dije pasando un cabello suelto por detrás de su oreja. Sentirla sobre mí despertó mi instinto; la bese, primero lentamente para luego pasar a algo más violento. Mordí su labio superior y lo succione, pero ella no se quedó atrás y tomo el control del beso encendiéndolo más y más.

¡Espera!—dijo de repente, privándome del sabor de sus labios—Ronald y Hermione querían entrar, pero Madame Pumfrey les dijo que esperaran. Además solo me dejo estar un poco aquí, te dará de alta en la noche.

Está bien— le respondí un poco nervioso. Sabía que cualquiera de los dos comenzaría con la preguntas sobre la razón por la cual termine en la enfermería— ¿pero vendrás por mi verdad?

Si pudiera me quedaría contigo todo el día—me dio un rápido beso y saltó de la cama— te veo en la noche. Te quiero.

Y yo a ti— se encamino a la puerta abriéndola y me guiño un ojo antes de salir. Luego de que cerrara la puerta, aproveche el breve momento que tenía entre una visita y otra para decidir entre dar una buena excusa de mi internación o decir la verdad. Era complicado.

Bien podía inventarles cualquier cosa, pero yo no estaba al tanto de la información que circulaba por la escuela. Pero que les podía decir con la verdad: "¿Que creen…? desde que paso mucho más tiempo sin ustedes, me han sucedido varias cosas graciosas que hubiera compartido con ustedes. Claro si hubieran estado conmigo. ¡No, por supuesto que no Ron! No quiero hacerme la víctima, es solo que su noviazgo "tan maravilloso" que siempre anhelaron, ha mermado nuestra amistad de muchas formas, incluso entre ustedes."

"¡No me vengas con esas tonterías, Hermione!, sabes tan bien como yo que incluso los ha afectado a ustedes. No sé cómo habrán sido sus primeros meses como pareja, pero a puesto que en cuanto salieron de su cuento de hadas, te diste cuenta de lo incompatibles que son. Ron siempre queriendo mostrarles a los demás que él también vale, solo siendo eclipsado por tu descomunal brillo. ¡Y tú engañándote, auto-destruyéndote con la ilusión de que podrás ser feliz con alguien que solo saber hacerte daño, que lo haría de cualquier forma posible si su carácter se sale de control!"

"¡Sin ver a aquel que, si tú lo pidieras, pondría al mundo a tus pies! ¡Que hubiera sido capaz de dejar al mundo a su suerte con tal de haber envejecido contigo! ¡Sin verme a mí!" No, creo que eso no hubiera sido lo correcto…

La puerta de la enfermería se abrió sigilosamente, temerosa. Una figura conocida emergió de ella; tenía el cabello revuelto, ojeras en sus hinchados ojos, me di cuenta inmediatamente que había estado llorando.

¿Harry?— su voz sonaba tranquila en contraste con su decaído aspecto. ¿Qué le habrá dicho Ron esta vez?

Compañero, ¿Cómo te sientes?— esta vez fue Ron el que entro en la enfermería. Él se veía igual que siempre.

Hola, yo me siento muy bien. No sé porque se empeñan en mantenerme aquí— le conteste feliz de verlos.

¿Qué te paso? ¿Cómo terminaste de nuevo aquí?— soltó de golpe Hermione, algo en su mirada me indico que ella no estaba tan feliz como yo. Rápidamente pensé en algo que pudiera cubrirme o darme al menos un poco de tiempo.

No pasó nada, estoy bien. No tienes por qué…

¡No me vayas a decir que no tengo que preocuparme!—dijo con lágrimas corriendo por su cara, nunca me había gustado verla llorar. Cuando estuve a punto de decirle algo, cortó mis intenciones con la palma de su mano, estirándola— ¿Qué es lo que nos está pasando, Harry? ¿Qué ha ocurrido como para que tengas que mentirnos? ¿Para mentirme a mí, a tu mejor amiga?—continúo sosteniéndose el pecho. Ron trato de acercarse a ella, pero lo rechazo alejándose de él.

Hermione yo…—trate de explicarle.

¡¿Sabes la angustia que pase al no encontrarte por ningún lado el domingo?! ¡Ni a ti ni a Astoria!—Continuo sin hacerme caso, sin mirarme a los ojos— ¿Qué es lo que pasa que ni siquiera nosotros sabemos cómo llegaste aquí?— siguió más tranquilamente— ¿Es que la guerra nos cambió tanto que ni entre nosotros podemos confiar? ¡Dime algo por favor, Harry! ¡La desesperación me está matando!

¡¿Sabes que es lo que me está matando a mí?!— le conteste tan rápido que no supe que dije. Había explotado ante su sarta de acusaciones, cuando ella no tenía el derecho a hacerlas. Me tranquilice un poco, pues mi repentina reacción la sorprendió—Te diré que es lo que está pasando. Desde que regresamos a Hogwarts nuestra relación cambio, pero yo no quise evidenciar aquello.

Explícate— Ron se incluyó en el intercambio de palabras.

Primero ustedes, escondiéndose de todos cuando medio mundo siempre supo que se querían. ¿Acaso era muy difícil decirme que estaban juntos? No habríamos evitado muchos problemas y dolor.

¿De qué hablas?—dijo Hermione consternada.

No trates de cambiarme el tema—acuse rápidamente tratando de proseguir con mis argumentos— Luego tú Hermione, el día de tu cumpleaños…—ella alzo grandes los ojos pues ese recuerdo no le gustaba para nada—… en primera, las organizadoras dijeron que no podía llevar a nadie que no fuera tu amigo o amiga cercana, eso perdió todo sentido cuando había tantos chicos y chicas de otras casas que ni siquiera sabía que existían.

En eso tiene razón, Hermione— dijo Ron cruzado de brazos.

Tu mejor no digas nada Ron, que estabas bañado en tu propio vomito en esa pared— le espeté, dejándolo mudo de nuevo— ¿Sabes tú que era lo único que quería yo hacer? Agradecerte, solo agradecerte el haberme ayudado toda la vida, protegiéndome incluso de mí mismo. Yo podía no ser el mejor bailarín pero solo quería hacer algo que te agradara a ti. Bailé con cuanta chica se me cruzo, salvo con la cumpleañera que se estaba ahogando en las botellas de Whisky de fuego que había por doquier—mi enojo comenzaba a subir rápidamente, no me percate que comenzaba a decir cosas de las que tal vez me arrepentiría— ¿Y qué fue lo único que hiciste? Despreciarme, arrebatarme el vaso que te había quitado y mandarme a cuidar a Astoria.

Harry, yo no sabía…

¿Por qué hiciste eso?—le pregunte ignorándola— ¿Era acaso porque sentías celos de Astoria?— rápidamente me calme de nuevo, faltaba poco para llegar al fondo de mis sentimientos— ¿Fue porque creías que Astoria era una amenaza, alguien que te desbancaría del puesto de la mejor amiga? ¿O que fue?

Amigo, espera…—Ron trató de sostenerme pero me solté de su agarre. No me fije en el aspecto de Hermione.

Te diré algo Hermione…—gruñí furioso. Ella volteo a verme retadoramente, le había herido su orgullo, no sabría decir porque—… ella logro ser algo más que mi mejor amiga. Un buen día, mientras estaban en su mundo, me percate de lo hermosa que era, de lo mucho que me gustaba y ella me dio la oportunidad de tratar de ir queriéndola más… a pesar de lo que yo sentía. Es algo que ninguno de ustedes entendería.

Así que eso es lo que piensas…—dijo Hermione realmente enojada, ya no había rastro de las lágrimas que tenía al inicio—… entonces ya no tengo nada que hacer aquí. Cuídate Potter.

Cuando cruzo las puertas de la enfermería, supe que me había pasado, debí mentir como estuve haciendo.

Esta vez se ve realmente enojada, Harry—dijo Ron distante— veré que no mate a nadie. Qué bueno que estas mejor, nos vemos.

Nos vemos, Ron— le respondí pasándome las manos por la cabeza. No comprendía en que momento me había dejado llevar por la situación.

Por cierto—dijo antes de irse— Si pensabas que sus lágrimas eran por mí, estas equivocado. Eran por creerse la mala mejor amiga que le has dicho que es.

Y eso solo hizo sentirme más miserable.

de hecho no lo fue.

Pase el resto del día, tumbado en la cama de la enfermería, varias personas más fueron a visitarme. Entre ellas estaban la directora McGonagall, Ginny, Draco, Seamus, Neville, y Luna, entre otros. Algo curioso fue lo que menciono Luna durante su visita.

Aunque yo ya les había dicho a todos y cada uno que me encontraba bien y no tenía humor para visitas, Luna se quedó ahí conversando ella sola. De repente dijo algo que llamo mi atención.

¿Sabes, Harry? Me gustaría tener un amice loqui.

Ese simple comentario me gusto demasiado. No porque fuera Luna quien lo mencionara, sino porque yo recordaba haber leído ese término en alguno de los libros que traje de Grimmauld place. Sin perder tiempo le cuestioné a Luna sobre aquello.

¿Un que, luna?

Oh, un Amice loqui— me contesto como si nada, hasta que se dio cuenta de que no "sabía" de lo que hablaba— ¿No sabes que es un amice loqui? Deberías dejar de estar en tantos duelos y leer un poco más, sabes Harry. Un amice loqui es un ser imaginario que es llamado a través de un hechizo especial y toma tu forma y tu voz para conversar contigo o ayudarte a decidir mejor.

¿Para decidir mejor?— ese aspecto me emociono, pues con alguien así no volvería a pasar nada parecido a lo que sucedió con Hermione esa mañana.

Sí, antes era utilizado por las antiguas cortes mágicas, así deliberaban mejor. Aunque algunas veces todo acababa muy mal, terminaban acusándose entre ellos—no escuche nada de lo que Luna dijo después del "si". Mi mente solo imaginaba las posibilidades que tendría un hechizo como ese—Pero mi padre tiene ese libro y nunca me ha dejado darle una hojeada, dice que es muy peligroso si no sabe controlarse.

No sé, deberías preguntarle a él—le conteste distraído—si no te importa Luna, me gustaría dormir un poco, tanta charla me ha dejado exhausto.

Claro Harry, cuídate. Te veo luego— se despido con un beso en la mejilla y se fue dando saltillos.

En cuanto me quede solo invoque el libro donde creí haber leído sobre aquel ser imaginario. No paso mucho tiempo para que el libro llegara volando por una de las ventanas abiertas. Llego a mis manos soltando un poco de polvo por el tiempo que había pasado en aquella repisa de mi habitación.

Solo leí sobre las hojas de "El almanaque mágico de la mente y sus usos", hasta que pude localizar el pequeño apartado del "Amice loqui". Deje de lado la parte técnica y fui de lleno con la práctica, que eran unas florituras un tanto complicadas y terminan con un "Amice" mental.

El nivel de dificultad del hechizo era similar a un patronus corpóreo, nada difícil para mí. En cuanto termine de hacerlo, sentí lo mismo que cuando el profesor Snape trataba de enseñarme a repeler a Tom de mi cabeza; a diferencia de esas veces esta sensación y presencia dentro mi cabeza no eran intrusas, parecían una parte de mi.

"Hola Harry, soy James" había dicho el amice loqui.

—"¿Hola?"— respondí mentalmente.

"Vamos, no tengas miedo. Soy un amigo. ¿Podría saber la razón, motivo o circunstancia por la cual decidiste invocarme?".

—"Eh, bueno, quería alguien con quien conversar para tomar mejores decisiones nada más".

"Pero tienes novia, ¿no confías en ella?".

—"Le confiaría mi vida, pero no puedo contarle todo a ella. Hay cosas que debemos guardar para nosotros mismos"— le conteste indignado.

"Como quieras. Déjame explicarte cómo es que funcionara nuestra relación por los siguientes 10 días…—"Bien hecho Potter olvidaste leer las letras pequeñas, de nuevo"—Te sugeriría no interrumpirme cuando estoy hablando, es de mal gusto. Como te decía, estaré contigo por 10 días; durante los tres primeros conversare contigo dándote mi opinión con respecto a lo que ocurre a tu alrededor, cabe destacar que no pienso igual que tú…

—"Bien"

"¿Que te dije sobre interrumpir?, no lo hagas por favor. Luego, los siguientes tres días te daré consejos para enfrentar lo que tengas en frente. Y por último, los 4 días restantes te hare más fuerte a base de ataques. ¿Estamos?"

—"Me parece perfecto"

"Muy bien, parece que va anochecer y me gustaría descansar un poco antes de empezar. Te veré mañana". Fue ahí cuando vi por primera vez como entraba en su habitación. Esta estaba iluminada por una esfera incandescente de luz mágica. Se parecía mucho a la habitación de mi torre.

Salí de mi trance cuando me di cuenta que en la breve platica que sostuvimos había anochecido. Astoria no tardó mucho en llegar por mí, para entonces ya estaba cambiado y listo para cenar. Sabía que ella notaba algo raro en mí, notó mi preocupación por lo que pasó con Ron y Hermione porque no quise hablarle de ello cuando me lo pregunto.

En el gran comedor todo lucia normal, nada había cambiado durante mi estadía en otros mundos. Inmediatamente me dirigí con Astoria a su mesa. Note que en la mía solo estaba Ron, no había rastro de Hermione por ningún lado. Cuando terminamos y lleve a Astoria, la introduje en un salón vacío para explicarle lo que había pasado.

¿Qué te pasa Harry, está bien?— me pregunto adentro del salón. Yo daba vueltas por todo el lugar tratando de encontrar la forma para comenzar a explicarle, pero ella se me adelanto— ¿es sobre lo que pasó con Hermione y Ronald?

SI— conteste rápida y nerviosamente. Ella se sentó a escuchar en una de las sillas—Veras, hoy, cuando fueron a verme, Hermione me pregunto qué había pasado para que terminara de nuevo ahí.

¿Y qué le dijiste?— me volvió a preguntar atenta, no parecía incomoda con la conversación.

Trate de inventar una buena excusa que no revelara la razón de mis sueños, pero ella siguió cuestionándome sobre que había cambiado entre nosotros, con nuestra amistad para que les mintiera de esa forma—espere un poco para saber si Astoria quería agregar algo, pero no dijo nada, así que seguí— En algún momento perdí el control al escuchar según lo mucho que le afectaba, me deje llevar por mis sentimientos y le grite muchas cosas que no debí…

¿Le dijiste que la amas?—pregunto con voz un poco quebrada. Hacía mucho tiempo que no conversaba de aquello con ella, inmediatamente me di cuenta de que ahora que nuestra relación era más fuerte, ella comenzaba a temer por mis sentimientos. Me acerque, la levante y me senté donde ella estaba para sentarla sobre mí, seque una lágrima que apenas y asomaba por uno de sus ojos.

No, claro que no— le dije recargado en su hombro—no me hubiera atrevido. Solo le hable sobre lo que paso en su cumpleaños, le reclame todos sus desplantes, solo eso. Cosas que ella no sabía que ocurrieron y de las que no tuvo conciencia alguna. Estaba furioso porque ella creía que eso no me afectaba.

Debes disculparte, sabes bien que ella no sabía nada de eso. No tiene la culpa de haberse ilusionado con Ronald.

Además…—recordé la razón por la que me mandara al diablo—le espete que sí tenía celos de ti.

¿De mí?—pregunto extrañada— ¿Por qué le dijiste eso?

¡Ni si quiera yo sé!—exclame sin levantar la voz— Estaba tan enojado con ella, con Ron y conmigo que solo lo solté. Era algo que llevaba tiempo pensando. A veces cuando la volteaba a ver, creí ver un poco de enojo y celos en su mirada, tal vez siempre fue mi imaginación—la apreté contra mí, cuando sentí su intención de levantarse. No podía darme el lujo de que se enojara conmigo ella también—Por favor, no te vayas. Todo lo que le dije fue sin pensar en las consecuencias.

No estoy molesta…—me dijo muy calmada. La verdad es que nunca la había visto molesta, no supe como tomar aquello—… pero creo que ella no se merecía todo lo que le dijiste, errar es de humanos. Estoy de acuerdo que no ha hecho lo mejor últimamente, pero también creo que es correcto que este furiosa contigo. Debes disculparte, antes de que pierdas algo más que su amistad.

Con eso dejó zanjado el tema y se levantó para continuáramos hasta su sala común. Me dijo que una forma para aprender a controlarme era no besarme hasta que me disculpara con Hermione, eso fue peor que una bofetada. ¿Cómo me disculparía con Hermione si, cuando está molesta, es terca y no escucha a nadie? Sabía que por mi bien mental tenía y debía encontrar la forma de acercarme a ella y disculparme por mis estupideces.

Al siguiente día durante clases, la observe cautelosamente. Ella estaba tan atenta a clase como siempre, no se interrumpía ni por la mosca que pasaba de vez en cuando sobre el profesor Flitwick. Durante el resto de la semana trate de acercarme poco a poco, por supuesto no le hablaba. Pero ella se alejaba o se iba cada vez que me encontraba a 5 metros de ella. La sarta de estupideces que le grite había tenido un gran efecto en ella, parecía que de verdad había cortado todo lazo conmigo, aunque yo no era el único afectado.

Ron también se vio involucrado pues ella, a pesar de que hablaba con él, lo ignoraba de vez en cuando sin razón alguna. Durante las sesiones del club de duelo, se veía como una fiera en reposo; siempre antes de los duelos en lo que participo, estaba tranquila pero cuando bajaba a la arena hacia pedazos a cualquiera, varias zonas quedaron hechas polvo, literalmente.

Astoria estaba conmigo, pero seguía vigente su tortura y james…Oh james. Él no paraba de hablar, me decía todo lo que él creí que estaba mal con el mundo. Como era poco tiempo el que estaría conmigo, me preguntaba sobre todo. A veces era un dolor de cabeza constante, conversar con él, con Astoria o con quien fuera y con él. He de admitir que su compañía no era tan mala, pues a pesar de sus interrupciones, muchas veces me puso en un contexto diferente que me ayudo a pensar mejor las cosas. Algunas otras solo acabe con rasguños y moretones en los brazos y el torso, pero al fin y al cabo fue divertido.

Cuando el lapso de los primeros tres días terminó, su habitación se oscureció mucho eliminando la esfera de luz que lo iluminaba y dando paso a una lámpara de luz naranja muy tenue. Entonces el siguiente lapso comenzó, venían los consejos.

A decir verdad me dio muchos buenos consejos durante el fin de semana. Uno de ellos me ayudo a acercarme un poco a Hermione, me sugirió hacerme un leve corte en el antebrazo de manera que durante su ronda ella me encontrara herido. Yo sabía que era algo muy exagerado pero si quería recuperar a mi amiga debía hacerlo, además de que mis opciones se habían acabado.

Sirvió un poco, si, pues pude comprobar que yo aún le importaba a llevarme a la enfermería rápidamente y angustiada, pero aún me faltaba mucho. No se quedó a esperar a que la enfermera terminara de curarme, solamente se fue a terminar con su ronda.

El lunes pasado fue cuando me dio la mejor idea que hubiera existido. Con la ayuda de Chris logre que estuviera en la biblioteca explicándole algunos términos que él no entendía, ganó él, gané yo. Le pedí que colocara sus cosas en el lugar más apartado de la biblioteca, en el lugar favorito de Hermione para estudiar y que en cuanto yo llegara buscando un libro él se fuera alegando estar enfermo del estómago.

Estaba nervioso, aunque parecía que el plan funcionaria, no estaba asegurado, o eso me dijo James. Ya tenían cinco minutos ahí, en el fondo de la biblioteca, así que decidí entrar al juego, era ganar o perder. Y yo iba a ganar.

Me acerque despreocupadamente, "revise" en dos estanterías antes de llegar y me acerque a la estantería contraria, donde sabía que podrían verme.

Señ…digo Harry, ¿Cómo estás?— dijo el pequeño levantando la mirada de sus pergaminos.

EH, hola Chris. Muy bien ¿y tú?— Me acerque pero Hermione dirigió su mirada al sus propios apuntes de Aritmancia.

Bien, gracias.

Me parece muy bien, ¿estas estudiando?

Sí, hay unas cuantas cosas que no entiendo y la señorita Hermione me está ayudando.

Chris, por favor no me digas así. Te he estado diciendo que me llames solo Hermione— dijo ella por primera vez desde que llegue.

Lo siento señori… digo Hermione— se disculpó él. Al parecía ella tenía el mismo problema que yo con eso de los nombres con él— ¿Qué haces aquí, Harry?

Pues tenía unas cuantas dudas sobre unos términos de DCAO y quería entrar en la sección prohibida para…

Potter, no digas eso en frente de Chris…— me señalo Hermione mirándome, por primera vez en mucho tiempo, a los ojos. Vi que anhelaban nuestra reconciliación, aunque ella se mantuviera alejada —…que tu hicieras esas cosas por un bien, no justifica que les des ideas a los más jóvenes.

Yo no le di ideas, solo le dije lo que iba a hacer con el permiso de la profesora Relish— otra pequeña mentira.

¿Sabes que…?—dijo ella tomando sus cosas.

Discúlpenme…— interrumpo de pronto Chris, de acuerdo al plan—tengo que irme. Ahora regreso Hermione.

¿A dónde vas, Chris?— le pregunto ella preocupada.

Es que…— las mejillas del niño se pusieron coloradas mientras se sujetaba el estómago—he estado enfermo del estómago y… ¡Tengo que ir al baño!— se fue corriendo, escuchando los alaridos de la señora Pince.

Vaya, se veía apurado—dije al aire.

No sé qué es lo que pretendes, Potter, pero no me parece una casualidad que llegaras y que justo en ese momento Chris tuvieras "ganas" de ir al baño.

¿Qué quieres decir?—Pregunte "inocente".

"Sabes que ella no es tonta, no se tragar nada de lo que tú digas."

Por favor, Harry— escuchar mi nombre de sus labios me lleno y renovó mi espíritu— ¿De verdad crees que me creeré eso de que Chris tenía que ir al baño, cuando antes estaba perfectamente y no mostraba ningún signo de enfermedad?

"Te lo dije"

¿Y tú crees que yo me aprovecharía de la ignorancia de un niño para acercarme a ti? Por qué él se veía realmente confundido con lo que le explicabas.

Me voy, no tengo ganas de soportar tu ego—dijo comenzando a levantar sus cosas.

¿O tu dime? ¿Chris realmente se veía instruido en lo que te preguntaba?—Eso la detuvo antes de irse, volviendo a su lugar.

Se sentó y comenzó a leer sus apuntes de nuevo. Yo solo me quede ahí parado, pensando en mi siguiente movimiento. No faltaba mucho para que Chris regresara, le había dicho que no tardara más de 15 minutos.

Hermione, yo…—dije en tono de disculpa.

No quiero escucharte, ya has dicho suficiente— dijo haciendo referencia a lo ocurrido una semana atrás.

Por favor, solo déjame hablar. Si después no quieres volver a escucharme, lo entenderé. Te dejare en paz— espere un poco para continuar pero no hizo ningún sonido, tome eso como un si— El martes, después de todo lo que te dije, me sentí realmente mal. Durante mucho tiempo, después de la guerra, acepte que cada quien necesitaba su propio espacio, por eso no me importo que te fueras con tus padres o que no te comunicaras conmigo.

Yo sabía que tanto tú como Ron, necesitaban reunificar lazos con sus familias, incluso no me dolió que nadie me felicitara en mi cumpleaños, pase 11 años por lo mismo, una mas no importaba.

Pero cuando llegamos aquí, eso cambio. Se comportaron de manera muy rara hasta que me di cuenta que eran novios, me dolió que ustedes no me lo hubieran dicho pero lo acepte como tal. Todo lo que te dije sobre lo sucedido en tu cumpleaños fue real, pero tampoco me importo, no podría decirte porque, pero no lo hizo. Todo lo que dije no era verdad, yo no creía en aquello o al menos en la mayoría…

¿Lo de Astoria fue verdad?— Me preguntó repentinamente, sin voltear a verme.

No, por supuesto que no. Ella nunca… mejor dicho, nadie nunca te desbancara del puesto que tienes…—le dije evitando mencionar "en mi corazón"—….como mi mejor amiga. Tú fuiste la única que siempre me apoyo y soporto mis actitudes de auto destrucción. Todo lo que dije fue solo una reacción por el enojo que sentí por todas tus preguntas, cuando hubo cosas que tampoco tú me dijiste—Volteé a verla y me sorprendí.

Por sus mejillas resbalaban lágrimas, no paraban de salir mientras apretaba los pergaminos que sostenía. Con una velocidad sorprendente dejo su asiento y se colgó de mi cuello mientras enterraba su cara en mi pecho. Yo, temeroso, la envolví entre mis brazos como hacía tiempo que no lo hacía.

Ha-ha-ha-rr-y, ha-rry, Harr-y…— le costaba hablar, su respiración se entrecortaba, no quise apurarla—Yo, y-o, yo quise regresar cuando ib-iba unos pasillos m-ma-más alla de la enfermería, p-pe-pero…—se soltó a llorar de nuevo, de nuevo mi corazón se inflo al saber que se sentía tan mal como yo. Minutos más tarde, ya más tranquila continuo—pero mi orgullo pudo más que yo.

Realmente me dolió escuchar eso de ti, pero algo dentro de mí me decía que no era verdad. Que no lo creías. Yo hace un tiempo me di cuenta de lo que ocurría, de lo mal que te había tratado, que tus palabras tenían algo de verdad y yo te arroje a sus brazos.

Cuando nos dijeron que estabas en la enfermería y que pronto te darían de alta, me sentí mal. No sabes cuantas maldiciones me dije por no haber sabido de ti, siendo que yo era…—"Eres"—…soy tu mejor amiga— dijo sonriendo por fin— ¿Me perdonas?

No Hermione…—le conteste, sus ojos se abrieron asustados—… soy yo quien debe disculparse. No debí cegarme por mi soledad. ¿Me dejarías explicarte porque termine en la enfermería?

Claro Harry—dijo antes de volverme a apretar en un abrazo que respondí felizmente. Ser su mejor amigo es mejor que nada. Nos sentamos uno frente al otro, tomados de la mano, como antes lo hacíamos. Y comencé mi relato.

Mira, cuando entramos a Hogwarts empecé a tener sueños…

¿Sueños?—Me pregunto la Hermione curiosa— ¿Como los de Tom?

No, estos tenían que ver conmigo. Yo era el protagonista de esos sueños…— "y tú también" le hubiera dicho—eran muy raros. A veces era más grande, a veces un poco más joven, o incluso un anciano— sus facciones reflejaron desconcierto total— por eso, cuando ya había sucedido muchas veces, decidí buscar ayuda con el profesor Dumbledore y el profesor Snape.

Hace mucho tiempo que no los saludo, debería ir a visitarlos— dijo distraídamente.

Te aseguro que están bien— le mencioné antes de continuar—Como sea, ellos creían que podían ser visiones de otras realidades.

¿Otras realidades?— pregunto confundida— ¿Cómo otros mundos?

Sí y que por alguna razón se manifestaban, que querían mostrarme algo. Entonces ellos buscaron ayuda con unos duendes especializados en este tipo de cosas. Todo paso el domingo que desaparecimos, el ritual llevo más de un día de duración.

Eso fue mucho tiempo. Creo que apenas leí sobre ellos en un libro de sectas mágicas, hace como dos días. ¿Te dijeron como se llamaba el grupo?

No, solo que mi "puente" se llamaba se llama Therran.

¡Por supuesto, Los enlaces!—grito levantándose de su asiento. El susheo de la señora Pince se escuchó a lo lejos. Ella se volvió a sentar pero no más calmada— Therran ha sido su líder por más de 800 años. De hecho el cambio el nombre original, ahora ya nadie lo conoce. Según su descripción es el único duende alegre que existe.

No te imaginas cuanto— le dije recordando al buen y simpático Therran— Como te decía él me ayudo llevándome a uno de esos mundos o realidades/dimensiones como les llama él.

¿y que paso? ¿Qué era lo que te querían mostrar?

Ahí está el problema. Algo sucedió que mi cuerpo no resistió el mantenerme con vida en otra dimensión y quede delirando un buen rato. Y acabe en la enfermería, con un vacío mental que no podía rellenar con nada. Therran fue a visitarme el lunes en la madrugada y me conto que no había forma de recordar lo que mi mente bloqueo.

Entonces todo fue en vano…— comentó dejando caer los hombros.

No, claro que no. Según él vi lo que tenía que ver y con eso bastaba para que los sueños terminaran y dejaran de atormentarme.

Oh, Harry—dijo angustiada y se fue sobre de mi tirándonos de la silla. En el suelo comenzamos a reír como hacía mucho no lo hacíamos. Ese día hicimos muchas cosas que hacía tiempo no hacíamos.

Creo que Chris ya se tardó.

Creo sobrepaso su tiempo límite para regresar. Hace más de media hora que se fue.

¿Sabías lo que…?— le pregunte intrigado.

Solo escuche la parte de los 15 minutos, cuando se lo mencionaste. No tenía idea de que terminaríamos siendo amigos de nuevo.

Yo nunca deje de ser tu amigo.

Ni yo.

Ese día aprendí que podía perderla como pareja, pero no podía darme el lujo de perderla como amiga. Y al día siguiente James comenzó a fastidiarme como no tienen idea. No dejó de molestarme ni burlarse de mí. Ese día su habitación hizo a un lado la lámpara tenue, para dar pasó a la vela que ahora impera y da un poco de visibilidad a su oscuro recinto.

"Sabes que al menos te he hecho un poco más fuerte. No seas mal agradecido"

—No te pedí opinión.

"Sera mejor que bajes ahora. No querrás que tu amada Hermione, que está saliendo con tu casi hermano, se pregunte porque su MEJOR AMIGO está tardando tanto"

—Solo te ignorare y dejare de lado. No vales la pena.

"Oh escucha mis palabras, valdré cada segundo de pena que tengas."

Me veo en el espejo. El chico que me sonríe de verdad se ve elegante, algo que no va mucho con mi personalidad. Salgo de mi habitación y bajo a la sala de mi torre, me siento a esperar a Hermione.

"Que no es para ti y nunca lo será"

Al poco rato escucho pisadas detrás de mí y la veo enfundada en el vestido que yo ayude a escoger. Todavía recuerdo el día en el callejón Diagon.

"Enfundada para impresionar a alguien más. Al chico que siempre le ha gustado"

—No lo lograras…—

¿Entonces, por donde empezamos?— dijo claramente emocionada Hermione.

Pues no lo sé— dije pensando—Podríamos ir a la tienda de Madame Malkin. Es el único lugar que se me ocurre donde podríamos conseguir algo adecuado para el baile.

Podría ser…— dijo Astoria—… pero han agregado nuevos negocios al callejón, podríamos echarles un vistazo.

De hecho, ahora que lo mencionan, si recuerdo haber visto varias tiendas nuevas—Dijo Ron distraído— la verdad no me fije bien cuando venimos a comprar los útiles escolares. ¿Tú viste algo, Hermione?

Realmente no, ese día solo vine por lo esencial y me fui, aun me daba un poco de escalofríos andar por aquí.

Nadie tenía una idea de lo que podríamos hacer, hasta que Astoria tuvo una idea relativamente brillante.

Miren…—comenzó ella—… como nuestras parejas del baile están aquí, y yo quiero sorprender a Harry ese día y supongo Hermione quiere sorprender a Ronald, podríamos ir separados a hacer las compras. Yo con Ronald y Harry con Hermione, así nadie sabrá lo que su pareja usara.

¡Pero yo no sé nada de eso, con que use algo muy distinto a lo de cuarto todo está bien!— gruño indignado Ron. Algunas personas de vez en cuando nos volteaban ver por lo gritos que él vociferaba.

Ron, no me gustaría que vieran que mi pareja del baile esta usando algo que no se ve bien para la ocasión, no confió en tu sentido para vestir. ¡Tan solo mírate!— le indico Hermione haciendo alusión a su vestimenta, que para ser sinceros, parecía un festival de colores.

Yo solo uso lo que me gusta— le contesto tajantemente.

Déjame ayudarte Ronald— le dijo Astoria tranquilamente— yo solo te diré como te ves. Al fin y al cabo tú lo vas a escoger. Por mí no te preocupes, 15 años de etiqueta me ayudaran a escoger lo que me quede bien y me guste. No es necesario que te aburras viendo lo que voy a usar.

Vamos amigo, puedes confiar en que no te dejará lucir como un payaso— le dije jugando con la frases de Hermione.

Está bien— se rindió.

Espero que Hermione también le ayude a Harry a escoger su traje— le dijo directamente a Hermione que asintió con una gran sonrisa en su boca.

Muy bien, entonces nos vemos aquí a las 4 para ir con George— dije esperando una confirmación. Todos asintieron, unos sonrientes, otro no tanto— Pues partamos entonces. Cuídate Bonita—le dije dándole un beso, y a la vez evitando ver el que Ron y Hermione se daban.

Cuídate, Harry— me dijo antes de entrar de lleno al callejón

¡Cuida bien a Hermione compañero!— me grito Ron cuando ya se alejaban, perdiéndose entre la gente. Yo solo atine a hace un gesto con la mano.

Entonces…—dije al aire sin querer.

¿Entonces?— dijo Hermione burlona— Entonces creo que deberíamos empezar a buscar tiendas donde ver.

Podríamos ir a unas cuantas tiendas muggles y ver que hay. Todos en la escuela llevaran algo del mundo mágico o eso creo.

Me parece buena idea Harry, vamos— dijo. Yo le ofrecí mi brazo como antes lo hice en el Valle de Godric, pero esta vez no había nadie queriéndonos matar, por lo que lo tomo sonriente. Caminamos de nuevo por El Caldero Chorreante y fuimos directamente a la salida que nos conectaba con el mundo muggle.

En cuanto salimos las frías y concurridas calles de Londres nos recibieron con un poco de brisa invernal. Aunque ahí no nevaba como en Hogwarts, el frio provocado por los vientos y las nubes estaba a la par con las temperaturas del castillo. Todo aquel muggle que pasaba por ahí se distraía con todos los escaparates que proporcionaban las tiendas cercanas.

Hacía mucho tiempo que no visitaba aquellos lares, me desoriente un poco antes de recordar exactamente donde se encontraba la zona de la ciudad que se dedicaba a vender ropa de todo tipo.

Hermione y yo íbamos conversando de todo tipo de cosas, trivialidades como solíamos hacerlo antes.

Por cierto, ¿Cómo están tus padres, Hermione?

Bien, gracias. Mama sigue preguntando por ti en cada carta, y me pidió que te diera las gracias por la invitación, estarán encantados de pasar la navidad en Grimmauld Place.

¿Si saben cómo llegar? Podríamos ir directamente de King Cross a ahí.

Descuida, saben cómo llegar. Dumbledore les dio la dirección de la mansión, ya sabes…— dijo indecisa—… cuando nos refugiamos ahí.

Ya veo…— le conteste pensativo, recordando cada momento de mi quinto año—… Entonces no habrá problema, todo ira muy bien. Hay que dar vuelta aquí— comente ubicándome entre las calles.

No creo que nosotros hayamos sido los únicos invitados Harry, ¿Quién más va a ir?—Pregunto curiosa como siempre.

Pues, prácticamente obligue a la señora Weasley a ir…

¡¿A Molly?!— Volvió a preguntar asombrada— ¿cómo hiciste eso?

¿Recuerdas la vez que fue hasta a Hogwarts para regañar a Ron, sobre lo que ocurrió con la poción?— mencione incomodo por le recuerdo de la situación, ella no se veía diferente— Después fue a hablar conmigo y le pedí que fuera a pasar la navidad a la mansión. Le dije que no aceptaría un no por respuesta y acepto.

La supiste controlar, ¿a quién más invitaste?

A unas cuantas personas más, Luna, Neville…—pensé un poco antes de continuar—Oh y Andrómeda y a Teddy. ¿Los recuerdas, cierto?

Claro, como olvidar a pequeño Teddy—me contesto con un deje de tristeza en su voz— ¿Solo a ellos?

No, también a Draco…

¿A él? ¿Por qué a él?

Sabes que ahora es un amigo, tal vez no uno muy cercano pero ha tratado de enmendar las cosas entre nosotros. Solo falta que ustedes lo perdonen también.

No se Harry, a veces creo que eres muy bueno con las personas— dijo reprobatoriamente.

Si no fuera así, tu y yo no seriamos amigos, ¿cierto?— le dije a propósito.

Es cierto, tal vez ni siquiera estaría viva—me dijo recordando.

No digas eso, el mundo mágico habría perecido hace mucho tiempo si no fueras mi amiga—le dije evitando cualquier tema relacionado— Ah y también invite a Astoria por supuesto.

Su reacción ante el nombramiento de mi novia fue inesperado por lo que no supe cómo interpretarlo.

Hablando de ella, ¿cómo va su relación? Es decir ¿se llevan bien?

Claro. Digo, creo que es normal que estemos un poco acaramelados y todo eso, pero aún no ha habido alguna pelea, casi tenemos la misma opinión en todo— conteste despreocupadamente.

¿Y va en serio?— me sorprendió con la pregunta.

¿Qué cosa?— le respondí "distraído" mirando a un mago callejero— Ese es buen truco— trate de desviar la conversación señalándolo, pero no funciono.

Tu relación con ella— dijo un poco exasperada— Se ve que te quiere muchísimo y tú a ella, no creo que se algo como lo de Ginny.

¡Por supuesto que no es como lo de Ginny!— exclame sin alzar la voz. Quería que no comparara a mi antigua exnovia con ella — Ginny quería estar con el niño que vivió, no sé cómo me di cuenta pero ella me veía como algo etéreo, algo que la haría sentirse bien consigo misma. Ya sabes que siempre ha sido la consentida de Arthur y Molly—le conté cuidando mis palabras— Con Astoria es diferente, ella quiere estar con Harry, además, desde que comenzó el ciclo escolar me ha ayudado muchísimo de diferentes formas. Tenemos muchas cosas en común.

Pero también tenías cosas en común con Ginny. Muchas de hecho.

Si también he pensado en eso, pero… Siento que ella lo hizo para que me gustara, o algo así—ella me miro extrañada—Y, digo, está bien que sea muy buena en tantas cosas, es un beneficio para ella al fin de cuentas pero, creo que es muy perfecta, parece que nada le sale mal. Es ahí donde Astoria es diferente, ella no es perfecta, tiene sus defectos, tantos como los tuyos o los míos o los de todos y eso es lo que la convierte en Astoria. Ginny era algo que fue fabricado en un molde, con especificaciones de que ser y que no ser.

Oh— estuve a punto de agregar algo más, pero ella se soltó repentinamente de mi agarre y entró en una de las tiendas de ropa que estaban cerca de nosotros.

¿Estas bien?— le pregunte ya adentro de la tienda

Sí, solo que vi un vestido que me gustó mucho y quería probármelo—con eso di el tema por zanjado y me dedique a ayudarla a escoger un vestido.

Pasamos las siguientes 4 horas viendo vestidos en diferentes tiendas y boutiques de Londres. Ella realmente se estaba esmerando en escoger el mejor vestido, o el que más le gustara. Yo solo la seguía y admiraba en esos vestidos que no le hacían justicia. Hasta después, en una pequeña boutique no tan famosa como otras, encontró el vestido perfecto y sinceramente era el que mejor le quedaba. Lo único que lamentaba era el que yo aprobaba los vestidos para el deleite de alguien más.

Me olvide de aquello cuando fuimos a las tiendas especializadas en trajes de gala y esmoquins para hombres. No tardamos mucho en conseguir el adecuado con su justo juego de camisa y corbata. Según ella todo lo que me ponía estaba bien. A veces parecía que sus ojos miraban al alguien más, pues adquirían un tono muy distinto al que acostumbraba utilizar conmigo, pero nunca pude profundizar en ellos, ya que tan rápido como aparecía se iba.

Es el traje perfecto Harry, te aseguro que a Astoria le encantara—me dijo aparentemente convencida. Yo por supuesto le creí.

Eso espero, y ojala a Ron le guste el vestido que escogiste.

Escogimos. Tú también me ayudaste, de hecho fuiste tú quien me dijo sobre la boutique, sin ti no la habría visto.

Eso creo. Supongo que Astoria dejara presentable a Ron, por cierto ¿Cuánto tiempo falta?— pregunte mirando mi reloj de muñeca averiado.

Son las 2, aún tenemos tiempo para conseguir tu túnica—dijo mirando un reloj que se encontraba en uno de los tantos edificios.

Vamos entonces.

No tardamos en llegar con Madame Malkin. Afortunadamente no nos encontramos con Astoria ni con Ron. La regordeta bruja nos recibió cordialmente.

Señor Potter, señorita Granger. Hacía tiempo que no los veía, es un gusto. ¿Buscan algo en especial?

El gusto es nuestro Madame—le contesto Hermione educadamente— quisiéramos que nos diera una túnica que hiciera juego con este traje— ella sacó el traje de donde estaba guardado y se lo mostro— ¿Qué le parece?

Es un muy buen diseño, a pesar de que es muggle. Me llego una gran idea en cuanto lo vi, pero no tengo el material que necesito para llevarlo a cabo ahora mismo. ¿La necesita urgentemente señor Potter?

No, la utilizare en un par de semanas.

Es perfecto, se la puedo confeccionar en una semana. Podría enviarle los diseños antes de comenzarla, ¿qué le parece?

Usted es la experta—le dije alzando un poco la manos, en señal de rendición— Por mi está bien lo que usted crea conveniente.

Perfecto, ¿a dónde quiere que lo mande en cuanto esté terminado?

A Hogwarts, por favor. La directora no tendrá ningún problema en recibirlo.

Muy bien. Señor, señorita si no les importa, tengo que comenzar cuanto antes…—

No se preocupe por nosotros. Gracias por todo—dijo amablemente Hermione antes de que saliéramos de la tienda.

Afuera seguía nublado, pero a pesar de eso ella no evito preguntar.

Aún tenemos tiempo, ¿quieres un helado, Harry?

¿Con este clima?

Sí, ¿Por qué no?

Yo nunca dije no— le sonreí extendiéndole el brazo de nuevo— vamos.

Justo a tiempo nos encontramos con Astoria y Ron afuera del caldero chorreante. Igual que nosotros tenían varias bolsas, mas Astoria. La salude con un beso y agarre sus cosas, al fin y al cabo yo solo llevaba 2.

Vaya, sí que estuvieron ocupados—dijo Hermione viendo todas las bolsas que agarre.

Si un poco…— dijo quitándome de encima una de las bolsas medianas— Toma Hermione, es un regalo. Ira perfecto con lo que sea que te hayas comprado.

¡Gracias!— dijo tomándolo— No debiste hacerlo, en serio.

No te preocupes. En cuanto lo vi me acorde de ti.

¿Y tú Ron?— le pregunte al ver solo una bolsa en sus manos— Parece que lo tuyo fue rápido.

¡¿Rápido?!— Exclamó con los ojos abiertos enormemente— Tardamos más escogiendo lo mío, que lo de ella.

¿Por qué?— le pregunto Hermione a Astoria.

En las primeras tres horas yo le dije que se veía muy bien en varios trajes, pero al señor no le agradaban. No es mi culpa que tenga un gusto tan horrendo para ropa— dijo despreocupadamente— Lo siento Hermione, hice lo posible pero tu novio es exasperante.

Mejor cállate Greengrass…— le dijo acercándose amenazadoramente a ella.

¡No!—le grite antes de ponerme en medio de ellos— ¡Cálmate Ron, ella no te ha hecho nada!

¡En verdad no sé cómo acabamos así!— todos lo miramos de forma rara—Primero amigo de Malfoy y luego te consigues a una serpiente como novia, ¿qué pasa por tu cabeza Harry?

¿Si tanto te molesta porque nunca dijiste nada?— le interrogo Astoria rápidamente.

¿Porque crees tú? Trate de entender a Harry, pero yo no puedo soportar estar rodeado de gente falsa como ustedes—Imaginen como se pondrá cuando se entre de lo que pasa con Ginny y Draco.

¡Ron!— le grito Hermione.

No quiero estar más aquí, vamos con George ya— dijo encaminándose a la tienda de bromas.

Perdónalo Astoria—le pido Hermione mirando hacia donde Ron se había ido— Es muy cerrado de mente.

No te preocupes— le respondió Astoria mientras le daba un abrazo— Es difícil tratar con él. Estuve ignorando muchos comentarios malintencionados, creo que eso lo hizo enojar más. Con lo que dijo creo que evitaremos mucha tensión en al ambiente en futuras ocasiones.

Apenas la soltó, yo la atraje a mí por la cintura. Entre la llegada a la tienda y el caldero chorreante no pasó nada interesante, ni siquiera George hizo comentarios con Astoria. Apenas llegamos al castillo Ron se fue sin siquiera despedirse de la directora o de cualquiera.

¿Qué tiene el señor Weasley?—preguntó la directora McGonagall.

Problemas mentales—le dijo Astoria como si nada.

¿Perdón?

Solo está molesto, aunque creo que esta vez no se le pasara— le conteste negando con la cabeza.

Como sea, ¿Cómo les fue? ¿Encontraron lo que necesitaban?

Si Directora, fue muy amable de su parte habernos dejado ir— le comento Hermione con una gran sonrisa.

No hay problema, pero tengan en claro que será la única vez los dejare hacer algo así. Si quieren pasen al gran comedor, la comida está apunto de servirse.

¿Tienen hambre?— nos preguntó Astoria.

Bastante—contestamos al mismo tiempo.

Entonces la veremos ahí directora. Con su permiso— y salimos del despacho directamente a nuestros dormitorios.

Obviamente acompañamos a Hermione a la torre para que dejara sus cosas y yo las mías. Quedamos en que nos encontraríamos en el gran comedor un rato después. Yo fui con Astoria a su sala común. De nuevo me sentí bien de poder estar a solas con ella. Cuando dejo sus cosas en su habitación nos dirigimos al gran comedor.

¿Y cómo es el vestido de Hermione?—me pregunto espontáneamente mientras caminábamos de la mano.

Me hizo prometer que no diría nada, hasta que la vieran en el baile. Creo que le queda perfecto, había varios que no iban con ella, pero ese sí. ¿ Qué fue lo que le compraste?

Es un collar de plata con la runa "Sabiduría". Estaba en una de las nuevas tiendas que visite, espero que le guste.

Yo creo que sí, le gustan mucho ese tipo de cosas— le dije antes de darle un beso, entonces recordé— ¿Podrías decirme que fue lo que te dijo Ron? Sé que no es su estilo hablar de golpe como lo hizo, pero quisiera saber a qué atenerme.

No te preocupes por eso— dijo con un ademan despectivo en su mano—cosas sin importancia como: "te ves gorda como eso" o "Ojala Harry no vomite", trataba de que no parecieran directos pero es muy malo ocultando lo que siente.

Tengo que hablar con él, no me parece que haga ese tipo de comentarios.

Déjalo Harry, si a mí no me afecta no debe afectarte— trato de calmarme, pero dentro de mi bullía mi sangre convirtiendo se vapor rojo.

Pero…

Mira, mejor comamos algo que no falta mucho para que el ritual se lleve a cabo. Tienes que estar fuerte para entonces.

¡Es cierto!— recordé y la abrace— gracias, no había pensado en ello en todo el día.

Y con eso dejamos cualquier preocupación para concentrarnos en otras cosas.

Lleva puesto el vestido que le quedó perfecto y el cabello suelto. Azul turquesa con blanco en la espalda, los tirantes que se cruzan por delante de su pecho, pasan por sus hombros y bajan por su espalda, uniéndose de nuevo a la parte superior que cubre el inicio de su busto y termina con una falda por debajo de las rodillas que ondea al aire. Ligeramente maquillada y con la runa colgando en su cuello. Sus zapatos de tacón azul son perfectos, le dan la estatura exacta. No podría verse más hermosa.

"Creo que a Ron le encantara. ¡Tú si sabes darles gusto a otros hombres! Espera, eso se oyó mal, pareciera que tú…olvídalo, así está perfecto"

—Te- te v-ve-ves… ¡wow!—Exclamo extasiado.

—Gracias Harry. Tú también te ves muy bien—me dice con las mejillas coloradas.

—Eh, creo que lo mejor será ir bajando, Ron debe estar esperándote…—señalo antes de ir a la puerta.

"¿Te imaginas como se la comerá con los ojos? Si yo fuera tú, la hechizaría ahora mismo. Ahora imagina como le quitara el vestido cuando tengan sexo. Es un tema interesante en el cual pensar."

—Espera— repentinamente me abraza y el olor de su cabello y su perfume invaden mis sentidos, recordándome porque la amo—Gracias, Harry. Por todo, espero que siempre podamos ser los mejores amigos.

—Tenlo por seguro— le digo apretándola un poco más en el abrazo.

"Siempre es mucho tiempo. Si te fijas bien comienza con la misma letra que segundos, la cantidad mínima de tiempo que puede ser contada. Con los problemas que tienes y tu suerte, tal vez no pase de esta noche."

Se aleja y deposita un beso en mi mejilla antes de ir a la puerta. Hacía mucho tiempo que no me daba un beso, acaricio el lugar donde lo dejo guardando la sensación en mi memoria.

"¿Qué darías por recuperarla si la perdieras? ¡Cada momento con ella se iría a la mierda!"

—"Todo. No te responderé nada más."

"Jajaja, como quieras, huerfanito"

Bajo la escaleras y atravieso el cuadro del dragón. Ahí están ellos, Ron tomándola de la cintura y ella a él del cuello. Es cierto tiene el peor gusto en ropa. Zapatos verdes con un traje café y un moño rojo.

—Los veré en el gran comedor, iré a buscar a Astoria…

—Perdóname Harry, pero yo no me sentare con ella, no pienso hablar con ella otra vez. De verdad no entiendo que le ves—Dice ron dejando de ver a Hermione por un segundo.

—No quiero pelear este día Ron… Hermione, ¿podrías apartarnos una mesa por favor? cerca del centro del salón, si es posible.

—Si no te preocupes.

—Gracias. Los veo ahí.

"A la ensalada no le gusta tu novia. ¿Cómo es eso posible, si la suya no es nada comparada con Astoria? ¿Es que el muy imbécil no ve el tremendo pecho que se carga? ¿O sus nalguitas? Es un pendejo. Quizá trate de engañarnos, no sería la primera vez que lo intenta"

Voy caminando a la sala común de Slytherin a paso veloz. Varios estudiantes viene de ahí con sus mejores prendas puestas. Varias chicas están muy bonitas, todos se han esmerado verdaderamente. Pero nadie como ella.

"¿Quién te entiende? Que si una esta hermosa, que si nadie se compara con la otra. De verdad tienes problemas mentales severos, maldito loco."

En un vestido strapless de dos partes; la primera es negra con destellos plateados, tiene un escote que deja entre ver el inicio de su busto. Se une a una falda blanca y larga con brillos dorados que cubre las zapatillas de cristal que calzan sus pies. Su coleta alta deja caer mechones de pelo que entornan su rostro. No necesita más que un poco de labial rojo intenso y casi nada de maquillaje, su belleza es natural. No dejo de verla, ella se intimida pues sus mejillas se tornan de sangre y hace a un lado la cara. La tomo de las manos que van cubiertas con guantes negros que llegan hasta su codo.

—…Sin palabras.

"Igual yo. De hecho mí me parece una puta cualquiera. Vaya, no me había dado cuenta que comparte rasgos similares con Hermione. ¿Te gustan bien putas cierto?"

—Gracias…— y me besa dejando de lado su timidez. La acerco tomándola de la cintura, la aprieto contra mi intensificando el beso. Pasan minutos interminables hasta que el aire se vuelve importante.

— ¿Nos vamos, lady Greengrass?

"Tú y tus estupideces, cursi hijo de puta. Tal vez por eso te gustan así."

—Me parece buena idea sir Potter— y nos vamos al gran comedor.

—Tendré muchos celos, ¿sabes?

— ¿Por qué?

—Nadie dejara de verte, ni siquiera yo puedo dejar de hacerlo y eres mi novia—le digo con una sonrisa irónica— imagínate a los demás.

"Pues claro que nadie dejara de verla, querrán violarla ahí mismo. Yo lo haría si pudiera controlar tu cuerpo"

—Imagíname a mí— dice un poco asustada— Las chicas querrán matarme por ir con el chico más guapo de la escuela.

—Apuesto a que hay alguien más guapo.

"Me gusta cómo te auto-desprecias. Por supuesto que hay hombres más guapos que tú, no nos cerremos a las posibilidades"

—Tal vez…— dice distraída—…pero no para mí.

Llegamos al gran comedor, está decorado de forma similar que cuando fue el baile de cuarto año. En varias mesas largas, al fondo del salón, están repartidos los platillos para cenar y las bebidas, incluso un poco de alcohol para los de séptimo. Whisky de fuego, tal vez debería probarlo.

En las mesas circulares que hay por doquier están los lugares para los alumnos, unas para parejas y otras para grupos más grandes. Justo como se lo había pedido Hermione está alejando a cualquiera que se acerque de una de las pequeñas. Llegamos hasta ella en poco tiempo. Un poco de música ambiental llena el espacio.

—Hermione ya estamos aquí—Ella voltea avernos y se sorprende.

— ¡Astoria, te ves hermosa!—dice dándole un vuelta sobre si misma.

—¡Gracias Hermione, tú también te ves preciosa! — le dice haciendo exactamente lo mismo que hizo Hermione— ¡y te pusiste el collar! ¿Te gusto?

— ¡Me encanto! Gracias

—No hay porque.

— ¿Dónde estarán ustedes Hermione?— le digo tratando de visualizar a Ron, pero no lo veo.

—No lo vas a encontrar Harry, fue a buscar a los chicos— dice haciendo alusión a Ron—Estaremos unas cuantas mesas más atrás, por si quieren algo.

— ¿La de ustedes es mesa grande o pequeña?—le pregunta Astoria curiosa.

—La nuestra es grupal. Ron quería que todos nos sentáramos juntos, pero ya saben cómo ha estado.

— ¿Y a ti no te importa que él haya escogido?—le pregunto intrigado.

—A mí no me importa mucho, espero no estar sentada mucho tiempo.

—Yo también, ¿verdad Harry?

—Cierto, no dejaremos de movernos.

—Bueno los dejo, ya llegaron los demás— dice alejándose a donde están Luna, Neville, Seamus, Dean y unas cuantas chicas que no conozco. Supongo que Luna va con Neville, se ven bien juntos.

Ya sentados escuchamos las palabras de Kingsley, el nuevo ministro de magia.

—Muy buenas noches tengan todos y cada uno de los presentes. Yo, el ministro de magia, me da mucha alegría y gusto declarar que este baile de navidad, como celebración de la caída de Tom Riddle, queda oficialmente inaugurado. ¡Disfrútenlo, es una recompensa bien merecida!

Y así la cena comienza a aparecer como por arte de magia en nuestros platos.

"Te dejare disfrutar un poco tu pútrida vida, lo que viene será peor."


La cena ha estado deliciosa, los elfos sí que se han lucido esta vez. Tendré que mandar mis felicitaciones a todo ellos por su excelente comida. Hace ya varias horas que estamos en la pista de baile y como lo predije, nadie se pierde un solo movimiento de Astoria. Una banda de rock toca en vivo para nosotros como en el baile del torneo. Somos una de las tantas parejas que están en el centro de la pista

—Te dije que nadie dejaría de verte— le menciono dándole una vuelta— te ves y te mueves muy bien.

—Solo son años de práctica. Mi madre solía bailar conmigo cuando podía—dice melancólica, sin dejar de moverse. De pronto se detiene y continua— Espera, necesito sentarme un rato— la acompaño hasta nuestra mesa y de doy un poco de agua. Hemos estado bebiendo whisky de fuego, espero que el agua le haga bien.

— ¿Estas bien?— le dijo agachándome junto a su silla.

—Sí, solo necesito calmarme un poco. ¿Podrías traerme un poco más de agua?

—En un minuto vuelvo—digo alejándome hacia las mesas largas. Ya hay veo a Neville sirviendo una gran cantidad de whisky.

—Hola Neville, ¿Cómo te la estás pasando?— le digo sirviendo un poco del agua mineral en el vaso de Astoria.

—Te diré….

— ¿por?

—Tu sabes que me encanta bailar, pero solo lo he hecho dos piezas con Luna. Como Ron no quiere bailar, Luna ha arrastrado a Hermione a la pista y no han salido de ahí en media hora, ¿puedes creerlo?

—Si lo creo— voltee a ver hacia mi castaña amiga que reía mientras Luna hacia piruetas extrañas alrededor de ella— Si puedo hacer algo, lo hare. Tu tranquilo Neville— le digo un poco mareado.

—No es necesario, pero gracias Harry.

—Es un placer— y me voy evitando que el agua caiga del vaso. Llego con Astoria que está limpiándose la nariz.

—Ten bonita —le doy el vaso.

—Gracias, Harry— se quita los zapatos con disgusto— me están matando.

De repente una melodía comienza a sonar, y la reconozco inmediatamente.

— ¿Harry?— me toma la cara con ambas manos— ¿estás bien? Te has puesto pálido.

— ¿Se nota mucho?— le dijo sintiendo un repentino frio en la espalda.

—Algo, ¿Qué pasa?— sin remedio tengo que decirle la verdad.

— ¿Recuerdas cuando te conté que baile una vez con Hermione para tranquilizarla?— ella asiente intrigada— La canción que bailamos es la que están tocando ahora mismo…— ella agudiza el oído mientras busco a Hermione en la pista. Nuestras miradas chocan y nos entendemos como siempre. Me gustaría volver a bailar con ella esa canción, pero ahora en diferentes circunstancias.

—Bonita, yo…

—Ve— me dice señalando a Hermione— Se ve que ella también lo quiere— dice mirándola y le asiente— será bueno para ambos.

—Pero tú…

—No pasa, un baile no cambiará lo que siento por ti. Ve a bailar con ella

—Gracias, Bonita. No sabes cuánto te lo agradezco— responde al beso que le doy antes irme.

Llego con Hermione que está cerca de las bebidas, solo hay poca gente en la pista de baile. Busco a Ron pero lo encuentro comiendo. Vuelvo a mirar a Hermione, ella me regresa la mira anhelante, sin decir nada estiro la mano pidiendo un baile. Un solo baile.

Ella me sonríe feliz y toma mi mano. Como lo hiciera antes, con mi otra mano le tomo la libre suya y la jalo hasta el centro de la pista. Todo se detiene para mí, bailando con mi mejor amiga y mujer que amo. Le doy giros, reímos, hacemos exactamente lo mismo que hace un par de años atrás. Terminamos meciéndonos, abrazados. Nos separamos y nos vemos, esta bellísima.

De repente la música cesa. Aplausos invaden el lugar y la voz del vocalista agradece.

—Gracias, gracias. Nos tomaremos unos minutos antes de continuar. De nuevo gracias.

—Gracias, Harry. Esta vez fue diferente— me lanza una sonrisa sincera.

—Gracias a ti por nunca dejarme cuando más te necesite— le doy un abrazo y ella se aleja en dirección a Ron. Yo voy con Astoria, ella aún no se da cuenta que llego pero noto que está tirando lagrimas silenciosas.

— ¿Bonita que tienes?

— Recordé una de las canciones que mama solía cantarme—dice son la mirada perdida en la puerta del gran comedor— ¿Me acompañarías al baño? Necesito limpiarme.

—Por supuesto, no tienes que preguntarlo— le digo preocupado por ella.

Salimos del gran comedor y vamos a los baños más cercanos, a un par de pasillos y escaleras de distancia. Siento mareos por el alcohol cuando subo las escaleras y en algunos giros de pasillo; llegamos a los baños en poco tiempo, entra y la espero afuera haciendo guardia.

— ¡Chissts!— escucho en una de las esquinas—Harry— oigo en un susurro.

— ¿Ron?

—Si soy yo— dice acercándose sigilosamente— ¿esta Hermione por aquí?

—No, ¿por qué estas susurrando?

—Mira, no quiero quitarte mucho tiempo. Yo he…—Un ruido proveniente de los baño se escucha—…mierda, cripsis—dice volviéndose invisible.

No tarda mucho en salir Astoria ya con un mejor aspecto.

—Y… ¿Cómo me veo?—Me pregunta.

—Igual de hermosa, ¿estas lista?

—Si, vam…— de repente comienza a buscar algo entre sus ropas. Noto que no trae puestos sus zapatos—Demonios…olvide mi varita y mi zapatos… ahora vuelvo— dice y se mete al baño de nuevo.

—Perfecto, eso me dará un poco más de tiempo—dice Ron volviéndose visible.

— ¿Qué ibas a decir Ron?

—Mira, sé que las cosas con Hermione no han estado muy bien…— lo miro diciendo "¿en serio?"—…bueno nada bien. Pero he estado pensando y creo que tengo la mejor forma de arreglarlo.

"Por dios no hay que ser muy listo para saber a lo que se refiere el idiota este. ¿Acaso cree que el matrimonio es la solución?"

— ¿Cómo?—pregunto temeroso de la respuesta. Por primera vez en la noche, temo que lo que diga james sea verdad.

—Le diré que se case conmigo— y el mundo deja de tener sentido para mí—mira, el anillo era de mi bisabuelo, no es muy caro pero creo que le gustara.

"La perdiste, para siempre. Ralamente fuiste un egocéntrico al creer que podrías dejar de amarla"

El alcohol exponencialmente aumenta su efecto sobre mí. Comienzo a ver borroso, las piernas me tiemblan y comienzo a sudar en frio. Pánico es lo que siento.

—Eh, e-es-está muy bien Ron—me tomo la cabeza antes los mareos—Perdóname, olvide algo en el gran comedor. Nos vemos— me voy sin escuchar su respuesta.

Camino alejándome de él.

"Tus peores pesadillas vueltas realidad…Algo que siempre fue cierto"

Aumento la velocidad. Me tomo y jalo el rostro. Él me persigue.

"Lo que nunca aprendiste...Eres Harry Potter"

Fuertes martillazos azotan mi cabeza. Doy vuelta en la esquina. Comienza a trotar.

— ¡Harry!

—No—susurro

"Un amor que te ha estado consumiendo por dentro…Debiste irte cuando pudiste"

Troto.

"Y que nunca será correspondido…seria asqueroso acostarte con tu hermana. "

El corre.

"Ella se casara con tu mejor amigo, dejaran de pelear. Como muchas veces quisiste…"

—No—Empiezo a correr.

"¡No hay a donde ir!"

— ¡Harry!

Otra esquina. Escaleras. Me tambaleo. Sigo corriendo, él detrás de mí.

"¡Esta es tu realidad, no puedes escapar de ella ¡ ¡Nunca te amara, te abandonara como ellos lo hicieron!"

— ¡No!—Solo un poco más. Me alcanza. Me empuja.

"¡Todos en los que confías te traicionaran! ¡Nunca fuiste nada para nadie, fuiste solo un instrumento…!"

Se despide. Tropiezo. Dolor. Obscuridad.

"Y recuerda. No importa lo que hagas, no se ira."


El corto baile con Harry la había dejado pensando, pero no podía llegar a ninguna conclusión con él cerca. Cuando salió con Astoria del gran comedor supo que no tenía mucho tiempo para reflexionar en ello.

Desde hacía tiempo pensaba en su amigo. No salía de su cabeza. Cuando Astoria cayó sobre él luego de su visita a Hagrid se sintió realmente celosa, aunque de nuevo no lo aceptaría. Verlos besándose de esa forma tan cariñosa no le gustaba nada, por lo que en cuanto Astoria la saludo no dudó en responder agresivamente. ¿Cómo se atrevía a hacer esas demostraciones de afecto frente a ella?

Su estado anímico cambio cuando recordó que no pensó en ni siquiera un regalo atrasado para Harry. Se sintió basura pues una chica que apenas lo conocía si se lo guardo. Luego durante la cena Harry decidió sentarse en la mesa de su reír tanto con ella y Malfoy la dejo consternada. Tanto que cuando se dio cuenta que Harry percibió su mirada, la dirigió a otro lado avergonzada a haberlo estado mirando ensoñadoramente. No sabía por qué se apenaba si Harry la miraba, pero al parecer él ya tenía una respuesta.

Le pregunto si estaba celosa. Ella no estaba celosa. Había reído cuando Harry, de manera ocurrente, se lo comento; su risa nerviosa cesó cuando una vocecita en su cabeza le dijo "Él tiene razón." Después de eso estuvieron en un silencio bastante incomodo, que siguió incluso cuando Harry se retiró a su habitación. ¿De verdad podía ella estar celosa de la novia de su mejor amigo? Era cierto que varias veces pensó que ella debía ser la novia del salvador del mundo, pero siempre creyó que eran solo jugarretas de su mente.

La duda sobre si eran celos fue creciendo los días siguientes. Desde ver su pelea con Ron después del entrenamiento de Quidditch. Su llanto hacía eco por toda su torre, no entendía como alguien después de una guerra podía seguir siendo igual de inmaduro e infantil. Y si le agregabas que Harry y Astoria parecían muy buena pareja, diciéndose todo tipo de cosas acarameladas, no era facial tratar de digerir si eran celos o no. Trato de olvidarse de eso unos días, pero ya era algo cotidiano en su vida.

El día que salieron de compras y se separaron para sorprender a sus respectivas parejas, siento aquello nuevamente. El oír a Harry hablando de Astoria tan detalladamente y como la diferenciaba de Ginny fue molesto. Era verdad todo lo que decía, ella alguna vez también lo pensó, pero le hacía pensar en que era lo que él opinaba de ella. ¿Si ella fuera su novia hablaría tan bien de ella con alguien más, como él lo hacía con Astoria?

El tema de los celos volvió cuando discutieron en la enfermería. De nuevo su llanto fue su compañero en espera por noticias. ¿Es que ahora desconfiaban entre ellos como para no saber porque no supieran como llego ahí? El dolor en las palabras de Harry era bastante palpable y sin duda ella ya sabía todo eso, pero su orgullo no le dejaba aceptar sus errores, no le dejaba aceptar que lastimo a su amigo.

Como dicen algunas personas, la reconciliación es mucho mejor de lo que esperas, y la de ellos no fue la excepción. Comenzando con el retorcido plan de Harry para hablar con ella y terminando uno encima del otro riendo como antes.

Justo antes de que bajara a encontrarlo en la sala de su torre estaba terriblemente nerviosa. Alguien más creería que era por la reacción de Ron, pero en realidad era por la reacción de Harry. Si bien él le ayudo a escoger el vestido, no podía imaginarse su reacción al traerlo puesto ya lista para el baile. No se imaginó ver el fulgor en su mirada esmeralda cuando bajo por las escaleras; era muy parecido que tuvo en cuarto año, cuando la vio enfundada en su vestido.

El encontrarse con Ron en la sala común le disgusto. Nuevamente confirmo que ya no lo veía como su caballero personal, sino como el payaso bromista que siempre fue. Cuando se encontró con Harry en el gran comedor noto que Astoria verdaderamente sabía cómo vestirse para un baile de gala; su hermosura era tal que no había que plasmarla sobre ella, tanto como persona como mujer. No había duda del porque Harry la amaba.

El pensamiento la intrigo. ¿De verdad Harry la amaba? Lo escuchaba decirle "Bonita", pero nunca lo escucho decirle un "Te quiero" o un "Te amo", tal vez a ambos no les gustaba decirlo frente a alguien más. Además, el amor no tenía nada que ver con la atracción física; varias veces los noto comiéndose con la mirada. Pero aun así, con toda esa tensión sexual entre ellos y las pocas demostraciones públicas de cariño, se palpaba el afecto que se tenían. Era algo realmente fuerte como para no sentirlo.

Momentos antes habían bailado la canción de la tienda de campaña. Aquella que también bailo con Ron en un antrucho del mundo muggle. No le molestaba que su novio no quisiera bailar, al fin y al cabo esa era su naturaleza, ya lo conocía. Cuando la tonada se dejó escuchar, su mirada automáticamente busco la de Harry y la encontró esperanzada. No tardaron en reunirse en el centro de la pista con las demás parejas que estaban abrazadas.

No le importo bailar como aquella vez en su búsqueda. Girando y abrazándose a un compás inexistente. Y de repente termino, él tuvo que regresar con su novia pues se veía mal. Ella se sintió vacía y ansiosa, su mente no dejaba de enviarle preguntas. ¿Qué fue aquel sentimiento que la inundo durante el baile? No pudo pensar en ello hasta que Harry y Astoria salieron del gran comedor.

Además de que no encontraba a Ron por ninguna parte, con todos esos pensamientos en su cabeza no se dio cuenta que sus pasos la llevaron a vagar por el castillo. Estaba cerca de unas escaleras cuando escucho un profundo y doloroso alarido.

— ¡No!— la voz de su mejor amigo sonó sobre ella. Rápidamente busco el lugar de donde provenía su voz, y lo encontró en el pasillo que se encontraba subiendo las escaleras. Ahí apareció Harry corriendo a todo galope. Sus ojos se encontraron un segundo antes de que él cayera y comenzara a rodar por las escaleras

— ¡Harry!—Grito con las manos sobre la boca.

— ¡Merlín, no!— La voz de la novia del muchacho la saco del shock en que se encontraba. De un momento a otro se encontraba de rodillas junto al muchacho, lo volteo y vio sangre corriendo en una de sus sienes.

— ¡¿Que sucedió aquí?!—La directora no tardó en aparecer— No importa, llevémoslo a la enfermería…—dijo a las muchachas que hicieron caso al instante.

Momentos después Harry se encontraba siendo revisado en la enfermeria, en espera de que saliera el Sanador de San Mungo. Hermione y Astoria se encontraban afuera, alejadas de todos los amigos del mago que esperaban fuera del recinto.

— ¿Qué sucede Astoria?—Pregunto Hermione distraída con la preocupación a flor de piel. No sabría que hacer sin Harry. Astoria le pidió hablar a solas luego de que lo llevaran a la enfermería.

La verdad era que Astoria ya no soportaba que a Harry siempre le ocurriera lo malo, los accidentes. Un segundo después de que entro al baño por sus cosas escucho a Ronald (siempre supo que estaba ahí) hablar sobre matrimonio, eso disparó sus alarmas mentales. El tema de Hermione seguía doliéndole a Harry, aunque él se hacia el fuerte para no demostrarlo. Corrió tras de él, pero el muchacho era mucho más rápido que ella en ese vestido.

Esa era una de las razones principales por las cuales le pidió a Hermione hablar a solas. Si Harry no podía decirlo, lo haría ella. No se anduvo con rodeos. Esperaba que Harry la perdonara, pero no encontraba otra solución para su dolor.

— ¡¿De verdad no lo ves?!— Hermione no sabía a qué se refería— Y él es el que usa lentes… ¡Él te ama Hermione!

— ¿Qué?—pregunto la aludida en un tono bajo, aterrada. Los latidos de su corazón aumentaron de forma exponencial, lastimándole el pecho, inundándolo de un calor pocas veces experimentado.

— ¡Él! ¡Harry te ama!

El mundo se detuvo. No podía ser verdad.