Hola, lamento mucho la demora! He tenido un mes bastante ocupado en la universidad y todo eso, espero comprendan y les guste el capitulo un beso y un abrazo para: kotoko-98, PAULA ROJAS-15, princesscraizy, sakura, damalunaely,karliss,candy20086, ,Vickellite,19'Mika-chan'91 y toda la gente bonita que lee este fanfic y me dejan sus comentarios a pesar de que los dejo esperando, gracias valoro mucho los animos hacia esta historia
Los dejo con la lectura :)
Un grupo pequeño de catering ordenaba el jardín oriental de la mansión de los Izuri, aunque la boda no fuera tan grande como habrían querido, Julie tenía la intención de agasajar por todo lo alto a un selecto grupo de sus amigos más cercanos y celebrar la unión de sus hijos.
Los adornos estaban compuestos por rosas blancas y pequeños cristales, elegante pero no ostentoso. Mesas y sillas vestidas con manteles blancos y listones dorados en el centro de mesa colocaron velas para que, mientas el sol se ocultaba al anochecer, el ambiente fuera tornándose romántico y tranquilo, tenía que admitirlo, a Julie le encantaba el romanticismo y destacaba por su elegancia nata.
— Oka-san, ¡Todo esta precioso!—Le dijo Kyoko, su pelo estaba acomodado en tubos para que se formaran lindos risos castaños, su cabello había crecido mucho a causa del embarazo y a preferencia de Corn había preferido no cortarlo, poco a poco volvía a ser la antigua Kyoko, todo gracias al amor de su futuro esposo.
— Cierto, está quedando todo muy elegante—. Secundo Moko-san quien sería testigo junto con Yukihito.
— Cariño, que bien que te guste todo, será un día perfecto, la boda de mi único hijo. Y con la actriz más hermosa de Japón.
— Oka-san que cosas dices—. Le dijo una sonrojada Kyoko.
— Anda vayamos chicas que las estilistas deben estar ya esperándonos.
LOVE ME – LOVE ME – LOVE ME – LOVE ME
— ¡Vamos Ren, tenemos que darnos prisa!—. Le dijo un apurado Yukihito, ambos vestían elegantes smokings Armani, hechos a la medida para la ocasión y por supuesto, negros, Ren se acomodaba la corbata, estaba tranquilo ya después de tanto tiempo de espera y de estar buscando al gran amor de su vida, al fin, podría casarse con ella y mejor aún con su nena en camino.
— Yukihito, calma, hasta parece que el que se casa hoy eres tú—. Ren divertido termino de acomodar la prenda—. ¿Qué tal estoy?
— Dejaras a la pequeña Kyoko sin habla, te lo aseguro-. Le dijo el manager con los pulgares arriba.
— Mi querido hijo, el gran día ha llegado—. Dijo Kuu
Como punto de encuentro de los varones habían escogido el departamento del actor, bueno el de la nueva familia Hizuri. Su padre y un nervioso Yukihito se presentaron desde temprano para ayudarle a quedar perfecto para la ocasión.
— Nuestro Ren se nos casa-. Lagrimeo Yukihito—. Lástima que no haya una luna de miel…
— Tenemos trabajo, además Kyoko no puede viajar largas distancias, ya tenemos una luna de miel después.
— Europa es un lindo lugar, apuesto a que Kyoko estara encantada de conocer otro continente. Tu madre y yo podremos cuidar de nuestra nieta.
— No la beba estará mejor al cuidado del tío Yukihito.
— No amigo, ni en tus sueños—. Amenazo el actor, estaba claro que al tratarse de su nieta no tendría brazo a torcer.
— Creo que la luna de miel puede esperar un laaaargo tiempo…
LOVE ME – LOVE ME – LOVE ME – LOVE ME
Faltaban escasos minutos para las seis de la tarde. Kyoko paseaba nerviosa por la habitación, todo el mundo le repetía que se tranquilizara, pero ¡Era su boda por todos los santos! Con el único hombre al que había amado en su vida, sabia con seguridad que su matrimonio no terminaría como el de muchas otras adolescentes que se casaban a pronta edad y que a los pocos meses ya estaban divorciándose de sus parejas y disputando la custodia de los bebés, ¡Claro que no! Su matrimonio seria para siempre, porque se amaban y era su destino.
— Cariño tranquilízate, no queremos que arruines el vestido ¡Estas hermosa!
Era totalmente cierto, el hermoso vestido de diseñador era primoroso, largo y recto, un conjunto de seda y encaje con escote strapless y un cinturón de diamantes justo por debajo del pecho haciendo énfasis al embarazo que la abuela no quería ocultar al mundo. Una linda tina adornaba en ondulado cabello que las expertas estilistas habían dejado al borde de la perfección, un maquillaje sencillo hacia que su rostro luciera increíblemente suave y angelical
— Mi muchacho se va a volver loco cuando te vea. No tienes por qué estar nerviosa. Es el día de tu boda.
— Julie-san tiene razón. Estas hermosa Kyoko, hay que disfrutar de este día.
Tanto Moko como Julie vestían color burdeos, pero el modelo del vestido era distinto debido a la diferencia de edad. Una de las empleadas de la casa toco la puerta de la habitación.
— Señora, hay un joven que desea ver a la señorita—. Dijo la joven.
— Debe ser un invitado, dile que pase al patio, la ceremonia será en breve, Karen.
— Señora, es el cantante Fuwa Sho y exige hablar con la señorita en privado—. ¡¿Fuwa?! Se sorprendieron las mujeres, pero se suponía que se iba de gira por una temporada…
— Pues dile a ese jovencito que…
— No te preocupes Oka-san, dígale que pase por favor—. Se refirió a la empleada Kyoko—. ¿Podrían dejarme hablar a solas con él un momento, por favor?
— Pero Kyoko, después de lo que te hizo deberías quererlo a metros de distancia tuyo.
— La situación ha cambiado mucho en estas últimas semanas, Moko-chan, Sho es distinto.
— ¿Qué va a cambiar esa alimaña?, lo más seguro es que te necesite para algo de ti como siempre Kyo—. Suspiro—. Bueno te dejaremos unos minutos con el pero no más, ehhh, ya casi es hora de la ceremonia.
— Gracias Moko, Oka-san.
Kyoko no sabía lo que podría querer Sho, se habían despedido ya el otro día, le había dejado claro que amaba a su futuro esposo y que no podía hacer nada para remediarlo, él era y siempre será una parte importante de su vida, pues con el aprendió lo que era un corazón roto y había reencontrado a Ren, eso era el mejor regalo que pudieron haberle dado nunca. La puerta de la habitación se abrió lentamente, Sho lucia triste, se notaba que tenía días de poco dormir, tenía ojeras y aspecto demacrado.
— Vaya Sho, como caen los poderosos, mira que aspecto tienes, deberías cuidarte más, aunque bueno, tal vez esta imagen de pobre alma en desgracia les guste más a tus fans.
— No estoy de humor para bromas pequeña—. Le dijo.
— ¿No deberías estar de gira? Habías dicho que saldrías todo un mes fuera.
— Hay algo que me retiene aquí… Kyoko he venido por ti.
— Por mí. ¿De qué hablas? Shotaro, es el día de mi boda…
Kyoko no te cases con Tsuruga, Kyoko, ¡Por favor, aún estamos a tiempo! ¡Ven conmigo! Yo soy el único hombre al que necesitas, te amo, te necesito, por favor Kyoko, no me dejes solo, no de nuevo por favor…— Le dijo mientas la alcanzaba y la tomaba entre sus brazos—. Yo cuidare de ti, pagare por todo lo que te hice, pero ningún castigo es más cruel que el perderte.
— Sho, suéltame, por favor. Estás loco, yo no te amo. Déjame tranquila.
— ¡Kyoko, por favor!
— ¡Sho! ¡Suéltame!— Un brusco beso callo las protestas de la chica.
LOVE ME – LOVE ME – LOVE ME – LOVE ME
Afuera de la habitación aun esperaban Moko y Julie, la mayor al escuchar a su futura nuera trato de abrir la puerta sin éxito, el cantante había puesto el seguro.
— Kyoko ¿Estas bien? Cariño iré a por alguien que pueda abrirnos la puerta, espera un poco—, le dijo y se alejó. Moko intentaba sin éxito poder abrir la puerta…
— Shotaro, déjala en paz, ¡Llamaremos a la policía si te atreves a tocarle un solo pelo! ¿Me entendiste?—Julie llego con uno de los el mayordomo que siempre cargaba un juego de llaves de todas las cerraduras de la casa, al abrir la puerta descubrieron a Shotaro besando a la cantante, esta forcejeaba contra el rubio sin corresponder a la caricia.
— ¡Deja a mi hija degenerado!—. Grito la rubia lanzando con fuerza uno de los floreros que adornaban la estancia dando de lleno contra la cabeza del cantante que cayó de bruces contra el suelo y mojando en el trayecto el hermoso vestido de Kyoko—. ¡Oh cariño! Cuando lo siento, no te preocupes mamá lo arreglara. ¿Estás bien mi pequeña?
— Hai—. Respondió con dificultad la actriz pues era sofocada por el abrazo de la mayor.
Moko aun sorprendida con el ataque de furia por parte de la dulce e inocente actriz se acercó a revisar al cantante que yacía desmayado en el suelo mientras que la mayor acicalaba el maltrecho vestido de la novia. Shotaro no estaba herido de gravedad pero tenía una pequeña herida en la frente de donde salía un hilo de sangre bastante considerable, además de que apestaba a alcohol, cosa que no se habían percatado al momento de su llegada.
— Ohhh pobre Shotaro, eso le pasa por meterse con mi hija, Henry podrías traernos el botiquín por favor, no soy tan desalmada como para dejar a este pobre hombre aquí tirado.
— Podría demandarte por intento de asesinato.
— Fue un accidente Moko-chan—. Respondió inocentemente la mayor, afortunadamente el incidente con el vestido no había sido tan grave y no se notaba para nada que la mancha estaba secándose.
Moko tomo el botiquín que el mayordomo había tomado del baño y con un poco de alcohol ayudo a volver en si al cantante, quien aturdido comenzó a abrir los ojos.
— ¿Qué paso?—. Respondió desorientado.
— Ocurrió un péquelo incidente con un florero.
— ¡Claro! ¡No fue un incidente! ¡Esa loca intento matarme!—. Respondió levantados del sueño y señalando hacia Julie—. La demandare por intento de asesinato.
— ¡No me amenaces! ¡Puedo hacer que te destierren de Japón con un abrir y cerrar de ojos.
— ¡Maldita vieja loca! ¡No me sorprende que el inútil de su hijo sea como es con una madre como usted!
— Shotaro—. Kyoko se acercó con cuidado a él—. Vete por favor, no provoques más problemas.
— No me iré sin ti—. Dijo mientras con una gasa se limpiaba la sangre que emanaba de su herida.
— Yo no iré a ningún lado contigo, entiéndelo de una vez por todas, me caso con el único hombre que amo y amare en el mundo y jamás podría amarte a ti ni la mitad de lo que lo amo a él—. Dijo definitiva antes de salir de la habitación dejando a Shotaro desolado y hundido acompañado por las dos mujeres.
— Creo que… *Carraspeo* No tengo nada más que hacer aquí… con permiso—. Necesitaba salir de ahí, no permitiría que nadie le viera llorar…
LOVE ME – LOVE ME – LOVE ME – LOVE ME
Los invitados llegaban poco a poco y tomaban sus lugares en las sillas frente al pequeño altar improvisado donde la pareja se convertirían en marido y mujer bajo la ley del hombre, Kuon que había llegado hacía ya unos minutos no había podido ver a su novia por orden de su madre y como todo hombre, sabía que no se desobedece a una madre por nada del mundo. Estaba ansioso y moría por ver a su futura esposa, su padre estaba a su lado junto con Yukihito, en cuestión de minutos Kyoko pasaría a ser la señora Hizuri…
— Tienes todo el derecho a estar nervioso hijo, yo lo estuve.
— No lo estoy, solamente estoy feliz.
— Veras que tu madre hizo un excelente trabajo, nuestra Kyoko se verá hermosa.
— Han llegado ya el jefe y su hijo—. Dijo Yukihito señalando a los hombres que acompañados por Maria entraban guiados por un mozo, claro la madre de Kyoko prefirió no asistir a la ceremonia por los problemas con su hija.
Se acercaron a saludar como corresponde al nuevo miembro de su familia y tomaron lugar en la fila de hasta en frente, minutos antes ya habían visto a Kyoko.
— La novia ya viene—. Anuncio uno de los invitados.
Ren quedo embelesado, su pequeña señorita no tenía comparación con nada ni nadie, era simplemente el ángel más hermoso del universo y se sentía muy afortunado de ser el seleccionado para poder pasar el resto de su vida junto a ella y claro, su pequeña bebé que ya se manifestaba en el hinchado vientre. Nadie hizo ningún comentario ofensivo acerca del estado de la joven, todos la veían con ternura y aceptación, se acercó a donde la esperaba ya su novio y sonrojada dejo que este le diera un ligero beso en los labios.
— Estas preciosa, Kyoko-chan.
— Tu estas guapísimo sempai.
Sonrientes la pareja concentro su atención en las palabras que les dirigía el juez de paz, un hombre bonachón de aspecto amable y simpático ofreció un lindo discurso sobre el matrimonio y les leyó el típico documento que regía el compromiso tan grande que estaban a punto de asumir.
Con lágrimas Julie se acercó en el momento en que pidieron los anillos, dos lindos aros de oro blanco, regalo de los orgullosos padres de Ren. El actor con la mirada cargada de sentimientos le puso la sortija a Kyoko que al igual que Julie dejo escapar un par de lágrimas, por fin su sueño esta cumplido, no tendría por qué separarse de nuevo de su mejor amigo, su príncipe hada, lo amaba con locura y le debía tanto, gracias a él de nuevo creía en el amor, con el mismo sentimiento le puso la sortija a Ren, aceptando su nueva vida de casados con amor.
— Puedes besar a tu esposa muchacho—. Dijo el juez de paz, sonriendo Ren beso por primera vez a su esposa.
Se tomaron muchísimas fotos del hermoso evento, tanto por parte de la prensa como por parte de la familia de la pareja, todos los invitados ofrecieron sus felicitaciones y se dispusieron a celebrar el pequeño banquete que con esmero había preparado Julie.
Lejos de ahí en el aeropuerto de Japón, resignado y ajeno a esa felicidad que se experimentaba en la mansión Hizuri, un resignado cantante tomaba el avión que lo llevaría lejos de allí, tal lejos como pudiera para poder olvidar aquello tan hermoso que tuvo un día y no pudo valorar y que ya nunca volvería a poseer…
Nos Leemos en el siguiente! creo que puedo sacarle otros dos episodios mas :D
