Apenas habían pasado 15 minutos desde que yaten le dio la espalda y se alejo sin embargo a ella le parecían horas, la ligera brisa nocturna había hecho su trabajo en borrar la humedad de sus mejillas, sacudió su cabeza tratando de concentrarse en que este era el día mas feliz en la vida de su amiga y que no podía verla triste.
se escabullo entre la gente hasta encantar el baño donde se retoco el maquillaje frente al espejo, de pronto al imagen de yaten llamando "cualquier cosa" a el amor que le juraba lleno su mente de ira, ajusto los puños y los dientes tratando de controlar todo aquel dolor.
-te ves linda- la suave voz la saco de aquel trance, era Mina mirándola fijamente.
-gracias, tu me sorprendiste con esa nueva imagen-
-creo que ambas nos sorprendimos... en varios sentidos-
-¿a que te refieres?- pregunto serena mientras cerraba su bolso.
-a como haz tratado a yaten- respondió con simpleza.
-¿a como lo he tratado?- pregunto serena casi sin aliento.
-lo enloqueciste, lo enamoraste, lo abandonaste y ahora simplemente lo ignoras- hablo sin ocultar la ira en sus palabras.
-no tengo porque darte ninguna explicación-aunque su voz se oía de lo mas serena ella sentía como aquella ira salía poco a poco.
mina se quedo mirandola fijamente mientras ella se acomodaba el cabello con los dedos, lucia tan distinta a la serena que le habia quitado el amor de su vida, aunque ella tambien habia tenido un cambio radical a pesar de sus esfuerzos seguia siendo al misma credula, creyendo que cuando lo de ellos terminara yaten la buscaria y ella, obviamente, siempre estaria alli... pero cuando le dijo sobre que serena vivia con aquel hombre con quien llego el se acerco a su oido y suavemente le susurro "sabes que te quiero... pero solo como amiga" a pesar de aquel dolor ella solo sonrio.
-no lo dejes... el aun te quiere- la voz de mina fue casi como un susurro pero aun asi serena pudo oirla.
-¿mina?-
-serena no lo dejes, yo lo amaba y aun lo amo, por eso quiero que sea feliz, debiste verlo todo este tiempo, ya no era el mismo... no lo dejes- la tomo de la mano apretandola sobre su pecho y temblando ligeramente.
-mina, fue yaten quien termino con lo nuestro- diciendo esto solto la mano de quien alguna vez fue una de sus mejores amigas y regreso a donde todos celebraban.
Dibujo una sonrisa en su rostro mientras caminaba hacia la mesa donde roberto la miraba con una copa en la mano.
-necesito varias como esa- dijo la rubia señalando al copa de su moreno amigo.
-¿acaso la muy bien ponderada serena tsukino piensa ahogas sus penas en alcohol?- siseo el moreno moviendo la copa graciosamente frente a la rubia.
-dame eso- ella le arrancho la copa y se dejo caer sobre la silla.
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-¿cuando se largan esos fotografos?-
-¿creo que en unos 15 minutos mas?¿tanto te fastidian?-
-necesito beber y no quiero testigos-
-yaten...-
-no me digas nada seiya-
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-ya deja eso- trato de quitarle la copa
-deja de hacer eso o saldras lastimado- serena lo amenazo con el dedo pulgar.
roberto iba objetar cuando oyeron que ami hacia un llamado para lanzar el ramo, roberto la tuvo que empujar hasta donde todas aquellas mujeres se habian reunido, ella no estaba de humor para ese tipo de situación pero aun asi trato de simular animo, cuando ami lanzo el ramo todas se lanzaron sobre el, excepto ella que solo lo vio caer y como tras una larga lucha rei lo habia conseguido y le lanzo una fugaz mira a Nicolás quien solo atinaba a sonrojarse.
la noche transcurrio de lo mas tranquila, incluso pudo tener una cordial conversacion haruka quien pidio disculpas por su dureza pasada, un abrazo y un "te extrañe mucho" de parte de serena fueron suficientes.
finalmente la fiesta habia llegado a su fin, serena abrazo a ami despidiendose pues se iba al aeropuerto rumbo a su soñada luna de miel en una isla exotica.
la mansion era inmensa y segun oyo tenia mas de 50 habitaciones, asi que muchos de los invitados se quedaron en el bar sabiendo que tenian una habitacion ya reservada. cuando se aseguro que roberto estaba comodo en su habitacion se dirigio a la suya, los pasillos estaban hermosamente adornados con cuadros y detalles antiguos.
caminaba lentamente sin darse por enterada que su moreno amigo al seguia sigilosamente pues sabia que en cualquier momento aquellas copas de champagne harian su efecto.
no habia llevado mas de 20 pasos cuando un ligero escalofrió tibio recorrio su cuerpo asentándose en su cabeza, un ligero temblor en sus piernas casi la hace tropezar pero logro mantener el equilibrio, conto sus pasos uno a uno tratando de no perder la concentración, mirando al suelo estaba segura que solo quedaban unos metros para llegar a su habitacion cuando inevitablemente tropezó.
sus reflejos no el ayudaron y solo un pequeño grito de alarma al sentir que se caia, estaba preparada para el golpe pero sintio como unos tibios brazos la sontenian, su rostro se hundio en el pecho de quien la sostenia, lo reconocio inmediatamente... aquel aroma nunca salio de su mente.
-yaten...-
-estas ebria- murmuro el amargamente.
-sueltame- repuso ella tratando de soltarse pero nuevamente el equilibrio la traiciono.
-sigues igual de cabeza hueca-
-y tu igual de insoportable- serena se sintio demasiado cansada para luchar contra aquel malestar y aun mas contra Yaten.
se dejo guiar en los brazos de aquel peliplateado traidor, poco a poco perdio la conciencia y hasta el sentido. yaten al vio decae poco a poco, sabia que ella no acostumbraba a beber licor, con un agil moviemento la levantó entre sus brazos, su cuerpo era tan ligero como recordaba, finalmente encontro el nombre de la rubia en la manija de una de las habitaciones, deseo que el hecho que estubiera frente a la suya hubiera sido casual y no alguna jugada de su hermano.
ingreso a la habitacion y la recosto suavemente sobre la cama, le quito los zapatos y la cubrio cuidadosamente. el tambien estaba ebrio, apenas se fueron los fotografos tomo una botella y se fue a un rincon donde no llamara la atencion de nadie, la cabeza le daba vueltas, el esfuerzo de cargar a la rubia habia sido demasiado aunque si fuera necesario volver a hacerlo lo haria sin dudar.
miro hacia atras y la puerta le parecio tan lejana y aquella cama tan suave, se quito el saco y la corbata del bolsillo, solo serian 15 minutos hasta que el cansancio etílico se desvaneciera.
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serena desperto con la certeza de que un insecto sadico se habia enpeñado en urgarle la nariz, abrio los ojos pesadamente encontrandose con el rostro de Roberto quien tenia una extraña sonrisa, quiso hablar pero el puso su dedo en sus labios en señal de silencio, fue cuando se percato de que su cabeza se movia de arriba hacia abajo ritmicamente, miro hacia un lado encontrando la figura del menton de yaten, y ella reposaba sobre su pecho, reprimio un grito de espanto.
-guarda silencio a menos que quieras despertar a tu bello durmiente- roberto estaba de cuclillas y se levanto señalandole la puerta del baño, ella obedecio, con la mayor delicadeza y a su pesar se separo del peliplateado.
-¿que rayos paso? ¿no me digas que?- susurro entrando al baño horrorizada.
-¿acaso no lo recuerdas?- pregunto el arqueando una ceja.
-no, creo que bebi demasiado- abrio el grifo y se paso agua por el rostro sin desmaquillar.
-solo te embriagaste, quisiste golpear a una joven que bailaba con yaten, gritaste ante todos que lo amabas, que perdiste la virginidad con el y finalmente vinieron aqui a hacer el amor como animales, por cierto casi no me dejaste dormir con el ruido que hacian-
-¿queee??- grito escandalizada
-jajaja es broma-
-eres un tonto- ella lo golpeo graciosamente con las palmas de las manos mientras el fingía defenderse.
-solo bebiste demas, no podias caminar y casi te caes, iba a ayudarte pero el llego y te trajo hasta aqui, debe estar muy cansado pues no desperto con tu grito.-
lo miro por un instante alli acostado, aquella escena le traia imagenes del pasado, dulces imagenes, cuando despertaba y lo encontraba al lado suyo, abrazandola, el abria sus hermosos ojos esmeraldas, le sonreia y la besaba tiernamente ¿porque tuvo que cambiar?
roberto salio mientras ella silenciosamente se colocoba los zapatos y se peinaba con lso dedos, cuando su imagen al menos era presentable en el espejo si dirigio hacia la puerta.
-¡espera!- su cuerpo se estremecio al escuchar aquella voz y giro alarmada, el estaba alli, sentado al borde la cama, sin zapatos, con la camisa abierta y el cabello revuelto.
-yaten... -
-lamento haberme quedado dormido en tu cama- su voz era impasible y carente de emocion.
-no, no, yo... gracias por haberme ayudado- esquivó su mirada pues sabia que no la resistiria.
-¿cuando te iras?- pregunto acomodandose el cabello con al yema de los dedos.
-en dias, estare con mis padres y me ire- su voz era tan solo un hilo aunque ella trataba de martener la firme, noto como se colocaba loz zapatos, se levanto y recogio su saco y la corbata del piso, camino hacia ella muy tranquilamente, sin embargo ella conocia aquel brillo en sus ojos.
sintio panico al sentirlo tan cerca, su aroma, su tibiesa... su presencia. la tomo del rostro y acerco sus labios a los suyos suavemente, como si deseara besarla con el alma y no con la piel, el simple roce fue magico aunque solo duro 3 segundos fue suficiente para que ella deseara olvidar todo y rogarle que nunca la dejara.
-no queria que te fueras sin saber yo tambien te amo, aun mas que antes, que mi mente y alma son solo para ti, pero seras mucho mas feliz sin mi y todas las sombras que me persiguen-y se fue, dejandola de pie y con los ojos en la nada-
