Disclaimer: Penguins of Madagascar no me pertenece ni sus personajes.

Canción utilizada para escribir: ninguna

Siento la demora es solo que he estado muy ocupada,en serio,y ademas en una ocasion escribí una gran parte de este capitulo,pero resultó que no se guardó y tuve que volver a hacerlo de memoria.

Quiero dejar en claro que el tiempo no está pasando igual para Kowalski y Cabo & Rico y Skipper. Se darán cuenta que voy turnando los sucesos,pero no están pasando al mismo tiempo,al menos no por ahora.

13. La Historia de Cescy

Una semana había pasado y todo había ido de mal en peor para el escuadrón FISH. Abe ya no sabía que hacer,ya no tenía fuerzas para seguir liderandolos con todo el desorden y tristeza que cargaban,ya no podía. Pensó en enviar al escuadrón completo al Cuartel de Texas.

Texas era el lugar donde estaban enviando a los heridos de la guerra;pensaba hacer un informe falso que dijera que la mayoria del escuadrón FISH había sido gravemente herido y por tanto inhabilitarían al escuadrón completo. Era lo mejor. Ya tenía el informe listo,estaba decidido,ese mismo día lo enviaría,pero entonces ocurrió un milagro en el ultimo segundo.

Kowalski había resultado estar vivo.

Una semana después,durante una tarde nevada,había vuelto por su propio pie al escuadrón en total silencio. Nadie se dió cuenta sino hasta que entró por las puertas con un terrible aspecto. Lleno de cortes hechos sin duda por un látigo,su rostro amoratado por los golpes,sus aletas torcidas y con grilletes aun en sus pies que se negaban a sostenerlo por mucho mas. Pero no se quejaba en absoluto.

Hubo horror,llanto,sorpresa y alegria al verlo. Pero Kowalski no sonrió ante ninguna de estas reacciones,nisiquiera cuando Cabo corrió a abrazarlo sorprendido,llorando horrorizado por como se veía,y gritando cuan alegre estaba de que estuviera vivo. A esto,Kowalski solo asintió varias veces solo tocandole la espalda como respuesta al abrazo,sin expresión en su rostro.

No hubo explicaciones sobre como había sobrevivido. Nunca las dió. Solo hubo silencio.

Al verlo así,Abe incluso siguió meditando el enviar al escuadrón FISH a Texas.

Las siguientes semanas fueron incómodas para todo el cuartel,incluso para el escuadrón SQUID. Kowalski había creado un ambiente muy tenso. Caminando por el cuartel serio,en silencio,como un zombie. Solo había pasado un día en la enfermeria,el mismo día que había llegado. Luego se había escapado para vagar en el cuartel con la mirada baja. Nisiquiera compartía parte de su tiempo con Cabo,que estaba realmente preocupado.

La tortura lo había cambiado.

Nadie sabía que pasaba por su cabeza,pero no parecían entender que el que hubieran cambiado su comportamiento con él no lo estaba ayudando.

Cada vez que Kowalski se sentaba en un lugar,todos enseguida se alejaban. No deseaban lidiar con él,no deseaban ser con quien Kowalski se abriera,no deseaban saber si estaba sufriendo. Sus compañeros de habitación se habían ido;Billy,Hersheys,James e incluso Bern,ahora solo dormía con Cabo.

Fue un día cuando Mestriss lo vió sentado en la estancia y fue junto a él sonriendole. Kowalski nisiquiera se molestó en levantar la vista para mirarlo a la cara.

-Hey,Kowalski te traje un regalo. -le dijo tocandole el hombro.

Sacó una botella que había estado ocultando trás su espalda y la colocó en el regazo de Kowalski. El teniente la sujetó entre sus aletas y abrió los ojos sorprendido. Era una botella de aluminio con un líquido dentro,con una etiqueta con la imagen de un pescado,era capaz de reconocerlo a pesar de que pocas veces lo había visto:licor de pescado.

-Solo toma un trago cuando te sientas mal. -dijo Mestriss y se alejó de él. Kowalski siguió viendo la botella.

Nunca había probado una gota de alcohol en su vida. Su padre no bebía. Manfredi y Johnson bebían de vez en cuando,pero ni él ni Skipper y Rico les era permitido hacerlo por ser muy jovenes. Cuando Skipper se volvió el líder del equipo,prohibió la entrada de alcohol a la base,decía que mataba al cerebro y al cuerpo. Y él nunca se había atrevido a desobedecer sus ordenes.

Abrió la botella y olió el líquido. No era un mal olor. Le dió un pequeño trago. Tampoco era un mal sabor.

Los siguientes días no fueron muy diferentes,los únicos que salían a misiones eran el escuadrón SQUID,el escuadrón FISH se preguntaba cuando reanudarían las misiones para ellos;no habían venido a la guerra para quedarse sin hacer nada. Abe no podía contestar a eso,la actitud de Kowalski lo tenía muy preocupado.

Ahora lo que Kowalski hacía era pasar su tiempo en el taller,ayudando a Fer,el ingeniero a reparar los tanques. Ya habían logrado reparar dos,pero aun les quedaba mucho por trabajar. Cuando volvía al cuartel,solo andaba en silencio. Era frecuente verlo tomando tragos de la botella de licor que Mestriss le había obsequiado,que a la larga se arrepentiría de haberle dado.

Bern aun no había hablado con Kowalski. Se alegró por Cabo,al menos él no había perdido a su amigo en la guerra,Kowalski estaba vivo,no como Brutch. Pero se preguntaba porqué a él no se le había concebido ese milagro. No era justo.

James apenas se dejaba ver,supongo que porque era del tipo que no servía en ese tipo de situaciones. Ultimamente pasaba mucho tiempo con el comandante Abe y el general Mestriss,ellos tres tenían muchas reuniones en privado. Aunque tampoco era que a nadie le importara mucho eso.

Kowalski solo ya estaba cansado de todo. Quería terminar de una vez.

Era de tarde cuando Kowalski se encontraba con Fer en el taller,los dos trabajando muy centrados en la reparación de un tanque. Entonces Mestriss y Cescy llegaron y llamaron su atención;Cescy no se había dejado ver ante Kowalski desde el incidente.

-Kowalski,¿cómo estás? -preguntó Mestriss al científico,que no se molestó en verlo para contestar y siguió apuntando algunas cosas en su portapapeles.

-Bien. -contestó secamente.

-¿Cómo están tus aletas? -el aludido dejó caer su portapapeles y aleteó para Mestriss un rato,demostrandole que estaban perfectamente.

-Bien. -contestó de nuevo,levantando su portapapeles. Mestriss solo suspiró,decidiendo no darle mas vueltas al asunto.

-Fer,podemos hablar a solas con Kowalski? -el aludido solo se dejó ver por debajo de un tanque y asintió,luego salió del taller limpiandose las aletas. Kowalski gruñó molesto después de esto y se volteó a ver a Mestriss y Cescy dejando su portapapeles de lado,no pudo evitar soltar un suspiro al ver a la chica- Kowalski,creo que todos hemos notado que has estado un poco distraído estos días.

-He estado ocupado con los tanques,solo estoy aprovechando el tiempo que permanecemos sin misiones. -contestó Kowalski,su voz no dejaba de sonar seca y despectiva.

-Bueno,distraído no es la palabra que buscaba...mas bien quiero decir que no ha pasado por alto para nadie tu cambio de actitud desde que volviste al cuartel. -hizo una pausa y tragó en seco nervioso- Sé que la tortura debió ser algo horrible para ti,ellos te lastimaron,y creo que no lo estás sabiendo sobrellevar muy bien...

-¿La tortura algo horrible? -una sonrisa burlona se asomó por su pico,al verlo Mestriss y Cescy alzaron una ceja confundidos- solo golpes,cortes y dislocaciones. Nada que un cabo no pueda superar.

Bebió un trago de su botella de licor y se dió la vuelta para continuar trabajando en los tanques,pero de nuevo la voz de Mestriss se hizo escuchar interrumpiendolo.

-Yo no diría lo mismo...lo has demostrado con tus acciones,Kowalski. No puedes seguir en la guerra. -Kowalski soltó de pronto la llave que sujetaba su aleta,sus ojos abiertos con temor- Serás relevado de tu puesto de líder del escuadrón FISH,y serás enviado a Texas con el pretexto de una herida de bala en la cabeza que te hizo perder la cordura.

-... -Kowalski se volvió hacia Mestriss lentamente,incrédulo- no...no puedo...no puedo abandonar esta guerra...¡no pueden obligarme!

-Si podemos. Yo estoy a cargo de ti,¿recuerdas?

Kowalski retrocedió un paso,su espalda se topó con el tanque. No sabía que podía hacer. Se volteó de nuevo hacia el tanque,deseando que al volver la vista Mestriss se hubiera ido olvidando todo lo que había dicho.

-Dijiste...que solo era una ridícula formalidad. -murmuró Kowalski viendo por sobre su hombro a Mestriss,que estaba mas serio de lo normal.- ¿ahora lo usarás en mi contra? -sonrió burlandose del general. Mestriss no le causó la menor gracia.

-Creo que no tengo opción esta vez,lo siento Kowalski.

-¿Y quién me remplazará? -preguntó,retando al general a darle una respuesta inmediatamente- ¡¿quién será el líder del escuadrón FISH? !

-James.

Todos voltearon hacia la entrada del taller,allí parado estaba Abe,con sus aletas tras la espalda,era él quien había hablado. Kowalski no podía creer lo que había escuchado.

-...¿qué? -preguntó Kowalski en un murmuro,las palabras apenas lograron salir de su pico.

-James será el nuevo líder del escuadrón FISH,lo ascenderé a teniente. -contestó Abe,ahora cruzando sus aletas. Se quitó sus gafas negras que tenía puestas y vió con una de sus pupilas a Kowalski,la otra miraba a otra parte,pero aun así se miraba totalmente serio- Él te remplazará.

¿James ascendido?

Cualquiera se lo hubiera esperado de haber estado mas tranquilo y centrado esos ultimos dias. James había demostrado ser inteligente en la ultima misión,había guiado al escuadrón y había concebido el plan para acabar con el cuartel de los Delfingüinos en Pencouver. De no haber sido por él,talvez no habrían podido nisiquiera salvar a Cabo antes. No era sorpresa que fuera ascendido.

-N-no me importa! -exclamó Kowalski avanzando hacia Abe con pasos fuertes- yo me quedo!

-Te vas,Kowalski. Mañana mismo. -repitió Abe sin dudas en su voz. Cescy no había intervenido en la conversación,estaba callada al lado de Mestriss. Kowalski no dijo nada por un momento y bajó la vista juntando las aletas frente a su pecho,casi temblando.

-Y...¿Cabo? -preguntó temeroso.

-Él se queda. -contestó Abe casi enseguida,esa fue la gota que derramó el vaso. Kowalski tomó por las plumas en su pecho a Abe y lo acercó peligrosamente a él,viendolo con amenaza.

-¡No! ¡puedes mandarme a Texas,relevarme de líder,pero no abandonaré a Cabo aquí! ¡a donde vaya yo,él va conmigo! ¡o nos vamos los dos a Texas,o los dos nos quedamos en la guerra aquí en Canadá!

Abe lo mandó al suelo con un golpe en el estómago y se sacudió el pecho con suficiencia.

-Ustedes ya no son dueños de ustedes,Kowalski. Ahora le pertenecen al ejército del cuartel de Canadá. Obedecerán ordenes: tu te vas al cuartel de Texas y Cabo se queda en la guerra. Punto final.

Kowalski no se movió del sitio en el que se retorcía en el suelo con dolor,no pudo contestarle a Abe. Cuando se había recuperado,el comandante y Mestriss ya se habían ido. Se levantó casi sollozando,y vió que Cescy era la única que seguía allí,viendolo con lagrimas en sus ojos. Ante eso,Kowalski solo pudo fruncir el ceño con rabia.

Se giró hacia los tanques y siguió trabajando en ellos. Pensando que ese era su último día allí.

-Kowalski. -lo llamó Cescy,ella había ido ahí pensando en conseguir su perdón de alguna forma,pero ahora su mente estaba en blanco- Kowalski... -repitió. Y no se soltó gritando los mil lo sientos que ella tenía planeados,solo se encogió de hombros,cuando ese pingüino le dió una de sus miradas vacías que la hicieron estremecerse. Soltó un suspiro,perdida en los ojos azules del chico.- quiero contarte una historia.


(Desde aquí hasta que aparezca una nueva línea como la de arriba,la historia será narrada por Cescy,lo que apareza en cursiva será lo que ella y Kowalski dicen mientras cuentan la historia. Espero no haya confusión.)

Yo tenía una misión como tu...una base como tu...un equipo como tu...amigos como tu. Vivía en Londres,en el zoológico de Regent's Park,mi equipo estaba conformado por tres chicas,contandome a mi y un chico. Días antes de que se desatara la guerra en el Cuartel de Canadá,yo era feliz...

Fue iniciativa mía y de mis amigas responder al llamado de guerra cuando le llegó a mi líder en un informe del Cuartel General en la Antártida.

-¿Están seguras de esto,chicas? -el nos había preguntado miles de veces,pero nosotras nunca nos echamos para atrás,tal vez debimos...- ¡una guerra no es un juego!

Él era valiente,gritón,mandón y terco. Muy facil de hacer enfadar. Pero él tambien era democrático,y respetó nuestra opinión cuando las tres le dijimos que queríamos ir a la guerra a ayudar,y él como un buen líder no nos dejó ir solas.

Su nombre era Luther.

-¿Era...? -la repitió Kowalski,que no se había detenido en su labor de reparar el tanque que le tocaba.

Semanas después de llegar a la guerra,Luther murió...

Pasó tan rápido,no fue en nada como hubiera deseado una muerte para el líder que yo admiraba. Ninguna de nosotros pudimos despedirnos,y al día siguiente,ya no podíamos retractarnos. Seguiamos en la guerra,una guerra que parecía perdida,porque los pingüinos no atendían el llamado de guerra.

Yo,como teniente de mi equipo,debía mantenerlo unido,en pie y no dejar que se hundiera. Pero era difícil,por eso empezé a desear que esta maldita guerra terminara,la guerra que me había quitado a mi líder,a mi amigo. ¡Pero como iba a terminar pronto,si cada vez eramos menos! Yo...tenía que hacer algo.

Un mes después de comenzada la guerra,les hice una promesa a mis amigas y me despedí de ellas. De alguna forma logré colarme en uno de los jeeps que evacuaban a los heridos,y salí de Canadá.

Necesitabamos pingüinos,¡mas pingüinos! Así que yo me dí a la tarea de buscarlos por mi misma,recorrí varias partes de Estados Unidos en las que sabía que habían bases; California,Michigan,Nuevo México,muchos mas...hasta que llegué a Nueva York.

-Y fuiste al zoológico de Central Park...donde nos encontraste a nosotros. -terminó por ella Kowalski,y Cescy solo asintió lentamente.

No tenía mucha información sobre ustedes,pero sabía que estaban ahí. Como ya estaba acostumbrada,hice un informe falso que decía que estaba en una misión secreta y ustedes debían aceptarme,obviamente ustedes no cuestionaron las "ordenes directas" del Cuartel General.

Fue cuando tu líder te ordenó ayudarme.

-Entonces,teniente con teniente. Kowalski,serás el encargado de cualquier cosa que pueda necesitar Cescy,la pongo bajo tu cuidado durante su estadía.

Te analizé detenidamente,no me habías agradado,pero no tenías porque,solo tenía que asegurarme de que me sirvieras. Pasaron las semanas,yo sabía que tu estabas bien,cumplías todos los requisitos de un soldado y ya te habías enamorado de mi.

-Enamorado... -Kowalski inclinó su cabeza hacia un lado,como si esas palabras fueran una pintura abstracta difícil de entender. Cescy le sonrió con ternura,sabía desde ya que él era un poco lento con los sentimientos.

Me fuiste agradando,no supe porque,pero no le tomé importancia,no debía encariñarme con aquellos a los que estaba engañando. Finalmente llegó el día en que estuve convencida de tu incondicionable amor por mi,y dí por terminada la segunda fase de mi plan;el enganche. Ahora,el ultimo paso era la consumación. Fue cuando los dos salimos esa fría noche juntos.

-Necesito pedirte que vengas conmigo.

A esas alturas,ya no era raro que en mi cabeza sonara una molesta voz que repetía una y otra vez "lo siento". Tampoco era raro que cuando les pedía acompañarme a los pingüinos,ellos enseguida me respondieran que si,pero tu...

-¿Cuándo y a dónde? y,¿porqué? ¿de qué se trata tu misión?

Todas tus preguntas me pusieron nerviosa y me extrañaron,pero sabía como evadirlas. Pero entonces,tu seguiste hablando,haciendome sentir como porquería,y aunque ya sabía que lo era,que tu me lo hicieras sentir era horrible.

No podías dejar a tus amigos atrás,eras diferente a los otros.

-...si te acompañaré en esa misión secreta tuya...¿me prometes que podré...volver pronto? Tu sabes,no me gustaría estar lejos del equipo por mucho tiempo...¿volveré pronto?

Ahí estaba de nuevo la voz que decía lo siento desesperadamente,casi se me salió uno por el pico,pero supe retenerlo. No podía hacerte eso.

Lo que yo hacía era partir con los pingüinos que engañaba una misma noche,y luego abandonarlos en el camino con algun pretexto,solo les dejaba un mapa que ponía como encontrarme,y ellos...llegaban a la guerra en Canadá por sí solos.

Pero tu...¡TU! ¡TU! ¡TU!

-¡¿Yo qué? ! -Kowalski caminó hasta Cescy y la tomó por los hombros,obligandola a acercarse a él. Ella solo derramó una lagrima con rabia.

Creí que me había equivocado,que amabas mas a tus amigos que a mí,no podía luchar contra ellos...y con la culpa nisiquiera podía pensar en verte de nuevo a los ojos.

-Tus ojos azules... -susurró Cescy,sonriendo a los ojos del mas alto que la veían fijamente. Aunque lo hicieran con furia,eran encantadores.

Me fuí esa misma noche,cuando caíste dormido en tu laboratorio.

Pero como siempre,seguí comportandome como una perra. Te dejé un mapa sobre como llegar a Canadá,aunque deseando que no lo encontraras,o que la amistad que tenías con Skipper,Rico y Cabo pudiera mas.

-¡Ellos son mis mejores amigos!...los q-q...quie...¡quiero! -Kowalski asintió con fuerza,y Cescy derramó otra lagrima.- ¡pero me confundí,desde luego que me confundí! ¡me confundiste!

No volví a saber nada de ti,luego de dejar Nueva York estuve otros dos meses engañando pingüinos para reclutarlos,para cuando volví a Canadá,ya había perdido la cuenta de cuantos había llevado a la guerra. Pero había apuntado cada uno de sus nombres en una libreta. Al llegar aquí,las nuevas noticias eran que una de mis amigas había muerto,la mas joven de ellas,su nombre era Gemma.

-¡Dejé a la mas pequeña de mi equipo morir! ¡eso me hacía un asco de líder si es que pretendía ser una! -la chica al fin se dejó caer de rodillas,llorando histéricamente,hasta ahora no comprendo como es que no alarmó al escuadrón entero. Kowalski solo la vió,sin indicarle que la sujetaría y la consolaría como si fuera una pelicula romántica.

Tu no volviste a aparecer,y me alegré,pensaba que estabas a salvo en Nueva York con tus amigos. Los que una vez yo había tenido.

Por eso no sentí mas culpa por ti.

Quería acabar con la guerra cuanto antes,y empezé a destacar entre mi escuadrón,tuve la oportunidad de ser parte del pelotón de reconocimiento,y así pude infiltrarme junto con unas compañeras en el escuadrón de los Delfingüinos en Pencouver bajo el nombre de Shirley,una general a la que maté. Ella era parecida a mí,mas si ocultaba mis largas plumas bajo su casco y me pintaba los falsos tatuajes de delfín en mi cuello y aletas.

Y entonces un día trajeron dos prisioneros cuando mi escuadrón y FISH acababan de atacar Pencouver,dos pingüinos,uno de ellos eras tu.

Te ví y pensé "no puede ser él",pero era obvio que eras tu,me viste con tus ojos azules y sonreiste,haciendome sentir de nuevo como porquería.

-No tienes que fingir frente a mi. Tu nombre no es Shirley,no eres general de los Delfingüinos,nisiquiera eres general,eres teniente. Lo sé,porque solo vine aquí por ti...Te seguí Cescy...se que los Delfingüinos te capturaron,y por eso ahora estas fingiendo...pero aquí estoy,no tienes que fingir mas...ya estoy aquí,te ayudaré en tu misión secreta,solo pidemelo y lo haré. No te dejaré sola.

Nunca me habías dejado sola,aunque no me dí cuenta,nunca me habías dejado sola. En cambio yo...sí lo hice. Dejé que Hiller te hiciera daño...

-No se ve que lo sintieras mucho, -la interrumpió Kowalski,viendola aun en el piso.- incluso ordenaste que me llevaran a mi en lugar de a Cabo,eso fue la única cosa buena que hiciste...

-Sabía que querías a tus amigos... -murmuró Cescy,levantando su cabeza,sus ojos derramaban lagrimas.- que te preocupaba ese pequeño,así que hice lo único que podía hacer...

Te llevé a ti al cuarto de tortura.

-Por favor,aguanta. Y por nada,preguntes porqué.

-Si...tu me dijiste eso...y no comprendí sino hasta que ya era tarde...

Luego de que Hiller me hizo salir del cuarto,corrí hasta un pasillo y lloré. Lloré y lloré escuchando tus gritos,pidiendo lo siento al viento,finalmente los lo siento salían de mi pico...mientras sufrías en agonía,y yo no podía hacer nada.


-Si podías... -la corrigió Kowalski,dandole la espalda,su voz era fría como cuando Cescy había fingido no conocerlo.- fue tu elección no hacer nada.

Cescy secó sus lagrimas,poniendose en pie. El científico se subía en el tanque,sin expresión en su rostro. Ella lo veía,con la culpa oprimiendole el pecho.

-Voy a sacarte de aquí, -murmuró ella,dando pasos lentos hacia él.- no tendrás que soportar mas de este infierno,los sacaré de aquí a ti y a Cabo.

-¿Sacarnos de aquí? -repitió él,viendo por sobre su hombro a la pingüina,la voz de él sonaba ofendida.- ¿no escuchaste lo que les dije a Mestriss y Abe? ¡estoy aquí desde hace cinco meses! ¡Cabo y yo ya estamos metidos en esto!...¿y crees que podemos solo irnos dejando a todos atrás...justo como tu lo hiciste?

Cescy se encogió de hombros,Kowalski nisiquiera la había tocado,pero ella sentía como si él hubiera tomado su corazón y lo hubiera arrojado al basurero luego de pisotearlo con dolor. Aunque,¿no se lo merecía? La respuesta era sí.

Kowalski se volvió en su trabajo,decidiendo dejar ya de lado a Cescy,pero ella no se fue. Y talvez fue por eso que ocurrió lo que estaba por pasar.


-Ya casi llegamos.

Skipper no se mostró feliz ante eso,Garreth,el pingüino emperador que había irrumpido cuando él estaba peleando con los que le impedían el paso,lo tenía controlado bajo su aleta,cargandolo por lo largo de un pasillo. Él había forcejeado muchas veces,intentando safarse de su agarre sin éxito.

Garreth lo había noqueado a él y a Rico,y luego de eso no supo mas.

Hace poco había despertado,y se encontraba igual que ahora,siendo cargado por Garreth a quien sabe donde. Jay y Rico se encontraban caminando por su cuenta,siendo guiados por un grupo de pingüinos emperador. Los dos tenían las aletas amarradas tras sus espaldas,mientras que Skipper tenía un bozal en el pico y una camisa de fuerza por ser el mas escandaloso.

-Aaarh aarreth! Iiasu koaski abo! sulme! -balbuseó Skipper por debajo del bozal.

-¿Qué dijo? -preguntó Jay a Rico,que levantó una ceja y suspiró.

-Basa Garreth,ir Kowalski,Cabo. Sutalme... -contestó él,traduciendo aburrido.

-¡¿Qué dijiste tu? !

Los dos dejaron de hablar y los pingüinos emperador los metieron en una habitación,en la que Garreth dejó caer a Skipper en el suelo y caminó hasta un escritorio,detrás del cual tomó asiento en una gran silla. Recargó sus codos en el escritorio,y juntó sus aletas frente a su pico. Luego,con un leve movimiento de cabeza,dió una orden a los otros pingüinos emperador.

Ellos enseguida desataron a Skipper,Rico y Jay y salieron por la puerta mostrandole un saludo militar a Garreth,que solo movió su aleta para apresurarlos a irse.

-Nisiquiera nos saludamos! -exclamó Garreth,abriendo sus aletas hacia los pingüinos.- hola de nuevo. Rico,el mejor experto en armas que pude haber entrenado.

El aludido se pasó una aleta tras la cabeza y rió algo avergonzado,ruborizandose. Garreth le sonrió y posó su vista en Skipper.

-Y Skipper,¡líder del equipo encargado de Espiráculo y uno de los que participaron en el operativo que puso fin a la guerra en el Cuartel General! -Skipper se quitó el bozal y vió furioso a Garreth,tirando el bozal al piso.

-¡Garreth! Comandante del Cuartel General en la Antártida,¡¿qué es lo que pretendes? ! -dijo Skipper,avanzando dos pasos hacia el escritorio y cruzando las aletas con seguridad.

-Eso lo debería preguntar yo,¿que planeaban al irrumpir en los límites del Cuartel de Canadá? No les creeré si dicen que no sabían que necesitaban un permiso para pasar.

-¡Claro que lo sabía!,pero en casos como estos vemos innecesario y como pérdida de tiempo el conseguir un permiso.

-¿Casos como estos? -el pingüino emperador alargó su aleta y alcanzó una taza con una cucharita dentro,con la cual batió el líquido cansinamente y bebió un trago antes de seguir hablando.- ¿qué quieres decir?

-¡Es confidencial!

-Hmm...¿confidencial? ¿confidencial para tu viejo entrenador y mentor? -Skipper pareció suavizar su gesto,pero aun así no abrió el pico para contestar.- si me lo dices,posiblemente yo pueda ayudarte.

Skipper pareció pensarlo,se acercó a Rico para susurrar algo a lo que él asintió,y luego de un minuto,el líder aclaró su voz tosiendo un par de veces y vió a Garreth a los ojos.

Luego de escuchar la historia de Skipper,y que éste le mostrara la lista en la que decía que Kowalski y Cabo habían sido reclutados,Garreth se había sorprendido ligeramente. Lo había escuchado todo bebiendo su taza de café de pescado.

-Y es por eso que tuvimos que recurrir a la fuerza,no podíamos dejar a nuestros amigos solos en la guerra. -cuando Skipper había terminado,Garreth ya había bebido todo el café en su taza. Para esas alturas,Jay ya se había dormido sobre una silla en una de las esquinas de la oficina.- ¿Qué dices,Garreth? ¿nos ayudarás?

-Saii will! -agregó Rico,colocandose a un lado de su líder que asintió ante su comentario. Garreth dió un largo suspiro y se echó hacia atras en su silla,recargandose por completo.

-Se que dije que lo haría,Rico -estuvo deacuerdo Garreth,y Rico y Skipper sonrieron.- y se que deben estar muy preocupados por sus amigos,Skipper. -las sonrisas de ambos se agrandaron.- Pero no puedo.

Los dos pingüinos casi se cayeron para atrás cuando escucharon eso,pero Skipper mantuvo la compostura,y con pasos lentos caminó hasta el escritorio,colocando sus aletas sobre él con furia.

-¿No...puedes? -repitió Skipper,y Garreth negó con la cabeza.

-Sería poco ético de mi parte sacar a dos soldados de la guerra solo por un capricho suyo. Si ellos se metieron en ella,es ahora su responsabilidad seguir en ella.

-¡¿Cómo puedes decir eso? !

-Escucha,aun recuerdo a Kowalski...era un gran soldado,muy inteligente y emprendedor,incluso escuché que destacaba sobre los demás en el Cuartel de Inglaterra. Y ese tal Cabo no lo conozco,pero si está bajo tus ordenes estoy seguro que debe ser un gran cadete. Pero como te dije,no está bajo mi control traerlos de vuelta.

-...ok,dí lo que quieras. ¡Rico y yo iremos a Canadá y traeremos de vuelta a Kowalski y Cabo;con tu ayuda o sin ella! -sentenció,y Rico y él se dieron media vuelta para dirigirse a la puerta.

-Ya no estamos reclutando pingüinos,ir a Canadá ahora no está permitido. -eso no detuvo la marcha de Skipper y Rico.

-¡No me importa! ¡te dije,los buscaremos por nuestra cuenta!

-¡Nuas cuenta! -repitió Rico,frunciendo el ceño con decisión.

Garreth los dejó irse libremente,o eso creyeron ellos.

Skipper sujetó el pomo de la puerta,pero antes que pudiera girarlo y salir junto con Rico,los mismos pingüinos emperador de antes entraron a la oficina y los obligaron a retroceder. Furioso,Skipper miró por sobre su hombro a Garreth,que le sonreía victorioso.

-No irán a ninguna parte. -dijo el comandante,recargandose nuevamente sobre sus codos en el escritorio.- Dejarlos ir a la guerra sería como un crimen,ahora que no estamos reclutando,y sería peor si mueren.

Los pingüinos emperador empujaron a Skipper y Rico,haciendolos retroceder hasta topar con el escritorio. Los dos se dieron media vuelta y vieron a Garreth,aun sonriendoles.

-Se quedarán aquí en Texas,donde cuidarán a los heridos de la guerra hasta que acabe,y serán vigilados por estos amables caballeros,asegurandose de que no escapen.

Skipper y Rico temblaron ligeramente,sintiendo impotencia dentro de ellos,clavaron sus pálidos ojos azules sobre Garreth,que aun les sonreía con suficiencia. Quisieron decir mil cosas,pero antes que pudieran las fuertes aletas de los pingüinos mas grandes los sujetaron y los sacaron de la oficina.

Ellos no podían creer en que se habían metido,mientras Kowalski y Cabo,sus amigos,se encontraban en lo que era el infierno de la guerra.


-¿Porqué lo haces? -preguntó Cescy,derramando lagrimas.- ¡¿no entiendes que esto es un infierno? ! ¡¿no sabes que puedes terminar como yo? !

-Sin...¿mi amigo? ¿sin Cabo? -él dedujo,revisando los daños de la parte delantera del tanque. Suspiró y dejó su portapapeles en el piso,pasandose una aleta por toda la cara.- eso es algo a lo que los dos ya nos hicimos la idea...

-Ese niño te necesita,Kowalski! ¡ustedes no deben estar aquí,deben volver con sus amigos a Nueva York!

-Porsupuesto,pero no ahora. -se dió media vuelta,y sonrió a Cescy que se ruborizó aun llorando.- Volveremos con ellos,cuando terminemos esta guerra.

-E...es estúpido...pensar que aun volverás...

-¿No es mas estúpido pensar que no lo harás? -ahora era ella quien sonreía,pero aun llorando. Se dejó caer de rodillas,llorando con una sonrisa.

-¿Dónde podría volver ahora?...ya todos están muertos...mis amigos...

-No,no es así, -la corrigió él,se arrodilló frente a ella,tomandola por los hombros y levantandole la cara para que lo viera. Sus ojos azules la hicieron parar su llanto.

-Kowalski,ella murió...la ultima amiga que me quedaba está muerta,murió en el atentado a Pencouver...ya estoy totalmente sola...

Él guardó silencio,mientras ella volvía a dejar caer su vista con dolor. Contar aquello le había hecho resugir un horrible dolor. Pero de pronto,ese dolor cesó por un breve momento cuando Kowalski la abrazó y la dejó llorar en su hombro. ¿Porqué ese pingüino la trataba tan bien?,ella era quien lo había engañado,lo había separado de sus amigos y lo había lastimado tanto. ¿Acaso su corazón no había sufrido lo suficiente como para odiarla?

-Aun así,estas equivocada -volvió a decir Kowalski,con los ojos cerrados,envolviendo con fuerza a Cescy con sus aletas.- yo soy tu amigo.

-Kowalski... -susurró a su oído,dejandose abrazar por ese pingüino al que había hecho tanto daño. Levantó sus aletas y las colocó en la espalda de Kowalski,aferrandose a él.- ¡¿porqué,Kowalski? ! ¡¿porqué? !

-Te perdono... -murmuró él gentilmente a ella,acariciando las plumas en su cabeza. Fue cuando la chica se dió cuenta que no había pedido perdón ni una sola vez. Tembló unos segundos,y luego volvió a llorar histéricamente.

-¡LO SIENTO! -gritó finalmente,y fue la única disculpa que salió de su pico,porque su llanto ya no le permitió seguir hablando. Kowalski sonrió y acarició la cabeza de Cescy,mientras le siseaba para tranquilizarla.

-Está bien... -se separó de la pingüina y la dejó ver sus ojos,que ahora tambien estaban inundados en lagrimas.- tu historia me ha hecho entender muchas cosas...y me he dado cuenta que yo tambien tengo una historia que contar. -frunció el ceño y se puso en pie,jalando a Cescy para que se parara junto con él.- Pero no solo a ti,sino a todo el escuadrón FISH;a Cabo,a James,a Abe,a Mestriss...a Bern. Y esta podría ser mi ultima oportunidad de quedarme para pelear esta guerra.

Continuará...

PRÓXIMO CAPÍTULO:

HILLER,BRUTCH & BERN