Hey pues aqui esta el capitulo 14, estoy a punto de terminarlo aun no se si uno o dos capitulos mas pero ya mero termino, pero gracias a Todos aquellos que me han acompañado durante todo este tiempo.

Espero que lo esten disfrutando y que sientan lo mismo que yo al escribirlo.

Disfrutenlo.

Besos

Ires.

Capitulo 14.- Sobrevivientes.

-Los ojos de Vaski se abrieron con una gran sorpresa y miro a su alrededor. Cuando de pronto un hombre unos centímetros mas altos le golpeo fuertemente lanzándole a un metro de donde estaba - Vamos mátalo

En ese momento aquel hombre camino hacia el y levanto una lanza. Max sin pensarlo tomo una del suelo y detuvo el golpe fatal hacia Vaski

-No puede ser – dijo el mirando los ojos negros de aquel asesino a sangre fría – Arnold?

Max miraba a aquel hombre, que en realidad aun era un muchacho, unos días atrás era mas pequeño que el, y tenía aun algunas facciones de niño, ahora era de su estatura y complexión y su rostro mas maduro, pero lo que le sorprendió fue su mirada sin rastro de vida.

-Hey Arnold amigo, despierta soy yo –dijo deteniendo cada golpe que le lanzaba con la lanza.

- Mátalo, y después deshazte de Vaski –grito con furia Tatibah

- -Arnold inclino la cabeza y le sonrió con sorna – Arnold no quiero hacerte daño. –El joven de ojos verdes se acerco por detrás de ellos y le atesto un golpe el cual provoco que la lanza se quebrara. Arnold se distrajo un segundo y Max arremetió contra el. Pero de un golpe Arnold lo envió varios metros mas lejos de su posición

-No tienes el coraje de enfrentarte a mi Tatibah?

-Crees acaso que te tengo miedo niño? –Dijo mirando a Al que le sonreía desde el otro lado de la aldea – Tu padre esta a punto de morir, tu querrás acompañarlo

-Crees que porque tienes a ese muñeco te temo? No te creas tan suertudo, quizás mi gente caiga al intentar detenerlo, pero si eso significa la paz lucharemos hasta morir. Además tu la llevas de perder

Tatibah se dio cuenta de que hablaba, toda su gente había caído, estaban siendo amordazados y amarrados de pies y manos, mientras luchaban por liberarse, otros habían muerto en batalla, solo quedaba el y Arnold.

En sus ojos brillo el miedo, miedo a morir, miedo a perder, sin saber como reaccionar lanzo un grito de odio y corrió al corazón de la selva, mientras era seguido de cerca por Arnold que había comenzado a correr con el.

-Padre iré a detenerlo

-Hijo estas herido, no puedes ir así

-Debo hacerlo o nunca viviremos en paz. Busca a mi madre y a mi hermana, ellas deben estar cerca.

El corrió seguido por Laki, mientras seguían las huellas que habían dejado Arnold y Tatibah mientras huían.

-Laki, ten cuidado –dijo Al deteniéndose y levantando en alto su lanza.

-Vamos esto es un juego.

-No lo tomes tan ligeramente, no quiero perderte. – el silencio era sepulcral, no había movimientos a su alrededor, al fondo del cañon junto al que se encontraban, se escuchaba el agua correr libremente, parecía que todo ser vivió allí estaba quieto esperando ver que sucedería.

-Sin previo aviso de las altas ramas de un árbol a su lado cayo de pie Arnold golpeando a Laki y dejándola inconsciente en el suelo mientras tomaba a Al de el cuello asfixiándolo.

-Niño tonto –dijo saliendo de entre los arboles Tatibah Al sentía como la respiración se le agotaba, no podía rendirse, debía luchar por su pueblo, por su familia, por Laki.

-Déjalo tu, moustro –grito alguien detrás de ellos. Sin saber que era Arnold, aquel que intentaba matar a Al, este parecía hecho de piedra, pues no se movió un centímetro, Helga miro el suelo y vio la lanza de Laki trozada a sus pies, la tomo y cerro los ojos. – Lo siento – sintió como el filo de la lanza penetro en la piel de aquel hombre. El cual soltó un fuerte alarido de dolor soltando a Al en ese instante y girándose hacia donde estaba ella. Helga al oír el grito dio un par de pasos hacia atrás, dándose cuenta que no había a donde correr a su espalda el borde del precipicio la esperaba.

-Helga, huye… -dijo Al mientras intentaba volver a respirar.

-Al yo… necesito ayuda –dijo mirando a su alrededor no tenia por donde escapar, ese hombre la tenia en el borde y ni por izquierda ni derecha podía librarse. Al levantar los ojos, su mirada se encontró con unos ojos conocidos y a la vez desconocidos para ella, los cuales alguna vez la miraron con amor ahora la miraban con un odio atroz.

-Arnold? Arnold que te ha pasado soy yo Helga. –Ella dio un paso atrás y sintió como su pie resbalaba.

-Matala ahora –Grito Tatibah desde lo alto. Arnold la tomo de una mano y la levanto del suelo dejándola colgar sobre el precipicio

-Arnold, por favor no me sueltes –dijo tratando de sostenerse de la muñeca de el con su brazo libre, por favor soy yo Helga, no me reconoces –dijo sintiendo como las lagrimas caían por sus ojos –Arnold por favor, recuérdame, no quiero morir, no sin que me hayas dicho que me amas, tanto como yo a ti. –Helga sintió como la presión en su muñeca disminuía y vio como la mirada de Arnold cambio a una de consternación –Arnold no se que te hizo ese tipo, pero encontraremos la solución, por favor déjame en el suelo. Al por favor cuida que no le hagan daño – Dijo al sentir de nuevo la presión y el cambio de mirada

-Suéltala ahora!!!! –Helga sintió como su vida pasaba frente a sus ojos, mientras la mirada de Arnold volvía a ser dura, y le sonreía con malicia, la mano de Arnold se abrió y Helga con un grito angustiado cayo hacia el fondo.

Gritos a su alrededor se escucharon por todas partes, Arnold cayo al suelo con un dardo en su cuello y Tatibah con un ataque de ira se lanzo hacia Al con su daga en mano, pero una flecha lanzada por puma le dio justo en el pecho y cayo inerte en el suelo.

-Al estas bien? –dijo Puma acercándose a el

-Si, pero, Helga, la lanzo por al rio.

-Iremos a buscarla, tu madre esta bien, la encontramos, vámonos, ustedes quédense aquí.

Laki recobro el sentido, y miro a Arnold en el suelo con la lanza en su espalda.

-Se que puedes ayudarlo – Dijo Al tomándola de la mano

-Pero el intento matarnos!!! Déjalo morir.

-Pero nos salvaron, y el merece el mismo trato, debemos salvarlo.

-Bien –dijo ella hincándose a su lado, y retirando la lanza de un tirón, la sangre comenzó a brotar pero con unas hojas detuvo la hemorragia, y le coloco una mezcla de lodo y savia. - Vamos llévenlo a la aldea, te sientes bien para caminar Al?

-Si vamos

Al llegar a la cueva todo resonaba con jubilo habían pasado horas desde que habían salido esa misma mañana de la cueva, parecía un día distinto.

-Al?? –dijo Miki corriendo a abrazarlo

-Madre, estas bien?!!!

-Gracias a Dios que estas bien, si te hubiera pasado algo yo…

-Madre, tu eres la que me preocupa, yo me se defender solo

-Dime donde han puesto al Epempon

-Esta en la choza principal, los ancianos están decidiendo que hacer con el. Hemos encontrado también con vida a Stella y Miles –dijo Miki sonriendo

-Los médicos del abuelo?

-Si hijo

Al corrió hacia ese lugar y entro mientras deliberaban, matarlo, desterrarlo, tenerlo cautivo, todo le parecía pésimo, el había prometido que no le pasaría nada.

-Vamos guarden la calma, debemos saber que hacer con el –dijo Vaski

-Padre, mi madre me ha informado que encontraron con vida a los médicos de mi abuelo, si es así, esto quiere decir que ellos pueden curarlo –dijo Al

-Niño tu no tienes el derecho de hablar ante el concilio

-Es mi hijo y nos ha salvado, y debemos escucharlo

-Si ellos lograron salvar la vida del abuelo, seguro pueden contrarrestar el epempon, debemos preguntarles

Max estaba en una choza al lado de Stella, Miles y Olga, esperando saber si habían llegado, no había dejado de sonar la música y la fiesta, pero no sabían nada de ellos.

-Hola, ya han comido?

-Si gracias

-Bien –dijo Al entrando a la choza – Mi nombre es Halcón, pero llámenme Al, ustedes deben ser amigos de Helga

-Ella es mi hermanita donde esta?

-Bueno, ahora mismo no lo sabemos – Al se sentó frente a ellos y les conto lo ocurrido y como ella había sido arrojada a las corrientes de agua. Mientras el hablaba Puma y su grupo entraron allí con la cabeza gacha.

-Lo siento Al, no la encontramos. – Olga sollozo y cubrió su rostro con sus manos

-En verdad, lamento esto –dijo Al – Los llevaremos a la ciudad lo antes posible

-Y que ha pasado con el chico? –dijo Max

-El Epempon? Es cierto, Stella, Miles, ustedes lograron curar a mi abuelo hace años, creo que ustedes podrán crear la cura para el epempon, así como encontraron la de la rubina, lo que les puede ayudar es que tenemos los papiros donde se habla como contrarestar estos efectos.

-Yo no creo ser capaz. –dijo Stella

-Por favor, Helga me pidió que lo cuidara, y hare lo posible para saldar mi promesa

-Bien, lo haremos llévenos allá. –Dijo Miles

Stella camino tomada de la mano de su esposo, quien llevaba todos los papiros con las recetas que hablaban sobre el epempon.

-Stella creo que lo lograremos, esto lo hemos hecho antes.

-Si, creo que si.

-Es aquí, adelante.

-Sobre una gran mesa de roble descansaba Arnold boca abajo, mientras con manos agiles Laki le cosía la herida causada por la lanza.

-Stella, Miles, ella es mi prometida Laki

-Laki ellos son los que curaron a mi abuelo hace tantos años

-Es un honor conocerlos.

-Igualmente.

Pronto comenzaron a trabajar y siguiendo todos los pasos para la cura del epempon, después de varias horas de trabajo lograron terminar el antídoto

-Pero si fallamos? –dijo Stella preocupada

-Veras que todo saldrá bien.

-Vamos deben descansar, Laki llévalos a que se bañen y puedan dormir bien

-Si claro, no le des la vuelta aun y cuida que no se mueva debe cerrar un poco su herida

-Yo lo cuidare

Max y Al se sentaron en el suelo, mientras esperaban que la cura resultase.

-Dime Max, Helga y este chico se amaban?

-Si

-Vaya, creo que será algo difícil para el saber que la perdió

-Creo que es difícil para todos ahora y también lo será siempre, ella era una gran chica.

-Me di cuenta de eso cuando la conocí –dijo Al

-Es posible que haya sobrevivido? –dijo Max

-Nunca nadie que ha caído a esas corrientes lo ha logrado.

Ambos estuvieron platicando mientras esperaban que Arnold reaccionara a la cura.

-Vamos chicos es hora de cenar

-Gracias –dijo Al

-Max, no se si tu seas amigo de Olga, pero ella no quiere comer. Podrás hablar con ella.

-Claro lo hare. – Max se puso de pie y camino hacia donde estaba Olga.

Max se detuvo y golpeo la madera con su puño

-Olga puedo pasar?

-Adelante… -dijo ella entre sollozos.

-Yo quisiera poder…

-Porque la trajiste? Porque te tomaste la libertad de hacer esto? –dijo ella en un grito – No tenias el derecho!!!! –Max se sentó a su lado y la abrazo mientras ella lloraba en su hombro.

-Olga se que esto es doloroso e injusto, pero ella creía en ti, creía que seguías con vida, si no hubiéramos venido quizás no estarías con vida, es algo que quizás debía suceder

-Pero era tan pequeña

-Vamos, no puedes deshacerte, ella no lo hubiera querido así, piensa que dio su vida por que tu vivieras la tuya, así que no te dejes caer en ese profundo pozo, mira la luz, y -Se el salvavidas de tus padres ahora que regresaremos.

-Pero que les diré?

-Solamente la verdad.

-Pero no se si podre vivir con la verdad.

-Con que, que ella dio todo por las personas que ama, creo que esa es la mejor verdad que puede existir, saber que en ella no existió egoísmo sino solamente el deseo de amar.

-Max, gracias en verdad, gracias por cuidarla y por amarla

-Desde que la conocí fue como una hermana para mi.

Por favor, háblame de ella, como la conociste que sucedió en el viaje quiero saber que fue feliz

-Si lo fue, vamos debes comer, hablaremos junto a la fogata y después dormiremos pues mañana partiremos rumbo a la ciudad.

-Si –dijo ella tomando la mano que el le ofrecía

Bueno, no me apedreen, mejor espero sus reviews, y me cuentan que les ha parecido, se acepta de todo.

Besos

Ires.