Robotech
Cuentas por Cobrar
By Vick Peña
La estrella en el puño de Khyron.
Khyron acudió a la sala de consejo con un dejo de incertidumbre y resaca que lo tenían de mal humor, no esperaba algo fuera de lo común, probablemente algún soldado buscando añadirse a sus filas o un prisionero que buscaba escapar, inútilmente, a la muerte pues era bien sabido que Khyron no tomaba prisioneros (desde aquel incidente con Min May).
Su incertidumbre se transformó en curiosidad cuando vio quien fue puesto ante él.
"Te conozco…" fue lo primero que dijo Khyron. "Te he visto en las transmisiones de Ciudad Macross…. ¿cómo llegaste aquí?"
"Tengo contactos." Apunto Janet, coqueta.
Su mente entrenada reacciono cautelosamente, algo no estaba bien, el sabia que una estrella podía considerarse un precioso token de intercambio pero eso solo ocurría cuando ellos la secuestraban, no cuando ella llegaba tocando la puerta y diciendo que quería hablar con quien estuviera al mando.
Y peor aun cuando la estrella llegaba hablando en un fluido y perfecto Zentrandi.
"¿sabes que nunca podrás salir de aquí?."
La mujer vestía un elegante mini vrestidoen color gris muy ajustado a sus sensuales formas además de llevar el cabello muy arreglado y suelto sobre los hombros.
"Lo se, soy irresistible." Dijo con voz suave y sexy.
En circunstancias normales, el Zentradi le hubiera arrancado las piernas para conducir un interrogatorio pero, por alguna razón, Khyron encontró su comentario muy gracioso así que decidió ver que quería antes de ordenar que la arrastrasen al calabozo y extrajeran toda la información de aquella mujer con métodos para el mas placenteros como lo había comprobado la Meltran que le había intentado mentir.
Además, podía tratarse de un espía.
Pero, mandar a aquella mujer como espía era ridículo, de haberlo hecho, ellos sabrían que Khyron nunca confiaría en ella, lo cual era, en un principio, cierto, lo que salvo a aquel ángel hermoso de morir ahí mismo fue la curiosidad mórbida del comandante rebelde y el hecho de que la mujer no era más que un microniano con buen acento Zentrandi.
"Habla ya." Murmuro Khyron cruzando los brazos mientras un muy presto soldado ayudaba a la mujer microniana a subir a la mesa de consejo." Mientras pienso quien fue el estúpido que permitió que siguieras con vida hasta este momento."
Ella camino hasta quedar frente a Khyron ( y justo en medio del circulo de pequeños agujeros dejados por los tenedores que habían formado la prisión de Min May)
"Lord Khyron, mi nombre es Janet Starlight y estoy aquí para ofrecerle un trato que no podrá resistir."
Azonia apareció justo atrás de Khyron llegando desde la parte trasera de la habitación motivada por la voz de la mujer sobre la mesa, algo en su tono de voz no le gustaba, de hecho, algo en ese tono meloso y sensual la ponía en alerta y su sentimiento de cautela creció cuando ella y la emisora de la voz se miraron a los ojos por un segundo.
¿Era acaso la postura segura de aquella mujer a pesar de la mayoría Zentradi en la que estaba inmersa?
¿Qué acaso no estaba enterada de que más de veinte guerreros Zentran la estaban vigilando…?, un momento, algo no estaba bien, era cierto que los Zentran en la sala estaban atentos y con sus armas listas para la acción pero, ¿era la imaginación de Azonia o ellos miraban a aquella fémina microniana de una manera extraña?
La descripción que se le ocurrió por un momento fue que la miraban como ella miraba a Khyron pero la desecho de inmediato por ser absurdamente (verdad) impensable para la conducta habitual de los guerreros
Ahora que habían despertado del hechizo de Min May eran mas fuertes y resistentes a la cultura y sin embargo, ahí estaban, absortos en la contemplación de aquella mujer en vestido ajustado.
¿Khyron estaba haciendo lo mismo?
Un súbito ataque de una emoción desconocida para Azonia pero que para cualquier otra mujer serian celos la invadió e inmediatamente le lanzo una mirada que se debatía entre la preocupación y el enojo pero se calmo al ver que Khyron no ponía más atención de la necesaria y que buscaba mirar hacia Azonia cada vez que podía como para conminarla a acercarse, cosa que ella no hizo.
"¿Y qué te hace pensar que lo que tengas que decir puede interesarme?" pregunto Khyron "Por lo que se no eres más que una microniana con un buen acento Zentradi en un traje costoso."
"…soy más que una Meltran… o un Zentran…." Declaro Janet, muy sonriente, pero no había felicidad en su sonrisa, era solo una máscara pero Khyron no lo noto, " y en cuanto a mi vestido…"
La mujer sonrió y modelo su atuendo coquetamente dando un giro que hizo a más de uno de los presentes suspirar, la líder Meltran silbo una orden de mantener la compostura entre dientes pero nadie le hizo caso, todos estaban embobados por las curvas de aquella microniana.
Azonia sintió el deseo de aplastarla en ese momento, como a una mosca, mira que contonearse así frente a Khyron estando ella presente.
"¿Me queda bien?" pregunto con deliberada inocencia. "no lo había notado."
Khyron se sentó en el borde de la mesa e hizo un gesto de impaciencia, es decir, se agito el cabello sobre la frente y luego dejo caer su mano izquierda sobre la mesa con fuerza calculada.
El temblor resultante amenazo con hacer caer a la mujer sobre ella pero se las arreglo para no hacerlo de una manera muy precaria y sin ningún tipo de glamour.
"Deberías saber que no tengo mucha paciencia." Grito el líder de la resistencia Zentradi. " y que mato simplemente por placer a aquellos que me fastidian…así que habla ya si tienes algo que decir…antes de que me fastidie tu presencia."
La fuerza de las palabras de Khyron resonaron en la estancia con suficiente poder para que los guerreros se cuadraran como si a ellos se les hubiera hablado, y lo hacían porque sabían bien que era verdad, 'el traidor' era impredecible excepto para Azonia.
La mujer en la mesa sonrió preventivamente y luego soltó una carcajada que tomo por sorpresa incluso a Khyron.
Ella rio por un minuto entero y finalmente cruzo los brazos.
"…Eso fue tan gracioso…" declaro aun riendo un poco. "Vamos, Khyron, ¿no te parece que estas exagerando?"
Eso fue la gota que derramo el vaso.
Khyron la tomo con un movimiento fluido de su mano izquierda y la puso frente a sus ojos de tal manera que pudiera ver sus expresión mientras la apretaba hasta romperle la columna vertebral, ah, como adoraba el sonido de los huesos pequeños al romperse, era una sensación tan placentera matar a aquellas pequeñas bestias como lo que eran: insectos, insectos malditos que lo habían dejado varado en aquel planeta espantoso a merced de los elementos y dejar a su orgulloso ejercito convertido en una miserable guerrilla.
La ira aumentaba paralelamente a la presión, la mujer empezó a gemir de dolor mientras intentaba decir algo pero la falta de aire le impedía comunicarse, era obvio que iba a morir.
El podía sentir como ellas intentaban liberarse pero era imposible, ¿Cuánto tiempo resistiría? La mejor marca era de un minuto antes de escuchar el chasquido de la columna.
Maldita estúpida, se había atrevido a presentarse ante el solo para contonearse…era una clara invitación a que la mataran así que lo haría y regresaría su cuerpo en una caja, directo a los organizadores del concurso de señorita Macross.
Ella intentaba decir algo, Khyron acerco su oído (sin dejar de apretar)
"Robar…" jadeo la mujer siendo triturada. "…el SDF-1"
¿Robar el SDF-1? Se pregunto Khyron, ¿aquella mujer sabia como robar el SDF-1?
Estúpido, imposible y totalmente difícil de creer pero ella lo había dicho.
Por un microsegundo Khyron pensó que solo era una excusa para que no la matara pero luego su curiosidad lo venció.
Así que la puso en la mesa y vio con regocijo como ella tosía y jadeaba buscando recuperar el aliento.
La mujer estaba apoyada en sus rodilla y brazos y tosía sin ningún dejo de recato, recuperarse le tomo algunos minutos pero al final pudo levantarse y recuperar algo , no todo, de su postura de modelo de pasarela, claro, suponiendo que una modelo de pasarela tuviera el cabello hecho un desastre y todo su vestuario arrugado.
"Solo por mórbida curiosidad te dejare hablar…" le amenazo Khyron, "será mejor que tengas un buen argumento…"
Azonia se acercó, lentamente, si atreverse a ponerse muy cerca de Khyron, no cuando estaba molesto con ella por su operación para obtener protocultura, ya tendría tiempo de hablar con el y suavizar su temperamento con sus dulces caricias, pero eso tendría que esperar pues este visitante había atraído la atención de la Dama Meltran.
Mientras ella le decía su plan para robar al SDF-1 Azonia la miraba con una creciente desconfianza…algo en esa mujer había encendido un mecanismo de defensa hasta ese momento apagado, inactivo en lo más profundo de su ser ¿Qué lo había encendido?...era la forma en que hablaba, como se movía, sus gestos, su cabello brillante y lindo…era…toda ella…le confería un sentimiento de incomodidad que crecía paralelo a la curiosidad de su amado Khyron.
A medida que los minutos pasaban, el líder Bottoru había cambiado su expresión de furiosa a seria y luego a una de complicidad mientras una sonrisa que solo había visto surgir cuando estaban juntos y solos aparecía en sus labios.
Su mano se abrió, esta vez sin ánimos asesinos y se plantó, palma arriba, frente a Janet quien, más segura de si misma, subió y se dejó elevar hasta que estuvo frente al rostro de Khyron.
Los demás Zentran seguían los movimientos de aquella mujer con estúpida fascinación…como cuando habían visto a Min May por primera vez solo que en esta ocasión había un cambio…los soldados tenían los brazos a los costados de su cuerpo y una mirada vacía en sus ojos, como si estuvieran bajo el influjo de un poderoso hechizo.
Azonia miro a su alrededor, positivamente incomoda y sin saber que hacer….no podía interrumpir a la mujer , ¿o si?.
Janet concluyo su exposición con una sonrisa angelicalmente diabólica y luego se sentó, como en posición de loto, sobre la palma de la mano del gigante de cabello gris, sus piernas en directo contacto con la piel del Zentradi.
Eso pareció agradarle a Khyron.
Eso fue último que aguanto Azonia.
"Es un plan excelente, "murmuro Khyron, "verdaderamente increíble…"
Azonia se adelantó, empujando a dos soldados que la miraron, aturdidos.
"¡Khyron!" reclamo, " ¡ni siquiera la conoces!, ¿Cómo puedes confiar en ella?, hace un momento ibas a matarla y ahora…"
El líder de la resistencia Zentradi la miro duramente.
"Confié en ti y me pagaste tomando decisiones a mi espalda, " le recriminó con voz gélida y luego, sumariamente la ignoró.
"Tal vez podamos discutir esto en privado, Lord Khyron…" propuso melosamente la mujer, " y a un tamaño honorable…"
Janet y Azonia cruzaron miradas.
El reto fue evidente.
Ella la miro, victoriosa, como había visto a Lisa Hayes hacia un par de días, como reclamando un territorio que hasta ese momento había sido suyo.
"Khyron…"
"Lady Azonia necesita descansar, Grell, " llamo Khyron y al instante, su ex segundo al mando estaba a su lado poniendo atención a las bellas piernas de la mujer en la mano de su jefe, " llévala a su cabina y asegúrate de que no salga de ahí hasta que el medico lo autorice…sean estos los días que sean…"
Pero Grell no se movió, simplemente se hundió en la belleza de los ojos de Janet, quien le lanzo un coqueto beso que hizo sonrojar al Zentran hasta la médula.
Khyron, consciente todo el tiempo de lo que estaba pasando, le dio un fuerte codazo que le saco el aire antes de hacerlo caer al suelo.
"Te di una orden, " le dijo, " cúmplela."
Grell se levantó y dio tres pasos hacia Azonia pero ella lo congelo con una mirada amenazante, no se atrevería a tocarla bajo ninguna circunstancia…pero por otra parte no era muy inteligente el hacer esperar –por segunda vez – a su jefe.
"No te atrevas, Grell, "se adelantó una Meltrandi desde el fondo de la habitación, "no toques a Lady Azonia o te las veras conmigo…"
Otras dos Meltrandi se unieron a la primera, dejando claro que Grell terminaría muerto, por ellas o por Khyron.
El sonido de un arma al que se le quita el seguro resonó en la habitación.
"Lo siento, Señora, " se disculpó Grell, falsamente, claro que deseaba ponerle las manos encima a esa bruja que le había quitado su lugar y mostrarle lo que pensaba de ella " pero he recibido una orden…"
"Si Lord Khyron no me quiere cerca entonces eso tendrá…" Azonia se vistió de toda su dignidad y y camino hacia la puerta sin mirar atrás."
"Lamento causar problemas, " señalo Janet, dulcemente y en dirección a la Señora Meltran quien simplemente siguió su camino.
Khyron dejo a Janet sobre la mesa y se digirió a sus hombres.
"Celebremos, compañeros" exclamo festivamente, " esta mujer nos ha traído una promesa de libertad…¡regresémosla a la altura de los verdaderos guerreros!"
Los Zentran gritaron al unísono, y, en grupo acompañaron a Khyron rumbo a las cámaras de micronización.
Khyron iba de buen humor, solo deseaba que aquel dolor de cabeza que le había capturado apenas y hacia un momento antes se le quitara al momento de tomar alcohol.
No fue asi.
