Los personajes de ATLA no me pertenecen... al menos que los haya heredado de algún tío lejano ¿No? Pero no, así que no son míos.

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-¿No puedo pedirte que no salgas sin darte explicación? ¡Jet! ¡No me hagas enojar!- grito furiosa la pelinegra mirando a su hijo que estaba sentado en la silla con los brazos cruzados.

-¡Es que no entiendo porque! ¿¡Por qué rayos me quieres mantener dentro de la casa TODO el maldito día?!- grito furioso, la dama lo miró a los ojos y Jet puso ver reflejada gran tristeza en los de su madre.

-Él está en Ba Sing Se, recorriendo la ciudad con su esposa e hija. Supuestamente no estamos en Ba Sing Se, Jet, no quiero que el te vea... tiene la estúpida idea de que vayas con él a su vida, él no puede arrebatarme a ti así, no lo soportaría- dijo mientras su ojos se cristalizaban, odiaba verse vulnerable, pero sabía, que si no era sincera no lograría que su rebelde hijo se quedara dentro de la casa. El moreno suspiró abrazando a su madre sintiendo que la rabia que sentía hacia esa silueta que se hacía llamar padre crecía.

Ambos se quedaron quietos en esa posición unos largos segundos, hasta que la dama se separó de su hijo poniendo una mano en su hombro.

-Está mañana llego una carta de Zuko, puedes subir a tu habitación a responderla- dijo suavemente mientras le daba la carta, Jet medio sonrió mirando a la dama mientras tomaba lo que ella le ofrecía, dudando de que si tenía que dejar o no sola a su madre en estas circunstancias, al notar esa duda la fuerte dama le sonrió -Ve, Jet, no voy a romperme... hemos aguantado peores- le recordó, el moreno suspiró sin saber si lo que decía su madre debía reconfortarlo o hacerlo sentir más rabia contra ese hombre.

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Habían pasado unas pocas semanas para que la respuesta del moreno llegara a la Nación del Fuego. El príncipe Legolas había vuelto a su patria junto con el embajador hacía dos semanas, luego de que la noticia de que su mejor amigo (Loki) había sido encontrado llegó a él. Zuko sabía que el príncipe primero quería dirigirse a la ciudad del ojiverde, así que tuvieron que irse antes de lo planeado del palacio, pero eso no había sido un gran inconveniente.

-¡Señorito, señorito!- al escuchar el llamado de una de las criadas más jóvenes Zuko se dio vuelta deteniendo el paso. En la Nación del fuego solían llamar "Señorito" a los omegas de alta sociedad o, en su defecto, Mosito, Zuko no sabía quien había inventado esos disparates.

-¿Qué pasa?- preguntó mirándola fríamente como de costumbre, la jovencita de no más de catorce años lo miró con ojos brillantes y de su canasta sacó una carta.

-¡Llegó la carta de su amigo, para usted! ¡Pero miré que caballero! Ya quisiera tener un alfa tan dulce conmigo- la mayoría de los sirvientes eran omegas o betas, para evitar problemas. Zuko rodó los ojos.

-Jet es solo un amigo- dijo simplemente mientras tomaba la carta, ella le sonrió felizmente.

-¡Pero que linda historia de amor! ¡Es como un Romeo y Julio a lo moderno!- dijo ella bastante emocionada.

-Jane, esto no es una historia de amor, deja de molestar- dijo frunciendo el ceño, ella apago su sonrisa para no molestar más a su señor pero antes de irse y por lo bajo, dijo en un tono casi inaudible.

-No se preocupe, su secreto está a salvo conmigo ¡Qué romántico!- dijo mientras se alejaba dando saltitos de felicidad, a la niña le hacía mucha ilusión sentirse como la que entregaba las cartas de lo que ella estaba segura, era una hermosa y dramática historia de amor.

Zuko solo resopló, ella era a veces así, pero era muy confiable y era por su madre que tenía ese trabajo, además, Jane era parte de la servidumbre privada de Azula y de su madre Ursa.

Estimando príncipe Zuko:

Suena raro ¿No? Me hizo gracias como sonó, así que lo puse de inicio.

Hola, supongo qué para cuando te haya llegado está carta, ya habrán pasado unas cuantas semanas, así

que el problema que estoy llevando ya debió haberse esfumado para el momento en el cual leas la carta.

No pudimos despedirnos bien, eso es cierto, es una pena, pero con tu madre ahí no se podía hacer mucho. No te preocupes, mamá suele soportar muy bien cualquier cosa que la gente diga de ella, es muy fuerte.

Legolas se me hace conocido ¿Sabés, que por un tiempo, estuvo comprometido con un chico llamado Soka, el cual creo que es el príncipe del Polo Sur? Pero luego, creo que Soka terminó enamorado de Yue y no de Legolas, el cual ya se rumoreaba que estaba enamorado de otro alfa, seguramente su actual comprometido, eso es un golpe muy bajo para el orgullo de cualquier alfa.

Bueno, realmente no quería hablar de esto, pero necesito hacerlo con alguien y ya que mamá me tiene encerrado en la casa, no tengo a nadie más. En Ba Sing Se llego ese Señor a la que la biología y las éticas morales me obligan decirle padre ¡Lo odio! Sé que él no sabe que estamos aquí, pero tener el descaro de mandar cartas a mi madre diciéndole que quiere que yo este bajo su cuidado ¡Que bronca! Claro, no se porque me querrá ahora, seguramente nada bueno puede salir de ello. Lo que más me fastidia es que moleste a mamá, ella no se lo merece y si para evitar que él nos siga molestando, debo quedarme encerrado en la casa hasta que él y su familia desaparezcan de Ba Sing Se, tendré que hacerlo. Le tengo mucha rabia y desprecio ¿Como alguien puede tener tanto descaro? Al menos no sabe que estamos en la ciudad y por lo tanto no nos buscara, pero no puedo evitar sentirme molesto, me dan ganas de rebanarlo con mis espadas, pero sé que eso solo empeoraría las cosas...

Estoy demasiado molesto ahora, tanto que siguiría diciendo cuanto lo odio llenaría paginas y paginas, así que mejor cortamos mi odio hacia él por lo sano y hablamos de otra cosa...

Zuko interrumpió la lectura en ese momento porque alguien le había arrebatado el papel.

-¡Azula!- grito furioso a su hermana, la cual lo miraba con una sonrisa maliciosa mientras empezaba a correr, siendo seguida de cerca por el príncipe.

-¿Qué estabas leyendo, Zuzu?- dijo la maestra fuego entre risas mientras trataba de que su hermano no la alcanzara -¿Quién te envió esta carta que es tan importante?- le dijo con burla mientras empezaba a correr escaleras arriba.

-¡Vuelve aquí! ¡Quedate quieta!- Zuko estaba acostumbrado a que su hermana lo molestara continuamente, pero conociéndola, ella iba a terminar quemando la carta o leyéndola en voz alta si no lograba arrebatársela a tiempo. A veces se preguntaba si no hubiera sido mejor ser hijo único.

Ambos príncipes estuvieron corriendo por todo el palacio hasta que Azula paró de repente haciendo fuego en una mano y teniendo al papel sobre las llamas pero sin quemarlo.

-¡Azula!- se quejó Zuko a una distancia prudente de su hermana, se sentía realmente molesta con esa niña que siempre estaba ahí para fastidiarlo.

-¡Das un paso más y la quemo!- dijo con burla para luego ver la carta de reojo -¡Oh! ¡Pero si la carta es de Jet!- dijo sonriendo con malicia, ella no conocía personalmente al moreno pero lo utilizaba para molestar a su hermano las veces que pudiera -¿Qué querrá decirte tu novio?- dijo con un tono burlón.

-¡Jet no es mi novio!- le grito por décima vez en el día a su hermana. Azula solo mantuvo su sonrisa alejando el papel del fuego dispuesta a leerlo -¡Azula, yo no leo tus cartas!- dijo enojado, pero aun a cierta distancia porque su hermana no había apagado el fuego de su mano.

-Es porque no puedes- dijo manteniéndose burlona y leyendo rápidamente en su mente la carta, dejando ver una sonrisa que no auguraba nada bueno. Zuko dejo que el fuego de su mano derecha apareciera si es que Azula empezaba una pelea improvisada, su hermana siempre había sido mejor que él en las peleas de fuego control, pero eso no impedía que de vez en cuando pelearan con su elemento. La última vez habían incendiado una cortina por casualidad y su madre los había castigado a ambos.

-Ba Sing Se se siente bastante extraño sin ti, de todos modos estoy auto-casi-preso en mi casa así que por ahora, solo diré que la ciudad está más lejos, casi como que si no estuviéramos en ella. ¡awww! Al parecer el chico si te extraña- Zuko hizo una mueca acercándose tratando de quitar la carta de la mano de su hermana, mientras Azula trata de evitarlo bastante divertida y sin detener su "leída" -Es increíble la forma en la cual te extraño, a veces suelo comparar tus ojos con el color dorado del amanecer o el atardecer, aunque prefiero el primero porque quiere decir que es el inicio de algo y no el final, aunque el atardecer también podría ser un comienzo, quien sabe- la princesa lo leía con ademanes algo exagerados y Zuko estaba muy seguro que estaba cambiando las palabras, Jet jamás escribía o hablaba de ese modo, eso era demasiado romántico para ser cierto o, tal vez, el moreno lo había escrito más en forma de chiste, como hacía usualmente -Lamento tanto que hayas tenido que irte tan pronto, hubiera sido mejor que te quedaras a mi lado ¿No? Sé que por mi no puedes dejar de ser un príncipe, pero bueno, la esperanza muere al último- Azula tenía una sonrisa pintada en su cara y Zuko sintió sus mejillas sonrojarse mientras dejaba a su hermana escapar de su agarre, eso último que había leído si sonaba como algo que pondría Jet, pero eso era parte de un juego que ambos tenían ¡Era solo una broma entre ambos! -Sería tan lindo tenerte entre mis brazos- Zuko en seguida supo que eso no estaba escrito, su hermana había dejado de ver el papel hacía rato.

-¡Deja de jugar Azula! ¡Se que no dice nada de eso!- se quejo.

-Pero por algo somos novios ¿No?- habló la beta eludiendo a su hermano y haciendo como si leyera verdaderamente la carta, lo cual no era así.

-¡Azula!- dijo furioso.

-¿Zuko?- la voz de Ursa hizo a ambos jóvenes darse vuelta, la dama estaba tan pálida como un papel porque ella si había creído lo que Azula "leyó". Atrás Iroh también veía la escena sorprendido y Lu Ten se daba una palmada en la frente, a diferencia de los adultos, él sabía que no decía nada de eso la carta, por algo la había leído antes ¿Qué? Era su deber como primo mayor ¿No?

Zuko sentía sus mejillas calientes, su hermana lo había avergonzado y prácticamente humillado una vez más.

-¡Nada de lo que dice ella es cierto!- dijo a la defensiva, pero Azula solo le sonrió antes de quemar la carta entre risas. Zuko la miró con rabia antes de apretar la mandíbula y dar la vuelta para salir de ahí. Sentía las miradas de su madre y tío puestas en su espalda, y eso no podía hacerlo sentir más abochornado ¿Por qué Azula tenía que ganar en todo? ¡Era tan fastidiosa!

-¿Señorito?- la voz cantarina de Jane lo hizo salir de sus pensamientos de ira y enojo en contra de su hermana, aunque no pudo evitar descargar un poco de su mal humor en la niña.

-¿¡Qué rayos quieres?!- prácticamente grito, la jovencita lo miró asustada, retrocediendo un par de pasos, para luego recomponerse.

-Azula quemó la carta- dijo ella nerviosa mirando el suelo, Zuko no pudo evitar resoplar ¿Acaso ella también había visto la escena? ¿Acaso toda la nación del fuego la había visto? -Hubiera sido muy lindo que la carta verdaderamente dijera esas cosas, pero decía otras que eran dulces pero que no iban más allá de la amistad- dijo ella mientras sacaba una carta exactamente igual a la que le había dado antes, sorprendiendo al príncipe.

-¿Tenías una copia?- dijo pálido, la niña se sonrojo.

-Lu Ten siempre lee la correspondencia antes que usted, así que hice una copia por si las dudas. Ya sabe, a veces pierdo las cartas y no quería perder la suya... a esta iba a guardarla para mi como hice con todas las copias de las cartas que usted y Jet han intercambiado, pero usted la necesita mas que yo- dijo apenada de no poder conservar la carta, pero ella debía hacer sacrificios si quería seguir sintiéndose como la cupido entre ellos dos ¿no?

-¿¡Qué?!- respondió entre enojado y sorprendido Zuko, al notar que la letra era exactamente igual a la que tenía antes -¿Por qué haces eso?- le exigió saber, Jane se removió incomoda.

-Por si usted pierde las cartas, puede pedírmelas- dijo una pobre y que incluso ni ella se creería, escusa. Zuko asintió haciendo una ceña para que ella se retirara, la niña salió corriendo pero antes de alejarse lo suficiente el príncipe la escucho gritar algo.

-¡Viva el YAOI!-

-¿Qué es yaoi?- se preguntó a si mismo confundido, pero en seguida le quito importancia para luego adentrarse a su habitación y cerrar la puerta con llave. Está vez Azula no podría entrar. Además, él debía responder la carta.

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Habían pasado unas semanas desde el incidente de la carta y Azula, ahora la pequeña Jane solía darle las cartas e ir rápido a entretener a Azula para que no lo molestase ni leyese las cartas, Zuko realmente le agradecía por ello, aunque ignoraba que la jovencita lo hacía solamente porque pensaba que Azula quería enterarse de la historia yaoi primera y ella quería ser la única que lo supiera ¡a veces las mujeres eran tan competitivas! Y Jane no se dejaría quitar ni arruinar su dulce historia de amor.

Zuko caminaba por el palacio tratando de evitar a su hermana a toda costa, al abrir la puerta del comedor se encontró con la presencia de alguien allí, la joven que estaba en el lugar dio un pequeño salto de susto al verlo, para luego volver a sentarse tratando de ignorarlo.

Omega sin duda y, por como estaba vestida, debía ser alguien de la tribu del agua, más específicamente el polo Sur. Zuko en seguida supuso que estaba tratando de ignorarlo porque lo creía un alfa, varios omegas al conocerlo reaccionaba así antes de que Ursa o Iroh los sacarán de su error.

-Tú eres Katara ¿Cierto?- dijo al recordar el nombre de la chica que solo conocía nombrada por alguien más, la joven de ojos azules levantó su mirada como preguntándole como lo sabía.

-Soy yo ¿Usted quién es?- estaba a la defensiva, Zuko se preguntó que clase de padre deja a su hija omega sola en medio de un salón desconocido, aunque conociendo a Ozai, seguramente no le dio opción.

-Soy el príncipe Zuko- respondió luego de unos segundos, ella lo miró de arriba abajo con incredulidad.

-No pareces un omega- contesto ella frunciendo el ceño y mientras seguía analizándolo, seguramente tratando de encontrar algún rasgo omega en él -Te dejaste el pelo corto cuando la mayoría de los omegas chicos se los dejan largos, debes estar bajo la influencia de jabones neutralizadores porque no logro sentir tu presencia, te mueves y hablas como que si fueras alfa ¿Qué te pasa?- casi lo riñó ella, Zuko se preguntó porque utilizaba ese tono con él ¡Ni que fuera su madre!

-La Nación del Fuego tiene la costumbre de entrenar a todos los príncipes como que si fueran alfas hasta que estos cumplan 14 años de edad- y ahí estaba la escusa que había escuchado tantas veces decir a su madre cuando alguien se quejaba de que no era sumiso, ni callado, ni reservado o fácil como debía ser un omega normal. Katara lo miró algunos segundos antes de asentir.

-Con razón- dijo ella simplemente antes de que ambos se sumergieran en un silencio incomodo.

-Me entere de que tu hermano está comprometido con la princesa Yue ¿Tu lo estás con alguien?- preguntó Zuko para romper el hielo, la pelinegra lo miró y negó con la cabeza.

-No, aun no... si Legolas hubiera sido un alfa, estaría comprometida con él, pero como no lo es, hasta ahora mi padre no me ha dicho nada sobre matrimonio...- dijo pensativa lo último.

-¿Tuviste novios?- preguntó algo incomodo Zuko, ella asintió.

-Tuve uno, en Ba Sing Se- respondió algo cortante, Zuko en seguida supuso que no terminaron su relación en buenos términos, eso lo hizo recordar a Jet, cuando solía ser todo un "Don Juan" y sus relaciones con las chicas terminaba espantosamente, aunque Zuko sabía que Jet lo hacía a propósito para que ellas no lo siguieran más.

-Supongo que no terminó bien- dijo ladeando la cabeza.

-Jet era un idiota- y ante el nombre del moreno no pudo evitar mirarla sorprendido, sintiendo ciertos celos por ella, aunque sabía perfectamente que no debía tenerlos ¡Si Jet antes de empezar su no relación, prácticamente había salido con la mitad de las jóvenes de Ba Sing Se! No debería sorprenderle que Katara haya sido una de las afortunadas, luego desafortunadas, que cayeron en las redes de seducción del moreno.

-Yo conocí a Jet en esa ciudad- dijo despacio.

-Si hasta ahora ustedes no son novios, la próxima vez que lo veas alejate de él, él no busca nada serio con nadie y es un estúpido engreído- dijo molesta, Zuko la miró sin saber si decir que era amigo de Jet o no. Sabía que Jet hacía eso con la mayoría de sus parejas, pero ellos no eran pareja, sino mejores amigos con derechos y Jet había dejado de salir con otras personas. Entre él y Jet no había engaño, si Zuko sabía todos los engaños que solía hacer Jet.

-Él solo se interesa en omegas femeninas o betas mujeres, nosotros solo nos llevamos como amigos- dijo finalmente, Katara lo miró una vez más mientras fruncía el ceño.

-Prácticamente pareces un alfa, tal vez por eso le agradas. Suerte la tuya, por lo menos no jugó contigo- dijo mientras sus labios hacían una fina linea y parecía concentrada en sus pensamientos. Zuko rodó los ojos, no sentía lastima por la maestra agua, si fuera así, debía sentir lastima de todas las chicas con las cuales el moreno había tenido noviazgos en estos años, y eran demasiadas, no le alcanzaría la lastima.

Aunque tenía decidido comentarle a Jet sobre que Katara le contó que era su ex en la próxima carta que escribiría, si, quería saber que le respondía el moreno respecto a eso.

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Muchas gracias a los que leen esto :3

Merry Kirkland: ¡Gracias por tu comentario! :D Como vez, como terminar la carta no es el único problema de Zuko, también tiene que lidiar con Azula :P Espero que te encuentres muy bien y que este capitulo te haya gustado :3 ¡Saludos!

¿Me dejarían un comentario? Se que me estoy atrasando con mis otras historias (lamento mucho esto) pero de pronto me vino un ataque de inspiración en esta historia y ya tengo el de la semana que viene escrito y el de la siguiente a la próxima empezando (hasta ahora tengo escrito unos cuantos renglones, pero ¡hey! vale) :P Lo cual fue difícil porque hoy mismo tengo exámenes, mañana tengo otro y el jueves también :P