Capitulo 14: Recuerdos (parte 1)


Se encontraban corriendo alegremente en un claro en el bosque; él corría detrás de su amada tratando de alcanzarla y esta a su vez reía divertida mientras huía "¡Alcánzame!" le gritaba la chica de forma burlona. Sobre sus cabezas pasaban pétalos de flores blancas y amarilla, al principio eran pocas, pero conforme cruzaban en el bosque estas fueron aumentando en cantidad. Cuando finalmente logra llegar hacia ella, la abraza elevándola del suelo, dando vueltas sobre si mismo para luego dejarse caer de costado al suelo junto con la joven, quedándose frente al uno con el otro.

-Te quiero mucho, Tails – dijo el ella

-Yo también te quiero, Cream – contesto el chico

Los dos se toman de las manos mirándose fijamente a los ojos, una ligera brisa pasa sobre ellos llevándose los pétalos de flores consigo. Ambos se sonrojan mientras se acercaban poco a poco, uniéndose en un cálido abrazo. La conejita cerró los ojos, hundiendo su mejilla en el pecho de su amado, y el zorro mueve sus colas por detrás de su novia cubriéndola como si fuera una manta. Ella deseaba que el momento perdurara por siempre, que el tiempo se detuviera. Abrió los ojos levemente para verlo a la cara una vez más, pero cuando se dio cuenta, su amado ya no estaba.

-¿Qué? – musito, abriendo los ojos de golpe, desconcertada.

Se incorpora del suelo "¿Tails?" indago volteando a mira a su alrededor. No veía a nadie, era como si aquel zorro se lo hubiera tragado la tierra. Camino por el bosque siguiendo una ladera, miraba hacia el cielo con la esperanza de verlo volar sobre las copas de los arboles, pero estos eran tan altos que casi cubrían la luz del sol.

-Cream… - escucho una voz a lo lejos

-¿Uh? – volteo hacia su costado izquierdo

-Cream… - repetía

-¿Tails? ¿Eres tú? – inquirió dando tres pasos a esa dirección

-Ven… estoy por aquí… - finalizo

Cream corrió hacia donde provenía aquella voz, abriéndose paso entre las ramas de los arboles hasta salir del bosque. En cuanto salió, el viento soplo fuertemente a un lado de ella, obligándola a detenerse y cerrar sus ojos mientras se cubría el rostro con sus brazos. Hizo un esfuerzo por echar una mirada al frente, y logro ver una sombra no muy lejos de ella. Lo veía difusa, ya que no podía enfocar bien la vista debido al fuerte viento. Camino a paso lento hacia el sujeto, esperando que se tratara de su amado. Conforme avanzaba por un largo pastizal, su vista se nublaba por una lluvia de pétalos que caían del cielo.

De repente noto como aquella sombra se iba alejando lentamente de ella, corrió lo más que pudo en un intento desesperado por llegar hasta el sujeto. Cuando finalmente creyó haberlo alcanzado, sintió que alguien la sujeta del brazo por detrás deteniéndola en seco, haciendo que deje salir un grito de sorpresa.

-Cuidado o te caerás – le murmuro una voz detrás de la chica, quien puso cara de extrañada viéndolo por el rabillo del ojo, sin entender a lo que se refería. En un instante el viento que parecía eterno se calmo, Cream suspiro de alivio al ver que los pétalos también se habían disipado, facilitando la visibilidad. Sin embargo, en cuanto desvió la mirada al suelo, se percato de que había un enorme precipicio delante de ella.

-Eso… estuvo cerca – musito impactada, dejándose caer de rodillas sobre el pasto.

-¿Estas bien? – indago la voz

-Si – tomando algo de aire para recuperar la calma, y volteando hacia atrás – gracias por… - no pudo terminar la frase. Quedo muda al mirar al sujeto detrás de ella.

-Me alegro – musito el sujeto

-¿¡Sonic!? – inquirió Cream, perpleja. Se incorporo del suelo sin despegar la vista del chico.

-Hola Cream – esbozando una sonrisa y mirándola con ternura.

-Tú… ¿Eras el que me estaba llamando? – pregunto la conejita.

El chico solo asintió con la cabeza mientras soltaba su brazo

-Pero ¿por que?

-Por que quería verte

-¿Quería verme? ¿A mi? – pensó ella

El erizo azul da un paso hacia la coneja, esta última en cambio retrocedió unos pasos, sintiéndose algo nerviosa. Al oír un sonido como rocas rodando, recordó el precipicio que estaba ahora detrás de ella.

-¡¡Ah!! – grito sobresaltada, corriendo a los brazos de su amigo sin pensarlo. El chico río por lo bajo ante la acción de su amiga, y cuando Cream se dio cuenta de lo que hizo se apresuro a separarse de él. –lo siento – dijo ahora muy apenada, con la vista al suelo.

-No te preocupes *guiño*

Se dio media vuelta sin voltear a ver al erizo "¿Por que querías verme?" cuestiono de nueva cuenta con la mejillas sonrojadas, bajando la vista hacia el suelo. No tenía la menor idea del por que la estaría buscando o en donde estaría metido Tails. Sintió como alguien rodeaba su cintura con los brazos, dejándola estupefacta. giro la cabeza hacia atrás, viendo al erizo veloz con una expresión un poco más sería en su cara.

-¿No lo sabes? – le susurro, como si fuera obvio. La recostó en el pasto, para después posicionándose encima de ella.

-So… Sonic… ¿Qué haces? – llevando sus manos contra el pecho de Sonic

-Quiero estar contigo – sonriendo de lado

-¿Qué cosas estas diciendo?... – desviando la mirada, sonrojándose más aun.

El erizo cogió las muñecas de la coneja, colocándolas sobre el pasto con mucha facilidad. La conejita perdía sus fuerzas.

-Por favor… no lo hagas – le suplico volviendo la mirada a los ojos del erizo

-Descuida – con la misma expresión de antes. –Nadie se va enterar. Además… tú sabes que quieres.

-Eso… no es cierto - cerrando los ojos, con su corazón palpitando fuertemente. No podía pensar en nada, solo podía esperar a que todo pasara...

"¿Chao?" escucho a su lado, abrió nuevamente los ojos sin entender lo que pasaba. Miro a su costado y vio a su buen amigo Cheese, quien la miraba sentado en su cama.

-¿Cheese?

-Chao, chao – como dándole los buenos días

Observo a su alrededor, percatándose de que estaba en su cuarto

-oh… fue solo un sueño – dijo esto al quitarse las cobijas de encima y sentándose en su cama. –Menos mal – recogiendo sus piernas para después abrazarse a ellas. Tocaron a la puerta de su habitación "Cream ¿estas despierta?" escucha la voz de su madre.

-Si, mama – levanto un poco la cabeza al contestar. Fijo la vista en la entrada de su recamara, viendo como su madre abría la puerta y asomaba su cara

-¿Dormiste bien? – inquirió su mama

-Em… si, ¿Por qué lo preguntas? – deslizándose al borde de la cama.

-Escuche que hablabas en sueños – dijo Vainilla, entrando al cuarto y parándose al lado de la conejita.

-¿En serio?... que pena – desviando la mirada en señal de vergüenza, con las mejillas levemente sonrojadas.

-¿No habrás tenido una pesadilla?

Dudo un poco en contestar, no sabía como reaccionaria si le contara su sueño

-La verdad es que… ya ni recuerdo lo que soñé – mintió la conejita, mirando a su madre y esbozando una sonrisa.

-¿Estas segura? – pregunto Vainilla, poniendo un gesto de que no estaba muy convencida de la respuesta de su hija, pensando que quizás ella quería hacerse la fuerte para no preocuparla.

-Sip, estoy segura – asintiendo con la cabeza. Cheese por su parte, él adoptaba una cara de preocupación, mirando a su amiga de orejas largas a su lado. La conocía bastante bien, sabía cuando ella estaba fingiendo.

-Oh, bien – decía su mama suspirando en resignación – en ese caso iré a prepararles el desayuno – caminando hacia la salida del cuarto, deposito una mano sobre la perilla volviéndose hacia Cream - ¿Qué desean que les prepare hoy?.

-Un plato de cereal estaría bien, por favor.

-Chao.

-De acuerdo – finalizo saliendo del cuarto y cerrando la puerta tras de si. Después de que su mama salió de la habitación, la pequeña conejita cambio lentamente su expresión alegre por uno más serio. Se levanto sin ánimos de su cama y camino hacia una cómoda, sacando un par de prendas para luego vestirse e ir a desayunar.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

En su taller, y durmiendo en una hamaca, Tails se encontraba soñando con Cream. En su subconsciente, se veía a si mismo con las manos y las rodillas en el suelo, mientras que la conejita estaba parada frente a él, mirándolo con desdén.

-Perdóname… ¡perdóname! – suplicaba el zorro naranja – olvide el propósito por la que te invite a salir a la playa, y me deje llevar por una tonta competencia – dijo esto bajando la cabeza, sin el valor de ver a su novia. – No lo volveré hacer… por favor, perdóname…

Hubo un silencio incomodo, sintió el viento soplando levemente alrededor y la chica no articulaba ninguna palabra, solo seguía con la mirada puesta en el zorro.

Finalmente la joven dio unos pasos hacia el chico, deteniéndose justo enfrente de este para luego ponerse en cuclillas. Paso su mano por el cabello del zorro, acariciando sus tres mechones.

-Tranquilo, no tienes de que disculparte, Tails – le murmuro, haciendo que el mencionado la mirara con algo de asombro.

-¿En serio? – pregunto el zorro, aliviado con una sonrisa.

-Sip, además… - hizo una breve pausa, se incorporo y se alejo retrocediendo otros pasos – ya tengo otro novio.

-¡¿Qué?! – pregunto Tails, su sonrisa se esfumo tan pronto escucho esas palabras, quedándose impactado. –¿De quien hablas? – inquirió temiendo la respuesta.

Cream entrecerró los ojos, gesticulando una media sonrisa

-Ya lo veras – le dijo secamente.

-¡Hola Tails! – exclamo un joven abeja que apareció repentinamente detrás de Cream.

-¿Charmy? – pregunto el zorrito, abriendo los ojos a más no poder y con la boca ligeramente abierta.

-¿Cómo estas, preciosa? – indago Charmy colocándose al lado de la conejita, quien la volteo a ver con ternura "Muy bien ahora que estas aquí" le contesto esta, tomando su mano. – ¿Quieres que te enseñe unas nuevas maniobras que he estado practicando? – vuelve a preguntar la abejita.

-Me encantaría – culmino la chica, retirándose de la escena junto a Charmy, sin girar a ver al zorro de dos colas. Este estiro su brazo derecho queriendo decirles algo para detenerlos, pero las palabras no salían de su boca, se le había hecho como un nudo en la garganta. La impotencia lo fue invadiendo mientras los veía alejarse, hasta que desaparecieron de su vista.

-¡¡Nooo!! – grito de desesperación, abriendo a sus ojos y sentándose en su hamaca. Respiro algo agitado y moviendo los ojos de un lado a otro, solo para darse cuenta que se encontraba en su habitación.

-Que pesadilla – se dijo a si mismo. Respiro profundamente, pasando una mano contra su frente para limpiarse el sudor frío. No se había llevaba un susto como ese desde que tuvo que viajar arriba del Tornado en una tormenta eléctrica. Él no soportaba para nada los relámpagos, pero ni eso lo había puesto tan nervioso.

Bajo lentamente de su hamaca, tallándose un ojo mientras se encaminaba hasta la cocina, Abre su refrigerador, coge una caja de leche en el fondo, lo bebe desde el envase. No se sentía de humor para ir por un vaso. Repentinamente escucha que tocan a la puerta "¿Hm?... ¿Quién será a esta hora? Pensó mientras depositaba el envase de regreso al refrigerador. Camino hacia la entrada, abrió la puerta y vio a Sonic parado frente suyo.

-¿Qué hay, Tails? ¿Cómo estas? – pregunto el erizo, animado.

-Pues bien, supongo – dice Tails un poco apagado.

-Seguro dormiste bien, estabas deshecho cuando te traje aquí en el Tornado

=Flashback=

Se acercaba el anochecer en Emerlad coast, el sol se empezaba ocultar en el horizonte, y los 7 amigos se preparaban para partir a sus hogares.

-Fue divertido chicos, espero que nos reunamos otro día – dijo Blaze, secándose su cuerpo con una toalla blanca, para después vestirse su blusa y sus jeans.

-Claro, cuando quieras – contesto Sonic con su típica sonrisa despreocupada, junto su seña del pulgar hacia arriba.

-Solo tienes que llamarnos *guiño* – decía Amy, abrazándose al brazo restante del erizo azul.

Cream corrió hacia la gata lila y le pregunto animada:

-Blaze ¿puedo ir mañana a visitarte a tu departamento?

-¿Chao? – le secundo Cheese, volando a un costado de la conejita.

-Por supuesto, ahí estaré

-¡Que bien! – exclamo Cream, saltando de alegría junto con su amigo chao.

-¡Hasta luego, chicos! – finalizo Blaze, dándose media vuelta y retirándose del lugar caminando.

Tails trataba de hacer un esfuerzo por subirse al Tornado, pero ya no le quedaba la suficiente fuerza en los brazos para hacerlo.

-Oye Talis, quizás deberías dejar que yo manejara el Tornado – le sugirió Sonic, mirando como su amigo de dos colas se subía por un lado del avión, solo para terminar cayendo de espaldas sobre la arena.

-Rayos… - se quejo el zorrito.

-¿Estas bien, Tails? – indago Cream, colocándose a un costado del chico y apoyándolo sobre su hombro junto con Cheese colocándose sobre el pecho del zorro.

-Amy, ayuda a Cream y a Cheese a subir a Tails al asiento del copiloto – comando Sonic a la eriza rosada, esta asintió con la cabeza y corrió a sostener a Tails del otro hombro.

-Sonic, en serio, aun puedo… - no pudo completar la frase, debido a que el erizo azul le hizo un ademan con el dedo índice en señal de negación.

-No te exijas demasiado – le dijo Sonic, con una sonrisa burlona – es obvio que apenas puedes mantenerte de pie, déjame conducir esta vez ¿si?.

Tails no se veía muy convencido con la propuesta de su amigo, no por que no confiara en su forma de manejo, si no por que el zorrito no dejaba que muchas personas tocaran sus cosas a parte de él. Siempre tenía el temor de que no las trataran con el cariño que él mismo les dedicaba, que fueran a romperlos y no les importara como los busca pleitos que lo hostigaban cuando era más joven.

-No lo se – admitió Tails, desviando la mirada.

-¡Vamos! No te pasara nada si vas en el asiento trasero por esta vez – dijo Sonic en tono burlón, encogiéndose en hombros.

-Por favor, Tails – le susurro la conejita al zorrito, y este al mirarla a los ojos por un instante, se fue tranquilizando.

-Esta bien – culmino el zorro, suspirando de resignación mientras era llevado por Amy, Cream y Cheese al asiento trasero del Tornado.

Sonic se impulso con un salto para llegar al asiento del piloto, apenas se tomo el volante giro a ver a su alrededor "por cierto ¿Dónde esta Charmy?" pregunto arqueando una ceja, dirigiéndose a sus acompañantes en la parte de atrás.

-Ahora que lo mencionas, no le he visto desde hace rato – contesto Amy, también mirando a sus costados.

-Debió irse sin avisar – prosiguió Cream, un poco triste.

-Chao…

-No se preocupen, ya lo veremos otro día – finalizo Sonic, encendiendo los motores del Tornado.

=Fin del Flashback=

-No maneje tan mal el Tornado, y eso llevo mucho tiempo de no usarlo – dice Sonic, orgulloso de si mismo.

-Si, la verdad es que me sorprendiste mucho ayer, es decir, pensé que harías piruetas en el aire o algo así

-Bueno… si pensaba hacerlo, pero no quería arruinar tu momento "a solas" con Cream

-Oh, si… nuestro momento "a solas" – Tails recalco esta ultima frase de manera sarcástica, pasando al lado del erizo azul y sentándose en la primera escalinata de su casa.

Sonic lo volteo a ver extrañado, se supone que su amigo debería estar feliz por haber pasado tiempo de calidad con la niña de sus sueños y sus demás amigos, pero el zorro actuaba como si hubiera salido todo lo contrario.

-¿Qué te ocurre, Tails? – pregunto Sonic.

-Ocurre que nada salió como lo había planeado desde el principio – contesto sin voltear a ver a su amigo. Apoyo los codos sobre sus rodillas, a la vez que fruncía el seño mientras apoyaba sus mejillas sobre las palmas de sus manos.

-¿De que hablas? – sentándose al lado del zorro naranja - ¿no te divertiste con Cream y nosotros en la playa?.

-No es eso, Sonic, si la pase bien, pero… - hizo una pausa, desviando la mirada hacia Sonic y prosiguió – se suponía que esta cita era entre Cream y yo ¿entiendes?. Se suponía que íbamos compartir un buen rato juntos, solos nosotros dos, así como dices "a solas".

Tails se levanta de la escalinata, fijando la vista al cielo "en vez de eso, termine exhausto por estar compitiendo contra Charmy, y no pude atender a Cream" dijo después.

-Si, entiendo a que te refieres – dijo Sonic, incorporándose.

-No me sorprendería que ella estuviera decepcionada por esto.

-¿Qué dices? ¿Por qué habría de estar decepcionada? – inquirió Sonic, colocando una mano sobre el hombro de Tails – La llevaste a la playa ¿no?.

-Bueno, si pero…

-Le invitaste unos raspados y la llevaste a caminar por la arena, hasta se reencontró con Blaze. Pienso que se la paso de maravilla.

-¿Tu crees? – indago Tails, girando en torno a Sonic.

-Claro.

-Vaya, no lo había pensado así… gracias – dice Tails, esbozando una sonrisa.

-De nada, amigo.

-Por cierto ¿Para que venias a verme?

-Venía a preguntarte si querías arrojar piedras a laguna ¿vienes?

-Mm… ok, de todos modos no tengo nada que hacer hoy.

-.-.-.-.-.-.-.-

En su despacho, los integrantes del equipo Chaotix seguían durmiendo plácidamente en sus respectivas camas. Como no les llegaba mucho trabajo, decidieron abrir más tarde de lo usual y así recuperar energías de las veces que pasaban las noches en vela, solo para esperar que apareciera un nuevo cliente para ellos, pero que siempre terminaba en vano.

El sonar de un despertador se escucho por todo el despacho, sacando de sus sueños a los 3 compañeros de manera brusca. El camaleón violeta, quien se encontraba aun con los ojos cerrados, alzo una mano con una shurinken y la lanzo contra el reloj, silenciando el objeto de una vez por todas.

Cada quien se levanto a su ritmo: El cocodrilo se incorporo de la cama, estirando un brazo al cielo y cubriéndose la boca con su mano restante al bostezar; Charmy por su parte, se sobresalto por ruido del despertador, ocasionando que diera un giro accidental a su derecha y cayera de cara al piso.

-¿De quien fue la estúpida de poner el despertador? – inquirió Vector, enojado.

-Creo que ese fuiste tú – respondió la abejita, aun en el suelo.

-Ah… es cierto – admitió Vector, desviando la mirada con una gota de sudor corriéndole por las sienes.

-¿Para que lo programaste tan temprano? – interrogo Espio, descubriéndose las cobijas.

-Estuve pensando en las cosas que me habías dicho anteriormente.

-¿En serio? – extrañado por el comentario de su "líder".

-Si, pensé que deberíamos aprovechar el tiempo perdido del trabajo en otras cosas de provecho.

-¿Cómo que? – indago Charmy, volando a un lado del lagarto.

-Pues… a entrenar un poco nuestros movimientos en equipo.

Aquella frase dejo sorprendidos a sus compañeros. Había pasado tiempo desde la última vez que ellos entrenaron en conjunto. A Espio no le desagradaba la idea, pulir sus movimientos de ninjitsu era mejor que quedarse en la oficina meditando. Charmy en cambio no estaba nada conforme, prefería pasar su tiempo viendo las caricaturas matutinas que estar matándose de cansancio en el entrenamiento con sus compañeros.

-¿Para que hay que entrenar? ¡Es fin de semana! – exclamo Charmy en forma de protesta.

-Es por esa misma razón por la que elegí este día para entrenar. Como sabrán, no hemos tenido muchos casos que resolver en estos meses, y debido a eso nos la llevamos encerrados en la oficina – decía el cocodrilo, caminando de un lado a otro en la recamara – así que para aprovechar nuestro "tiempo libre", decidí que era mejor practicar nuestros movimientos de ataque.

-Me parece bien para variar, pero primero vayamos a desayunar – dijo Espio.

-Pues ya que – musito resignado la abejita, viendo a los demás miembros de Chaotix salir por la puerta y bajar las escalaras hasta la oficina. Camino de regreso a su cama y deslizo su mano por debajo de su almohada, cogiendo la fotografía que encontró al regresar del mercado. La observo por unos minutos, prestando atención a la chica en la imagen.

-Cream… - dijo para si mismo.

-¡Oye, Charmy!, ¿Por qué tardas tanto? – escucho a Vector llamándolo desde las escaleras.

-¡Ahora mismo bajo! – respondió el chico guardando la foto debajo de su gorro de piloto, después bajo por las escaleras para reunirse con sus compañeros.

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Unos momentos después, la conejita se alistaba para salir de su casa junto con su amigo chao.

-¿Van a ir a visitar a Blaze? – cuestiono Vainilla, lavando los platos en el fregadero.

-Si, quiero pasar todo el tiempo posible con ella mientras este en la ciudad – contesto la conejita poniéndose los zapatos, parada en el corredor hacia la puerta principal junto a Cheese.

-¡Chao! – le afirmo Cheese, volando a un lado de Cream.

-Que bien, entonces puedes llevarle estos panecillos, seguro que le encantaran – haciendo referencia a unos panes que estaban envueltos en una bolsita de papel sobre el buro. Cheese los cogió y se los llevo volando afuera de la casa.

A unos pasos fuera de la morada, Cream se giro para despedirse de su mama, quien estaba parada en la entrada, viéndola fijamente.

-Bueno, nos vemos luego mama – agitando una mano en son de despedida. Apenas se giro un poco disponiéndose a partir, Vainilla le pregunto:

-¿Segura que estas bien, hija?

-Claro que si – dijo Cream volviéndose hacia su madre, articulando apenas una sonrisa

-Es que no te ves muy entusiasmada… - dijo Vainilla, preocupada – desde el desayuno te ves un poco distraída.

Era cierto, Cream apenas pudo terminar su cereal, debido a que no podía dejar de pensar en el sueño que tuvo anoche. Cuando llego a su casa la noche anterior, le comentaba a su madre sobre lo mucho que se había divertido con Blaze y compañía, de lo feliz que estaba de ver a su amiga gatuna de vuelta, y también de lo ansiosa que estaba por pasar buenos momentos con su amiga mientras estaba en su mundo. Sin embargo, la conejita parecía algo de caída, como si su mente estuviera en otra parte.

-Si quiero ir a visitar a Blaze, es solo que… - Cream hizo una pausa, bajando la cabeza un poco – Todavía me siento un poco nerviosa de verla después de tanto tiempo, y no se como comportarme ante ella.

-¡Ah! ¿Era eso lo te preocupa, hija? – inclinándose hacia su hija para darle un tierno abrazo – Lo único que debes hacer es ser tú misma.

-¿De veras? – indago un poco dudosa.

-Por supuesto – dijo Vainilla, separándose de la pequeña coneja un poco, y colocando sus manos sobre las mejillas de esta, incorporándola de manera que la viera a los ojos – Tus amigos te quieren tal como eres, no tienes de que preocuparte. Ve divertirte con Blaze, no desaproveches esta oportunidad.

Los ojos de Cream se iluminaron, devolviéndole el abrazo a su mama "gracias, mama" finalizo sonriendo de oreja a oreja, dándose la vuelta y finalmente partió hacia una vereda por el prado con su amigo chao acompañándola.

-Cierto, no dejare pasar esta oportunidad – pensó mientras caminaba – tengo muchas que contarte, Blaze.

No mintió del todo al decir que se sentía nerviosa por hablar con su amiga de ojos color miel, tenía miedo de que después de tanto tiempo sin verse la gata lila no quisiera ser su amiga, pero no quería que madre se preocupara demasiado, por lo que se le ocurrió no decirle toda la verdad… aunque sabía que eso estaba mal.

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En el patio trasero del despacho, el equipo Chaotix ponía en práctica sus movimientos de combate: Vector lanzaba certeros golpes contra Espio, este por su lado los bloqueaba uno por uno con sus brazos, dio saltos en volteretas hacia atrás y arrojaba sus estrellas ninja contra el cocodrilo, quien a duras penas los esquivaba corriendo de un lado a otro. Charmy entre tanto los observa desde cierta distancia con las manos al suelo y con su aguijón de abeja levantada ligeramente hacia arriba, esperando el momento indicado para atacar. En cuanto vio que el camaleón morado estaba en el aire, salió disparado directo a él como una bala de cañón. Para su desgracia, el joven ninja se percato de aquella acción, y rápidamente dio giro sobre si mismo esquivando a la abeja. Esta se apresuro a girar en el aire y regresar su ataque hacia Espio, ahora cogiendo sus piernas y mostrando su aguijón. El camaleón miro de forma desafiante al chico rayado, saco una kunai de su espalda poniéndose en posición defensiva esperando el impacto. Por el rabillo del ojo observo a Vector corriendo hacia él, dispuesto a encestarle un gran puñetazo. Al determinar la situación, el joven ninja suspiro pesado mientras cerraba sus ojos en señal de decepción, mientras los ataques de sus compañeros impactaban sobre este provocando una gran nube de polvo. Cuando el humo se disipo, el cocodrilo estaba hundido en la tierra, junto con la abejita quien también fue enterrado encima de él con las patas para arriba.

-¿Ya terminamos? – indago Charmy apenas audible, debajo del suelo.

-Si, creo es suficiente por hoy – contesto Vector, también casi audible.

Espio se reí por lo bajo, apoyado sobre una de la paredes del despacho y mirando aquellos dos tratando de salir de la tierra. Luego de que se regresaron a su oficina, Vector se sentó a descansar en la silla de su escritorio, y Espio se acuesta boca arriba sobre un sofá que estaba pegado a una de las paredes del lugar. Charmy entre tanto sacudía su gorro de aviación frente a una ventana, quitándole el polvo que se le había impregnado en la pelea, no sin antes haber retirado la foto que encontró el día anterior. Cuando termino, se lo coloco de nueva cuenta en la cabeza junto con su reciente "descubrimiento". Se cruzo de brazos, dejándose caer de sentón al piso.

-Esto me mata de aburrimiento – levantarnos tan temprano… ¿para entrenar? Si no hemos tenido nada parecido a una aventura ¿Cuál es el chiste? – se quejo en sus pensamientos, fijando la vista al techo de forma desinteresada. – Como me gustaría regresar a aquellos días… - musito con una gran sonrisa.

=Flashback=

Era un día soleado como este, no había nada que hacer en la oficina, después de la treta que nos jugo el tonto de Eggman cuando lo fuimos a rescatar en su Eggcarrier nos quedamos sin un solo trabajo emocionante. Me sentía muy aburrido, mis juegos portátiles no me entretenían, y ni Vector ni Espio querían jugar conmigo, así que pensé que debía ir a buscar mi propia aventura.

Volé hacia el campo, fuera de la ciudad. No les avise a mis compañeros, supuse que no se darían cuenta, y aunque lo hicieran prefería arriesgarme que quedarme en la oficina.

Aterrice tan rápido divise unos enormes campos de margaritas. Mire a mí alrededor, todas se veían bonitas y tenían una dulce fragancia a primavera, siendo una abeja era difícil de ignorar.

-Hola – escuche una alegre voz detrás de mí.

Me sobresalte un poco, dándome rápidamente la vuelta y ahí la vi. Era una conejita, me miraba con una sonrisa, llevando un ramo de esas flores blancas y amarillas en sus manos; traía puesto su vestido naranja, un lazo azul celeste en su cuello, y un moño que tenía sujetando sus largas orejas.

-Hola – le conteste de la misma manera, una vez que recupere la compostura.

-¿Tu también le estas buscando un regalo a tu mama? – Me pregunto, curiosa.

-¿Chao? – cuestiono también el chao que la acompañaba.

-Pues… no exactamente – pasando mi mano derecha por mi nuca. – Solo pasaba por aquí.

-Oh, ya veo… - dijo algo decepcionada – yo pensé que si. Perdón que te haya molestado.

Ellos se dieron la vuelta y alejaron caminando "Me da la impresión de que ya los había visto antes" lo pensé entrecerrando mis ojos entorno a la niña y su chao. No los reconocí a primera instancia, pero después de hacer un poco de memoria, finalmente me cayo el veinte.

-¡Podrían ser…! – Abrí mis ojos completamente, emprendiendo el vuelo para alcanzarla y aterrice frente a ella.

-Oye, tu te llamas Cream ¿no es cierto? – le pregunte.

-Si – me decía algo anonadada – ¿nos conocemos?

-Algo así… - le conteste con algo de pena – una vez mis compañeros y yo peleamos contra ti, la eriza rosada, y el enorme gato morado.

-¿En serio?

La conejita miro a su chao, no parecía recordar aquella batalla, lo cual era normal tomando en cuenta que había transcurrido mucho tiempo desde entonces.

-Si mal no recuerdo, ustedes buscaban otra criatura como la que esta junto a ti…

-¡Ah! Te refieres a Chocola – volviéndose a mí.

-Ya te acordaste – asentí con la cabeza.

-Si, pero también recuerdo que tus amigos querían llevarse a Cheese.

-Bueno… solo queríamos preguntarles si sabían de aquel chao, no queríamos quitarte a tu amigo.

-Si esa era su intención, no tenían por que ser tan groseros – me dijo en forma de reprimenda, frunciendo un poco el ceño.

-¡Oye! ¡Tu amiga "esa" fue la que empezó! – sople exaltado, mientras veía como ella me dio la espalda y se alejaba caminando.

-Se llama Amy, y es de mis mejores amigas. ¡No hables así de ella!.

-¡Oh, genial! Ya la hice enojar – pensé golpeando mi frente con la palma de mi mano. No quería molestarla, pero tampoco soportaba que alguien además de mis compañeros me regañara. Dándome cuenta de mi error, corrí detrás de ella "espera" le grite y se detuvo. Me volteo a ver, queriendo fulminarme con la mirada.

-Perdóname, no se que me paso – le dije

-No quiero

Volaba de un lado a otro en torno a ella, pero esta giraba su cara en dirección contraria a la mía. No sabía si era muy rencorosa o solo me estaba probando, de hecho ni siquiera entendía por que me importaba tanto que me perdonara o no, solo sabía que no me sentiría bien hasta que lo hiciera. Finalmente caí frente a la conejita al suelo de rodillas, juntando mis manos sobre mi pecho en señal de suplica.

-¡Por favor! ¿Qué debo hacer para que me perdones? – indague

-Promete que ya no vas a insultar a mi amiga.

-Si, lo prometo.

Me miro con sus ojos castaños, y una ligera sonrisa se dibujo en su rostro.

-Te perdono.

-¡Uff! Gracias – suspire aliviado. -Por cierto, me llamo Charmy ¿y tú?

-Soy Cream, encantada de conocerte – hizo una reverencia – y él es Cheese – refiriéndose a su amigo chao.

-¡Chao! – dijo la criatura, contenta.

Nos pasamos la tarde hablando y recogiendo flores para su mama, que por cierto me comento que ya se acercaba el día de su cumple años y quería darle un gran regalo, por eso estaba cargando ese gran ramo entre sus brazos. Dado que soy una abeja, fue fácil para mí recolectar muchas flores para Cream.

Pocos días después, Vector me llevo a visitar la casa Cream, según para discutir nuestros casos recientes con la señora Vainilla. No me molestaba ir, al contrario, ¡quería pasar más tiempo con mi amiga de orejas largas!, era la única con quien podía divertirme. Ya no tenía por que estar siempre encerrado en la oficina, por fin tenía alguien con quien salir a jugar, alguien con quien poder conversar si Vector y Espio estuvieran demasiado ocupados, alguien con quien compartir mis videojuegos, alguien… ¿especial?

=Fin del flashback=

Las mejillas de la abejita se tornaron rojizas de repente tras recordar sus vivencias pasadas, y sacudió la cabeza para recuperar el sentido.

-Rayos… creo que estoy pensando demasiado – dijo este para si mismo.

-Sería la primera vez – se burlo Espio acostado en el sofá, consiguiéndose una mirada de enojo por parte del joven abeja.

Charmy suspira pesado en lo que incorpora del suelo. Mira de reojo a sus compañeros y saca cuidadosamente la fotografía, procurando que no lo notaran.

-No lo entiendo... – musito posando la vista sobre la imagen en la foto, con cierta molestia – ¿Quién habrá tomado esta foto? ¿y por que Sonic y Cream están tan juntitos aquí?.

-¡Hey Charmy! ¿Qué tanto balbuceas? – indago el cocodrilo mirando extrañado a la abejita.

-¡¿Eh?! ¡Nada! – se apresuro a contestar Charmy, llevando su mano con la foto por detrás de su espalda.

-Pues me parece como "algo" – dijo Vector, arqueando una ceja.

-Cierto – le afirmo Espio, sentándose en el sofá – desde la mañana estas actuando raro.

-¿Yo? ¿Raro? Ja, ja… ¡Eso es ridículo! – dijo Charmy algo nervioso, cosa que sus compañeros lo notaron de forma inmediata, clavándole sus miradas a la abeja. -¿saben? Creo que iré a la tienda comprarme un refresco, por que ya no aguanto este calor – decía agitando su mano restante frente a su cara, simulando que estaba sediento mientras se deslizaba hasta la puerta de salida – así que ¡adiós! – finalizo, saliendo por la puerta y cerrándola tras de si.

El camaleón y el cocodrilo no dijeron nada, solo se miraron el uno al otro, extrañados por el comportamiento de la abejita.

Continuará…


Como habrán visto en el título, este capitulo contará con 2 o 3 partes, aunque eso dependera de como salga el siguiente capitulo.

-Jimena: Como habrás visto, hace tiempo había hecho una encuesta para decidir si iban aparecer Marine o Cosmo en la historia. Marine ya la tenía pensada que apareciera en el fic, pero quise darle la oportunidad a los fans de Cosmo para que votaran por ella, y esta no gano.

En el capitulo anterior había mencionado que ni Marine iba aparecer en el fic, por que muchos habían estado deacuerdo en que no saliera ni ella ni Cosmo, pero "como lo prometido es deuda" y para que vean que su voto no fue en vano, Marine si saldrá en la historia, pero será un poco más adelante.

En fin, espero verlos en la siguiente parte.

¡¡Sayonara!!