Zoe Fabray es un personaje inspirado en Kristen Stewart cuando interpreto a Joan Jett en "The Runaways"

Capítulo XIV

Zoe Fabray

Era miércoles en la tarde y Quinn se encontraba en la sala esperando a su madre. Esa tarde su prima, Zoe, llegaría directamente de Los Ángeles a Ohio para quedarse una temporada en Lima. Aún no sabía el porqué de la inesperada y repentina visita de su prima a Ohio, pero sería bueno ver a esa chica después de tanto tiempo de no verle.

Mientras la chica del cabello rosa esperaba a su madre, comenzaba a recordad todo lo que había vivido con su prima. Zoe era de la misma edad que Quinn, por lo que siempre fueron cómplices, de cosas que según ellas, eran cosas que los "adolescentes" hacían. Quinn sonrió al recordad aquella vez, en una competencia de porristas en el centro de Los Ángeles; se escaparon del cuarto de hotel para irse de fiesta con unos chicos que habían conocido. Tomaron hasta que sus hígados quedaron, literalmente, destrozados.

Luego recordó de igual manera, como habían asistido a una fiesta de preparatoria, cuando ambas chicas estaban en su primer año de secundaria. Fue una de las tantas fiestas en donde ambas habían hecho de las suyas.

Así fue hasta que Quinn quedó embarazada. Fue en una fiesta a la que ambas chicas habían sido invitadas, Quinn porqué era la hermosa porrista, novia del jugador de futbol y Zoe por ser porrista y prima de la chica. Ambas habían tomado, era la fiesta de bienvenida para los chicos de nuevo ingreso, todo paso muy rápido y a las semanas Quinn supo que estaba embarazada. No dijo a nadie nada, hasta que sus padres le descubrieron el estómago abultado. Fue allí cuando todo el martirio para Quinn comenzó.

-¿Nos vamos?—la chica del cabello rosa salió de sus pensamientos y miro a su madre. Sonrió y se levantó del sillón.

-Vamos—le dijo a su madre.

Ambas mujeres abordaron el automóvil, el cual ya estaba listo para ir al aeropuerto de Ohio. Quinn miraba por la ventana mientras su madre la miraba detenidamente. Los recuerdos de la dulce y rubia Quinn, inundaron su pensamiento, extrañaba a esa Quinn, no decía que esta Quinn estaba mal, meses atrás ella pensaba esto, pero simplemente ahora, le parecía normal ver a su hija con el pelo rosa y pantalones y camisas en lugar de vestidos y el vestuario que solía utilizar su no tan pequeña hija.

-¿Mamá?—fue la primera en hablar. La Sra. Fabray miró a su hija.

-¿Qué pasa cielo?—la ex rubia sonrió

-¿Zoe viene de visitar o a quedarse?—la rubia mayor miro directamente los ojos avellana de su hija y dio un pesado suspiro.

-Sabes que tú tío es igual a tú padre—Quinn la miro confundida—Zoe no se está comportando como un Fabray—dijo por fin Jude—la chica del cabello rosa rodo sus ojos y suspiro.

-¿Acaso todos los hombres de la familia Fabray son tan idiotas?—su madre la regaño con la mirada—lo siento, madre, pero tú sabes las idioteces que hizo papá y ahora el tío Charles con Zoe.

-Aún hay cosas que tus padres estamos aprendiendo, cariño y estoy segura que algún día tu tío Charles, también lo hará, mientras tanto, es bueno saber que la mando con nosotros y no a otro lugar—la chica sintió

-En eso tienes razón, además, extraño Zoe. Aunque no sé si ella me va a reconocer—su madre sonrió

-La cuestión aquí será, si tú la vas a reconocer a ella—Quinn miró a su madre, la cual simplemente sonrió y posó su mirada en dirección a la ventanilla del automóvil, dejando a Quinn son más de dos pensamientos confusos en su cabeza.

Ambas mujeres bajaron del automóvil al ver que habían llegado al aeropuerto. Quinn estaba algo nerviosa, la chica estaba desesperada por saber si Zoe seguía de la misma manera de siempre, con ese cabello castaño claro, esa cara inocente y dulce y esa mirada que podía derretir hasta el iceberg más grande.

Esperaron uno diez minutos, cuando una chica alta, de cabello corto negro, ojos verdes y ropa andrógina se acercaba a ellas. Cuando la chica estuvo ya de cerca, Quinn pudo notar que esa chica era nada menos que su prima. El cabello largo castaño claro ya no estaba, ahora era negro y corto y despeinado. Los vestidos que siempre utilizaban, habían sido reemplazados por un par de pantalones pegados a sus piernas y una camisa con la insignia de "Green Day"

-Te dije que la cuestión sería si tú la ibas a reconocer a ella—Quinn seguía mirando a su prima. La cara inocente había cambiado por una más severa y algo incomoda. Miraba de arriba abajo a su prima, esa chica no podría ser Zoe, su prima.

-¿Tan cambiada estoy?—hablo por primera vez la prima Zoe. La voz de igual manera le había cambiado; la voz dulce y tierna, había pasado a ser algo profunda y gruesa.

-La verdad es que sí. ¿Dónde está mi prima y que has hecho con ella?—ambas chicas sonrieron. Quinn se acercó a Zoe y le abrazo tiernamente—Te extrañe, Zoe.

-Igual yo, Quinn—Jude solo miraba a las chicas, siempre habían sido tan unidas, siempre habían todo juntas. Siempre juntas hasta que se marcharon a Ohio.

-Vamos a casa, chicas—les dijo Jude. Ambas caminaron junto a Jude, mientras Zoe contaba cómo le había ido en el transcurso de Los Ángeles a Ohio.

-. . . . . –

-Bien, cariño, esta será tu habitación—le dijo Jude a Zoe, mostrándole una habitación espaciosa—siéntete como en casa, Zoe. Esta es tú casa—La chica le sonrió

-Es hermosa, tía J. Muchas gracias por todo, en verdad—Jude abrazó a la chica y beso la frente de esta.

-No tienes nada que agradecer. Las dejare solas para que hablen entre Uds. —Le dijo la Sra. Fabray al momento que se retiraba—Por cierto, Quinn—le dijo ya a un escalón para bajar las escaleras—hablo Rachel. No le dijiste donde irías y sabes cómo se pone de preocupada en cuanto a ti respecta. —Quinn asintió y su madre sonrió mientras se perdía entre los pasillos de la casa.

-Estás muy cambiada—fue lo primero que dijo Quinn mientras ayudaba a su prima a meter sus maletas dentro de la habitación.

-Pues si de cambios hablamos, tú no te quedas atrás—le dijo la morena mirando los ojos de su prima.

-Esta algo rosa, pero sigo siendo Quinn—Zoe miro a su prima y sonrió.

-Eres una Quinn diferente, si mi papa te viera, ya estuvieras en estos momentos llena de agua bendita, con miles de rosarios y cruces y el rezando a Dios para que el demonio se te salga de tú cuerpo—Quinn sonrió sonoramente al escuchar las palabras de su prima.

-¿Así de loco dejaste al tío Charles?—la ojí-verde encogió los hombros mientras continuaba sacando la ropa de su maleta.

-Mi padre así esta de loco. La gente crece, y con el crecimiento y las experiencias va optando por gustos diferentes—la del pelo rosa miraba de reojo a su prima mientras le ayudaba a acomodar la ropa en los roperos—El piensa que algún día volveré a ser la misma de antes, pero muchas cosas que hacíamos años atrás, no estaban bien—Zoe miro a su prima

-Se a lo que te refieres. Mi padre pensaba lo mismo, hasta hace unos meses. De las experiencias aprendes—Después de casi 1 hora de estar acomodando las pertenecías de la chica de los ojos verdes, ambas habían terminado y estaban en el jardín platicando lo que había pasado a lo largo de un año en sus vidas.

Quinn se enteró que después de ella haberse marchado, Zoe había caído en una depresión, su padre había prohibido a la chica mantener contacto con Quinn. De igual manera, muchas veces quiso ir a buscarla, más sin embargo sus intentos fueron inútiles. La chica del pelo rosa se sentía bien de tener a su prima de vuelta. Al parecer ambas estaban en cierta conexión.

-¿Qué fue lo que te paso para que dieras ese cambio tan drástico, Quinn?—la chica del piercing mirada el pasto y después los ojos de su prima.

-Cuando llegamos aquí, me sentía como una mierda, había dejado toda mi vida en Los Ángeles, no me pude despedir de nadie y sobre todo, le dije adiós a mi hija—las lágrimas querían brotar, pero de ninguna manera Quinn Fabray se iba a dejar ver débil enfrente de su prima—Supe que si seguía con la misma actitud, mis padres iban a poder siempre hacer de mí lo que ellos quisiera, por lo que me teñí el pelo, compre nueva ropa, me horade la nariz y me tatué la espalda baja.

-¿Y cómo lo tomaron los tíos?—La chica sonrió a su prima

-No me hablaban desde que me teñí el pelo, nuestra comunicación comenzó a mejorar, hace unos meses atrás—Zoe asintió— ¿Y tú? ¿A qué se debe tu cambió?

-Me enamore—Quinn miró a su prima y la chica le dio una sonrisa leve.

-¿Me quieres contar?—Zoe asintió

-Fue al empezar el segundo año de secundaria—La chica del pelo negro guardo silencio

-Puedes confiar en mí, Zoe. No soy nadie para juzgarte—la ojí-verde le sonrió levemente a Quinn.

-Siempre supe que los chicos no eran lo mío. Sí, salí con chicos, tus estas de testigo, pero simplemente nunca me sentía completamente, satisfecha, como que si algo más me faltara. Fue allí cuando me di cuenta de que era Gay. Quise tratar de negarlo, viviendo con unos padres tan conservadores, tú sabrás como me sentí. Meses después de descubrir que era gay, conocí a Jessica. Una chica simplemente espontánea y hermosa, comenzamos a convivir y pasar tiempo juntas, que cuando menos lo pensé ya estaba enamorada de ella. No sé cómo sucedió o como mis padres se enteraron pero me alejaron de ella, me cambiaron de escuela, no me dejaban salir, fue casi como lo que el tío Russel te hizo a ti. No volví a saber de Jessica—Quinn miró a su prima

-Y al no verla y saber que tus padres seguían teniendo controlada tu vida en todos los aspectos, hiciste verles que podías cambiar sin que ellos pudieran controlarte ya de una vez por todas—Zoe movió su cabeza indicándole a su prima que estaba en lo cierto.

-Al ver que yo seguía con mi misma actitud, papá hablo con la tía Jude y heme aquí—Quinn paso una mano por sus cabellos y miro a su prima. Ella había pasado por lo mismo, sus padres habían sido cortados por la misma tijera, aun no podía creer como los padres podían comportarse de tal manera.

-Al menos accedió a mandarte aquí y no a otro lugar—dijo Quinn

-En eso tienes toda la razón, mi querida prima, y veo que tú también pasaste por lo mismo, al menos lo tuyo no fue por amor—la chica sonrió

-¿Qué te puedo decir? El haberme alejado de todo no fue bueno para mí, si hubieras venido dos meses atrás, no me hubieras reconocido, era un total fracaso, no te puedo mentir. Mis padres me tenían "abandonada" si es que es esa la palabra. Y yo, no andaba en buenos pasos. Hay muchas cosas de las cuales me arrepiento, pero hay veces que de las cosas que nos arrepentimos de haber hecho aprendemos y obtenemos lo que menos pensamos—sonrió Quinn al recordar cierta morena porrista.

Rachel

-Oh por Dios—dijo al pararse de donde estaba sentada con Zoe

-¿Qué pasa?—la chica imitó la misma acción

-Olvide hablarle a Rachel—le dijo mientras caminaba hasta la casa

-¿Quién es Rachel?—Pregunto al ya estar dentro de la casa junto con Quinn y ver como la chica marcaba rápidamente un número telefónico.

-Mi novia—le dijo mientras se perdía entre la cocina. Zoe trataba de asimilar lo que su prima le había dicho en esos momentos. ¿Quinn Fabray con novia? Y lo más sorprendente era que había escuchado a su tía hablar de la misma persona.

- . . . . . . –

-Lo siento, amor, pero es que se me olvido por completo decirte que mi prima Zoe, llegaba hoy a Lima—dijo Quinn mientras escuchaba como una muy dramática Rachel Berry le comenzaba a gritar.

-¡¿Tienes una idea de cuánto me preocupe? ¡Mucho! Nunca, escúchame bien, Quinn Fabray, ¡Nunca vuelvas a hacer eso!—Quinn sonrió para sí misma al ver lo dramática que su novia podía ser.

-Lo siento y te prometo que jamás volveré a hacer eso—Le dijo a Rachel

-Siento haberte gritado, pero tú tienes la culpa. Entonces, tu prima llego a Ohio—Afirmo Rachel

-Sí, y te propongo algo—le dijo Quinn

-¿Qué?

-Paso por ti en una hora para salir con mi prima y la conozcas, ¿va?—escucho a Rachel sonreír.

-Te espero, Baby—y Rachel terminó la llamada. Quinn sonrió y camino hasta donde estaba su prima ya sentada. Dejó el teléfono en su lugar y se sentó con su prima.

-Así ¿tienes novia?—dijo por fin Zoe y Quinn se sonrojo.

-Hace dos meses y medio. Fue mi salvación—Zoe sonrió

-¿Los tíos saben?—Quinn asintió— ¿Y están de acuerdo?

-Sí, creo que una parte se debe a que mi novia, Rachel, es hija de unos buenos amigos de mama—Zoe la miro confundida—Rachel tiene dos padres, es adoptada. Es una chica hermosa y simplemente excepcional, a ella también le debo que mis padres, al menos mi madre, vuelva a ser la misma conmigo

-Al parecer tú novia logró conquistar cada centímetro de tú cuerpo y corazón—la chica del pelo rosa sonrió.

-Como no tienes una idea—Quinn se levantó—Vamos, es hora de darte un tour por Lima, Ohio—dijo sonrientemente.

- . . . . . . –

-Este—dijo mientras le mostraba un vestido rosa a su padre.

-Con cualquiera te vez hermosa, hija. ¿Por qué tanta insistencia en eso de los vestidos?—La pregunto Leroy a Rache quien seguía revolviendo su closet

-Quinn viene—le grito

-¿Por qué no lo imagine?—susurró el hombre de color

-¿Qué dijiste?—le pregunto al salir con un vestido lila

-Que ese vestido te va a quedar precioso—Rachel sonrió y se miró al espejo con el vestido ya puesto.

-Tienes razón, me veo hermosa—le dijo mientras daba vueltas con el vestido ya puesto.

Su padre sonrió. Ni todo el dinero del mundo compraba la sonrisa que en esos momentos su hija tenía. Le encantaba verla de esa manera, tan feliz, tan enamorada, tan Rachel. Tanto como ella fue buena influencia en Quinn, como la chica del cabello rosa había sido para su hija y eso, Leroy Berry sabía agradecer.

Rachel terminó de alistarse y esperaba ansiosa, sentada en la sala principal. Un ligero maquillaje adornaba su cara, el pelo ligeramente ondulado y el vestido que se le ceñía al cuerpo. Se miraba hermosa. Miraba el reloj, y faltaban 5 minutos para que Quinn llegara por ella. Y lo que le daba más curiosidad era conocer a la prima de su novia.

El timbre se hizo sonar y Rachel dio un ligero gritito, tanto como su nana y su padre negaron con la cabeza mientras sonreían, la porrista abrió la puerta dejando ver a Quinn. La chica del pelo rosa sonrió al ver lo hermosa que su novia se miraba, sin pensarlo dos veces, ambas chicas se besaron leve y cariñosamente. Al separarse, sonrieron como tontas.

-¿Estas lista?—preguntó Quinn

-Claro. Papi ya me voy, Nany, nos vemos más al rato—dijo al tomar la mano de su novia.

-Hasta luego, Sr. Berry y Nany B—grito Quinn mientras era jalada por la castaña hasta llegar al carro—No me dejaste despedirme bien—le dijo Quinn.

-No es necesario, volverás a casa y lo harás—le dijo mientras sonreía. Ambas volvieron a besarse y escucharon como una voz se aclaraba dentro del carro. Quinn se sonrojo.

-Lo siento, ¿sí?—le dijo a Zoe mientras la chica salía del automóvil. Rachel miraba detenidamente a la chica y no cabía en su asombro. ¿Acaso todas las Fabray eran sexys y lindas y tenían ese look roquero que hacía a muchas chicas babear?—Rach, ella es Zoe, mi prima.

-Hola, soy Zoe Fabray—Y la diva escucho la voz de la chica. ¡Dios! ¿Qué clase de espécimen eran las Fabray?

-Mucho gusto, Rachel Berry—Ambas chicas se saludaron y Quinn miraba la escena.

-Vamos, chicas. Hay un tour que debemos comenzar—dijo y Rachel miraba como ambas chicas sonreían.

. . . . .

-Creo que es hora de partir—dijo Quinn mientras miraba su reloj. Las tres chicas habían regresado de su tour por Ohio y estaban en la sala de audio y video de la casa de Rachel.

-¿En verdad?—pregunto Rachel mientras miraba a Quinn con esa cara del gato de "Shrek"

-Oh, vamos gatita hermosa. Mañana nos veremos en la escuela—le dijo una vez que las tres chicas estaban en la puerta de la casa.

-¿Zoe también ira?—Quinn sonrió y miro a su prima

-A partir de mañana soy oficialmente un "Titans"—le dijo la ojí-verde a la castaña

-McKinley está por ver el poder de las Fabray—la castaña golpeó ligeramente el hombro de Quinn

-Deja de decir locuras, Quinn Fabray—la chica del cabello negro miraba atentamente la escena.

-Dejo que se despidan como Dios mande—ambas chicas se sonrojaron a más no poder y miraron como Zoe se iba hasta el carro. Por la ventana, Zoe miraba a ambas chicas, bueno, solo miraba a Rachel.

-No, no puedo pasar por lo mismo. No de nuevo—susurro para ella misma— ¡Mierda!—dijo al momento que golpeaba el asiento.

-¿Ahora peleas con los asientos?—Zoe se sobresaltó al ver a su prima ya dentro del carro.

-Para nada—le dijo sonriendo

-¿Qué te pareció Rachel?—le dijo mientras ambas emprendían su camino hasta llegar a la residencia Fabray.

-Llegaremos a ser buenas amigas—dijo mientras miraba a su prima de reojo.

HOLA

Ayer fue Día Faberry. En verdad fue algo así de WTF? La abrazo con mirada sexosa y Rachel bien sexy que cantaba esa canción tan GAY. Ya quiero que sea Martes .'

Ok, pongamos las cartas sobre Word. No soy la mini biber de Flor, me da pena que me digan Karla Biber. En twitter en raro que me digan así y que me digan que soy la nueva sensación juvenil entre las autoras de Fics y así. Me da mucha pena :$

A todas las chicas que me comentan y me halagan con sus comentarios (después de que me sonrojo y me cohíbo) Gracias a todas las que dicen que soy la chica perfecta porque soy rara y me gusta Bob Esponja, es lindo que piensen eso. A las que se quieren casar conmigo, igual es raramente lindo.

NO TENGO NOVIA, NI NOVIO. Pero tengo una relación con mi carrera (;

MUCHAS GRACIAS POR TODOS LOS COMENTRIOS Y DARSE EL TIEMPO DE LEER, COMENTAR (ACOSARME) Y DISFRUTAR DE ESTA HISTORIA.

Espero que les guste este capítulo. En verdad y AMEN A ZOE, es sexy.

Próxima actualización: miércoles