Cumpleaños
Hugo reía feliz a la vez que se embarraba la cara de chocolate, que se mezclaba con sus rizos castaños.
Rosie lo miró desdeñosamente, como si lo reprimiese por su comportamiento.
Hermione trataba de limpiarle la cara mientras Ron se reía a carcajadas.
-Hermione dejalo en paz. Se lo esta pasando bien.
-Pero Ron, miralo, esta cubierto de chocolate, hay que limpiarlo.
-Hermione... es su cumpleaños, deja que se divierta.
-Ronald! -Su mujer le lanzó una mirada reprobatoria igual que su hija mayor. Ron suspiro y se tiró sobre una de las sillas. Su madre le sonrió. Era un precioso 14 de junio y todos los Weasley y sus amigos estaban junto a ellos, riendo de las maniobras que hacia Hugo para evitar que su madre lo limpiase, y aunque tenia solo un año todos podían apreciar que era idéntico a su padre.
Ron miró a su alrededor. Bill y Fleur trataban de controlar a Louis y Dominique, sus gemelos de 4 años, mientras Vitorie se encontraba hablando con Teddy Lupin. Molly y Lucy se sentaban inquietas al lado de su padre esperando que este les diera permiso para ir a jugar. Charlie, soltero empedernido, hacia reír a los pequeños Fred y James, de 3 años. Roxanne, Albus y Rosie estaban sentados en sus tronas jugando, mientras que Lily se encontraba en los brazos de su abuela, que estaba regañando a su marido, por "molestar" a los Granger con sus preguntas sobre muggles, estos no paraban de decir que no les molestaba en absoluto. Los demás estaban concentrados en el pequeño Hugo.
Mientras todos les daban sus regalos, Ron y hermione se alejaron un poco.
-¿eres feliz?
-¿A que viene esa pregunta?
-¡Es que un marido no se puede preocupar por su esposa sin que ella desconfié!
-Lo siento, pero nunca has sido muy atento, que se diga- Hermione se rió de su propio chiste, mientras Ron la miraba haciéndose el ofendido. -Soy feliz. Como nunca lo he sido. -le dio un corto beso en los labios.
-Me alegro. -Miro a su alrededor. -¿Te imaginabas esto?
-Ser una Weasley, con una gran familia, y tener dos precioso hijos de Ronald Bilius Weasley. -Parecio meditarlo un poco- Solo en mis mejores sueños.
-Entonces tus deseos se han cumplido.
-Si. Por cierto, hablando de deseos, Hugo tiene que soplar las velas para pedir un deseo. -Hermione se deshizo del abrazo de su marido y se encaminó hacía la familia, pero este la agarró por la cintura.
-Oye, ¿no quieres otro hijo? Porque me divertí mucho en el primer cumpleaños de Rosie. -Le susurró seductoramente en la oreja.
-¡Ronald! -Hermione se sonrojo violentamente.
-¿Que? Gracias a esa noche hoy estamos aquí, celebrando el cumpleaños de Hugo. -Hermione le dio un golpe en el hombro y se dirigió hacia sus hijos.
-Mami, ¿porque estas tan roja? -le pregunto inocentemente su hija.
-Nada Rosie, nada. ¿te lo estas pasando bien Hugo? -El pequeño asintió enérgicamente. Por detrás, su padre lo cogió y comenzó a jugar con el lanzandolo en el aire. Las carcajadas de Hugo habían conseguido arrancar una sonrisa de toda la familia.
Hermione le dio un beso en el pelo a Rosie.
Desde luego, esa imagen, solo la había visto en sus mejores sueño y jamas creyó poder ser tan feliz, todo gracias a un pelirrojo con la nariz manchada.
