Sumire sonrió cuando su novio le pasa una taza de té y se sentó en el sofá continuo a ella. Frente a ellos la televisión prendida en un canal de noticias sobre el clima.
Afuera aun seguía lloviendo a cantaros, y Boruto al ver que su novia se había empapado no vio inconveniente seguir el camino hacia un lugar más cerrado, así que le sugirió ambos irse a su apartamento hasta que parara esa tempestad.
Boruto le ofreció algo de ropa mientras la de ella se secaba. Un pantalón corto y una camisa que le quedaba algo grande. Así que de vez en cuando no podía evitar hacia sus piernas, y virar la mirada luego avergonzado. Meneo la cabeza y se recrimino duramente para ya no volverlo hacer.
Le sonrió.
— Realmente mi novia me encanta.
— Oh ¿a que se debe ahora? — ella le mira con una dulce sonrisa.
Sumire no se lo había dicho, y no sabía si podría decírselo en voz alta alguna vez, pero le encantaba sus repentinos halagos. Le hacían sentir tan querida, especial y amada. Donde de igual manera sentía que a ella le gustaría mimar un poco más a Boruto, pero aun no se atrevía, por el simple hecho que aun no podía soltarse del todo.
Recordó entonces ese mes que llevaba juntos.
Boruto se había convertido en su bálsamo, ya no solo era la lluvia que la hacía respirar con calma, su cercanía le hacía olvidar lo malo y con solo tomar su mano, ya no podía pensar en más nada que estar junto a él y disfrutar de esos momentos que él siempre con mucho cariño le ofrecía.
Era un bálsamo diferente, a como se sentía con Akita, Wasabi y Namida.
¿Era eso estar bajo los hechizo del noviazgo?
Por supuesto, le había hecho saber Namida a Sumire una vez.
— Las chicas que conozco no querrían mojarse bajo la lluvia, ya sabes, arruinarían su maquilla, peinado y ropa — imitó a una voz mas chillona y luego ríe solo —. Chocho es así, nosotros siempre le gastamos bromas por ello — Sumire le miró con reproche haciendo que este sacará una lengua juguetón.
Sumire tomo un sorbo de su té, y pensó en Chocho, era una gran y linda chica.
Había tenido la oportunidad de conocerla un poco más en una salida al cine que habían tenidos junto a los amigos de Boruto hace como tres semanas.
La primera vez que los conoció, en el día de la parrillada, al ser incomodo por ser rostros nuevos que conocía, había preferido solo apartarse y por eso un día antes de la salida al cine, Sumire pensó que quizás por lo de ese día lo habrían tomado a mal y no les habría caído bien, pero no, la incluyeron con mucha animó en todo ese día.
Fue que recordó algo que sintió ese día que conoció a los padres de su novio, y se sintió terriblemente mal.
Apretó el vaso y miró a aun lado de ella, Boruto miraba concentrado la televisión.
— Boruto, lo siento.
Ni pasaron dos segundo cuando él la miro, muy confundido. No espero al levantarse para agacharse frente a ella y tomar una de sus manos, siempre apretándola con cariño.
— ¿Qué ocurre?
— Aquel día, el de la parrillada, yo — le miró angustiada y él la insistió a continuar—. Yo sentí celos de ti, de todo lo que te rodea, específicamente de esa relación tan bonita que tienes con tus padres — soltó sin pausa, no quería ocultar algo como eso, no a él—. Lo siento mucho, ha sido algo terrible de mi parte.
Boruto parpadeó primero absorto para luego sentir una inesperada oleada de ternura por esa chica.
Soltó su mano y ahueco sus mejillas.
— No es algo malo sentir Sumire.
— ¿No te molesta?
El niega con una sonrisa.
— No amor, mas bien me alegra que me veas a mi con mi familia de esa manera, la familia es algo que apreció mucho. Y debes saberlo, tu eres parte de ella — eso le calentó el corazón —. Himawari te aprecia mucho, mi papá dice que eres una gran muchacha y que eres bienvenida cuando quieras a nuestra casa, y mi mamá, o dios, te adora. Siempre me dice que eres muy linda y que te cuide.
Los ojos de Sumire se humedecieron y sonrió en medio de la tristeza.
La imagen de Akita y Katasuke sonrientes vino a su mente.
— Como sabes, Akita y Katasuke me ayudaron mucho, son mi familia, hasta no hace mucho me convencí que sí era. Ellos también siempre me preguntan por ti. Akita siempre me dice que está agradecida contigo.
— Aunque a veces siento que el señor Katasuke me quiere matar con la mirada.
Ambos rieron al recordar las ocurrencias de Katasuke.
Entonces otro pensamiento la asaltó y fue que finalmente se sintió lista, lista de revelar a Boruto su tormentoso pasado. Sumire creía que la lluvía no solo te ayudaba a borrar lo malo sino a afrontarlo y no encenderte.
— Yo — cerró sus ojos por un momento —. Tengo mucho mas que contarte.
Eso él no se lo esperó nunca, al menos no esa tarde.
Fue que recapitulo aquella conversación que escucho de su novia con la Señora Akita. Desde que eran novios, mantuvo aun la promesa de que no la presionaría más con el asuntó, hasta que ella fuera quien diera ese pasó de hablar con él.
Y ahora finalmente estaba ocurriendo, Sumire quería abrirse más con él.
Le dio un pequeño beso en sus labios y luego junto su frente con la de ella.
— Soy todo odios, no me escondas nada preciosa, soy todo oídos.
Ella asintió y voto mucho aire contenido. Desde que todo ocurrió, nunca había querido volver a profundizar en el asuntó, a lo mucho en las terapias que tuvo y otras pequeñas veces con Akita, pero nunca se atrevió a revivir todo desde el principio; desde sus propios labios.
Boruto miró a Sumire, quien no sabría adivinar que estaba sintiendo y pensando su novio desde que termino de contarle todo. Sus mejillas estaban húmedas, no había podido evitar llorar en medio de la revelación.
En eso se sobresalto al ver como Boruto se levantaba abruptamente y apretaba sus puños, conteniéndose de golpear algo, que pensó podría pero termino pateando un cesto al otro extremo de la sala.
— ¿Estás decepcionado de mí?
Él voltea a mirarla contrariado y vuelve acercarse a su lado.
— ¿Decepcionado de ti? — niega como si lo que Sumire acababa de decir fuera una locura —. Esto lleno de rabia e ira... — en su voz se reflejaba el dolor que sentía —... Por todo lo que pasaste a causa de hombre trastornado que solo tiene el titulo de padre por que dios es bueno y le dio una oportunidad de serlo, pero nunca cumplió y te ha lastimado tanto, que quisiera tenerlo justo ahora y propiciarle todos los golpes.
Sumire siente de nuevo las lagrimas querer bajar por sus mejillas.
El tomas sus mejillas de nuevo y le besa ambos ojos, para luego volver a mirarla.
— Y tu no tienes culpa de nada, tienes que tenerlo claro Sumire — pero ella niega y se levanta apartándolo de golpe y dándole la espalda luego, mirando hacia la ventana.
Donde aun llovía.
— Por mas que todos me digan que no es mi culpa, no puedo sentirlo así, siempre sentiré que tuve en parte la culpa.
— Pero tu no sabias la verdadera cara de ese ser — se acerca a ella de nuevo, quien no le devolvía la mirada— ¿Por qué auto culparte cuando no debería ser así? Solo eras una joven inocente pensando que finalmente tendría a ambos padres juntos.
— ¿Sabes por qué baile bajo la lluvia?
Boruto no responde y ella sonríe.
— Por qué era algo que hacía con mi mamá de niña, ella siempre me decía la lluvia te ayudaba a borrar cosas malas y así poder volver a respirar con calma. Pero aparte de ello, era algo único que hacíamos entre mi mamá y yo, a mi me llenaba tanto de gozo. Y cuando murió, no pude hacerlo de nuevo, porque me recordaba que ella ya no estaba conmigo.
Boruto pasó una mano por su cabello sintiéndose desesperado. Pero sintió calmarse un poco al ver que ella tomaba una de sus manos y apretaba con delicadeza.
— Pero gracias a que Akita y Katasuke no me dejaron solo, gracias a que con ellos llegue a este pueblo, conocí a dos grandes amigas, y te he conocido a ti — alza la mirada finalmente para ambos observarse —. He logrado volver hacer algo que gustaba hacer antes con ella, y así poder sentirla de nuevo a mi lado — llevó la mano de él a su rostro y le acaricia con su mejilla—. Auto culparme es algo que he decidió hacer, pero no quiere decir que no pueda aprender a vivir con ello. Y es algo que he estado haciendo desde que entendí que así debía hacer. Sabes, a veces el no estar bien no tiene nada de malo, no recuerda que somos humanos.
Ella le dio un beso a la mano que sostenía.
— Y tampoco creo sea impedimento para ser feliz, solo sería un cicatriz que no sanó del todo pero que la entiendo y vivo con ella.
Boruto cerró sus ojos y trato de entenderla, un poco, aunque sea un poco.
Suspiró con pesar.
— Puedo entender, pero aun así no puedo evitar sentir pesar. Porque no puedo evitar la impotencia que hayas decidido ese camino.
Ella sonríe como respuesta.
— Esta bien Boruto.
Entonces él la abrazó fuertemente, quedándose ambos en silencio por un momento. Hasta que él lo irrumpió dándole un beso en su mejilla.
— Mi novia es tan fuerte.
— Te encanta decir esa palabra.
Y ambos ríe, algo agridulce por el momento pero necesario para continuar.
...
¡Finalmente capitulo! no revise, si hay horrores, perdón lo modificare en cuanto pueda TWT
De nuevo, muchas gracias a todos por sus votos y comentarios en todo lo que lleva la historia. Y vuelvo a repetir que ya no le queda mucha TWT
No vemos pronto, eso espero, que este semestre se me viene con mucha presión (ríe para no llorar)
