MUCHAS GRACIAS POR SU PREFERENCIA. SÍGANME EN MI TWITTER ShiosakuNewgate.

Los personajes de la serie Maria-sama ga miteru son propierdad de Oyuki Konno y solo los uso para fines de este fic.

- Quiero decirte, que tu me gustas mucho...

Yumi temía que eso fuera a pasar. Ella era una buena amiga, pero, apenas se acababan de conocer, además, ella ya tenía a una mujer a su lado. No sabía como decirle que no podía corresponder sus emociones, sin lastimarla.

- Bueno, yo...

- No, no tienes que decir nada...- se apresuró a agregar Rei-chan-... bueno, verás... Arisu-chan ya me contó lo que pasó, y que tu ya tienes pareja...

Aquella segunda confesión, lejos de aliviar la atmósfera, la dejó igual de pesada, y Yumi aún debía saber cómo contestarle correctamente a Rei.

- Lo siento Rei-chan, a ella a conocí un poco antes que a ti, y bueno, ella es muy especial para mi...

Yumi decidió confiar en Rei-chan, y le contó todo lo sucedido, desde el día que la conoció, hasta ese día. Rei-chan puso mucha atención en cada palabra de su amiga, y no hizo ningún comentario, manteniendo una cara seria y observadora. Cuando Yumi terminó de platicarle todo, se hizo un silencio por unos segundos. Yumi sentía miedo de perderla como amiga, ya que, ella fue la primera que le apoyó cuando llegó a esa nueva escuela.

- Vaya, es difícil competir contra eso- dijo Rei-chan con pesimismo.

- Lo siento mucho, Rei-chan...

- ¿Porqué te disculpas Yumi-chan?- preguntó Rei-chan preocupada.

- Lamento no poder corresponder tus sentimientos, pero, tu eres una gran amiga, y una gran persona, y estoy segura de que encontrarás a alguien que sepa corresponderte, y que te valore de la manera que te mereces... y bueno... no quiero que dejes de ser mi amiga.

Rei-chan puso su mano en su cabeza, y le dedicó una amplia sonrisa.

- Claro que siempre seremos amigas, Yumi-chan- la tranquilizó Rei-chan-. Yo respeto tu relación, y si tu eres feliz, yo soy feliz.

Yumi se sintió muy feliz de tener una gran amiga como Rei-chan, y le dio un fuerte abrazo, en agradecimiento por su amabilidad, y las dos continuaron ambas chicas terminaron, Rei-chan se recostó en el césped, y mirando al cielo dijo.

- ¿Te puedo confesar algo, Yumi?

- Claro que sí- la animó Yumi.

Rei-chan cerró los ojos, y respirando profundamente comenzó.

- Verás, antes de que tu llegaras, yo tuve una novia... Ella y yo siempre estábamos juntas, y yo pensé que así sería por siempre. Nuestra relación iba muy bien, duramos casi un año, pero, un día, ella simplemente se fue; un día, ella simplemente me dijo que ya no me amaba, y que iba a irse a otro lugar...

Una lágrima corrió por la mejilla de Rei-chan, y casi por automático, Yumi la abrazó con fuerza.

- Vaya, lo siento, no quería preocuparte- se disculpó Rei-chan devolviéndole el abrazo-. Estuve deprimida mucho tiempo, pero, entonces un día llegaste, y pues creo que fue amor a primera vista, pero como quiera, eres mi mejor amiga, y no lo cambiaría por nada.

Yumi se sentía muy bien al tener una gran amiga como ella, y ambas se quedaron abrazadas hasta que el timbre que anunciaba el fin del receso sonó, y entonces, ambas chicas regresaron al salón de clases tomadas de la mano.

El día regresó a su curso normal, y Yumi se despabilo para poner atención en clase, pero no podía esperar más a salir de ahí y reencontrarse con su amada. Por la salida, fue interceptada rápidamente por Arisu, que ya la esperaba en la puerta de entrada.

- Onee-chan, ¿podemos caminar juntas?- le pidió amablemente,aunque su rostro lucía algo desanimado.

Yumi quiso ser la mejor hermana posible, así que aceptó con una amplia sonrisa. Yumi se sentía muy mal por dejarla atrás, por ser tan egoísta, y ahora que ellas dos se llevaban tan bien, pero, ella tenía un sueño, y deseaba cumplirlo a toda costa.

Ambas chicas caminaron juntas, tomadas de la mano. Arisu se veía algo decaída, preocupando a Yumi, sacando de nuevo su lado de hermana mayor.

- ¿Qué sucede, Arisu?

Ella no contestó, en cambio, se quedó callada, y detuvo su paso. Veía al vacío, y eso hacía que Yumi se preocupara aún más. Entonces, Arisu respiró profundamente, y comenzó.

- Onee-chan...

- ¿Qué pasa, Arisu?- le preguntó Yumi, preocupada por su rostro. Sentía que algo no iba nada bien.

Arisu respiró profundamente otra vez, y luego preguntó.

- Dime por favor, ¿qué es lo que te hizo mi papá?...

Yumi sintió que una fuerte descarga eléctrica recorrió su cuerpo. Nunca se hubiera esperado esa pregunta, más bien, deseaba que ese momento nunca hubiera pasado.