Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen.

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¡Hola a todos! Acá estoy de nuevo. Gracias por todos sus review de feliz cumpleaños, de verdad me hicieron muy feliz. Y de verdad me alegra mucho que les hayan gustado los dos capítulos. Bueno en realidad lo que qería agradecerles era por las opiniones, por siempre bancarme con la historia y tomarse las molestias de leerme. ¡Mil gracias! Por favor no dejen de hacerlo. Espero que este les guste... ¡Suludos y besitos!


Seis viernes de luna

XIV

"Quinta luna"

(Rienda suelta a palabras prohibidas)

Un nuevo viernes había llegado. Esta vez la luna se encontraba oculta por completo detrás de negras nubes de lluvia. El cielo rojizo daba a entender que pronto se recaería sobre Konoha una tormenta y aún así Ino había insistido en salir. Le había dicho que no volvería hacerlo, le había dicho que no volvería a aquel lugar tan fastidioso pero ahora él se dirigía al púb junto a Chouji, en busca de su amiga. Al menos esta vez le había prometido que no bebería, aún así él iría igual. Aunque no sabía si era por desconfiar de ella o de los otros, o simplemente porque ya se le había hecho rutina ir cada fin de semana a aquel lugar tan desagradable.

Pronto pequeñas gotitas casi invisibles empezaron a caer sobre ellos, aún no mojaban sólo humedecían, pero de todas formas apuraron el paso para no tener que llegar completamente empapados al bar. Una vez más, cuando entraron, el cálido ambiente del interior en comparación con el frío de afuera los sofocó. Pero ya no le molestaba, se había hecho una costumbre.

—Vamos a buscar a Naruto —dijo sereno el moreno, Chouji asintió y ambos empezaron a caminar entre la apretujada gente hacia la mesa que habitualmente solían ocupar. Sabía que allí encontraría al rubio. Cuando se hizo visible efectivamente comprobaron que él estaba allí, pero se sorprendió de verlo acompañado y no por Sakura, Kiba o Ino sino una muchacha. Se acercaron un poco más y el rubio les sonrió, la chica reposaba tranquila en los brazos de él. Parecía feliz y completamente sonrojada. Chouji sonrió.

—Hola Naruto —saludó el Nara, luego se dirigió a la chica de rostro familiar—. Hola Hinata.

—Hola —saludó con amabilidad ella—. Si buscan a Kiba se fue con Sakura e Ino a dar una vuelta —ambos asintieron y se alejaron, dándoles intimidad, entremezclándose entre la gente. Pronto se perdieron de vista de la dichosa pareja.

—Que bien por Naruto —comentó Chouji, como siempre Shikamaru se encontraba encendiendo un cigarrillo. La música martilleaba contra sus oídos y apenas podía oír otra cosa.

—Supongo —elevó la voz para que su amigo lo escuchara.

—Mira ahí está Ino —gritó el Akimichi señalando a su rubia compañera. Shikamaru inmediatamente se giró hacia donde indicaba Chouji y allí la vio, estaba junto a Sakura.

—Hola —saludaron los dos al aproximarse a ambas muchachas. Ellas rápidamente se giraron y le sonrieron—. ¿Y Kiba? —preguntó el Akimichi, Sakura se encogió de hombros y señaló un rincón. Allí estaba el Inuzuka con una chica, no necesariamente conversando.

—Supongo que todos obtienen lo que quieren —murmuró con un dejo de tristeza la rubia, Shikamaru se acercó y colocó con suavidad una mano sobre uno de los hombros desnudos de ella.

—Ino —le advirtió, ya habían hablado del tema. La chica lo comprendió y asintió esbozando una triste sonrisa. Sakura y Chouji miraban a sus amigos confundidos.

—¡Tienes razón! —dijo de pronto forzándose a verse alegre, pero la fachada simplemente volvía a caer como si nada. Otra vez parecía triste.

—¿Qué te sucede cerda? —le preguntó Sakura extrañada, simplemente no era normal verla a Ino angustiada.

—Es que… tú tienes a Sasuke —la pelirrosa abrió los ojos desmesuradamente y se sonrojó, no tenía idea de que su amiga supiera aquello—, Chouji tiene a la chica que conoció la última vez. Shikamaru lo miró sorprendido.

—¿Vendrá? —preguntó el moreno pues no tenía idea de que su amigo hubiera vuelto a hablar desde entonces. El Akimichi asintió sonrojado. Ino continuó hablando.

—Kiba tiene… —miró al castaño con la chica, parecían querer devorarse ¡Dios si que las hormonas podían descontrolarse a su edad! No que ella lo supiera ya que su contacto más íntimo con un hombre había sido dos viernes atrás cuando él había querido tocarla por la fuerza—. Bueno ustedes me entienden. Y encima Naruto está con Hinata y tú, Shikamaru….

—¿Yo? —preguntó extrañado—.

—Bueno, si quisieras podrías tener a la chica que quisieras —él la contemplo serio.

—No, no a cualquiera —pero rápidamente cambió de tema al ver la mirada sospechosa de su amiga—. Ino ya te dije, ya hablamos de eso.

—Pero no es justo —exclamó más pareciendo una niña caprichosa que una mujer decepcionada. Los tres la miraron con algo de pena pero ninguno dijo nada más y sin siquiera advertirlo ahora los cuatro caminaban hacia la mesa donde se encontraban Naruto y Hinata.

Se sentaron junto a ellos, la pareja parecía complacida por la compañía y también parecía que habían estado bebiendo bastante ya que había varios vasos vacíos esparcidos sobre la mesa y junto a ellos una botella de sake vacía.

Pasó un largo rato, Shikamaru tenía que admitirlo que era agradable pasar aquellos instantes con los que consideraba sus amigos. Por más que detestara el lugar, el ambiente entre ellos era sencillamente confortable. Todos reían y conversaban tranquilos, sin preocupaciones. Por un momento llegó a pensar que no había nada de problemático en aquello.

—Yo… —balbuceó Chouji sonrojado y con la cabeza indicó una joven que lo esperaba a unos metros de la mesa. Todos rieron de la reacción de él y el Akimichi sonrió.

—¡Ve por ella Chouji! —gritó alegre la rubia, todos asintieron. Ambas chicas lo miraron con envidia, cómo desearían poder estar en aquellos momentos con aquel que amaban. O al menos con alguien, pensó Ino.

—Sakura —le dijo Naruto con una amplia sonrisa, ella se extrañó.

—¿Qué quieres Naruto?

—Quizá tenga una sorpresa para ti, pero tendrás que esperar.

—¡Ya déjate de idioteces Naruto y dime que es! —le espetó en tono amenazante pero él no cedió. A veces podía ser tan molesto siquiera intentar tratar con él, pero ella lo soportaba porque eran amigos.

Otro largo rato pasó, Sakura no había dejado de insistir sobre Naruto para que le dijera la sorpresa pero él se rehusaba a hacerlo así que finalmente se rindió. Ino y Shikamaru simplemente reían y hablaban desinteresados.

—Seguro que es una tontería. Incluso eres capaz de no tener ninguna sorpresa Naruto ¡¡Si ese llega a ser el caso juró que te arrepentirás!! —pronto sintió una presencia detrás de ella y supo que todos estaban mirando a sus espaldas.

—¡Hola Sasuke! —murmuró el rubio frente a la llegada de la nueva persona. Todos lo miraron estupefactos, inclusive Sakura quien creía imposible que el moreno se encontrara en aquel lugar

Permaneció inmóvil por unos segundos, de pié. Contemplando la mesa, se notaba aún era la misma persona fría de ojos oscuros que había años se había marchado. Aún altanero y con mirada asesina. De pronto gruñó en señal de desaprobación.

—¡Naruto! —le espetó de golpe, parecía molesto—. ¿Por qué demonios me dijiste que viniera, que había problemas? Llegó aquí y te encuentro ebrio en un bar. Idiota —todos comprendieron, sabían que Sasuke nunca iría a un lugar así si no fuera engañado. Pero aún así Sakura parecía feliz—. ¡Me voy! —exclamó molesto y rápidamente miró a Sakura de una forma extraña.

—¡Te acompaño a casa Sasuke! —gritó la chica encantada, al parecer al Uchiha no le gustaba demostrar sus afectos en público. Después de todo él parecía una persona fría y reservada.

—¡Maldita frentona! Me dejó sola… —Shikamaru la miró compungido, entonces una chica se acercó hablarle y él por despecho la saludó. Pudo oírla suspirar.

—Ahora sí me quedé sola —murmuró con tristeza. Pero luego se sorprendió de oír a Shikamaru rechazar a la muchacha.

—Lo siento —dijo él, la chica decepcionada se marchó.

—¿Por qué le dijiste que no? —exclamó sorprendida. Él simplemente encendió un nuevo cigarrillo.

—Aunque tú no aprecies mi compañía —murmuró él aún molesto y a la vez dolido—. No te dejaré sola —de pronto una incontenible ternura la invadió, realmente Shikamaru era un buen amigo.

—¡Gracias! —gritó ella feliz, él la miró desganado y lentamente dejó escapar el negro humo de entre sus labios. Luego se giró a Naruto, que ahora balbuceaba incoherencias—. ¿Verdad Naruto que Shikamaru es un gran amigo?

—Claro —respondió el rubio, la voz comenzaba a fallarle. Hinata simplemente reía de la torpeza del chico—. Es tan buen amigo que cuando lo besaste no te lo dijo….

Shikamaru, junto a Ino, lo miró con ojos desbordados y la chica simplemente dejó de escucharlo. Sabía que el rubio seguía hablando y desvariando sin sentido debido a la borrachera pero ella ya no hacía caso. Se había paralizado ¿Acaso lo que había oído era verdad? Miró a Shikamaru, parecía helado.

—Naruto —preguntó con voz lenta y pausada para que el chico le entendiera. Quiso dar vuelta las cosas—. ¿Dijiste que Shikamaru me besó?

El rubio negó fervientemente con la cabeza, hipaba nervioso pero al parecer no se había dado cuenta de su error. A pesar de los gestos que Shikamaru le hacía desde detrás de la chica.

—No, tú lo besaste —corrigió él. Ella se asustó aún más ¿Cuándo demonios había ocurrido eso? Y ¿Por qué ella no sabía nada del asunto? Volvió a mirar al moreno pero él no decía nada.

—¿Cuándo fue? —pregunto ya alterada la rubia, Shikamaru pudo sentir la tensión en su voz.

—Mmm… —pareció meditarlo unos segundos, Hinata ahora se había incorporado y lo miraba preocupada—. La primera vez que Shikamaru vino aquí.

—¡¡Qué?! —gritó poniéndose rápidamente de pié y girándose hacia su amigo—. ¡Shikamaru! ¿Cómo pudiste no decírmelo? —le gritó y se marchó.

—¡Ino! —gritó él desesperado viéndola alejarse. Luego se giró hacia al rubio—. Mira que eres idiota Naruto —y sin decir más se puso de pié y se dispuso a buscarla.

Caminó a pasos agigantados, esquivando gente a su paso. Ino iba unos metros más adelante, igual de acelerada que él. Continuó llamándola pero ella simplemente lo ignoraba, sabía que podía oírlo pero no se volteaba. Seguía alejándose cada vez más.

—¡Qué problemático! —jadeó mientras seguía prácticamente corriendo detrás de su amiga—. ¡Ese Naruto idiota volvió a hablar de más, como habitual!

Si no se apresuraba pronto la perdería de vista, tenía que ir más rápido. Sabía a donde se dirigía ella, sabía que iba al baño de mujeres y una vez que se refugiara allí él no sería capaz de sacarla. Se adelantó finalmente como pudo y la tomó del brazo con fuerza y violentamente jaló de ella para que lo enfrentara. Ino gruñó por la brusquedad de él, estaba enfadada.

—Ino…