No soy dueña de Tinkerbell ni ninguno personajes que aparezca en las película, libro o estén relacionada con ella , son propiedad de Disney.
Lamento la demora, espero que les guste el cap :)
Reencuentro y nuevos amores
La cosa fue así, Iridessa se asustó cuando vio a un rebelde afilar su hacha y salió volando olvidando por completo a sus amigas. Silvermist suspiro pesadamente y le dijo a sus otras compañeras que esperaran mientras ella iba por su otra amiga. Cuando encontró a Iridessa las dos regresaron donde se habían quedado Clarión y las demás pero ellas ya no estaban. Ambas decidieron darse un recorrido por el refugio para encontrarlas. Mientras lo hacían las personas las saludaban con amabilidad, Iridessa incluso llego a sonreír cuando vio a unos niños jugando.
Silvermist se detuvo cuando vio un taller donde se estaban fabricando armaduras, cascos, hachas y otro objeto que amaba con locura, espadas. Su padre le había hablado toda la vida de espadas, como hacerlas, cuando una era buena, cuando una era mala, como se afilaban, como debían cuidarse, entre otras cosas. Ella lo admiraba, deseaba con todo ser igual que él. Cuando los Ministros le dijeron que se infiltrara al castillo ella no dudo en aceptarlo, sabía que era algo que su padre haría.
Un pequeño cuchillo con un mango de plata y con el dibujo de una ola llamo la atención de Silv. Se agacho para recogerlo y justo cuando lo toco una mano se puso arriba de la suya. Silvermist levanto la cabeza y se encontró con el rostro de un Sparrowman de ojos verdes y cabello oscuro.
Silvermist: Hola- saludo amablemente.
Slate se sonrojo y sus cejas se levantaron hacia arriba.
Slate: Ho-hola.
Los dos se pusieron de pie sin romper el contacto visual, Silvermist aún conservaba la sonrisa en su rostro.
Silvermist: ¿Esto es tuyo?- pregunto mostrándole el cuchillos.
Slate: Humm sí, yo l-lo hice.
Silvermist: Balance perfecto, bien afilado, sin duda está bien hecho.
Slate: ¿Sabes de cuchillos?
Silvermist asintió con la cabeza.
Silvermist: También de espadas. Es que tuve un padre que me hablaba mucho de estas cosas.
Slate: Fascinante.
El momento no duro tanto ya que Iridessa llego para interrumpirlos.
Iridessa: Disculpe señor rebelde, necesito hablar con esta hada en privado.
Dess jalo del brazo de Silvermist y se alejó del taller.
Iridessa: ¿En qué estás pensando?- grito alterada- ¿No te das cuenta que ese sujeto tiene armas?...
Silv no escuchaba una sola palabra de lo que su compañera le decía, estaba más concentrada en el taller donde Slate se encontraba y no pudo evitar sonrojarse por eso.
Iridessa: ¿Me estas escuchando?
Silvermist sacudió la cabeza.
Silvermist: ¿Perdón, que dijiste?
Iridessa se pasó la mano por la cara. No tenía sentido seguir hablando, su amiga estaba en otro planeta. Ya estaba cansada, deseaba mucho regresar a casa, pero seguro estarían un buen rato en ese lugar porque todavía tenían que encontrar a sus amigas y ni siquiera sabía cómo salir de ahí. Se giró para irse y, por tener la cabeza agachada, choco contra la espalda de alguien.
Unas manos capturaron los hombros de Dess antes de que cayera al suelo.
¿?: Perdóname ¿estás bien?
Iridessa levanto la cabeza después de sacudirla. Por un momento creyó que el mundo se había detenido, su corazón latió de una manera que jamás lo había hecho y simplemente dejo de pensar.
Silvermist: ¡Lon!- se sorprendió- ¿Qué haces aquí?
Lon: Estoy en una misión.
Silvermist: ¿Qué misión?
Lon: Te lo explicare luego… ¿Qué haces tú aquí?
Lon levanto una ceja al darse cuenta de que estaba hablando con Silvermist en el refugio de los rebeldes, cuando en realidad ella debería estar en el castillo de Alister como guardia para cumplir con la tarea que se le había dado.
Silvermist: Humm es una larga y complicada historia.
Lon: Oh, pues en ese caso creo que tenemos mucho de qué hablar.
¿?: Disculpen.
Ambos vieron en dirección a dónde provenía la voz, Silvermist sonrió al darse cuenta que era el muchacho del taller.
Slate: Lamento interrumpirlos pero- miro directamente a Dess y a Silv- nuca las he visto por aquí y parecen perdidas y honestamente no puedo dejarlas solas.
Slate ya sabía de Lon, ya que Milori se encargó de informales a todos en el refugio de su llegada.
Lon: Despreocúpate, ella es Silvermist, es una amiga mía y de confianza, pero ella…
Lon miro al hada que aun llevaba sujetada. La chica estaba fuera de si .
Lon: ¿Enserio, estas bien?
Iridessa: Seré tu esclava.
El comentario fue un pequeño susurro, apenas audible, que Lon y los otros dos no lograron escuchar.
Lon: ¿Qué?
Silvermist tomo uno de los brazo de Iridessa y la atrajo hacia ella.
Silvermist: Bueno, necesito ayuda para encontrar a mis otras amigas. ¿Nos acompañarían?
Lon: Por supuesto.
Slate: Yo eh…sí. Soy es Slate por cierto.
Silvermist hundió su cabeza en sus hombros y le dedico una sonrisa contagiosa.
Rosetta, Gliss y Tinkerbell llevaban un largo rato volando sin dirección alguna. Con tanta gente trabajando y moviéndose por todos lados era difícil saber hacia dónde estaban yendo. Las tres vieron un enorme edificio al frente, supusieron que encontrarían a alguien que los pudiera ayudar en ese lugar, así que decidieron entrar.
Dentro había dos hadas teniendo un duelo de espadas. Mientras Rosetta y Gliss la veían pelear, Tinkerbell se separó de ellas para recorrer el lugar. Subió unas escaleras que estaban a un costado del lugar y camino por un pasillo hasta detenerse en una enorme puerta de madera que tenía el dibujo de un rayo. Consumida por la curiosidad, Tink decidió entrar. Resultaba ser que, del otro lado de la puerta, se encontraba una biblioteca, había varios libros acomodados en estantes y además había otros apilados en el suelo. Tinkerbell se sorprendió cuando escucho las risas de dos hadas, jóvenes, una masculina y otra femenina. A medida que la rubia se iba a acercando a donde se encontraban las risas, sus alas empezaron a brillar. Tink quedo conmocionada ante eso, le había pasado lo mismo en el baile de máscaras.
¿?: Peri, tus alas.
Cuando Tinkerbell encontró los dueños de las voces, su mirada se cruzo justo con la de otra hada de pelo blanco con un rostro muy parecido al de ella.
Ziro se quedó con la boca abierta, que también formaba una sonrisa.
Periwinkle lentamente se fue acercando a Tinkerbell. Ambas giraron en el aire, escaneándose desde los pies a la cabeza.
Periwinkle: ¿Tink?
Tinkerbell: Si… ¿Quién eres?
La sonrisa de Peri cayó en ese instante, y la de Ziro también.
Periwinkle: Tu ah… ¿no sabes quién soy?
La rubia negó con la cabeza.
Tinkerbell: No, lo siento, es que me encontraron herida y perdí la memoria hace un tiempo.
Peri se sintió aún más mal por eso. Tinkerbell, su hermana, su única familia, uno de los seres más importantes para ella, no la reconocía. Su mejor amigo noto su angustia y coloca la mano en su hombro.
Ziro: Por favor- le hablo a Tink-, discúlpanos un segundo, necesito hablar con ella
Tinkerbell: Esta bien, no hay problema.
Ziro tomo la mano de su amiga y la llevo unos metros a distancia a donde Tink estaba. Una lágrima cayó del ojo de Peri y fue secada por el dedo de su amigo al instante.
Ziro: Heey vamos, no llores.
Periwinkle: Pero…
Ziro: Peri- le interrumpió-, sé que es difícil ahora, pero al fin y al cabo Tink está viva y eso es lo único que importa ahora. Dile quien eres, explícale que eres su hermana, háblale sobre su pasado.
Peri reflexiono esas palabras. Era verdad, su hermana estaba viva y eso era lo único que importaba ahora. Tomando algo de fuerza ella y Ziro regresaron hacia donde Tink estaba
Tinkerbell: ¿Todo en orden?- pregunto preocupada.
Periwinkle: Si- se atrevió a tomar de sus manos, sintió alivio, junto con algo de alegría, al notar que ella no la rechazaba-, me llamo Periwinkle y soy tu hermana gemela.
Muchas emociones surgieron en Tinkerbell en ese momento, además de preguntas. Sentía felicidad porque tenía una familia, pero al mismo tiempo estaba tan confundida, mucho más que antes.
Periwinkle: Ven conmigo- dijo dándose cuenta de sus dudas-, quiero que hablemos a solas y luego me gustaría hablar con alguien más…Claro, eso si tú quieres y si confías en mí- sintió que su hermana le presionaba con fuerzas sus manos.
Tinkerbell: Si confió en ti, y he estado buscando respuestas por mucho tiempo. Estoy dispuesta a escucharte.
Fawn: ¿Alguna vez te dije que eres un idiota?
Sled: ¡Si, como mil veces! Ya deja de repetirlo.
Fawn: Uiii ¿O si no que harás?... ¿vas a golpearme?
Sled sacudió la cabeza, se limitó a ignorarla. Por supuesto que a veces sentía ganas de golpearla pero no iba a hacerlo ya que era su amiga a pesar de todo y también era su compañera. Además sabía perfectamente de que él era el responsable de que las hadas se hayan separado de esa manera.
Fawn: ¡Ahí está Rene!
Sled la miro sin entender. Volteo su cabeza hacia delante cuando Fawn se lo indico apuntando con el dedo hacia el frente. Entonces dio cuenta de que había un hada de cabello rojizo de espalda junto con otra hada dentro del salón de entrenamiento.
Sled: Se llama Rosetta- volvió a corregirle.
Ambos aterrizaron en el suelo para entrar al salón. Ninguno de los dos espero que alguien los tomara de las alas y los arrastrara hacia donde estaba él. Dejo libre a Fawn pero Sled no tuvo tanta suerte.
Milori: Espero que tengas una buena explicación.
Sled noto que la Princesa estaba a su lado, supuso lo peor.
Sled: Estoy en problemas ¿verdad?
Milori: Adivinaste.
Clarión no pudo evitar reírse por la situación. Levanto la cabeza cuando escucho su nombre a lo lejos. Era Silvermist, quien estaba con Iridessa y con otros dos Sparrowmans que no conocía.
Silvermist: Princesa, que bueno que la encuentro.
Clarión: Gracias Sil, es un alivio verte a ti y también a ti Dess.
Iridessa no respondió, ya que estaba hipnotizada por uno de sus acompañantes.
Sled: Si te sirve de algo, las demás están en el salón así son todas.
Milori: Eso no te salva del castigo.
Sled suspiro de forma derrotada y esta vez sí trataba de no darle de un golpe a Fawn al darse de que se estaba riendo.
La princesa noto a Rosetta y a Gliss hablando con otras dos hadas, que resultaban ser Vidia y Spike. Gliss no paraba de decirle a las dos hadas rebeldes lo grandiosa que estuvieron peleando.
Gliss: ¿Y hace cuando que pelean?
Vidia: Casi toda la vida.
Gliss: ¿Y no tienen miedo de cortarse?
Rosetta se pasó la mano por la cara
Spike: Creo que cortarnos es el menor de nuestros problemas.
Vidia noto a Milori acercarse con la Princesa y con los demás. No solo él, Periwinkle y Ziro también se acercaban con Tinkerbell, y eso dejo con la boca abierta a las dos rebeldes. ¿Qué estaba ocurriendo aquí? ¿Qué hacían esas hadas en el refugio? ¿Qué había ocurrido con Tinkerbell?
Milori entendía las dudas de todos y ahora que Clarión estaba otra vez con ellos era momento de contarle lo que escondía su padrastro y lo que estaba a punto de pasar.
Bueno, ahora todos se reencontraron y estoy ansiosa por mostrarles lo que pasara en el próximo cap.
Gracias por seguir leyendo y gracias por la paciencia. Lamento si me demoro, saludos
Kryo de Jamir: Muchas gracias por seguir leyendo *3* me alegra saber de ti. Ahora que Iridessa parece haber caído en el amor supongo que va superar rápido su miedo jajaja XD
mica: Si sigues leyendo el fic y si tienes algunas ideas no me molestaría escucharlas, en parte me gusta considerar las ideas de otros.
Mil Rosas: Gracias por pasar como siempre. Tink y Peri se reencontraron jiji y lo que hay en el paquete lo sabrás en los próximos capítulos
AngelesOfficial: Holiss, gracias por comentar y lamento la demora. Tendras que esperar para el beso, aún falta.
Bety: Si, si voy a seguir la historia, perdón si me tardo. Ya lo dije, habrá una pelea por de Milori y Merloc por Clarión pero al final ocurrirá otra cosa.
