El dilema del lector.

-SIIIIIIIIIIIIIIIIIIII-le respondieron los guerreros a viva voz, ahora no había promesas vacías que vendaran sus ojos… Ahora todo estaba claro. En las murallas el teniente Micenas estaba alertando a las y los arqueros. Pronto los ejércitos se encontrarían… y los arqueros tendrían que estar listos.

-GENERAL, MIRE LOS ESTANDARTES.-Dijo uno de los capitanes, Lithos miro atenta.

-MIERDA… -la chica miro preocupada a las murallas- ¡ELISEOS! ARQUEROS ESTENSE LISTOS…-Dijo la chica mientras se ponía el casco. Junto con el estandarte de Reino del Mar (de color azul con un tridente en oro en el centro) estaba el de Elíseos (Violeta oscuro con una espada). –malditos infelices…

-Dos reinos contra uno…-Milo se mordía las uñas.- eso es injusto… Continua Camus… dios no nos dejes que con las intrigas.

-Eso es de cobardes-gruño Shura- atacar dos contra uno…

-Se va a morir-informo Minos…- Está cantado, no me miren así…

-Virgo.-Aiakos miro al caballero y luego indico con la cabeza al peli plata- nos haces el honor.

-ME CAYO…-Informo Minos haciéndose bolita en su lugar-no toques mis sentidos.-Shaka volvió a sentarse.

-General sus órdenes.-dijo uno de los capitanes.

-Ahora si soy tu general ¿No…?-la chica miro al capitán, este paso saliva-No te acuse porque tienes tres hijos…-el hombre le miro sorprendido- por eso no te creas que lo hice por mero antojo de tener traidores cerca… Esos niños tienen derecho a tener padre, no importa si este es un traidor…

-gracias…-dijo en un susurro, ahora el hombre se sentía embargado por la más profunda de las vergüenzas. Ella lo sabía y se había callado solo porque tenía hijos.

-No agradezcas-le gruño-Tu y Barns vayan hacia la izquierda…-el hombre asintió. Se acercó a su par.

-No importa si tengo que morir por evitarlo-Le dijo a su par- No la pienso traicionar…-su par le miro y asintió. Pensaba lo mismo.-Por la izquierda.-le informo.

-Qué joven más piadosa-informo Aldebarán- espero que sobreviva al combate…

-No eres el único-comento Aioria que temblaba como una hoja.-que no se muera…

-Si se muere-Mascara les miro- la autora le romperá el corazón a Aioros.-informo, por lo cual varios soltaron risitas por lo bajo.

Lithos peleaba, con maestría, contra un joven de cabellera rubia… Este no era otro, más que el general enemigo Baian. Los guerreros, del imperio de los leones, mantenían a los terceros lejos del combate de los generales.

-¿Que sucede…?-gruño Baian al ver que sus planes, no eran efectuados de la forma esperada.

-Que escuchan a su general…-Lithos realizo un ávido movimiento y desarmo a Baian.-nosotros no nos arrodillamos ante nadie… y nos dejamos manipular por nadie.

-Maldita…-gruño el general-UNA ESPADA…-Vio que, Lithos, no le daría cuartel ahora que estaba desarmado-UNA ESPADA…

-Deja que te ayude…-un hombre, revestido con una armadura negra violácea, salió al encuentro de Lithos. La chica comenzó a pelear con él. Este se notaba mejor esgrimista que Baian.-Nada mal señorita…-le dijo burlón, mientras detenía con su espada uno de los ataques de la chica. Lithos retrocedió, un poco hasta, estar cerca de uno de los soldados del Imperio de los leones.

-Pobre de ti Minos-Milo le mostro la aguja escarlata- si llegas a matar a Lithos…-el espectro miro a los demás presentes.

Dohko tenía la barra triple, Afrodita una rosa negra, Saga y Kanon ya elevaban sus cosmos (al igual que Shaka, Aioria, Aldebarán, Mu, Ikki {no leyeron mal}, Seiya, Athena, Hyoga, Shiryu y los otros cinco de bronce), Shura le mostro su filosa Excalibur, Aioros armo su arco y Shun comenzó a jugar con la punta triangular de su cadena. Para finalizar Shion ya redactaba una carta de disculpas, por la muerte del Juez, al dios Hades.

-Corran la voz… retrocedan para que los arqueros hagan blanco en ellos…-el joven entendió y se corrió. Al mismo tiempo que Lithos salía al encuentro de otro ataque, que detenía con su escudo.- Nada mal…

-Lo mismo digo… Niña… seguramente te convertirás en leyenda…-dijo el hombre… mientras Baian recuperaba su espada. El general de cabellera rubia y ojos verdeazulados volvió al ataque, lo que obligaba a Lithos a defenderse en vez de atacar.-Sera mejor que te rindas…-le dijo sonriente.

-Prefiero la muerte que rendirme…-Lithos soltó su escudo y desenvaino su segunda espada. Ahora le era más fácil pelear. Miro en un rápido movimiento sobre su hombro… Las tropas estaban retrocediendo como ella lo había ordenado, sonrió… Y también comenzó a retroceder… aunque sabía que no llegaría a las murallas. Los dos generales rivales atacaban al mismo tiempo, por lo cual la chica seguía viéndose forzada a la defensa. En una el de armadura negra violácea le hirió la pierna, cuando ella bloqueaba un ataque de Baian.

Minos sintió la filosa Excalibur, de Shura y Shiryu, contra su yugular. Las cadenas de Shun rodeándole y restringiéndole los movimientos, la flecha de Aioros en su pecho y el calor de los otros cosmos preparándose para ser ejecutadas sus técnicas magnas. No pudo evitar dejar libre un pequeño gimoteo. Se iba a morir, por algo que no había hecho en realidad.

-Maldita escritora…-gimoteo.

-Mierda…-Lithos se mantuvo en pie a pesar de la herida.

-Sin duda pasaras a la historia…-dijo el hombre de cabellera plata, que tenía su rostro cubierto por el casco.

-A mí no me importa pasar a la historia, solo me importa ganar esta batalla para mi gente- Volvió al ataque con una certera estocada, combinada con hábiles movimientos, logro atravesarle el corazón a Baian.-Solo faltas tú…-dijo la chica, el otro aunque no podía verlo muy bien, estaba segura que sonreía.

-Mira a tu alrededor… estas tu sola…-le dijo con voz calma.-Ríndete y te perdonare la vida.

-Ya te dije… prefiero la muerte antes que rendirme.-La joven volvió al ataque, con la pierna herida le seguía siendo difícil pelear… Ella no se rendiría, rendirse era para cobardes y ella no era uno. El combate siguió, de fondo los hábiles arqueros del Imperio de los Leones mantenían a raya a los atacantes de los otros reinos.

Cuando las espadas se cursaron, Lithos miro atenta a los ojos de su rival… quien sonrió con burla la chica no entendió ese gesto… No tuvo tiempo para pensar lo que significaba esa sonrisa… Porque uno de los guerreros de Elíseos llego y le golpeo con fuerza, por la espalda, haciéndole caer al suelo aturdida. El general rival pateo las espadas de la joven y le tomo del mentón.

-Ya… párenle… que yo no eh hecho nada y no la eh matado…-trato de salvarse Minos. Los caballeros algo gruñes le soltaron. Por lo cual el espectro suspiro aliviado-Yo te ayude antes…-le informo Minos a Aiakos.

-Sí, pero ahora eran todos contra vos… no uno.-soltó un estornudo- perdóname amigo, pero valoraba mucho mi vida.

-Cobardes-gruño Aioria- la atacaron por la espalda… Eso es de cobardes.-se cruzó de brazos molesto.

-Diste buena pelea muchacha… atenla.-ordeno mientras le amarraban las manos en la espalda-DESTRULLAN LAS MURALLAS.-Ordeno, al mismo tiempo que los guerreros restantes avanzaban hacia las murallas del Imperio de los Leones. Sujeto a la chica y se la comenzó a llevar de ahí.

-Suéltame maldito…

-No, para mi eres un trofeo… y como tal te llevare ante mi rey para que él lo aprecie…-Se subió a su caballo e hizo subir también a Lithos aun con las muñecas atadas a la espalda. Que intentaba soltarse de los amarres.- Quisiera verle el rostro al príncipe Aioros cuando se entere que te tengo en mi poder…-dijo el general de la primera legión burlón, mientras se retiraba con su valiosa presa.

-No es el único-Informo Mascara.- aunque la tenemos en vivo y en directo-todos miraron a Aioros, este tenía los ojos cerrados, el rostro muy serio y una vena de la frente a punto de explotar.

-Grifo…-gruño la chica... Ya no le cabía la menor duda, solo había un general de cabellera plata en el ejército de Elíseos.

-Correcto.-el hombre estallo en risas…-Déjate de moverte… o me veré obligado a golpear tu lindo rostro…-agarro a la joven de la cintura, mientras que con la otra mano guiaba las riendas del caballo.

-COMO SE ATREVE, A TOMARLA DE LA CINTURA-Bramo Aioros- ES UNA MALDITA RATA, SI LO TUVIERA EN FRENTE LO MATARÍA AHORA MISMO.-Por precaución, Aioria, Saga y Kanon se alejaron del arquero. No querían recibir parte de su momentánea cólera- perdonen, me exalte.

-Si nos dimos cuenta-informo Athena, que se había escondido tras Shion.

Reino de Crux, Imperio Negro.

Solo había una palabra para describirles, Idiotas. Solo los idiotas hacen, lo que habían hecho sus captores. Se supone que deberían llevarle ante Apsu, pues su visita con el emperador tendría que demorarse… Koga escapaba montado a caballo.

-¿Y ese cómo escapo?-Pregunto Dohko. A todos les quedo un enorme signo de interrogación en la cabeza.

-¡KANON! DEJA DE JUGAR CON LAS ILUCIONES.-Le reprendió Shion, el caballero puso cara de niño regañado e hizo desaparecer las ilusiones de interrogación.

Luego de haber vendido a todos los esclavos, llegaron los emisarios del emperador por él. Habían desmontado y puesto hablar con el encargado de "cuidar" a Koga… Mientras esto pasaba, uno de los hombres le quitaba las sogas de sus manos y le colocaba unos grilletes, para luego subirle a un caballo. A pesar que no tenía las riendas… Para Koga era un juego de niños montar a un caballo sin riendas.

-Pero que idiotas-Varios ponían los ojos en blanco- Onda… es el príncipe del "Reino de los caballos", solo un tarado le da un caballo.-dijo Milo que no sabía si ponerse histérico, porque se había quedo con las dudas de que paso con Lithos, o reírse por lo que acaba de escuchar...


Iba a gran distancia de sus perseguidores, guiando al animal por ligeros movimientos desde la crin. Koga se sentía también por poder escapar y por sentir el viento en su cara… La respiración agitada del animal, la piel sudada de este, los agiles movimientos de los fuertes músculos de ese gran corcel…

-Solo un idiota le da un caballo, al príncipe del Reino de los caballos.-dijo el sonriente Koga. El animal seguía corriendo a gran velocidad... Se metió al bosque y comenzó a galopar, si no se había desorientado, para donde estaría la ribera. Ya no escuchaba a sus perseguidores, pero no aminoro la marcha. Llego a la ribera del rio, tendría que cabalgar ahora rio abajo… si sus recuerdos de las clases de Geografía no eran errados. Estaba en esa incesante cabalgata, cuando fue interrumpida al cruzarse con tres chicos de su misma edad. Dos rubios y otro rubio castaño, vestido elegantemente, los jóvenes le miraron atento.

-¿que…?-comenzó a decir uno… dado que ese chico completamente sucio y mal vestido les había salid de improvisto al cruce.

-mierda…-Hacia rato había logrado agarrar las riendas del animal y le haría desviarse ahora mismo. Lo único que le faltaba era cursarse con un señor feudal y sus lacayos.

-ALTO… somos de Antares.

-¿Antares?

-si…-le respondió el rubio castaño.

- ¿Eres un esclavo?-pregunto el rubio más chico, ante la sorprendida mirada del castaño.

-Un prisionero… ¿Qué hacen aquí?

-buscamos a un amigo…

-REGULUS.-le reprendieron los otros dos.

-Pero que botonazo es este Regulus-Minos se sopló el flequillo- tendría que ser más cuidadoso.

-Calladito te ves más bonito-le informo Shura, mientras le mostraba su Excalibur.

-Busquen en el mercado de esclavos… les recomiendo desviarse. Hay sujetos detrás, mío…-alentó a su montura con suaves golpes-SI no quieren terminar siendo esclavos, vuelvan por donde vinieron.

-¿Por qué iríamos a creerte?-pregunto el rubio mayor, ósea Yato.

-Me llamo Koga y esto-les mostro los grilletes-debería ser suficiente justificativo…-escucharon el ruido de caballos acercarse y la voz de los hombres.- MIERDA-Se apresuró a salir de ahí velozmente haciendo que le caballo galopara lo más rápido posible. Los otros le siguieron… realmente no querían probar su suerte con tantas personas.

-Koga… de donde me suena ese nombre…-decía Regulus, mientras espoleaba a su yegua.- Me suena de algún lado…-miro al otro fugitivo atentamente… Era claro que sus ropas, antiguamente, habían sido una elegante túnica y otra cosa que era muy obvia. El chico era un hábil jinete.-De donde me suena Koga…

-¿Koga no es el nombre del príncipe del sur?-pregunto Jabu, mientras miraba a sus pares… quienes miraron de nuevo al chico y si…

-OYE… SIGUENOS…-le dijo Yato, mientras cambia bruscamente de "camino"… el chico con un hábil movimiento de sus riendas, obligo a su corcel a cambiar su trayectoria de carrera. Cabalgaron sin rumbo hasta muy entrada la noche.

-Les agradecería, si me quitaran estas cosas.-dijo con una mirada cargada de nobleza, una vez descendió de su montura.

-El burrito, está libre-informo burlón Mascara.

-Ángelo, te estas ganando que te saque los sentido-informo Shaka, mientras le mostraba su rosario.

-Jabu…-Yato miro a su hermano quien quito los grilletes, haciendo uso de una especie de punzones.

-Gracias-Koga se refregó las muñecas.-Me gustaría poder darles una gratificación, por vuestra ayuda.

-¿Te llamas Koga?-el otro asintió- ¿Eres el príncipe de Reino del Sur?-el otro les miro atento, pero no les respondió- Somos enviados del rey Kardia, no te preocupes.-le dijo Yato el otro le miro atento.- El amigo que buscamos es importante para el rey, somos los únicos que podemos movernos sin llamar la atención.-explico.

-Sí, soy el príncipe del Reino del Sur. Me secuestraron, para que mi padre le declare la guerra a Olimpia.

-Pero el crio está bien informado-comento Kanon- sabe muy bien, para que lo querían…

-Tienes que volver a tu reino cuanto antes…-Regulus le miro atento.

-Solo conozco dos formas de Salir, rio abajo o atravesando el rio… Pero el único puerto que conozco es por donde me entraron con los otros esclavos.

-¿Esclavos?-Los tres jóvenes se miraron.- ¿El comerciante se llamaba Gordon?

-Sí.-los tres se miraron sonrientes.

-Su alteza…-Regulus le miro atento-Sé que está agotado por lo que ha vivido…-eso cualquiera se daba cuenta debido al estado en que se encontraba Koga.- Pero necesitamos que recuerde a los otros esclavos…

-No estuve en contacto con muchos de ellos… solo hable con uno todo el viaje.

-¿Cómo era?

-Pelo azul, creo que de unos 18 años y tenía los ojos turquesas de eso estoy seguro… y creo que era soldado… Digo creo, porque me pareció que parte de su ropa era del ejército.

-¿En qué lengua hablaba?-pregunto el esperanzado Jabu.

-En Antico y Caraos…

-MILO… ERA MILO.-Dijeron los tres, un poco más saltaban de alegría.

-¿A dónde le llevaron? ¿Aún está en el comercio de esclavos?

-Lo vendieron, creo que a las minas…-la cara de los tres se puso pálida.-Lo lamento… Me caía simpático.

-Escucha… Él es muy importante… necesitamos salvarle, antes que descubran quien es…

-Les ayudare, si me ayudan a volver… No quiero que gente inocente muera, mis padres dejaran a Olimpia reducida a cenizas con tal de encontrarme...

-¿Cuánto tiempo tenemos?-pregunto Yato. Koga negó con la cabeza, ese dato lo desconocía.

-Que harán… ¿ayudaran al otro a atravesar el rio o irán por Milo?-pregunto dubitativo Hyoga.

-No lo sé Hyoga… dado que cambia la escena-informo Camus.

Reino de las montañas de Bluegard o Reino de Bluegard

-Listo sobrino.-Su tío le sonrió con calma, a lo que Camus solo le dedico una mirada gélida mientras se acomodaba la capa de viaje blanca.

-Pórtate bien hijo.-Su madre le tomo la mano.- Recuerda que se trata de un reino aliado.-El muchacho le sonrió a su madre, para luego besarle la mano.

-Unity, te hare directamente responsable de lo que le pase a Camus-le advirtió Degel.

-Lo saco por los traidores.-le dijo por lo bajo, Degel le miro sorprendido.-Aprovecha para investigar la relaciones de tus generales. Jamás le haría una canallada a mi hermana…-Le dio una carta a su cuñado- Vamos…-los jinetes salieron del patio del palacio.

-Espera…-Todos se quedaron duros- ¿Él quiere cuidar a Camus?-pregunto Shaka.- ¿no quiere hacerle daño?

-Al parecer, No.

Degel se dirigió a su despacho, una vez en la seguridad de este abrió la carta.

Degel.

Cuñado, sé que nunca fui de tu plena confianza a pesar de ser uno de tus generales más leales. Hace unas semanas escuche que planeaban secuestrar a Camus durante el baile de la primavera. Por lo tanto prefiero que sacarlo de Bluegard, para que su ausencia en ese baile sea justificada. No te preocupes por él, lo protegeré con mi vida si es necesario… No sabes cuánto quiero a mi sobrino, jamás le haría daño JAMÁS. Trate de averiguar quiénes fueron los conspiradores en nuestra ausencia.

Sinceramente tuyo,

Unity.

Degel arrugo la carta y le tiro al fuego de la chimenea. El desconfiando de Unity y resulta ser que este solo planeaba poner a su hijo fuera del peligro.

-Pero qué carajo-Dohko se cruzó de brazos- felicitaciones, autora, nunca hubiera creído que Unity era de los buenos… Realmente me sorprendiste…

-No fuiste el único-informo Camus- pensé que era un traidor…

-Todos creyéndole el diablo, cuando en realidad era el ángel-comento burlón Ángelo.- hubiera jurado que era el malo…

Caminos de Bluegard.

-Camus…-Unity, se puso a la par de su callado sobrino.-Si llegara a pasar algo… Quiero que te alejes lo más que puedas…-el menor le miro.- Alguien planeaba hacerte daño si te quedabas en el castillo-su sobrino le miro preocupado…- te quiero mucho a ti y a tu madre para no hacer nada luego de averiguar eso…

-¿Es un pretexto lo de las princesas?

-Sí, solo quiero ponerte a salvo-Le dijo su tío con una mirada preocupada.- No quiero que te pase nada, quédate a mi lado durante el viaje…

-No es necesario que te preocupes se cuidarme solo…-le dijo cortante Camus.

-Camus… Solo quédate cerca de mí y no te quites la capucha de la capa…-le suplico su tío- Nunca me perdonare si algo te pasa… no podría ver a tu madre a los ojos…-le dijo realmente apenado. Realmente, no quería que algo le pasara a su sobrino… Por eso quería ponerlo a salvo en Asgard.

-Pero que autora más maldita-Mu se cruzó de brazos- no sé por qué… Pero que aclare, las intenciones de Unity… Es como si nos estuviera haciendo…

-"LERO, LERO, LES HICE CREER QUE ERA MALO."-se aventuró a comentar Milo.

-Sí, exactamente eso…

Palacio en Reino del mar.

Lithos para su sorpresa, y disgusto, no fue encerrada en una celda sino que la condujeron a un cuarto elegantemente. Unas mujeres entraron, trayendo un elegante vestido de color verde esmeralda, se detuvieron frente a Lithos que aun portaba su armadura y estaba sucia por el combate.

-El general Minos, exige que se ponga este vestido para la cena.-informo una de las mujeres.

-Díganle a Minos que por mi puede, tirarse del balcón y que jamás cenaria con él...

-Eso es una falta de respeto señorita, olvide escapar de este cuarto-Dijo una tranquila voz. Un joven, de cabellera rubia lacia, le miro luego de cerrar la puerta tras si- todas esas ventanas y puertas balcón están selladas. Por cierto soy el capitán Byaku…

-El nigromante.-dijo la chica tranquila, a pesar de dedicarle una mirada helada.

-Correcto, señorita no haga esperar a mi señor.-Le miro atento-O le hará una visita, especial, al rey de los mares…-Al escuchar esa relativas opciones... la chica miro el vestido sopeso que era peor...-No se preocupe mi señor es un caballero, no hará nada que usted no quiera…-dijo con una expresión seria- Ayuden a la general Lithos a preparase para la cena.-dijo mientras salía a las jóvenes que se quedaron con Lithos.

-Pues… ¿que es peor?-estaba Kanon- cenar con quien te capturo o…-sufrió un escalofrió.- de solo pensarlo, se me pone la piel de gallina.

-No eres el único-informo Camus- creo que Lithos tomo la decisión más sabia-miro el resto de la hoja- ahí termina el capítulo…

-Y también la hora del cuento-informo Shion, mientras le sacaba el libro a Camus- a dormir todo el mundo…

-Nos puede decir, por lo menos, el nombre del siguiente capítulo-pregunto Saga mientras se estiraba, estar tanto sentado le había hecho doler la espalda. El patriarca abrió el libro.

-Decisiones peligrosas.

-Un título esta…-Ángelo guardo silencio, al notar que Kiki estaba aún en la habitación.- se nota muy interesante…

-Retírense ahora…-ordeno Shion, mientras comenzaba a subir hacia sus aposentos. Creo que leeré un poco, si esta escritora amargada me deja, la historia de los vampiros… Tres caballeros intercambiaron miradas, Shion les debía una gratificación.

Continuara.