Capítulo Catorce
Serena llegó a su trabajo radiante llamando enseguida la atención de Lita y Raye que platicaban amenamente en la oficina de la morena. Andrew salió de su oficina en esos momentos.
Andrew: Hola Serena ¿Cómo estás?
Serena: Como nunca señor –Suspira. Ha sido un gran día-Sonríe. Con permiso, iré a ver a Raye.
Andrew: Claro, claro. Pero sólo llámame Andrew.
Serena que ya iba de camino a la oficina alzó una mano diciendo adiós y medio volteó el rostro.
Serena: Apuntado y entendido Andrew –Rió.
Andrew la miró entrar a la oficina casi flotando de alegría.
Andrew: Wow, por lo que veo, alguien empieza a disfrutar de las mieles del amor –Vuelve a su oficina.
Raye: Pasa Serena, dime ¿Pudiste terminar con tus pendientes? –Pregunta inocente.
Serena mira a Lita con cara de complicidad y sonríe.
Serena: Si Raye, gracias por permitirme entrar más tarde.
Lita ahoga un bostezo.
Lita: ¿Qué tal te la pasaste con Darien?
Raye: ¿Darien? –Mira a Serena. ¿Acaso sales con él? –Pregunta mirándola interesada.
Serena: ¡Oh! –Agacha la mirada. Sí. Pero…
Raye sonríe y se levanta tomando del brazo a Serena.
Raye: No te preocupes Serena, esos chicos podrían volver loca de amor a cualquiera. Además podré tener fotos exclusivas –Sonríe y palmea el hombro de la rubia.
Lita: Ay Raye, siempre viendo la conveniencia jajaja.
Raye: Jajaja. Si claro a los hombres hay que sacarles provecho lo más que se pueda jajaja. –Se rió acordándose de la noche anterior.
Lita: Pobre Nick.
Raye: Más bien, afortunado. Bueno ¿Qué harán esta noche?
Lita: Bueno, no tengo planeado nada.
Serena: Yo… bueno…
Raye: ¡Oh vamos Serena! ¿Me vas a decir que esperarás la llamada de Darien? –Pinchándola. Ya lo viste ayer, es mejor no saturarlos con nuestra preciosa presencia ¿No crees Lita? –Le dijo a la castaña como sabiendo que salió con el rubio.
Lita se ruboriza un poco y asiente.
Raye: Bueno –Da dos palmadas. Entonces, no se diga más. Las invito a mi casa hoy, tendré karaoke para que cantemos.
Lita: Pero… ¿Qué se celebra?-Se calla al ver la mirada de fuego de su jefa.
Serena: Es tú… ¿Cumpleaños? –Le dice con algo de miedo y cerca de la puerta por si pasaba algo.
Raye sonrió suavemente
Raye: No, simplemente sería bueno –Se encoge de hombros. Celebrar. ¡Por ejemplo! –Hace brincar a Lita y Serena. La contratación de aquí –La toma de nuevo de los hombros. Nuestra nueva fotógrafa-Sonríe.
Lita: Ok, me apunto.
Serena: Sí, igual yo-Ríe.
Raye: ¿Crees que Minako Aino quiera venir? –Le dice a Serena. Quisiera saber algunas cosas de ella.
Serena: Oh, no lo sé Raye, sería un poco difícil.
Raye: Oh vamos Serena, tú puedes. ¡Invítala!
Serena: Ok Raye.
Siguieron planeando su festejo para esa noche, y Serena llamó a Mina, la cual dijo que iría un rato a petición de Yaten. No quería verla encerrada todo el tiempo en el departamento. Darien y Seiya seguían en casa hablando sobre la inevitable gira que tendrían que hacer. Taiki y Amy estaban en pleno romance, conociéndose más íntimamente y conviviendo diariamente como pareja enamorándose aún más.
Amy: Mi amor, ¿Irás a ver a los chicos?
Taiki se estaba poniendo una chaqueta y una peluca, pero esta vez eligió una más corta y varonil, no quería que lo volvieran a confundir con una mujer. De hecho, esta vez se había puesto bigotes y barba blancos y una peluca igual blanca.
Taiki: Ahora, ¿Qué tal me veo? ¿Puedo pasar desapercibido?
Amy ahogó una risa y le tomó el cuello de la chaqueta para componérsela. Le da un beso.
Amy: Te veo más tarde mi amor, pasarás desapercibido.
Taiki: Ven acá traviesa –La carga.
A los pocos minutos salen ambos se suben al auto de Taiki y toman la avenida.
Amy: Iré a ver lo de sus pasaportes. Recuerda que pronto tendremos que viajar –Lo mira y no puede evitar una sonrisa.
Taiki que escucha a su novia sigue mirando al frente. Se detienen en un semáforo y un auto escolar se les empareja. Los niños miran hacia el auto de la pareja.
Yukari: ¡Mira! –Lo señala. ¡Es santa Claus!
Rina: ¡Sí miren chicos! ¡Es santa Claus! –Le dice a los demás.
Los pequeños se empiezan a alborotar en sus asientos y se pegan a los cristales de las ventanas mirando al supuesto Santa Claus.
Taiki: Oh por Dios. Ahora esto –Se toca la frente. Creo es mejor mostrarme como soy.
Mira a su novia que está colorada de la risa.
Otro niño con gesto despectivo lo mira fijamente apegándose más a la ventana
Ian: ¡Pero está muy flaco! ¡Uy! ¡Se me hace que este año Santa no nos traerá nada! ¡Está bien tilico! ¡Es Santa en tiempos de hambre! jajaja.
Taiki estaba que echaba humo por todos lados. Cuando se puso el verde, pisó el acelerador y se fue dejando muy atrás el autobús con los pequeños burlones.
Amy: Pero mi amor, no te molestes, son sólo niños.
Taiki: ¿Por qué no me dijiste que me parezco a Santa Claus? –Irritado.
Amy: Amor, no te pongas así, no pensé que fueras a dar esa impresión, además no estás gordito como para que dijeran eso. Amor-Le toma la mano sobre la palanca. Tómalo de quien viene, son sólo niños –Le sonríe
Taiki la mira y empieza a relajarse quitándose la barba y bigote para seguir manejando. Dejó a su novia como habían quedado y siguió su camino rumbo a la que era su casa.
Seiya abrió la puerta.
Seiya: ¡Hola! Pasa, estamos sólo Darien, Loki y yo –Sonríe. ¿Qué tal la vida en pareja?
Taiki entró quitándose la peluca para evitar una burla más.
Taiki: Todo excelente Seiya –Le abraza y después lo mira extrañado ¿Loki?
Loki: ¿Quién es ese?
Taiki voltea a ver al ave que está en su jaula picando una semilla. Seiya sonríe y le da dos palmadas en el hombro al castaño.
Seiya: Él es Loki, comprenderás que al irse ustedes tendrían que haber más "Hombres"
Taiki: Jajaja. Si claro, pero este animalito es "Macho" no "Hombre"
Loki: Y muy macho –Repitió el ave.
Taiki: Jajaja, vaya lo estás enseñando bien.
Seiya: Jajaja, el irreverente Loki-Mueve la cabeza en negación. ¡Darien, tu hermano está aquí!
A los poco minutos Darien baja por las escaleras de la hermosa casa. Taiki y Seiya están en el comedor tomando un refresco
Darien entra con paso firme en el lugar mirando con extrañeza a ambos
Darien: Wow ¿Tomando refresco? –Tomó el vaso de su hermano y lo olió. Si, si es refresco.
Taiki: Hermano, es temprano para estar bebiendo-Rió Taiki. Pero, te veo especialmente feliz, ¿Pasó algo en mi ausencia? –Pregunta pícaro.
Seiya: Jajajaja, yo creo que ya se comió la tortita, andaban muy contentitos esta mañana.
Taiki: ¿Andaban? –Alzó una ceja. ¿O sea que apenas se quedan solos y empiezan con su relajo?
Darien le echa una mirada a Seiya
Darien: No, hermano, lo que pasa es que Serena y yo ya somos novios y me siento contento, eso es todo –Encoge los hombros. Es una niña maravillosa.
Ambos miran a Darien sonreír como hace mucho tiempo no lo hacía. Cierto que le encantaba la parranda y disfrutar de las mujeres, pero esta vez lo notaban extrañamente contento.
Seiya: Eso es bueno, espero que ya sientes cabeza –Ríe.
Taiki: Jajaja, ¿Lo hará? Eso habrá que verlo jajaja.
Darien: Y dime Taiki ¿Qué tal la vida de "Cazado"?-Ríe desviando la plática.
Taiki: Amy es la mujer perfecta, hermosa, sensual, buena ama de casa, y excelente cocinera –Dice enamorado.
Seiya: Uhhh se me hace que a este ya lo perdimos.
Darien: Lo perdimos desde que Amy empezó a ser nuestra representante. Por cierto ¿Dónde está?
Taiki: Bueno, ella fue a arreglar lo de nuestros pasaportes, recuerden que la gira empieza en dos semanas.
Seiya/Darien: ¿Dos semanas?
Darien: ¿Y Yaten ya lo sabe? –Pregunta dubitativo.
Taiki lanza un suspiro al aire.
Taiki: Amy habló un poco con él de eso hace unos días por teléfono. Se le nota algo apagado, no quiere separarse de Mina desde que la encontró nuevamente, ahora con la muerte de su padre y la reaparición de su hijo, menos quiere separarse de ella.
Darien: Qué difícil –Se rasca la cabeza. ¿Y el padre no le dijo dónde lo dejó?
Taiki: Obvio no, se llevó el secreto a la tumba. Yaten me platicó que fueron a ver algunos orfanatorios sin éxito alguno.
Seiya: Esto deber ser muy duro para ellos. Imagínate perder un hijo
Darien hizo un gesto de preocupación.
Horas más tarde Seiya Kou llegaba al establecimiento de mascotas en su costoso auto amarillo. Se bajó y retirándose los anteojos miró hacia adentro. Todo se veía solitario, a través del cristal divisó a Ayaka, estaba de espaldas y lucía un vestido color negro un poco debajo de las rodillas. Su trasero se veía hermoso.
Seiya le tocó el cristal para que volteara y la chica dio un respingo volteó y dejó el estuche de maquillaje en la caja registradora.
Lo que no sabía Seiya es que estaba maquillando los moretones que le habían originado las manos del perverso Josh.
Seiya: Hola nena, ¿Lista? –Preguntó mirándola de pies a cabeza.
La chica sonrió un poco al ver a Seiya ataviado en un elegante traje sastre color negro y camisa azul cielo a juego. Se aproximó a él haciendo que este se pusiera un poco tenso.
Ayaka: Ya está-Acomodó la corbata azul marino. Estaba mal acomodada-Sonrío. Bueno, estoy lista Seiya.
Seiya: Ayaka, ¿Vives aquí?
Ayaka: Sí, justo detrás de esa puerta está mi casa ¿Nos vamos?
Seiya asintió y le ofreció su brazo a la hermosa chica de cabello de ébano. Salieron de la tienda y Seiya ayudó a Ayaka a cerrar las cortinas del local. Subieron al auto inmediatamente y emprendieron la marcha sin darse cuenta que detrás de unos arbustos de un parque cercano estaba el ex novio de Ayaka. Rabiando al verla con ese hombre, apretó un puño maldiciéndolos.
Josh: Me las van a pagar… los dos –Añadió.
Serena llegaba junto a Mina al hogar de Raye, mientras Lita dijo que llegaba más tarde.
Serena: Entonces, ¿Nada se ha sabido? –Pregunta a su amiga.
Mina: Nada Serena, nada. Es como si se lo hubiera comido la tierra. ¿Sabes? el investigador me dijo que probablemente lo hayan sacado del país. Y si es así, será mucho más difícil encontrarlo.
Serena le apoya una mano en el hombro.
Serena: Tranquila Mina, ya verás que pronto lo tendrás contigo. Ya verás. Seamos positivas ¿Vale?-Sonríe.
Mina asiente y sonríe.
Mina: Bueno, entremos a relajarnos un poco. Sé que algún día no muy lejano volveré a ver a Oliver.
En una bella colina. Al sur de la ciudad de Japón, existe un convento llamado las "Purísimas" son unas monjas que se dedican a cuidar pequeños abandonados. La madre superiora da su último rondín para verificar que todo esté en orden. Mira hacia la habitación donde están los más pequeños y ve a Oliver sonriendo como si estuviera soñando algo hermoso.
Akari: Que lindo bebé, ¿Qué soñarás? –Le toca la mejilla.
Sale de la habitación y cierra la puerta.
Por su parte, Serena y las chicas conversan de lo bien que les ha ido con sus parejas siendo Raye la que aborda más a Mina
Raye: Vaya Mina, entonces ha sido duro lo de tu hijo. Pero en lo que se te pueda ayudar cuentas conmigo.
Lita: Y conmigo, que aunque tenga poco de conocerte, siento que lo hago de toda la vida –Le toca la mano.
Mina: Gracias chicas, han sido muy amables, pero… -Mira a Raye. Agradecería que esto no saliera en las revistas.
Raye: ¿Y no crees que ayudaría a que lo encontraras más rápido?
Mina: No Raye, por favor. Generaría especulaciones
Serena: Incluso podría poner en peligro a Oliver.
Lita: ¿Oliver? ¿Así se llama?
Raye: "El que trae la paz"-Suspira. Hermoso nombre, no te preocupes Mina, tu paz volverá –Le toma la mano. No diré nada, lo prometo.
Mina: Gracias.
Raye: Bueno, entonces –Sirvió un poco de la botella. Brindemos por el nuevo empleo de Serena.
Todas sirvieron de la botella y bebieron compartiendo anécdotas de cada una y uniéndose más como una verdadera fraternidad.
A las pocas horas todas estaban ebrias cantando y bailando.
Lita: Ese Andrew, ¿Por qué no se fijó en mí amiga? –Le pregunta a una Serena toda ebria.
Serena: Te diré por qué amiga –Se tambalea mientras la abraza. ¡Porque es un reverendo idiota! Pero hazlo sufrir amiga.
Raye: Si Lita, si quiere "Azul celeste, que le cueste" –Alza su copa. ¡Salud!
Mina: ¡Salud! ¡Por ellos!
Serena: Vengan amigas –Les dijo tambaleándose. Quiero cantar una canción para Darien.
Raye: ¡Sí amiga, una de desprecio! Jajaja.
Lita: Nooo que va amiga –Se cuelga de Mina, que también está ebria. Si Serena está enloquecida por "Daaarien" Darien aquí, Darien allá. Lo amo –Hace gestos imitando a la rubia.
Serena: ¡Ya cállense! jajaja, yo no hago así –Pone una pista y toma el micrófono.
Seiya y Ayaka llegaron a la casa de la chica, Seiya se apresuró a abrirle la puerta del auto a la morena y la ayudó a salir.
Ayaka: Todo estuvo muy lindo Seiya, la pasé muy bien esta noche.
Seiya: Gracias por salir y aguantar que firmara autógrafos.
Ayaka:-Se encoge de hombros. Es el precio de salir con alguien famoso-Sonríe.
Seiya se aproxima a la morena y toca sus hombros suavemente.
Seiya: Ayaka –Susurra.
La chica lo toma de la cintura y se unen en un apasionado beso. Josh, que estaba mirando todo, atraviesa la calle corriendo y se mete como un bólido en medio de los dos empujando a Seiya.
Josh: ¿Quién te crees que eres besando a mi novia estúpido?
Seiya y Ayaka lo miraron sorprendidos.
Seiya: Ayaka ¿Tienes novio? –Le preguntó
Ayaka iba a responder pero el tipo la jaloneó
Josh: ¡Claro que lo tiene imbécil!
A Seiya no le gusta como la toca y se molesta.
Seiya: Pues no deberías tratarla así idiota –Frunce el ceño
Ayaka: Seiya, él no es mi novio. Es mi ex novio.
Josh la toma del cuello y ella pega un grito al sentir nuevamente las manos del hombre en ella.
Seiya lo jala por la espalda y lo gira para que la suelte logrando el cometido y al instante le da un fuerte golpe en la nariz haciéndolo sangrar.
Josh: -Se quita la sangre. Enseguida me encargo de ti-Señala a la chica. Ven imbécil –Le hace señas. Te haces el valiente ahora verás lo que te tengo –Saca una navaja. Desgraciaré ese rostro que tienes para que no vuelvas a salir en los medios nunca más.
Seiya que ya estaba muy enojado se lanza contra él usando los puños y con un hábil manotazo le tira la navaja. Josh lo toma de los hombros y lo azota contra su propio auto destruyendo un cristal.
Seiya: ¡Maldito, lo pagarás! –Se lanza contra él.
Seiya, que también sabía defenderse se deslizó debajo de él pegándole una fuerte patada en las piernas para derribarlo y así patearlo. Dejándolo en el suelo sangrando, el tipo de levantó rápido al verse todo golpeado y sangrante
Josh: ¡Vas a ver perra! –Señala a la chica. ¡Esto lo pagarás!
Seiya que sangraba por la nariz era sostenido por Ayaka
Seiya: ¡No está sola! ¡Aquí estaré esperándote cobarde!
Ayaka ayuda a Seiya a entrar a su casa, ya adentro le cura la herida de la nariz.
Ayaka: No debiste Seiya, ese hombre es muy vengativo.
Seiya: No iba a dejar que te lastimara nuevamente –Señala el cuello de la chica.
Ayaka: ¿Cómo supiste?
Seiya: El maquillaje no lo cubre todo Ayaka, ahora sé la razón de esas marcas, hombres como él no merecen tener pareja. Le pediré a Amy que lo quite del camino.
Ayaka: -Abre los ojos desmesuradamente. ¿Lo vas a mandar a matar?
Seiya sonríe un poco.
Seiya: No Ayaka, que se encargue legalmente. Ese idiota no volverá a molestarte –Sonríe.
Ayaka: Mi madre y mi hermana no están, así que si gustas puedes quedarte-Le dice amable.
En la casa de Raye, las chicas comparten canciones, bailes y mucha bebida.
Serena: "Esa no soy yo, pero si tú estás hablando en serio, yo te escucho amor Ohhh, y te pongo a prueba por un tiempo, es mi condición, por eso nene"… –Le pone el micrófono a sus amigas.
Lita/Raye/Mina: "No me des falsas esperanzas, no me engañes no, no me digas cuanto es que me amas, no te creo no" –Corean.
Las chicas la seguían pasando de lujo mientras Seiya y Ayaka tendrían su noche de romance.
Ayaka acomodaba el sillón para que Seiya se durmiera allí.
Seiya: Creo es mejor que me vaya, no quiero que vaya a venir tu madre y me eche-Ríe.
Ayaka: Jajaja, para nada Seiya, ella te apreciaría por haberme quitado de encima al bruto ese.
Seiya, que se había quitado la chaqueta del traje y lucía la corbata desamarrada. Miraba a la chica de ojos claros mirarlo fijamente, él pasó su mirada de sus ojos a su cuello y alzó la mano para tocar los moretones. Ayaka hizo un pequeño gesto de dolor y Seiya se inclinó para besar su cuello.
Seiya: Tranquila, no te lastimaré.
La tomó de los brazos y siguió besando el delicado cuello deslizando sus labios hasta el nacimiento de los senos. Ayaka suspiró suavemente. Seiya aspiró el aroma suave de sus senos y la tomó de la cintura deslizando sus manos por la espalda, posó su mano en el cierre y empezó a bajarlo despacio.
Ayaka: Creo que esto no está bien –Dijo la chica con los ojos cerrados.
Pero aún así, posó sus brazos en el cuello de Seiya besándolo ardientemente.
Seiya continuó bajando el cierre hasta llegar a los glúteos de la chica, posó su mano adentro para sentir la sedosa piel y jugó un poco con el tanga.
Seiya: Me fascinan estas prendas ¿Qué más tienes preciosa?
Ayaka, extasiada por las caricias del chico sonrió coqueta
Ayaka: Podrías descubrirlo si continúas –Añadió quitándole la camisa y desabotonando el pantalón
Seiya: Esa voz me agrada-Sonrió.
Entonces Seiya deslizó el vestido por los hombros encontrándose con un par de pechos sostenidos por un coqueto sujetador rojo de encaje. Metió la nariz en medio de los senos y suspiró.
Seiya: Deliciosos –Los tomó con ambas manos y depositó un par de besos en ellos.
Ayaka dejó caer el pantalón al piso dejando a Seiya en prenda interior.
Ayaka: Qué guapo cantante.
Seiya Kou bajó por completo el vestido dejando a la chica en liguero. La miró detenidamente y enseguida suspiró, tomó el sujetador y lo quitó por completo. Los senos brincaron al instante y el los tomó para lamerlos completos y succionando el pezón se deleitó con ellos.
La chica le tomó la mano y lo empujó suavemente en el sillón sentándose sobre él y los senos le quedaron en la cara.
Seiya: Gracias linda –Tomó los senos volviéndolos a lamer.
Ayaka: Ohhh eres fantástico –Echa la cabeza atrás moviéndose sobre el miembro duro de él
Seiya: Me encantaste desde la primera vez Ayaka, eres preciosa.
Seiya se detuvo un momento y deslizando sus manos por los costados de la chica sintió su piel arder en pasión, metió su mano en su intimidad húmeda y cálida.
Seiya: ¿Quieres hacerlo? –Le preguntó
Ayaka: Ohhh sí, házmelo— Respondió sin abrir los ojos y dejar de moverse lentamente en vaivén.
Entonces el chico pasó su mano hacia su miembro, lo sacó y deslizando con un dedo el tanga de Ayaka, la penetró. Lanzaron un grito del más puro placer. Ella empezó a moverse sintiendo la virilidad de Seiya entrar y salir de ella.
Él besaba el pecho y senos de ella tomándola de la cintura y hundiéndola en él profundamente.
Ayaka se sentía morir al tener debajo de ella a ese guapo hombre. Lo besó con locura disfrutando de ese torneado cuerpo, metiendo los dedos entre el cabello negro y apretándose contra él.
Ayaka: Oh, Seiya. Me encantas.
Jadeando y sudando se poseyeron durante algún largo y delicioso tiempo.
