Perdoooooooooooooonnnn, por no actualizar ayer...TT es que las practicas en el hospital me dejan agotada. Me levante a las seis de la mañana y estube toda la mañana trabajando, llegué a mi casa hecha polvo y lo único que quería era irme a la cama. Intentare subir el viernes que viene el proximo capitulo, y sino el sabado seguro sin falta. Espero que la espera no les enfade mucho y disfrutar de la lectura.

ciaoo

14- Encuentro:

Le parecía mentira estar en ese lugar en esas condiciones y también verlo con otros ojos. Antes deseaba salir corriendo, no quería volver a verlo en toda su vida, pero en ese momento, le parecía su salvación su puerto seguro. No se lo podía creer. Tenía adolorida las piernas, había tenido más de cinco taquicardias en media hora, su sudoración había aumentado desconsiderablemente, la respiración le era irregular y sabía que en cualquier momento acabaría en un estado crítico. Por eso necesitaba entrar, el cuerpo y la mente se lo estaba pidiendo, pero sus piernas se habían quedado estáticas frente la puerta. En la cabeza se le pasaron miles de ideas ridículas que no se las quería creer, pero era una posibilidad muy probable. Sasuke era un hombre sumamente atractivo, a lo mejor se había olvidado de ella tan rápido y se había casado con una de las múltiples enfermeras coladas por el… o a lo mejor se había vuelto como su hermano. Un putero sin corazón…

- No es verdad… el me ama…- se repitió así misma intentando mover sus piernas- el me ama… siempre me lo ha dicho…

Su corazón volvió a later de una manera escalofriante, y gracias a ello sus piernas reaccionaron. En todo el tiempo que había estado ingresada en el hospital nunca había pasado por la recepción, en sus intentos de fuga siempre la detenían en los ascensores o en los pasillos, así que casi nunca veía la puerta de salida. Incluso el día que la cambiaron no tuvo la oportunidad de ver ese lugar. Para ella todo eso le parecía externo, como si nunca hubiera pertenecido a la parte de su vida que había estado ingresada en ese horrible antro. Pero algo si estaba segura, Sasuke estaría rondando por ahí, si estaba con una chica simplemente le saludaría y le sonreiría y si estaba solo… estaba muy claro lo que iba a hacer. Le pediría que la raptara muy lejos de donde estaban, que escaparan juntos, que se fueran a los Estados Unidos y que ahí le operaran de cualquier cosa para poder vivir en paz, juntos… lo tenía muy claro.

Con pasos pesados y con la mano en el pecho se acercó a recepción, la chica que estaba se le quedó observando un tanto preocupada. No se había visto en el espejo desde que abandono el hospital de la arena, así que desconocía su apariencia. Sabía por el taxista que su rostro estaba muy pálido, que tenía ojeras y los ojos los tenía medio cerrados, pero por lo demás todo marchaba muy bien. Se interesó bastante en la gabardina que tenía puesta, ya que era sumamente enorme y le tapaba todo, excepto el pecho que ella ponía sus manos para que no vieran. En esa parte tenía la enorme cicatriz que le habían dejado en la primera operación y los intentos de operaciones fallidos. Antes de abandonar el taxi le deseó buena suerte.

-¿Desea algo?- pregunto la chica con la voz finita.

-Si, ¿Dónde esta el doctor Uchiha?- pregunto ella intentando respirar y calmar los latidos de su corazón que se volvían cadentes.

-¿El doctor Uchiha? Espere un momento por favor…

La chica abandonó la silla donde estaba y se metió por una de las puertas que estaban a lo lejos. Estuvo desaparecida un largo rato, así que cansada de esperar se fue a sentar en uno de los bancos. Aún no aparecía la mujer, así que comenzó a observar por los lados rezando encontrarse a alguien de confianza para que le dijera donde estaba su querido amado.

- ¿Sakura?- sonó una voz familiar a lo lejos- ¿Eres tú?

Buscó de donde provenía la voz para encontrarse a Anko con miles de informes en la mano. Ella le sonrió.

-¿Qué haces aquí? Pensaba que estabas en el hospital de la arena… ¿de han dado de alta?

-No, me he escapado…- se sujeto con más fuerza el pecho, ahora le empezaba a doler con más fuerza- ¿D-donde esta Sasuke?...

-¿Eh Sasuke? Se fue hace tres horas…- parecía sorprendida- yo que pensaba que había ido a buscarte…

-¿Se fue?

-Si se fue a…

Esforzó a sus oídos a seguir escuchando lo que había dicho su amiga, pero el dolor latente de su pecho era mucho mayor que todos los que había tenido. Sentía el sudor frío en su frente, que el corazón le latía muy rápido y poco a poco se iba volviendo más y más lento. Perdió la conciencia un momento para luego despertarze y ver las luces rojas del quirófano.

Entró al hospital empujando a miles de personas que se había amontonado en una esquina. Cuando escapó de la aglomeración corrió hasta la recepción en voz rápida pregunto por la habitación de Sakura, cuando ya la tenía subió las escaleras exasperado hasta entrar en la planta. Solo le quedaban dos puertas cuando dos personas se pararon delante de con el rostro fruncido. Uno más enfadado que el otro, pero el otro mucho más preocupado.

-¿Qué haces aquí?- pregunto la voz molesta de la madre de Sakura- Pensé haberte dicho que te alejaras de mi hija…

-¿Cómo esta ella?- pregunto sin importarle las palabras de la madre.

-Se ha ido…- respondió el padre sorprendido.

-¿QUÉ?- dijeron tanto Sasuke como la madre al unísono.

-¿C-como que se ha ido?- pregunto el novio sorprendido.

-Se ha ido al hospital donde estabas tu…- se puso la mano en la cabeza nervioso- quería verte…dice que antes de morirse quería verte por última vez…

Iba a reprocharle a su suegro algo, pero sintió muy dentro un presentimiento muy negativo.

-¡SAKURA!

Salió corriendo del hospital para meterse en su coche. Puso la marcha más rápido y salio disparado al otro hospital. De la arena al fuego tenía como seis horas de camino, pero si tomaba un atajo a lo mejor llegaría dentro de tres horas… pero a esas horas el tráfico seguramente habría aumentado en consideración. Le sabía mal dejar a los pobres hombres así, sin poder decir nada o explicar su comportamiento. Pero muy dentro de el le decía que su querida amada estaba en problemas y unos problemas muy graves. Había descubierto una forma para alargarle la vida a Sakura, había estudiado miles de informes, casos y había hecho experimentos con ratones. Todo por el bien de ella. Le alargaría la vida unos meses o años, hasta que un corazón donante apareciera. Debía haberla puesto en la lista de donantes desde el principio, pero quería consultárselo primero a ella, ella era la que más necesitaba esa buena noticia, era la única que importaba. Los demás podían esperar. Pero si el no llegaba, a lo mejor la perderían… la perdería para siempre.

La luz del quirófano se veía un poco difuminada para ella, solo escuchaba algunos murmullos y sonidos de metal. Le habían puesto una mascarilla, con eso se dormiría y no se daría cuenta de nada. Luchaba para que el sopor no le cayera de golpe y cerrara los ojos, sabía que si los cerraba sería para siempre. Quería ver a Sasuke una vez más, ese era su última petición, solo lo deseaba ver una vez más y ya se la podrían llevar al reino de los muertos. Por eso tenía que mantenerse con los ojos abiertos, aunque todos los colores se vieran difuminados, aunque todo pareciera abstracto, sabía que reconocería a Sasuke enseguida que lo viera. Él desprendía un color blanco angelical, eso era el su ángel. Por eso debía esperar, esperar a su ángel de la guardia, si el no estaba ahí no se podría ir al cielo…no sin su ángel.

Un fuerte dolor en el pecho le atizo todo, le costó respirar, un pitido agudo sonaba por toda la sala, los médicos, enfermeras y auxiliares pasaban las manos preocupadas encima de ella, no sabían que hacer, no la podrían abrir si estaba conciente. Subieron la dosis del anestésico, pero ella seguía luchando contra el sueño y contra el nuevo dolor agónico que le torturaba. Podía aguantar, lo había estado haciendo durante mucho tiempo, eso no era nada… nada comparado con el dolor de la pérdida… la pérdida de perder a la persona que amas, era como perder la única parte de su corazón que estaba sana… aunque en esos momentos dudaba si tenía un corazón sanó o no. El dolor volvió a notarse más irritable que antes, cerró los ojos solo por un momento y los párpados se le quedaron cerrados, no podía abrirlos, veía todo negro. Se agito nerviosa por toda la mesa y comenzó a gritar, se quitó de golpe la mascarillas y grito y grito. El dolor se volvió tan fuerte que se quedó quieta, el sopor le invadió. Los médicos aprovecharon ese momento para sujetarle de los brazos y atarla de la mesa. Ya no podía moverse, ya estaba perdida, se iba a morir y no lo vería más… nunca más.

El dolor le ahogaba, solo escuchaba extraños nombres, escuchaba el tin tin de los instrumentos de metal y por último unos fuertes golpes, los suspiros de los médicos y por último una gran mano que sujetaba la suya. Después de eso todo se volvió negro…

continuara...


xD perdooon, me dio por ponerlo u-u ¿y bien? que les a parecido, ya saben que agradesco cualquier comentario y si teneis ideas para ponerlas ya saben que las aceptare con gusto.

hasta el proximo viernes o sabado

ciaoo