ICE-BERG: EL ÚLTIMO DEMONIO DEL FRÍO

CAPÍTULO CATORCE: RECUPERANDO LA MOTIVACIÓN

ICE POV:

Descansaba en mi base estando acostado en mi cama con los brazos cruzados detrás de mi cabeza. Seguía pensando en lo que pasó en el planeta Loomis. Me gusta mucho ayudar a los distintos aliens porque me llegan de una gran satisfacción y porque así enmendó todo el mal que he hecho a lo largo de mi vida, pero al recordar las caras y las palabras que todos ellos me dedicaron a pesar de que sudé sangre para salvarlos… me están dando ganas de ser el de antes.

Fijé mi vista en el collar que los Lifonianos me dieron para luego pasar una mano por mi rostro. El problema no son los aliens ¡ES MI FAMILIA! Al tener una cara tan parecida a la del tío y papá ¡Creo el terror absoluto en los corazones de todo aquel que me viera al pensar que los quiero agredir como ellos lo han hecho desde siempre!

Siempre he añorado escuchar de su boca: "Estoy orgulloso de ti, hijo". Creía que estas palabras me darían la felicidad que mi corazón tanto anhela, pero sin importar que tan poderoso me vuelva, lo más seguro es que jamás las oiré de su parte porque ya no quiero ser como él, incluso me tacharía de traidor y de ser indigno para el trono de supremo emperador del cosmos debido a mi benevolencia con los demás.

Los robots ya terminaron de reparar el traje, volví a sostener mi casco para ver mi reflejo. Cada vez que vaya a auxiliar a otros aliens, ¿Siempre requeriré de esto puesto para que no me echen los pecados de mi familia?

Volví a tomarme un tiempo para descansar y relajarme. Esta vez fui al planeta Sarco que es uno de esos mundos pacíficos cuyos habitantes solo quieren vivir en paz. Caminaba por las calles de uno de sus ciudades volviendo a usar una túnica con capucha, esta vez junto con una máscara.

Miraba las distintas razas alienígenas que pasaban cerca de mí y sin prestarme atención porque soy otro más del montón sin nada que le haga sobresalir de alguna forma. Prefiero la indiferencia que el caos que pueda producir en caso de que viesen mi cara.

-¡DETÉNGALO!- oí a una mujer gritar. No muy lejos de mí vi a lo que parecía ser un chico corriendo con un bolso -¡Ese ladrón me robó! ¡DETÉNGANLO!- pidió de forma desesperada yendo tras él.

Bah, aún en planetas pacíficos como este, nunca van a faltar los delincuentes de poca monta. No pierdo nada con detener a esa sabandija, así que en menos de un parpadeo me puse frente a él y sin darle tiempo de reaccionar, le di un suave golpe en el cuello dejándolo inconsciente.

-Aquí tiene, señora- le quité el bolso y se lo di. Estaba en el piso y sus ojos giraban como caracol.

-¡MUCHAS GRACIAS! ¿Cómo podré recompensarlo?- la sonrisa de agradecimiento que ella me dedico me era toda la recompensa que necesitaba, todos gracias a que no me puede ver la cara.

-No fue nada, señora- sin más que decir, me retiré a pasos calmados también sonriendo.

Seguí caminando sin que ocurriera otra novedad hasta que oí unas sirenas y al ver hacia arriba divisé camiones de bomberos voladores. Si hacen eso es porque obviamente algo se está incendiando. Los seguí llegando hasta un alto edificio que estaba en llamas y ellos intentaban apagarlo de manera desesperada pero no lo conseguían.

Desde mi posición podía oír los gritos de agonía pertenecientes a los que estaban en su interior. ¡DEBÍA HACER ALGO! Pero si me meto ahí mi túnica y máscara se reducirán a cenizas y todo el mundo podría ver mi rostro y volvería a pasar esa situación.

Miré de un lado a otro para asegurarme de que nadie me estuviera viendo. Levanté la máscara y levemente soplé mi Aliento de Nitrógeno. La estructura lentamente fue envuelta por una pared de escarcha y hielo por lo que las llamas se extinguieron. Cuando estas desaparecieron en su totalidad, dejé de soplar para que los aliens no murieran congelados.

-¿Qué fue lo que pasó?- los bomberos no sabían que hacer o decir al respecto. Mientras que todos se pusieron a hablar entre sí, disimuladamente me retiré volviendo a sonreír de satisfacción.

Ahora estaba en un restaurante. Desde que estuve en el planeta Lifo, no he ingerido alimento alguno que sea un deleite para el paladar, pero debía seguir teniendo cuidado de que no me viesen la cara, por lo cual solo levante un poco la máscara para comer.

-¿Te enteraste de cómo alguien saboteó la información de las computadores de esos malditos de Cold, Cooler y Freezer?- oí a dos tipos conversar. Veamos que traen ahora los chismes universales.

-No se sabe quién hizo eso, solo que tuvo la osadía de retar al primogénito de Cold. Pero lo más importante es que la información de todos los mundos que ellos tenían desapareció por completo y les tomaran años enteros volver a recolectarla. ¡Estamos a salvo de ser conquistados por ellos!- tuve que luchar fuertemente para no explotar a carcajadas ¡Ese plan funcionó a la perfección!

-Y no solo eso, también me dijeron que Cooler fue al planeta Loomis y derrotó a un Namekiano que se quería adueñar de ese mundo. ¿Será que acaso ahora él, su hermano y padre viajaran de planeta y planeta para conquistarlos personalmente?- enseguida cambie de semblante por esto.

Solté un suspiro, y después de pagar la comida, me retiré. Ya no tenía ganas de seguir caminando sin rumbo fijo, por lo que estuve a punto de irme de este mundo, hasta que vi a un padre tomado de la mano con sus dos hijos, estos comían algodones de azúcar.

-¿Se divirtieron mucho en el circo?- les preguntó. Ver a un padre así con sus pequeños me hace preguntar: ¿El abuelo en algún momento fue así con papá y el tío? Una visión muy pintoresca.

-¡POR SUPUESTO, PAPI!- contestaron los dos en coro -¡Lo que más me gustaron fueron los payasos y los malabares que hicieron!- dijo uno -¡A mí me gustó más cuando los animales actuaron! ¡SE VEÍAN TAN LINDOS!- exclamó el otro. Sus risas eran el deleite de su padre.

¿Un circo? Ummm… creo que podría tomarme la libertad de ir. Puede que pase un buen rato viendo a los demás hacer todo tipo de tonterías y tal vez mis complejos se esfumen.

Estando ya dentro de la carpa, miraba en silencio las bobadas que realizaban los payasos. A diferencia del resto del público que se moría de la risa, yo conservaba la compostura. Si, eran graciosos, pero no lo suficiente como para hacerme olvidar de mis problemas y que también soltara atronadoras carcajadas.

-¡Ahora con ustedes, mi querido público!- habló el animador -¡Nuestro mejor payaso! ¡SOCEUH!- señaló un pequeño contenedor que estaba a su lado. Todos comenzaron a hablar entre sí confundidos, hasta que la tapa de ese contenedor salió disparada seguida de confeti, serpentinas y fuegos artificiales que lo iluminaron todo el lugar.

-¡HOLA MIS AMIGOS Y AMIGAS!- todos se sorprendieron cuando surgió un payaso que era mucho más alto que los demás, de tres metros de estatura o más, pero que también es muy delgado, su cuerpo es recorrido por muchos agujeros, y encima de su piel morada, tiene el maquillaje y vestimentas de los demás bufones -¡¿Se estás divirtiendo?!- preguntó poniendo su mano contra la oreja derecha haciendo alusión de que no los oyó -¡NO LOS OIGO! ¡¿SE ESTÁN DIVIRTIENDO?!- se agarró la oreja y la jaló para agrandarla. Casi todos gritaron "¡SÍ!" -¡Me alegro mucho! Ya que se divertirán el doble conmigo- literalmente se hizo bolita y comenzó a revotar de un lado a otro.

Esperen… pero si se trata de un Elast. Al igual que Taurus, Tirant y Záfir, su raza fue devastada por los saiyajines; se caracterizaban por tener una flexibilidad sin igual. Con razón pudo estar dentro de ese contenedor. Y al igual a como lo hice con esos tres, también escaneé su poder de pelea revelando que posee 200 mil unidades, bastante más fuerte que los amanerados de los Ginyu.

Debo darle la razón ¡Ahora sí me estaba riendo! Viendo como él se escurría entre las manos de los demás payasos. Uno se le quiso tirar por delante y otro por atrás, pasó por entre las piernas del primero, aun siendo una bola, por lo que ambos chocaron de cara y él les hizo burla al sacarles la lengua y decir: "¡LERO, LERO, LERO, NO ME ATRAPARON!"

Volvió a su forma normal, pasó sus brazos detrás de su cabeza y se dobló a la derecha eludiendo a otro exclamando: "¡OLE!" se sujetó la… entrepierna y se la jaló hacia arriba haciendo que la cintura estuviera a la altura del pecho y sus piernas se alargaran para que otro pasara entre ellas: "¡FALLASTE!" su torso se comprimió quedando tan plano como una hoja de papel y solo sobresalían sus extremidades para así poder esquivar a uno más que se le tiró por la espalda: "¡MUY LENTO, SUERTE PARA LA PRÓXIMA!"

Siguió moviéndose de todas formas eludiendo al resto. A todos les siguió lo que hacía, pero me yo me di cuenta de que en realidad es alguien con una velocidad y agilidad muy sobresaliente que no cualquiera posee, supongo que la elasticidad de su cuerpo es lo que le permite esto.

-¡TRÁGATE ESTO!- uno de los payasos se sentó en un cañón, le apuntó y prendió la mecha para que disparara una bola de energía. Él se quedó quieto en su sitio y cuando iba a ser impactado por el cañonazo, abrió la boca para literalmente tragárselo.

-¡PISSS!- la energía de ese disparo salió de todos los agujeros de su cuerpo creando otro bello espectáculo de fuegos artificiales -¡TADA!- exclamó e hizo muchas reverencias junto con los demás payasos. Todos comenzaron a aplaudir y chiflar -¡Gracias, muchas gracias, querido público! ¡USTEDES SON LAS VERDADERAS ESTRALLAS DEL ESPECTÁCULO!- comenzó a mandar muchos besitos, volví a soltar otra risa ya que es incluso más amanerado que los Ginyu y soldados del tío.

Me quedé hasta el final. Cuando todo acabó, me retiré ya con los ánimos renovados. Sin dudas el poder de la risa tiene efectos muy beneficiosos, tal vez debería asistir a espectáculos de este tipo cada vez que yo sienta que…

-¡GOARG!- escuché un rugido. Todos volteamos en la misma dirección viendo como uno de los grandes animales que se usaron para la función salió de la carpa arrollando todo a su alrededor.

-¡AGÁRRENLO!- ese payaso llamado Soceuh se estiró como una manta y lo envolvió para intentar inmovilizarlo. La bestia se agitaba desesperadamente para liberarse pero no podía, hasta que comenzó a exhalar fuego quemando a ese bufón.

-¡HAYAYAYAYYY!- él lo desenvolvió y su cuerpo regresó a la normalidad ya que se sujetó el trasero que estaba en llamas, se sentó en el piso y comenzó a arrastrarse para intentar apagar el fuego.

Eso habría quedado bien como parte del espectáculo, pero este no era el caso. El cuadrúpedo soltó otro rugido y quiso arremeter contra una madre que cargaba a su hijo, no podía permitir eso.

Así que me puse en medio y ¡CRONK! Sus cuernos al dar contra mí se quebraron y toda la parte superior de su cuerpo se embutió deteniéndose en seco y se desplomó totalmente inconsciente.

-¡WAU, ERES MUY FUERTE AL HABERLO DETENIDO ASÍ DE FÁCIL!- ese bufón se me acercó, con el trasero apagado pero humeando, y todos hicieron lo mismo -¡MUCHAS GRACIAS! Es la segunda este mes que lo hace- empezaron a dedicarme esas palabras de agradecimiento que tanta dicha y felicidad me dedican.

¿Quién dijo que para ser un héroe hay que hacer cosas extravagantes? Algunas veces actos tan simples como este o detener a un ladrón o apagar un incendio, es más que suficiente para ser llamado de esa manera.

-Fue un placer ayudar. Pero les sugiero que no mantengan encerrados a sus animales todo el tiempo. Estar a cada momento tras jaulas puede volver agresiva a cualquier clase de animal al estar privada de su libertad- recomendé viendo como la bestia respiraba hondamente.

-¡Lo tendré en cuenta!- accedió el Elast a lo que asentí y quise irme -¿Pero quién eres tú? ¿Puedes mostrar tu verdadera identidad?- me incomodé cuando todos me vieron fijamente ¡¿Dónde está mi casco y traje cuando más los necesito?!

-Yo solo soy yo- me retiré volando ahora con todos los ánimos renovados y con nuevos deseos de ayudar a todo aquel que esté en una situación grave.

El tiempo volvió a correr y continué sometiéndome a duros e insoportables medios ambientes y enfrentando a enemigos de todas las formas y tamaños. En estos momentos me encontraba en el planeta Lucrus luchando contra monstruos que supuestamente provienen de otra dimensión.

Resulta que los científicos de este mundo intentaron crear un portal para comunicar nuestro universo con un universo paralelo. Por lo que usando sus grandes avances tecnológicos, crearon un portal interdimensional para conectarlos y el resultado fue que del otro lado habían monstruos horribles de todas las formas y tamaños que comenzaron a destruir todo a su alrededor.

Les dije que yo me encargaría del problema y que ellos debían encontrar la manera de cerrar ese portal de energía pura para que no sigan viniendo estas bestias. Pero también se ofrecieron para detener a estas cosas, espero que si sirvan de algo y no me estorben.

Lanzaba cuchillas rojas mientras daba varios giros sobre mi eje despedazándolos a todos los que se me acercaban. Me elevé cuando uno salió del piso e intentó atrapar con sus poderosas fauces que al cerrarse crearon un fuerte chasquido. Concentré Ki en mi mano derecha y fui hasta él para partirlo en dos mitades de manera vertical.

Puse la otra mano en el piso para que de este surgieran varias dagas de hielo que se dirigieron a otras bestias que intentaron a atacar a unos soldados y las empalé. Di media vuelta para juntar mis manos y crear una súper palmada y que su onda de impacto despedazara a un gran monstruo que me quiso atrapar con sus tenazas.

De mis dedos índices creé largas líneas laser con las que mutile a la distancia a criaturas que estaban luchando contra grandes robots que eran tripulados por soldados. Extendí mis manos hacia adelante y comencé a volar volviéndome un rojo taladro para traspasar a las criaturas más y pulverizar a las más pequeñas.

Me detuve y creé una esfera de hielo que me protegió de todos sus ataques e hice que salieran disparadas estalactitas, y al salir de ella, respiré hondamente y soplé mi Aliento de Nitrógeno helando a los que no murieron enseguida por las estalactitas.

Usando mis poderes mentales elevé las estatuas de hielo y al cerrar el puño derecho las partí en incontables pedazos y las usé como misiles al lanzarlas contra otras que rodeaban a un grupo de soldados y estuvieron a punto de comérselos.

Me encanta usar todas las técnicas que he aprendido en una lucha, y de paso ayudar a estos valientes soldados que si me están siendo de mucha utilidad.

-¿Cuánto falta para que cierren ese portal?- les pregunté a los científicos que intentaban calibrar las máquinas que usaron para crear ese vórtice.

-¡FALTA MUCHO! ¡Necesitamos que nos den más tiempo!- me pidió uno de ellos desesperado.

Iba a decirles que se apuraran, pero de repente sentí un poder extraordinario que provenía de ese portal. Los monstruos que salían de él se hicieron a un lado para darle paso a lo que sea que venga

Lo que apareció fue algo que me quitó el aliento. ¿Cómo se supone que acabaré con esta cosa?

Capítulo catorce completado el 21/09/2016.

Por fortuna Ice no sufrió una recaída y su aptitud de héroe dispuesto a ayudar a los demás se mantiene intacta :D. Espero que les gustara cuando estuvo en esa ciudad, como ayudó a los demás y cuando estuvo en el circo divirtiéndose con las payasadas que hacía ese tal Soceuh XD

Pero lo que dijo es verdad, no hay que hacer cosas espectacularmente sobresalientes para ser un héroe, todos tenemos en nuestros corazones el potencial de volvernos héroes ;D

Ahora veamos cómo le irá en su lucha contra esos monstruos. Y por cierto, hace 10 días cumplí mi cuarto aniversario en fan ficción y subí un fic de Gohan Y Trunks del futuro llamado La última Esperanza, les gustará mucho ya que muestran las vidas de ambos ;D