Serena no sabia que esperar al legar a los dominios de Varia, había aterrizado muy temprano en Roma y dormido poco, su corazón latía con fuerza al saber que podría rencontrarse con su hermano gemelo que tanto extrañaba y al mismo tiempo, de ver a Xanxus, inexplicablemente querían correr y abrazarlo.
Y allí estaba su molesto hermano, tan gritón como siempre, se había vuelto mas berrinchudo con el paso de los años pero no dejaba de ser ese hermano sobreprotector que siempre había sido. Por otro lado la mirada seria de Xanxus al otro lado de la habitación no era tan gélida ni iracunda como hace 8 años, esta era más suave y arrepentida cuando la veía.
Del tiempo que había pasado desde su llegada, pocas eran las veces en que Xanxus la miraba a los ojos. Serena tenia esa particular habilidad de ver los pequeños movimientos y emociones de Xanxus que nadie mas veía, aquel violento, descarado, necio e iracundo jefe al que todos tenían miedo, aquella chica podía desenvolver cada uno de sus pensamientos.
Pero también lo era al contrario, Xanxus había aprendido a leer su lenguaje corporal, a identificar su tono voz cuando hablaba, por eso para Serena era tan difícil esconderle lo que fuera a Xanxus, también podía leer aquella mirada tan espesa que la chica podía poner, por que ella también tenia su lado agresivo solo que distaba de ser tan atroz como el joven Vongola.
Aquella primera noche que paso en la morada de Varia, le había sido muy difícil mantenerse en su propia alcoba, daba vueltas por todos lados gruñendo y sabia que no iba a conciliar el sueño, el saber que la tenia a escasas puertas de distancia lo volvía loco. Se infiltro a su habitación y para su fortuna estaba despierta mirándolo extrañada, apago la luz tras cerrar la puerta y se acercó hacia ella tan solo para tomar su rostro entre sus manos y darle un beso, no agresivo y sin amor como las primeras veces que la había besado, este era diferente, realmente había extrañado esos labios que ahora podía disfrutar, las caricias iban subiendo hasta el momento en que Serena había sido despojada de su camisón.
Ninguno de los dos pudo contenerse, les era imposible, sus cuerpos les gritaban constantemente toda la falta que se hicieron mutuamente en esos largos 8 años, era como si sus cuerpos les dijeran paso a paso la coreografiar a seguir, para ser precisos y exactos en todo momento, para poder derrocharse aquel amor que había sido negado por tanto tiempo que tenia que escapar. Los dulces gemidos de la muchacha lo hacían excitarse mas y mas mientras los escuchaba, llego un punto en el que ambos no pudieron mas que respirar agitados mientras se miraban a los ojos, aun con sus cuerpos entretejidos, perfectamente conectados.
Una de las debilidades más grandes de Serena, era que ponía la felicidad de los demás por la suya propia, es por eso que en varias veces desde su estancia se había querido marchar porque odiaba que Squalo gritara sin sentido, odiaba que Squalo se retara con Xanxus y dejara que sus instintos lo llevaran a retarlo sin sentido. Serena sabía que si seguía provocando mas a Xanxus, Squalo terminaría en un ataúd con toneladas de metal hundido en lo mas profundo del Mar Mediterráneo o simplemente calcinado por la Llama de la Ira.
Aquello le provocaba dolor de cabeza, se tallaba las sienes cada que esas cosas sucedían, lo cual venia siendo todo el tiempo, si lo que mas odiaba era parecer una dama de la discordia, no se comparaba a la mustia en la que su hermano mayor se estaba convirtiendo. Afortunadamente la ira de Squalo iba reduciéndose granito por granito con el paso de los días.
La noche en la que fue a casa de Dino y regreso, ella se sentía bastante estúpida por todo lo ocurrido, de momento cerro sus puños aguantándose todas las ganas de ir a la habitación de Squalo y lanzarlo con todas sus fuerzas por la ventana para que tal vez, así entendiera que ella hablaba enserio y que no necesitaba un chaperón vigilándola todo el tiempo. Se sentía bastante afortunada de que Xanxus no lo tomara como algo personal.
Serena POV
Recuerdo perfectamente aquella noche, es de esas cosas que no olvidan nunca en la vida.
Había sido un día difícil de entender, mas que nada porqué yo no me esperaba nada de lo ocurrido, la fiesta de compromiso organizada por Nono Vongola, seguramente desde "aquella vez" lo comenzó a planear, aquel anciano hombre siempre haría ese tipo de cosas...seguramente le había comentado a Xanxus y este simplemente no le negó la idea a su padre.
Yo no regrese para volverme a comprometer, aun así no estaba enojada con lo ocurrido.
Estaba recargada en el barandal del balcón de mi habitación, probablemente todos estaban dormidos mientras yo continuaban despierta, sin sueño, trazando en mi mente todo lo sucedido hasta el día de hoy.
Baje la mirada, sus ojos escarlata se cruzaron con los míos, allí de pie en el jardín estaba el Jefe Varia, mirando hacia mi ventana. Di un salto y bajé, poniendo mis pies suavemente en el pasto, me miro de pies a cabeza y comenzó a caminar, lo seguí.
Cruzamos aquel pequeño sendero que ya nadie caminaba, hasta que llegamos a mi lugar favorito de la propiedad Vongola, la banca de concreto, el kiosco, la vegetación, nada había cambiado en esos 8 años.
Esa vez solo nos estábamos besando, había olvidado lo delicioso que es solo besarte por horas con alguien, su toque era totalmente diferente al usual, era apasionado pero sin lujuria, era dulce, suave...
Sus orbes escarlata me tenían cautivada como ya era costumbre, me encontraba totalmente embelesada, mas de lo normal...
Me detuve a contemplar la luna, tan esplendorosa, magnifica, no estaba segura si eso me tenia sonrojada o el hecho de que Xanxus me estuviera abrazando por detrás, sujetando mi cintura. Me gire para ver su rostro, sus ojos escarlata se miraban mas profundos y seductoros, una de mis manos acaricio su mejilla, el subió su mano para sujetar la mía dándole un beso cálido en el dorso. Me di cuenta en esos momentos, de estaba profunda y sumamente enamorada de Xanxus, ¿seria mi perdición o las cosas continuarían como hasta este momento?
No dejaba mi mano, si era posible rozaba sus labios con mis dedos y acariciaba mi palma.
-Eres mi mujer, no permitiré que te alejes de mi- de repente murmuró.
Metió su mano a uno se los bolsillos de su chaqueta y saco algo que me dejo boquiabierta, sin habla, mi mirada se torno cristalina al ver entre sus dedos aquel anillo de diamantes que me envió junto a la carta, mismo que yo le había regresado alegando que era demasiado, para mi corazón su carta sincera había bastado. Ahora mismo lo jugueteaba entre sus dedos.
Volvió a darle un beso al dorso de mi mano para después colocar el anillo en mi dedo anular, yo estaba paralizada, pensaba que todo era irreal.
-Ha regresado al lugar donde pertenece- y volvió a besarla.
Era extraño, el anillo le quedaba perfectamente a mi dedo, como hecho a la medida.
No supe en que momento las lagrimas salieron, solo las seque, mi rostro estaba rojo y no dejaba de ver los ojos del hombre que acababa de pedirme matrimonio de una manera inusual.
Antes de decir palabra algunas, Xanxus ya había aprisionado mis labios con loa suyos en un cálido y dulce beso.
Irreal, no tengo otra descripción a lo que acaba de pasar...
Aquella tradición de no acostarse hasta la noche de bodas no pensaba en cumplirla, para él era algo que se había impuesto porque en aquel entonces eran muy jóvenes, pero ahora ya eran adultos, sabían completamente en que se estaban metiendo. Los dulces labios de Serena lo conducían lentamente a la lujuria que quedo plasmada de nuevo aquella noche en la habitación de la chica, donde esta vez no se iría por la mañana dejándola sola haciéndose ideas.
Hola a todos ! En la zona de México donde yo vivo, hace un frío con norte que me mantiene atada a la cama -w-, Anyway, este episodio es corto, pero es necesario para continuar, mas que nada, quería que quedaron bien en claro los sentimientos que se tienen Xanxus y Serena y sobre todo como le propuso matrimonio.
¿No creen que quedo lindo? Esa idea estuvo rondando mi mente muchos días hasta que al fin la pude escribir.
Muchas gracias por sus hermosos comentarios! Me hacen querer escribir y escribir hasta nunca terminar *corazón*
Saludos !
