Fake In Love 14
~Confusión~
Víctor estaba totalmente vacío.
Había conseguido despertar pero no daba muchas señales, no se movía, no hablaba, ni siquiera emitía algún quejido. El doctor había comentado que tenía los músculos atrofiados como para poder hacer movimientos naturales, e incluso esto había afectado hasta su lengua. No podría comunicarse aún por cierto periodo y necesitaría que una enfermera lo ayudase a alimentarse.
El periodo de rehabilitación sería bastante tardado, necesitaban trabajar primero sus condiciones psicológicas y que restaurara algunas funciones básicas como hablar. Pero de momento debían tener mucha paciencia, hasta ahora aquel hombre de ojos azules no lograba comprender el entorno. En el peor de los casos tendrían que iniciar un proceso de aprendizaje desde cero, era como si acabase de nacer nuevamente y no supiese el significado de las cosas.
Tendrían paciencia en la espera de que mostrase señal de tener algún recuerdo o comenzase a recordar poco a poco. Esto era usual en pacientes con graves lesiones en la cabeza. La amnesia podía ser tanto temporal como permanente, variaba en cada caso. Para identificar en qué nivel se encontraba, seria tratado por un especialista y harían algunas preguntas rutinarias.
Si al menos lograba recordar un idioma sería bastante bueno, aunque se habían dado casos en los que personas que habían manejado varios lenguajes terminaran mezclando por error algunas palabras. Lo habían repetido varias veces, si Víctor comprendía la lógica de al menos un lenguaje sería un buen punto de partida, aun corría el riesgo de que no comprendiera las palabras y se tuviera que enseñar a hablar nuevamente.
Porque horas después de haber despertado, no mostraba intenciones de intentar decir algo. Solo parpadeaba o giraba el rostro momentáneamente para observar el alrededor. Ni siquiera paso alguna especie de shock por su despertar, significaba que tal vez ni siquiera recordaba el haber sufrido un accidente grave. De momento no pretendían forzarlo a recordar o podrían alterarlo y requerir anestesia.
Yakov no lograba comprender que hacer en este momento. Había tantas cosas que quería preguntarle, al menos si estaba bien o algo parecido, pero solo era observado como si de un extraño se tratase. Nunca en su vida aquel hombre había sentido tal rechazo de parte de Nikiforov, no reconocía aquella expresión tan seca en su mirada.
No reflejaba nada. No podía ver coraje, dolor, miedo… absolutamente nada, parecía ser lo mismo al coma, como si aún no despertara realmente.
Amnesia postraumática.
¿Qué tan complicado podría ser tenerlo en este estado? Era un poco diferente a lo que esperaba, no había siquiera preguntas como "¿Quién soy?" o "¿Dónde estoy?" como si aquel hombre hubiese enmudecido ¿O acaso ni siquiera recordaba cómo hacer estas simples preguntas? Feltsman tenía demasiado miedo de las secuelas del accidente, pese a haber tenido esperanzas de que sobreviviera.
La caída a gran altura debió haber sido letal. Si Víctor tuvo la fuerza para sobrevivir a ella, debería tenerla para recuperarse, aunque fuese un proceso sumamente lento y ni siquiera fuese a recuperar la habilidad para caminar. Mínimo tenía la esperanza de que luego de un tiempo, volviese a sonreír como lo hacía antes.
No importaba si lo hacía rabiar o era un latoso. Lo quería de vuelta.
…
Yuri estaba cada vez más tranquilo, Anielka parecía estarse recuperando poco a poco. Era un niño bastante frágil pero eso no le quitaba lo alegre, el doctor Seung comentaba que le parecía bastante extraño que un bebe que haya pasado por problemas de nacimiento fuese tan activo. Su desempeño era igual de bueno que el de un bebe normal, se retorcía, sonreía, movía la boquita intentando balbucear e incluso pataleaba tanto como si quisiera correr.
Sus pequeños ojitos azules eran alegres y llenos de vida. Yuri agradecía que en eso hubiese sacado el parecido a Vitya, nunca conoció a persona más sonriente y emotiva que su difunta pareja. Era una de esas personas que contagiaba el buen humor a quien tuviese cerca o que hacía que su corazón se removiera al poner ojos tristes como un cachorro.
Si Anielka se convertía en una persona similar, entonces no podía pedir más. Aunque por otro lado, también era un dormilón de primera y cuando reposaba no había nada que lo pudiese despertar si no era por voluntad propia o hambre. También destacaba por ser bastante glotón. Se le había dicho a Yuri que inicialmente los bebes no comen mucho, pero Anielka podía pasar muy buen rato pegado al pecho de Yuri para que lo amamantara.
El azabache tenía miedo de que esto se tratase porque tal vez no salía suficiente leche de su pecho, así que constantemente se pellizcaba para comprobar que saliera algo. Entendía que sus glándulas mamarias no estaban desarrolladas igual que las de una mujer y podía presentar dificultades, pero al menos consideraba que podía alimentar adecuadamente a Ani... Aunque realmente chupaba demasiado.
¿A quién se parecía…?
Al menos a Vitya le podía decir que no lo mordiera tan fuerte cuando se ponía a jugar con sus botones rosas en la cama. Le gustaba mucho hacerlo cuando tenía al azabache al borde del clímax retorciéndose tanto como le era posible mientras se aferraba a las sabanas de la cama.
—Vitya…— No paraba de suspirar cada que lo recordaba, era una sensación bastante agridulce. Últimamente tenía ganas de llorar y reír cada que cruzaba por su mente. Pasaron momentos hermosos juntos, momentos que habían terminado en un parpadeo pero que ahora le habían dejado a una pequeña criaturita que recostaba sobre su pecho, dejándolo descansar mientras respiraba tranquilamente —Gracias por este regalo.
De cualquier manera, haber sido amante de Vitya era de las cosas de las que menos se arrepentía en el mundo. Lo había amado demasiado y fue correspondido, no importaba si hubiesen discutido o aquella vez en la que terminaron su relación por menos de cinco minutos, siempre terminaban aferrándose el uno al otro diciéndose lo mucho que se amaban.
Deseaba con todo su corazón que aquel hombre, el amor de su vida, hubiese sido alcanzado por el amor que le tenía. Haberlo hecho feliz, aun si su relación se hubiese basado en caminar juntos por la calle, ayudarse en la cocina, reposar tranquilamente en la cama mientras veían alguna novela e intimar de vez en cuando ¿Les faltaba algo?
Tenía que dejar atrás aquel sueño de terminar juntos en un altar y celebrar una ceremonia, verse en un traje elegante mientras decía aquellas palabras acostumbradas para expresar que había decidido entregarse totalmente, sellando aquel contrato con un simple beso. Un beso más en el que le otorgaba el título de propiedad de su cuerpo y alma.
Hubiese sido hermoso, tan hermoso que reía de imaginarlo… y acababa con lágrimas deslizándose por sus mejillas porque eso nunca pasó. La vida no le había alcanzado a Vitya para compartir ese momento y solo quedaría en sueños.
Sueños, hermosos e inalcanzables sueños.
Ni siquiera consiguió aquel anillo que le habían prometido. Al menos tenía a su pequeño Ani consigo, era la prueba de cuanto se amaron. Sin embargo, solo volvía el sabor amargo de saber que casi lo perdía.
—No tengas miedo Ani…— Le susurraba en tono bajo antes de depositarle un beso en la cabecita mientras dormía. — No te volveré a lastimar…
…
Tras un par de semanas, Víctor había comenzado a recuperar algo de fuerza. No tenía mucha, pero al menos levantaba los brazos lentamente cuando se sentía entumecido. La tonada amarillenta de su piel continuaba pero no al mismo nivel y constantemente trataba de lamerse los labios para humedecerlos, siendo incomodado por la resequedad.
Podía hablar, pero no decía más que un par de palabras en ruso o a veces en japonés. Era una buena señal dado que comprender algo de japonés significaba que conservaba fragmentos de su memoria reciente, mas no era presionado con el tema. Tratar de recordar le provocaba un fuerte y prologado dolor de cabeza, continuaba a paso lento mientras que Yuri y Yakov trataban de guiarlo.
Se había recomendado el conseguir algunas fotografías de eventos importantes que ayudasen a enlazarlo a sus recuerdos. Alguna fiesta, un cumpleaños o cualquier cosa por el estilo. Normalmente Plisetsky llevaba un paquete de revistas para mostrarle a Víctor para que este empezase a reconocer quien era y que hacía. Por suerte muchas revistas incluían entrevistas donde el mismo había hablado sobre sus gustos e intereses.
Si bien alguna información parecía ser comprendida de manera forzada ya que no lo recordaba, tenía entendido que se dedicaba a la actuación desde hace casi trece años. Yuri le había mostrado algunos fragmentos de sus actuaciones recientes, mientras que Yakov tenía material de muchos años atrás, desde sus inicios hasta lo que había llegado.
Aunque para poder mostrarme más de ese material sería conveniente llevarlo a casa, si Víctor mejoraba su estado actual, se podía permitir cambiar de ubicación siempre y cuando estuviese en constante vigilancia. Claro, una vez que haya atravesado la terapia que necesitaba, lo cual significaba meses.
Meses de tratamiento para él y de enseñanza a su tutor para que comprenda los cuidados requeridos para un parapléjico. Además, eso le daba un poco de tiempo a Yakov para comenzar a adecuar un ambiente para Víctor. Se le pidió a Yakov que instalara algunas barras de apoyo o guardas de seguridad en el departamento de aquel hombre para que le facilitara realizar ciertas actividades.
Tenían que aclararle bastantes dudas: Las probabilidades de que pudiese caminar, cuáles eran los cuidados que tenían que tener con él una vez que estuviese en la silla de ruedas, que tan normal sería su vida después de esto ¿Podría tener sexo? ¿Qué tan cierto es que los parapléjicos presentan incontinencia?
Aun si Víctor estaba demasiado aturdido para tener algo en mente, sus personas de apoyo tenían que estar preparados aun si solo eran dos personas y ambos eran voluntarios sin responsabilidad directa o legal. Para su desgracia las respuestas a sus dudas no eran muy convincentes.
Todo dependía de la práctica y estimulación a su cuerpo. Las cirugías eran riesgosas y no aseguraban que Víctor pudiese caminar, pero al menos podían seguir intentando reparar el daño aunque también esto iba de la mano a la terapia. Usaría silla de ruedas inevitablemente y tendrían que tener mucho cuidado con ello, podían salir llagas o ulceras por esta.
Tenían que evitar mantenerlo en la misma posición y sacarlo de paseo de vez en cuando. Su vida sería medianamente limitada pero no significaba que no pudiese salir adelante, había muchas actividades que podía realizar aun sin el uso de sus piernas. Pero lo más recomendable seria que estuviese en contacto con un psicólogo.
Respecto a relaciones sexuales… Necesitaba estimulación, su desempeño sexual podía ser muy limitado y perder ciertas habilidades, no tendría el rendimiento de una persona normal y lo más probable es que inicialmente no pueda tener erecciones. Los reflejos de su cuerpo serian escasos pero no nulos, para conseguir estabilizarse necesitaba mucha estimulación y tiempo. Aunque no debía limitarse solo a su miembro, podía aprender de algunas tácticas para complacer a su pareja en compensación con la pérdida de capacidad de endurecimiento y dificultad para eyacular.
Efectivamente tenía problemas de inconciencia y necesitaba nuevamente estimulación para aprender a controlar y comprender su cuerpo, pese a su edad, no era muy diferente a un bebe. Tenían que estar al pendiente de su higiene personal.
Mientras tanto, Víctor seguía sin comprender que le pasaba. Tal y como si estuviese aun en un sueño del cual despertaría y tanto su mente como cuerpo serian semejantes a los de todos a su alrededor. Guiarse por los pasillos, hablar con otros, tener más asuntos que atender. Como se le había dicho que era, volvería a la posición de la que tanto le hablaban Yurio y Yakov, tendría que representar a varios personajes frente a una cámara y seria admirado por quienes lo vieran.
Ese era el Víctor Nikiforov ¿No es así?
Hasta el momento, lo poco que veía claramente en su memoria era un paisaje nevado y un coro de niños que cantaban frente a una pequeña casa ¿Qué era ese lugar? Al menos "Víctor" resonaba una y otra vez en esas escenas. Si intentaba llegar más allá de eso, volvían las punzadas a su cabeza.
…
La mañana era bastante transitada en el hospital, desde el día anterior había personas recorriendo los pasillos. Según escucho de parte de la mujer de limpieza, había una persona en el hospital que requirió cirugía y ahora estaba reposando en la unidad de cuidados de en frente. Las personas desconocidas que estaban de visita en el hospital en estas últimas horas, eran familiares y amigos del paciente que se turnaban para verlo.
¿Eran como Yuri y Yakov? Qué raro. A él no lo visitaban tantas personas, aunque Yuri le había dicho que no querían que mucha gente supiera que despertó todavía o sería un escándalo. Aunque ¿Qué tenía de malo tener más visitas? Estaba cansado y al hombre de enfrente le acariciaban el cabello ¿No habría alguien que quisiera hacer lo mismo con él? Se ve que se sentía bien y eso lo ayudaría a conciliar el sueño nuevamente.
Tanto centrar su atención en el vecino de enfrente no le dejaba dormir un rato más, aunque quería hacerlo. Se sentía pesado y solo durmiendo podía olvidarse de sus malestares, sus ojos no ardían ni recordaba la resequedad de sus labios o se entumecía. Solo era paz… pero seguía sin conseguirla por observar al frente. Si una enfermera se acercara le pediría que cerrara las cortinas para no mirar más hacia afuera, en realidad ni siquiera distinguía algún sonido molesto, con los cristales dividiendo todo el entorno parecía enmudecido.
Aun así no podía voltear a otro lado, tenía la incertidumbre si aquellas personas se retirarían o al menos dejaría de ser observado por una niña que no disimulaba su mirada. Estaba atenta sentada en la unidad de cuidados contraria volteando a verlo mientras una mujer más adulta seguía abrazando a quien probablemente era su pareja.
Casi cortándole la respiración, cuando salió de ahí.
…..
—Mama dice que papa está roto, pero si lo abrazo sanara pronto. — Sonreía la niña extraña que ahora yacía sentada en la camilla de Víctor mientras comenzaba a jugar con sus pies.
— ¿Con abrazos? —Pregunto apenas audible mientras observaba a lo lejos tras los cristales a aquel hombre con expresión de tranquilidad mientras una mujer lo sujetaba levemente entre sus brazos.
—Sip, pero tienen que ser con muuucho amor y cuidado para no lastimarlo. Ese es el secreto para que funcione, por eso si papa extiende los brazos yo o mama lo abrazamos.
—Vaya… supongo que… se debe sentir muy bien. — Víctor sonrió imaginando la sensación mientras forzaba sus palabras.
— ¿Usted no tiene a alguien que lo quiera mucho y lo abrace? — Pregunto la niña curiosa.
—No lo sé... —Suspiro mientras trataba de dibujar en su memoria a alguien.
— ¡¿Entonces aun no llega?! ¡Tenemos que buscarla pronto! — La niña se levantó apresurada para tratar de estirar a Víctor.
—E-espera. — Trato de detenerla antes de que lo tirara de la cama. —Yo no puedo.
— ¿Por qué? — La pequeña se detuvo.
—Yo no puedo… mover mis piernas. — Víctor se agacho, mientras trato de guiarse con la poca fuerza que tenía a su posición reciente, aunque era difícil aun carecía de musculatura. —
— ¿Eh? ¿Tan roto estas? ¡Vamos! ¡Tienes que intentarlo! — La niña lo volvió a estirar lastimándole las muñecas en el intento, cuando de repente una enfermera se dirigió asustada a retirarla de inmediato.
— ¡No puedes hacer eso! — Grito alterada retirando a la niña de inmediato, mientras la mujer de al frente logro percatarse de las acciones de su hija. Saliendo unos momentos para ver qué pasaba.
— ¡Disculpe! —Grito la madre mientras que la jovencita empezó a llorar y a aturdir a Víctor.
—El paciente es muy delicado, no puede dejar que su niña venga a molestarlo y a estirarlo de esta manera. — Regaño la enfermera, mientras la madre se sintió ofendida.
— ¡¿Ha?! ¿Si esta tan grave por qué lo deja solo? Esto no habría pasado si hiciera bien su trabajo.
—Oh, discúlpeme por asumir que era una mujer lo suficientemente madura como para traer niños y cuidar de ellos.
—Ahora resulta que tengo la culpa de que no cumpla bien con su trabajo.
Así, las dos mujeres empezaron a discutir y a provocar que la cabeza de Víctor comenzara a palpitar fuertemente. Quería tranquilidad, solo un poco de tranquilidad.
…..
La habitación se sentía totalmente vacía, solamente había una luz tenue proviniendo del pasillo y otra proviniendo de la ventana. Era una noche sumamente resplandeciente, lo suficiente como para terminar con la mirada perdida en la luna y las estrellas, esos pequeños puntitos que brillaban en el cielo y le dejaban la mente totalmente en blanco.
No podía pensar en absolutamente nada que no fuesen aquellos destellos entre colores oscuros, si intentaba traer algo nuevo a su mente la confusión le provocaba dolor de cabeza acompañada de nausea y mareos. Estaba totalmente agotado, aun sintiendo el estómago vacío no le apetecía comer o su cuerpo se sentiría más incómodo de lo habitual. Incluso masticar requería un gran esfuerzo y solo podía hacerlo lentamente.
Lo único que quería era volver a dormir y que la luz del día no llegara. Al hacerlo, seria visitado otra vez por algún doctor haciendo preguntas que no entendía o no podía responder. Comenzaba a sentir que probablemente sería bueno si aún no muchas personas sabían que estaba ahí, aunque no se molestaría si llevaran a una persona más.
«Necesito a mi persona especial, si me abraza seguro sanare pronto»
Pensaba mientras alucinaba el ser acariciado con delicadeza, siendo que instintivamente trato de dirigir su mano derecha hacia su cabello, tocándolo para sentir su textura y notar que aquellos hilos eran largos. Deteniéndose unos minutos a observar atento mientras se perdía totalmente en la forma de aquella mano
¿Por qué era tan delgada? La otra estaba igual. El hombre que veía en fotografías tenía brazos fuertes, su piel estaba bien cuidada y tenía una tonada diferente, sin contar el cabello corto. Además podía ponerse de pie ¿Por qué ahora no podía? Inquieto dirigió la mano izquierda hasta una de sus piernas mientras trataba de distinguir el grosor de las mismas, también eran muy delgadas.
¿Por qué no se movían? Por más que tratara de concentrarse en un movimiento, por más leve que fuera no reaccionaban. Era extraño, ni siquiera podía sentirlas aunque estaban unidas a su cuerpo.
«Estoy roto» Tal vez por eso aún no llevaban a la persona que más lo quería en el mundo, aunque ¿Cómo iba a sanar sin ella? Podría ser que creían que lo lastimarían con un abrazo ¿Necesitaba ser más fuerte? Pero podía con ello, al menos tenía la fuerza para extenderle los brazos, estaba seguro.
Tratando de demostrarlo, extendió ambos brazos hacia arriba, mirándolos por unos segundos otra vez antes de dejarlos caer. No los podía sostener por mucho tiempo, estaba débil. Pero podía volver a intentarlo, seguramente así conseguiría hacerse más fuerte. Aunque aquellos tubitos en sus brazos eran estorbosos, por más delgados que fueran tenían que pasar algo.
«Me abrazarías aunque sea débil ¿Verdad? Porque me quieres mucho y tú eres quien me ayudara a recuperarme» Dolía, su pecho comenzó a presionarse repentinamente mientras sus manos temblaban, su garganta comenzó a sentirse obstruida y sin querer, un par de lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos. No había sentido esto hasta este momento, comenzando a temer el ser abandonado por primera vez desde que despertó.
No quería estar solo.
Por impulso trato de quitarse inútilmente las sondas y bajar de la camilla, pero sus piernas seguían sin moverse. Necesitaba obligarlas a reaccionar, así que sin importarle se sujetó de la orilla de la cama para tratar de inclinarse. Era débil, demasiado débil, pero el menos consiguió que parte de su peso se recargara en uno de los extremos y que su cuerpo resbalara.
Había caído y dolió, sintiendo una fuerte punzada que hizo que su espalda vibrara y posteriormente se esparciera a más partes del cuerpo. Todo menos sus piernas, seguían sin moverse y tenía miedo de ello, no las sentía… Por más que todo su cuerpo doliera, no las sentía.
«Él estará molesto conmigo por llegar tarde» Un pensamiento llego de manera vaga a su mente sin poder comprenderlo, mientras escuchaba el ensordecedor sonido parpadeante de una alarma que empezó a resonar una y otra vez hasta que finalmente perdió la conciencia. Todo era tan confuso.
….
N/A: Un agradecimiento especial a:
1.- Las que preferían a Víctor paralitico que con amnesia
2.-Las que preferían a Víctor con amnesia que paralitico
3.-A las que querían a Víctor con amnesia y paralitico
4.-A las que no lo querían paralitico ni con amnesia
5.- A las indecisas que no sabían si quedaría solo en coma, paralitico o con amnesia
¿Por qué no cargarme con todas? Mi kokoro lo pedía uwu a Víctor le hace falta un Yuri en su vida que lo apapache. ¡Gracias por leer!
