Hola a tod s! Cómo anduvo la semana? Espero que bien. Ya sé que ayer tendría que haber actualizado, aunque dije que fines de semana no especifiqué el día, pero tuve un cumpleaños así que colgué en subir el capítulo a la tarde o el viernes pero me entretuve escribiendo el capítulo 31. (Ya era hora que lo escribiera) Aproveché ahora que prendí la compu para hacer mi parte de un TP que tenemos que entregar el miércoles (creo haberles dicho que ODIO los trabajos en grupo)

Este capítulo va dedicado a mis profesores de Derecho Societario, que sin sus clases extremadamente aburridas yo no podría haberlo escrito. Todavía no entiendo como hice para aprobar esa materia asquerosa hace dos años. (Detesto derecho). Así que este capítulo va dedicado a ellos dos. (espero que uno siga vivo porque en serio pensábamos que se nos iba a quedar postrado en medio de la clase).

Sin más preámbulos los dejo que lean.


Capítulo 14

Iba a ser un día largo aunque fuera sábado, él lo sabía. Burt abrió los ojos, se desperezó y notó que Carole no estaba en la cama. El olor a café y panqueques la delataron. Aún no se había ido a trabajar y como Kurt no había dormido en la casa la noche anterior ella aprovechó y consintió a su marido con la comida que su hijo le prohibía.

Se levantó de la cama, se dirigió hacia el baño para tomar una ducha y prepararse para ir al taller de Westerville.

Al terminar de arreglarse bajó a desayunar con Carole, quien ya se encontraba con su ropa de enfermera para irse al hospital. Luego de una pequeña charla de veinte minutos sobre quién haría la cena esa noche y qué comerían, llegaron a la conclusión de que Kurt tomaría las riendas en el asunto y no debían preocuparse. Luego de haber terminado de comer ambos se fueron a sus respectivos trabajos.


Kurt lentamente abrió los ojos. Lo primero que pudo ver fueron unos rizos negros delante de sus ojos. Sus brazos estaban todavía aferrados a la cintura de Blaine, lentamente lo atrajo más hacia él e inspiró su fragancia. Una mezcla de coco, su perfume favorito, rastros de una noche de pasión y un toque del aroma natural de Blaine, simplemente perfecto. Quiso quedarse en esa posición por unos minutos más, volvió a cerrar los ojos pero instantáneamente los abrió. El olor que subía desde la cocina le revolvió el estómago. Inmediatamente soltó a su novio y se sentó en la cama. Esto hizo que el morocho se despertara jadeando del susto que el movimiento le provocó. Kurt había perdido totalmente el color, mantenía los ojos cerrados, respiraba hondo por la nariz y exhalaba todo el aire por la boca.

-¿Te encuentras bien amor?- Blaine preguntó preocupado sin quitarle la vista de encima en ningún momento. Kurt se percató de que su novio se había despertado y se encontraba a su lado.

-Sí Blaine. Creo que me cayó mal algo de lo que comimos ayer. No te preocupes- le dirigió la mirada y le sonrió. Esto calmó un poco a Blaine, haciendo que una pequeña sonrisa apareciera en su cara.

-Buenos días- le dio un beso en la mejilla y le tomó la mano- Me asusté pensando que algo te había pasado.

-En serio, no fue nada- lo miró a los ojos por unos segundos, luego le dio un beso en los labios- Supongo que tus padres volvieron porque huele a café.

-Creo que sí volvieron. Mejor nos cambiamos y vamos a desayunar

Ambos salieron de la cama, Blaine dejó que Kurt utilizara el baño primero mientras él se encargaba de no dejar rastros de lo sucedido la noche anterior guardando y tirando todo indicio que levantara sospecha. Conocía perfectamente a su madre, sabía que era capaz de revolver su cuarto en menos de un minuto y entretenerlo por horas interrogándolo sobre las cosas que encontraba.

Una vez, cuando él hacía poco que había confesado ante sus padres que era gay, su madre había entrado a su habitación mientras se encontraba en la escuela y descubrió una revista para gays la cual se la había comprado por pura curiosidad. Ese día su madre lo tuvo sentado en el sofá del living durante tres horas sermoneando sobre el asunto. Desde ese momento Blaine sabía que tenía que esconder perfectamente todo, absolutamente todo.

Al salir del baño, Kurt se veía mucho mejor. Sus mejillas volvieron a su color natural y lucía extraordinario aunque traía puesta ropa de su novio ya que no iba a usar el uniforme de la academia que traía consigo el día anterior. Blaine le besó la frente y se metió al baño. Kurt para matar el tiempo mientras lo esperaba comenzó a mirar las fotos de su novio. Había una con Thad cuando eran niños; otra con sus padres y Cooper a quien ya había visto en los álbumes que la madre de Blaine le había enseñado. Al lado de esta se encontraba un portarretrato con forma de corazón, su sonrisa se ensanchó cuando notó la foto de ellos dos tomada hace un par de días. Kurt pasó sus dedos por la misma y su corazón empezó a bombear fuertemente. En ella, estaban los dos sentados debajo de un árbol de Dalton, Kurt sonriendo a la cámara mientras que Blaine lo miraba a él con ojos de enamorado. Sintió unos brazos que lo rodeaban y una cabeza apoyada en su hombro izquierdo. Giró para ver a Blaine con los ojos cerrados encima de él. No pudo resistirse a besarle el pelo. Dejó el portarretrato de donde lo había tomado y se dio la vuelta.

-Es preciosa- le dijo a su novio quien ya había levantado su cabeza

-Por eso la imprimí y la puse allí. Vamos a desayunar- le dio un beso en la frente al mismo tiempo que tomaba su mano.

Ambos bajaron hacia la cocina donde se encontraban los padres de Blaine. Los señores Anderson estaban hablando, cuando vieron a los dos muchachos parados en la entrada del lugar se callaron. Se los quedaron observando por un rato.

-¿Pasó algo que se nos quedaron mirando de esa manera?- preguntó Blaine

-No, solamente no esperábamos que Kurt se quedara a dormir. ¿O recién llegó?- dijo la mamá de Blaine

-Se quedó a dormir. Se hizo tarde para que regresara a su casa- su madre le dio una mirada de complicidad. No pudo evitar ponerse colorado ante lo que su mamá le estaba tratando de transmitir con sus ojos- Nos quedamos hablando sobre la escuela, la banda y viendo La Sirenita. No pasó nada mamá

-Eso espero- sorbió de su jarro – Así que supongo que quieren desayunar. ¿Quieres café Kurt? Hijo tú vives en esta casa así que te puedes servir tu desayuno solito- le jaló de la mejilla

-¡Mamá!- exclamó Blaine. Su novio se rió. Era increíble como su madre lo amaba.

-Entonces Kurt, ¿quieres café?

-Preferiría un té, si no es mucha molestia. No me levanté sintiéndome muy bien

-¡Oh pobre de ti! No pediremos más de esa comida china- dijo con pena la señora Anderson

-Cariño yo ya te lo había dicho antes y no me hiciste caso- se lo escuchó hablar al padre de Blaine quien no había emitido palabra desde que habían arribado a la cocina.

-¿Cómo estuvo la velada anoche?- Preguntó Blaine, llevándose un poco de cereal a la boca

-Espléndida. Conocí a varias personas influyentes en el ambiente de los negocios. Hijo eres un desastre comiendo. ¡Y eso que es cereal! Espero que no te comportes de esa manera esta noche en la casa de Kurt

-Le prometo que no lo hará. Si se comporta mal se los traigo con una nota de devolución- dijo el castaño en chiste

-¡Kurt!- Blaine estaba colorado pero no podía parar de reír junto con sus padres.


Chandler estaba preparado. Hoy se vengaría de su ex novio. Tenía un resentimiento tan grande como para quedárselo él mismo. No podía aceptar la idea de que lo hubiera abandonado por Anderson, simplemente no podía.

Tomó su auto, sus gafas y su mejor sonrisa de maldad que su cara le dejaba poner. Comenzó a manejar a un lugar que conocía perfectamente. Luego de unos veinte minutos en la calle se le iluminaron los ojos y su sonrisa se le ensanchó cuando notó el cartel de "Talleres y Lubricantes Hummel". Sabía que al ser sábado Burt trabajaba en la sucursal de Westerville. Estacionó su automóvil en la vereda, se bajó y entró al taller. Los empleados se le quedaron viendo, en especial un chico de alrededor de unos veintitantos años que él sabía que era gay. Cada vez que llegaba a la tienda con Kurt se lo quedaba observando. En los momentos en el que castaño buscaba a su padre, el otro chico aprovechaba para coquetear con él. Chandler siempre lo rechazaba.

-Hola preciosura. Ya era hora que cayeras a mis pies.- se acercó el morocho de ojos marrones. Le acarició el pelo pero el rubio le quitó la mano en un segundo

-Ni lo intentes Fred. Vengo a ver a Burt- dijo mientras se sacaba los lentes

- El señor Hummel está ocupado en su oficina. No puede ver a nadie- le contestó con amargura

-Seguro me lo dices porque nunca he aceptado salir contigo- le sonrió con coqueteo y tomándolo por las tiras del overol- pero si le dices al Señor Hummel que he venido a verlo te prometo que saldré contigo y que harás conmigo lo que quieras y donde quieras

La forma en que se lo dijo hizo que Fred se pusiera duro al instante. Luego de que lo haya soltado salió disparado hacia el despacho de Burt.

El señor Hummel se encontraba ordenando el papelerío que había encima de su escritorio. Tenía que tener todo perfecto para el comienzo de la semana ya que iba a ver una inspección del taller. Escuchó que alguien tocaba la puerta.

-Pase- ordenó sin levantar la vista de los papeles

-Señor Hummel, alguien lo busca- dijo el morocho tragando saliva

-¿Quién?

-Buenas tarde Burt- de un lado de Fred apareció el rubio- Gracias, luego arreglamos

-¿Sucedió algo Chandler? No solías venir a visitarme al taller muy seguido y la verdad es que estoy muy ocupado como para socializar ahora

-No se preocupe. Vengo a hablarle sobre su hijo, sobre Kurt. Creo que tiene que saber algo de él- la sonrisa malévola de Chandler se estiró en su cara


Kurt regresó de la tienda con las cosas para la cena. Había decidido preparar pasta con salsa de champiñón como plato principal y de postre una tarta de manzana. Blaine adoraba sus tartas, además no interrumpiría la dieta que le había impuesto a su padre.

Empezó haciendo la tarta. Colocó los ingredientes recientemente comprados sobre la encimera de la cocina, luego se puso el delantal. Todavía llevaba la ropa de su novio por lo tanto no quería ensuciársela.

Puso en un bol harina, huevos, leche y una cucharadita de esencia de vainilla, batió y agregó los trozos de manzana que había cortado. Prendió el horno e ingresó el recipiente dentro. Luego preparó la salsa. Crema, vino blanco, cebollas y champiñones finamente cortados y especias. Al cabo de un rato el aroma a la salsa y a la tarta inundaba el ambiente. Kurt estaba probando la preparación cuando la mezcla de olores le revolvió el estómago causando que nuevamente se maree. Rápidamente abrió la ventana y se sentó en una de las banquetas que se encontraba en el desayunador de la cocina, con una hoja que se encontraba cerca empezó a abanicarse.

Burt ingresó a la casa con cara seria. Se encontraba perdido en sus pensamientos. El aroma de la comida que estaba preparando el castaño lo distrajo. Entró a la cocina y vio a su hijo sentado, dándose aire; con los ojos cerrados y más pálido de lo normal

-¿Kurt te encuentras bien?- El castaño abrió los ojos y se encontró con la mirada de preocupación de su padre frente a él.

-Sí papá. Simplemente me mareé. Hoy no me he sentido muy bien que digamos. ¿Tú te encuentras bien? Tienes cara como que ha sucedido algo malo.

-No hijo. No te preocupes… sólo son cosas del trabajo. Estoy cansado, es eso.

-Si quieres suspendemos la cena. Blaine lo entenderá. Al fin y al cabo tú estás cansado y yo no me siento bien

-No, veo que has estado trabajando. Me iré a descansar un rato. Llámame cuando llegue tu novio

-Sí papá- le dio un beso en la frente- te amo

-Yo también hijo.

Burt entró a su cuarto, apoyándose en la puerta cuando la terminó de cerrar suspirando y cerrando sus ojos. La charla con Chandler lo había dejado en estado de shock. No sabía si confiar en las palabras del ex novio de su hijo. Decidió recostarse en su cama y relajar su mente por un momento. Quería olvidarse de la verdad.

Flashback

-¿Qué es lo que me tienes que decir sobre mi hijo? Que yo sepa, él terminó contigo y ahora está feliz con Blaine.

-Por favor señor Hummel. Solamente vengo a contarle algo para que sepa en qué anda su hijo y lo proteja de malas influencias

-Ve al grano Chandler. No estoy para rodeos, te dije que andaba ocupado

-Entonces seré directo. Hace poco se formó una banda en la academia llamada The Warblers y Kurt es uno de los vocalistas. Dentro de unas semanas empezarán con la producción de su CD.

-Eso no puede ser cierto. Kurt nunca se metería en esas cosas. ¡Ese ambiente mató a su madre!

-¿Quiere saber más? Blaine, el nuevo galán de Kurtie, es el otro vocalista

-¡Eso lo dices porque estás resentido porque te dejó!

-Todo lo que le he dicho es verdad. Pregúntele

-¡Vete Chandler! ¡No me quiero enterar que has estado cerca de mi hijo o de mi familia! ¡Vete!

-¡Yo sólo quería informarle!

Chandler cerró la puerta antes de que uno de los adornos que se encontraban sobre el escritorio de Burt aterrizara allí. El señor Hummel estaba con el corazón galopando a mil por hora y sudando. No quería desconfiar de su hijo, la verdad es que no podía hacerlo.

Fin flashback


Alrededor de las siete de la tarde Blaine llegó a la casa de los Hummel- Hudson. Traía puesto el conjunto que Kurt le había armado la noche anterior. El castaño se sonrojó al verlo vestido así y al recordar lo sucedido en la casa de Blaine. En un segundo recuperó el color que había perdido durante todo el día. Blaine le entregó una rosa roja que traía consigo y se dieron un pequeño beso en los labios.

El morocho se acomodó en el sillón mientras que Kurt fue a avisarle a su padre y a Carole que su novio había llegado a la casa. La pareja bajó hacia el comedor y se acomodaron en la mesa. El castaño sirvió la comida que había preparado y se sentó al lado de su novio, frente a Carole y junto a su padre.

-Entonces Blaine cuéntame algo sobre ti – Habló Burt mientras se llevaba un bocado de pasta a la boca – Hijo, está sabroso- Kurt sonrió y dejó que su novio hablara.

-Bueno- comenzó algo nervioso- estoy en mi último año en la escuela, me gustaría aplicar para la NYU. Mis padres constantemente viajan por su trabajo, mi hermano Cooper está en la universidad y amo demasiado a su hijo- Blaine le tomó la mano a Kurt sonriéndole, provocando que el castaño se sonroje.

-Espero que así sea. Si le haces daño no dudaré en sacar mi arma de su estuche – Blaine palideció de un momento a otro- Era broma pero cuídalo.

A Burt le había caído bien Blaine, parecía un buen chico y demostraba el amor que le tenía a Kurt pero las palabras de Chandler le seguían rondando en su cabeza.

Terminaron de cenar y se dirigieron hacia la sala de estar donde Kurt les serviría el postre. Luego de entregarle una porción a cada uno se acomodó junto a Blaine.

-¿Tú no comes postre Kurt?- preguntó Carole al notar que su hijastro no tenía plato

-No me he sentido muy bien durante el día

-Oh, de acuerdo

-No me has dicho que pretendes estudiar Blaine- continuó Burt con el interrogatorio.

Blaine se tensó porque no sabía cómo decirle que estaba pensando estudiar música. Observó a su novio para que lo ayudara a continuar. Kurt le dirigió una pequeña sonrisa que lo incitaba a seguir hablando.

-Desde pequeño mis padres me han enseñado a tocar varios instrumentos como el piano, la guitarra y el violín. Me encantaría estudiar algo relacionado con la música- Blaine tragó duro luego de haber soltado nada más y nada menos que la verdad.

Burt decidió arriesgarse y preguntar sobre lo hablado con Chandler esa tarde. Tenía que matar su duda.

-¿Es por eso que te encuentras en la banda de la academia junto con Kurt?- La joven pareja abrió sus ojos ante aquel dicho. El señor Hummel se enteraría de la cuestión esa misma noche pero no se esperaban tal cosa- Kurt te dije que te mantuvieras alejado de eso

-Te lo puedo explicar papá- sus ojos se habían empezado a humedecer, su voz a cortar y su presión a bajar.

-No me tienes que explicar nada. Me desobedeciste cuando sabías perfectamente lo que pienso de ese ambiente. Tu madre murió gracias a ello.

-¡Mamá no murió por cantar!

-No estarás en la banda.

-Pero señor Hummel- intervino el moreno

-No te metas en esto Blaine

-Déjalo. Él no ha hecho nada

-He dicho. Nada de bandas

-¡Pero me gusta! Han pasado años que no me sentía tan vivo cuando cantaba y tú me lo arrebatas de la nada. Te detesto papá

Kurt se levantó rápidamente tomando la mano de Blaine pero no llegó a dar un paso ya que cayó en los brazos de su novio.


Diganme quién tiene ganas de matar a Chandler! El maldito hará por lo menos una o dos más de las suyas. Pobre Kurt y Blaine la ligó de revote por culpa del cara de pitufo.

No se preocupen por las canciones que todavía quedan varias por agregar. Es más, hoy volvía con mi mamá en el auto y justo pasaron en la radio una y se me vino una escena a la mente. Así que la voy a agregar en una parte de la historia.

Voy a agradecerles por leer, tanto a los que siguen a UVP como los que la leen de forma anónima. Hace mucho que no agradecía y me parece desconsiderado no hacerlo porque como yo me tomo el tiempo para escribir y publicar, ustedes los hacen para leer. Así que gracias, me hacen feliz.

Ya subí en mi blog (el cual se encuentra en mi bio) lo que Glee significó para mí, por si lo quieren leer. Si quieren pueden seguirme en Tumblr y en Twitter (perdí un par de seguidores y me puse triste) así se enteran de lo que es mi vida por si no llego a subir a tiempo otra vez.

Nos leemos la semana que viene. Besos y abrazos.

Con amor,

Katu