Capítulo 14: Vivo o Muerto
N/A: Antes de que lean este capítulo, deberían devolverse a leer el Capítulo 9. A menos de que sean unos rebeldes. Entonces, ignórenme.
La Segunda Fase
Orochimaru soltó una risotada sarcástica. El Raikiri era tan aburrido. Uno pensaría que, con la mentalidad normal de Hatake, este sería un poquito más creativo.
- ¿Oh? ¿Qué es esto? - preguntó Orochimaru, esquivando su ataque. - ¿Nuestro pequeño ANBU-chan por fin está sacando sus garras? Qué impresionante. ¿Crees que tu técnica te va a ayudar? ¡Una puñalada al corazón no matará a un hombre sin uno!
Y no era una mentira. Una puñalada al corazón no mataba a un hombre sin corazón y no se podía matar a algo que ya estaba muerto.
Amor y amistad. Por favor. Esas eran mentiras cocinadas por la aldea para atar a cada nueva generación a la vida shinobi.
Dos de los ANBU lo atacaron con sus espadas. Orochimaru puso los ojos en blanco y bloqueó los ataques con sus manos, dejando que sus manos hicieran el trabajo. Por un momento, sintió una maravillosa satisfacción al ver el metal derretirse bajo sus yemas. Pero entonces, un dolor agudo le llegó a los hombros y esa fue la única advertencia que necesitó para dejarlo ir, antes de que una lluvia de chispas explotó del acero, iluminando el cañón con destellos plateados.
Electrocución. No era divertida. Orochimaru fulminó con la mirada a los hilos de chakra. Claro que terminaban en Hatake.
Esos niños estúpidamente valientes, que se atrevieron a hacerle frente. Se preguntó cómo reaccionaría Kakashi al ser responsable por sus muertes. Mientras que las espadas eran alzadas de nuevo, Orochimaru saltó por el aire y cayó en las muñecas de sus enemigos, con un pie en cada una. Usando sus rodillas, los forzó a cruzar filos y, con un giro, mandó a volar a ambos ANBU en direcciones opuestas... a las armas de sus propios aliados.
Hubo gritos horrorizados y disculpas desesperadas, ninguna de las cuales lo iba a ayudar. Las palabras no podían curar esas heridas.
Él los escuchó y se rio. Pero no por mucho, porque sus brazos iban a estar inútiles por el resto de la pelea gracias al ataque. Incluso con su rápida reacción, el daño ya estaba hecho. Los espasmos de sus músculos eran demasiado fuertes como para controlar o ignorarlos; serían un estorbo más que una ayuda en la batalla. Detenerse y curárselos él mismo era más problemático de lo que valía. Las quemaduras eléctricas eran algo complicado con lo que lidiar, no era tan fácil como coser la piel para que se juntara de nuevo.
Por suerte, él no necesitaba signos para muchos de sus jutsu. Todavía le quedaba bastante chakra; los podía derrotar sin brazos. De todas maneras, era una discapacidad irritante, especialmente al estar rodeado. Cuando volviera a Oto haría que Kabuto los mirara. No dudaba de las habilidades de su ninja médico, pero, por si acaso, probablemente debería ordenarle a alguno de sus experimentos que se preparara para darle sus brazos.
Kakashi apareció al frente de él, rozándole el pelo con chakra raiton. Orochimaru le escupió una lengua de fuego al chiquillo, pero él se alcanzó a apartar al último segundo. Dio una vuelta en el aire y aterrizó a sus espaldas.
Maldita sea, ese niño era molesto.
Orochimaru se volteó y lo atrapó en las costillas, justo cuando le iba a apuñalar la espalda, con su otro pie colapsando la rodilla de otro ANBU, que lo había intentado distraer por al frente. Mientras que se apoyaba en Kakashi, Orochimaru invocó un campo de picas de tierra de abajo suyo, queriendo hacerlo pedazos.
Sin embargo, Kakashi escapó de nuevo de la muerte. Justo antes de que golpeara el suelo, rompió las puntas de las picas con su Raikiri, creando suficiente espacio como para escapar rodando. Usando el momentum de su giro, Kakashi salió fuera del pozo de picas, ante los pies de Orochimaru. El Sannin alzó su pierna para patearlo hacia el muro, pero antes de que pudiera hacerlo, Kakashi había usado un kunai en la parte de atrás de su rodilla, cortándole el tendón.
Se tambaleó y Kakashi ocupó ese momento para apuntar de nuevo a su espalda con su katana electrificada. "No está apuntando al corazón," se dio cuenta Orochimaru. "Esta vez va hacia los nervios."
"Cómo lo odio"
Rodeándose con chakra futon, hizo retroceder varios pasos a sus oponentes. Kakashi se vio obligado a detener el ataque para recuperar su equilibrio y ese era todo el tiempo que necesitaba pata agarrar al chiquillo por el cuello y lanzarlo de espaldas hacia la columna de rocas detrás de él. Golpeó la roca con un duro "thwack" y se quedó quieto. El sello de caja que había establecido antes dependía de cómo mantuviera su chakra, así que se deshizo.
Muy bien.
Orochimaru se preguntó vagamente si todo esto era parte de otro complejo plan político del Consejo de Konoha y Danzo Shimura. (Probablemente. Siempre había algo pasando en ese orfanato de asesinos). Después declaró que no le importaba. Ya nada de eso lo afectaba. Que Akatsuki y el viejo Sarutobi lo resolvieran en secreto. Lo único que Orochimaru quería era su propia libertad.
"En este mundo, cada hombre está solo. ¡No dejen que la propaganda bonita del Hokage los engañe! ¡Ustedes están aquí para morir; mejor aprovechen su vida antes!"
La última vez que se había sentido así, sus padres... Orochimaru de verdad no quería volver a ese pequeño y oscuro lugar. Esa fue la primera vez que saboreó la muerte.
Pero, ciertamente, no había sido la última. Lo llamaban un monstruo, pero si sólo lo probaran... Despedazar a otro ser vivo y mirar a sus órganos retorcerse mientras que gritaban... no había nada tan delicioso como el control.
Por dentro, eran igual que él.
Y si no les gustaba, mal por ellos. Sus preciados sentimientos no eran su problema. No importaban; nada en el mundo lo hacía. Orochimaru había aceptado eso hace mucho, mucho tiempo. Asesinar no le sería tan fácil si él no estuviera hecho pasa matar.
Las únicas cosas por las que podía vivir eran sus experimentos. Jutsu, poder, conocimiento... las ideas duraban más que las personas. No era tan fácil matar una idea. Pero a las personas... bueno, había cosas que ni Tsunade podía arreglar. Las heridas de Sakumo habían sido una de esas. No el tanto al riñón. Tsunade lo podría haber sanado de haberlo encontrado a tiempo. Pero Sakumo había estado muerto por mucho tiempo antes de suicidarse.
Mejor morir vivo que vivir muerto. Aunque preferiría no morir en lo absoluto. La inmortalidad estaba tan cerca que la podía saborear.
Se movió hacia adelante, intentando acabar con la vida de Kakashi. Pero el niño al que había partido en dos había sido otro ANBU que se había cruzado. (Upsi). Entonces, otro de sus compañeros había acechado detrás suyo y conseguido ponerle unos sellos explosivos en la espalda y tuvo que forzarse a abandonar a Kakashi para lidiar con esas ratas.
Estaban atemorizados por él, como debería serlo, después de verlo matar a su líder no-oficial en cuestión de segundos.
Pero no se rindieron. Simplemente, fueron de nuevo hacia él. Y de nuevo.
Diez años fuera de la alda y se había olvidado lo frustantes que eran los ninja de Konoha. Él sólo había venido por el niño Uchiha, quien se había alejado en el caos. Si se quedaba ahí más rato, lo perdería. Parecía que tendría que romper una de sus reglas personales y dejar asegurarse de que todos a los que mataba estuvieran muertos. Inmovilizarlos tendría que ser suficiente.
Los odiaba tanto.
No. Se. Rendían.
Estúpida mierda de la Voluntad de Fuego, ocupando el "trabajo en equipo" como una excusa para que lo atacaran en manada. (Ignoró a su propio cerebro traidor, que, por alguna razón, pensaba "yo solía ser uno de ellos".)
Lo primero que noté cuando dimos vuelta a la esquina fue que el muro de Instinto Asesino nos golpeó de nuevo, esta vez por detrás. Maldije mientras miraba cómo caía hasta Naruto... antes sólo había sido un poco de residuo del exceso, esta vez era el real. A pesar de eso, ninguno de nosotros se rindió, sobre todo porque sabíamos qué nos esperaba si lo hacíamos.
Naruto estaba tan belicoso como siempre, su cara en una mueca incluso cuando sus rodillas se negaban a pararse. Él era una de las pocas personas que conocía que dejarían que sus cuerpos se rindieran antes que sus mentes.
- Ho... kage...
Puse mis ojos en blanco. "Típico Naruto. Hay un criminal de rango S persiguiéndote y tu sigues tras tus sueños." Y, después: "¿Qué hago molestando a Naruto? ¡Hay un criminal de rango S persiguiéndote y estás molestando a Naruto!"
Ino soltó un quejido.
- Sasuke... kun... - ella fue, sorpresivamente, la primera en moverse de nuevo de nuestro grupo.
Tal vez no debería subestimar el poder de un flechazo obsesivo preadolescente.
"POR LO QUE QUIERAS, NO PIENSES EN LA DAMA DE TANYU."
"Huh", noté mientras mi mente se aclaraba. "Tanto la determinación con el humor pueden romper el gancho del instinto asesino. Interesante."
Tras la confusión, podía ver una silueta, amenazadoramente alta y con forma de serpiente, parpadeando contra los muros. La roca se deshizo una vez más y, finalmente, nos estábamos encontrando a Orochimaru cara a cara por primera vez.
Había dejado un rastro de cuerpo tras sí. Esperé que todos estuvieran inconscientes. Pero también era probable que estuvieran muertos. Como el ANBU que había estado cargando a Sasuke. Es difícil pelear cuando llevas a alguien en tu espalda. Orochimaru lo había apuñalado en la cabeza. Entonces, cuando la otra ANBU había corrido para interponerse entre nosotros y él, él simplemente la sacó del camino con una cachetada, como si fuera una mosca. Cayó en un montón de escombros y la vi quedarse quieta.
Tal vez fuera sólo una contusión y no un cuello roto.
No seríamos capaces de escapar de él.
La única opción que quedaba era pelear. Pero incluso con todas nuestras fuerzas combinadas, él seguiría siendo capaz de destruirnos con un dedo. Allí éramos niños recién salidos de la Academia. No teníamos ninguna oportunidad contra ese hombre. Incluso una legión entera de ANBU no le podía hacer frente.
Me acordé de la técnica de mi padre. La que yo todavía no dominaba.
"Hay cosas terribles en el mundo. Cosas que mueren, pero no se mantienen muertas."
Este era el momento perfecto para utilizarla... Pero no podía. No estaba completa. No, no podía. Mi padre me había advertido. Que no jugara con esa técnica hasta que me lo permitiera o me convertiría algo menos humano que lo que estaba peleando. Y había escuchado demasiadas historias de las cosas terribles que le habían pasado a personas que intentaban cosas para las cuales no estaban listas.
"Aquellos que caminan en las sombras pueden perfectamente convertirse en una de ellas."
No, no cometería ese error. A lo mejor la técnica fallaría y me encontraría exactamente donde comencé, pero con mi preciado tiempo gastado. A lo peor, me mataría a mí en lugar de Orochimaru.
Nos miró.
- Córranse, niños. Sólo quiero al último Uchiha.
- No.
- Dije que se movieran.
- No.
Me dio otra oportunidad para arrepentirme.
- Estás probando mi paciencia. Tengo muy poca y ya gasté la mayoría. Diré esto una vez más: muévanse. Ahora.
Estaba a punto de hesitar, preguntándome qué sería lo correcto. Si me apartaba, él haría lo que quisiera (que quisiera hacer) con Sasuke y dejar a los demás sólo, tal vez, pero si no lo hacía, él me mataría y haría lo que quisiera con Sasuke igual. ¿Cuál era la idea de ser noble si sólo traería un resultado peor que el pragmatismo?
Esta cuestión de "salvar a tus amigos" era más para levantar la moral de cualquier otra cosa. En la mayoría de las situaciones, cuando un compañero estaba en problemas, era posible salvarlos Y completar la misión. Entonces tendrías tanto una misión completada como un shinobi vivo. Si no, entonces podrías salir vivo e intentar de nuevo. La gente inventaba esas historias de amor y amabilidad (y eran importantes; yo hubiera muerto por Ino, Naruto, Choji e incluso Kakashi-sensei), pero para un comando central, las cosas eran ligeramente diferente. Las vidas y el entrenamiento no eran baratos, así que mantener vivos a todos los hombres posibles era la mejor solución.
Claro que, en mi momento de indecisión, Naruto llegó y decidió por mí.
- ¡NI CAGANDO, RARO DE LAS SERPIENTES!
Hubiera sido gracioso si yo no hubiera estado muerto de miedo, porque sólo sirvió para enojar aún más a Orochimaru.
Miré a mi alrededor, intentando encontrar algo que yo pudiera utilizar y vi mi pulsera, donde estaba el sello de invocación desactivado. Si estos funcionaran, saldríamos de ese desastre. Pero yo no tenía el conocimiento para arreglarlos. Si les ponía algo de chakra, haría un circuito inútil, como una batería conectada a sí misma.
"Cuando dudes, vuelve a lo básico. No juegues con cosas para las que no estás listo"
Instintivamente, alargué mi sombra.
"Estás loco, Shikamaru," me dije. "Estás loco. Ese es Orochimaru, un ninja forajido de rango S, uno de los Sannin, el estudiante más peligroso del Sandaime y estás intentando ir contra él con Kagemane."
Síp.
No importa que sólo sea un Genin. No importa que sólo tenga doce. Sé qué demonios estoy haciendo y no lo voy a cambiar sólo porque estoy peleando contra uno de los Sannin Legendarios."
"¡ESO NO IMPORTA!" gritó mi sentido de preservación propia. "¡Estás LOCO!"
"Sólo es una locura si falla. Si funciona, es una genialidad."
Nadie alií era lo suficientemente fuerte como para derrotar a Orochimaru.
Nadie excepto... él mismo.
Orochimaru se lamió los labios. El Sharingan... ahí estaba, dentro de su alcance... estaba tan cerca...
De repente, ya no podía moverse.
Orochimaru miró hacia abajo, sólo para encontrarse con la mirada de suficiencia del chico Nara. Kagemane. ¿Pero cómo?
Se había asegurado de que su sombra estuviera fuera del alcanze de la técnica del chico y los túneles que sus serpientes habían cavado estaban allá... ¿qué otra cosa podría haber usado...?
Ahí fue cuando Orochimaru notó el pequeño agujero tras suyo que no había estado allí antes. Un Nara con jutsu Doton. Eso no era justo. La próxima vez sería un Yamanaka con Raiton. Lo cual era altamente probable, considerando el sensei del equipo.
El chico era rápido, iba a admitir eso. Debió haberlo formado mientras sus ojos estaban en Sasuke Uchiha.
No importaba. El hecho de que había atrapado a Orochimaru era una situación menos que óptima, pero no imposible de remediar. Comenzó a mover su chakra en la dirección opuesta del agarre del Kagemane. Ahora sólo duraría lo que le permitiera la resistencia de su captor. Era una guerra de resistencia y, genio o no, el chico Nara era un niño con reservas de chakra limitadas. Ya estaba temblando por el esfuerzo. Pronto se quedaría sin energía y tendría que dejarlo ir y ahí Orochimaru atacaría.
Naras.
Otro grupito de genios de Konoha.
Otro rebaño de corderos encaminados al matadero.
En desesperación, sus amigos comenzaron atacarlo mientras duraba el efecto de la parálisis. Pero no les serviría de nada. Una vez que el Nara colapsara y tuviera que dejarlo ir, él los mataría. Todo lo que estaba haciendo era comprarles tiempo. Qué dolor de cabeza.
Los mataría. Todos merecían morir, excepto por el chico Uchiha. Puede que no pudiera ocupar sus brazos, pero todavía tenía sus colmillos. So sólo pudiera morderlos a todos y acabar con eso, pero el Sello Maldito que tenía estaba limitado para un uso. El que tenía en sus colmillos había sido preparado específicamente con Sasuke Uchiha en mente y era probable que ocuparlo en otro sujeto negara su efectividad.
Parecía que se tendría que contentar con su mandíbula inferior y Orochimaru se sentía bastante vengativo contra el "genio" que pensaba que era lo suficientemente bueno como para ir contra un Sannin.
(La verdad es que tenía sangre en el ojo contra todos los que le recordaran a sí mismo, como la mayoría de las personas lo hacen. Estúpidos genios que caerían en un momento u otro).
"No sabes lo que estás haciendo ¿verdad, pequeño idiota? No estoy bromeando. Sal de aquí. Corre. Ándate. Ahora. Aléjate. Puede que esté intentando matarte, pero no significa que no diga la verdad. Corre. Ándate. Sal que aquí. Aléjate. O algo más te va a matar, lenta y dolorosamente y te prometo que lo que hago ahora parecerá piadoso en comparación. Porque esa 'otra cosa' se llama Konoha. Así que, por favor. Toma este consejo de un hombre con más experiencia que tú. (Demasiada experiencia más que tú). Corre. Ahora. Mientras todavía puedas. Todavía no es demasiado tarde para salvarte. ¿Por qué no te mueres ya?"
Sólo había venido por el último Uchiha. ¿Por qué no podían entender eso?
Oh, bueno. Había intentado advertirles, pero no habían escuchado. Era de esperarse. Nadie nunca lo escuchaba. Pero eso terminaba siendo mejor para él, porque significaba que no lo iban a responsabilizar por lo que iba a hacer.
- Muy bien - Orochimaru se encogió de hombros. "Les dí demasiadas oportunidades, niños, y las malgastaron todas". - Si no me dejan ir alrededor de ustedes, iré POR ustedes.
La sombra se desconectó.
Abrió sus mandíbulas y fue hacia adelante.
Había unos colmillos encaminándose a mi cara.
"Ahora o nunca".
Me saqué mi pulsera.
Y sentí un dolor agudo en mi espalda...
"Veredicto: Estás loco."
Entonces vi a Orochimaru gritar y caer en sus rodillas.
"Pero también eres un genio."
"MIERDA."
Fue todo lo que se le ocurrió a la mente, normalmente elocuente, de Kakashi. El hecho de que Orochimaru había traspasado los muros del cañón en lugar de caminar alrededor, como lo haría una persona educada, significaba que todo lo que estaba pasando estaba dentro del rango de visión de Kakashi. Él podía ver todo lo que pasaba.
Uno, Orochimaru se dirigía a Sasuke Uchiha.
Y dos, Shikamaru estaba en su camino.
"Lo que quiere decir que Shikamaru también va a ser víctima de Orochimaru."
Shikamaru era su estudiante.
"Shikamaru está en mi equipo. Es mi trabajo protegerlo."
Pero él estaba lejos.
"No lo podré alcanzar a tiempo."
Otro de sus compañeros de equipo iba a morir frente a sus ojos ese día.
Aunque se había prometido que no iba a volver a ocurrir.
No después de Obito. O Rin. O Minato-sensei.
Tenía una sensación repicante en su cabeza.
"Repicar."
"Cascabeles."
"La prueba del cascabel."
Un destello de morado desde la línea de árboles y algo estaba ahora en su cadera.
"Kakashi, eres un idiota, todavía los puedes salvar..."
"Kawarimi no Jutsu."
"¿Qué acaba de ocurrir?"
Un momento antes, yo estaba mirando la boca abierta de Orochimaru, con mi vida pasando frente a mis ojos; al siguiente, había impactado con el muro y me encontraba recostado en el piso, rodeado de personas inconscientes y cuerpos enfriándose. El dolor en mi espalda había sido sólo una roca afilada.
En mi lugar estaba... un ANBU.
Estaba confundido.
"¿Cómo?"
Entonces me di cuenta.
Otro ANBU. Uno de los primeros, atontado, pero no muerto. Se había sustituido... conmigo. Hubo un brillo de metal pulido mientras sacaba su espada. Mi mente comenzó a apagarse. Intenté luchar, pero era inútil.
Me desmayé.
El dolor que Kakashi sentía en su hombro era casi anotable mientras que veía como su katana daba en su objetivo. Había algo mórbidamente satisfactorio en ver cómo el filo se enterraba en el paladar de Orochimaru y salía por la parte de atrás de su cabeza. No lo mataría, pero no importaba. Lo importante era que Shikamaru ahora estaba al otro lado del corredor, lejos del daño y que la fuerza de su puñalada había alentado el momentum de Orochimaru lo suficiente como para prevenir que el tipo le arrancara un pedazo al chiquillo Uchiha.
Orochimaru estaba tan furioso que los muros del cañón se sacudieron. Estaba gritando algo acerca de que "¡ese sello era de sólo un uso, mocoso!" Ni que a Kakashi le importaran los sentimientos inexistentes de esa culebra.
Había algo tintoso y sanguinolento corriendo por su espalda, pero lo ignoró.
"¿Qué?" pensó sarcásticamente. "¿Cagué tu brillante plan malvado para el último Uchiha? Bueno, ponte en la fila. Yo arruino planes todo el tiempo y que seas uno de los Sannin Legendarios no significa que te salvas de mí."
- Idiota - dijo Orochimaru. - ¿Crees que una espada me va a detener?
"Ya no te estás moviendo hacia adelante, así que yo diría que sí. Dos fuerzas equivalentes moviéndose contra el mismo objeto se cancelan una a la otra. Lo cual sabrías si te hubieras molestado en estudiar física básica en lugar de huevear con tus experimentos."
Kakashi sonrió detrás de su máscara.
- Lo acabo de hacer.
- Sigues siendo un creído como siempre - Orochimaru entrecerró sus ojos. - Debería cortarte esa lengua tuya. - Dió un paso adelante... y colapsó inmediatamente, sus piernas inutilizadas debajo de él.
Kakashi dio un salto sorprendido y, al hacerlo, su Sharingan vio los sellos de las pulseras de los competidores. Ya no estaban sólo desactivados, estaban completamente quemados.
Como también lo estaba todo el sistema de chakra de Orochimaru.
"Demasiado chakra, yendo en la dirección equivocada. La fuerza no tiene dónde ir. Así que explota para afuera, como una tubería de presión tapada."
¿Pero cómo?
Miró a Orochimaru. Y después a las pulseras. Y de nuevo a Orochimaru. Y después a el pedazo de suelo enegrecido donde antes había estado la sombra de Shikamaru.
"El Kagemane es un constructo de chakra. Puede conducir energía, como un sello la conserva. Shikamaru, eres un genio."
Él había ocupado los bloqueos de Orochimaru en los sellos de invocación inversa para redirigir su propio chakra contra él. Con poco más que la técnica más básica de su clan y el poder de su oponente había reducido al hombre más poderoso del mundo a un completo desastre.
Un desastre completamente indefenso.
... ¿Cuándo volvería a tener una oportunidad así? Este hombre había intentado matar a una persona de su equipo. Cualquier miedo que Kakashi tenía antes se esfumó. Ese era el día que vería a Orochimaru sufrir y lo disfrutaría.
Kakashi dejó que las cargas se cargaran en sus manos. Normalmente no ocupaba esa técnica, porque era mala (no del tipo mala-técnica, pero mala del tipo no-mucho-mejor-que-las-de-mis-oponentes). Pero, en casos como ese, cuando necesitaba hacer un trabajo y hacerlo bien…
Orochimaru necesitaba una muerte para seguir poseyendo a las personas y no podía tener una mente si no tenía un cerebro ¿verdad?
- Miren a otro lado, niños - ordenó.
Se quedaron ahí, congelados.
- Váyanse. Cuiden de su amigo
- Pero usted está herido, ANBU-san... - dijo Hinata Hyuga.
- No importa. Váyanse. - "¿Herido? ¿Dónde? Ah, no importa.
Asintieron silenciosamente y fueran atrás de los muros, los dos estudiantes de Asuma cargando a Sasuke Uchiha, mientras que Ino y los clones de Naruto se hacían cargo de Shikamaru. Dejó que salieran de su rango de visión antes de volver a enfrentarse a Orochimaru.
- No puedes matarme con...
- Por favor - lo interrumpió Kakashi. - Yo inventé el Chidoru cuando tenía trece. Si pensabas que un gasto de chakra tan grande, ruidoso y visible era mi única técnica original desde entonces, bueno, tienes otra cosa en tu camino, perra.
- ¿Qué...?
- Debiste haber dejado solo al chico - susurró Kakashi. - Porque yo también soy un monstruo.
Y juntó sus manos en las orejas del Sannin.
Su víctima gritó y se arqueó en el suelo, mientras que las fuerzas de mil agujas eléctricas penetraban su cabeza, pintando los corredores con los contenidos licuados de su cráneo.
"Eso es asqueroso" rio la parte juguetona de la mente de Kakashi.
"Sí, lo es. Ahora ¿qué me dijeron de estar herido?"
Su cabeza se estaba poniendo lenta. Su hombro le ardía.
Por el rabillo de su ojo, vio un oscuro patrón circular de tres comas formándose en la piel de su hombro.
El ruido de pasos. Sintió que alguien lo ponía en una camilla.
"Refuerzos. Menos mal."
- Mis disculpas, senpai - susurró alguien. - Intenté llegar acá lo más rápido posible, pero ALGUIEN se robó mi máscara e uniforme.
"Tenzo, eres un buen hombre," pensó Kakashi.
Después de eso, sólo sintió la quemazón en su hombro.
BONUS #8
Oda a los ANBU de polera manchada de rojo
Este es un poema para
Los ANBU sin nombre que murieron
Porque soy muy flojo/a
Para pensar en más nombres de animales
Un poema para los ANBU que
Se suponen que son la élite de Konoha
Pero nunca lo podemos ver
Porque sólo aparecen cuando
Aparecen tipos realmente poderosos
Y mueren poco después para dar efecto dramático
Sólo para mostrar cuán fuertes son los enemigos
Después de todo, son incidentales sin nombre
Es difícil preocuparse por ellos
Comparados con los personajes que tienen nombres
Que es por lo cual son relegados a carne de cañón
Siento que tenga que ser de esta manera, queridos ANBU
Así es la vida del servicio sin cara
Pero miren el lado positivo
Si no hubieran estado ahí para atacar a Orochimaru
Y comprar tiempo para que todos corrieran
Todos nuestros personajes principales hubieran muerto
Y no tendríamos una historia
De todas maneras, esto tiene rima libre
Porque soy muy floja/o
Para pensar en buenas rimas
Y apesto
Adiós, ANBU manchados de rojo
Serán extrañados
Como por cinco segundos
