-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Capitulo 14: Lazos
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

La noche fue eterna, muchos eventos pasaron evitando que alguien pudiera conciliar el sueño. Ya a las 3 de la mañana, agotados por todo se dispusieron ah dormir, por fin iban ah descansar de un ajetreado día llena de emociones no muy buenas. Los chicos se habían enterado que los únicos culpables de la guerra habían sido los Akatsuki y no los que ellos creían, todos eran víctimas de sus planes

Pero, tanto odio no podía desaparecer de un día para otro, seguía la excusa de la cadena alimenticia, enemigos naturales. Mentira, todo era una ilusión, un engaño, un gran y vil juego de falsedades, pero en parte se había vuelto su realidad y borrar esa parte de ellos sería más difícil de lo que podríamos imaginar.

Pero, viniendo de un mismo pasado, de un mismo recuerdo, de un mismo día y mismo evento que cambio sus vidas… sería más bien imposible no tener algún tipo de lazos que nos asocie los unos ah los otros… verdad?

Flash back

El cielo era oscuro ah causa de las enorme nubes negras que amenazaban con una tormenta y el humo ardiente que subía por todas partes, en medio de un hermoso bosque, que ahora era un cementerio de cadáveres frescos y testigo de la peor de todas las guerras en la historia, se encontraba una niña de unos 7 años aproximadamente, lloraba con fuerza junto al cadáver de su madre… sus pequeños colmillos aparecieron por primera vez ese día.

—Mama!-era lo que gritaba la niña.

No quería aceptar su perdida, todo eso era demasiado para una bebita de 7 años... sucia, llena de tierra y sangre ajena, sus lagrimas limpiaban su rostro y su llanto atraía ah la presa.

Sin más, de los arbustos salió una especie de hombre mitad toro, era un demonio horrible dispuesto ah devorarse ah la pequeña, esta respiro hondo con la intención de gritar lo más fuerte que pudiese, pero justo antes de que su grito saliera, un pequeño lobo de tamaño común se lanzo sobre la bestia y empezó ah luchar con él hasta que rendido la bestia decidió huir.

La niña quedo perpleja, sus ojos celestes estaban tan abiertos que parecían dos platos, no había reaccionado aun, cuando de repente el pequeño lobo se transformo en un niño moreno que aparentaba su misma edad, esta se extraño pero cuando el chico se volteo y vio su mirada asesina se asusto mas y se paro débilmente como si se preparara para salir corriendo, sin embargo el semblante de la cara del chico se transformo notablemente dejando observar su niño interior.

—Quien eres?-pregunto con autoridad y curiosidad.

—Eh?-dijo extrañada, la probé rubia no podría comprender el extraño comportamiento del moreno.

—Si eres una vampira por que estas llorando? No se supone que ustedes no sienten?-dijo el chico.

—Eh? Claro que tenemos sentimos!… aunque no lo creas nosotros los vampiros también tenemos emociones, pues la mayoría de nosotros fuimos humanos y no decidimos ser esto…-dijo la chica sumamente molesta.

—Y pensar que hace un rato estabas lloriqueando-comenta con ironía.

—Tu eres un licántropo no es así? Por culpa de ustedes mi madre ah muerto-dijo la pequeña con débiles lágrimas cristalinas a punto de salir.

—Mi madre también ah muerto y sin embargo no estoy lloriqueando como un bebe esperando ah que me maten ah mi también-respondió el chico a la defensiva.

—…Yo ya estoy muerta-dijo fríamente al tiempo que desviaba su mirada al suelo.

—Uh?-el chico se quedo sin habla, las palabras de la niña le había afectado… no entendía como una vampira podría ser así, no era como se lo habían contado, así que, tal vez y solo tal vez, no todos los vampiros sean malos como dicen-…Lo siento –se disculpo.

—Eh?-dijo secamente y con cierto sarcasmo, no entendía el por qué de su disculpa.

—Como te llamas?

—…No puedes cambiar el tema así sin más!-se quejo mientras trataba de comprender la actitud del extraño moreno.

—De hecho si-dijo casi pensativo-…Como te llamas?-

—Uh?…Ino-dijo en puchero mientras inflaba los cachetes con infantilismo, pero lo había dicho tan bajo que el moreno no la había escuchado, aun así no pudo evitar reírse.

—Jajaja eres una vampirita muy linda sabias-comento.

—Y tu un lobo anormal!-dijo ignorando el hecho de que era un cumplido- en que andas? No soy tu amiga, no tienes derecho ah dirigirte hacia mí con esa actitud altanera y…-decía con superioridad pero la drástica transformación del rostro del moreno la detuvo- que?-pregunto extrañada-

—Je! Es que… ahora que lo pienso bien, es la primera vez que me hago amigo de una vampira-dijo con sencillez volviéndola piedra, pues ella esperaba algo más serio debido ah su expresión.

—Ya te dije que no soy tu amiga!-le grito-

—Como es que te llamabas?-

—No es de tu impor…-decía sarcásticamente pero la voz preocupada del moreno la interrumpió-

—...Cuidado!-grito lanzándose sobre ella y agachándola, una de esas bestias horribles habían regresado y en combo, 4 de esas cosas los rodeaba- separémonos así será más fácil-dijo el niño.

—Qué? No! Yo no puedo con esas cosas-se negó Ino asustada.

—Claro que puedes! Te salieron tus colmillos no es así?-dijo animándola-

—Pero…

—Confía en ti…-dijo este transformándose en lobo para luego correr

—Pero… espera!-lo llamo, pero ya había sido muy tarde, este la había dejado sola con uno de esos monstros pues los otros 3 lo persiguieron.

Ino no sabía qué hacer por lo que la bestia tenía ventaja, así que sin pensarlo dos veces se lanzo sobre ella y…

Fin del flash back

—Ah!-se despierta Ino repentinamente, agitada y sudorosa.

Se quedo como 5 segundos mirando ah la nada tratando de controlar su respiración, traga saliva y suspira calmándose. Al segundo se levanta de su cama y va al lavado ah limpiarse el rostro, abre la llave del lavamanos y se moja el rostro, se levanta y al verse en el espejo ve ah una chiquilla de 7 años de pelo rubio y ojos celestes mirándola con desprecio y decepción.

—…Falsa-le dice la pequeña desprecio, Ino inevitablemente se sorprendió y parpadeo pero al volver ah abrir sus ojos solo estaba su propio reflejo-

—Tsk…-gimió molesta, mojo el espejo con el agua que salía del chorro, cierra la llave y se retira del baño toda exaltada.

—Uh?...-gimió Nanami levantándose pesadamente, ver ah Ino con esa actitud la sorprendió un poco pero no lo suficiente como para que fuera detrás de ella ah molestarla, por lo que solo se tumbo quedando nuevamente dormida.

Esta baja las escaleras y al llegar al último escalos echa un vistazo al enorme reloj antiguo en la pared

—…Las 4 de la mañana-dice de forma pensativa- "solo dormí una hora… maldición, de seguro tengo unas ojeras horribles"- piensa tocándose la bolsa de los ojos y cansada suspira vagamente.

Sin saber que hacer decide ir a la cocina por un vaso de agua, así que va y al abrir las puertas de la enorme cocina ve la silueta de un chico devorándose un emparedado muy bien preparado.

—Uh?...-gimió el chico con la comida en la boca y luego trago grueso para lanzarle una mirada seria.

—Pareces un perro-dijo secamente haciendo que ah este le bajara una gota de sudor por su nuca.

—Jajaja-rio aceptando la broma- de hecho provengo del lineaje perruno de los licántropos… ya sabes, los perros son familia de los lobos.

—…Por eso no te afecto la luna-comento-… aun así no entiendo… cuando te transformas pareces un licántropo corriente-dijo pero luego recordó, en el pelaje de Kiba había unas extrañas rayas blancas en su espalda, desde el cuello hasta la punta del inicio de la cola- eres mitad y mitad-dijo como si hubiera adivinado un acertijo-

—Que rara eres-rio inevitablemente, era su enemiga, pero nunca le tuvo rencor ah los vampiros, así que, para él no era difícil dejar atrás la enemistad.

Sin embargo, con Ino era otra historia.

—…No tanto como un dividido-dijo Ino secamente, camino al refrigerador y tomo su agua,

Kiba este arto se dirigió hacia ella, cerro bruscamente la puerta de la nevera, la agarro de su muñeca y la acorralo entre su cuerpo y el refrigerador haciendo que se le callera el vaso de agua ah Ino.

De la nada, todo es silencio, Kiba mantiene su mirada asesina e Ino sigue sorprendida.

—Que demonios te pasa conmigo?-pregunto con frialdad rompiendo el silencio.

—De que hablas?-pregunta aun atónita.

—Me tratas como basura cuando yo eh sido amable contigo, se que eres un vampiro y yo un licántropo, pero por lo menos mírame ah la cara y dime qué demonios tienes en mi contra.

—No te creas especial, así trato ah todo el mundo-responde burlonamente.

—Pues no te las creas, conmigo no será así.

—Y por qué? Eres igual ah todos, Suéltame!-le ordena Ino molesta tratando de zafarse de él, pero al no poder esta lo amenaza gruñendo al tiempo que le muestra sus filosos colmillos como advertencia, aun así este la enfrente y de un movimiento apoya su frente ah la de ella dejándola indefensa e invadiendo su espacio personal.

—Que sabes tú de mi?-le dice- somos iguales, aunque no lo quieras admitir, estas metida en este lio conmigo y los demás así que tendrás que aceptarlo te guste oh no.

—Maldito hipócrita!-le grito con lágrimas amenazando por salir- me dejaste sola con esa bestia cuando te dije que no podía-le dijo sorprendiéndolo, este obviamente no captaba aun ah lo que se refería- me abandonaste al igual que todos, casi muero por ello, apenas me habían crecido los colmillos como demonios pensaba que podría utilizarlos… yo…

Este se aparto lentamente de ella por lo menos unos 10 centímetro y recordó, esa niña que encontró en la guerra esta hay frente ah el

—…no sabía qué hacer, casi muero… fue horrible, nunca había matado ah alguien y… luego… Hina…-dijo entre lagrimas ya no lo soportaba mas, era demasiado para ella, Kiba quería tomarla entre sus brazos así que alzo su mano para atraerla hacia el pero Ino se lo impidió.

—No me toques!-grito con rencor.

—Perdóname, era muy joven no sabía nada de los vampiros así que pensé que…-decia.

—Cállate! No quiero saber nada de ti-comento de forma cortante.

—…Todos estos años, me eh arrepentido profundamente por haberte dejado sola, pensé que habías muerto en la guerra y eso me mataba de culpa, siempre lo llevo en mi mente. Cuando te conocí supe enseguida que los vampiros no eran tan malos como decían y por más que lo intentase no los podía odiar. Ya que, una vez me enamore ah primera vista de una vampirita muy linda-dijo haciendo sonrojar ah Ino cosa que la sorprendió, se seco las lagrimas y llevo su mirada hacia el-

—Déjame en paz-dijo fríamente dirigiéndose ah la salida, pero de la nada un recuerdo invade su mente-"falsa"- era lo que retumbaba, su imagen e intensidad fueron tan fuertes que la tumbaron al piso.

—Ino!-corrió Kiba preocupado hacia ella, la tomo por los hombros y al voltearla hacia el vio sus ojos completamente blancos-…pero que…-dijo extrañado, nunca había visto algo así y mucho menos en un vampiro.