EL AMOR NO DUELE…MATA

Capitulo 14: Tiempo de Recordar…

Los meses habían pasado lentamente, y con ellos había llegado el invierno, y aunque todo estaba lleno de las luces navideñas cubierto por la blanca capa de la nieve, Carlisle no compartía la alegría de las fechas y es que era así como se sentía Carlisle, parecía bien en el exterior, pero por dentro estaba congelado, y es que nadie que había vuelto hablar de lo que había pasado aquella noche, se había vuelto el tema prohibido… olvidado.

Carlisle se encontraba sentando en la sala de espera, después de una cirugía de ochos horas estaba totalmente exhausto, pero era mucho mejor estar allí que estar solo en el apartamento de Bella, que lo había convertido en propio, el medico aun no comprendía como se había podido mudar a vivir allí, tal vez la necesidad de sentirla cerca, de poder aun oler su perfume llenaba el vacio que había dejado. El rubio cerro los ojos y recostó la cabeza, y pudo sentir que alguien se sentaba a su lado, pero el medico no se molesto en abrir los ojos, estaba en la sala de espera, podría ser cualquier persona.

-¿Esta bien?- Le pregunto la voz gruesa de un hombre, que el conocía bien.

-¿Como estas Jacob? ¿A que debo el honor de tu visita?- Le pregunto el medico sin abrir los ojos.

-Estado bien, y la verdad no lo visito a usted, vine a recoger a Tanya, pero ya que lo vi, decidí hacerle la visita- le explico el policía, el medico recordaba que era el mismo quien los había presentado, hace dos meses.

-Me alegro que la relación vaya tan bien- Le dijo el medico con una media sonrisa.

-Ella es extraordinaria- Le aseguro Jacob.

-Lo se- Se limito a decir el medico ensanchando más su sonrisa.

-Cualquier persona pensaría que es algo enfermo que todas las mujeres que eh amado en mi vida, usted pueda decir que las conoce muy bien- le dijo Jaco haciendo que los ojos de Carlisle se abrieran.

-Es que tenemos muy buen gusto- Argumento el medico volviendo a cerrar los ojos.

-Eso si- Coincidió el policía –Ayer leí que su ex esposa se va a casar con el fiscal… ¿Quién lo diría?- dijo Jacob sorprendido.

-Era de esperarse, Marco es un buen hombre, y Esme le ha ido estupendamente en su tratamiento, creo que es lo justo ¿No te invitaron ahora que eres jefe de unidad?- Le pregunto Carlisle recordando el nuevo nombramiento del policía.

-No, pero a Mike si, que injusto- le dijo Jacob fingiendo indignación ya que después de todo lo que había pasado los tres hombres se habían vuelto muy buenos amigos.

-Podría solucionar eso- Le propuso el medico.

-No, a Tanya si la invitaron así que finalmente voy a ir con ella- Le comento el policía despreocupadamente -¿Dr. Que va hacer esta navidad?- le pregunto sorpresivamente.

-Nada, mi familia viaja a L.A., para visitar a Emmett, así que pasare las fiestas en el hospital- Le comento el rubio despreocupado.

-¿El mayor también va ir?- Le pregunto Jacob refiriéndose a Edward.

-Si, hace un par de horas debieron abordar, en cualquier momento llamaran- Le aseguro Carlisle levantándose.

-Dr. Y si yo necesitara sus servicios profesionales para un sujeto no muy cerca a la ley ¿Me ayudaría?- Le pregunto Jacob como si estuviera hablando de alguna trivialidad.

-Pensaría que le pedirías ayuda Mike- Le contesto le medico curioso volviéndose a sentar.

-Si, pero Mike es bueno con los muertos, los vivos no son lo suyo, necesito alguien que salve vidas, como un director del área de cirugía que le encante hacer turnos extras en emergencias- Le dijo Jacob describiendo al rubio.

-Hipotéticamente hablando, ¿Cuál es la dolencia del sujeto?- le pregunto el medico sin ocultar su curiosidad.

-Pues al parecer tuvo un accidente casero… se estrello contra una bala; aunque no se bien los acontecimientos, el hecho es que necesita asistencia medica de confianza y ya que no va hacer nada para navidad… pues seria genial contar con sus servicios- le explico el policía inocentemente.

-Y yo juraba que habías dejado del todo la vida delictiva- Le confeso el medico.

-Juro que este es mi ultimo trabajo… ¿Pero va ayudarme?- Le pregunto nuevamente Jacob, después de un extraño silencio, el medico tomo una decisión.

-Dame los datos- Le dijo Carlisle, lo último que quería era llegar a su apartamento y en el hospital después de un turno de 75 horas no le permitirían quedarse más.

-Sabia que podía contar con usted, y seguramente con su discreción, le enviare los datos a su celular… Y no se preocupe pagare sus honorarios- le aseguro Jacob levantándose.

-No te preocupes por eso, tómalo como un favor de amigos- Le aseguro Carlisle levantándose.

-Gracias- Le susurro el policía mientras Tanya se acercaba a los hombres.

-¿Qué estaban haciendo?- Pregunto la rubia depositando un suave beso en los labios de su novio.

-Esperándote- Le aseguro Jacob con una sonrisa.

-Gracias- Le dijo Tanya muy feliz –Dr. Cullen ¿Cuánto tiempo lleva aquí?- le pregunto curiosa.

-Ya me voy a ir- Le aseguro el rubio algo cansado.

-Eso esta muy bien, después de tres días, ya no se tienen los reflejos para salvar vidas- Le recordó la rubia preocupada, y es que así había pasado los últimos meses el doctor, trabajando sin parar.

-Que pasen una feliz navidad- Deseo Carlisle mientras se alejaba.

-Lo mismo y hasta el próximo año- Le correspondió Tanya y Jacob al unisonó mientras agitaban las manos.

Carlisle rápidamente los perdió de vista para llegar a su oficina y cambiarse para irse, aunque estaba cansado por la cirugía no tenía sueño. Después de vestirse y firmar la planilla, el rubio bajo hasta el parqueadero y mientras salía hacia la calle, pudo notar como pequeños copos de nieve caía, casi mágicos, el hombre embelesado se quedo unos minutos hipnotizado mirando los pequeños copos danzar al viento y por un segundo imagino que era para el, pero los pitidos de un auto lo sacaron de su ensoñación, alejándose así definitivamente del hospital. Antes de llegar al apartamento hizo una parada como siempre en el cementerio para llenar la tumba de su amor con rosas, y después paró para comprar café y algunos panecillos. Cuando entró todo estaba oscuro aunque estaban en navidad no había ninguna decoración o iluminación, y es que Carlisle no se sentía con ánimos de festejar. Parado allí el rubio en la entrada incapaz de seguir sintió su celular sonar.

-Alice mi amor ¿Cómo estuvo el viaje?- Le pregunto Carlisle cerrando los ojos y entrando.

-Muy bien, aunque se retraso dos horas por la nevada, pero bien aquí en L.A. esta haciendo un precioso sol-Le aseguro Alice son efusividad en su voz -¿Y tu donde estas?-

-En casa- Le contesto Carlisle llegando a la sala y prendiendo la luz.

-Que bueno, te extraño mucho… desearía que estuvieras aquí, te necesito tanto- le aseguro Alice algo melancólica.

-No te preocupes amor, aunque no me veas o me sientas siempre estaré a tu lado, además en una semana nos volveremos a ver- Le aseguro Carlisle sonriendo.

-Lo se, se que nos volveremos a ver-Le susurro Alice – Te amo-

-Yo también te amo- Le contesto Carlisle sintiendo algo de interferencia –Alice… Alice…- aunque intento llamar varias veces, la llamada jamás entró, tal vez por la nevada.

Carlisle miró la hermosa sala, Bella siempre había tenido un buen gusto y el había procurado preservarla, mantener todo igual lo hacía sentirse más cerca de su gran amor, camino por el apartamento, no estuvo seguro cuanto tiempo intentando inútilmente perseguir el aroma que aun quedaba de ella, como si intentara cazar un recuerdo, algo que se le estaba escapando, miraba una y otra vez el camino de sus pasos, pero aun no encontraba aquello que se le escapaba hasta que finalmente se recostó contra la pared que daba a la habitación cerrada; se quedo allí sentando en el suelo, hasta que escuchó su celular era un mensaje de texto de Jacob. Carlisle vio la dirección que era un sitió en Queen's inmediatamente tomo su chaqueta, su maletín y salió del lugar.

Condujo lentamente por la ciudad mientras su GPS, le indicaba la ruta que debía tomar. La nieve era menos densa casi un ligero velo sobre la noche que comenzaba a cubrir la ciudad. Entro en las deprimente calles de Queen's hasta llegar a un gran edificio viejo, estaciono el auto enfrente en un momento el rubio sintió su cuerpo un poco más liviano y se bajo caminando hacia la entrada, corrió la gran puerta para descubrir un hermoso salón lleno de rosas rojas, con una enorme cama en el centro y una mujer sentada allí dándole la espalda a la entrada.

-Puedes cerrar la puerta- Susurro la voz femenina – Esta haciendo mucho frio- Dijo girando el rostro dejando a Carlisle de una pieza.

-¿Cómo es posible?- Pregunto entrecortadamente el medico congelado.

-¿Importa?- Pregunto Bella levantándose de la cama lentamente y girándose para encarar a Carlisle que no salía de su asombro. Cuando la castaña se giro para verlo, el rubio noto el pronunciado vientre que acariciaba la joven.

-¿Estas?…- Intento pregunto Carlisle llevándose las manos a la cara sorprendido.

-Tenias razón estoy embarazada- Le aseguro la joven con una brillante sonrisa estirando su mano, Carlisle incrédulo se acerco hasta rosar la suave mano de su amada.

-Esto es un milagro- Le aseguro Carlisle sosteniendo fuertemente la mano de Bella mientras que con la otra tocaba el rostro de la joven. Sin quererlo los ojos del medico se inundaron de alegría.

-No llores amor, ahora estamos juntos- Le aseguro Bella acercando sus labios para tocar a los de su amante. Carlisle tomo el rostro de la castaña entre sus manos y acerco sus labios hasta fundirse en ellos en un apasionado, necesitado, amoroso beso.

Y sin decir nada los dos caminaron hasta el amplio lecho y se acostaron allí sin soltar sus manos en ningún momento, el rubio no dejaba de maravillarse, Bella estaba más hermosa que nunca, mirando tímidamente el pronunciado vientre, pero sin atreverse a tocarlo.

-¿Quieres tocar?- Le invito la castaña –Se mueve mucho cuando escucha de ti- le dijo manteniendo la perfecta sonrisa.

-¿Sabes que es?- Le pregunto el medico pasando su mano por el vientre maravillado.

-No, será una sorpresa- Le dijo Bella suspirando -Gracias por las rosas, son tan hermosas- Le agradeció la joven sonriente posando su mano sobre la de su amor.

-¿Me has perdonado?- Le pregunto Carlisle triste.

-No hay nada que perdonar… cosas pasan… Ahora soy tan feliz ¿No eres feliz?- Le pregunto Bella preocupada.

-Claro que lo soy… como jamás en vida- fue en ese momento que Carlisle lo comprendió -Esto es demasiado perfecto para ser real- Susurro el medico sentándose en la cama.

-Todo un sueño- Le aseguro Bella imitándolo.

-Exacto- Coincidió Carlisle –Esto es más perfecto que mis sueños…- aseguro tristemente –Me volví a conectar con mi hijo, mi ex es mi mejor amiga y recupere a mi familia perdida, solo me hacías falta tu para que fuera perfecto, y claro mi ilusión de que los dos formáramos una familia- Le dijo viendo el vientre –Tan maravilloso que no puede ser real ¿Verdad?- le dijo Carlisle soltando algunas lagrimas.

-Amor nos sufras, ya pasaste por lo peor, ya nada te puede lastimar- Le recordó Bella tomando su mano.

-¿Cómo puede olvidar lo que paso esa noche?- Le cuestiono Carlisle -¿Cómo puede olvidar que esa noche morí?- se cuestiono a si mismo.

-No estabas preparado, necesitaba tiempo para asimilarlo- Le explico Bella dulcemente.

-Tengo tanto miedo… Yo no quería que las cosas terminaran así… no quiero- Le aseguro Carlisle entre lagrimas, aferrándose en un desesperado abrazo al cuerpo de Bella- No te quiero volver a perder- le susurro.

-No te preocupes no me voy a ir a ningún lado, estaré todo el tiempo aquí- Le prometió la castaña tranquilamente.

-No podía recordar esa noche… lo intente… pero todo parecía tan borroso…- Le susurro el rubio casi incoherentemente.

-Carlisle… Mi Carlisle… es tiempo de que lo recuerdes todo-Le dijo Bella.

-No quiero… tengo miedo- Le aseguro el medico aferrándose más.

-No lo tengas… Confía en mí- Le pidió la castaña levantando el rostro de Carlisle.

-¿No podríamos quedarnos aquí?- Le pregunto el medico en un intento desesperado.

-No, hay que continuar… todos debemos continuar y tu ya estas listo, si no, no me habrías encontrado- Le explico Bella.

-Pero tengo mucho miedo-Le repitió Carlisle.

-Ya nada te va a lastimar, ya no te voy a lastimar más…-Le susurro Bella tristemente–Cierra los ojos- Le pidió; pero Carlisle negó con la cabeza -Confía en mi… cierra los ojos…-Le pidió nuevamente la castaña y esta vez Carlisle le hizo caso –…Ahora recuerda… –le susurro al oído mientras los recuerdo se agolpaban en la cabeza del rubio dándole el secreto que escondía aquella noche.

.:. CONTINUARA .:.

Notas de autor:

Para que vean que aun los puedo sorprender, el próximo cap, van a conocer toda la verdad, ya no habrán más misterios, abriendo la puerta para el final de la historia.

Próximo Cap "Mátame"

Mariana, no quería entristecerte, pero al parecer capitulo tras capitulo es lo único que consigo, prometo que la tortura terminara pronto; Katia, creo que ahora más sorprendida por que apuesto que esto no lo viste venir, pero tal vez era la única forma de que Carlisle fuera feliz; gracias por sus comentarios.

Gracias a todos por siempre acompañarme y escucho consejos, sugerencia, comentarios… Gracias!

¡Hasta el Próximo capitulo!

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