Disclaimer: Soul Eater y sus personajes no me pertenecen, sé que lo sabéis pero si no lo escribo me meten un chanchullo por plagio xD

Como ya dije en el cap anterior, tengo una idea para evitar que Wings y Estela se queden con todo el protagonismo, y es la siguiente: en este cap haré un popurrí de POVs, os gustará; ya lo veréis. Disfrutad!

Capítulo XIII

Reconciliación, lucha y felicidad

[Azabache-kun's POV]

Han pasado dos meses desde la batalla con Galacto, el descubrimiento de la verdadera identidad de Wings (N/A: MI ÁLTER EGOO!) y la pérdida de su inmortalidad de Estela. Todos intentan retomar sus vidas y volver a los alegres días de antes. Por ahora, muchos lo están consiguiendo, pero otros tendrán que pasar por algunas penurias y por caminos espinosos para lograrlo. Houki y Boshi reconstruyeron el Palacio Volante, el cual había quedado medio derruido por la enorme concentración de energía que allí tuvo lugar, y se convirtieron en sus nuevos amos; visitaban a su prima cada dos o tres meses, la relación entre Kid y Crona seguía igual de inconstante con la diferencia de que había un poco más de confianza, Wings y Estela estaban perdidamente enamorados el uno del otro y habían empezado a salir juntos, Soul y Maka continuaban con su relación, Black Star se dio cuenta de que quería a Tsubaki mucho más que como a un simple placer pasajero (como creía antes), pero pronto descubrirá que no todo se basa en el simple hecho de tener músculos o llamar la atención, y Liz y Patty… ¡siguen sin pareja! (N/A: jeje qué malvado soy… aunque las pobres hermanas Thomson casi nunca tienen mucho protagonismo en la mayoría de fics xD)

[Crona's POV]

Hoy es 23 de Diciembre, el cumpleaños de Estela. ¿Quién lo diría? Estela nació un día antes de Nochebuena, seguro que recibirá muchos regalos por parte de todos. Estoy tan feliz por ella y por Wings, yo sin embargo sigo sin saber cómo lidiar con las relaciones de pareja… qué mal; Kid me gusta, pero parece que él siente algo más; no sé cómo reaccionar ante todo esto, es todo tan nuevo para mí… si os digo la verdad, a veces tengo miedo… miedo de que si actúo de forma distinta de cómo estoy haciendo ahora pueda equivocarme en algo rotundamente y dejar de gustarle a Kid… ¡No me miréis así! ¡Ya os he dicho que esto es nuevo para mí! Me siento tan estúpida… hasta hace poco no era más que una herramienta de mi madre, por aquella época yo estaba llena de tristeza, dolor y desesperación; sí… por aquel entonces tenía en mi pecho un enorme vacío que me carcomía, trataba de llenarlo con los gritos de mis víctimas, cosa que no conseguía casi nunca. Pero entonces conocí a Maka, ella llegó como un mensajero de la armonía que tanto deseaba sentir en mí… ella me acogió, me ayudó a salir del inmenso vacío en el que me encontraba inmersa, me… hizo conocer el valor de tener amigos. Por último, llegó él: Kid, me pidió salir juntos allá por mediados de Mayo; cuando solo hacía unas semanas que Wings llegó. Al principio todo iba como la seda, pero después… ¡ay! Después el empezó a hacer cosas que en una pareja eran bastante normales: besos sorpresivos, abrazos por la espalda, arrumacos… pero yo seguía indecisa, no sabía cómo corresponderle… y aún no sé cómo. Empiezo a notar cómo nos distanciamos más el uno del otro, si no reacciono pronto le perderé, seguro ¡El problema es que no sé cómo diablos hacerlo! Mis pensamientos fueron interrumpidos por Ragnarok:

-¿Qué coño estás haciendo Crona? – Gritó él - ¡Apúrate y arréglate para el cumpleaños de esta noche! ¡No quiero que para cuando lleguemos solo quede el postre! Esa Estela cocina de maravilla y las chicas tardáis muchísimo en estar listas…

-¡Ragnarok! – Le reproché, desde que empecé a salir con Kid tengo un poco más de confianza en mí misma - ¡No me grites, que ya lo sé! Anda, métete dentro de una vez y déjame tranquila.

Él bufó con desdén.

-¡Pfff! No te hagas la chula sólo porque ese niñato te haya dado clases de autoayuda…

Ya estaba harta, le agarré de la cabeza y le empujé hacia dentro. Con un suspiro de resignación y exasperación, me dirigí al baño para ponerme "guapa" para el cumpleaños. Íbamos a ir a cenar a un piso al que Wings y Estela se habían mudado, pues el anterior se había incendiado por una fuga de gas… por suerte nadie del edificio salió herido. Solo había estado en él una vez, pero el suficiente tiempo como para darme cuenta de que era un piso al puro estilo americano, también era bastante grande como para hacer una cena de negocios en él. Cuando me disponía a meterme en la ducha, llamaron al timbre de la puerta. "Mira que la gente puede ser oportuna cuando quiere…", pensé con fastidio mientras me volvía a vestir y a abrir la puerta; era Kid, habíamos quedado en que me vendría a recoger para llevarme al apartamento, pero aún era muy pronto y eso me desconcertó, pues no sabía lidiar con los adelantos horarios.

-¡K-Kid! ¿Q-Qué haces aquí tan p-pronto? – Volví a mi "yo" indeciso y tartamudo.

-Verás Crona… necesitaba hablar contigo…

Noté que lo decía muy enserio, pues no se había fijado en si iba simétricamente vestida o si mi cuarto estaba perfectamente ordenado. Le dejé pasar aún algo intimidada.

-A-Adelante, me estaba preparando para el cumple…

-Gracias, con permiso.

Él se sentó en mi cama mientras me indicaba con la mano que me pusiera a su lado. Así lo hice, y cuando me tuvo junto a él, me abrazó con ternura; me habría zafado lentamente de no haber sido porque me empezó a hablar de algo:

-Crona ¿Te pasa algo? Hace tiempo que salimos juntos pero tú no pareces estar contenta del todo… ¿Es por mí?

-¡N-No! ¡Claro que no, Kid! Es solo que… yo…

-No me digas más… no sabes lidiar con todo esto ¿no?

-Yo… lo siento si te he molestado… de verdad no me gusta ser así de indecisa… y de verdad yo…

No me salían las palabras, no tenía ni idea de por qué no podía expresar lo que sentía… soy una imbécil, Kid sufre por mi culpa y yo no puedo decir más que tonterías entrecortadas. Él me miró algo más tranquilo y sonrió de una forma muy dulce, me tomó de la cintura y el mentón con suavidad para besarme con ternura. Al principio pensé en librarme de él, pues todavía no me acababa de acostumbrar a sus arrebatos besucones, pero sentí cómo todas mis dudas se desvanecían rápido, cómo lo veía todo un poco más claro… poco a poco, empecé a corresponder ese beso, y cuando me estaba dejando llevar por él y a abrazarle por los hombros, se separó de mí con lentitud.

-Crona… ¿de verdad no puedes darte cuenta de que yo TE QUIERO?

Por un momento, me sentí la persona más malvada en este mundo solo por no haberme percatado antes de ello… él me quería de verdad, y lo más increíble era que yo… también.

-Yo… lo siento tanto Kid – Dije apoyando mi cabeza en su pecho mientras me abrazaba – Perdóname, no quise hacerte daño… yo también me he dado cuenta de que siento lo mismo por ti.

Me atrajo hacia él con más fuerza.

-Entonces… ¿Qué tal si empezamos desde cero? – Me dijo con una sonrisa amable.

-¡Sí! – Dije muy contenta y decidida – Nada me gustaría más.

-Bien… pues podemos quedarnos aquí a esperar a que sea la hora de irnos o podemos darnos un paseo, si quieres.

La idea de darse un paseíto con Kid era tentadora, pero preferí quedarme con él hasta que tengamos que marcharnos, pues me apetecía pasar un rato a solas con la persona a la que amaba. ¿No se os hace extraño? Crona Makenshi enamorada… sí, definitivamente es extraño.

[Black Star's POV]

Miraba a Tsubaki embobado mientras andábamos por las calles de Death City de camino a casa de Wings y Estela. Esa noche estaba tan guapa… bueno, en realidad ella ES guapa de por sí. Como supongo que sabéis, hace unos meses ella y yo lo habíamos hecho en un arrebato de pasión en el almacén deportivo del colegio, pero no había llegado a nada más; unos días después de eso ella me pidió salir juntos, pero ambos sabíamos que todo fue un error y que no debimos haber perdido nuestra virginidad de aquella manera tan estúpida, por ello los dos acordamos ser solo amigos, nada más... Todo estaba yendo bien hasta que me percaté de que verdaderamente ella me gustaba y no podía dejar de pensar en lo mucho que la quería… pero ya era tarde, ahora aunque se lo diga de la forma más bonita, arrebatadora y romántica que exista ella nunca me corresponderá.

-Ummm… Black Star ¿Estás bien? Pareces un poco tenso – Me preguntó preocupada.

-¿Eh? ¿Yo? ¡Qué va! ¡Estoy perfectamente! – Respondí intentando parecer lo más creíble posible.

-Bueno… ya sabes que puedes contarme lo que quieras.

-Sí… pero tranquila, no es nada, en serio.

Ella me dedicó una de sus deliciosas y amables sonrisas y continuamos nuestro camino. Sabía que ella no me correspondería, estaba claro, pero aun así no podía vivir con este peso encima, debía decírselo ahora; era mi única oportunidad. Aproveché que estábamos pasando por delante de un callejón para cogerla de los hombros y meterla dentro de él aprisionándola contra la pared (esperé no haberla hecho daño).

-¡Black Star! ¿Qué haces? – Preguntó algo exaltada.

-Tsubaki yo… - Dudé por un momento – Yo me he dado cuenta de que… aunque hayamos decidido lo contrario, yo creo que me he enamorado de ti…

Ella me miró muy asombrada pero al mismo tiempo algo rejada, pues ya debía haberlo supuesto antes. Nuestros ojos se cruzaron, yo le dediqué una mirada llena de súplica y confianza, mientras que ella me miraba triste e indecisa.

-Black Star… ya hablamos de esto hace tiempo, y ya decidimos que solo seríamos amigos e intentaríamos olvidar lo que… pasó.

-¡Ya lo sé! Pero me dado cuenta de que de verdad yo te quiero, Tsubaki ¡de verdad! También sé que es algo tarde para querer algo imposible… pero debía decírtelo, perdón si te ha molestado.

La solté y le di la espalda. Ya estaba hecho, ya lo había dicho. Como supuse, ella no me quería ni por asomo; pero aun así no pude dejar de sentirme liberado, feliz por haberme deshecho de ese peso. De pronto, sentí cómo me abrazaba por la espalda. ¿Qué pretendía? ¿Consolarme? Si era así ella no era la más indicada para hacerlo después de todo…

-No siento lo mismo, Black Star – Dijo franca – Pero nunca he dicho que esto vaya a afectar a nuestra amistad, así que espero que no vayas a abandonarme e irte con otra arma ¿vale?

-Claro que no idiota, Ore-sama nunca dejaría a una señorita tan bella como tú sola – Dije mientras me libraba del abrazo con suavidad y me volvía para mirarla sonriente.

-Me alegro de oír eso – Ella volvió a sonreír – Debemos irnos, o si no llegaremos tarde la cena.

-¡YOOSH! ¡Vamos Tsubaki, debemos llegar los primeros! – Grité mientras la tomaba de la mano y corría a toda velocidad.

-¡Hey! ¡Espera que me caigo!

No pensaba rendirme, ni mucho menos; esto no era el fin. Pensaba seguir esforzándome para que algún día Tsubaki se enamorara de mí. Después de todo… ¿acaso hay alguna mujer en el mundo capaz de resistirse a mis encantos? No, claro que no.

[Maka's POV]

Llegamos al apartamento de Wings y Estela a la hora perfecta, ni muy tarde ni muy pronto. "A eso lo llamo yo puntualidad inglesa", pensé mientras Soul llamaba al timbre de la puerta. Yo llevaba entre mis manos una empanada de carne que aprendí a cocinar hace unos días, esperaba que le gustase a Estela, pues es una magnífica cocinera y si ella me diera el visto bueno sería el claro signo de que mi pésima habilidad culinaria estaba mejorando. La cumpleañera nos abrió la puerta y nos saludó efusivamente:

-¡Bienvenidos! ¡Sois los primeros en llegar!

-¿De veras? Me alegro, la verdad – Dije yo entregándole la empanada – Esto es para ti, lo hemos traído para la cena.

-¡Oh, gracias Maka! Seguro que estará buena ¿pero dónde están mis modales? ¡Adelante, pasad!

-Con permiso… - Dijo Soul riendo ante los nervios de Estela.

Se notaba que ella estaba muy exaltada por celebrar su primer cumpleaños; sí, sí su PRIMER cumpleaños. Según Wings, ella nunca celebró sus cumpleaños, pues su padre la ocupada demasiado con los entrenamientos y cuando se hizo inmortal eso ya importaba bien poco. Ahora que podía crecer y envejecer, el día en el que nació era el signo de que había vuelto a ser una chica de verdad, una que aprovecha cada segundo como si fuera el último. Nos condujo hasta el comedor, (he de decir que para ser un apartamento era bastante grande) donde Wings estaba buscando algún disco en concreto de su enorme colección de jazz.

-¡Oh, hola chicos! Decidme: ¿qué preferís? ¿Corinne Bailey Rae, Amy Winehouse o John Coltrane? – Preguntó mostrándonos los discos.

Soul estaba a punto de responder, pero Estela se adelantó:

-¿Acaban de llegar y lo primero que les preguntas es qué música prefieren? ¿Qué clase de anfitrión eres? – Preguntó ella riendo burlonamente.

-El peor de todos, y lo sabes – Él respondió igual de risueño y divertido.

-Ya, ya me di cuenta.

Ella le dio un besito en los labios y nos pidió que nos acomodásemos, pues parecía que los demás iban a tardar en llegar. Soul se fue a conversar con Wings sobre temas que de seguro iban a tener algo que ver con vino, música, motos o fútbol… "hombres", pensé algo divertida. Estela me mostró la cocina y su cuarto, descubrí con estupor que los dos dormían juntos…

-Vaya Estela… - Dije algo sorprendida – Qué no haréis por las noches…

Ella me miró roja.

-Idiota, aún no hemos dado ese paso… pero no me quejo, me siento tan feliz junto a él… Él fue el primer lector que me trató como a alguien más, bueno, él y todos vosotros.

-Me alegra saber que todos estamos bien… por cierto, me acabo de dar cuenta de que hace meses que no nos llamas por sufijos como: encanto, ricura, querido/a…

-¡Ah, sí! Bueno… verás no sé muy bien por qué será pero, ya no me parece necesario. Es como si utilizase todo esos apodos cariñosos para ganarme la confianza de la gente, pero ya está hecho.

Yo sonreí al ver que empezaba a desarrollar su propia personalidad y no conservaba su anterior forma de ser, la cual era superficial y algo hueca.

-Acabo de recordar que necesito ayuda con la comida ¿me ayudarás a llevar los platos a la mesa, Maka?

-Claro que sí – Respondí mientras nos dirigíamos a la cocina.

Cuando todo estuvo listo, todos los demás empezaron a llegar: Kid, Crona y las hermanas Thomson fueron los primeros, por último llegaron Tsubaki y Black Star.

-¡Feliz cumpleaños! – Le felicitó Liz a Estela - ¿Cuántos cumples?

-¿Años mortales o inmortales? – Preguntó ella riendo – Ok no… cumplo 17.

-¡Pues 17 tirones de oreja! – Gritó Patty entusiasmada mientras le tiraba de la oreja.

Kid se nos acercó junto a Crona, parecían muy contentos. Soul y yo notamos esto y comentamos:

-Parece que las cosas os van mejor – Dijo Soul – Eso está cool.

-¡No te imaginas cómo! – Agregó Kid entusiasmado – Ahora tenemos todo más claro ¿verdad que sí, Crona?

Ella asintió enérgicamente, me alegraba de que por fin sus tensiones hayan terminado. Todos nos sentamos a la alargada mesa para cenar y conversar muy animados, en esa velada, en esa cena; me di cuenta de lo maravillosos que son los pequeños momentos con aquellas personas a las que tienes aprecio… Fue una comida deliciosa, como era de esperar de Estela.

-Deliciosa, como siempre cariño – Dijo Wings besándola en la mejilla.

-Bobadas, además la empanada de Maka también estuvo muy rica.

En eso debía discrepar, pues cuando todos le dieron un bocado pusieron unas caras de asco profundo y rápidamente tomaron agua, todos excepto Ragnarok y Patty, que pedían más y más como pozos sin fondo… Era hora del karaoke, los chicos recogieron la mesa y la movieron mientras las chicas cambiábamos la tele de sitio para ponerla en el centro de la pared y conectábamos los micrófonos y el equipo de música. Todos cantaron canciones que encajaban a la perfección con su forma de ser: Soul y yo cantamos Kiss me, del grupo británico de los 90s Sixpence none the richer (la cual terminamos con un apasionado beso, por supuesto); Kid y Black Star cantaron See the World, de The Kooks algo borrachos por el vino de Wings; Crona cantó un tema muy emotivo: Soldadito marinero, de Fito y Fitipaldis (un grupo musical español); las locuelas de Liz y Patty cantaron Wannabe, de las Spice Girls (xD); Tsubaki cantó Anything, de Alicia Keys, debo decir que Tsubaki tiene una voz y un ritmo maravillosos, y Wings cantó junto a Estela Like a Star, de Corinne Bailey Rae. Finalmente, todos acabamos exhaustos de tanta canción, pues esas no fueron las únicas que interpretamos.

Nos sentamos en los sofás mientras tomábamos un poco del vino de Wings y le entregábamos los regalos a Estela. Los primeros fueron Black Star y Tsubaki, le dieron un ornamento japonés para el pelo…. y un autógrafo firmado por el peliazul…

-Es del puro estilo kunoichi – Dijo Tsubaki – Es uno de mis favoritos, cuídalo bien.

Crona le regaló un libro de cocina para que siguiese practicando, Kid un poncho muy bonito de color beige, las Thomson unos pendientes y un collar brillantes, yo le compré un libro llamado El señor del Cero; sabía que le gustaba la literatura histórica, por ello elegí bien el libro. Soul le regaló un collage hecho con fotos de todos y cada uno de nosotros y una foto en central de grupo, parece que ese regalo fue el que más le gustó. Y Wings… no le regaló NADA.

-¿Es que no le vas a dar nada a tu novia, desaprensivo? – Le preguntó Soul burlonamente.

Él le dirigió una mirada divertida para luego mirarnos a todos con expresión pícara.

-Es una sorpresa… - Dijo muy confiado mientras le guiñaba un ojo a Estela.

Todos entendimos lo que quería decir (x3)… bueno, todos menos Estela que miraba a Wings confusa.

-Lo siento pero… no lo entiendo – Confesó algo avergonzada.

-Pues mejor, así te pillará desprevenida… - Respondió él con una sonrisa traviesa.

No pudimos evitar reírnos por su comentario. Estaba CLARÍSIMO que esa noche él y Estela no dormirían… Después de un tiempo de risas y juerga en el apartamento, tuvimos que irnos, pues ya era tarde y algunos de los chicos (Black Star y Kid) estaban bastante borrachos. Nos despedimos de Estela, que estaba sentada en el sofá mientras acariciaba el cabello de Wings en su regazo a la vez que escuchaban una relajante canción de Amy Winehouse (Help yourself).

-¡Adiós, cumpleañera! ¡Pásatelo BIEN ésta noche! – Se despidió Liz riéndose con su hermana.

-Estás locas, chicas – Les dijo ella con una sonrisa – Pero aún sigo sin saber a qué demonios os referís, así que…

-Ya lo verás, tú solo síguele la corriente a tu novio y todo irá cool… - Comentó Soul con su sonrisa de tiburón.

Cuando por fin salimos y nos dirigimos a nuestro apartamento, Soul parecía un poco tenso, así que le pregunté:

-Soul ¿Te pasa algo?

-¿Eh? No, no es nada… es solo que mañana…

-Mañana es Nochebuena – Le ayudé a completar la oración - ¿Qué con eso?

-Pasa que, ese día yo tenía pensado… bah olvídalo.

No pensaba olvidarlo, ni mucho menos; insistí enérgicamente en que me lo contara, pero tras muchos intentos fallidos, vi que no había caso… Éste Soul, me va a volver loca. Traté de no ponerme nerviosa para no empezar una pelea, me acerqué a él y le abrazó mientras me besaba en la mejilla; mañana todo se aclararía.

[Wings' POV]

Estela me clavaba sus negros ojazos en los míos haciendo que me estremeciera por dentro. Había colocado mi cabeza en su regazo mientras me acariciaba con cariño el flequillo, me levanté para abrazarla y decirla al oído:

-La sorpresa espera, ¿la quieres?

-Con tal de saber de qué se trata… - Dijo con una sonrisa alegre.

Me levanté y la tomé en brazos. Eso la pilló desprevenida, pues la había cogido con algo brusquedad, parecía que ella empezaba a comprender de que iba la sorpresa, vosotros también ¿no? Me dirigí, no al cuarto, sino a la terraza. Ella se asustó un poco cuando coloqué mi pie sobre la barandilla dispuesto a saltar.

-Ey, tranquila que no voy a matarnos – La intenté relajar.

Ella se abrazó a mi cuello con más fuerza y yo me abalancé al vacío. Mientras caíamos yo liberé mis alas, y con maestría aérea emprendí el vuelo.

-¿A dónde vamos? – Preguntó algo más tranquila.

-Solo puedo decirte que vamos a un lugar muy especial para mí, lo demás ya lo verás.

-Jo… odio la intriga – Dijo ella con un tono infantiloide - ¡Dímelo plis!

-No, no, que es sorpresa – Yo imité burlón su vocecilla femenina mientras frotaba mi nariz con la suya.

-Eres tonto – Me besó en la mejilla con mucha fuerza.

Me dirigí al bosque, al pantano, a las montañas. Finalmente, cuando llegamos a un pequeño valle entre dos peñascos no muy altos, aterricé en un lugar llano de por ahí y desmaterialicé mis alas. Tomé a Estela de la mano y la guié por un túnel de una caverna que llevaba a un lugar secreto; en él, había una selva en miniatura, por la que pasamos sin mucha dificultad. Por fin, arribamos a mi sitio especial: una pequeña laguna de agua cristalina y brillante que tenía flotando encima una enorme perla angélica que dejaba caer pedacitos de ella al líquido haciendo que su composición se mezclase dando lugar a un agua especial a la que yo llamaba Agua Bendita.

Estela se había quedado sin palabras, observaba toda la pequeña selva de su alrededor y la laguna con su enorme perla flotante con estupor mientras yo le explicaba más o menos lo que causaba la piedra angélica al agua y lo que ese lugar significaba para mí:

-Aquí vengo cada semana a limpiar mis alas, no lo haría si no fuese por la pureza del líquido, pues se mezcla con la esencia angelical de la perla… como sabes, la piedra es lo que queda de los ángeles muertos.

Ella me miró aún sin palabras.

-Wings… esto es… tan hermoso… ¿cómo lo has encontrado?

-Fue por casualidad, estaba sobrevolando la zona cuando de repente sentí la presencia de otro ángel; pero como puedes ver, solo era la energía que la perla desprende.

-Y… ¿hay algo más que quieras mostrarme? – Preguntó ella acercándose a mí provocativamente.

-De hecho, sí.

Me fui quitando la ropa a medida que me acercaba a la laguna. Cuando me quedé en bóxers, me lancé al agua de cabeza y cuando asomé la cabeza, le pedí a Estela que se uniera. Ella se encogió de hombros, se deshizo de sus ropajes y cuando se quedó en ropa interior se lanzó encima de mí.

Estuvimos un tiempo jugando en el agua, salpicándonos, nadando, buceando… hasta que la besé con pasión mientras la aprisionaba contra la pared de la parte menos profunda de la laguna, de ese modo no nos hundiríamos. Recorrimos todos y cada uno de los centímetros de nuestros cuerpos hasta que comprendimos que la poca ropa que conservábamos sobraba. Poco a poco nos fuimos desnudando hasta que cuando terminamos, le susurré al oído:

-Esta noche te llevaré al cielo conmigo…

Qué tal? He pensado que voy a concentrarme en las parejas a partir de ahora y hasta que termine el fic, por cierto, falta poco para el TAN odiado final xD asike estad atentos a las actualizaciones ;) nos vemos en el siguiente cap!