|||| Producciones Gappure presenta: ||||
|||| Simplemente...no te amo. ||||
|||| Nota: La historia es propiedad de Reishike Uchiha, prohibida su publicación sin consentimiento del autor. Los personajes de Naruto son autoria de Masashi Kishimoto. ||||
14. Perdón.
Tsunade había pasado a revisarme todos los días durante mi estancia en el hospital, esa mañana me había quitado el yeso de la pierna, pues al parecer el hueso no estaba roto.
Estaba enfadada conmigo, lo sabía, pues ni apenas hablaba conmigo lo indispensable.
Hasta ahora nadie se había preocupado por mi estado, y sólo mi maestra, Naruto y Sasuke se habían pasado por mi habitación en el hospital, pero todos estaban enojados conmigo, que bueno, en el caso del Uchiha parecía odiarme…aunque….
…Aunque esa última semana lo veía más que de costumbre.
Llegaba muy temprano, llevaba una manzana y la pelaba para mi. De una forma un poco tonta, yo estaba más que agradecida porque hiciera eso, mis manos habían quedado heridas y no las podía usar mucho mientras sanaban, y que el tuviera esa amabilidad conmigo, aunque apenas hablaba cuando iba, me hacía sentirme un poco mejor. Esas escenas me recordaban cosas del pasado, recuerdos lindos venían a mi mente, cuando aún éramos unos chiquillos inocentes y felices.
….. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . .
Era ya tarde cuando decidí salir de la habitación. Necesitaba respirar aire puro, salir de esas cuatro paredes.
Cuando salí a la azotea me encontré con Naruto. Estaba sentado en el barandal, mirando hacía el cielo.
El era otro de los que se aparecían muy seguido por el hospital, aunque no pasaba mucho a verme. Gracias a las enfermeras me había enterado que visitaba a diario a Hinata, quien aún sufria los estragos de la última batalla contra Madara. La pobre chica había ayudado durante la gran pelea, luchando contra los aliados de Uchiha mayor, había estado a punto de morir y como resultado ahora tenía varios huesos rotos y heridas. Sin embargo había tenido el gusto de matar al último Akatsuki vivo, ella sola.
Hinata era un ejemplo de una buena ninja. ¿Entonces dónde quedaba yo? Ni siquiera tenía grandes habilidades. Nunca había sido buena en el taijutsu, el genjutsu y apenas manejaba el ninjutsu. No había heredado algún tipo especial de vista, como el rinnegan o el sharingan. Y para empeorar las cosas, ahora tampoco era una buena médico, pues había expuesto a mi "paciente" en algo muy peligroso.
Me acerqué en silencio.
-Veo que tu pierna esta bien.-comentó sin voltearme a ver.
-Si.-respondí débilmente.
Caminé hasta ubicarme a su costado.
-Sakura…
-¿Si?
-Fuiste una idiota.
-Lo sé.
-Y una irresponsable.
-También lo se.
-Pudiste haber muerto.
-Ya lo sabía cuando lo intenté.
-No fue sólo el jutsu, tener el chacra del kyuubi, aunque fuese pequeña la cantidad que me quitaste, pudo haberte matado.
-Lo…siento.
-Además me dormiste en la cueva…
-Perdón.
Tenía que disculparme por todo, hacerle entender que lo sentía, en parte, y que no deseaba que el estuviese enfadado conmigo. Siempre había sido muy importante en mi vida, y lo necesitaba en esos momentos.
-Y ni hablar de lo peligroso que fue cuando te colaste a la casa de los Uchiha. ¿Cómo te atreviste a enfrentarte a Sasuke y dormirlo también?
-Fue…fácil.
-Lo se, el no esperaba eso de ti, siempre que esta a tu lado se deshace de ese caparazón que lo protege.
No contesté. Más bien repasé sus palabras una y otra vez.
-Te equivocas, al verme lo único que trata es huir de mi.
-Huye de ti…Tonta Sakura-chan. ¿No te has dado cuenta del porque el lo hace?
El viento soplaba aún más fuerte, haciendo que varios mechones rosas se pegaran a mi rostro.
Naruto por fin giró la cabeza y me miró.
Tenía una mirada tierna, llena de dulzura y comprensión.
-Ahora el que debería pedir perdón soy yo, dijo que me golpearía si abría mi bocota.-dijo sonriente.
…Continuará.
Bueno, chicas….ven que si he hecho mi trabajo estos días? Jejeje…miren que nunca había actualizado tan seguido!
Me merezco un review?
