Sola la trama es mia.
Nuestra jodida suerte.
Emmett POV
3 Días para la boda.
- No, tienen que tener una reservación.- Dijo por segunda vez el estúpido hombre de la puerta del club de strippers.
- ¿No tiene a nadie libre? – Preguntó Jake frustrado. Él hombre negó con la cabeza.- ¿Ni una medio feíta?- Él hombre negó.- ¿O calva? – Volvió a negar.- ¡Mierda! ¡Hasta un travesti nos serviría!- Exclamó.
- Lo siento, en serio no hay nada disponible para hoy, todas las mesas y las bailarinas están ocupadas.-
- Mierda.- Soltó Leah, todos nos quedamos en silencio, pensando que podíamos hacer.
- Mierda, las chicas van a matarnos.- Me lamenté. Él señor pareció extrañamente conmovido por nuestras caras de desolación.
Y digo extrañamente porque nadie se deprime tanto por no conseguir strippers, bueno la verdad sí creo que haya quienes se depriman por eso.
- Puedo hacerles una reservación para mañana.- Ofreció. Jasper negó con la cabeza.
- No gracias, tenía que ser hoy.- Dijo mi rubio cuñado, mordiéndose un lado de su pulgar.
Él señor nos miró con pena mientras me armaba de valor para hablarle a Rosalie,
- Puedo… darles otra opción.- Ofreció, Leah me cerró el teléfono de golpe impidiendo que marqué. Todos miramos al señor esperanzados, parecía nervioso.- Bueno… yo, tengo… umm, el numero de una prostituta, yo pienso que si le piden que baile pues por dinero bailará.-
Leah casi se mea de la emoción.
- ¡Eso es genial! – Exclamó dando saltitos.- Nunca he conocido a una prostituta.- Chilló.
No pude evitar soltar una fuerte carcajada.
- Es perfecto.- Dije dándole un fuerte abrazo al señor que parecía muy contento por nuestro nuevo y feliz comportamiento.
- Que bueno que puedo ayudarles, tomen, este es el número.- Dijo dándole a Jasper una tarjeta.
Emocionados le dimos las gracias y nos reunimos en el Jeep, Jasper se sentó de copiloto y el dúo dinámico atrás con las cabezas pegadas para poder vernos todos por entre los asientos.
- Esto es mejor que las bailarinas.- Dijo Jasper agitando la tarjeta enérgicamente.- Como no se nos ocurrió, así es mejor, las prostitutas dejaran que Mike las toque, si no funciona lo de Edward.- Todos tocamos la madera* del adorno que estaba en mi retrovisor al mismo tiempo, por si las dudas.- Podemos tomarle algunas fotos tocando a las bailarinas o algo así para mostrárselas a Bella.-
Bueno, eso sería mucha mierda. Si veía al pendejo de Mike poniéndole los cuernos a mi hermanita me daría ganas de castrarlo.
Aunque era una buena idea, tendría que contener mi instinto protector asesino si quería que esto funcione.
Nos quedamos en silencio.
- Bueno, ¿Quién hablará?- Preguntó Jasper aún la tarjeta entre sus dedos.
- Oh, yo, yo.- Dijeron al mismo tiempo los dos chicos de atrás.
- Oh, vamos jake, déjame llamar a mí, tu ya viste a una en la despedida de Sam, yo no veré a esta, solo déjame hablar con ella.- Rogó Leah haciendo un puchero.
Jacob soltó un suspiro de rendición.
- Esta bien.- Dijo resignado. Levanté una ceja. ¿Leah no sabía qué Jake no había ido a la despedida de Sam?
Jasper le dio la tarjeta a Leah que enseguida sacó su celular, Jake me miró como diciendo que no hiciera ningún comentario.
No lo hice, todos en el grupo sabíamos la historia de Leah con Sam y lo que menos queríamos es poner incomoda a nuestra pequeña lesbiana.
Con todo el entusiasmo del mundo Leah contrató a la dama de compañía y dio la casa de Jasper, como dirección, mientras ella hacía eso yo llamé a Mike.
- Hola, cuñado.- Dije falsamente. Mike me contestó con un simple Hola ¿Qué pasa?- Estuve pensando y creo que te he dado la falsa impresión de que no me agradas.- Dije tratando de sonar afligido, claro que no me agrada el maldito cara de bebé y rubio de bote.- Así que, ¿Adivina? Te he organizado una despedida de soltero.-
- ¿Sí? – El cabrón no sonaba muy entusiasmado.
- ¡Sí! – Corroboré tratando de contagiarle mi entusiasmo.
- ¿Sabes Emmett, umm…? – Tartamudeó.- En realidad no quiero una despedida de soltero.- Dijo Mike, fruncí el ceño pero me armé de paciencia.
- ¿No? ¿Por qué? – Dije falsamente alarmado.- Es genial Mike, nos emborracharemos, fumaremos y veremos chicas lindas bailando, ¡Vamos chico! Es tu última salida así.-
Él pareció pensarlo un poco.
- Está bien.- Aceptó, ¡Ja! ¿Quién le decía que no a papi Emmett? ¡Nadie! - ¿A qué hora nos vemos? –
- Yo te aviso.- Le dije haciéndole señales de victoria a mis amigos dentro del Jeep que hicieron movimientos con las manos como si estuvieran festejando.- Avísale a todos los amigos que quieras.
- ¿Dónde será? –
-En casa de Jasper y Alice.- Le informé. - Adiós Mike, te hablo.- Y colgamos.
Subí a mi Jeep y arranqué.
- Ok, cité a Suzeth y Yazeth a las diez de la noche.-
- ¿Suzeth y Yazeth? – Pregunté con una ceja levantada.
- Son nombres divertidos, ¿Verdad? – Dijo Jake, acomodándose en el asiento.- Muy apropiados, ¡Suzeth bájame el pantalón y dame…!-
- Bueno, no te hagas ilusiones, que no vas a estar.- Lo interrumpió Jasper para irritarlo.
Funcionó, Jake refunfuñó, Leah se rió entre dientes.
- Nos queda la esperanza de ligar en la boda o al menos poder comer y embriagarnos gratis.- Se encogió de hombros la chica.- Y luego en la fiesta-almuerzo del día siguiente podemos quitarnos la resaca embriagándonos y comiendo también.- Dijo la morena, pasando un brazo alrededor de los hombros de Black.- Tal vez liguemos también ahí.- Sugirió.- Somos guapísimos.- Sonrió.
Nos reímos.
Dejamos a los chicos La push, pues en La push y nos dirigimos a mi casa. Apenas entramos mi madre comenzó a acosarme, podía ser bastante fastidiosa cuando se lo proponía.
- Emmett, tienes que llevarme a sus reuniones de amigos.- Exclamó, yo negué con la cabeza.
- ¿Por qué no? – Preguntó haciendo un puchero, rodé los ojos.
- Por qué ya estoy grande mamá, aparte nadie lleva a sus mamás a las reuniones.- Dije, era obvio.
- ¿Qué ha pasado contigo? ¡Antes no querías separarte de mí! –
- ¡Mamá! Eso fue cuando estaba en kínder.- Rodé los ojos, a Renné le gustaba ser dramática para fastidiarme.
- Esta bien, pero luego no vengas para sentarte en mi regazo y que te de galletas.- Me reí y la perseguí hasta que me dejó sentarme en sus rodillas.
Todo el plan iba a la perfección y a las 10 de la noche, Mike junto con media docena de amigos llegaron a casa de Jasper.
A las diez y media llegaron las dos prostitutas-bailarinas, era patético ver a los amigos de Mike babeando por ellas.
Jasper y yo solamente reíamos mientras vigilábamos la escena, Mike aún no había dejado que ninguna bailarina se le acerqué y parecía aburrido. Eso no estaba bien, el tenía que estar entretenido para que no quisiera irse.
Jasper fue hacía él y llamó a las bailarinas.
- Hey, señoritas aquí esta el novio, el se quitará del mercado pasado mañana. Merece un baile, ¿No?- Solté una carcajada al mismo tiempo que los amigos de Newton vitoreaban al rubio.
¡Así se hace Jazz! Maldito rubio con carisma, si yo hubiera hecho eso probablemente no se escucharía tan bien.
Las chicas rodearon a Mike y poco a poco lo hicieron relajarse fue entonces cuando se volvió una verdadera despedida de soltero, Mike tomó unos cuantos tragos, nada de cervezas, y bromeó un poco, viendo pero nunca tocando a las bailarinas.
Jasper me hizo notar eso, pero yo estaba seguro que si no estuviéramos nosotros las cosas serían muy diferentes.
Viendo que el ambiente se había formado Jasper y yo nos dedicamos a conversar. Rosalie llamó, Edward ya estaba con Bella.
Sonreí y regresé de muy buen humor tarareando la pegajosa canción que sonaba en el estéreo, recorrí con la mirada la sala y no vi a Newton, me acerqué a mi amigo.
- ¿Dónde está Mike? – Le pregunte a Jasper, las prostitutas-bailarinas estaban meneándose en las piernas de los amigos del chico con cara de bebé, pero Mike no estaba por ningún lado.
- Debe estar en el baño.- Dijo mi amigo, riéndose disimuladamente de los hombres que estaban extasiados por las chicas.
Sin embargo después de varios minutos empezó a preocuparme el hecho de que Mike no saliera del baño.
Edward POV
- No te vayas.- Le pedí, tomándola suavemente del brazo, evitando que se escabullera por la puerta.
Ella evitó mi mirada.
- Suéltame.- Ordenó, la jalé delicadamente hasta que pude ponerle seguro a la puerta y la tomé de los hombros.- Mira que si Mike viene…-
- Newton esta de lo más contento en su despedida de soltero.- Le dije irritado por que el idiota saliera a colación.
- Ni tanto, él no quería ir.- Contestó bastante irritada la castaña.
- Bueno, lo reconsiderara cuando tenga una voluptuosa rubia en sus piernas.- ¡Mierda! Cullen, cerebro de Paris Hilton, ¡Eso era información confidencial!
- ¿Qué? – Me mordí la lengua por estúpido.- ¡Todo esto, lo planearon ustedes! ¿Verdad? Tú, Rose, Alice, Jasper, Leah y Jacob.- Se había olvidado de Emmett.- ¡Seguramente hasta Emmett está involucrado! – Bueno, no se le olvidó.- No se qué les he hecho, - Intentó escaparse pero volví a sujetarla.- ¡Suéltame de una puta vez! – No la solté, aún cuando me sorprendí enormemente por su vocabulario.
- No, hasta que entiendas que nadie quiere perjudicarte.- Le dije suavemente, con la calma que no tenía.
Ella dejo de forcejear y me miró furiosa.
- ¿No me vas a dejar ir? –
- No.-
- Entonces, dime qué haces aquí. Ya te había dicho que no quería verte.- Tragué saliva, tratando de que no me afecten sus palabras.
- Necesito explicarte muchas cosas.- Dije.- Déjame hablar y si después de esto sigues sin querer verme, te dejare en paz.- Era cierto, si ella me rechazaba yo ya no iba a molestarla.
Ella cerró los ojos unos segundos y suspiró.
- Esta bien.- Dijo y sentí mi corazón acelerarse. Bella caminó y se sentó con las piernas entrelazadas en el centro de su cama, la seguí y me senté frente a ella. Me quedé callado, sin saber por dónde empezar.- Habla.- Me dijo la chica y pude escuchar la ironía en su tono.
Tomé aire.
- Bien, primero que nada, se que encontraste mi solicitud de cambio en mi habitación.- Ella abrió los ojos sorprendida.- Se que por eso te comportaste tan feo conmigo después.- Bella parecía muda.- Bella.- La llamé para que me mirara a los ojos. Eso hizo, su mirada marrón penetró la mía verde.- Yo no quiero irme.- Dije con toda la firmeza que me fue posible. Ella abrió más los ojos y una pequeña arruga apareció ente sus ojos.
- ¿No? – Se le escapó, rápidamente sus mejillas enrojecieron. Sin poder evitarlo sonreí, ella no quería que me fuera, estaba bien, yo tampoco quería irme si ella estaba conmigo.
- No, Bella, yo...- Hice una pausa y me armé de valor. ¡Vamos chico! ¡Vamos, es ahora o nunca!- Yo no quiero irme, yo quiero estar contigo.-
Bella parecía impactada.
- Pero… pero… ¿Y Jessica? – Pregunté, fruncí el ceño.
- ¿Qué tiene Jessica? – Pregunté.
- Yo vi las llamadas en tu celular, vi que había llamadas de ella y lo que paso en el restaurant, la defendiste y…-
- No, no, no, Bella lo malinterpretaste. Jessica trabaja conmigo, es mi amiga, incluso ella me ha estado dando consejos y ánimos para que intente algo contigo.- La pequeña boca de Bella se abrió en una O, sin embargo sacudió la cabeza e intento molestarse de nuevo conmigo.
- Tu dijiste que salías con ella, lo recuerdo.- Dijo muy segura tocándose la sien.
- Mentí, me estabas destrozando con tus palabras aquel día, actué por instinto.- Dije, ella se puso de pie y se pasó una mano por el cabello. - ¿Entiendes ahora? ¿Entiendes cuanto me importas? –
- ¡Cállate Edward! no veo por qué vienes ahora a decirme esto, me caso en dos días…-
- ¡No lo hagas! – Exclamé acercándome.- Cancela todo.-
- No puedo.- Susurró.- ¿Cómo podría hacerle eso a Mike? –
Crucé el poco espacio que había entre nosotros y la tomé del rostro, ella pareció sufrir por la sensación de mis manos en sus mejillas, sin dejarla que se aleje pegué nuestras frentes.
- ¿Cómo puedes hacerme esto a mí? – Le pregunté, tratando de demostrarle todo el amor que sentía, sus labios me distrajeron, con determinación regresé mi vista a sus ojos.
- Por favor no lo hagas.- Me rogó, entendiendo mi expresión.
- Te amo Bella.- Cerró los ojos como si le hubieran dado un puñetazo y aproveché para unir nuestros labios.
Tardó casi un minuto en responderme.
- No pude evitar sonreír cuando sentí su pequeña lengua enredarse con la mía, estaba en el paraíso. Más de ocho años sin besarla eran una eternidad, al fin estaba en casa.
- No, no podemos hacer esto.- Dijo aún sin abrir los ojos cuando nos separamos por aire, no le dí tiempo de pensar más.
- Si, si podemos amor.- Le corté y volví a besarla.
Deslicé mis manos por su espalda, muriendo de ganas por tocar debajo de su camisa, estaba hambriento de ella, demasiado tiempo sin ella, demasiado…
- No… Edward, Mike…- Me molestó tanto el nombre de ese idiota en mi pedazo de cielo… pero no dije nada simplemente, introduje mis manos debajo de su vestido y mientras pasaba delicadamente una mano por su espina dorsal, le dí un húmedo beso en el cuello. Ella gimió bastante alto, como sabía que haría.
- ¿No me extrañaste? – Le pregunté mientras acariciaba lentamente sus muslos, besando y mordisqueando su cuello, siempre en los lugares que sabía que la volvían loca, nunca olvidaría esos lugares, tenía grabado a fuego cada centímetro de su cuerpo, su olor, sus gestos, su textura, cada detalle.
Cuando besé el nacimiento de sus senos, ella se estremeció entre sus brazos, más que escucharla sentí como sus labios se movieron en un susurró. No me molesté en escucharla, estaba hipnotizado por el sabor de su piel.
Su actitud cambió completamente, me tomó del cabello fuertemente y estampó sus labios contra los míos. No me quejé, simplemente tomé la cremallera del vestido y la bajé. El sonido que hizo la tela al chocar con el suelo fue una de las cosas mas excitantes de mi vida, nos miramos a los ojos y volvimos a besarnos, la recosté en la cama y me quité la camisa, Bella me recorrió con la mirada oscura por el deseo.
- Te amo.- Le repetí. Ella era mía, siempre sería mía.
Comencé a besar sus hombros, su cuello, lo que sobresalía de sus pechos sobre el brassier, ella tenía las mejillas rojas y respiraba demasiado rápido.
Mis manso acariciaron su espalda mientras buscaba el broche de su sujetador mientras mis labios besaban su suave abdomen, encontré su cierre, estaba a punto de soltarlo cuando…
- ¿Bella? –
Puta. Suerte. De. Mierda.
Bella pareció despertar de un hechizo, rápidamente me aparto de ella y se puso de pie.
- ¡Mike! – Exclamó claramente horrorizada.
El estúpido mencionado estaba en la puerta de la habitación con la mano en la perilla y el rostro impactado.
Me senté en la cama y no pude evitar mirarlo con un poco de petulancia.
- ¿Qué mierda pasa aquí? – Preguntó, me miró como si quisiera matarme y luego miró a Bella, la cual ahora me tapaba con su semidesnudo cuerpo. Supuse que Bella abrió la boca para decir algo por que Mike dijo.- No te atrevas a decirme que no es lo que parece.- O el hijo de puta era un gran actor o deberás sentía la tristeza que transmitieron sus palabras.
- Mike, lo siento mucho.- Dijo Bella, iba a ponerse a llorar en cualquier momento, intento acercarse a Mike pero este se alejo.
- ¿Lo sientes? Bueno, te voy a decir quien no lo siente, todos tus amigos y tú hermano, ¡Porque ellos provocaron esto! – Exclamó, Bella comenzó a sollozar y yo me puse de pie para consolarla, pero ella me rechazó.- Tú eres testigo de que me esforcé.- Casi sentí pena de Mike al ver su rostro tan herido.
Casi.
- Mike…- Una vez más Bella intentó acercarse.
- No te me acerques.- Dijo el rubio apartándose de nuevo.- Felicita a tu hermano y sus amigos de mi parte, al fin lograron impedir la boda.- Y con estas últimas palabras se fue.
- ¡Mike! – Lo llamó Bella tratando de ir tras él. La tomé por la cintura.
- Ya se fue.- Susurré, ella lloraba en mi pecho.- Ya se fue, ya podemos estar juntos.- Dije acariciando su cabello.
- ¡No, Edward! ¡Tú no entiendes! – Lloró.- No puedo dejar que se vaya así, no puedo dejar que cancele la boda.- Me petrifiqué ante sus últimas palabras, la solté lentamente.
- ¿Qué? – Pregunté como un idiota, ¿No quería cancelar la boda?
- Tengo que ir con él, tengo que hacer que me perdone.- Dijo, y sentí que una roca me caía en el estomago.
Bella fue a su armario y sacó un par de prendas, se las quité suavemente.
- Bella, ya no tienes porque casarte.- Le dije tomándola de los hombros.
- ¡Claro que sí! – Exclamó tratando de soltarse.- Déjame ir.-
- No.- Dije sintiendo un nudo en la garganta. – Tu y yo podemos estar juntos.- Le dije tratando de tranquilizarla.
- No, Edward. Eso no es posible.- Me dijo mirándome a los ojos. Rompiéndome el corazón en mil pedazos. Pero aún así no podía darme por vencido tan fácil.
- ¿Por qué? – Pregunté a punto de un ataque de pánico. Ella se vistió, la atrape antes de que se escabullera por la puerta.
- Edward, déjame ir.- Rogó.
- Pero pensé… hace unos minutos.- Dije confundido por su comportamiento.
- Hace unos minutos no estaba pensando, simplemente quería despedirme de ti, Edward por favor, déjame ir a arreglar las cosas con Mike.-
- No, no, te amo Bella, por favor elígeme a mí, quédate conmigo.-
- Edward.- Dijo con la voz quebrada y desesperada, ella quería hacerme entender, yo no quería, en verdad tenía miedo de entenderla.- Eres el amor de mi vida, no voy a negártelo, siempre te amaré.-
- Entonces ¿Por qué no podemos estar juntos? – Pregunté sintiendo como se formaba un nudo en mi garganta.
- ¡Por qué ya es tarde! Me casó pasado mañana.- Exclamó la chica, las lágrimas mojando sus mejillas.- Si me hubieras dicho antes…-
- ¡Te lo demostré! – Exclamé tomándola de los hombros.- Desde hace un mes…-
- Un mes Edward, crees que podías borrar todo y desbaratar una boda así de fácil.- Me dijo – No fue una decisión a la ligera.-
- Yo pensé… Yo pensé…- Ya no me salían las palabras.
- Tú pensaste que el amor lo puede todo.- Dijo la chica de mi vida, parecía cansada al igual que preocupada.- Pero el amor no es todo lo que se necesita en la vida Edward.-
- Tú no amas a Newton.- Mascullé, acercándola a mí.
Ella me miró y con una mano se seco las lágrimas.
- Si lo amo Edward, no tanto como te ame a ti, pero lo amo de alguna forma.- No pude evitar dejar salir un débil sollozo, no quería que ame de ninguna forma a Newton.
- Él no es bueno para ti.- Dije con la voz ahogada.
- ¿Cómo lo sabes? Tu ni siquiera has tenido una conversación con él, te has dejada guiar por lo que te han dicho Alice y los demás, a ellos no les cae bien Mike por que ocupa tu lugar.-
- Yo lo he visto, el te controla y no te trata como mereces…- Rebatí, ya con las lagrimas saliendo. Bella no podía estarme rechazando.
- Él no es perfecto, nunca he dicho que lo sea. Él me ama Edward, se preocupa por mí. ¿Dicen que me controla porque no le gusta que tome cerveza? Eso es una estupidez, a mi no me gustaba que fumara y lo cambió, ¿Por qué yo no habría de hacer un sacrificio igual? Dices que no me trata como merezco, claro que me trata bien, no todos son unos perfectos caballeros como tú, de hecho el 98 por ciento de los hombres no son así.- Me dijo, no pude rebatirle nada. La solté lentamente.- ¿Vas a dejarme ir a arreglar las cosas? – Me pidió, cerré los ojos tratando de no lloriquear aunque no pudiera detener las lágrimas que escapaban de mis ojos.
- Te amo Bella.- Dije apretando mis ojos fuertemente, soltándola por completo.- Siento todo esto.- Dije, dándome por vencido, el agujero de mi pecho abriéndose totalmente, dejándome vació.
- Lo siento Edward, te quiero.- Y eso dolió como si alguien estuviera apuñalándome el pecho, tratando de desangrarme, haciendo que la vida se me vaya por el corazón.
Sentí sus labios presionarse contra los míos, despidiéndose. No fui capaz de abrir los ojos, no podía verla marcharse, presenciar cómo se iba de mi vida, como corría a los brazos de él. Inclusive cuando escuché la puerta de su habitación cerrarse no fui capaz de abrirlos.
Me senté en el piso, tomando mi cabello entre mis manos y sollocé, hasta que recordé donde estaba y con toda la fuerza que no tenía me puse de pie, limpie mis lagrimas y salí por la puerta.
Y claro como mi vida era una mierda me topé a Rosalie subiendo las escaleras, su sonrisa decayó cuando vio mi semblante y sin decir ni una palabra la abracé y lloré de nuevo.
Por qué estaba destrozado y quería que me consuelen.
- Oh, Dios mío. ¿Qué pasó? -
- Ella no me ama.- Fue lo único que pude articular. Sus brazos apretaron su agarre.
Irónico ¿Verdad? Quién iba a pensar que Rosalie iba a terminar consolándome.
- Vámonos Ed, te llevaré a tu casa.- Me dijo suavemente, yo asentí y la deje guiarme, estaba demasiado mal como para valerme por mi mismo.
Cuando llegamos a mi casa, Alice nos estaba esperando. Se quedaron hasta que me quede dormido.
El día siguiente en el hospital fue horrible, estaba muy deprimido y el recordatorio de que al día siguiente Bella iba a casarse me tenía en una ardua batalla entre mi deber y las ganas de encerrarme en mi casa a deprimirme.
Todo era una mierda y yo lo único que quería era morir y ya no sentir nada. Jessica no me había preguntado nada acerca de anoche y le agradecí, seguramente alguien le había avisado de la falla.
Como todos los días la llevé a su casa, pero esta vez cuando me preguntó si quería pasar, le dije que no.
Llegué a mi casa e intenté dormir un poco.
No pude, tampoco había podido dormir la noche anterior, así que me di una ducha. Cuando salí me encontré con la blusa que Bella tenía puesta aquel día donde todo se fue a la mierda, la agarré, tomé una de las botellas de alcohol que había en la cocina y me dispuse a embriagarme para calmar mis penas.
Emmett me llamó a la hora de la comida, quería saber cómo estaba.
- Cómo una mierda.- Le había contestado. Pensé unos segundos entre hacer la siguiente pregunta o no y al final me decidí.- ¿La boda…? -
Emmett se quedó callado varios segundos.
- Sigue en pie Edward. – Cerré los ojos y me despedí rápidamente.
Se habían reconciliado, tenía la egoísta esperanza de que él no la hubiera perdonado y hubiera cancelado la boda, pero estaba equivocado.
Tragué dolorosamente el nudo de mi garganta y tomé la bebida que me quemaba, me senté en el sofá y resistí las ganas de llorar, no podía ser más patético.
Besé la blusa de Bella y la puse sobre la mesa para que pudiera verla.
Había pedido el día siguiente en el trabajo, así podía regodearme en la miseria, tal vez iría a pasar el día en Seattle o de perdido a Port Angels.
Pero todos mis planes fueron descartados cuando alguien tocó mi puerta insistentemente.
Pensé en no abrir, en dejar que se cansé el que sea de tocar y que se vaya a su casa.
- Edward, ábreme.- Era jake, me paré para abrirle, se escuchaba… histérico.- Por favor, abre, estoy desesperado.-
Abrí y un Jacob completamente despeinado e histérico entró a mi casa como un huracán.
- ¿Qué pasa? – Pregunté extrañado, mi amigo ni siquiera había notado mi falta de camisa, ni la botella de licor en mi mano o mi estado deplorable.
El chico llegó a media sala y se jaló el cabello fuertemente. Cerré la puerta de mi casa y lo observé de nuevo.
- Me acosté con Leah.- Juró que mis ojos se salieron de sus orbitas, explotaron y regresaron a su lugar.
- ¡¿Qué? ¿Cómo? ¿Dónde? ¿Cuándo? – Estaba en shock.- Espera un segundo… ¿No es lesbiana? –
- Bueno, al parecer es bisexual, pero ese no es el caso.- Gimió Jake.- Jodi todo, todos estos años de amistad.-
- Y a ella…- Se tiró del cabello otra vez y decidí callarme la boca.- ¿Cómo pasó?-
- Estábamos borrachos, en la mierda esa de reunión familiar hace un rato y la mamá de Sam hizo un comentario sobre Leah y ella lo escuchó y aunque no lo demostró se sintió mal y nos fuimos a mi casa, no había nadie y se puso mal e intente consolarla y nos besamos y luego me acosté con ella.- Se sentó abatido en el sofá.- Cuando me desperté ella no estaba y ahora no me contesta el teléfono, y fui a su casa y no quiere verme.- Volví a jalarse el cabello.- ¿Qué voy a hacer? – Gimió completamente afligido.
Me senté a su lado impactado.
- No lo sé.- Musité impresionado. Jake volvió a ponerse de pie.
- He jodido todo.- Se lamentó Jake, se veía tan extraño, con el andar desesperado y la cara contraída con pena. Se dejo caer en el sillón, de nuevo, abatido y con las manos en la cabeza.- ¡Mierda! ¡¿Te das cuenta de lo mucho que jodí todo? –
Suspiré y froté mi cara con mis manos.
- Si, Jake, lo jodiste.- No podía darle ánimos.- Ambos jodimos todo.- Me quejé tomando de la botella de tequila, le ofrecí a mi amigo que me miraba con los ojos como platos.
- ¡No! ¿Bella te rechazó? – Me preguntó horrorizado. Asentí abatido- Carajo.- Dijo con voz débil.- Qué mierda.- Musitó
Perdí la cuenta de las veces que nos llevamos la botella de tequila a la boca, solo sé que cuando se terminó, abrimos una de vodka.
Sentí un dolor atroz en mi pecho cuando, inconscientemente, mi mirada se posó en la blusa de Bella.
Cerré los ojos con fuerza y tragué con dificultad el nudo en mi garganta.
¡Vamos Edward! Tienes que aprender a vivir sin ella, ya lo hiciste una vez.
Escuché a Jacob darse de cabezazos con la mesa, repitiendo una y otra vez: Estúpido, Estúpido.
Todo era una reverenda mierda, ya no había manera de sobrellevar las cosas.
- Voy a llorar.- Se quejó Jake en voz baja.
- Yo también.- Contesté resbalando del sofá hasta el piso. No podía parar de pensar que mañana Bella dejaría de ser Bella Swan para ser Bella Newton.
Gemí, ni siquiera sonaba bien.
Bienvenido a la nueva mierda de tu vida Edward, me dije a mi mismo mientras tomaba otro trago de la botella de tequila.
Gracias a Dios mañana no tenía trabajo.
* Aquí hay una costumbre de que cuando dices algo en broma o algo así y no quieres que pasé, tocas madera, es como una pequeña superstición.
No tarde casi nada ¿verdad? Los argumentos de bella no les parecieron lógicos y ciertos?
El próximo es ultimo capitulo, no me maten esto es un Edward&Bella así que les tengo una pequeña sorpresa para el próximo cap ;)
Besos, déjenme saber que opinan
