T— ¿a qué se refiera Akari cuando dice que Toshinō-san desapareció?

Luego de que Himawari aceptara la información proporcionada por Chitose, decidió en el trascurso del recorrido hacia el consejo, de que Chitose aflojara los detalles que Hima necesita para solucionar los problemas.

— Lo que Akari dice es bastante confuso, aun así creo sinceramente en sus palabras — respondió Chitose abriendo la puerta del consejo y dando paso a Himawari

Himawari entro en la sala y fue directo hacia los borradores de Kyōko, tomándolos entre sus manos posó su mirada sobre ellos un pequeño momento. En su mente madura recordó un detalle paralelo a esa realidad, en el cual destacaba a la pelirroja como la protagonista.

— Toshinō-san cambio tanto en tan poco tiempo

Recordaba claramente cómo fue que su Kyōko había caído tan bajo en un corto tiempo, los rumores fueron feroces y sin piedad sobre aquella una vez exitosa mangaka. Las noches de fiestas, los amoríos, el alcohol, las drogas; un problema tras otro que conforme pasaban los días se iban incrementando.

— ¿es tan malo lo que sucede en tu futuro Furutani-san?

— quisiera lo que vieras por ti misma, todo el dolor que hemos pasado, este dolor que no parece tener final

Pero todo en la vida tenía un final, aunque Himawari no estaba segura si ese final llegaría tarde o temprano para Kyōko, pero lamentablemente sus seres cercanos pagaron caro sus errores. Alguien podría pensar que de todo la más afectada seria por supuesto la familia de la rubia, y por un tiempo así pareció serlo pero de pronto todo cambio en una noche de borrachera.

— Akari-chan me contó sobre lo de Yoshikawa-san

— ¿lo hizo? — Himawari tembló con la mención de su amiga, sus sentimientos se alteraron y de sus ojos las lágrimas brotaron — Akari es una tonta

Yui no debió dejarla ir, Yui debió retenerla, convencerla de que por esa noche "especial" solo bastaba con la compañía de sus amores para que la noche sea perfecta. Himawari tenía que ser fuerte, fuerte era parte de su trabajo, aun si sus ojos vieran el cuerpo sin vida de una de sus grandes amigas, ella se tragó sus lágrimas y su ira con el objetivo de hacer bien su trabajo.

— Chinatsu-chan... ella solo había salido de su casa por ingredientes para la cena de esa noche... recuerdo que me habló por teléfono horas antes... ella me preguntó sobre Kyōko, estaba preocupada por ella... no sabía que escucharía su... su voz por ultima vez...

Esa Kyōko fue estúpida, una maldita borracha que no merece respirar, un paracito que debía ser arrojado lejos para que el tiempo no tuviera piedad, una criminal a la cual debían darle la sentencia máxima para que se pudriera en la cárcel. Fue todo lo que Himawari podía pensar de su senpai en esos momentos

— Toshinō-senpai — Himawari apretó los borradores con fuerza — ¡estúpida! — gritó arrojando los papeles por toda la habitación, acción que sorprendió mucho a Chitose pero que solo la vio derrumbarse mientras ella misma sentía tristeza en su corazón — iba ebria... conduciendo como una maniaca... no no... Chinatsu-chan...

Parece que los recuerdos de esa noche jamás se alejarían, los gritos, la sangre, el dolor, la muerte... Chinatsu.

Himawari sufre, todas sus amigas sufren. ¿El libro de los deseos les ha castigado a todas?

Tenía sentido más Himawari no entendía el ¿Por qué?.

Si existía una oportunidad... ella tenía que encontrarla