© Fairy Tail y sus personajes pertenecen a Hiro Mashima. Yo solamente los tomo prestados para escribir el Fic.

Antes del cap unas aclaraciones:

(Entre paréntesis y subrayado)- aclaraciones que haré durante el fic para que se entienda porque ocurren esos sucesos y no otros.

En cursiva- pondré los pensamientos de los personajes, cuando un personaje lea algo o durante trozos narrativos en los que no pondré dialogó para que se sepa que dicen los personajes durante esa narración.

En negrita- Recalcan algo importante, como un nombre o un suceso puntual que debe tenerse en cuenta para los siguientes caps.

*- Aclaración en el rincón de las aclaraciones.

Finalmente me han reparado el pc, se han solucionado unos problemas personales y he terminado por el momento con exámenes lo que indica que ya puedo actualizar como corresponde, siento mucho lo que he tardado en actualizar, intentaré volver al ritmo de uno por semana que llevaba, ahora toca escribir unos capítulos que deben leerse detenidamente ya que estarán encadenados unos con otros.


Capítulo 14. Gray y Juvia - Parte 1.

Juvia no había dejado de llorar desde que se había tenido que separar de la pequeña Wendy y eso era algo que en cierta forma hacía que Gray se sintiese celoso, no lo admitiría claro estaba, pero sentía celos de una niña, jamás lo hubiese imaginado.

Sabía que la joven no estaba incómoda de viajar con él, es más sabía desde el incidente en el bosque que ambos se gustaban y mucho.

Inicio Flash Back.

'El bosque estaba en completo silencio, tenía una presa en el punto de mira, dejó que su técnica hiciese el resto y ya tenía la comida cazada para los cuatro, siempre se le había dado bien cazar, pero lo malo de eso es que algunas veces no distingues bien, entre cazador y presar.

Estaba alerta pero cuando vio lo que se le veía encima era tarde. Resbaló al suelo y un cuchillo apuntaba a su garganta.

Tardó un poco en enfocar pero cuando lo hizo, abrió los ojos muy sorprendido, se trataba de Juvia Lockser la 'amiga' del principito.

Juvia, soy yo ─ Se limitó a decir.

¡Gray-sama! , Juvia lo siente ─ Le tendió su mano para ayudarle a levantarse.

¿Por qué me atacaste?, ¿por qué estabas por mi ruta? ─ Preguntó un poco molesto de que una mujer lo hubiese derribado.

Juvia fue por la otra ruta, pero Juvia vio que no había buena madera y decidió venir por esta, al escuchar unos pasos profesionales, Juvia le confundió con un asesino que quería hacer daño a Jellal-san y por eso Juvia le atacó ─ Su razonamiento era impecable pero Gray estaba distraído mirando esos labios tan apetecibles.

Ok, te ayudaré a traer leña y volvemos juntos ─ Dijo para cortar el contacto visual con ella.

¡Gray-sama es todo un caballero! ─ Agradeció sincera la joven.

'No me des las gracias Juvia y menos después de lo que he imaginado hacerte' ─ Se regañaba mentalmente.

Caminaron durante unos minutos hasta encontrar leña realmente buena, el resto estaba inservible a causa de la lluvia de la noche anterior a su llegada.

Mientras recogían la madera una madre oso salió a su encuentro atraída por el olor a carne y no dudó en hacerse notar. Gray preparó sus manos ara invocar unas lanzas que atravesasen la piel del animal.

Notó un tirón de su camisa y al mirar en su dirección vio que Juvia negaba con la cabeza.

Juvia piensa que es mejor que huyamos, Juvia no se perdonaría matar a una madre que busca alimentar a sus crías ─ Por alguna razón le parecía que volvía a tener razón.

Corrieron lo más rápido que pudieron hasta alejarse del territorio de la osa, se ocultaron detrás de un árbol para recuperar el aliento. Gray había ocultado a Juvia entre su cuerpo y el árbol para evitar que sufriese daño si la osa los descubría.

Agachó su mirada y lo que presenció rompió todos sus esquemas, Juvia lloraba y no sabía el motivo.

¿Estás bien Juvia? ─ Preguntó angustiado.

Juvia se siente mal por casi matar a esa osa, el primer impulso de Juvia fye atacar, pero luego ocultos entre la vegetación Juvia vio tres oseznos y Juvia se sintió mal por pensar en matar ─ Lloraba amargamente.

Se agachó un poco para estar frente a frente con ella y le dio un beso en la frente.

Yo había pensado igual, no te sientas mal Juvia ─ Dijo para animarla y giró la cara para comprobar que no los seguía.

Gracias Gray-sama ─ Y cuando Juvia iba a darle un beso en la mejilla, Gray se giró e hizo que sus labios se encontrasen aunque fuese fugazmente.

L-lo siento, me gire al escuchar que decías mi nombre ─ Trataba de disculparse el pelinegro.

J-Juvia también lo siente... ─ Su cara completamente roja mostraba su sinceridad.

Regresaron con Jellal y Erza con la respiración acelerada y juntos, lo que hizo que Jellal los pinchase un poco para saber lo que había pasado hasta que una Erza seria, regresó con ellos.

Fin del Flash Back.

Desde que había probado los inocentes labios de la maga de agua Gray no había podido besar a otra mujer y en el pueblo se le habían ofrecido varias. Pero con Juvia delante no podía la miraba y se sonrojaba... Cosa que le enfadaba pues nunca le había pasado eso antes.

Para rematar habían conocido a Wendy, la niña era encantadora no podía negarlo, pero se había llevado toda la atención de la peliazul haciendo que le ignorase. Por eso estaba de mal humor.

─ Gray-sama, Juvia se pregunta si extraña a Wendy ─ Su voz le sacó de sus propios pensamientos.

─ Claro, Wendy es una niña muy dulce… ─ Su humor empeoraba.

Caminaron en silencio el resto del sendero hasta que llegaron a una bifurcación, las instrucciones eran claras, pero él no tenía ni la menor idea de cuál de los dos caminos era el que debían tomar.

─ ¿Y ahora? ─ Preguntó a su compañera.

─ Juvia sabe el camino, siga a Juvia, Gray-sama ─ Indicó al pelinegro.

Llegaron a un pequeño pueblo que conectaba con la gran ciudad de 'Ssenkrad', sobre el pueblo poco se podía decir era un lugar poblado con cinco casas, una de ellas era el hotel para los cansados viajeros con algún árbol seco que decoraba el lugar, poca gente en las calles, ninguna tienda y poca amabilidad en el ambiente.

La ciudad de Ssenkrad ya era otra cosa, la alta contaminación había creado unas enormes nubes negras sobre la ciudad que tapaban la luz del sol, prácticamente era de noche las veinticuatro horas del día, los atracos, contrabando de magia, contratación de mercenarios, asesinatos y violaciones ocurrían a cada cinco minutos, la ley estaba desbordada si es que quedaba alguna que no hubiese sido sobornada y la maldad campaba a sus anchas, ahora Gray y Juvia entendían el motivo de que uno de los hombres de la reine viviese en ese lugar, nadie encontraría a un criminal en un nido de criminales.

Los edificios eran de color gris, en un tiempo pasado habían sido de un blanco radiante, pero con el paso de los años, la polución y la dejadez de sus habitantes habían acabo perdiendo su color, los cristales de las ventanas eran grandes y oscuros, sin duda encajaban en esos edificios.

Las tiendas apenas estaban abiertas, solo la panadería y la frutería estaban decentes y los alimentos que vendían tenían poca probabilidad de pasar por un inspector de sanidad, el resto estaban cerradas, si no habían sido quemadas o robadas, en las calles a penas se veían vehículos, ya fuesen mágicos o tirados por animales,.

La gente vestía pordioseramente en la zona pobre, mientras que gente vestida elegantemente ocupaba los mejores sitios, se podía decir que en esa ciudad los pobres eran más pobres y los ricos cada vez eran más ricos.

El poder se repartía entre la cúpula de esos ricachones, sin lugar a dudas el hombre de la reina debía encontrarse entre ese tipo de hombres, si bien era cierto que se rumoreaba que el rey lo había expulsado, la reina se había encargado de colocar estratégicamente a su peón para futuros movimientos.

─ ¿Dónde estamos Juvia? ─ Preguntó finalmente

─ En ciudad Ssenkrad, Gray-sama ─ Contestó seria.

─ ¿A quién buscamos exactamente? ─ Volvió a preguntar fijándose que a diferencia del pueblo de afuera, en la ciudad no había ni una sola planta.

─ Juvia y Gray-sama buscan a un hombre apodado Hefesto*, es un hombre alto, desgarbado, de pelo moreno, ojos azules, presenta una cojera en su pierna izquierda que es lo que le diferencia del resto de hombre de la reina ─ Juvia trataba de ser lo más descriptiva posible.

─ ¿Algún dato de interés? ─ Cada vez tenía menos ganas de encontrarse con ese desagradable hombre.

─ Juvia ha escuchado que Hefesto es el propietario de las herrerías de la ciudad, se encarga de suministras armaduras, armas y joyas mágicas a todos los delincuentes que tengo suficiente dinero para pagar sus servicios, también era el encargado de armas el ejército de los reyes Fernandes hasta que el rey decidió desterrarle por intentar crear una armadura mejor que la del propio rey ─ Concluyó.

─ Juvia… ¿Por qué ese apodo? ─ Preguntó en voz baja a la peliazul.

─ Juvia solo sabe que la reina es una apasionada de la mitología, Juvia piensa que debió de ponerle ese nombre por algún Dios ─ Trató de hacer memoria pero no supo más.

Con las respuestas que necesitaba Gray lo tenía claro, tenía que encontrar a un hombre de la reina con un extraño apodo mitológico y al mismo tiempo intentar sacar de su mente los deseos de volver a besar a Juvia, Erza había sido muy clara con él. Ahora se arrepentía de su frase burlona, no sabía si iba a poder cumplirla.

─ 'Esto debe ser un castigo por algo malo que debí hacer en otra vida' ─ Pensaba mientras tomaba la mano de Juvia al recorrer la ciudad para no perderla de vista.


Mientras tanto Jellar, Erza, Wendy y Charle recogían las últimas cosas para su partida, Erza no podía evitar estar pensativa mientras guardaba sus cosas, separarse de sus 'hermanos' había sido lo más doloroso que había experimentado en años, pero debía hacerlo, la reina Fernandes era la que iba tras ellos, no iba a tener compasión con nadie, se lo debía a su pueblo y en cierta forma a sus padres.

Sus padres, aquellos familiares que habían hundido el reino, habían herido a la gente, habían destruido familias, en resumen, habían sido letales, debía odiar a los Fernandes por su muerte, pero después de conocer a Jellal, todo su odio se había transformado en amor. Lo amaba, no podía dudar de él, no quería volver a sentirse sola.

Se sentó en la cama y tomó una de las camisas de Jellal en sus manos, le gustaba mucho el olor de su futuro marido, era una de las cosas que le habían atraído de él, también su forma de ser y su exótico tatuaje, nunca le había preguntado por él, pero ahora tenía mucha curiosidad.

─ Si tanto te gusta mi camisa puedes quedártela, esposa ─ Dijo burlón desde la puerta el peliazul.

─ Todavía no soy tu esposa y no quiero tu asquerosa y sudada camisa ─ Contestó lanzándole dicha prenda.

─ ¿Cómo qué sudada? ─ Entró al cuarto muy seductoramente.

─ Bueno, deberé aprender a lavar la ropa bien para que nadie note que mi futuro esposo tiene un fuerte olor corporal ─ Seguía jugando.

Antes de que se diese cuenta tenía a Jellal encima de ella mordisqueándole el cuello, no podía evitar reírse, esa escena que estaba viviendo parecía algo normal dentro de una guerra que estaba por estallar en cualquier momento.

─ ¿Erza-san? ─ Escucharon ambos desde la puerta.

La pequeña Wendy estaba con su maleta en la mano y con la otra tenía tapada la boca a gesto de sorpresa al darse cuenta de que había sido muy inoportuna.

─ No te preocupes Wendy, solo estaba haciéndole cosquillas a Erza por grosera, ¿tú piensas qué huelo mal? ─ Preguntó a la pequeña mientras trataba de disimular su sonrojo, habían sido pillados por una niña pequeña y se morían de la vergüenza.

─ Para nada, Jellal-san huele muy bien ─ Dijo con su inocencia la jovencita.

─ Ves, ella si me quiere no cómo tú, Erza es mala Wendy, si no tienes cuidado intentará meterte en la lavadora ─ Bromeaba asustando un poco a la pequeña.

─ ¡Y-Yo no haría eso! ─ Trataba de defenderse la gran Titania completamente roja.

Mientras tanto Jellal salía riéndose del cuarto con la camisa en la mano y el brazo estirado a modo de despedida, dejando a la pequeña Wendy confundida y asustada y a la gran heredera de los Scarlet derrotada en la batalla que ella había iniciado contra él.

─ ¿De verdad quiere meterme en una lavadora Erza-san? ─ Preguntó la dulce Wendy.

─ no le hagas a Jellal, estaba jugando y te ha tomado el pelo, jamás te haría ningún tipo de daño Wendy, eres como una hermanita para mi, ¿qué tal si me ayudas? ─ Preguntó para buscar la complicidad en la niña, más tarde cuando estuviesen a solas Jellal iba a pagárselas.

Bajaron las escaleras que durante esos días se habían convertido en su hogar y en la puerta les esperaba la siempre dulce y animada Beth, sus trenzas estaban bien colocadas como siempre y su mirada siempre fija en Jellal cómo si se tratase del pastel más delicioso que pudiese probar en su vida.

Pero esta vez Erza no estaba celosa, esa pequeña podría mirarlo todo cuanto quisiese, pero la verdadera ganadora era ella, ella si había probado ese pastel, Jellal era ahora de ella, iba a ser su marido, su compañero, su amigo, su todo, ella era la mujer que iba a tenerlo en su cama todas las noches.

Al instante movió la cabeza de un lado a otro, sus pensamientos eran muy pervertidos, además solo había estado con Jellal unas cuantas veces, un miedo empezó a crecer en su interior, si Jellal se cansaba de ella seguro que la abandonaría, pero luego recordó la escena en la ducha cuando la había dicho que la amaba.

─ Gracias por su impecable servicio señorita ─ Dijo sonriendo a Beth.

─ Gracias a usted por elegir nuestros servicios, no dude en volver siempre que quiera, le recibiremos con la mejor de nuestras sonrisas y servicio ─ Estaba coqueteando con él delante de ella.

Se cansó de la escena fue hasta Jellal y lo besó apasionadamente frente a la pequeña Beth, eso debía de dejarle claro a esa mocosa que Jellal era suyo, si quería seguir viva no se acercaría más a él.

─ ¿Nos vamos? ─ Preguntó mirando a un descolocado peliazul que no sabía que contestar en ese momento.

Erza tomó su mano y se lo llevó de allí como si de un muñeco se tratase, Wendy aceleró el paso para llevar el ritmo de Titania, en el momento en el que salieron de allí Erza volvió a tomar un ritmo más pausado.

─ ¿Qué ha pasado hace un momento? ─ Preguntó Fernandes.

─ Nada, simplemente me apetecía besar a mi futuro marido y es lo que hice ─ Contestó cruzándose de brazos como si de una niña pequeña se tratase.

─ Me has utilizado para dar en los morros a esa mujer, me siento tan utilizado ─ Su tono era ahora de ofendido.

─ N-No te he utilizado ─ Había caído en la trampa del príncipe sin darse cuenta.

─ Wendy dame la mano, tú seguro que no me utilizas como la malvada de Erza ─ Dijo a la niña que alegre tomó la mano del joven.

─ ¿Es impresión mía o ya es la segunda vez que te deja mal en tu propio juego? ─ Preguntó la gata blanca.

─ ¿Hablas? ─ Preguntó ella confusa.

─ Claro que hablo, el gato azul que va con el pelirosa puede, yo también ─ Volaba con sus pequeñas alitas cerca de Erza.

─ Bueno, al menos tendré con quien hablar de regreso al castillo ─ Se mostró amable y la blanca exceed lo notó y su rostro también se suavizó.

─ ¡Charle corre! ─ Escuchó decir a su amiga y la siguió volando adelantándose a ambos adultos.

─ ¿A dónde va? ─ Preguntó Erza un poco asustada a Jellal, no quería que la pequeña se hiciese daño.

─ Al río, nunca ha visto uno y se muere de ganas por verlo, tranquila mami, ya le he advertido de que no se acerqué mucho y si lo hace solo hasta la orilla ─ Sonreía divertido.

─ No me llames mami, idiota ─ Contestó dándole un puñetazo cariñoso en el brazo contagiándose de su buen humor.

─ ¿A Gray si le dejas decírtelo? ─ Preguntó juguetón.

─ ¿Cómo sabes…. Gray me lo dice y puede, tú no ─ Contestó mirando a Wendy para evitar mirar a Jellal.

─ Mami, mami, mami, si fueses mi mami, terminaría loco ─ Dijo cerca de su oreja haciendo la que pelirroja se sintiese la cara arder de vergüenza.

Después vio a Jellal irse a donde la niña y la exceed estaban, pero se fijo en su cara, sonreía, era la primera vez que viajaban juntos y no le había visto más que sonreís, pagaría y daría lo que fuese por poder verle de esa forma todos los días de su vida.

─ 'Queda lo peor Erza, convencer a los reyes Fernandes que eres quien dice ser' ─ Sus pensamientos la hicieron tocar suelo.


Rincón de Aclaraciones:

─ El nombre del primer hombre de la reina, es decir, Hefesto*, hace referencia a un Dios en la mitología griega, más concretamente el dios del fuego y de la metalurgia, hijo del dios Zeus y de la diosa Hera. Hefesto era cojo y desgarbado. Era el artesano de los dioses y les fabricaba armaduras, armas y joyas. Como se puede apreciar la reina le puso ese apodo debido a las similitudes que presentaba su guerrero con el Dios.

Aclarado esto pasamos a los reviews.

─ Lady: Efectivamente eres tú, la boda ocurrirá en unos meses, pero primero debe desarrollarse todo para que esa boda tenga sentido y sea lo más coherente posible con el proceso del fic. Gracias por tus reviews. ;)

─Sabastu: Jerza me salieron demasiado adorables en este capítulo no pude resistirme, pero siempre con mi toque cómico algunas veces, el poder de Jellal es un gran misterio, ¿será bueno o malo?, quién sabe… Gajeel es muy sutil, tanto como una pedrada en un ojo, pero que le vamos a hacer, Acero Negro es de esa forma, es el momento de ir a por la reina pero primero serán sus peones los que deban pagar por sus actos. Tus reviews son largos pero eso es algo que me gusta ya que vas comentando cada parte y que te ha parecido en cada momento, en mi opinión es algo muy bueno. Saluditos y abrazotes~

─Mariamiau: Gajeel es tan suave diciendo las cosas que a todo el mundo le ha encantado, pero no es mi culpa, es suya por ser de esa forma… El poder de Jellal es el mismo que el de su abuelo, pero nadie sabe realmente si es bueno o malo, solo en futuros capítulos se sabrá~ Gracias por tu review~

─Kisa: Gracias a ti por tu review, era hora de que Erza y Jellal mostrasen lo que siente y este capítulo me pareció el más indicado para ello, en algunos momentos me gusta mezclar lo cómico con algunas escenas para rebajar tanta tensión, si logro sacar una sonrisa entonces mi objetivo se ha cumplido, ahora toca ir a por los peones para hacer a la reina mostrar sus cartas, el espíritu de Fairy Tail es ese, todos confían en todos.

Saludos. Eso es todo por ahora, intentaré actualizar ya a mi ritmo normal, lamento la demora, pero ya estoy de regreso, nos vemos en el próximo cap.

Misdry~