Capítulo 14: Un ex novio acosador.

La luna de mie de Sesshomaru y Rin no duro mucho como esperaban sino que solo fueron unos cuatro días de recorrido entre besos y abrazos que no terminaban, pero nada más aparte de eso había pasado entre ellos, Rin tenía el miedo de unirse con él, era un miedo demasiado tonto pero como era su primera vez el temor estaba presente. Sin tener una noche solo para ellos dos la luna de mie se acaba, Sesshomaru no estaba descontento por lo que había sucedido cuando quiso tomar a Rin, y decidió esperar hasta que ella estuviera lista pero mientras tanto tenía que concentrarse en trabajar duro para mantener a su familia, y no solo a Rin.

Volviendo en el auto de Sesshomaru, Rin miraba aburrida las casas percatándose que no estaban en dirección a la casa de su padre o a otro sitio que conocieran, mirando bien a Sesshomaru se notaba esa seriedad que demostraba confiando que sabía en donde estaban, al menos él sabía dónde exactamente estaba. Mirando toda las cosas que se encontraban cerca del barrio donde estaban, le gustaba demasiado el lugar suponiendo que solo la llevaba a dar una vuelta antes de llevarla a casa, pero el auto se detiene en frente de una casa.

-¿Dónde estamos?

-baja –Rin le obedeció mirando el lugar gustándole aquel jardín enorme, mirando hacia atrás Sesshomaru tenía sus valijas, mirándolo rápido a los ojos ella sonríe.

-dime, ¿es nuestra? –él solo asiente con la cabeza haciéndole saber que era para ellos, Rin más alegre que nunca corre a abrazarlo, lo besa apasionadamente.

-¡no lo puedo creer, que hermosa pareja! –Rin se separa del beso mirando a una mujer parada en frente de ellos, la mujer tenía unos veinticinco años, cabellos oscuros que le llegaba por debajo de los hombros, con ojos azules y una piel blanca que resaltaba los rojos labios de la mujer.

-¿Quiénes? –pregunta Rin mirando a la mujer, sin separarse de Sesshomaru.

-¡perdón! Me llamo Asano Sara ¿no me recuerdas, Sesshomaru? –Rin lo suelta mirándolo, la expresión de Sesshomaru era de confusión.

-¿la conoces Sesshomaru?

-no, yo solo lo en conocida por su familia cuando éramos niños

-entiendo

-bueno me retiro, adiós –Rin ignora a la mujer desconocida, caminando dentro de la casa para verla mejor. Sesshomaru permaneciendo afuera de la casa llevaba sus valijas, mirando a Sara quien le guiño un ojo antes de irse, haciendo que Sesshomaru enfureciera de tan solo pensar que estaría cerca de Rin lo que le decía que tenía que contarle pronto.


Al día siguiente Rin caminaba por uno de los centros comerciales para hacer las compras para su almuerzo, demasiado nerviosa ya que ese día sería el primero que prepararía comida para su esposo que regresaba de su trabajo. Eligiendo cuidadosamente sus ingredientes, de atrás de ella unas manos la rodean de la cintura, Rin se congela pensando que podría ser un pervertido que quiera tocarla, como hacía unos cuantos días atrás Sesshomaru le había enseñado algunos movimientos para situaciones como esas. Haciendo un paso atrás golpea al supuesto pervertido con el codo, obligando a soltarla, para su sorpresa era Tomohisa que ahora se encontraba tirado en el suelo por aquel golpe certero que Rin le había dado.

-¡imbécil! Te lo merece

-florcita te seguí, ¡qué bueno verte tan hermosa como siempre! –levantándose rápidamente del suelo, sujeta a Rin de la cintura para besarla, recibiendo una abofeteada de parte de ella.

-lárgate, quiero concentrarme –caminando a los estante tomaba un ingrediente, colocándolo en una cesta de compras que tenía en la mano.

-sigues siendo igual de hermosa, ¿lo sabes?

-no quiero hablar contigo –caminando a pagar lo que había comprado, Tomohisa la sigue.

Rin lograba alejarlo de ella pero cada paso incorrecto se lo encontraba detrás acosándola, corriendo lejos del lugar llega a la ciudad sin tener posibilidades de volver a su casa, Rin se adentra en la ciudad caminando pro todos los sitios posibles para perder de vista a Tomohisa. Entrando a un edificio en los que su padre le había enseñado hacía varios años atrás, Rin entra sin ningún problema sentándose en un asiento del lugar, acomodándose su vestido, una mano le toca uno de sus hombros, haciendo que ella lo golpeara con fuerza.

-me dolió Rin –siendo arrastrada con ambas manos, recibe un beso.

-¡que!

-Rin ¿Qué haces aquí? –mirando mejor se trataba de Sesshomaru quien la había besado, sintiendo que eso era una salvación se abraza a él asustada de lo que Tomohisa llegara hacer, devolviéndole aquel beso Rin se coloca de pie sonriendo.

-podríamos hablar en casa

-como digas, aun no puedo salir del trabajo nos veremos en casa –Rin con temor de volver sola a su casa se abraza al brazo de Sesshomaru, lo que le hacía creer que algo estaba sucediendo para que ella actuara de esa forma.

-no quiero volverme sola, tengo miedo

Cambiando con ella a un elevador, la lleva a su oficina dejándola en un asiento donde la atenderían durante un par de minutos de lo que tardaría para irse, Rin estaba tensa y demasiado asustada de aquel acontecimiento. Con una taza de café en sus manos trataba de olvidar lo que había pasado, teniendo razones para tenerle temor a su ex novio, ya que en el pasado era un joven demasiado demandante y un agresivo en todos sus aspectos, cuando salían juntos, Tomohisa de vez en cuando le gritaba tan fuerte hasta llegar a hacerla llorar por lo agresivo que era, pero como no quería separarse de él Rin le daba la razón. Cometiendo error tras error Rin cae a la realidad cuando llego el punto de que Tomohisa la engañara con su mejor amiga, pero después de eso él la seguía persiguiendo torturándola en decirle, lo que ella no tenia y lo que su amiga si, diciéndole cualquier cosa para que llorara y le diera el placer de ver su dolor. Sesshomaru desde lejos la veía como trataba de no llorar, colocándose de pie camina hacia ella abrazándola, para que su corazón se calmara le besaba en su frente apoyando su cabeza en la de ella, Rin con tal acto entro en llanto, sosteniéndose de la camisa de él, se ocultaba en su pecho, a lo que Sesshomaru nunca espero que reaccionara de esa manera.

-Rin tranquila

-tengo miedo Sesshomaru –dejando que lo abrazara Rin soltaba ese gran susto llorando en su pecho, con la seguridad de estar a salvo con su amado.


Estando de nuevo en la casa Rin seguía llorando en su habitación, Sesshomaru se quedaba sin opciones luego de que ella le contara que su ex novio la acosaba, y no quería resolver las cosas como lo hacía cuando era más joven además de jurar que no volvería a ser el mostro de antes. Acercándose a Rin que estaba en su cama llorando, cubierta por las sábanas, Sesshomaru toma asiento descubriendo esa carita de tristeza de ella, limpiándole las lágrimas, Rin le besa la mano sonriendo.

-te amo

-una ducha te calmaría

-de acuerdo –levantándose de la cama Rin busca su ropa y entra. Sesshomaru la miraba con algo de perversión en su mirada cosa que Rin no se percató de ello y entra al cuarto sin sospechar.

Dentro de la tina Rin se sumergía en el agua relajándose, en eso siente como la puerta se abre sin tener miedo de ello confiando que él no la vería desnuda, abrazándose a sus piernas se divertía con las burbujas del agua. Rin nunca debió creer en las palabras de Sesshomaru que "esperaría" a que ella se le entregara, la tina tenía un plástico que separaba el vapor del agua con el cuarto en general, con una puerta corrediza que dejaba entrar a la persona, a lo que Rin no se percata de las intenciones de Sesshomaru. La puerta corrediza de la tina se abre pero Rin no se percata cuando lo hace, siendo que sus oídos estaban tapados por el agua, volviendo a estirar sus piernas toca algo obligando a que abriera sus ojos.

-¡Sesshomaru! ¿Qué haces aquí?- él estaba del otro extremo de la tina, Rin se mantenía distante sin acercársele.

-no quieres que te ayude

-n-n-n-no

-de acuerdo me voy –levantándose de la tina, Rin quedaba asombrara de ver que tenía un cuerpo bien formado, sonrojándose de solo verlo, pero como él solevantaba de la tina y que además de estar ambos desnudos ella vería algo que la dejaría impactada.

-¡no, no, no te vayas! –fue muy fácil de convencer de que se quedara pero a cambio, Rin tenía que acceder a su petición.

-ven aquí –sosteniéndola del brazo la arrastra a él, colocándose arriba de ella, besándola apasionadamente mientras sus manos se daban pase libre para recorrer su cuerpo, acariciándola con una mano en su vientre subía lentamente, tocándole uno de sus senos, Rin gemía al sentir como la tocaba por primera vez.

Como aun no era el momento Rin alejaba aquella mano que la tocaba suavemente en el pecho, pero al separar su mano Sesshomaru le abre las piernas y sin previo aviso entra en ella, quedo tildada y su cuerpo no reaccionaba ante aquello, como era su primera vez era doloroso sentir como algo duro le entraba en una parte intima, confundiéndose si le gustaba o no, le intentaba decirle que aún no estaba lista, pero su vos ya no salía. Comenzando a moverse dentro de ella, Rin lo aleja sacando su mimbro de su intimidad, jadeando por aquella penetración que solo duro apenas unos segundos, pero suficientes para que Rin se relajara con aquello, besándolo Sesshomaru aprovecha para sentarla entre sus piernas dejando que se relajara en su pecho.

-perdón Rin

-fu-fue lindo

-¿te gusto?

-sí, te amo ¿Cómo no me gustaría si mi esposo me….? Olvídalo pero, me gusto y, quisiera hacerlo

-Rin –le acariciaba el vientre siendo el único lugar que por ese instante se le permitía tocar volviéndola a besar en los labios al igual que a su cuello, devorándola con cada beso.

-Te amo

Abrazándola suelta una risa pequeña que no fue escuchada por ella, Rin se acomodaba en su pecho quedándose dormida, sintiendo como la acariciaba en su cabeza con cariño, aumentando la duda de decirle la verdad, pero como confiar que ella reaccionaria positivamente con lo que tenía que decir.