Hoooolaaaa~ Los extrañe taaanto! Antes de que me matéis, realmente siento la espera! Me odio a mí misma más de lo que me odiáis vosotros He tenido varios problemas familiares, pero aun asi no tengo perdón por llevar tanto sin actualizar!

Para que me perdonéis, os traigo un capítulo más largo de lo normal, el cual espero que disfrutéis!

Y una cosa más. A partir de ahora, responderé a lso comentarios por mensaje privado, al menos a los que tengáis cuenta. Si no, escribir todos los comentarios de una sola vez se me hace mas tedioso. Si lo hago de esta forma, además os contestare con toda la alegría reciente de haber recibido el review! A los que no tienen cuenta, les responderé como antes, en cada capi nuevo.

Ah, y se me olvidaba. El fic ha llegado a los 112 reviews! Es tan asdfgafjtyhas no os podéis imaginar lo importante que ha sido para mí y lo feliz que me hace. Y algunos de vuestros comentarios realmente son tan geniales, me inspiran tanto para seguir inscribiendo, de verdad, muchas gracias *cursiiiii* calla! D:

RESPUESTAS A COMENTARIOS:

-Gominolaa: Gracias por tu coment! Pues bueno, normalmente escribo uno por semana. Pero claro, soy tan baka que este se ha retrasado dos semanas…Bueno, disfruta este capi, onegai!

- forever ayato yui21: Muchas gracias! Akari también es mi idola! Y eso que yo soy su creadora ;)

-HarukaSou: De verdad te gusto tanto? Gracias! Ah, me alegro que pudiera conseguir que te cayera bien Reiji. Tiene una personalidad tan complicada, a veces me cuesta mucho escribirlo xD

-carolina0095: Waa muchas gracias! Ya vi que los Mukami tuvieron una genial acogida, eso me gusta! Y ya veras, se va a poner todo patas arriba xD! Espero que disfrutes el capi!

- Yoshy MB: Me alegra que te guste :3 Este capi te va a gustar, ya se ve más relación con los demás hermanos! Asi que espero que te guste!

-gabriela andreina 127: Gracias por comentar! Bueno, este capi no sale apenas Reiji, pero es que si lo ponía se me alargaba a las veinte paginas! Aun así, espero que disfrutes este capitulo

-Ailyn Sakamaki: Muchas gracias! Sí, yo también adoro a Ruki *w* y me gusta que la forma de escribir a Reiji os guste tanto! Ojala te guste este capi!

-NekoTsundereNya: Jijijiji~ me alegro tanto! Bueno, no se no se, los sentimientos de estos dos son taaan complicados! Y bueno, para mi esta claro que Reiji es un hentai de cuidado xDD

-Sofialexandra15: Muchas gracias por comentar! Yo también quiero que estrenen Akame ga Kill, me hace tanta ilusión! Y bueno, los Mukamis van a revolucionar las cosas más de lo que ya lo están xDD

-laraotaku: Gracias! Bueno, Ao, va a tener mucha importancia también. Más de lo que parece. Tambien…la verdad es que aun no se que hacer con esta mujer! Llevo ya catorce capítulos pero realmente casi no he avanzado nada, aun queda mucho fic por delante y muchas sorpresas! Y gracias, me fue realmente bien en los exámenes! ;D

-Itsi: Arigatou! Bueno, quien es Eva se relata en el videojuego de Diabolik Lovers: MORE,BLOOD, que sería la continuación del anime, aunque dicen que sacaran una segunda temporada. De todas formas, quien es Eva se descubrirá en este fic también!

-Guest: Aquí lo tienes! Espero que te guste mucho mucho mucho!

-ShelenyPrice: Gracias por tu comentario tan largo! Estos me encantan ;3 Pues de verdad, te agradezco que te haya gustado tanto como lo llevo hilando desde el principio! Realmente, es muy importante en la historia como entro en la mansión y todo! En este capi, como prometi en el anterior, habrá Sakamaki, sí señor, por fin xD. Espero que te siga gustando tanto!

-NekoHitoriNya: *risita emocionada* Muchas gracias! Me alegra que la personalidad de Akari haya calado y gustado tanto :D Ojala te guste este capítulo!

-Anii: Muchas gracias! Intentare agilizar las cosas de ahora en adelante un poco, porque llevo escrito muchisimo pero apenas he avanzado en el tiempo. Espero que te sigan gustando los capis!

-euniice juarezsanchez: Jiji~ muchas gracias! Soy genial .

-victoria : Aww gracias! Espero que te encante el capi!

-ChristyAliceKuran: Ya…yo tambien me siento un poco mal por mi Akari-chan T.T pero bueno, para eso están los vampiros, para volverle el mundo patas arriba! Espero que te guste el capitulo!

-Flor carmes: Ni hablar! Este fic lo acabo como que me llamo…Seshru! Jejeje~ Aquí siguiente capi!

-shirayuuki-hime: Muchas gracias! Pues bueno, parejas aun no voy a poner fijas, pero si habrá momentos. Y habrá momentos ShuuxAkari!

-Choco M: Uwaaa muchisimas gracias! Mi Akari-chan ha triunfado *lagrimitas orgullosas* Si, aquí esta mi nuevo capi, y espero sinceramente poder actualizarlo pronto! Espero que te siga gustando tanto!

A TENER EN CUENTA

-Cursiva:pensamientos

-*Cursiva y comillas":pensamientos oscuros.

-Cursiva y negrita: letra y versos.

-(Cursiva y paréntesis): Acotaciones y traducciones!

Y por fin, aquí está el siguiente capi!


Capítulo 14: Si Deus Me Relinquit

Es otoño, mi estación favorita. El sol brilla débilmente, hace algo de frio. Las hojas están tornadas de colores dorados y pardos, el olor a tierra mojada perfuma el bosque en el que me encuentro. Me gusta venir sola a este sitio. Me siento feliz.

Es la hora del crepúsculo, mi hora favorita. Mamá y papá se enojarán conmigo si vuelvo a llegar tarde, pero no me importa. Al final, entre risas siempre nos perdonamos. Hace mucho que he perdido mis zapatos, y mis pies corren desnudos por el manto de hojas caídas que cubre el mágico bosque. Me siento libre.

He llegado a un claro, mi zona favorita. Los árboles que la forman son tan altos que, aunque haya luz del sol, siempre dan sombra. Adoro la luz del sol, pero también me gusta la frescura de la sombra. El claro está lleno de florecillas silvestres como violetas, manzanillas, clavelinas y amapolas. Los colores decoran el claro de una manera hermosa, llenándolo con olores intensos. Me siento tranquila.

Hay azucenas, mis flores favoritas. Son de color blanco como la nieve, y me recuerdan al invierno. Crecen cerca de los árboles para que no les dé mucho el sol. Si les da mucho el sol, las pobres no pueden crecer. En cierto modo me dan pena,¿cómo se puede vivir sin la luz del sol? Yo no creo que pudiera nunca. Sin embargo, se alzan hermosas. Me siento orgullosa de poder verlas crecer.

Me tumbo a la sombra de un gran arce japonés, mi árbol favorito. Sus ramas se extienden hasta el cielo y le hace cosquillas con sus hojas rojizas, mientras que otras están a ras del suelo. Una de ellas parece hecha específicamente para mí. Cierro los ojos mientras me tumbo en la rama y me imagino otros mundos, otros paraísos que recorrer y explorar. Nyu, tumbado en mi vientre, duerme apaciblemente. Me siento segura con él a mi lado.

Llevo el vestido blanco de mi madre, mi prenda favorita. Es muy muy largo, así que cuando corro o ando, tengo que subirlo y cogerlo con fuerza para no tropezarme. Mamá se enfada conmigo porque siempre lo llevo puesto. Pero me da igual, simplemente me encanta. Es del color de las azucenas, sin decoraciones, sin encajes ni estampados. Que sea del color de mis amadas flores es suficiente. Además, es tan suave y sedoso que es como si no llevara nada, y cada vez que la brisa sopla, se mueve a su son. Me siento una flor del colorido jardín.

Un crujido, un sonido roto, algo que no debería haber estado ahí en ese momento.

Algo que no encaja.

Una sombra más oscura que el resto.

Unos ojos amarillos.

FIN SUEÑO.

-Akari-chan…Akari-chan…

Abrí los ojos de repente, confundida y asustada, mientras me incorporaba bruscamente.

-¿Eh? ¿Q-Qué?

Tarde unos segundos en comprender que me encontraba en la limusina. Todos los hermanos me miraban con curiosidad y sorpresa en los ojos. Yui, la cual me había despertado, se había echado hacia atrás del susto.

¿Otro sueño? No…otro recuerdo…Esta vez, incluso más nítido que el anterior…

-¿E-estas bien, Akari-chan?-la voz de una preocupada Yui me saco de mis ensoñaciones.

-¿Me he…quedado dormida?-dije, llevando una mano a mi ojo izquierdo, el cual me dolía un poco.

-Casi al quedarte sentada. ¿Te encuentras bien?-llevó una mano a mi frente con delicadeza -Puede que tengas fiebre…

En cuanto toco mi frente, la quitó asustada.

-Akari-chan… ¡estás ardiendo!- se giró hacia Reiji- ¡Reiji-san, creo que Akari-chan está enferma!-antes de que Reiji pudiera decir nada, hablé.

-No te alteres tanto. Estoy bien, Yui- le respondí con una sonrisa- me siento como siempre, no te preocupes.

-B-Bueno, si tú lo dices…

-Basta de charla, ya hemos llegado- anunció autoritariamente Reiji.

Uno a uno, fuimos bajando de la limusina. Cuando nos dispusimos a ir a nuestras clases, sentí un gran peso en mi espalda y unos brazos que se colgaban de mi cuello. Cuando gire la cabeza, solo pude ver a una sonriente Midori.

-¡Ringo-chan! ¡Te encontré!

-¿Ringo-chan?-pregunto Yui, confundida.

Suspiré, derrotada.

-Chicos, esta es Midori. La chica oportunista que no para de llamarme cosas absurdas- dije con un deje de rencor en mi voz.

-¡Eres muy cruel, Ringo-chan! En realidad te encanta que te llame así, admítelo-dijo, abrazándome aún más fuerte. Iba a responderle que me dejara cuando Midori se fijó en los hermanos.

-Sois los Sakamakis, ¿verdad? ¡Un placer conoceros! Os daría la mano, pero estoy ocupada torturando a Ringo-chan~.

-Midori, no me tientes…-murmuré amenazante.

-¡Eres demasiado dura, Kitty-chan! Creo que tu amiga es adorable…-dijo Raito, con una mueca propia de él.

Midori no pudo hacer otra cosa que sonrojarse a más no poder, apartando la mirada.

-Si haces eso, el ego de Raito subirá. Créeme, eso es muuuy malo-respondí.

-¡No seas mala, Kitty-chan! Hmm…voy a tener que castigarte…

-¿Eh?-dijo Midori, confundida.

-¡Nada nada! ¡A Raito le encanta bromear, jeje!-dije forzadamente, lanzando una mirada asesina a Raito, que recibió con una sonrisa juguetona.

Midori se descolgó de mí y se colocó a mi lado. Era un poco más alta que yo.

-¿Bueno, y como es que estas con ellos? ¿Sois parientes o algo?

Por un segundo, todos quedamos callados. No habíamos pensado en eso.

Justo cuando vi que Reiji iba a hablar, lo corté.

-La verdad es que nuestros padres son compañeros de trabajo, y amigos de toda la vida. Yui y yo somos hermanas, y antes vivíamos en otra ciudad. Pero mis padres están trabajando fuera, por lo que el señor Sakamaki nos hizo el favor de dejar que nos hospedáramos con él. Y aquí estamos.

Midori, la cual se lo había tragado todo, sonrió cuando termine.

-¡Ya veo! Me alegro entonces de que pudierais quedaros. –Miró a Yui, para luego mirarme a mí- En realidad, sí que os dais un aire.

Lancé una mirada furtiva a los hermanos, los cuales se quedaron sorprendidos ante mis dotes de actriz.

-¡Ah, casi se me olvida! Te he traído un regalo, Ringo-chan.- cogiendo su mochila, del bolsillo sacó una brillante manzana roja. Al instante, mis ojos se iluminaron.

-¡D-Dámela!-intente quitársela de la mano, pero la apartó antes de que pudiera hacer nada.

-¡Si la quieres, atrápame!-dijo, mientras se alejaba corriendo.

-¡Midori, no me jodas! ¡Vuelve aquí!-le grité, mientras empecé a perseguirla.

-¡Un placer haberos conocido!- gritó de nuevo Midori, despidiéndose con la mano de los demás.

Pronto, guiada por Midori, llegamos a donde se encontraba el resto del grupo. Tora y Hana mantenían una conversación animada, mientras que Ryu simplemente los observaba callado.

-¡Minna-san, mirad a quien traigo!

Todos voltearon para verme, con una sonrisa en sus rostros.

-Hola de nuevo, Akari-chan-me saludo con una sonrisa Tora.

-Ya pensamos que habían secuestrado a Midori. Estaba tardando mucho. –Hana sonrió tiernamente a Midori y le revolvió el pelo.

-¡Oe oe! ¡Que no eres mi hermana mayor!

-Ni quiero. ¡Suficiente tengo ya con Ryu!

Todos estallaron en carcajadas, incluso Ryu sonrió un poco.

No lo entendía. ¿Por qué estaban tan contentos? ¿Acaso no se veían todos los días?

-Ringo-chan, ven aquí.

Levante la cabeza, para ver como Midori me tendía la mano. Me había mantenido un poco lejos del grupo, pero ahora me invitaban a acercarme.

Me sonreían, me mostraban caras repletas de ternura y amabilidad.

Me sentí tentada a darle la mano. Sentí como mi brazo tembló por un instante.

Sin embargo, no lo hice.

Simplemente no podía darme el lujo de confiar en nadie más.

-Yo…tengo que irme. No quiero llegar tarde.

Pasé de largo, ignorando la mano que Midori me tendía. Agaché la cabeza para no ver sus rostros. Seguro que me miraban con desaprobación. Era lo normal. Había sido demasiado seca y borde con ellos. Sin embargo, la voz de Midori hizo que me girara.

-¡Ringo-chan!

Antes de que pudiera responder, mis reflejos actuaron, cogiendo al vuelo lo que Midori me había lanzado.

Una brillante manzana roja.

Miré la manzana, y luego a la chica, sin comprender del todo.

-Ya sabes dónde estamos, Ringo-chan-dijo, con una sonrisa, haciéndome un gesto de despedida.

Sin responder, me di la vuelta y seguí mi camino hacia las clases. No quería que vieran la triste sonrisa que se había formado en mi rostro.

YUI POV

Caminé silenciosa siguiendo a Ayato y Kanato, los cuales tenían una animada conversación. Pensé, con un poco de celos, lo afortunada que era Akari de tener nuevos amigos.

Iba tan absorta en mis pensamientos, que no me di cuenta de que había una chica justo delante de mí. Chocamos sin poder evitarlo, y tuve que retirarme unos pasos por el impacto.

-L-Lo siento, no miraba por donde iba.

-Pues deberías hacerlo.

Mire a la chica que había recibido mi impacto. Tenía el cabello largo y lacio, color azabache. Era delgada y alta, con unos preciosos ojos colores marrones, delineados en negro y con rímel en las pestanas. Tenía pintalabios rojo y sombra oscura y unos pechos grandes. Llevaba la falda mucho más corta de lo permitido, y me miraba con una expresión de irritación. Me sentí un poco intimidada.

-Y-Yo…lo siento.

Me miro de arriba abajo, y su expresión de irritación paso a una más serena.

-¿Tu eres la nueva, verdad? ¿Cómo era, Yuri?

-Yui…me llamo Komori Yui. Encantada de conocerte.-dije, tendiéndole la mano, intentando que no me temblara.

-Sakura. –me respondió, estrechándome la mano de forma rápida.

-¡Chichinashi, vienes o que!-oí como me gritaba Ayato.

-¡H-Hai! Ya nos veremos, Sakura-san.-dije mientras me despedía.

NORMAL POV

-Chao~.-dijo Sakura, cuando supo que la rubia ya no podía oírle.

Sakura oyó como alguien se aproximaba por detrás, y dos chicas no tardaron en hacer aparición. Una de ellas de cabello azulado y corto y ojos oscuros, mientras que la otra era morena tirando a pelirroja, con iguales ojos color negro.

-Sakura, ¿quién era esa chica?-dijo la de cabello azul.

-La nueva, Shiori.

-¿Y estaba con los Sakamaki?-pregunto la otra.

-Pues parece que sí, Yuki. Ayato-kun la llamo para que fuera con él.

-¿¡Ayato-kun?! ¿¡Crees que son novios?!-dijo Yuki.

-No. No creo que alguien como ella pueda estar con alguien que esta tan bueno como él. Sin embargo…

-Se te ha ocurrido algo, ¿verdad, Sakura?-dijo Shiori, con una sonrisa malvada.

-Si nos acercamos a esa chica, puede que también nos acerquemos a Ayato-kun. Solo, por eso, ya merece la pena intentarlo, ¿verdad que sí, chicas?

-¡Kyaaa, ya lo creo!-dijeron Shiori y Yuki a la vez.

Mientras se alejaban entre risas por el pasillo, Shiori le pregunto a Sakura:

-Por cierto, ¿cómo se llama la chica?

Sakura se quedó un rato pensativa.

-Creo que se llamaba Yuri.

AKARI POV

Estaba sentada, atenta a todo lo que la profesora decía. Sin embargo, el corazón me dio un vuelco cuando la profesora se dirigió hacia mí.

-Akari-chan, ¿serias tan amable de leernos lo que hay en la pizarra?

Iba a hacerlo, cuando la terrible verdad hizo que tuviera que tragar duro y sudara frio.

Las letras se desdibujaban ante mí, bailoteaban sin parar.

Entonces lo comprendí.

Había perdido la habilidad de leer como un adulto.

-Y-Yo…esque…-mi lengua se trababa y sentí las miradas de todos los alumnos de la clase clavadas en mí. Oí como Hana me susurraba algo, que supuse que sería lo que estaba escrito, pero estaba tan nerviosa que o podía escuchar nada.

Vamos Akari, piensa rápido…piensa rápido. Una excusa, vamos, vamos…

-Yo…esque no veo bien de lejos…

Eso es, sigue así…

-No veo bien de lejos…tengo que ir a hacerme una revisión de la vista.

La profesora me miró por un segundo, para luego asentir y darle la palabra a otro alumno. Cuando el peligro hubo pasado, suspire de puro alivio. Lo único que necesitaba era que la gente supiera que no sabía leer porque no había ido al instituto en cinco años.

Aunque me costara pillar alguna de las lecciones, otras como Historia, Biología y Química eran relativamente fáciles para mí, ya que solo había que escuchar la lección para entender el tema. Encontré además cierta pasión por Inglés. Creo que en esa asignatura llevaba ventaja al resto, ya que en mis años callejeros pude conocer a gente de todas nacionalidades, y aprender a comunicarte con ellos era de vida o muerte. Ya podía servirte para hacer un trato, pedir perdón o incluso un alto el fuego.

Salí agotada de la clase, casi sudando por la presión. Decidí que tenía que cambiar eso, así que me dirigí hacia la biblioteca.

En cuanto entre, di gracias de que estuviera prácticamente vacía, solamente ocupada por la bibliotecaria y un par de alumnos haciendo un trabajo.

Me dirigí a la sección de libros de teatro.

Al menos cogeré algo que ya haya leído para que sea más fácil.

Revisé los diferentes estantes de la estantería, buscando algún ejemplar que hubiera leído de pequeña.

Al menos, creía recordar que mis padres me hacían leer teatro.

Mis dedos se posaron en un libro, del cual creía reconocer el título, aunque con dificultad. Lo saqué y leí su título en voz alta.

-"O..the…llo"-lo miré con más detenimiento. Definitivamente, había leído ese libro.- "Othello"…

Con el libro entre las manos, me dirigí al rincón más alejado de la biblioteca, con la esperanza de poder leer tranquila y sin que nadie pudiera escucharme. Encontré una mesita con dos pequeños sofás entre las estanterías de "Educación Sexual" y "Autoayuda". El sitio perfecto para no ser molestada.

Acomodándome en uno de los sofás, me dispuse a empezar a leer aquella obra escrita por el célebre Shakespeare, cuando una voz me interrumpió.

-Ya decía yo que el olor me resultaba familiar…

Cuando me gire hacia la voz, tuve que mirar hacia el suelo al lado de la mesa. Desde allí, pude ver cómo, con ojos cerrados y auriculares puestos, un chico se portaba como si estar tirado en el suelo fuera lo más normal del mundo.

Shu.

Pensando que mi plan se había ido a la mierda y ahora tendría que inventarme otra excusa, Shu abrió uno de sus ojos color zafiro, tan diferentes a los de su hermano.

-¿Qué haces aquí?-le pregunté, ya que estaba convencida de que nadie me molestaría.

-Dormir. Nunca viene gente por aquí y pensaba que tendría algo de paz.

-B-Bueno, no te molestaré, lo juro.

Dicho esto, me senté en el sofá y me dispuse a leer el libro.

-¿Que estás leyendo?

-Shu, si te sientas en el sofá, hablaré contigo. No pienso hablarte mientras estés tumbado ahí.

Podía haber sonado un poco borde, pero la verdad era que lo hacía por él. No habíamos tenido mucha relación, pero no me caía mal, y no quería que se quedara tumbado en el suelo. Parecía que podía mantener una conversación normal con el sin que intentara violarme o reñirme.

Al menos, claro, si no se quedaba dormido mientras hablabas.

Cruzamos miradas. Mi ojo violeta con su ojo azul. Internamente, pude sentir como nos debatíamos por ver quien ganaba. Finalmente, Shu cerró el ojo y soltó un suspiro.

-Si quieres que me siente, hazlo tú misma. Levantarme supone un esfuerzo que no estoy dispuesto a correr.

¿Eso era un reto? Sonreí de manera traviesa.

-Dicho y hecho.

Antes de que el vampiro pudiera decir algo, lo cogí de forma que quedaba recostado sobre mi espalda, con sus brazos colgados a ambos lados de mi cuello y los pies arrastrando. Con todas mis fuerzas, conseguí arrastrarlo hasta el sillón y sentarlo, pero en consecuencia, quedé sentada encima suya.

Cuando me fui a levantar, entre risas y disculpas, unos brazos me rodearon con fuerza la cadera y el vientre, impidiéndome levantarme. La risa se apagó y mi cuerpo se tensó, de forma amenazante.

-Shu…no hagas algo de lo que quieras arrepentirte.-gruñí, irradiando ira. Puede que me hubiera equivocado. Sí que podía intentar violarte.

El vampiro no dijo nada, pero apretó algo más su abrazo. Noté su aliento en mi cuello y como, de manera tortuosamente lenta, iba subiendo su mano.

-Es…muy interesante…-susurró en mi oído, provocando que casi mi cuerpo temblara.

No, no iba a hacerlo. Mi autocontrol era demasiado elevado como para dejarme llevar.

-¿Qué es interesante?-pregunté, sin que temblara mi voz.

-Tú…eres muy interesante.-noté como sonreía. Su mano casi rozó mis pechos.

Mi paciencia se terminó.

"¿En serio vas a permitir que te trate así?"

Con fuerza, conseguí asestarle un cabezazo en la frente impulsando mi cabeza hacia atrás, consiguiendo liberarme del abrazo. Mientras él se llevaba las manos a la cabeza por el dolor, lo mire desde arriba. Por una vez, yo era más alta que él. Hice que mi mirada fuera lo más amenazante posible.

-Vuelve a hacer algo como eso, y te arrancaré el corazón.

Ante esto, solo sonrió más ampliamente, cosa que hizo que temblara de rabia.

-Realmente…eres interesante…

Nos miramos, sosteniendo miradas como antes. Pronto, me relajé un tanto y me senté en el otro sofá. Antes de que pudiera evitarlo, cogió el libro de la mesa.

-¿"Othello"? ¿Te gusta el teatro?-preguntó, con cierta curiosidad.

-Bueno…casi todas las obras de teatro que he leído son de Shakespeare. Creo. Pero sí, podría decirse que si me gusta el teatro. A mis padres…-callé. No podía seguir hablando de ellos.

El rubio cogió el libro y lo hojeó un rato, para luego interrumpir el silencio.

-¿Sabes por qué eres interesante?

Lo miré con curiosidad.

-¿Por qué?

Levantó la mirada y clavó sus ojos azules en el mío. Entonces, por un momento, por una milésima de segundo, pude ver en aquellos mares azules un sufrimiento, un miedo y unta tristeza intensa.

-Porque a pesar de todo, a pesar de saber dónde cojones te estas metiendo, sigues aquí. ¿Por qué? ¿Por qué sigues aquí?

¿Qué te paso en ese ojo, Akari?

Callé y miré al suelo.

-Sigo aquí por Yui.

-¿Solo por eso? ¿Acaso no sería más fácil sacarla de la mansión e iros a otra parte?

-No lo entiendes, ¿verdad?

SHU POV

-No lo entiendes, ¿verdad?

Miré con curiosidad a la rubia tras su pregunta. Estaba cabizbaja, con la vista clavada en la mesa y las manos apoyadas en ella. De improvisto, se levantó y me quitó el libro de las manos con suavidad. Se colgó el maletín al hombro, y me miró por última vez a los ojos.

-Yo…-una sonrisa miserable se asomó en su rostro, al tiempo que su ojo perdía algo de brillo.

Yo…no tengo donde ir, Shu.

-¿A qué te refieres?

Empezó a alejarse, pero antes de salir de mi campo de visión, se giró hacia mí, con una mano en su ojo izquierdo, apretando las cintas que lo cubrían.

-Mi ojo me lo ha quitado todo.

Y dicho esto, desapareció.

Sentado en el sofá, miré hacia el techo.

Una humana muy interesante. Muy pero que muy interesante.

AKARI POV

Salí de la biblioteca algo decepcionada de no haber podido leer, pero también contenta de haber mantenido una conversación con Shu. Si quitamos el intento de violación, había sido agradable hablar con él.

Pensativa, comprobé en un reloj cercano que aún quedaba media hora para que empezara la siguiente clase, así que me fui hacia la azotea. Allí sí que no debería haber nadie, con el frio que hacía.

Sin embargo, otra sorpresa me esperaba en la azotea.

Una voz conocida hizo que me acercara sigilosamente, tratando de escuchar lo que decía.

-Te amo…por siempre, siempre, siempre…

Espera…esa voz…

¿Raito estaba diciéndole a alguien que la amaba?

Me acerqué un poco más, solo para descubrir que estaba hablando solo, con la mirada puesta en la luna. Sus mejillas estaban levemente sonrojadas

-No me importa que te guste o no…nunca me he olvidado de ti, ni por un mísero instante…

Lo miré con algo de pena… ¿habría perdido a alguien importante para él? ¿Alguien a quién amaba? A lo mejor…eso explicaba su comportamiento.

-Tu voz…tu olor…lo recuerdo todo…absolutamente todo…

Entonces, vi como inspiraba fuertemente por la nariz.

¡Mierda, me va a oler!

-¿Quien está ahí?-oí una pizca de irritación en su voz.

Con seguridad, avancé hacia él. Si se enfadaba conmigo, tenía todo el derecho del mundo.

-Soy yo -dije segura.

Su rostro cambio de tensión a "felicidad"

-¡Kitty-chan! Es de mala educación escuchar las conversaciones ajenas, ¿sabes? Nfufu~

A paso decidido, me iba acercando a él. Aquellas simples palabras…había tanta tristeza en ellas, tanto dolor…

Cada vez me fui dando cuenta de que no era la única con un pasado oscuro entre los Sakamaki.

-Raito… ¿amabas a esa mujer?

Me miró de arriba a abajo.

-Ahhh~ pero de eso hace ya mucho tiempo, Kitty-chan. Ahora, todo mi amor es para ti…

No sé cómo llegué a estar pegada a la pared, pero eso no importaba. Raito, de manera juguetona, empezó a acariciarme las piernas, cada vez subiendo más y más.

-Raito, para.

-¿Por qué, Kitty-chan? No hay nada de malo en darnos amor…

-Este no es el amor que quiero.-dije con fuerza.

-Nfufufu…-me cogió ambas muñecas y las colocó encima de mi cabeza con una mano. Me miró directamente, haciendo contacto con mi ojo derecho.

-Ah~ Eso es…odiarme más…témeme más…no pasa nada si me insultas, no podrás conmigo…

Cuando acercaba su cabeza a mi cuello, relamiéndose los labios y gimiendo levemente, le respondí.

-Raito, ¿realmente crees que no puedo contigo?

Se separó de mi cuello y volvió a mirarme con incredulidad. En mi cara había una sonrisa orgullosa.

-Si crees que con eso vas a hacer que caiga rendida a tus pies, estás realmente equivocado. Nunca caería por alguien como tú.-dije, sin poder tener más frialdad.

Dicho esto, lo empujé de un rodillazo en el estómago, haciendo que cayera al suelo y su sombrero cayera de su cabeza. Su cabello rojizo se movió con el viento, al tiempo en que el vampiro dejaba escapar una risita.

Iba a irme, cuando Raito volvió a la carga. Esta vez, quedé empujada en la pared de espaldas a él, sin poder ver lo que hacía. Pronto, sentí su peso encima mía, mientras su pierna se colaba por entre las mías.

-¿Me estás retando, Kitty-chan? -susurró meloso en mi oído- Me gustan los retos…

Sentí como su mano rozaba mis muslos, para subir de manera lenta.

"Se acabó mi paciencia"

Del dobladillo de mi falda pude sacar mi daga y ponerla justo apuntando la cabeza de Raito, amenazante.

- Ya basta, Ratio. El juego terminó.

Pasaron unos segundos, pero Raito finalmente se separó de mí.

-No es divertido jugar contigo si puedes defenderte, Kitty-chan. La próxima vez no tendrás tanta suerte, nfufu.

Me aparté de él varios metros, todavía en guardia y con el arma preparada de forma horizontal en mi mano. Pasado un tiempo, le di la espalda y me fui alejando lentamente, pero me detuve a mitad de camino.

-Para ti todo es un juego, ¿verdad?

La fría brisa ondeó mi cabello rubio, haciendo que mis puntas rojas revoloteasen como mariposas sangrientas tras de mí. Guardé mi arma de nuevo y apreté los puños. Llevé mis manos al cascabel de mi cuello y me giré hacia él.

-¿Quieres jugar? Juguemos. Pero yo no voy a perder. Ni contra ti ni contra nadie.

Dicho esto, desaparecí, dejando a Raito con la confusión y la palabra en la boca.

En este juego de corazones rotos, el ganador es aquel que logra volver a pegar los pedazos.

-UNAS HORAS DESPUÉS-

Salí de las clases algo más alegre. Había podido hablar un poco con Midori, pidiéndole perdón por mi comportamiento. Ella, junto con los demás, entre sonrisas, me perdonaron.

Cuando salí del edifico para dirigirme a la limusina, una fría brisa me acarició la cara, cosa que agradecí enormemente. No muy lejos, pude ver a Reiji, y corrí hacia él.

-¡Reiji! –se giró hacia mí- ¿puedo ir andando a la mansión?

-¿Que formas son esas de pedir las cosas? –dijo, altivo. Suspiré.

-Por favor… ¿podría ir andando a la mansión? -volví a decir, tragándome mi orgullo y con una sonrisita forzada.

-Hmmm…mucho mejor-dijo sonriendo. Juré que algún día lo tendría de rodillas ante mí suplicando perdón. La simple idea me hizo sonreír.-Aun así, si vas sola…

-Yo iré con ella -se escuchó una voz detrás.

Cuando me giré, casi suspiro de alivio al comprobar que era Subaru el que había hablado.

-En ese caso, podéis iros. Pero ni se os ocurra retrasaros.

-En realidad…p-puedo ir yo sola…

-Ni hablar. Irás con Subaru, no hay más discusión.

Lo miré de reojo.

Podría ser peor.

-Vamos entonces. No perdamos más tiempo.-le dije a Subaru. El asintió.

Juntos, nos dirigimos hacia la mansión. Iba a decirle algo a Subaru, pero un movimiento dentro de mi maletín hizo que me detuviera. Ante el asombro de Subaru, de mi maletín saqué a Nyu.

-¿Trajiste a tu gato al instituto?

-No pensarás que lo iba a dejar solo, ¿verdad?

Deje a Nyu en el suelo, pensando que querría estirar las piernas, o las patas, mejor dicho. Así caminamos Subaru, Nyu y yo, hasta la mansión, en silencio.

El clima era perfecto para mí. Aquella brisa fría seguía azotando mi cara y moviendo mi cabello suavemente. Aproveché para sacar el libro, y por el camino, ir leyendo un poco. Sin embargo, mis planes se vieron frustrados cuando sentí a Nyu rasguñarme la pierna, pidiendo que lo cogiera en brazos.

-Cielos…eres como un bebe, Nyu.

-¡Nyaaa!

Sin embargo, cuando lo cogí, Subaru empezó a mirarme de manera extraña.

-¿P-Pasa algo?-pregunte confundida ante su mirada.

-Es que…el gato y tú…-volvió a mirarme, como sopesando el decirme algo- Nada, no importa.

Subaru volvió a caminar, pero lo detuve, agarrándolo de la muñeca. Me miró sorprendido.

-Dímelo.

SUBARU POV

Fue la intensidad de su mirada, la fuerza con al que me agarraba, no lo sé. El caso es que le respondí.

-Os parecéis mucho, ese gato y tú.

-¿A qué te refieres?

Ahora los tenía enfrente, lo veía más claro.

El ojo que Akari tenía tapado, era el ojo que el gato no tenía.

-No sé…el ojo que tienes cubierto es el ojo que le falta a tu gato. Es extr…

-Así que te has dado cuenta, ¿verdad?

Me quedé callado. Entonces estaba en lo cierto.

Con elegancia, de un tirón deshizo el lazo que ataba sus cintas y dejo que cayeran. Una parte quedó encima del ojo, y la otra debajo, dejando sólo el hueco del ojo sin cubrir. La chica abrió el ojo lentamente. Mientras, cogía mejor al gato y lo posicionaba justo debajo de su cabeza.

Oh, mierda.

No sólo era lo que yo decía.

El ojo del gato y el ojo de la chica eran del mismo color, la misma tonalidad ambarina con tonos pardos.

La misma forma rasgada común en gatos, como los ojos de Ayato.

-Pero entonces… ¿tu ojo izquierdo es…?

-¿Que si era de mi gato…?

¿Quieres la verdad, Subaru?

La miré, tragando duro. Aun no entendía bien del todo la situación, pero vi, tanto en su ojo violeta como en su ojo ambarino, aquella tristeza que vi la primera vez que nos conocimos, en aquel jardín de rosas blancas.

-La verdad…es que no tengo la más jodida idea.

Vaya, eso no me lo esperaba.

-Fue hace cinco años, puede que un poco más, cuando empezó todo. Si te digo la verdad, no recuerdo bien ese día. No recuerdo bien mi vida antes de eso. Recuerdo haber huido de algo. Haber corrido para salvar mi vida.- abrazó con fuerza a su gato, ahora entre sus brazos –Mientras corría con Nyu abrazado a mí, el ojo sangraba profusamente. Y en ese momento, en ese miedo, sentí que ese ojo no era mío. Desde entonces, desde ese dia, separar a Nyu de mi es como separar un pedacito de mi alma.

El unico pedacito bueno que me queda.

Calló unos segundos.

-Eso no es todo, ¿verdad?

-No, Subaru. Eso no es todo.

-¿No…me vas a decir el resto…?-dije, mi voz, en contra de mis deseos, sonando algo preocupada.

-Acaso… ¿estas preocupado por mí, Subaru?-dijo, con una risita.

Aparté la mirada, al tiempo en que ella volvía a apretar el lazo y las cintas.

-¡N-No saques esas conclusiones! ¡Estás muy equivocada! -dije irritado

Emprendí la marcha de nuevo, pero ella quedó atrás, quieta. Una sonrisita y un ligero rubor en su cara.

-Gracias, Subaru.

Me giré de nuevo hacia ella, algo confundido. Justo como aquella vez. Justo como en el jardín, lo había vuelto a hacer.

"Gracias, Subaru"

Vi como dejaba al gato en el suelo, mientras yo intentaba hablar.

-¡Que no es eso! ¡No me des las gracias!-dije, enfadado- Acaso no te das cuenta… ¡Acércate a mí y te destruiré!-esta vez grité, furioso- ¡Soy un monstruo! ¡Te…!

-Si tú eres un monstruo… ¿yo que soy entonces, Subaru?

Y antes de que pudiera decir o hacer nada, antes de que pudiera siquiera darme cuenta de lo que pasaba, me abrazó.

AKARI POV

Pude sentí como su cuerpo se puso en tensión a causa de mi acción. Se quedó quieto, sin decir ni hacer nada.

-¿Que soy…yo entonces?- volví a repetir, mordiéndome el labio- Subaru…tú y yo…

…somos exactamente iguales.

-¿A-A que te…?

Le abracé con más fuerza, apoyando mi cara en su pecho. No notaba su corazón.

-Tú necesitas la sangre tanto como yo. Tú para alimentarte, yo para defenderme. Tú la sangre de otros. Yo la mía propia. Ambos la necesitamos para vivir. Ambos nos ocultamos del sol.

Ambos con suficientes razones para llorar. Con suficientes razones para odiar al mundo.

No sé las tuyas. Tú tampoco las mías. Pero ahí están. Igual de dolorosas. Igual de presentes.

En ese momento, noté como Subaru se relajaba y estiraba un poco los brazos. Tendría que haber parado en ese momento de hablar, pero no pude. Puede que estuviera asustada. Puede que enfadada. No lo sé.

-¿Qué somos, Subaru, sino esclavos de esta maldición?

¿Qué somos, sino esclavos de este tormento?

¿Qué somos…sino esclavos de la sangre?

En ese momento, sin que me lo esperase, los fuertes brazos de Subaru me separaron un tanto, para luego abrazarme casi envolviéndome entera, apoyando su cabeza en mi hombro. Lo miré por un instante, de reojo. Vi como jadeaba pesadamente y apretaba los dientes. Luego mire a la luna. Era casi luna llena.

Cómo odiaba las lunas llenas.

SUBARU POV

Mi cuerpo me lo pedía. Sentí como empezaba a sudar, como empezaba a marearme. Necesitaba morder a la chica, y lo necesitaba ya. Pero no quería. Y eso me encabronaba.

Me debatía entre mi instinto y entre mi lado, por decirlo de alguna forma, humano.

¿Qué me impedía morderla? ¿Por qué me era tan difícil?

Abrí la boca con esfuerzo. Mis colmillos relucieron por un instante. Su hombro. Mordería su hombro.

Sin embargo, algo me dejó congelado, algo hizo que no pudiera hacer otra cosa, que abrir los ojos a más no poder, el no poder hacer nada, tan solo quedarme quieto, incluso algo sobrecogido.

Akari empezó a cantar

AKARI POV

Si deus me relinquit…

(Si Dios me ha abandonado…)

ego deum relinquo.

(…entonces le abandonaré, también.)

Noté como Subaru casi dejaba de respirar, como se quedaba totalmente quieto. No sé si me entendía, ni yo misma lo hacía totalmente, pero aquella canción simplemente me había acompañado toda mi vida. Toda la que recordaba, al menos. Como la que le canté a Ao. Como la que canté aquel lejano día que maté a Matt.

Solus oppressus…nigram clavem...

(Sólo el oprimido…una llave negra…)

habere potest.

(…puede poseer.)

Omnias ianuas praecluido, sic…

(Cierro todas las puertas, así…)

...omnias precationes obsigno.

(…sello lejos todos los rezos.)

Pensé, con ironía, en la llave negra de cada uno. La llave negra de Subaru, colgando de su cuello. Mi llave negra, mi ojo izquierdo. Cerrando las puertas. Cerrando nuestros corazones.

Sed,

(Sin embargo…)

qui me defendet?

(¿Quién me defiende?…)

ab me

(…del mas…)

terribilissimo:…ipse.

(...terrible:…yo.)

-Nadie nos protege...-susurré, acariciando levemente el cabello de Subaru. Sentí un escalofrió por parte suya. –Nadie nos defiende…de los verdaderos monstruos.

Nadie nos protege…de nosotros mismos.

-¿Pero sabes qué, Subaru…?

Lo cogí suavemente de los hombros, y lo separé un poco. No sabría describir con certeza el brillo de su mirada, pero era la mirada más profunda y dolorosa que jamás había visto. Con una sonrisa triste, junté nuestras frentes colocando una mano detrás de la cabeza de Subaru. Toqué su cara con suavidad, sacándole otro temblor.

-A ningún monstruo…le gusta la soledad.

Y en ese momento, bajo la fría luz de la luna, bajo las sombras más oscuras de nuestra existencia, bajo el peso de nuestras llaves negras, lo prometí.

Encontraría las respuestas. Encontraría la verdad sobre mi ojo izquierdo. Encontraría los pedazos perdidos de mi corazón, esparcido por todos los rincones. Encontraría los de los demás. Y lo haría por mis propios medios.

Porque si la luz me quema,

Entonces abrazaré a las sombras.

Porque si Dios me ha abandonado

Yo lo abandonaré también.


Aquí acaba el capi! Otra vez lo siento por tardar tantísimo tiempo en actualizar. Espero que os haya gustado mucho el capi! En el siguiente, prometo que saldrán Kanato y Ayato,, porque esque nunca los pongo xD, y Reiji seguramente también.

Ya poco a poco se van sabiendo más cosas, pero aun no es nada. Si mis explicaciones son un tanto confusas, lo siento, pero tampoco quiero revelar nada antes de tiempo jejeje…

La obra de teatro Othello existe realmente, es más, es una de las más famosas de Shakespeare. Mi favorita.

La canción se llama "Si Deus Me Relinquit" que seguro conoceréis si sois fans de Kuroshitsuji. Es una canción realmente hermosa, que recomiendo a todos escuchar, al menos la parte cantada, si no quereis escuchar el instrumental. A mí, más de una vez, me ha sacado lagrimitas T.T XDD Una cosa mas: la traducción no es completamente literal. El latin puede ser interpretado de muchas formas, y algunas palabras tienen varios significados. Pero esta es la traducción mas aproximada a la realidad.

Pues nada, hasta el próximo capi, espero que pronto! Algun fav, reviews? Besitos! *3*