DISCLAIMER: Harry Potter y todos los otros personajes y lugares pertenecen a J. K. Rowling.
Capítulo 14 - Mi Slytherin
Draco gruñó y se giró, pasándose una mano por la cara antes de abrir lentamente sus ojos azules. Su habitación todavía estaba a oscuras, la única luz pasaba por debajo de la puerta y por los espacios de entre sus cortinas que cubrían la ventana mágica. Más que una ventana era un cuadro siguiendo los patrones de la luna y el sol cuando salían y se ponían. Aún así les faltaba algo que todas las ventanas tenían, vida, un cuadro nunca podría realmente mostrar una furiosa tempestad o la nieve susurrando al cristal. Era una de las razones por las que Draco odiaba vivir en las mazmorras, pero como todo buen Slytherin, aprendió a adaptarse.
Ese día era Viernes, su nuevo día favorito de la semana. Todos los alumnos de sexto tenían la mañana libre para estudiar o practicar, empezando las clases después de comer. Dos horas de Defensa Contra las Artes Oscuras seguidas de Transfiguración y podía dormir hasta la hora de comer: el paraíso. Murmurando suavemente Tempus miró los números flotando por encima de él antes que se desvanecieran en una bola de humo rojo. Solo eran las nueve treinta y seis, lo que quería decir que podía prepararse para ir a cenar y terminar los deberes pendientes antes de empezar las clases de la tarde. Después era libre de pasarse todo el fin de semana sin hacer nada y jugando con Harry y Damian. Draco sonrió diabólicamente ante el pensamiento y se sentó en la cama, saliendo cuidadosamente de bajo las sábanas y bajar gateando hasta donde estaba Harry. La pantera estaba durmiendo tumbada a los pies de la cama, las patas delanteras y las orejas moviéndose mientras soñaba sueños de pantera. Acercando la mano lentamente, Draco agarró barios bigotes negros antes de estirarlos gentilmente mientras susurraba 'Harry' suavemente.
¿Qué? Murmuró Harry obviamente medio dormido.
"Sé un buen chico y hazme los deberes mientras me baño." Murmuró Draco suavemente, pasando un dedo por la cara de la pantera antes de rascarla detrás de la oreja, sonriendo ante el suave ronroneo que inmediatamente pudo oírse.
¿Qué deberes? Suspiró Harry, absorbiendo el sentimiento de jugueteo y risa que flotaba alrededor, dejando su mente y su cuerpo empaparse con la sensación que nunca antes había sentido.
"No importa, es posible que te limitaras a meter la pata de todos modos." Esquivando una garra, Draco bajó de su cama, tirando de la cola de pantera antes de decir: " Solo Merlín sabe como has llegado hasta aquí." dirigiéndose a la puerta que llevaba al baño, cerrando suavemente la puerta tras de si.
Harry observó como Draco salía de la habitación en un paso lento que hacía que pareciera que flotaba. Cerrando los ojos, murmuró internamente un hechizo que se sabía de memoria y gruñó mientras le daba un escalofrío. Sus huesos crujieron y cambiaron de forma, volviendo a su estado natural. Sus dientes y sus garras se hicieron pequeños, volviendo así a volver a sus inofensivos. Se quedó tumbado en la cama, permitiendo a su cuerpo y su mente a ajustarse a su antiguo cuerpo. El dolor de la transformación era un recuerdo lejano pero todavía podía imaginar como le sobrevino en su momento. Estirando los brazos por encima de la cabeza, se levantó lentamente, reaprendiendo a mantener el equilibrio sobre de pie, después de haber pasado tanto tiempo a cuatro patas. Dando un paso cuidadosamente sonrió ante la sensación de estar en su primer cuerpo, era como volver a casa después de estar meses en un hotel al cual le faltaba algo a lo que estabas acostumbrado.
Yendo hacia las cortinas, las apartó para dejar entrar pequeños rayos de sol en la habitación. Girándose, fue lentamente hacia el armario de Draco, sacando unos calzoncillos. Se los puso y meneó la cabeza cuando vio que le iban grandes y le colgaban de la cadera; había perdido más peso durante el verano del que había imaginado. Sus ojos captaron la sombra de un movimiento y se giró para encontrarse con un espejo de cuerpo completo. Su pelo salía en todas direcciones y la cicatriz en su cabeza tenía un preocupante color rojo. El collar de plata brillaba bajo la débil luz, sorprendentemente apretado alrededor de su garganta aún cuando la pantera tenía el cuello más ancho que él. Negó con la cabeza y sonrió, ningún pensamiento de los que le pasaban por la cabeza demasiado limpio mientras se fijaba en su apariencia. Pasándose los dedos por el pelo, fue a sentarse a la mesa de Draco. Poniendo un trozo de pergamino ante él, miró el reloj de cristal que había en la mesa y vio que tenía más de media hora antes de que Draco volviera. El sonido de pasos acercándose lo hizo fruncir el ceño, Draco siempre se tomaba por lo menos 45 minutos antes de volver de la ducha, lo que significaba que alguien que no era Draco se acercaba a la habitación.
"¡Draco!" Gritó Blaise, golpeando la puerta con el puño rápidamente con la idea de despertar a Draco. "¡Maldita sea Draco!" Tenía una duda sobre Runas Antiguas y Draco va y desaparece, sonrió mientras cogía el pomo de la puerta y la encontró abierta. Draco generalmente terminaba los deberes el mismo día que los ponían; había dicho algo sobre que eso hacía más fácil hacer el vago y no hacer nada y después había murmurado algo sobre el sueño de la belleza. Abriendo la puerta y entrando sin ser invitado, fue directamente hacia la mesa de Draco y rebuscó entre los papeles, sonriendo cuando encontró los deberes completados. Mirando a los alrededores frunció el ceño ante la falta de pantera en la cama; generalmente Damian se quedaba en la habitación de Draco hasta que Draco y él estaban listos para ir al Gran Salón. Cogiendo el papel fuertemente estaba apunto de irse cuando su dedo rozó una de las respuestas. ¿Tinta fresca? Había estaba en la sala común durante los últimos veinte minutos y no había visto a Draco; sacando la varita fue hacia la puerta y la cerró silenciosamente.
Manteniéndose en las sombras al lado de la puerta, tubo un escalofrío ante el pensamiento de que Damian o Draco volvieran y le pillaran en su cuarto. Examinando cuidadosamente la habitación, esperó pacientemente a que pasara algo. Varios minutos después escuchó un suave crujido que venía del armario de Draco. Acercándose a la puerta, se preparó antes de abrir la puerta de golpe gritando 'Lumos'.
Draco dejó caer su cabeza en la toalla doblada que estaba usando como cojín. El baño de los prefectos que estaba usando pertenecía exclusivamente a los Prefectos de Slytherin, viendo que ninguna de las otras casas iba a tomarse la molestia de bajar a las mazmorras a usarlo, los Slytherins lo usaban tanto como querían. Flotó por entre las burbujas con olor a dulce vainilla. No podía imaginarse viviendo sin Damian, pero seguramente Harre iba a tener que volver a su forma humana. Imaginó que Dumbledore estaba buscando frenéticamente al mago perdido cuando estaba delante de él. Cerrando los ojos, cogió un puñado de burbujas y permitió que se le escaparan entre los dedos antes de fijar su mirada al techo. Damian se había convertido en una parte importante de la Casa de Slytherin. No solo para Draco, sino para todo el mundo. Los de primer año se movían por la escuela sin miedo, y ya no necesitaban guardas para ir a la biblioteca o simplemente a fuera a jugar. En solo una semana, la presencia de la pantera Harry había dado a los Slytherins una nueva esperanza y una nueva vida. Draco se levantó lentamente, no sabía que iba a hacer si perdía a Harry y Damian, juntos o separados, se habían convertido en lo más importante de su vida.
Cuando se dirigía a la sala común de Slytherin, Draco paró a hablar con varios individuos antes de continuar hacia su habitación. Abriendo la puerta y entrando, se preparó para sacar la pantera de la cama y arrastrarla a comer. Sus ojos se abrieron a más no poder al ver lo que había delante de él antes de entrar del todo en su habitación y cerrar la puerta de golpe, haciendo que varios alumnos de la sala común saltaran ante el imponente sonido en la casi vacía habitación.
"Hey Draco." La suave voz de Harry hizo que Draco se quedara sin aire antes de adentrarse más en la habitación. El Chico-Que-Vivió estaba sentado con las piernas cruzadas en su cama, jugando inconscientemente con las cuentas que colgaban del collar de plata que había en su cuello.
"Buenos días Draco." La cabeza de Draco se giró rápidamente y se quedó en estado de shock al ver a Blaise sentado elegantemente de la silla de su escritorio. "Harry y yo estábamos hablando sobre ti."
"En realidad, Blaise estaba copiando tus deberes. Acababa de terminar la tasca que me pediste que hiciera." Dijo Harry, sonriendo ampliamente ante la cara de entendimiento de Draco. "Blaise, por supuesto, decidió hacerme compañía hasta que has llegado."
"Bien, ahora que he vuelto ya puede irse." Draco miró mal a su amigo, quien se limitó a negar con la cabeza y sonreír.
"Esto tiene que ser lo más interesante que ha pasado en las mazmorras desde nuestro primer año. De ninguna manera me voy a ir antes de escuchar hasta el último detalle." Dijo Blaise alegremente, poniéndose cómodo en la silla, atentes de volver su atención a la pareja. "Un león en cuerpo de pantera protegiendo un nido de serpientes, esto tiene que ser una de esas cosas que pasa una vez en la vida. Bien, ahora empezad, tenemos clases dentro de poco y todavía no he comido."
"Bien…" Dijo Harry, girando la cabeza para mirar a Draco a los ojos, "supongo que todo empezó en nuestro primer año cuando el sombrero seleccionador me quería poner en Slytherin."
Hermione Granger estaba sentada en un rincón de la biblioteca. Tenía delante varias redacciones terminadas, Todas limpiamente enrolladas y atadas con una cinta roja y dorada. Estaba mirando pensativamente un pequeño trozo de tela decorado con los colores de su casa. Uno nunca comprendía el rol que el sistema de las Casas tenía en su vida. Separaba los inteligentes de los estudiantes que no eran muy rápidos. Levantaba un muro entre los débiles y los fuertes. ¿No se suponía que los valientes tenían que proteger a los débiles? Cada casa era una pequeña pieza de puzzle , una pieza que nunca iba a encajar en el puzzle porque las otras piezas estaban tiradas en otras direcciones. Frunciendo el ceño se apoyó en la silla y observó a los grupos de estudiantes, todos mostrando los colores de sus Casas orgullosamente. Levantando la vista, sus ojos se encontraron con los de un chico de Ravenclaw quien iba por donde ella estaba. Se sorprendió cuando se paró a su lado y se sentó en la silla de delante suyo.
"Tenemos que hablar."
Draco y Blaise miraron a Harry en estado de shock. La historia que les había contado no era muy bonita y ninguno de los dos magos sabía exactamente qué decir.
"La hora de comer ya casi se ha acabado." Dijo Harry, mirando el reloj de la mesa, tirando de sus mangas mientras esperaba pacientemente que los otros dos volvieran en si.
"¿Esto te hace un Gryffindor o un Slytherin?" Se preguntó Blaise, mirando a Harry pensativamente. "Quiero decir tu eras un buen Gryffindor pero te faltaba algo allí, casi diría que corazón pero después de todo lo que has pasado creo que no es eso."
"Es un Slytherin." Dijo Draco, mirando mal a Blaise como si acabara de decir que Harry era una chica. "El maldito sombrero obviamente acertó pero el chico maravillas fue estúpido para ver que iba a encajar con un grupo de serpientes. Ahora es mejor que nos marchemos o Snape va a venir exigiendo que le contemos qué tramamos y no estoy listo para decirle a nadie quien es realmente Damian." Dijo Draco, mirando a Harry quien estaba asintiendo.
"Bien, mejor vuelvo a cambiar." Harry se puso en pie mirando a los demás antes de rodar los ojos y decirles que se giraran. Se rió suavemente ante el 'mojigato' que murmuró Draco y se concentró para convertirse en Damian.
Draco y Blaise se giraron para encarar a la masiva pantera que estaba donde Harry había estado momentos antes, la ropa tirada casualmente a los pies de la cama.
"Venga, que empiece el espectáculo." Dijo Blaise, alisando su túnica rápidamente antes de dirigirse a la puerta, parando solo a coger la redacción de Runas Antiguas por la que había venido originalmente.
¿Sabes que realmente eres un Slytherin verdad? Murmuró Draco suavemente, con una mano en el cuello de la pantera en un gesto familiar de cariño.
¿Lo soy? Preguntó Harry, ojos esmeralda brillando ante el aspecto de la cara de Draco.
Si, Mi Slytherin. Dijo Draco, el significado de esas palabras hizo que el corazón de Harry se acelerara y el mutuo sentimiento de amor saltara por el enlace mental. Hey Harry, ¿Cuánto sabes exactamente de Runas Antiguas?
Draco, mis conocimientos en Runas Antiguas son tantos como los que tengo sobre qué le pasa a Dumbledore por la cabeza. Harry rió, mostrando sus colmillos a la gente del pasillo, haciendo que se apartaran de su camino inmediatamente. La risa de Draco llenó el pasillo, haciendo que la gente te girara a mirar al mago que aparentemente no tenía ningún motivo para reír.
Hermione Granger miró a Terry Boot sorprendida, sin comprender del todo lo que él quería decirle. Se había sorprendido cuando había oído la historia pero cuando llegó a la parte de la pantera hablando y protegiendo un primer año se quedó perpleja. Ese comportamiento era ciertamente muy "Harry" pero le pensamiento de Harry Potter y Draco Malfoy llevándose bien era demasiado increíble. Ella había buscado el hechizo de animagia y lo había encontrado demasiado difícil y peligroso para comprenderlo. Lo más preocupante era que los dos magos estaban enlazados sin saber quien era el otro. Si el Slytherin se enteraba que Harry estaba en su casa disfrazado de pantera no iba a tardar en haber una nueva alfombra de piel de pantera en su sala común.
N/T: Muchas gracias a todos los que habéis comentado la historia.
Krcmcrk-luna, aquí te dejo la dirección de la versión original:
.net/s/2869358/1/A_Panthers_Heart
Nos leemos!
