Capitulo 15: Lo duro de amarte
Luego de tremenda bofetada que la hizo reaccionar, se levanto de golpe se puso la camisa y los pantalones que estaban tirados en el piso, Keiko puso una mano en su hombro –Déjame Keiko Takeuchi, tú y tu zorrita salgan de mi puta vida—se deshizo del agarre y se fue dando un portazo, camino hasta su carro y manejo directamente a casa rogando a dios que la aguamarina estuviera hay, acelero tomando el atajo más rápido, en cuanto llego miro el taxi frente a su casa, "Michiru gracias a dios" se detuvo y salió literalmente corriendo del vehículo, entro a su hogar y subió las escaleras con rapidez, la encontró en la recamará –Michi amor yo te juro por dios que yo no hice nada…-
-No quiero escucharte- saco la maleta y la abrió comenzando a meter sus cosas.
-Es que amor no es lo que parece- se trato de acercar pero se helo al ver la mirada triste y furiosa de su amada sirena.
-¿Y cómo explicas esto?—señalo las manchas de labial en su cuello, negó con la cabeza –Lo mucho que te estuviste riendo de mí—una lágrima broto de sus ojos y se dio la vuelta sacando su ropa del ropero.
-¡No es verdad!— trato de enfrentarla.
-¡¿Y entonces cual es la verdad?!—volvió a verla.
A pesar de que la rubia había dicho la verdad, pues ni ella misma sabía que era lo que había pasado con Keiko, su nuca le dolía como si hubiese recibido un muy buen golpe en ella, pudo ver en la mirada de Kaioh que esta no le crearía –Michiru sirena, por favor—rogaba tratando de detenerla quitándole una de sus prendas.
-Nada ni nadie me hará cambiar de opinión – le arrebato la blusa y la metió a la maleta.
-Mi amor—susurro, una lagrima recorrió su rostro y bajo una de sus manos apretando su puño; ni ella misma podía recordar lo que había pasado, se sentía sucia, enojada consigo misma y triste por la situación en la que se encontraba ahora mismo, se sentó al borde de la cama, mirando como el gran amor de su vida se le iba de las manos por su culpa –No te vayas—la tomo del antebrazo antes de que la chica saliera de la habitación.
-Suéltame—trato de zafarse del agarre.
-No—se levanto y la abrazo, la aguamarina dejo caer la maleta, quería responder a la muestra de afecto decirle que le creía pero, ¿Cómo hacerlo? Si ella misma había presenciado con sus ojos como Haruka estaba rodeando con sus manos el cuerpo de Keiko, poso las manos en el estomago de la rubia y trato de empujarla –Mi amor te juro que yo no hice nada—entonces pudo escuchar los sollozos de su adorada niña –Michiru—murmuro.
-Yo sé lo que vi- la oji verde se separo –No puedes engañarme porque se lo que vi y estabas con ella—dijo entre dientes con desprecio –Pensé que eras diferente—
-¡Pero lo soy!—dijo a la defensiva, sabiendo perfectamente a quién se refería.
-No es verdad—susurro –Eres igual o peor que Himeko—su voz ahora era de repudia –Me entregue estúpidamente a ti y me haces ¡esto!—
La rubia poso una de sus manos entre su cabello y lo jalo con desesperación sabía que Michiru no le creería –No sé qué paso, ni como termine con ella…- la chica iba a interrumpirla pero fue más rápida –Pero dios sabe y estoy cien por ciento segura de que yo no estuve con ella en algún aspecto—su amada le volteo el rostro de una tremenda bofetada, haciendo que un mechón rubio cubriera la mitad de su cara.
-Te odio—tomo la maleta, y salió de la habitación dejando a su alma gemela; fuera de la casa aun estaba el mismo taxista quien la ayudo a subir su equipaje mientras ella entraba en la parte trasera del vehículo, miro por la ventanilla y las gotas de lluvia comenzaban a brotar mientras en sus hermosos ojos las lagrimas empezaban a caer una seguida de otra.
Por otra parte Ruka camino hacia el balcón mirando como la persona que amaba se iba, sus lagrimas no pudieron contenerse más, se sentía devastada, en su mente regresaban todos los momentos felices vividos al lado de Kaioh sus risas, sus sonrisas, la manera en que se besaban; todos los lindos momentos se hicieron presentes, se dio la vuelta y regreso dentro de la habitación se recargo junto a la pared golpeándola con fuerza, resbalo poco a poco hasta quedar sentada en el piso, abrazo sus piernas y escondió su rostro entre ellas.
Ella podía asegurar que no había tenido relaciones con Keiko ella tenía esa corazonada pero también sabia que su princesa no le creería porque tenía pruebas de que había ocurrido algo mas; lloro todo lo que quedaba de la tarde, de la noche hasta que salió el sol, sus ojos estaban bastante rojizos e hinchados, su boca seca, su mirada clavada en un retrato de ellas juntas que estaba arriba del ropero, se veían tan felices, quiso llorar pero de sus ojos no salía ni una gota mas, solo le quedaba sollozar, las horas pasan tortuosamente hasta que pudo escuchar muy a lo lejos el reloj "cucú" que tenían, "doce del día" pensó, su estomago estaba vacío pero se sentía bastante llena, el sol entraba por el balcón, poco a poco se levanto y cerro la pequeña puerta de este junto con las cortinas dejando en completa obscuridad la habitación, bajo por las escaleras e hizo lo mismo con las demás cortinas, cerro con llave su casa dejándose asi misma encerrada. Saco el celular de sus bolsillos e intento llamar a Michiru una y otra vez, pero esta desviaba las llamadas, pego su frente contra la pared queriendo recordar lo que había pasado se dio un gran golpe en ella pero se dio cuenta que era en vano pues no recordaría nada, de pronto su celular comenzó a sonar, un brillo de esperanza se reflejo en sus ojos , miro la pantalla del teléfono y era la irritable de Keiko, el brillo se desapareció por completo, apago el aparato y lo boto en el cajón de la alacena, suspiro y camino hasta la parte donde ponían las cosas para limpiar la casa, tomo la lámpara y quito unas cuantas escobas dejando al descubierto una pequeña puerta la abrió y prendió la lámpara, encontrándose con unas escaleras.
Bajo por ese pequeño túnel no tan bajo y se encontró con varias botellas, garrafones y paquetes de alcohol importado "Por lo visto Alberich nunca dejo de conservar mi vino" dio una media sonrisa, tomo una botella y la abrió dejando de lado la lámpara se sentó en el piso y comenzó a consumirla, esta tenía un sabor exquisito pero eso no le importaba lo unico que quería era que su garganta ya no estuviese tan seca, que con el alcohol cualquier problema se borrara de su mente, aun sabiendo perfectamente que esa era una idea tonta –Yo sé que no hice nada—sollozo -Perdóname sirena—le decia a su recuerdo –Michiru—susurro una y otra vez su nombre.
Al día siguiente
Michiru se miro de reojo al espejo aquellos hermosos ojos azules detonaban una enorme tristeza, se arreglo un poco el cabello y por un momento pudo sentir la presencia de Haruka; pudo sentir como sus ojos se cristalizaron, dio un suspiro y negó con la cabeza "No volveré a derrochar una estúpida lagrima por ti, ya no Tenoh, ya no" pensó para sí misma apretando sus puños, se mantuvo firme tratando de ocultar a la perfección sus sentimientos. Bajo a desayunar con su hermano y su cuñada –Buenos días—dijo sonriendo.
Seiya la miro detenidamente –Buenos días—murmuro devolviendo el gesto, mientras tomaba un poco de fruta con el tenedor.
-Buen día Michiru-san—dijo la rubia de chonguitos quien vestía el uniforme escolar.
-¿Que haces Serena?—se acerco a su cuñada quien estaba junto a la estufa.
-Está tratando de preparar huevo—dijo el chico mientras bebía un poco de café, la aguamarina miro extrañada lo que estaba en el sartén estaba un poco quemado.
-S-si se que tiene mala cara pero… ¡sabrá rico!—dijo a su defensa al mirar como su cuñada veía un poco insegura la comida.
-Si seguro—se dio la vuelta y se sentó junto al chico sirviéndose un poco de café, podía sentir la mirada no tan pesada de Seiya, suspiro –Tranquilo estoy mejor, soportare verla las dos clases que me toca en la escuela ella y yo no somos nada, más que maestra y alumna—sonrió.
El joven asintió con la cabeza "Si es que no vuelve a faltar la veras" comió un trozo de fruta.
-Ayer no la vi—comento tomando una tostada.
-Bueno es que ella…-
-No, no me digas nada—interrumpió.
Dio un gran suspiro –De acuerdo—
-¡Listo!—dijo Serena alegre bajando tres platos –Prepare torta de huevo—sirvió a cada uno un pedazo, llevando los primeros dos platos a Michiru y Seiya dejándolos frente a ellos –Buen provecho—le dio un fugaz beso al pelinegro y regreso por su plato para luego sentarse a su lado.
Michiru volvió la mirada al plato y trago en seco "Y-yo no me comeré esto" alzo sus ojos y miro como su hermano se lo comía con una sonrisa "Creo que no está intoxicado" tomo el cuchillo y el tenedor.
-Anda Michi pruébalo y dime que tal sabe, ¿sí?—le hizo ojitos.
-¿Eh? S-si serena- corto un cacho insegura y lo llevo a su boca, cerrando sus ojos, pero luego los abrió y después de todo no sabía mal, era cierto que tenía mala cara y estaba ya un tanto quemado pero sabia exquisito "Antes me quedaba asi la comida pero la mía si sabia un poco salada o picosa y por lo visto aunque se le queme a ella, sabe muy rico"
-¡¿Yyy?!—pregunto animada.
-Te quedo muy rico Serena—sonrió amablemente para luego comer otro pedazo.
-¡Lo sabia!—dijo victoriosa, haciendo un gesto infantil a su prometido—Te lo dije—
-Jejeje está bien bombón lo aceptó te quedo exquisito el desayuno— sonrió. Luego de terminar un desayuno agradable, Michiru se levanto de la mesa lavo sus trastes y luego se cepillo los dientes -¿Quieres que te lleve a la universidad?—pregunto Seiya mientras terminaba de arreglarse.
-De acuerdo pero…-
-¿Qué pasa?—unto un poco de pasta dental en su cepillo.
-¿No llevaras a Serena?—la nombrada volteo con las mejillas infladas pues tenía la boca llena con agua, gesto que provoco una risa en Michiru y Seiya "Ahora veo porque a Haruka le agrada tanto Serena siempre termina robando una sonrisa"
-Em pues si pero tenemos tiempo aparte queda cerca la pasamos a dejar y nos vamos a la universidad—la chica asintió.
Rato después salieron del edificio y subieron al carro de Seiya quien dejo a Serena en la puerta de la preparatoria a su prometida –Nos vemos al rato conejito—dijo la chica acariciando su nariz con la de él para luego besarlo con dulzura.
-Ten excelente día amor—murmuro cuando se separaron, la chica bajo del vehículo con su mochila de la escuela y se fue al lado de sus amigas quienes ya la esperaba. Continuaron su camino hacia la universidad -¿N-no la extrañas?—pregunto un poco apenado.
-La verdad no y no quiero hablar con ella—volvió la mirada a la ventanilla.
El camino fue incomodo en silencio, cuando llegaron Seiya estaciono el carro, bajaron y mientras caminaban se encontraron con Taiki y Yaten –Buenos días—saludaron a los hermanos.
-Hola chicos—Seiya choco sus manos con ambos.
-Hola tíos—hizo una reverencia –Bueno ya me voy permiso—se fue mientras caminaba se topo con Darién.
-Buenos días Michiru—saludo.
La chica no alzo la mirada –Buenos días director—continuo su camino un tanto nerviosa creyendo que se la encontraría ya que siempre andaba con el director o con sus tíos.
-¿No sabe que ayer falto?—pregunto Darién acercándose a los chicos.
-No—dijo Seiya suspirando –Le iba a decir pero no quiso escucharme—
-Pues hoy tampoco vino—comento Yaten –Trate de llamarle para saber si vendría y me mando al buzón- Seiya abrió los ojos sorprendido por más que Haru estuviera triste, tenía demasiada ética profesional como para faltar dos días seguidos a sus labores.
-Esto no me huele bien—dijo el chico.
-Tienes razón algo o alguien esta tras todo esto—menciono Taiki entrecerrando los ojos.
-Es por obviedad que solo hay dos personas en este mundo que quieren verlas separas— Darién pasaba una de sus manos en su barbilla.
-Himeko y Keiko—pronunciaron al mismo tiempo.
Mientras tanto Michiru llegaba al salón sentándose en su lugar en la primera hora tendría clases con ella, el timbre sonó y su mejor amigo Usami entraba al aula, con una mano sosteniendo su portafolio tras su espalda, con la otra metida al bolsillo -Hola—dijo sonriente el chico depositando un beso en su mejilla.
-Hola—su voz denotaba un poco de tristeza.
-¿Qué sucede?—se sentó a su lado.
-Nos toca clase con ella—murmuro bajando la cabeza.
-Mmm pues por lo que escuche entre los pasillo creo que no volvió a venir—
-¿Cómo?—alzo la mirada sorprendida.
-Pues ayer no vino—se alzo de hombros –Acaso, ¿no sabias?—la joven negó con la cabeza –Que mal—poso las manos tras su nuca.
-No me importa si viene o no, es más, estaría tan feliz de que ella nunca más volviera a venir—aparto la mirada, recargando su cabeza en su mano.
-Cuidado…Mira que los deseos a veces se cumplen—dijo sonriente.
-Pues ojala se me cumpliera este y nunca más tuviera que verla—comento aun ella misma queriendo equivocarse; en ese momento unos pasos muy firmes se escucharon por el pasillo, un sombra alta se denoto tras la puerta, su corazón comenzó a latir muy rápido sus piernas estaban temblando sus manos le sudaban, cuando la persona por fin entro la ilusión de que fuera ella se desvaneció por completo, pues era nada más y nada menos que el profesor Tomoe con su usual bata de laboratorio y sus lentes redondos.
-Buenos días chicos—su voz era tranquila –Saquen sus libretas y escriban lo que pondré en el pizarrón- comenzó a escribir, la chica saco su libreta solo por inercia.
-Te lo dije—murmuro Usami con una sonrisa ladina.
-Menos mal que no vino—comenzó a escribir.
-Ya verás que la vas a extrañar—recibió una mirada fulminante de su amiga –O tal vez no—soltó una pequeña risita juguetona.
La primera, segunda y tercera hora pasaron demasiado rápido para ella, cuando se llego la cuarta hora rogo a dios que solo se hubiera retrasado y esta vez sí le diera clase, pero en vez de que ella llegara entro el director un poco apurado –Alumnos por hoy pueden retirarse los últimos tres profesores se tuvieron que retirar a un consejo y el profesor Tenoh no volvió a venir asi que sería en vano tenerlos aquí, asi que pueden irse y mañana nos vemos puntuales por favor chicos—se marcho.
-Asi que en realidad no volvió a aparecer—susurro.
-Ña te lo dije, tal vez tu deseo se cumpla Michiru—dijo Akihiko levantándose seguido por la aguamarina.
-Ojala que si—salieron del salón -¿Vamos a la cafetería?—
-De acuerdo—se fueron al lugar y se encontraron con Seiya –Hola profesor –saludo el joven amablemente.
-Hola chicos, déjenme adivinar no tuvieron clases ¿cierto?— ambos asintieron con la cabeza –Vaya que si hace falta Tenoh aquí—sonrió.
-La verdad que si profe, Michi ¿quieres que te compre algo?—
-Si un café por favor Usa—el chico camino hasta donde atendían dejando a los hermanos solos -¿Tú lo sabías?— pregunto un poco incrédula dando un pequeño golpe en la mesa.
-Cálmate—se enfado –Trate de decírtelo pero no querías saber nada de ella—suspiro -¿Recuerdas algo asi como "No quiero saber de ella"? Bueno pues te estoy satisfaciendo—se levanto –No sé porque te quejas si tú misma lo pediste—le dijo retadoramente –Gracias señora por el café estuvo muy rico, nos vemos Akihiko—se retiro alzando su mano.
-Hasta luego profesor—respondieron los nombrados al mismo tiempo, el chico pago y camino hasta su amiga.
-Ten Michi—le entrego el café.
-Gracias Usa—sonrió y salieron de la cafetería.
Por otro lado alguien no se la estaba pasando tan bien como Michiru, mejor dicho estaba tan mal que se hundía entre trago y trago tratando de olvidar a la nombrada, había varias botellas de vino regadas en el suelo, boto la que estaba tomando por último, la lámpara se había fundido, no había pegado el ojo durante tres días, su única comida era el alcohol que bebía y uno que otro cigarro, se levanto un poco torpe y tropezó con una botella cayendo al piso enterrándose un pequeño pedazo de vidrio en la mejilla, estrujo sus ojos de dolor y volvió a levantarse, torpemente subió las escaleras y miro su casa estaba intacta como si ella nunca hubiera estado ahí, con sumo cuidado de no caer subió a la recamar encontrando todo como hace dos días, a como pudo se quito la camisa y se puso una playera color verde y una chamarra de cuero. Se acerco a un espejo y se miro fijamente sus ojos rojos, sus labios secos, sangre brotando de su mejilla, su cabello despeinado; negó con la cabeza, a pesar de que estuviera un tanto tomada aceptaba que se veía del asco, tomo un poco de algodón y lo paso sobre la herida, no sintió ardor alguno, se saco el pedazo de vidrio, no estaba tan grande por suerte.
Saco sus lentes de sol y bajo, tomando las llaves de la mesa de centro, miro el celular tirado en el piso, se tentó a tomarlo pero prefirió dejarlo botado, salió de su casa, y subió a su hermoso auto que estaba ya un poco polveado, se maldijo a si misma por vivir tan lejos de la ciudad, encendió el BMW y este soltó un rugido, cambio a reversa y cuando iba a girar le dio un golpe al carro en la defensa trasera, no le tomo mucha importancia y continuo su camino. Una vez que llego a la tienda departamental, tomo uno de esos carritos que sirven para cargar el mandado, se fue al área de vinos y licores: subió seis botellas de whisky, dos de vodka, cuatro de ron, dos paquetes de seis cervezas, y subió ocho botellas más de tequila. Los que estaban a su alrededor volteaban a ver sorprendidos por la cantidad exagerada de alcohol que llevaba, cuando llego a la caja una hermosa chica la atendió de una manera coqueta y amable.
-¿Encontró todo lo que buscaba?—
-Dame seis paquetes de cigarros, si vendes ¿no?—la chica asintió un poco extrañada y se los dio.
-Por lo visto tendrás una fiesta muy animada esta noche—guiño su ojo.
-Aja—miro a la chica tras sus gafas.
-Bueno serian dos mil yens, pero si me aceptas un café puede bajar a mil—Haruka rodo los ojos un tanto molesta por la insistencia de la chica, saco su billetera y dio varios billetes, un joven de estatura medio alta solo negaba con su cabeza al notar tanta insistencia en su compañera de trabajo.
-No gracias—murmuro entre dientes esperando su cambio, el chico había puesto en varias bolsas las botellas y las había depositado en el carrito nuevamente.
-Bueno pero no olvides llamarme—
-Soy mujer tonta—se dio la vuelta molesta.
El chico la miro detenidamente, cabello rubio corto, alta y con una voz un tanto gruesa y al enojarse tan fría "Profesor Tenoh" la reconoció, el era un pobre chico que estudiaba en la universidad, Haruka siempre lo había apoyado en todo el sufría de baja autoestima pero un día común y corriente Haru lo impulso dándole ánimos ayudándolo -¿U-usted es el profesor Tenoh?—llamo su atención.
Al escuchar eso la profesora sintió una punzada en su corazón -¿Quién eres tú?—
-Reik Misuki estudio en la universidad Andrómeda, usted es Haruka, Haruka Tenoh, el profe todologo que cubre clases ¿no?— dijo animado.
-Yo…- reconoció al chico, tomo el mando del carrito y suspiro –No chico debes estar confundiéndote yo soy Amelia Kizuki—continuo su camino.
-Veo que te equivocaste Misu—dijo la cajera.
-No lo creo Miku—miro como se alejaba "Yo sé que es ella".
Mientras salía del súper pensaba en las palabras del chico y como había salido de hay sin siquiera despedirse "Perdóname Reik pero no quiero saber nada" subió las botellas con cuidado en la parte trasera de su auto y se marcho de nuevo a casa, esta vez se estaciono con más cuidado bajo las cosas una por una para no romper nada, una vez que lo hizo saco todo lo que tenía en el refrigerador y metió sus paquetes de cervezas, acomodo las botellas dejando una de tequila, guardo cinco cajetillas de cigarro en un cajón y la sexta la abrió sacando un cigarrillo poniéndolo entre sus labios comenzando a fumarlo.
Se sentó en el sillón se saco los lentes y los boto lo más lejos posible comenzando a darle un trago a la botella de tequila, su mirada estaba perdida en el piso "Michiru" pensó su nombre y cerro sus ojos, esta no era su vida, lo aceptaba esa no era vida de Haruka Tenoh pero ¿Qué podía hacer? Si no tenía ánimos de nada ni de estar al lado de alguien, solo quería estar sola, pensando, ni el alcohol podía hacerla recordar lo que había pasado "¿Pensaras en mi?" dio otro largo trago a su botella para luego fumar tragándose el humo –Michiru regresa, te amo—murmuro –Te amo, Michiru Kaioh, te amo, te amo—decia una y otra vez.
Tres meses después.
Nadie había sabido de Haruka durante ese tiempo, ni sus amigos, cada vez que iban a su casa no estaba o tal vez estaba pero no abría, pero se veía el lugar abandonado, el carro estaba cada vez más golpeado. Michiru aun la recordaba a veces con un tanto de molestia, todos habían hecho por desaparecida a Haru, una vez intento llamarle pero en seguida la mando al buzón era como si la tierra se la hubiera tragado.
Pero entonces un lunes temprano luego de la segunda hora, mientras ella caminaba por los pasillos de la universidad con sus libros en manos, tropezó con alguien, cayendo ambas personas al piso, la persona con la que había caído se quejo mientras hacia una mueca de dolor –P-perdón—dijo la aguamarina levantándose rápidamente, tomo sus libros torpemente. La persona simplemente se levanto poniendo una mano en su costilla, mirando a la joven tras sus lentes obscuros, vestía una blusa blanca con una falda un poco larga hasta arriba de la rodilla del mismo color, su hermoso cabello amarrado con un listón azul.
-Michiru—murmuro sintiendo su corazón latir rápidamente.
La aguamarina alzo la mirada y hay estaba ella, con el cabello más largo amarrado en una pequeña coleta dejando desamarras dos extremidades que le llegaban a la mitad de cara, con sus lentes obscuros, unas cuantas cicatrices en su rostro la más grande en la mejilla izquierda, vestía un pantalón de mezclilla con una chamarra negra –Ha-Haruka—dijo un poco nerviosa sintiendo que su propio corazón se le salía del pecho, trago en seco y suspiro profundamente –No pensé volver a verte—se armo de valor.
-Bueno yo…- iba a explicar.
-No, no me expliques nada es tu deber, aunque no te niego que es para mí desagradable volverte a tener que ver aquí en la universidad, creí que nunca más volverías— desvió la mirada –Veo que tú no tienes vergüenza Tenoh—
Su corazón se comenzó a partir en varios pedazos y sus ojos se cristalizaron.
-Entonces lo veré en una hora nuevamente en clases profesor Tenoh—paso a su lado con sus piernas un poco temblorosas, deseo que la chica le negara el paso y le gritara que no se fuera, que ella la amaba, que la aferrara a su cuerpo. Anhelaba estar nuevamente entre sus brazos, pero por más lento que caminara no pasaría la rubia se quedo hay estática.
Luego de dos minutos aproximadamente suspiro y siguió su camino por el lado contrario **No tienes vergüenza** recordó sus palabras **Es desagradable verte** una lagrima recorrió su mejilla hasta su mentón cayendo seguidas de otras, salió de la universidad, se subió a su auto y se fue directamente a su casa, había renunciado no iba a volver y menos ahora que se la había topado frente a frente, estaba nerviosa y enojada consigo misma por haberle causado un mal momento a su sirena, en cuanto llego a la casa, se encerró dando un golpe contra la pared soltando un gruñido –Idiota te dije que no fueras- volvió a golpear mas fuerte –Ya no te ama—las lagrimas caían –¡Estúpida!—dio un manotazo tirando el florero, cayó de rodillas al piso y lo golpeo incrustándose pedazos de vidrio del florero –¡No quiere saber de ti!- se reprocho asi misma.
Por otro lado Michi regreso a su salón, "Olía a alcohol ¿estará bien? Porque no se veía tan bien" mientras iba tan metida en sus pensamientos se topo con Darién –Michi, de casualidad ¿no te has topado con Haruka?—la chica asintió –Dios mío, por favor si la vuelves a ver dile que necesitamos hablar, tiene que recapacitar—
-En la próxima hora me toca clase con ella yo le…-
-Ella renuncio Michiru—dijo el pelinegro extendiéndole la carta de renuncia.
-¿Qué?—fue lo unico que alcanzo a decir.
-¿Por dónde se fue?—la chica señalo el pasillo a la izquierda –Dile a tu hermano que saldré a buscarla, y por favor si la vuelves a ver dile que me urge hablar con ella—sin más se fue.
La chica sintió un hueco en su estomago ¿renunciar? No ella no podía hacerlo, sabía perfectamente cuanto amaba su trabajo, tal vez eso era solo una mentira y la vería en la próxima clase, sin darse cuenta las lagrimas empezaron a brotar, su mirada estaba perdida, no podía creer que Tenoh hubiera renunciado a su profesión a su razón de vivir, ella más que nadie podía asegurar que eso de renunciar era solo una mentira un mal juego de Haruka para llamar su atención. -¿Michi?- la voz de Usami hizo que regresara a la realidad -¿Qué paso?—la miro extrañado.
-Renuncio—murmuro.
-¿Quién?— pregunto desconcertado.
-Haruka, Haruka renuncio—se lanzo a los brazos del joven tirando sus libros, el chico abrió grande sus ojos ni el mismo podía creerlo, respondió al abrazo de la aguamarina, poniendo su mentón en la cabeza de su amiga, cerrando sus ojos mientras le acariciaba el pelo.
Michiru se aferro a Usami no podía creer lo que estaba pasando, sus lagrimas resbalaban sin cesar de su rostro una seguida de otra, luego de un rato lo unico que salían eran pequeños sollozos acompañados de suspiros –Michiru, no sé porque te pones tan mal—dijo el joven –Si hasta hace poco tu misma dijiste que si no regresaba para ti mejor—eso fue como una bofetada para la ella, pues su amigo tenía razón, fue ella quien rogo porque no regresara.
-Yo lo dije por enojo—se defendió.
-Pero aun asi tu deseo se cumplió—la tomo de los hombros y la miro fijamente –Lo deseaste y ahora mismo ella, acaba de irse de tu vida para siempre—lo ultimo le dolió mas a la chica, quien no aguanto más y se fue corriendo dejando de lado a su amigo, este la siguió con la mirada y luego la bajo al perderla –Perdón Michi pero es la verdad—susurro –Yo mismo te dije que ni siquiera lo pensaras mira lo que ocurrió—metió las manos en sus bolsillos y se fue.
Corrió hasta el jardín de rosales, se detuvo y se sentó sobre el pasto abrazando sus piernas –Yo lo dije sin pensar—murmuro –No se pudo haber ido, ella tiene que regresar-
-¿Irse? ¿Quién?—pregunto una voz a su espalda.
Dio vuelta al reconocer la voz y se lanzo a los brazos de Himeko –Renuncio, mi Haruka renuncio—lloro desconsoladamente.
La pelinegra abrió grande los ojos y apenas pudo palpar un poco su espalda, sintiendo su camisa humedecer repentinamente -¿H-Haruka?—susurro atónita.
-Himeko-san—murmuro mientras se aferraba a ella –La perdí para siempre—su llanto era el de un niño pequeño, la pelinegra no pudo soportar ni un segundo más, la verdad la carcomía internamente, la tomo por los hombros -¿Hime…?—
-¡Ella no te fallo Michiru!—sus ojos escarlatas se clavaron en los azules de la nombrada –Se que me odiaras pero…- trago en seco.
-Déjate de rodeos y habla—se separo de ella.
-Todo fue una trampa— agacho la cabeza.
-¿Disculpa?— sintió un gran alivio pero a la vez una rabia.
-Veras…-
Flashback
-Este es nuestro último plan—saco un as bajo su manga –Si no lo utilizamos sutilmente vamos a terminar mal—le aventó la carta hasta los pies de la joven profesora.
-De acuerdo— se quito la bata blanca quedando completamente desnuda y se acerco hasta Himeko sentándose en sus piernas.
-Tenemos que ser tan sutiles—rozo sus labios con los de Keiko y le dio un medio beso –Este no fallara— se besaron con pasión y lujuria, las manos grandes de Himeko recorrieron con desespero la piel tersa de su amada profesora hasta llegar a su trasero y levantarse –Aun tenemos tiempo—
-Aprovechemos—mordió el labio de la pelinegra.
Una hora después.
El humo del cigarro llenaba la habitación –Creo que ya es hora—susurro mientras se acercaba al cenicero para apagar el tabaco.
-¿Le llamaras?—su acompañante asintió estirando su mano –Esta registrada como Tenoh—le dio el teléfono y se levanto de la cama.
-Mmm esos registros de contactos los tendré que analizar—busco el numero hasta que lo encontró, preciono el botón verde y puso altavoz, se levanto hasta llegar con Keiko, abrazandola por detrás con una mano.
-¿Celos?—murmuro con una sonrisa ladina.
-Tal vez—beso su cuello.
-¿En qué puedo ayudarte Takeuchi?—se escucho la voz encantadora de Haruka al otro lado.
-¿Podrías traerme las notas de los alumnos de cuarto semestre?— Himeko le besaba el cuello y acariciaba su pierna derecha.
-Ahora mismo no…- decia con frustración pero fue interrumpida.
-Son urgentes— sintió la mordida de su amante en su parte más sensible y tuvo que ahogar un gemido.
-Paso en cinco minutos a tu casa- dijo frustrante mientras colgaba.
-Bien ahora todo está dicho—boto el teléfono y se dio la vuelta para tomar el rostro de Himeko entre sus manos.
-Ponte la bata y ese lindo labial rojo—
-Recuerda poner el sedante—la joven chica asintió.
-Preparemos todo—
Cinco minutos después.
El timbre comenzó a sonar como desesperado, la profesora se puso un poco de loción y camino hasta la puerta –Tenoh que gusto verte—saludo sonriente y la recorrió con la mirada la rubia vestía un traje negro y su perfume era un tanto fuerte.
-Me gustaría decir lo mismo pero…- la profesora la tomo del brazo.
-Entra que no como, además no me gusta arreglar mis asuntos personales en la calle—
-Seria más cómodo si se vistiera profesora—acomodo su traje molesta.
-¿Te ofrezco algo? - la llevo hasta la sala.
-Keiko en serio no…-
-Es de mala educación profesora Tenoh—advirtió.
-Un refresco está bien—se sentó en el sillón.
-De acuerdo—camino a la cocina, encontrándose con su amante la cual le sonrió y le señalo la bebida –Recuerda lo segundo—susurro y regreso a la sala, le entrego la bebida a Haruka.
-Gracias, profesora Takeuchi… - empezó a hablar.
-Keiko dime asi por favor—pidió.
-Si, si como sea—bebió todo su refresco ante los ojos de Keiko quien sonrió internamente – Los alumnos de cuarto semestre…- sus ojos se empezaron a nublar, miro el vaso y se encontró con algo espumeante hasta debajo de color blanco -¿Qué me diste Takeuchi?—se levanto de golpe y de nuevo cayo al sillón.
-¿Yo? Nada, solo un refresco- sonrió victoriosa.
-Di la verdad maldita…- dijo con odio pero todo le empezó a dar vueltas.
-No le hables nunca mas asi Tenoh—una tercera voz se sumo, Haru trato de asomarse pero recibió un golpe en la mejilla. –Eres una perra que no sabe beber— la tomo por el cabello.
-Kei- Keiko—
-Nunca olvidaras ese nombre- los ojos de Tenoh se cerraron –Perfecto ahora a llamar a Michiru- saco un teléfono privado y le mando un mensaje a Michiru, cargo a Haruka y la llevo hasta la habitación la desnudaron y le quitaron el folder escondiéndolo, dejando su ropa regada en el piso. –Llénala de besos—la profesora asintió y comenzó a besarla por todo el cuerpo, dejando labial, tomo su camisa y dejo marca.
-Se ve como un angelito—tomo el rostro de Haruka y la beso "Ya no es lo mismo".
"No la toques" pensó Himeko mientras veía como la besaba apretando sus puños –Si tu lo dices—
Se saco la bata y se acostó al lado de la rubia, las cubrió un poco con la sabana "Tu fragancia ya no…" el sonido del timbre la hizo reaccionar.
-Me esconderé ahí—señalo la otra puerta.
-Himeko—murmuro y cerro sus ojos acomodándose.
Michiru abrió la puerta camino hasta la habitación y ahí estaba el amor de su vida desnuda, al lado de Keiko Takeuchi -¡Haruka!—
Fin del flashback
Michiru estaba completamente perpleja, no podía, mejor dicho no quería creerlo, su instinto actuó por ella y le soltó tremendo golpe a puño cerrado a la pelinegra que la tiro al piso -¡TE ODIO!—se dio la vuelta y comenzó a correr hasta la salida, busco un taxi pero se encontró con una motocicleta que se le puso enfrente.
-¿Por fin recapacitaste?—era la voz un tanto gruesa de Usami Akihiko.
-Usa…- el nombrado le extendió el casco.
-¡Vamos!—ella subió junto con el aferrándose a su cintura, el chico acelero a todo motor.
En otro lugar
Un convertible todo maltratado estaba estacionado en la residencia Tenoh, la puerta de la casa abierta, botellas de vidrio regadas en el piso rotas, colillas de cigarro en el mismo lugar y alguna que otra marca de que estas fueron apagadas en la pared. Los focos rotos, floreros de igual manera, fotografías, vasos y demás cosas en el suelo, sobre el cajón café una nota… Un cuerpo sin vida caminaba hacia el baño, mientras se despojaba de su ropa, se acerco al lavabo y lo abrió dejando caer el agua, tomo un poco entre sus manos y lavo su rostro, se miro al espejo y sus ojos verdes parecían apagados. Cerro las llaves del lavabo y se acerco a la tina que ya estaba llena con agua caliente y sales, se sumergió en ella de una manera cuidadosa, se tallo el cuerpo con sumo cuidado y de la esquina de la bañera tomo la navaja, la miro posando su vista en la punta, sonrió con melancolía y la acerco a sus muñecas rajando de una buena vez sus muñecas, de las cuales empezaron a salir gotas brillantes de sangre.
Cerro sus ojos con tranquilidad y hecho su cabeza hacia atrás –Adiós Michiru—
El peli plata llego rozando llanta contra el pavimento, la aguamarina bajo corriendo y se estremeció al ver aquel convertible que la rubia solía amar, siguió el camino y cuando entro se encontró con una nota, la tomo entre manos y sintió una punzada en el pecho al leer su nombre al inicio.
Michiru, tanto tiempo sin ver tu hermoso rostro, me sentí culpable al notar tus ojos tristes, te falle, creo… Verdaderamente si eres tú la que lee esta tonta nota, perdóname por lo que "hice", yo no lo recuerdo, ¡pero me viste!, ¿acaso fui tan canalla?, estábamos a punto de casarnos, tu y yo, y te hice eso… Me odias y yo también me odio, Siento repudia de mi misma. Ni el alcohol ah podido hacerme olvidar de ti, de tu rostro de ángel, Michi amor, perdóname, se que falle… perdón, perdón, una y diez mil veces ¡PERDON!, amor, yo te amo, quiero estar contigo por el resto de mi puta vida, ¡Soy una tonta sin ti!, cada vez siento menos ganas de vivir, y es por eso mi amor … Que eh decidido terminar con todo, Mich se que siempre maldije a los que se suicidaban, pero no pude hacer algo mejor , no sin ti, perdóname por lo que paso, fuiste eres y serás lo mejor que me ha pasado… ADIOS… ATT: LA PERSONA QUE MAS TE AMO.
-N-no haru por favor no—se llevo una mano hasta su boca cubriéndola incrédula de lo que leía, Akihiko estaba tras ella y miro una luz encendida.
-¡Michiru!—señalo, la joven miro, ambos no dudaron ni un segundo en subir las escaleras, el corazón de la aguamarina palpitaba con rapidez.
-¡Haruka!-…
Continuara…
Neka Tenoh regresando, como os dije estamos a finales de esta hermosa historia :') ((Por fin luego de tres años ¿o más?)) espero que os haiga gustado el capitulo, por favor dejadme comentarios para seguir la historia y se acepta que me digan donde tengo errores ortográficos xD ((como siempre))….
Nos falta un comentario más en "Sabor ah ti" ((y digo "nos" porque todos ustedes mis queridos lectores son parte de estas historias)) para llegar a los ochenta, si llego a ese número subo capitulo… Estaba pensando seriamente en hacer un maratón de capítulos de Historia de un sueño o subir un one-shot extra… ¿Qué os parece?... Se los debo, asi que elijan que prefieren.
Psd: Una disculpa por el retraso.
Queda cordialmente con ustedes
Neka Tenoh =3
